Rose Pov

-Salió muy amable ese sujeto, ¿no crees?-Comentó Bella cuando nos quedamos solas en la oficina.

Me encogí de hombros.-Si, supongo.

-Oh venga.- suspiró.- ¿si supongo? Rose...- me miró.- ¿Hay algo que quieras contarte a tía Bella?-solo la miré aguantando la risa, aunque confundida.

-Está bien.- dije sin poder más.- se me declaró, así de repente.-dije sorprendida.

-¿Qué?-Preguntó Bella visiblemente sorprendida.-¿Tan directo fue?

-Si. De un momento a otro lo soltó.

-Y ¿que le dijiste?-Preguntó Bella curiosa.

-La verdad qué lo que menos quiero ahora son hombres. Ya tengo, 3 en mi vida. Y uno de ellos es un asco de ser humano.-Bufé.

-¿No te gustó ni siquiera un poco?

-Bueno...-lo medité un par de minutos. Si, era guapo, atractivo y muy simpático. Se portó de maravilla con los niños pero...¿merecía la pena?

-Es simpático.- dije simplemente.

-No me creo que solo eso te gustara.-dijo Bella incrédula.

-Está bien, es muy masculino y atractivo. Probablemente sea uno de los tipos más grandes que he visto en mi vida. Pero... ¿De qué me sirve que esté guapísimo? Royce también lo es y mira qué a veces es todo un patán.-Suspiré.

-Tal vez, Emmett es lo que estás buscando.- sonrió.- Él si es un hombre no Royce que a veces parece que sigue teniendo 17.

-Es muy rápido para decir eso, apenas lo conocí ahora.-rodé los ojos.

-Oh venga.-sonrió.- solo...dale una oportunidad ¿si?

-Trataré pero...¿por qué estás tan empeñada?

-Porque ya perdiste tu tiempo con el idiota de Royce.

-No todo ha sido malo, me ha dado 2 preciosos niños que son mi vida.

-Recuerda qué gracias a él, tú y tu padre están un poco distanciados.

-No estamos hablando de eso.-la miré mal y ella me devolvía la mirada.- Mira, se a lo que te refieres pero en cuanto pienso en dejar todo lo que tuvimos atrás me...-no pude evitar que una lagrima cayera por mi mejilla.-No sé es... son demasiadas cosas.

-Ya, ya.-Bella me abrazó.-Mejor dejemos de hablar sobre esto y vamos con Claire que ya casi es hora. Y no te pongas así, amiga. ¿Si?-Bella intentó animarme.

-Está bien.- traté de sonreír.- avisaré a los niños.- dije saliendo por la puerta.

-Ryan, Noah.- los llamé.- los encontré haciendo su tarea.- ¿terminasteis? Debemos irnos.

-Si mami.- sonrieron, Ryan se quedó mirándome más detenidamente.- Mami, ¿estás triste?

-No.- sonreí.- ¿por qué?

-Tienes agua en los ojos.- me acarició los pómulos.

-No es nada ¿si?- asintió no muy convencido.-Los amo, vamos.

-Este local me gusta.- dijo Bella entusiasmada.- es lindo y acogedor, así como el otro que tenemos.

-Es muy bonito.- le sonreí.

-Mamá me aburro.-dijo Ryan algo hastiado.

-Ryan.- le reñí.- ¿pórtate bien quieres?

-Si...

No tardamos mucho en elegirlo, Claire era muy buena en su trabajo y tardamos la mitad de lo que pensábamos.

-¿Podemos ir al zoo ahora?-dijo Ryan entusiasmado.

-Cielo mami está cansada.- suspiré.- ¿Lo dejamos para el sábado?

Me miró enfadado haciendo un puchero.

-Papá dijo lo mismo.- y eso me partió el corazón.

-Mi amor, yo no les he fallado nunca.-Me agaché poniéndome a su altura y le acaricie su carita

-Mami siempre está cuando te haces pupa o no sabes hacer los deberes Ryan.-Noah miró mal a su hermano.

-Lo siento mami, no quería que estuvieras triste.-Ryan se tiró a mis brazos.- Te amo mami. Tú no eres como papi. Eres la mejor mamá del mundo.

-Pero no llores mami.- me abrazó más fuerte.

-No lloro porque esté triste mi vida. Sólo, tengo los mejores hijos del mundo. Os amo.-los dos me abrazaron y no recuerdo cuanto estuvimos así.

-Mami...¿podemos ver una película?

-¿Ya no quieres ir al zoo?

-Estoy cansado también.- y sonreí.

-Y yo también lo estoy. -Bella suspiró.-¿Nos vamos a casa?

-¿Cenarás con nosotros tia Bella?-preguntó Noah esperanzado.

Bella me estaba ayudando a preparar la cena para los niños mientras yo ponía la película en la televisión, hoy tocaba "Tadeo Jones" mis niños adoraban las películas de aventuras.

-Rose.- dijo Bella desde La Cocina.- esto ya está.

-Déjame echarle un vistazo.-Fui hacia dónde Bella. Sin embargo, mi celular sonó. Se trataba de Royce. Rodé los ojos ni loca iba a contestar.

-¿Es él?-Preguntó mi amiga y yo solo asentí.

-¿Vas a contestar?-preguntó preocupada.

-No.- dije rotunda.

-Está increíble Bells.-le sonreí.- Ojalá pudiera cocinar la mitad de bien que tú.

-Estás exagerando.-Se sonrojó un poco y yo me reí. El celular sonó de nuevo. Decidí ignorarlo.

-¿Estás bien?-me miró preocupada y le sonreí, al menos lo intenté.

-Rose... que a mí no puedes engañarme.

-Es igual.- cogí el móvil y lo apagué.

-Mamiiiiii.- me llamaron mis ángeles.

-Ya vamos.- cogimos todo y nos fuimos a la sala para cenar viendo la película. Cuando ya había pasado un par de minutos de la película sonó el timbre de la puerta y me asusté. Bella le puso pausa a la película. Y me vio preocupada.

-¿Quieres que vaya a ver quien es?-Dijo Bella

-No iré yo.-Tragué.

-Mami, ¿quién es?-Preguntó Noah.

-No lo sé, cielo.-Me levanté un poco inseguro.

-Quizá es papá.-Refunfuñó Ryan.

-Espero que no.- dije bajo. Reuní el valor que me quedaba y me dirigí a la puerta. Tomé el pomo y respiré profundo antes de abrir.

-¿Jazz?-dije emocionada, aunque el susto anterior no se me había ido del todo.-¡Oh Dios mío Jasper!

-¡Hermanita!-me sonrió.- ¿te ha pasado algo estás temblando?-dijo al tenerme abrazada contra su pecho.

-No es nada.-le resté importancia , pero no se lo creyó.-¿Acabas de llegar?- dije al ver que venía con su uniforme de servicio.

-Si.-Dijo mientras se quitaba la boina.-Quise pasar a saludarte antes... ¿Estás bien?-Me preguntó preocupado. Yo negué.-¿Dónde está Royce?-Dijo ahora con el ceño fruncido.

Me encogí de hombros y en eso se acercaron mis hijos a saludar a su tío.

-¡Tío Jasper!-Corrieron a sus brazos y él los cargó encantados.

-¡Hola! ¿Me habéis echado de menos?

-Siii.-gritó Noah.

-Tío Jasper.-dijo Ryan entusiasmado.- ¿Has disparado a muchas personas?

-¡Ryan!-le miré con los ojos como platos.- Eso no se pregunta.

-Lo siento mami.- suspiró.- ¿Salvaste a muchas personas, Tío Jazz?

-Hice lo mejor que pude.-Dijo con la mandíbula tensa.-Luchar contra los extremista no es fácil.-Suspiró y se sentó en el sofá.-Perdí a 3 hombres.-Dijo Jasper serio viendo fijamente el piso.

-Oh Jasper.-Me senté a la par de él y lo abracé.-¿Por qué no se van con la tía Bella a la cocina?-Mis hijos inmediatamente se fueron de ahí y nos dejaron solos.

-¡Oh Rose!-Suspiró dejándose caer en mis brazos.-No pude hacer nada para salvarlos. Esos malditos nos emboscaron y...-Se quebró.

-Shhh. Shhh. Ya Jasper, tranquilo. Tú no tuviste la culpa.-Lo intenté calmar.

-Se supone que debo ser fuerte, odio sentirme débil.-Dijo mientras se separaba de mí y pasaba sus puños sobre sus ojos de manera brusca.-Papá me mandaría al carajo si me viera así.

Yo rodé los ojos. Él era un hombre de corazón muy duro-Llorar no te hace menos hombre, Jazz. Deja de pensar en él, desahogate yo no te voy a juzgar.-Le dije mientras lo abrazaba. Luego de unos segundos, nos separamos.-¿Te importa si fumo?-Dijo buscando la cajetilla de cigarrillo.

Yo negué.-Solo hazlo afuera. Por los niños.

-Dijiste que no estabas bien... ¿que pasó?-dijo preocupado.

-Es igual.- dije tratando de que no se me quebrara la voz, él tenía demasiado con lo que sus ojos habían tenido que ver esos meses fuera.

-Rose...-me miró.- vamos, acompáñame fuera.- agarre una chaqueta y nos sentamos en el porche.

-Me siento totalmente perdida ahora mismo.-le solté de repente.

-¿Royce tiene algo que ver?

Yo bufé.-Lo tiene todo. Es un idiota.-Dije soltando el humo de mi cigarrillo.

-¡Vaya! Al fin te das cuenta.-Dijo irónico.-¿Ya no está viviendo aquí contigo?

Yo negué.-Desde que salió de prisión decidí separarme de él.

Jasper no lucía sorprendido.-Era cuestión de tiempo que acabara en la cárcel.

-Jasper...-Me quejé.

-Nunca fue una buena pieza. No entiendo que le viste a ese vago.-Frunció el ceño.-¿Por qué lo soltaron?

Me encogí de hombros.-Llegó a un acuerdo con el juez.

-¿Y qué fue lo que hizo?

-Nunca quiso decírmelo.

-Deberías de divorciarte y pedir la custodia de los niños.

-No sé cómo tome eso Royce... Ya sabes cómo es.

-Si se atreve a lastimarte... Yo me encargo de él y no estoy bromeando.-Dijo visiblemente molesto. Sabía que mi hermano era un experto asesino pero esa no era la solución.

-¡Jasper, estás hablando no solo de mi esposo, sino del padre de mis hijos! No puedes solo 'encargarte' de él.

-Eres una mujer joven y bella Rose, puedes conseguirte muy fácilmente otro esposo que sea buen padre para tus hijos.

-No estoy diciendo que no pueda, es que los niños... lo quieren y no sé si yo aún lo hago.- suspiré fuerte aguantando las lágrimas.-¿Has hablado con papá?-decidí cambiar de tema.

-Sí.- suspiró.- quiere ver a los niños...

-Pero... no a mi ¿no?-dije algo triste.

-Sabes que solo está ofuscado por Royce...-dijo tratando de consolarme.

-No sabes cuánto extraño a mamá.-Suspiré hace 6 años que la habíamos perdido.

-Y yo...-Dijo Jasper dándole un trago a su cerveza.-Ella era tan dulce y cariñosa, siempre estaba de nuestro lado y hacía razonar a papá. Pero ahora el viejo, está más cascarrabias e insoportable.-Suspiró Jasper.

-Ya...-tragué duro.- Jazz...¿crees que mamá estaría orgullosa de mi?-le miré con lo ojos llorosos.

-Por supuesto que sí.- me sonrió.- Eres una madre maravillosa que está educando a dos hombrecitos perfectos.-me abrazó y besó mi cabeza.- lo estás haciendo bien hermanita, nadie puede reprocharte eso.

-Te quiero mucho Jazzy-Jazz.-me miró mal cuando pronuncié el apodo que le tenía cuando éramos pequeños pero aún así me abrazo más fuerte.

-Y yo te quiero más Rosie-Rose.

No pude evitar reír y abrazarlo.

Emmett Pov

Había terminado por fin mi turno. No había estado tan pesado pero necesitaba descansar, sin embargo, debía de pasar por un café antes y saludar a Rose, claro.

-Buenos días Rose.- le sonreí y ella me lo devolvió, bueno lo intentó.-¿Estás bien?

-Algo así.- suspiró.

-¿Has desayunado?

-La verdad...no.- se sonrojó.

-Estás de suerte.- sonreí.- porque yo sí, pero tengo un poco de hambre.- rió y me sentí demasiado bien escuchando ese sonido.

-Está bien... ¿Qué deseas ordenar?

-La verdad es qué no tengo tanta hambre.-Sonreí.-Así qué solo dame 3 brownies, 2 cupcakes, y un capuccino. Ahh y un croissant

-Menos mal que no tienes tanta hambre.-Dijo divertida.

-Es para compartir.- sonreí.- esperaba que desayunaras conmigo.- le hice un puchero.

-Está bien.- dijo tras meditarlo un momento.-Iré a pedirte la orden. Ve a sentarte, voy enseguida.

Me senté y fui a esperarla.

Luego de unos minutos apareció Rose. Estaba usando un vestido corto rojo con estampados y un par de sandalias. No pude evitar quedarme embobado mientras la veía.

-Luces muy linda esta mañana.

-Gracias.-Sonrió deslumbrándome por completo.-Ya viene tu orden.

Y en efecto, la camarera venía con todo lo que había ordenado. Y algo extra... Unas galletas de avena y un jugo de naranja. Levanté una ceja.-¿Pensé que compartiríamos?

-Es demasiada azúcar para mí.-Respondió tomando lo suyo.

-Tomo nota de eso.- dije divertido, dandole a entender que quería conocerla más.

-Y... ¿bien? ¿Como ha ido tu día?-me preguntó.

-No ha estado mal, un par de gripes y alguna faringitis.- sonreí.- nada que no se pueda controlar.

-Me alegro.

-Y...¿Tú? ¿Estás bien Rose? ¿pasó algo? pensé que todo fue bien cuando los dejé aquí ayer.

-Y fue bien es solo que... no podía dejar de pensar en lo de Royce y... Bueno eso no importa, Jasper regresó y se quedará unos días en mi casa.

-¿Quién?-Levanté una ceja.

-Mi hermano Jasper.-Dijo como algo obvio.

-Ahh.-Recordé.-El soldado.-Hice un saludo militar y Rose rió.

-Él mismo. De hecho, ahora es el Mayor Hale.-Me corrigió.

-¿En serio?

-Si, ya tiene un poco más de 10 años de haberse enlistado.

-¿Le gusta la vida militar?-Pregunté curioso.

-Supongo.-Se encogió de hombros.-Papá siempre fue duro con él. Quería que siguiera sus pasos.

-Entiendo... ¿Tu padre también fue militar, no?

-Si, estuvo en Vietnam y mi abuelo fue piloto durante la Segunda Guerra Mundial.

-Parece una tradición familiar.-Señalé

-De hecho lo es, todos los Hale han estado involucrados en el ejército.

-No lo dices muy entusiasmada.- apunté curioso.

-No es eso, es solo que... no me gustaría que Ryan&Noah crean que ellos también deben continuarla... no es algo que quiera para ellos.-dijo preocupada.

-Aún queda para que eso pase ¿no?

-Claro, pero no sabes lo emocionados que recibieron a su tío preguntándole si había disparado a muchas personas.-dijo con el corazón en un puño.

-Bueno...-suspiré y tomé su mano.- sonreí interiormente ya que no la apartó.- seguro que ellos lo ven como un juego.

-Ya pero aún así, mi papá y mi hermano son como sus figuras masculinas ya que su padre no tiene mucho que influenciar.- bufó molesta.

-Pero son unos niños inteligentes, y tú los influencias mucho.-Sonreí.-Seguro preferirían otra cosa.

-Quizá tengas razón.

-Oye sabes, me han regalado entradas para una obra de teatro infantil, ¿no se si les gustaría ir conmigo?

-No se...-dudó.- tal vez esté bien, pero no sé si los niños...

-Puedes preguntárselo...-sonreí.

-¿no sería raro para ti?-me preguntó.

-¿Raro? ¿Por qué?

-¿No te encontrarías raro saliendo con los 3?

-No lo creo. Porque en la noche te llevaré a cenar.

-¿Ah sí?-Preguntó divertida levantando una ceja.

-Por supuesto, si tú quieres.

-Y...-se mordió el labio.-¿Qué le digo a los niños si me preguntan?

-¿Eso es un sí?-Pregunté esperanzado.

-Eso es un lo pensaré.-Dijo divertida.

-Oh vamos, Rose.- le supliqué.- Juro que no vas a arrepentirte.

-Te ves adorable así.- dijo riéndose.

-¿Te estás burlando de mí?-Pregunté entre cerrando los ojos.

-No, Emmett. Por supuesto que no.-Se le escaparon unas risitas mientras se ponía de pie.-Pero ya tengo que volver a trabajar.

Yo hice lo mismo y no pude evitar tomar su mano y acercarla a mí. Ella me vio un poco asustada mientras me inclinaba y le daba un pequeño beso en la mejilla.-Espero tu respuesta.-Guiñé y salí de la cafeterí a Rose un poco ruborizada.

Regresé al hospital para terminar mi turno y no se presentó ninguna novedad. Ahora me encontraba en los vestidores, cambiando la pijama por mi ropa normal cuando vibró mi celular. Era un número desconocido. Abrí el mensaje y la cara se me iluminó. Era Rose preguntándome a qué horas pasaría por ella. Bueno, ellos. Osea los 3. Iba a agradecerle a Garret toda la vida que me regalase aquellas entradas. Le dije que pasaría por ellos a las 4 y ella me respondió que estarían listos a esa hora.

-¿Y esa cara de felicidad absoluta?-apareció Edward.

-Voy a amar a Garret toda mi vida.

-¿Rose dijo que si?-solo asentí.

-¿Vas a cogertela ahora?-Preguntó Edward interesado.

-Bueno...-sonreí.- no te digo que eso no pase, cuestión de tiempo hermano. Todo se basa en eso.

-Wow.- me abrazó dándome golpes en la espalda.- ¡eres un crack Emmett!

-¿Qué pasa aquí?- llegó Garret confundido.

-Aquí nuestro grandulón, finalmente se acostará con la hot mama.-Palmeó mi espalda de nuevo muy fuertemente.

-¿En serio?-Preguntó Garrett sorprendido y yo empujé a Edward.

-Muy pronto si. Así será.

-No sabía que fueras tan rápido, amigo.

-Hasta ahora mi plan de seducción y conquista no ha fallado.-Sonreí con suficiencia.

-Y esperemos que ese martillo no la espante.-Bromeó Edward dando una mirada descarada a mi entrepierna.

-Ella va a amarlo.-sonreí descaradamente mientras lo acomodaba en mis pantalones.

-¿Estás seguro?-dijo Edward curioso.-De nada te vale el tamaño si no sabes usarlo.

-¡Oh vamos! ¿Con quién crees qué estás hablando? Soy el jodido Emmett Cullen. No un adolescente que no tiene idea de como controlar su polla.

-Ojalá esta vez no pierdas el control y la cagues.-Dijo Garrett divertido mientras buscaba sus cosas en el casillero.

-Estáis exagerando.-bufé malhumorado.- En fin me voy a ir a casa a descansar un rato y para prepararme a buscar a Rose.

-Y a sus hijos.- gritó Edward divertido