Una cita, ¿una relación?
Disclaimer: Miraculous Ladybug no me pertenece, al igual que Love O2O y la novela.
Marinette y Adrien fueron caminando hasta el restaurante al cual el rubio había mencionado. Era medio día y el sol se encontraba brillando justo por encima de sus cabezas, pero el clima era agradable.
Marinette ya no tenía dudas de que Adrien fuera ChatNoir, o que ChatNoir fuera Adrien; pero su sorpresa ante tal revelación aún no le permitía sentirse cómoda. Los dos caminaban al lado del otro hacia la misma dirección con la misma velocidad de paso; sin embargo, entre ellos había una distancia notable de al menos un metro y medio. La peli-azul que tenía la vista pegada al suelo, miró de reojo al rubio. En esos tres segundos notó que el joven Agreste mantenía una expresión neutra. No podía saber si estaba feliz, molesto o preocupado. Tampoco sabía si estaba sorprendido al conocerla. ¿Cómo es que la reconoció tan rápido? Seguramente pensó que era ella porque era la única mujer cerca... Pero, ¿por qué ella parece ser la única nerviosa?
Marinette lo vuelve a ver disimuladamente y se fija más en los rasgos faciales del rubio: la piel radiante como el sol, una mandíbula pronunciada y los mechones de pelo que volaban perfectamente por la ligera brisa lo hacían ver cómo a un modelo sacado de una revista.
El rubio por su parte, estaba consciente de las no tan sutiles miradas de Marinette. A pesar de que trataba de mantener una mirada sería, no pudo hacer desaparecer la ligera sonrisa en su rostro desde el momento del encuentro.
En menos de quince minutos llegaron al restaurante elegido por Adrien y se sentaron en una de las mesas junto a la ventana. Aun siendo algo temprano para la hora del almuerzo, en el amplio lugar solo habían unas cuantas mesas ocupadas y solo se escuchaba la música de fondo. Frente a ambos, justo al medio de la mesa, distintos platillos orientales habían sido servidos por la dueña del local.
"Conozco a la señora desde pequeño." Adrien le explicó cuando la dueña se alejó al servirles amablemente. "Vine aquí a comer con mi familia varias veces, y cada vez que no quiero comer en la cafetería vengo aquí."
Marinette se siente más relajada al escuchar los pequeños relatos por parte de él. Desde hace un rato está con la cabeza de la frase 'ChatNoir es Adrien Agreste, Adrien es ChatNoir', y no sabía cómo conversar con él como usualmente lo hacía por chat.
"La comida se ve deliciosa, no dudo tampoco sobre el sabor."
Adrien sonríe con su respuesta y los dos empiezan a servirse. Marinette también nota el ligero olor de hierbas medicinales que proviene del tazón de sopa pedido por Adrien.
"¿La comida tiene hierbas medicinales?"
"En esta sopa sí. Mi padre me está obligando a tomar caldo medicinal todo el mes debido al accidente."
Ella simplemente asiente con la cabeza mientras come lo que se ha servido. "¿El profesor Agreste? He tenido clases con él."
"¿Te has dormido?"
Marinette se sorprende con la pregunta. Las clases del profesor eran conocidas por ser algo aburridas, pero definitivamente nadie se atrevía a dormir en su clase.
"No… a pesar de que sus clases son muy académicas, son buenas…"
"Yo también llevo sus clases." Adrien le sonríe "No es necesario que te fuerces a decir cosas buenas de sus clases."
"Oh, ¡cierto! Una vez me senté junto a ti en una de sus clases."
"Lo sé."
Marinette esta vez está confundida '¿Lo sé?' ¿Qué quiere decir con eso?
Antes de que pudiera preguntar, Adrien le ha vuelto a servir otra porción en su plato. Los dos intercambian miradas y comen en un reconfortarle silencio.
Algunos platillos después, los dos jóvenes adultos se encuentran con los estómagos llenos cuando el teléfono de Adrien comienza a sonar. Con una disculpa, el rubio contesta sin pararse de la mesa.
"¿Sí?"
"Adrien, ¿no vas a venir al partido?"
"¿No es a las cinco?" Adrien había visto la hora hace poco y no pasaban de las tres.
"Ven ahora, el público quiere ver los ejercicios de calentamiento. El resto del equipo ya está aquí." Nino le dice y Adrien nota las voces del público en el fondo. El rubio no ha dejado de mirar a Marinette en toda la llamada y le sonríe al responder al celular.
"No puedo ahora, estoy ocupado."
"¿Ocupado? Pero si hoy no teníamos trabajo."
"Estoy en una cita."
"…"
"¡¿UNA CITA?!"
Al otro lado del teléfono, Nino había dado un grito el cual se ganó una bofetada por parte del peli-turquesa que se encontraba a su costado. "¡No me grites en la oreja!" Nino se fija en el lugar en el que se encuentran, el polideportivo de la universidad lleno de gente esperando a ver el partido, y baja su tono hasta llegar al susurro. "¡¿Adrien acaba de decir que está en una cita?!"
Regresando al restaurante, Marinette que obviamente había escuchado toda la conversación, se impactó al escuchar la palabra cita refiriéndose a ellos; o sea ella, o sea él y ella, Adrien y Marinette…
Su cuerpo se había tensado, su espalda estaba más recta de lo normal y podía sentir el calor de su cuerpo subir hasta la punta de sus orejas. ¿Había escuchado correctamente? ¿Estaban en una cita? Ella lo sospechaba pero que lo haya confirmado tan naturalmente la tomó por sorpresa. Y que se viera él tan calmado… sin contar la ligera sonrisa traviesa que llevaba en los labios…
¡No Marinette! ¡Debes ser fuerte! No puedes dejar que consiga todo lo que quiera tan fácil.
Claro, era más fácil pensarlo que llevarlo a cabo. Al final Marinette simplemente desvió su mirada para no encontrarse con esos ojos verdes.
"¿Una cita? Ja, sí claro. Tráela entonces." Nino le contesta después de unos segundos.
"Le voy a preguntar." Adrien cubre la parte del micrófono con su mano libre y se dirige a ella. "¿Quieres ir a ver nuestro último partido? Parece que va a comenzar antes."
Sin confiar en como su voz suena en el momento, ella solo asiente dos veces con la cabeza. Después de eso Adrien les confirma a sus amigos que van a ir, cuelga el teléfono y le dice que aún tienen tiempo, por lo que no tienen que apresurarse en comer. Cuando parece que Adrien ha terminado de comer, le dice que va a recoger la bicicleta de su casa que queda cerca y llegar más rápido a la universidad. Aunque a ella no le parece muy largo el camino hasta el campus, prefiere ir en bicicleta sin tener que toparse con nadie. ¿Qué pensaría la gente si los ven caminando juntos todo el camino hasta el polideportivo? No puede imaginarse la cantidad de fotos y chismes que circularían en el foro.
Adrien no se demoró más de diez minutos en llegar en la bicicleta, justo en el momento que Marinette sale del baño después de darse una pequeña arreglada. Para ese entonces, ella no había pensado mucho sobre la bicicleta hasta que Adrien le indicó que se subiera en la parte de atrás.
"Oh, ¿me vas a llevar hasta el polideportivo o hasta la puerta del campus?" Marinette le dice algo preocupada antes de acercarse a la bicicleta.
Sin pensarlo dos veces, el rubio le contesta "Hasta el polideportivo" como si fuera lo más normal del mundo.
"Ah, s-sí claro, pero…" Alya se estaría riendo a carcajadas de ella, ¿por qué había empezado a tartamudear justo en este momento? Hace años que no lo hacía y ahora había vuelto con solo ver al rubio o escucharlo hablar. ¿Cómo es que él y ChatNoir son la misma persona? "Es que… no quiero que las personas malinterpreten esto."
"¿Malinterpretar qué?"
Marinette ya no sabía si lo estaba haciendo a propósito o de verdad no se daba cuenta de la conmoción que causaría si los ven juntos. "Que piensen que estamos…" sin poder terminar la oración, Marinette opta con hacer un corazón con sus manos e inmediatamente se arrepiente de su toma de decisiones. MARINETTE ¡¿PERO QUE ESTAS HACIENDO?! "… en ese tipo de relación."
Adrien disfrutando de la escena, le responde con la misma calma. "¿Desde cuándo no estamos en ese tipo de relación?"
Oh. Ok. ¿Desde cuándo no… ¡estamos en ese tipo de relación?! Es cierto que me gusta la idea de eso pero no, ¡no quiero que empiece así!
Marinette se había quedado inmóvil como una piedra por milésima vez en el día y trataba de regresar su respiración a la normalidad.
Si acepto le subiría el ego, pero si no acepto, ¿no sería yo la que sale perdiendo? Si acepto pierdo, pero si no acepto también pierdo… ¿qué debería hacer? ¿Lo ignoro? ¡Sí! Voy a hacer que no lo he escuchado y voy a dejar que me lleve en la bicicleta hasta la parte trasera del polideportivo y me iré corriendo antes de que me pueda decir otra cosa.
Con tanto sonreír, Adrien sentía sus mejillas algo adoloridas. Quería saber cómo reaccionaría ella con semejante declaración que incluso él mismo se sorprendía de sus palabras, aunque no sentía arrepentimiento alguno al ver el ligero sonrojo en el rostro de Marinette. Sus ojos se movían de un lado al otro evitándolo y parecía que sus pensamientos se encontraban en otro lugar. Haciéndose la idea de lo que la peli-azul podría estar pensando, decide volver a hablar.
"Mis habilidades con la bicicleta son buenas. No voy a dejar que te caigas."
Marinette se sobresalta con esa información fuera de tema. Era obvio que estaba jugando con ella, pero no iba a dejarlo salirse con la suya tan fácilmente…
"Tienes una expresión de miedo en tu cara, no te preocupes mucho."
Ok, él ganaba por ahora. ¡Pero su plan de irse corriendo seguía en pie! Sin decir más, se acercó a la bicicleta y se sentó en la parte de atrás cuidando su falda al sentarse. Adrien miró hacia adelante y se puso en marcha.
Marinette no solo sintió algunas miradas sobre ella mientras más cerca del campus se encontraban, sino que sus manos se encontraban pegadas a su regazo para evitar algún incidente debido al viento. ¿Por qué aceptó ponerse falda? Es justo por esto que no suele usarlas…
Antes de entrar a la universidad, Adrien paró por una de las tiendas de conveniencia y le preguntó si sus amigas iban a estar también con ella. ¿Acaso las había visto juntas antes? Marinette le responde que seguramente ya están allí y Adrien decide entrar a la tienda mientras ella se ofrece a cuidar la bicicleta.
No muchos minutos después, Adrien sale de la tienda con una bolsa llena de bocadillos y una botella de agua.
"Es para que compartas con tus amigas. ¿Puedes sostenerla en el camino?" Adrien le indica sosteniendo la bolsa, aunque no era necesario porque ella tenía planeado ayudarle desde el principio, pero ¿quién diría que todo eso lo compró para ellas?
De vuelta en el camino, Marinette nota que con la bolsa en su regazo el viento ya no es un problema con su ropa y se queda pensando si Adrien había notado su incomodidad y por eso había hecho la parada. Aunque no lo pudo pensar mucho porque una vez dentro del campus, todas las miradas estaban en ellos y solo pudo esconder ligeramente su rostro con la espalda del chico el cual no dijo nada por suerte suya.
¿Por qué pensó que era mejor ir en bicicleta? Esa posición se veía más comprometedora a que si solo hubieran caminado juntos. Ni siquiera veía necesario ir en bicicleta, llegarían temprano de todas maneras. De reojo vio el rostro del rubio y con su expresión parecía que estaba disfrutando de la atención.
Fue en ese momento en que se dio cuenta. ¿Adrien había planeado esto desde el principio? ¿Llevarla a un lugar un poco alejado del campus cerca a su casa para recoger su bicicleta y llevarla de regreso? Adrien no era de esos que le gustaba llamar la atención, pero había decidido regresar en bicicleta con una chica. Para ser más específicos, con ella. La persona a la cual unos minutos atrás le había dicho que ya estaban en "cierta relación". Ahora realmente lo estaba disfrutando mientras la veía sonrojarse.
Ahora estaba completamente segura de que él era ChatNoir.
Adrien es ChatNoir y ChatNoir es Adrien… y realmente me gusta.
Cuando llegaron a la parte trasera del polideportivo, Marinette se bajó rápidamente y antes de que el rubio le dijera algo, le agradeció y le dijo que iría a buscar a sus amigas. "Te escribo cuando me conecte al juego esta noche."
Con eso dicho, salió corriendo dejando a un Adrien con una expresión de adoración en su rostro.
"¡Mari! ¡Aquí! Te guardamos un sitio." Alya le llama agitando uno de sus brazos para que la pudiera ubicar. Los asientos en el polideportivo se encontraban en gradas con los escalones en los laterales y en la parte del centro, dividiendo los asientos en dos grupos. Su grupo de amigas se encontraban sentadas en el grupo de la derecha en una de las filas del centro y le dieron sitio junto a las escaleras del medio. También pudo notar que era el último lugar libre y que casi todo el público estaba compuesto por chicas. Lo que más resaltó fue que todas estaban más arregladas de lo normal y el olor de distintos perfumes entumeció su nariz. Qué bueno que decidió no ponerse nada, complacida con el olor del jabón que usó en la ducha esa mañana.
"¡Marinette! Mira que animado está el lugar" Rose que se encontraba sentada entre Alya y Chloè le dijo mientras miraba a su alrededor. "Hoy han venido muchas bellezas."
"¿Bellezas?"
"Sí." Esta vez Chloè responde. "Está Mireille Caquet, la belleza de la facultad de periodismo; Ondine, la belleza del departamento de deportes y muchas otras. Si volteas tu mirada un poco hacia las otras gradas también está Lila Rossi."
"Además, ahora que acabas de llegar, también está la belleza de nuestra facultad." Alya la fastidió hincándole suavemente con el codo. "Pero mira qué arreglada está. No te hubiéramos escuchado y hubiéramos comprado ese vestido rojo. Aunque nuestra Mari sigue siendo más bonita."
Marinette se volteó disimuladamente para ver a Lila que se encontraba en el otro grupo de gradas también al margen de las escaleras del medio pero unas filas más atrás, junto a su amiga Colette. Tenía puesto un vestido negro floreado con los hombros descubiertos. A comparación de las otras chicas, el hecho de que Lila viniera de una familia adinerada no era un secreto, y se notaba por las grandes marcas de ropa y accesorios que usaba a diario. Marinette reconoció el logo de grandes marcas tanto en su bolso como en su vestido. Se había vestido pensando en destacar.
Marinette regresó su vista a la cancha y vio como todos los chicos hacían los calentamientos, aunque Adrien parecía todavía no estar listo.
"Aún sigo pensando que las fotos que utilizaron para el concurso de belleza fueron injustas. Tengo miles de fotos de Marinette en pijama que se ven mejores que la del concurso." Rose dijo sin importar la gente de su alrededor.
"Para mí que fue obra de Lila o Colette." Chloè dijo mientras se veía el rostro con la cámara de su celular. "Además su foto está más retocada que los anuncios de cremas para el acné."
Para no pasar más vergüenza, Marinette levanta la bolsa de bocadillos que le dio Adrien y se las pasa a sus amigas. "Ya paren de difundir más rumores. Callen y coman."
Sus amigas rápidamente dejaron el tema de lado y se pusieron a ver todo lo que había en la bolsa. "Wow Marinette ¿te has ganado la lotería? Hay todo tipo de snacks… me he acordado cuando trajiste esos macaron de una de las tiendas de tu padre."
"¿Supongo que te fue bien en la entrevista?"
"…algo así."
Sus amigas se le quedaron mirando.
"Digamos que al principio fue confuso, pero el final fue inesperado."
"Bueno, ¿a quien le importa el principio si termina bien?" Chloè le dice mientras abre uno de los paquetes con la boca hecha baba. "Hace tiempo que quería probar esta marca de galletas de miel."
Alya se voltea a ella también mientras abre otro paquete "Oh Marinette, lo más importante de ahora es que han confirmado que Adrien va a estar aquí. ¿Sabías?"
Pues claro que lo sé. Están comiendo los bocadillos que él compro ahora mismo, sin contar que vinimos juntos en su bicicleta. Eso pensaba Marinette, pero solo le devolvió la sonrisa a su amiga.
"¿Ves? Te dije que ella vendría."
Colette le susurró a Lila en el oído mientras veían a Marinette sentarse unas gradas más debajo de ellas.
"Aunque no tienes que preocuparte de nada, te ves mucho mejor que ella."
Lila se limitó a enderezarse más en su asiento mientras veía a la chica de pelo azul con una mirada de superioridad.
Nadie superaría a Lila Rossi.
Sentada en su sito, Marinette escucha algunos gritos que se fueron incrementando rápidamente y se volteó para ver a Adrien entrar por una de las puertas del polideportivo. La manera en la que caminaba tan despreocupadamente podría confundirse con la de un modelo y la ropa deportiva le quedaba pintado.
El rubio fue rodeado rápidamente de sus fanáticas mientras que otras chicas interesadas pero con más control se quedaron en sus sitios. Algunas como ella y Lila. El rubio solo miraba a su alrededor sin tomar mucha atención al lío que había creado y puso su vista en las bancas hasta que se quedó viendo un punto fijo. Las chicas en las graderías comenzaron a susurrar entre ellas chismoseando en quién tendría la mirada el príncipe.
Marinette fue la única que notó la intensidad de su mirada que se encontraba clavada en ella.
Notas de autor:
Pues… este es mi regreso desde octubre, perdón por la demora. En cualquier caso, ¡Bienvenido(a)s a la segunda parte de este fic! Gracias por esperar, espero que este capítulo haya alcanzado sus expectativas (o al menos un poquito). No se preocupen que el siguiente capítulo no se va a demorar tanto como este. ¡Gracias por leer!
Twitter: Little_Rain0048
-LR
