P.O.V H.G
Miles de pensamientos inundaban mi cabeza mientras seguía a aquella pelirroja futura madre de mi aun inexistente mejor amigo. ¿Debía hacer caso a Snape o contarle la verdad a Dumbledore? La duda me carcomía mientras llegábamos frente a las gárgolas. Decidí que después de todo lo que descubrimos sobre Dumbledore después de la guerra, de cómo nos había manipulado a todos, de momento haría caso a Snape. Nos encontramos con la profesora McGonagall. Lily le comentó lo que había pasado y ella se encargó de mí. Rápidamente llegamos frente a la gárgola del despacho del director.
-Buenos días señor director, esta chica nueva que viene de Estados Unidos. Se ha mudado hace poco y la he traído para que hable con usted. La han encontrado junto a Severus después de que unos alumnos le lanzaran sin querer un hechizo, no se preocupe yo investigaré el asunto. Se perdieron la selección de anoche y por eso Severus no estaba en el tren como comentó Slughorn.
-Muchas gracias profesora, puede retirarse.
Ella se inclinó un poco y se marchó. Y entonces aquella mirada se posó sobre mí, de la impresión casi me caigo ahí mismo. No recordaba que aquellos ojos eran tan profundos. Aquel hombre no había cambiado nada, incluso el despacho estaba igual.
-Bueno señorita… Me apena un poco que de todos los datos que me ha ofrecido la profesora McGonagall sobre su persona se haya olvidado de uno tan crucial como el nombre.
-Watson, Jane Watson, señor.
-Bien señorita Watson así que de Estados Unidos, Ilvermorny supongo. En fin, no se cuanto sabe exactamente de esta escuela y realmente no recuerdo que nadie haya pedido un traslado de expediente.
Me miró fijamente esperando una respuesta.
-Bueno señor director-debía medir bien mis palabras si quería que no sospechara. Tuve que mantener mi barrera de oclumancia solo por si acaso, aunque por suerte no intentó entrar porque estaba tan nerviosa que me hubiera abierto en seguida.- Realmente he pasado la mitad de mi vida viajando, así que han educado mis padres.-¿qué más podía decir?
-Por eso no ha habido traslado entonces, ¿quiénes son sus padres? Tal vez los conozca.-Mierda debía pensar más rápido aún, ¿mis padres? A los reales los había desmemorizado y ya no me recordaban, casi me puse a llorar- Señor, mis padres murieron este verano y ahora mismo estoy en un orfanato esperando a saber que va a ser de mí.
Su mirada se torno compasiva.
-Lo lamento señorita Watson. El curso acaba de empezar y encontrará aquí un hogar mientras se resuelve su situación.-su tono era tranquilizador-De todas formas, debemos asignarle una casa y hacerle un examen para ver más o menos qué nivel de conocimiento maneja.
¿Otra selección? Supongo que tiene sentido pero ¿volverían a mandarme a Gryffindor? No, la verdadera pregunta era ¿querría yo volver a estar en Gryffindor? Sí, es una buena casa y todo eso, pero ya la tengo muy vista. Además la constante necesidad que tienen todos de ir a la aventura es un poco desesperante. Tal vez el sombrero me haga un favor y me ponga en otra casa. Si aquello era posible.
Tres horas más tarde, después de que el sombrero me asignara la casa a la que pertenecía, una explicación de las reglas de Hogwarts, presentación de los profesores y mucho otro papeleo burocrático finalmente pude salir del despacho. Madame Pomfrey había venido a hacerme una última revisión y después mandaría a alguien a acompañarme a las habitaciones. Pensé que el profesor Snape continuaría allí, pero ya se había ido. No tengo tiempo para esto, tengo que encontrarlo. Repasando todo lo ocurrido en la tarde un pensamiento un tanto peligroso me vino a la cabeza, ¿Y si él decidía cambiar el pasado? O bueno, el futuro.
P.O.V S.S
No estoy seguro de que día es, pero estoy completamente seguro de que estoy en mi quinto año, justo el año que dije aquella horrible palabra… Pero esta vez podría cambiarlo. Había tantas cosas que quería cambiar, pero debía pensar fríamente en todas las alternativas. Debía encontrar una forma de derrotar al señor oscuro, debía evitar la muerte de Lily. Nada estaba aún resuelto, la profecía aún no existía ¿habría otra forma de derrotarlo? Realmente nunca llegué a saber cómo pensaba hacerlo el joven Potter, era demasiado peligroso que me informaran más de lo necesario en caso de que el señor oscuro encontrara cualquier cosa en mi mente. Pero Granger sí lo sabe, debo interrogarla y crear un plan ¿Se opondrá? Estoy seguro de que sí, ella siempre tan correcta dirá que no debemos cambiar nada del pasado. Pero tengo la oportunidad de recuperar a mi Lily y nadie lo evitará. Ahora solo tengo que esperar que me haya hecho caso con lo de Dumbledore… Dumbledore como si no supiera lo que va a hacer en cuanto se entere de que venimos del futuro, querrá manipularnos y tenernos a su merced, No en esta vida Albus, al menos no otra vez. Con un poco de suerte la chica Gryffindor me habrá hecho caso.
De golpe se abrió la puerta y mi Lily entró:
-Severus, estaba muy preocupada por ti, no te vi ayer después de bajar del tren.-O sea que el año acababa de empezar. Se sentó a mi lado en la cama- Por suerte estas bien.-una risa cristalina salió de sus labios mientras me acarició el pelo- Bueno dentro de lo que cabe. ¿Te apetece dar una vuelta? Hace un día maravilloso.
-Sí vamos.
Paseamos durante toda la tarde y reímos. La echaba tanto de menos.
P.O.V H.G
¡¿Dónde estaba aquel hombre?! Pero tendrá valor el murciélago de las mazmorras, primero me dice que tenemos una conversación pendiente y ahora desaparece como si nada.
Después de instalarme en mi cama y conocer a mis nuevas compañeras de cuarto decidí salir en busca del profesor. De pronto lo vi, en los jardines al lado de la madre de Harry. ¿Debía acercarme? Realmente no tengo opción, debemos hablar con urgencia.
-Pro…-No podía llamarlo profesor ahora ¿Snape quizás? Sonaba demasiado informal- Disculpad.
Ambos se giraron.
-Hola Jane ¿qué tal con el director?
-Muy bien gracias-respondí a una sonriente Lily, el profesor por el otro lado no parecía contento de verme.- Me preguntaba si podría hablar con…-¿cómo iba a llamarlo?
-¿Con Severus? Anda supongo que aún no os habéis presentado. Este es Severus Snape, ella es Jane Watson.
Las facciones de Snape se relajaron notablemente cuando ella le habló y le asintió suavemente. Una punzada de celos me atravesó pero no era el momento.
-De todas formas no os preocupeis tengo que ver a más gente, ya me marcho. Nos vemos luego Sev, adiós Jane.
-Adiós Lily- ¿esa era la voz de Snape siendo amable?
Ahora que lo pienso, en la enfermería también usó ese tono.
-Profe…
-Shhh-se inclinó hacia mí, vigilando que no hubiera nadie cerca- no vuelva a llamarme así señorita Watson.- se puso recto otra vez. Se que tenemos una conversación pendiente pero sinceramente es demasiado tarde y estoy algo cansado. Confío en que no le haya dicho nada a Dumbledore y aunque lo haya hecho dudo que él sepa nada de como volver.
-¿Pretende retrasar esta conversación? Porque no podemos quedarnos aquí, podríamos cambiar algo de forma accidental y yo no pertenezco aquí, he aparecido de la nada. Ni siquiera tengo una familia, un lugar en el que quedarme.
-Señorita Granger-realmente sonaba extraño ese tono cansado en otro que no fuera un Severus Snape profesor de pociones.- Tiene razón, tenemos muchas cosas que corregir y preparar, pero ya es de noche. Ninguno de los dos llevamos el uniforme y se nos ha pasado la hora de la cena. Usted seguramente ha estado haciendo el examen de nivel de magia y esté agotada y yo no me encuentro en mejores condiciones. Dudo que lleguemos a ninguna buena conclusión esta noche, mañana hablaremos con más calma. Buenas noches.
