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Hola queridos lectores
perdonenme por la tardanza he estado con un bloqueo mental al escribir que tuve que hacer varias cosas para poder recuperarlo por ello me he tardado
espero que no se desanimen por las actualizaciones de mis fics y espero que les siga gustando
lo estoy haciendo porque amo hacerlo y por ustedes que siempre estan al pendiente y me envian siempre sus hermosos reviews
gracias y espero que les siga gustando
recuerden dejarme reviews entre ellos dejenme tambien que fic les gusta mas :D
saludos cordiales
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CAPITULO 17 AMARTE O PERDERTE II
Entre las tinieblas de la vida siempre puede haber una luz, entre las sombras sofocándome alcanzaría tu mano, la mano del amor, la mano de la luz, la luz que ilumina mis días negros al lado de las sombras.
Sombras que lentamente se vuelven más y más intensas, me atrapan y me vuelven a atraer a su peso, a veces pareciera que no me dejaran nunca en paz.
La luz puede desvanecerse cuando la esperanza sale por ella.
La luz se hace cada vez más pequeña cuando ya no espero alcanzarla.
Las sombras me sofocan cuando lo permito.
La tormenta puede ahogarme cuando yo me rindo.
¿Cómo no rendirme? ¿Para qué seguir?
La luz sucumbe ante la oscuridad y ya no hay nada.
H.G.P.
Helga sentía como una calidez la envolvía lentamente en todo su ser...sintió como algo dentro de ella llegaba desde alguna otra parte.
Miro a su alrededor aun las sombras estaban por ahí.
Pero dentro de ella sentía fuerza, su brazo paro de sangrar.
-¡Eres un idiota! –Gritaba Felicia furiosa
Helga no sabía que pasaba pero de pronto la luz la deslumbro, era verde y penetrante, la cual provoco que Felicia se fuera.
Miro al centro y pudo ver unos ojos llenos de amor y pureza que envolvían su alma, estaba segura que Arnold había hecho algo pero no comprendía ¿Qué era?
Pero en ese segundo la tierra tembló fuertemente antes de que la luz se fuera.
-¿Arnold?
Pero no había nadie ahí.
Entonces…
Abrió los ojos al sentir la luz del sol a través del tragaluz, lentamente fue consciente de su alrededor y sintió el peso de un cuerpo.
-Arnold –Pero el rubio no respondía -¡Arnold!
El rubio movió los parpados pero no se movió.
La rubia tomo su ropa y se la puso rápidamente antes de salir a buscar por algo de ayuda, pero no fue necesario Stella estaba por tocar la puerta
-Stella
-¿Qué paso?
Había otras dos personas detrás de ella, Miles y un hombre ya de edad que no conocía.
-No despierta
-¿Qué hicieron? –Pregunto el hombre de edad avanzada adelantándose -¿Qué te dio?
Helga se sonrojo fuertemente ante las preguntas del anciano
-¿Te otorgo su corazón?
-¿Qué? –Helga no entendía lo que le decía
-¿Estabas en peligro? –Bajo la mirada –Fue mi hija –Miro con tristeza a Stella y Miles –Lo siento
-No –Stella se acercó al rubio que estaba recostado
-Pero… -Helga miro a Arnold con dolor –Él está vivo ¿No? Movió sus parpados, solo no puede despertar
-Es el mal de sueño
Helga se acercó al rubio –Tu puedes curarlo ¿Verdad?
Stella la miro con ojos llorosos y negó con la cabeza
-Arnold sabía que esto podía pasar –Menciono el hombre –No hay marcha atrás
-Debe haber algo…
-Solo el amor puede salvarlo
-¿Cómo? –Pregunto la rubia
-La respuesta debes encontrarla sola
La rubia lo miro con enojo -¡Su hija ocasiono estoy no puede siquiera ayudarme! ¡¿Qué demonios le pasa?!
Stella tomo la mano de su hijo mientras Miles sujeto a Helga del brazo –Gracias –Le dijo al anciano
Este solo asintió para después salir de la alcoba
-Helga –Susurro Stella –Arnold estará bien –Menciono –Solo que ahora está dormido, solo hay que hallar el modo de despertarlo
-¿Pero qué fue lo que paso? Es que no entiendo
Stella la tomo de la mano –Vamos a tomar un café
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Arnold miraba con enojo a Felicia –No harás ya nada mientras te mantenga en este lugar
-Así me dejes aquí para siempre, ya nada será tuyo, mi corazón ya lo entregue
-Puede que el corazón humano lo entregaras pero la luz que te ilumino al nacer en la selva aún permanece aquí –Señalo el pecho del joven –La salvaste pero ¿A costa de tu libertad y tu vida? Las personas que aman son débiles y tú lo sabes
-Te equivocas y es por eso que nunca podría amar a alguien como tu
Un golpe provoco que el rubio quedara del otro lado
-Y por tu desamor es que estas aquí, si me amaras como yo te amo estaríamos juntos
Arnold la miro con burla
-Prefiero estar aquí, haber amado a la mujer de mi vida y haber estado con ella, lo que tú hagas o digas ya no me afecta Felicia, las dudas y miedos en el amor de Helga y mío han desaparecido, ahora sé que me ama como yo…
Felicia gruño por lo bajo antes de acercarse al rubio
-Yo soy más hermosa que ella, más fuerte, más poderosa ¿Cómo es que la amas? ¿Cómo amas a tan insignificante cosa? ¿A una humana?
Arnold bufo –Felicia, primera ella es más fuerte y valiente y hermosa de lo que crees, además la belleza no es la que se ve solamente y segundo… ¿olvidas acaso que somos humanos también?
-No somos como todos y tú lo sabes
-Felicia eres patética que lastima que las leyendas de tu pueblo hayan provocado ideas erróneas en tu vida, pero lo que nunca vas a poder hacer que alguien te ame
-¿Crees que me importa?
Arnold la miro con enojo -¿Qué es lo que deseas realmente de mí?
-Tu poder y tú lo sabes
-Si yo no quiero, no se puede…
-Lo harás –Saco una navaja –A menos que desees que esta noche muera Helga o alguien mas
Arnold la fulmino con enojo
-Stella o Miles
-No…
Pero se abrumo por la oscuridad a su alrededor y solo pudo sentir temblar el lugar donde estaba.
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-¿Qué fue eso? –Pregunto Helga corriendo hacia la habitación de Arnold
-Es Arnold –Dijo Miles –Lleva un tiempo así
-¿Stella entonces crees que yo pueda hacer algo?
-La leyenda hablaba de que el niño milagro se enfrentaría al dios de la oscuridad en caso de que su corazón fuera entregado a otra persona que no fuera la reencarnación de la oscuridad.
-¿Me eligió a mí? –Pregunto para sí misma la rubia
-Sus destinos fueron entrelazados desde niños, Arnold se enamoró de ti desde que te vio
Helga suspiro –Solo quiero que despierte
-Recuerda que con amor todo es posible –Dijo Miles sonriéndole –Solo ten cuidado
Helga tomo con fuerza el collar que le había dado Stella
-Claro que si
-No será fácil pero se que pueden
Les sonrió dulcemente antes de ingresar a la habitación, donde Arnold se movía agitadamente en su cama como si tuviera pesadillas y el aire se arremolinaba encima de él.
-Arnold –Susurro tomando la mano del rubio –Tranquilo –El rubio se estremeció un poco mas –Aquí estoy –Beso la mano del rubio
-Helga… -Murmuro el rubio entre movimientos de la cabeza
Helga sonrió –No me separas nunca de él –Susurro en el aire –El me ama y eso jamás lo vas a cambiar, menos porque yo lo amo –Dijo la rubia
Los dedos del rubio se movieron entre sus dedos de ella. Helga lo apretó fuertemente –Arnold te amo –Susurro mientras se acercaba al rubio para besarlo
Pero antes de poder cerrar la distancia, la tierra tembló y todo quedo en oscuridad.
