Rose Pvo

Estaba nerviosa, hacia un par de años que no tenía citas, no es que está lo fuera, aunque lo pareciera. En fin, Royce no era mucho del tipo romántico y yo al parecer me conformaba. Tener dos hijos desde los 19 no ayudaba mucho a tener momentos para nosotros.

-Mami...-apareció Noah con algo de vergüenza.-¿Qué vamos a ir a ver con el Doctor Cullen?

-Cielo, te dijo que le llamarás Emmett, y...la verdad no lo sé mi amor.- dije acomodando su chaqueta.

-¿Mamá por qué vamos con ese hombre como si fuera papá?- apareció Ryan enfadado.

-¿Cómo si fuera papá?- me atraganté.- ¿A que te refieres hijo?

-¿Es tu novio, mamá?-Dijo cruzándose de brazos.

-¿Qué cosas estás diciendo, cielo?-Me agaché y le acaricie su carita.-Por supuesto que no mi amor, sólo es un amigo.

No pareció nada convencido. Solo salió de la habitación enfadado y yo suspiré, si yo estaba nerviosa no podía imaginarme cómo lo estaba Emmett.

-¿Ryan?-bajé las escaleras buscándole.- Tenemos que irnos mi amor.

-No quiero ir.

-¿Cómo? Cielo, Emmett ha tenido el detalle de invitarnos. No puedes hacerle el feo.

-¿Pero quién es él para que me importe?

-Oye.- intenté hacerle razonar.- el no te conocía y fue a recogerte cuando papá no lo recordó...¿recuerdas?

-Igual, él no me agrada.-Arrugó su narizita.-Nunca podrá reemplazar a papá.

-Royce siempre será tu padre.-Suspiré.-El hecho de que vayamos con Emmett al teatro no cambia nada. ¿Entiendes?

-Está bien. Iré sólo porque tú me lo pides mami y te amo.-Me dio un fuerte abrazo que me hizo perder un poco el equilibrio.

-Yo también te amo mi amor.-dije riendo desde el suelo.- Ahora vamos ¿si? Emmett ya está esperando y no queremos llegar tarde ¿no?

-Nooo.-gritó entusiasmado mi pequeño sol. Y corrió hacia la puerta hasta que su pequeño cuerpecito chocó contra las piernas de Emmett.

-Hola campeón.- le sonrió sosteniéndole.

-Hola Doctor...-se lo pensó de nuevo.- Emmett.-dijo inseguro haciendo que riéramos y que Ryan pusiera mala cara.

-¿Nos vamos?-Sonrió mostrando sus hoyuelos.

-De acuerdo.-Salimos de casa y Emmett muy amablemente cargó a mis hijos para subirlos a su jeep.

-Mi lady.- me dijo como todo un caballero ayudándome a subir a mi lado y dejando un beso en mi palma.

-Gracias.- le sonreí.

Emmett se subió a su lado y emprendimos el camino al teatro.

-¿Emmett?-le preguntó Noah.

-¿si campeón?-respondió Emmett, se podía percibir su sonrisa aunque estuviera de espaldas.

-¿Que vamos a ver en el teatro?

-El Principito.

-¿Oíste mami? ¡Iremos a ver el Principito!-Mi pequeñín estaba emocionado y Ryan simplemente veía por la ventana fastidiado.

-Si mi amor, escuché.

-¿Te gusta?-Preguntó Emmett divertido.

-¡Sí!-Seguía emocionado.-Mami me la leía antes de dormir.-Dijo con una sonrisa.

El camino al teatro continuó tranquilo, mi pequeño no paraba de hablar de todo lo que esperaba y quería ver y yo, estaba contenta, aunque veía a mi bebé mayor bastante molesto cosa que me hacía sentirme algo mal.

-¡Llegamos! ¡Bien!-Noah salió todo emocionado del coche hacia la puerta del teatro.

-Ryan, ¡amor, ve tras tu hermano!- le dije mientras yo me quitaba el cinturón de seguridad y tratar de ir lo más rápido posible tras mi pequeño revoltoso.

-Yo te ayudo.-Dijo Emmett mientras se bajaba y cruzaba para ayudarme a bajar del otro lado.

Con la mala suerte tropecé, y caí directo a los brazos de Emmett.

-Te tengo.-Sonrió divertido mientras nuestros rostros quedaron a centímetros.

-Oh.-Logré decir y fui consciente de sus manos sobre mi cintura en un firme agarre.-Gracias.-Me ruboricé.

-Descuida.-Dijo poniéndome de nuevo en el suelo pero aún sosteniéndome con una sonrisa brillante estampada en su cara.-Lo hice con gusto, además...-Me alzó de nuevo en el aire.

-¡Emmett!-Dije nerviosa.

-No pesas nada.

Después de eso fuimos en busca de mis bebés, se habían quedado esperando en la entrada.

Noah me dio la mano y Ryan se colocó a mi otro lado.

-Mami...¿Podemos comprar palomitas?-habló Ryan por primera vez en todo el camino.

-Cielo...-fui a decirle que no pero Emmett me interrumpió.

-Yo invitó.- dijo sonriendo.

-Emmett...-Tomé uno de sus fuertes brazos que hace unos momentos estaban sosteniéndome.-No es necesario qué lo hagas..

-No es nada.-Dijo tranquilo.- Adelántense ustedes, luego los alcanzo.

-¿Estás seguro?-

-Claro.-me miro sonriendo mientras me dio un apretón en la mano.-En serio Rose, no es molestia.

-Está bien.-me rendí.- vamos mis hombrecitos, busquemos los asientos

Emm Pvo

La verdad que no estaba yendo nada mal, me agradaban los hijos de Rose, el pequeño Noah era todo emoción y suponía que Ryan era el hueso duro de roer aquí, pero todo valía la pena si Rose era la recompensa. Ella era un dulce, en todos los sentidos

Hablando de dulces... Decidí comprar las palomitas y un poco de cada cosa, no sabía que era lo que les gustaba. Pagué las golosinas y me fui a buscarlos. La cara de Rose al ver lo que llevaba era todo un poema, en contraste de la de sus pequeños. Incluso Ryan mostró más interés.

-Emmett...no era necesario que comprases todo...todo esto.-dijo sorprendida.

-¡Gracias Emmett!-dijeron los dos pequeños cogiendo varias cosas y volviendo a sus asientos.

-No van a dormir ahora.-Se quejó.

-No te agobies ya y disfruta de la obra.-Me acomodé en mi asiento a la par del pequeño Noah.

Me hubiera gustado estar junto a ella, obviamente pero sus pequeños habían acaparado a su madre, pero me consolé pensando que en un par de horas estaríamos solos.

Noah estaba emocionado y Ryan trataba de hacer que su emoción era la de un niño mayor, aunque por dentro se le veía metido en la obra. Yo no estaba prestando atención, la verdad Esque miraba a Rose.

La obra fue un completo éxito, Ryan consiguió soltarse y estuvo muy agradecido por las golosinas al igual que su hermano.

-Ha estado genial.- me sonrió Rose mientras hablaba con ella en la puerta de casa.

-Como parece que tus pequeños no van a dejarte ir...-dije algo desanimado.- Podemos dejar la cena para otro día.

-Puedes quedarte a cenar.- sonrió.-Si quieres, acéptalo como una forma de compensarte la tarde de hoy

-Está bien.-Dije encantado.-Acepto. Aunque aún así me debes una cita.

-¡Mamá, Mamá! ¡¿Podemos pedir pizza?!

-Noooooo Mamiiiii.- Noah llegó con un puchero.- Yo quiero hamburguesa.- dijo abrazándose a su madre.

-Hey.- dijo tranquilizándolos.- ¿No hay forma de ponerse de acuerdo? Ryan amor la última vez pedimos pizza.

-Está bien.- bufó el mayor.-¿Emmett, también vas a cenar en casa?- preguntó curioso.

-Claro.-Sonreí.

-Y ¿tío Jasper? ¿También vendrá?

-Si, cielo. También nos acompañará.-Le contestó Rose.

-Hablando del tío Jasper.- apareció su hermano por la puerta de La Cocina haciendo que los niños corrieran a saludarle.

Era un sujeto rubio, alto y fornido. Se acercó hacia mí y me vio de pies a cabeza.

-Soy el mayor Jasper Hale.- Dijo serio. -¿Y tú eres?

-Soy Emmett Cullen. Mucho gusto.-Le ofrecí mi mano.

-¿De dónde se conocen?-Preguntó cruzándose de brazos.

-Jasper.- le dijo Rose molesta.

-Solo estoy cuidando de ti ¿quieres? ¿Por qué no vas con los niños a pedir esas hamburguesas mientras yo hablo con Emmett?- ella fue a rechistar pero suspiró mirándome.

-Está bien, Rose lo entiendo.- la sonreí.- Y me gusta todo, no te preocupes por la hamburguesa.

Dudó una vez más antes de salir por la puerta.

-Bueno...-dijo apoyándose en el mesón.- ¿Donde conociste a mi hermanita?

-Noah se enfermó del estómago, al parecer su padre le había atiborrado a dulces en un partido y Rose lo llevó a mi consulta.

-Así que... eres doctor.-dijo curioso.

-Eso es.- sonreí.- pediatra, más bien.

-Te gustan los niños.- dedujo.

-Ajá.- asentí.

-¿Tienes hijos?-preguntó

-No.- respondí.- Pero me gustaría.

-¿Que intenciones tienes con mi hermana?

-Estaba esperando esa pregunta.-dije sonriendo y aunque Jasper parecía implacable también lo hizo.- Pues me gusta Rose, aunque esperaré lo que haga falta para que ella se sienta segura.

-¿Cuánto tiempo llevan saliendo?-Dijo pasándome una cerveza.

-Gracias.-La abrí.-Apenas la conocí esta semana, y recién ahora salimos por primera vez.

-Osea ¿qué vas en serio?

-Me gustaría, pero depende ella.

-Pues deberías de esforzarte, y hacer que mi hermana saque de una vez por todas a la lacra de Royce de su vida.-Dijo dándole un sorbo a su cerveza.

-Ya están las hamburguesas.- apareció Rose sonriente por la puerta.

-¿No sabes llamar?-dijo su hermano divertido

-Supuse que ya habías terminado de torturarlo.- dijo haciéndonos reír.

-¿Podrías ir a vigilar a los niños Jazz?-le pidió

-Está bien.-sonrió.-No hagan travesuras.-salió riendo.

-Oh Dios.- suspiró ella.- Siento si se ha puesto muy pesado.

-Es igual.- le sonreí.- mientras colocaba un mechón de pelo tras su oreja, sonrió.-No ha sido para tanto.

-Es un pesado cuando quiere.

-Lo entiendo ¿sabes? También tengo una hermana.

-¿En serio?-sonrió.

-Si.- sonreí de vuelta.- Pero esa historia otro día.- dije sosteniéndola de la cintura y dejando un beso en su cabeza.

Nos dispusimos a cenar en el comedor. Habían transcurrido como 10 minutos y la estaba pasando bien. Con Rose a mi lado, los niños frente a nosotros y Jasper a la cabeza.

Pese a que Jasper había estado un poco reacio al principio pude darme cuenta que era un tipo agradable.

-Mami, ¿me abres el ketchup?-dijo el pequeño Noah. Rose le sonrió maternalmente y se lo abrió en un momento.

-Gracias mami.

-De nada mi amor.

Me encantaba lo dulce que era con sus hijos y esperaba que llegara a serlo conmigo en algún tiempo.

Tras un par de minutos en silencio, sonó el timbre.

-¿Esperas a alguien?-dijo Jasper. Estaba tenso y en alerta.

-No.- Rose se oyó preocupada.

-Iré a ver quién es.-Dijo Rose poniéndose de pie.

-Yo me encargo.-Contestó Jasper parándose y dirigiéndose a la puerta.

Rose volvió a sentarse a mi lado y yo froté su espalda.

-Dudo que sea Bella o talvez sea...

-¿Crees que sea él?-Pregunté frunciendo el ceño.

Los niños salieron corriendo hacia la sala emocionados gritando "papiiii" al escuchar la voz de ese mal nacido. Rose se puso tensa y se alejó de mi. También se dirigió a la sala y yo la seguí.

-¿Cómo están, eh?-Decía mientras los levantaba y los besaba.

Ahora podía ver mejor a este tipo. Era rubio, ojos azules grandes y brillantes. Tenía barba espesa. No era muy alto y por su forma de vestir, con musculeras y pantalones rotos parecía que le gustaba lucir sus músculos y tatuajes.

-¿Y tú? ¿No vienes a saludarme?-Le sonrío coquetamente a su esposa y cuando finalmente me vio frunció el ceño.-¿Y este quién es?-Me vio de pies a cabeza. Dejando de nuevo en el suelo al pequeño Noah. Podía deducir qué este tipo tenía un mal carácter.

-Es el Dr. Cullen. Amigo de la familia. Así que al menos muestra un poco de educación.-Intervino Jasper con mirada de fastidio.

-Soy Royce King.-Dijo viéndome con algo de recelo para luego sonreír ampliamente.-Padre de Ryan y Noah y marido de la mujer más hermosa de todo el estado. ¿Cierto, cariño?-Dijo abrazando a Rose por la cintura mientras le plantaba un besote en la mejilla.

Ella se veía incómoda y me dio una mirada de disculpa.

-Creo que mejor ya me voy.-Aclaré mi garganta.-Buenas noches.-Me despedí.

-Adiós Emmett. Gracias por las golosinas y el teatro.-Dijo inocentemente Noah y pude ver cómo a Royce se le borró la sonrisa que tenía unos segundos atrás.

-O no es nada.-Intenté restarle importancia.-Nos vemos.

-La próxima vez nos lleva al juego de los Lakers.

-¡Ryan!-Lo regañó Rose

-¿Qué?-Dijo el niño despreocupado.-Él prometió que...-Rose le tapó la boca con la mano. Me hubiese causado gracia en otro momento, pero ahora su comentario seguro metería a Rose en problemas.

-Bueno...-dije mirando a Rose, la pobre no sabía dónde meterse.- Buenas noches.

-Buenas noches Emmett.-dijeron los niños y Rose me sonrió, o al menos lo intentó, desde los brazos de su marido. Cuando salí por la puerta suspiré, esto iba a ser más difícil de lo que yo creía.

Rose Pvo

-Jasper, ¿Acostarías a los niños?-mi hermano no quería dejarme a solas con Royce, sabía cómo era mi marido cuando se dejaba llevar por su carácter.- Royce necesito hablar contigo.

-¿Me vas a explicar quién coño era ese doctor y por qué estaba cenando en mi casa?

-Royce.- le grité.- Delante de los niños no por favor.- miré a mis hijos que se refugiaron tras su tío.

-Está bien.-Oí rezongar a Jasper mientras cargaba a Noah en sus brazos y tomaba a Ryan de la mano, dirigiéndose a las escaleras.

-Ahora.- dije suspirando cuando desaparecieron en el piso de arriba.-¿Puedes tranquilizarte y hablar como el adulto que se supone que eres?

-No me vengas con ironías, nena.- bufó.- Que la que estaba jugando a la familia feliz aquí eras tú.

-Royce, es un amigo.- dije cansada.

-Un buen amigo al parecer.- dijo molesto.- ¿qué fue eso de llevar a mis hijos a un teatro? Y...¿ el maldito partido de los Lakers? ¿Por qué Ryan dijo la próxima?

-Mira, cálmate ¿si?

-¿Te estás acostando con él? Porque no creo que tanta generosidad y amabilidad sea de gratis.-Gritó furioso.

-¡No! ¡¿Quién te crees que soy?!-dije molesta.- ¡Por supuesto que no!

-Mírame a los ojos.-Dijo tomando mi barbilla con fuerza.-Y dime que no es cierto.

-Me estás lastimando.-Me quejé.

-¡Contéstame!

-Ya te dije que no, ¡suéltame!-Lo empujé.

-¿Todo bien?-Jasper había bajado las escaleras y ya se encontraba a mi lado mirando con odio a Royce mientras yo sin saberlo había comenzado a llorar.

-Perfectamente, ¿no amor?-dijo mirándome

-Necesito que te vayas.-dije como pude. Él estaba molesto podía verlo en su mirada, pero no iba a hacerme nada, no con mi hermano allí.

-Está bien.-Bufó.-Pero no creas que esta conversación ha terminado.-Y sin más se marchó y yo me abracé a Jasper.

-Shhhhh va a estar bien, Rose.- dijo abrazándome.

-¿Te ha hecho algo?-dijo preocupado.

-Lo mejor será que me vaya a dormir.- dije levantándome. Me dirigí a la habitación de mis niños donde ambos estaban dormidos como angelitos. Les besé y me fui a mi habitación a dormir hasta mañana.

Holaaaaaa :) ¿Cómo estáis? Espero que muuuuuy bien, aquí os traemos Denisse y yo otro cap de esta historia.

Esperamos que os guste, dejádnoslo saber a través de un liiiindo review :)

Bueno... han pasado varias cosas, la tan esperada cita con los niños, los cuales acabaron acabaron acaparando a su mami y Emm acabó cenando con ellos, junto con el tercer grado de Jazz y la aparición de Royce... el idiota suele perder los nervios y nuestra Rose siempre acaba sufriendo las consecuencias... :/

Gracias por los follows, reviews y favs. Tecupi y Nelita gracias por ser taaaaaan incondicionales :) las amamos. Besoooos:)