Disclaimer: Miraculous Ladybug no me pertenece, al igual que Love o2o y la novela.


*Patisserie: pastelería


Memoria y recuerdo

"Entonces Marinette está locamente enamorada de Adrien Agreste… Esto va a ser un problema." Detrás de los árboles en el jardín de Informática se encuentra Colette escondida, espiando la conversación entre Théo y Marinette. Ella había ido a la biblioteca para devolver unos libros por parte de Lila y se sorprendió a ver a Marinette saliendo del lugar. No era el hecho de que estuviera estudiando hasta tan tarde lo que le sorprendía, Marinette era conocida por lo aplicada que era en sus estudios (algo que también le molestaba); lo que le sorprendió es que en vez de dirigirse por el camino más corto a los dormitorios de las chicas, se tomó un desvío por otro camino. Si mal no lo recordaba, la facultad de Informática estaba por ese camino y la curiosidad no la dejó contenerse en ir a seguirla. Cuando llegó hasta la facultad, se sorprendió por segunda vez al ver a Théo de la facultad de Periodismo esperándola con algunos regalos. Para no ser vista se escondió detrás del árbol más cercano dándole la espalda. De esta manera no podía ver nada, pero si era descubierta podía correr y no darles la cara. No necesitaba ver, solo tenía que escuchar con atención la obvia declaración del chico.

¿Qué le respondería? ¿Que sí? ¿No? Si aceptaba no tendría que preocuparse por el asunto entre Adrien y Lila, pero Marinette era amiga de la morena con lentes… ¿Alya? Así se llamaba. Colette se había dado cuenta de las miradas que Nino le lanzaba cuando la veía pasar. Buscó en el foro de la universidad y no encontró información alguna, pero era obvio que Nino tenía cierto afecto con ella… No sabía exactamente qué era, pero no quería que los dos comenzaran a hablar, peor aún, que empezaran a salir. Ella lo había visto primero, ella lo quería desde su año de Estudios Generales y no iba a permitir que otra se lo quedara. Es cierto que ya habían pasado dos años, pero todo su tiempo era consumido por los mandados de Lila. Esa princesa engreída, que si no fuera por el apellido Rossi no tendría que aguantarla y hacerse pasar por su amiga. ¡De seguro ahora podría estar de novia con Nino!

Antes de que su imaginación siguiera volando, escuchó la respuesta negativa de Marinette. En parte no le sorprende, con todo el escándalo de las fotos. Tal vez no debió animar a Théo a subir esas fotos…

Estaba a punto de irse para que no se metiera en problemas cuando escuchó a la peliazul declarar su amor hacia Adrien Agreste con un tono más fuerte. ¿Estaba nerviosa? La chica comenzó a alabar al príncipe que con cada comentario que agregaba su voz se hacía más aguda. Estaba bien que lo haya rechazado, pero ¿a ella también le gustaba Adrien? Nunca había mostrado señales de aquello. En cualquier caso tenía que avisarle a Lila…

Esperó a que Marinette se despidiera y se alejara lo suficiente para poder salir de su escondite. Tras unos minutos de silencio total, giró hacia atrás para ver si alguien más estaba. Lo único que vio fue a Théo con el ramo de flores en sus manos y con la vista en el suelo, como si hubiera visto un fantasma. Para fastidiarlo un poco, se acercó a él dando pequeños saltos y dejó escapar unas risitas. Théo al darse cuenta de su presencia, apartó su vista y comenzó a recoger los globos ignorándola.

"Jejeje, nunca había escuchado sobre alguno de la familia Barbot en ser rechazado…" Colette se vuelve a reír de la desgracia del joven.

"No te metas en esto Colette, ¿acaso nos estuviste espiando?"

Colette hace como si no hubiera escuchado la pregunta y vuelve a comentar: "Fuiste rechazado por Marinette Dupain y peor aún, ¡por Adrien Agreste! ¿Aunque no crees que es mejor así? No sé qué le ves, no tiene nada de especial."

A pesar que estaba oscuro y solo contaban con la poca iluminación de los postes de luz del camino, se podía ver que la cara de Théo estaba completamente roja por la vergüenza y molestia que la chica le estaba causando. Esta vez con más autoridad, le levantó la voz como advertencia.

"Colette, déjame en paz. Ni se te ocurra tampoco comentar sobre esto en el foro, porque si no allí sí que te las vas a ver conmigo, y no creo que tu familia esté feliz al escuchar que su hija esté en malos términos con los Barbot, ¿cierto?" con eso, Théo recoge el último globo, tira todo al basurero más cercano y se aleja dejando a la pelinegra refunfuñando. Ella también decide regresar a su dormitorio al ver que no va a conseguir nada y decide llamar a Lila antes de que se haga tarde.

"¿Aló Colette? ¿Pudiste devolver los libros que te pedí?"

"¡Lila! ¡No vas a creer lo que acabo de ver!" Colette volvió a su actuación de mejor amiga.

"¿Qué cosa?"

"Pues verás…"

Colette comenzó a contarle lo que había escuchado, mientras que al otro lado del teléfono Lila estaba aliviada que haya quitado a Marinette de los candidatos al trabajo en la empresa de su tío. Marinette tenía la venta en estar en la misma facultad de Adrien, pero eso no era suficiente. La familia de Marinette no era pobre, de hecho tenían una gran cadena de las mejores patisseries* del país, pero ella era una Rossi, una familia reconocida mundialmente por sus grandes avances tecnológicos. No había forma que perdiera ante ella.

"Por ahora hay que encontrar una forma de hundir a Marinette…"


"¡¿QUE ADRIEN AGRESTE TE ESCUCHÓ?!"

"¡Que sí! ¡Pero ahora todo el edificio se va a enterar si siguen gritando!" Marinette les reprochó a sus amigas entre susurros. "¡Es tan humillante! No quiero que todos se enteren…"

"Bueno, ¿quién te dijo que tenías que gritarlo? Solo tenías que decirle que te gustaba Adrien para que Théo se aleje de ti, no gritar a todo pulmón las razones por las cuales lo 'querías'." Chloè le dice entre risas.

"¡Estaba nerviosa! Saben que no me gusta mentir por este tipo de razones… Solo espero que nadie se entere."

"No te había pasado este tipo de situaciones desde que terminamos la secundaria." Rose le comenta ya cuando se calma.

"¡Claro! ¿Cómo olvidarse? Mari encontraba formas de avergonzarse de maneras que nadie podía… ¿Se acuerdan cuando se tropezó con la pata del pupitre y se cayó en el regazo del profesor de física?" Alya les empezó a recordar momentos embarazosos de su mejor amiga.

"¡El profesor tenía los brazos levantados por la sorpresa y Marinette se había quedado en shock! ¿Se acuerdan de esa vez que entró por casualidad a los vestidores de los chicos en la clase de deportes?" Rose se le unió al chisme.

"¿O esa vez que se cayó por las escaleras de la entrada del colegio?

"¿Y esa vez que se los perros la empezaron a perseguir porque uno se orinó en su zapato?"

"¿Y cuando se quedó dormida en clase y cuando la profesora la despertó ella le dijo que tenía que salvar la ciudad de mariposas malvadas?

"O esa vez cuando-"

"¡YA PAREN!" Marinette estaba completamente ruborizada. Se esforzó mucho para dejar esa torpeza atrás. Estos años en la universidad había logrado vivir como cualquier otra estudiante, ahora resulta que le pasa esto frente a Adrien Agreste. "Déjenme morir aquí en este instante."

Sus amigas calman sus risas lentamente y esta vez tratan de animarla.

"No te preocupes tanto, dijiste que estaba con sus amigos ¿reconociste alguno?"

Marinette trató de hacer memoria. "Eran tres chicos, uno de ellos era Nino. Pero no los pude ver mucho."

"Entonces no creo que hallan problemas o malentendidos."

Todas se giran a ver a Alya con la pregunta "¿Por qué?" dibujada en sus rostros.

"Nino sabe que Théo estaba tratado de llamar tu atención y que nosotras estábamos discutiendo algunas formas de como rechazarlo. No le conté muy a detalle, pero creo que sabe lo suficiente para que Adrien y su grupo no teoricen mucho."

"Bueno eso me alivia un poco…" Marinette se rinde y se echa en las piernas de Rose. "Hablando de Nino, ¿Qué tal les va?" Marinette le lanza una sonrisa traviesa a su amiga."

"¡Sí! Desde esa vez que lo vimos no sabemos cómo han estado." Rose se emociona cuando mencionan la relación de Alya.

Esta vez es la morena la que se sonroja. "Pues bien supongo… no tengo mucho que contar."

Chloè le lanza una mirada. "No mucho, dices. Ayer cuando regresé estabas en el celular con ya sabes quién, hablando por unos treinta minutos con una sonrisa embobada. Ni si quiera notaste mi presencia, algo muy difícil por cierto. Quién sabrá cuanto tiempo atrás habían comenzado a hablar."

Con los tres pares de ojos encima de ella, Alya no tuvo de otra que hablar un poco más. "Es en serio que no mucho ha cambiado. No es nada negativo, pero con todo esto de mantenerlo en secreto no nos deja pasar mucho tiempo juntos en el campus. Las citas tienen que ser afuera y con nuestros horarios está un poco difícil. Es por eso que hacemos largas llamadas. Ya quiero que Adrien no esté disponible para no tener que escondernos…" Esta vez en tono de broma Alya se dirige a Marinette. "¿No quieres enamorarte de Adrien, hacerlo caer a tus pies y empezar a salir para ayudarme?"

Marinette se ríe con sarcasmo y le lanza una almohada. "Que graciosa."

"Oh, ¡pero sería perfecto! Ambos tienen buenas notas y son del mismo departamento, serían una pareja poderosa…" Rose empezó a soñar despierta "Podrían hacer un libro, no, ¡una película sobre ustedes en el futuro!"

Marinette rueda los ojos al escuchar la fantasía de su amiga. "¿Quién iría a ver ese video…?"

En la cabeza de Marinette una idea apareció con la mención de video. Y no era una mala idea…


[Chat Privado - ClanNoir]

[Ladybug]: Hey!

[Ladybug]: que bueno que se conectan

[Ladybug]: tenía una idea pero necesito su ayuda para esto.

[DarkCupid]: oh!

[DarkCupid]: suegrita!

[DarkCupid]: puedes decirnos, no hay nada que no podamos hacer!

[DJCarapace]: aunque no pudiéramos te apuesto que aquí tu esposo haría hasta lo imposible

[Plagg&Cheese]: si si

[Plagg&Cheese]: este chico se toma el matrimonio virtual muy enserio…

[ChatNoir]: no es necesario que hablen por mí

[ChatNoir]: déjenla hablar niños

Marinette se ríe viendo la pantalla. Es cierto que suelen comportarse como niños, incluso Chat deja escapar su niño interior en algunas ocasiones.

[Ladybug]: Se me había ocurrido hacer un video

[TheSilencer]: para la competencia?

[Ladybug]: sí

[Ladybug]: ya que la competencia de parejas aún no empieza quería hacer un video y ya se me ha ocurrido una idea de que puede ser.

[ChatNoir]: estás segura?

[Ladybug]: claro!

[Ladybug]: mi idea era sobre un hombre y una mujer con alter egos que combaten juntos contra los crímenes

[Ladybug]: y son conocidos por toda la ciudad por el buen equipo que hacen

[Ladybug]: pero no conocen sus verdaderas identidades, por lo que eso les impide empezar una relación.

[TheSilencer]: wow

[TheSilencer]: no es una mala idea

[TheSilencer]: me gusta

[DJCarapace]: a mí también! Me apunto

[DarkCupid]: yo también!

[DarkCupid]: pero qué tal si son súper héroes?

[DarkCupid]: así podemos explicar los movimientos especiales con nuestras armas

[Plagg&Cheese]: así tendría más sentido

[Plagg&Cheese]: nosotros podríamos hacer de villanos

[Plagg&Cheese]: yo quiero ser el máximo oponente!

[ChatNoir]: tienes una buena base

[ChatNoir]: haz hecho algún guion?

[Ladybug]: estoy terminando la introducción

[Ladybug]: está bien si te lo mando en unos minutos para que lo veas?

[ChatNoir]: claro.


Fuera del juego, Adrien estaba jugando un pequeño duelo contra uno de los monstruos de MV en la laptop en la sala de la casa de sus padres. Tenía un departamento para él solo pero había prometido visitarlos de vez en cuando. Además, no era malo tener compañía de vez en cuando. Si no fuera por el desorden de sus amigos…

"Hey, ¿estás ocupado?" Adrien se voltea para ver a su padre, Gabriel Agreste, con una pequeña sonrisa. De verdad que le gustaba verle así. Cuando tenía trece, su madre estuvo involucrada en la desaparición de una de sus expediciones en el extranjero y su padre fue afectado gravemente. Se distanció de él, pero le puso muchas restricciones y no le dejaba salir después de clases. Tal vez si no fuera por él, su padre hubiera abordado en el primer avión e iría a buscar a su esposa sin tener que dejárselo a las autoridades. Con los años empeoró: ya no pasaban tiempo juntos, solo a la hora de la cena; Gabriel se la pasaba trabajando y contrató a más gente para que cuidara de Adrien. Incluso quería convencer a Adrien que dejara los videojuegos y que se pusiera a estudiar algo serio. A pesar de que Adrien no estaba de acuerdo con muchas de las decisiones de su padre, no le decía mucho porque sabía que solo estaba preocupado en no perderlo. Sabía que la ausencia de su madre los había afectado a ambos.

Fue cuando Adrien tenía diecisiete cuando encontraron a su madre en las profundidades de la selva. Al parecer habían tenido un accidente y tribus cercanas habían acogido a los supervivientes. El problema había sido que Emilie sufrió de amnesia y no pudo recordar nada hasta años después. Cuando la encontraron y la llevaron de vuelta a casa, los dos hombres lloraron como ningún otro día. Emilie fue bienvenida y los lazos sueltos de la familia fueron unidos nuevamente. Fue un proceso lento, pero lo consiguieron con el tiempo. Padre e hijo comenzaron a hablar más seguido y Emilie convenció a su padre que le diera mayor libertad. "Es tu hijo. Ya está grande y puede tomar sus propias decisiones. Si comete algún error tendrá que aprender a solucionarlo y es nuestro deber en apoyarlo." Realmente, Emilie era el corazón de la pequeña familia.

"No, no estoy ocupado. ¿Querías hablar?" Adrien le contesta pausando el juego en la computadora.

Gabriel le sonríe nuevamente. "¿Quieres jugar una partida de ajedrez?"

Los dos hombres se sientan en la mesa frente al otro y comienzan la partida. Puede verse aburrido, pero Adrien disfruta de estos pequeños momentos en los que pequeñas conversaciones surgen con su padre. Aunque esta vez, él está casi seguro de lo que van a hablar. Antes de eso, Emilie se acerca durante la jugada de su padre, les acerca unas tazas de té y se sienta al costado de su esposo. Ya que había estado concentrado, su padre no se había dado cuenta de su presencia y se sorprendió al voltear y verla tan cerca.

"Aish… me has asustado." Gabriel le dice después de suspirar, pero a Adrien no se le escapa la pequeña sonrisa en su rostro. "No te sientes aquí, me pongo nervioso cuando me ven jugar."

La señora Agreste por su lado se ríe y rueda los ojos. "Que quisquilloso. Solo quieres que me valla porque no quieres que te vean cuando pierdas contra tu hijo."

Adrien sonreía ante la escena. Los dos se habían puesto a cuchichear y a intercambiar sonrisas discretas. Adrien estaba más que contento, ahora si Marinette estuviera aquí podría estar aún mejor…

"Ni siquiera has visto mucho el juego, ¿cómo sabes que voy a perder?"

"¿Por qué sino no querrías que te vieran? Te pones así cuando sabes que vas a perder." Con otra risa y una pequeña palmada en el hombro de Adrien, Emilie se retira de la habitación.

"Mira que solo ha estado un segundo aquí y dice que voy a perder, ay con esta mujer…"

Adrien se vuelve a reír y finaliza su jugada. "Bueno no ha dicho ninguna mentira…"

Los dos se ríen juntos y el ambiente se ve mucho más acogedor. Sí ella estuvo un segundo allí pero consiguió cambiar completamente el ambiente con un par de cometarios.

"Bueno, yo quería hablarte de algo más serio." Su padre dice mientras termina su jugada. "Sé que tú siempre has sabido lo que quieres hacer y siempre has conseguido lo que te propones… y no estoy preocupado de eso. Eres muy talentoso, pero utilizas ese talento para los juegos online ¿no sería mejor usarlo para otra cosa?"

Adrien lo escucha mientras mueve una de las fichas del tablero. "Padre, ¿por qué escribes libros de arquitectura y diseño?"

"Pues para compartir mi conocimiento, compartir información e ideas para que otros puedan utilizarla y seguir enriqueciéndonos." Su padre termina su jugada.

"Yo también quiero hacer eso cuando cree juegos. Quiero compartir mis ideas y conceptos con otros y representarlas en un mundo que yo puedo crear. Quiero ayudar en el crecimiento en una de mis pasiones las cuales no solo podrán ayudar en juegos online, sino que en algún futuro, esas ideas tal vez puedan aplicarse en nuestra realidad." Adrien termina con su jugada.

Su padre cierra los ojos por unos instantes y cuando los abre sonríe moviendo otra pieza de ajedrez. "Me rindo con este tema… tu turno."

"De todas maneras este juego no es lo único que quiero hacer, nuestra empresa buscará un nuevo objetivo después." Adrien termina su turno.

Gabriel suspira y sigue jugando. "Bueno tus planes no suenan mal. Está bien, te apoyaré."

Adrien le agradece entusiasmado. Es satisfactorio conseguir la aprobación do su familia.

"Por cierto, la próxima semana iré a tu clase electiva de diseño."

"¿Para qué vas?" su padre se burla "¿No te basta con leer lo que está colgado en la página del curso?"

Adrien le sonríe, pues es verdad. "Escuché que la asistencia en tu curso es baja, ayudaré a subir el porcentaje." Adrien mueve una última pieza "Jaque mate."

Su padre al escuchar el absurdo comentario y al notar su derrota, comienza a reírse.


Notas de autor

Pues un capítulo de memorias, espero que les guste. También me disculpo por la demora, ayer fueron fiestas patrias en mi país (lo digo para los que no son de Perú) y me la pasé fuera de casa. Gracias por todos sus comentarios, me alegra que les esté gustando la historia y no se contengan en hacerme preguntas si es que las tienen. ¡Gracias por leer!

Twitter: Little_Rain0048

-LR