P.O.V S.S
¿Cómo es posible que no me esté enterando de nada? Toda la conversación había ido bien, habíamos decido reunirnos en la sala de los menesteres porque nos da más privacidad ya que el resto está en Hogsmeade. Podíamos hablar más libremente y me comentó el problema con Regulus y el guardapelos, además de que ya tenía la autorización, simplemente quedaba falsificarla. Me estaba enterando perfectamente de todo hasta que decidimos investigar sobre las firmas mágicas, por si acaso. Estaba enfrascado en la lectura cuando ha sacado esa maldita pluma de azúcar. Al principio no le di importancia, pero ese color rojo era muy llamativo y se traspasaba a sus labios. Me incliné hacia el libro y use mi pelo como una cortina, miré embobado con los movimientos que hacía la pluma. A ratos volvía a la lectura, pero leía el mismo párrafo una y otra vez, imposible concentrarme en nada que no fuera ella ¿sus labios siempre han sido así de voluptuosos? De pronto veo salir su lengua para limpiarse los restos de azúcar, una bocanada de deseo me recorre entero. Mis malditas hormonas me estaban pasando una mala jugada ¿por qué tenía que ser adolescente otra vez? Siento la necesidad de poner las manos debajo de la mesa porque me tiemblan, quiero quitarle esa estúpida pluma y quitarle el azúcar de los labios. De golpe levanta la mirada.
-¿Ocurre algo? No pareces muy concentrado.
Me obligo a fingir que miro otra cosa.
-Yo… -mi boca está completamente seca.
-¿Tienes sed? La verdad es que yo también.- De pronto una jarra de agua y dos vasos aparecen en nuestra mesa. Se sirve agua y se inclina hacia adelante para servirme a mí también. Cojo el vaso temblando y me lo bebo de golpe. Ella bebe más despacio, la observo más tranquilo hasta que una gota de agua cae de la comisura de su boca, hace el camino hacia abajo por su cuello, ¿cómo será recorrer ese camino con mi lengua? Cierta parte de mi anatomía da un salto ante este pensamiento, creo que necesito más agua.
Me sirvo otra vez y la veo dejar el vaso encima de la mesa.
-¿Quieres más?
Ella asiente y cuando me levanto a servirle noto que el camino de la gota de agua ha seguido bajando. Definitivamente necesito volver a sentarme antes de que mi problema se haga demasiado visible. ¿Qué te pasa Severus Snape, desde cuando te has vuelto un mirón incapaz de controlarse? Hace demasiado calor, me quito el jersey y es ella quien me mira.
-¿Se está alargando el calor del verano eh?-sonríe y apunta hacia la ventana con la estúpida pluma.-Estaba muy sedienta.
-Simplemente tengo calor- sinceramente no puedo seguir con la estúpida lectura sobre firmas mágicas- Voy a realizar la firma.
Me mira con curiosidad.
-¿Ya has terminado el libro?
-Granger, no necesito ningún libro, es una simple firma. Además no es la primera vez que lo hago, simplemente no preguntes.
-Entonces… ¿Podrías enseñarme cómo se hace?
-¿Acaso la bruja más brillante de su generación no sabe realizar un hechizo aún habiendo leído? Imposible.
-No es eso, yo… -¿por qué titubea?- Intente hacerlo por mi cuenta pero tengo problemas con el movimiento de varita, por eso te lo he pedido a ti. No levantes así la ceja, no es algo que me ocurra a menudo pero hay veces que los movimientos no me salen. De hecho por eso tuve problemas en los T.I.M.O.S de defensa. ¿Me enseñaras o no?
¿Enseñarle? ¿El movimiento de varita? Para eso tendría que controlar su mano y para eso tenía que… Tuve que tragar saliva, estaríamos muy cerca y mis pensamientos están siendo de todo menos inocentes. Lo que realmente necesito es pensar en otra cosa, apartar la vista e intentar que se me baje la apretada erección que esto me ha causado. ¡Putas hormonas de adolescente! La veo ruborizarse ¿acaso sabe lo que estoy pensando? Imposible, ni yo mismo sé lo que estoy pensando.
-Bueno, tampoco tienes porque hacerlo, ya no eres profesor después de todo.
-Hoy no, esto no es una prueba. Lo haré y se lo darás al lobo, otro día te ayudaré más tranquilamente-una excusa perfectamente razonable.
No es como si necesitara una excusa, tiene razón, no soy profesor, pero si se lo enseño será más independiente, saber desenvolverse por su cuenta es vital. Sobre todo si vamos a tener que enfrentarnos al Señor Oscuro.
-Lo he pensado y sería bueno que repasemos también otros hechizos. Debe estar preparada para cualquier cosa que venga…
-Yo ya sobreviví una guerra, creo que estoy preparada para lo que venga.
Tan inocente, casi me hizo gracia, sigue siendo una niña que no comprende el peligro al que nos enfrentamos. ¿Cómo iba a saberlo? ¿Quién lo sabía salvo yo? ¿Dumbledore? JA nadie se ha enfrentado a mi Lord y ha salido con vida, salvo yo. Yo fui el único que estuvo siempre en el filo entre la vida y la muerte, yo fui quien tuvo que defender el colegio cuando el viejo me obligó a matarlo, fui yo quien fue atacado por Nagini. Cada vez me sentía más y más enfadado ¿y ella se piensa que está preparada?
-PERO ¿QUÉ PIENSA NIÑATA? ¿QUÉ POR RECORRER UN BOSQUE SABE CÓMO SERÁ ENFRENTARSE A ALGUIEN COMO EL SEÑOR OSCURO?- no sabe nada de la vida.-NO TIENE NI IDEA DE LO QUE ES ESTAR FRENTE A ÉL, PERO SI DE VERDAD PIENSA QUE NO NECESITA MIS CLASES PUES USTED MISMA, pero usted quién acabará…- la mire. Sus ojos estaban llenos de lágrimas, algo se revolvió dentro de mí ¿me había pasado? No, todo lo que le había dicho era verdad, sin embargo gritar fue excesivo.
-Lo siento. -¿se disculpaba? He sido yo quien ha gritado y eso me hizo sentirme aún más incómodo- Tienes razón, yo ni siquiera llegue a ver a Voldemort, fue Harry quien se enfrentó a él.-De golpe me miró directamente.-Fuiste tú quien pasó años infiltrado en sus filas y conoces mejor que nadie lo peligroso que puede ser.-Ella…- Enséñame, mejorare, esta vez no estarás solo.-¿No estaré solo? Yo nunca..- Sé que no necesitas a nadie, pero aun así yo voy a dar lo mejor de mí y sacaremos esto adelante. Salvaremos a los padres de Harry, salvaremos a Lupin, a Tonks, a Fred, a Colin, Neville podrá vivir con sus padres. Ya se que es una misión difícil pero se que lo conseguiremos y lo haremos juntos. Enseñeme.
Grandes lágrimas rodaban por sus mejillas pero su mirada estaba llena de determinación. ¿Debía consolarla? Yo le había gritado y ella me había dado la razón, me había dicho que íbamos a hacer las cosas juntos, no me ha reprochado nada. Me acerco a ella, pero no se que hacer, consolar nunca ha sido mi fuerte, solo se me ocurre cambiar de tema.
-De acuerdo, haremos clases una vez a la semana-¿y si…? ¿por qué no hacerlo?- No creo que necesite más, siempre fue mi mejor alumna.-Veo su mirada iluminarse y se que he dado en el clavo. Me sonríe y sus labios parecen aún más rojos comparados con el blanco de sus dientes.
-Pero la comida está prohibida en mis clases.- No quiero que se repita el incidente de la pluma.
Asiente mientras se sirve otro vaso de agua.
-¿Quieres? Siempre me duele un poco la cabeza después de… Bueno, llorar, por eso bebo agua.
-No me sorprende que tuvieras tanta sed, es lo que tienen los dulces.-Me entró la curiosidad.- ¿Con qué plumas de azúcar, eh? Se puede saber de dónde las has sacado.
-Bueno…-¿se ha puesto nerviosa?- Me las regalo Remus por mi cumpleaños.
¿Su cumpleaños? ¿Cómo lo sabía el lobo?
-No sabía que había sido hace poco.
-Si bueno, por eso me han dado ya autorización. Ya tengo 16 -¿de qué se ríe?- es un poco ridículo, ¿no? Yo pensando que por fin toda la época adolescente había pasado y aquí estoy otra vez, bueno no exactamente igual. En los primeros yo estaba con la P.E.D.D.O que fue un fracaso, con Umbridge, el hermano de Hagrid. Ahora que lo pienso, nunca he tenido un año en el que pudiera simplemente ser una estudiante normal.
La veo reírse de sí misma, era cierto, ella tampoco había tenido una vida normal. Una especie de culpabilidad me vino.
-Bueno-bostezo- Ya se está haciendo tarde y casi es hora de cenar. ¿Seguimos mañana?
Asiento y veo cómo se dirige a la puerta.
-Granger-la sigo, se gira hacia mí- lamento haberte gritado antes, ha estado fuera de lugar.
-Bueno, pase 6 años con sus gritos en clase, creo que ni me he dado cuenta- me sonríe y me vuelvo a sentir incómodo.- Yo lamento todo lo que has tenido que pasar y… Bueno, quería agradecerte todo lo que has hecho por nosotros.
Aquella frase, me resultaba familiar y mientras repasaba de donde me sonaba se puso de puntillas me dio un beso en la mejilla y se fue corriendo.
Bueno chicos, espero que es os guste este capítulo, voy a empezar a meter cosas más de este tipo ahora que la historia se esta asentando. Si os gustan los capítulos así, decídmelo.
