Rose Pvo
La mañana había ido bien en la cafetería, había hablado con Bella sobre lo que había pasado y Emmett me había llamado preguntado cómo me encontraba. Sonreí. Se preocupaba tanto por mí... Me aseguró que llegaría a la hora del almuerzo para vernos y comer algo.
A la que no esperaba encontrarme a esa hora era a mi amiga Leah, ella siempre venía a primera hora y no aparecía hasta el día siguiente.
-¿Y esa cara tan tristona?-le sonreí.- Creí que Sam había llegado de su viaje.
-Y lo hizo.- suspiró
-¿Y qué pasó?
-Regresó comprometido.-Dijo con la cabeza gacha.
-¡Oh Dios mío! ¿Es enserio?-preguntó Bella.- ¿Acaso sabías si tenía novia?
-¿Y yo que iba a saber?-dijo exasperada.-No tienes nada de alcohol por ahí ¿no?-me preguntó.
Negué.
-Si quieres podemos ir en la noche por unos tragos.-Intervino Bella
-Eso estaría genial.- dijo triste.-Llevo insinuándome todos estos meses. Me sentí una completa idiota.- suspiró.- No saben cómo es...
-Lo siento, cielo.-La abracé.-
-Osea es comprensible que tenga novia, quiero decir, es taaaan guapo y sexy. Pero !¿prometida?! ¡No es justo!
-Hablando de eso...-dijo Bella.- Aún no nos lo has enseñando.- dijo curiosa y yo la miré mal.
-Es igual tiene razón.- tecleó en su teléfono y buscó su cuenta de Instagram para enseñarnos.
-Dios.- dijo Bells.- La verdad es que te entiendo, está como un tren.
-¿Ves a lo que me refiero?-suspiró.- Y no es solo eso, su sonrisa su voz, la manera en que me llama para que le lleve los informes... ¡No es justo que vaya a casarse! ¡Si hasta me ha mirado el escote!
El hombre de la foto era un chico moreno, con músculos, una sonrisa brillante e increíbles ojos verdes que hacían un perfecto contraste con el color de su piel.
-¡Wow! No sabía que estaba tan joven y bueno.-Exterioricé mis pensamientos.
-Ahora me entienden.-Dijo dramática Leah.
-Oh y ¡mira! Al parecer sigue mi cuenta.
-No estás ayudando realmente rubia.-Me vio mal.
-Leah tiene razón Rose. Al parecer seguidores es lo que te sobra.
Yo me encogí de hombros.
-Tampoco es como si quisiera dedicarme a ello, solo me gustan las fotos.-sonreí.
-Y... hablando de seguidores... mira quién apareció.- sonrió Leah al ver que Emmett me saludaba con una mano y una sonrisa al entrar al local.-No me habías contado que te llevabas con el famoso doctor Cullen.
-Eso no es importante.- cambié de tema.-Ahora vamos a lo que importa...¿Como es ella?
-Y mira qué está bastante guapo pese a los años.-Me ignoró por completo.
Bella se contuvo una carcajada.-Eres una pesada.-Me quejé.-Si está joven.
-¡Uy! Y se ve más grande que mi Sam.-Dijo Leah mientras lo seguía con la mirada.-Y eso ya es bastante. Seguro llega a los 2 metros.-Murmuró en voz baja.
-Leah, concéntrate, ¿si? En lo que estábamos.
-Es que ni merece la pena que la veas, es perfecta.-suspiró triste.- Es la nena de papá de uno de los bufetes más importantes del país y con el que el nuestro quiere aliarse.
-¡Demonios!-Se quejó Bella.-Eso no suena para nada bien.
-Lo sé...
-Aún así quiero verla.- bufé.- No sé si te has mirado en el espejo Leah pero eres hermosa ¿si? Así que enséñamela.
-Está bien.-Buscó en su teléfono.-Ahí la tienes.
-¿Quieres que te sea sincera?-le dije. Ella solo asintió.- Lo único que me gusta de ella son sus ojos.
-¿Es enserio?-dijo exasperada.- Es rica, guapa, esbelta y tiene 23.-suspiró.- y yo estoy más cerca de los 30 que de los 20, además de que soy su secretaria a la que le cuenta sus problemas y le trae café.- dijo y no pude evitar reírme.
-Nena, la edad es sólo un maldito número.-Dije cuando me calmé.
-Tiene razón. Sino mira a Rose, saliendo con uno de 35.-Rió Bella y yo la miré mal.
-Solo somos amigos.
-Claro.- sonrió Bella.- Por ahora.
-¡Yo solo quiero tener algo con él!-dijo frustrada.- ¿Por que es tan difícil?
-¿En serio que nunca ha pasado nada entre vosotros?-le pregunté.- No sé pasáis muchas horas juntos.
-¡No! Es demasiado respetuoso y caballeroso conmigo.-Suspiró Leah
-¿En que sentido?-preguntó Bella curiosa.
-El vestido del otro día no era para ser caballeroso.- alzó las cejas.
-Tal vez lo que necesita es un pequeño empujón.
-¿Ah si?
-Sedúcelo.
-No. Quiero conservar mi trabajo, gracias.
-Pues entonces no lo quieres tanto.-sentenció mi castaña amiga.
-Bella, déjala ¿quieres? Si tiene que pasar pasará.
-Me aburre cuando te pones en modo mama.- bufó.
-Tal vez él no es para mí y ya está.- suspiró.- tendré que aprender a vivir con ello y verle todos los malditos días.
-Bueno señoritas, voy a ver a Emmett, Mi Amigo.- les sonreí y fui hacia el hombre que estaba cambiando mi mundo estos días.
-Hola.-Lo saludé cuando llegué a su mesa.
-Hola.-Sonrió al verme y se puso de pie. ¿Cómo estás?-Me dio un beso en la mejilla.
-Ahora estoy mejor.-Sonreí cuando él me rodeó con sus fuertes brazos.
-¿Nos vamos?-Preguntó cuándo nos separamos.
-Claro, sólo déjame ir por mi bolso.
-Está bien.-Tuve que regresar a la oficina mientras que Emm me seguía. Así que no me quedó más remedio que presentarlos cuando pasamos dónde ellas estaban.
-Chicas, él es Emmett. Emmett ellas son Bella y Leah.
Intercambiaron saludos mientras yo iba por mi bolso.
-Te ejercitas mucho, ¿no doc?
-Pues me gusta estar en forma.
-Y créeme que lo estás.
-Mantente así, que Rose tiene debilidad por los músculos.
-Es bueno saberlo.
Mis amigas eran un poco descaradas cuando querían.
-¡Listo!-Salí ya con mi bolso.
Emm Pvo
-Mmmm... siento lo de mis amigas son algo pesadas cuando quieren.-dijo algo avergonzada, se veía adorable.
-No hay problema. Aunque me gustaría saber si la información que me dieron es cierta.- sonreí coqueto.
-Solo te diré que no se aleja demasiado de la realidad.- sonrió.- Lo demás vas a tener que descubrirlo solito. ¿A donde vas a llevarme?-dijo curiosa y pude ver a su hijo Ryan reflejado en ella.
-No lo sé.- sonreí.- ¿Alguna sugerencia?
-Oh venga, no me digas que no lo has pensado ya.- dijo "indignada"
Reí.-Claro que si pequeña. Vamos sube.
-¿Cambiaste de auto?-Preguntó sorprendida.
-Traje este porque sé que cuesta subir a mi Jeep.
-Que considerado eres al pensar en mí y traer tu Mercedes
-Así soy yo.-sonreí.-todo un caballero.- le abrí la puerta y tomé su mano.- My lady.- ella no pudo evitar reír
-Gracias.
Cuando ella ya estaba dentro, me senté en mi asiento y me concentré en la carretera. Era totalmente fascinante la tranquilidad que me producía Rosalie a mi lado.
-¿Que tipo de música escuchas?-dijo mientras revisaba los cds de la guantera.
-Me gusta el rock pero puedes poner cualquier cosa. No hay problema.
-El rock, ¿en serio?
-Si, aunque también me gusta la música alternativa y el indie.
-Hmmm. Aquí tengo algo de los Stones.
-Perfecto.-Sonrió.
Tras un par de canciones que ambos nos animamos a cantar llegamos al destino, uno de mis restaurantes favoritos de la cuidad.
-Wow.- dijo sorprendida.- ¿No es demasiado solo para comer?
-Si viniera solo, probablemente. Pero nada es demasiado si estoy contigo.
-Awwwwww.- sonrió.- Eres un dulce ¿Te lo habían dicho?
-No.-Me avergoncé un poco.
-Pues lo eres.-Sostuvo.-Y ¿bien? ¿Qué vas a ordenar?
-El bistec aquí está delicioso.- dijo mirando la carta
-¿Alguna sugerencia para mí?-sonreí.
-Oh venga, por un día no se te va a acumular.-me miró mal y sonreí.- Los Ravioli están muy buenos también.
-Perfecto.
-¿Me dejas que elija el postre?-le pedí.
-Claro.- sonrió.- ¿Vas a sorprenderme?
-Voy a tratar.- sonreí y ordenamos.
-Nada mal para alguien que estaba reacio a consumir más grasa de lo normal.-Dijo divertida.
Yo reí.-No es cómo si estuviera a dieta tampoco. ¿Qué hay de ti?
-Me gusta comer. ¿Qué voy hacer?
-¿En serio? Pues no lo parece.-Dije divertido.
-¿Qué estás insinuando?-Entrecerró los ojos.
-Pues sinceramente, pareces de esas chicas a las que les gusta la soja, y la avena.-dije sonriendo divertido.
-Pffffff.- bufó y rodó los ojos.- ¿Nadie te dijo que las apariencias engañan?
-Lo estoy descubriendo ahora.- me sonrió y le devolví la sonrisa.
-Y aquí viene el postre. ¿Aún tienes espacio?-le pregunté con una sonrisa de lado.
-Depende qué hayas ordenado..
-Fruta con chocolate.
-¡Oh! ¡Diste en el clavo! Son mis dos cosas favoritas
-Me alegro.- dije orgulloso de haber acertado, además de que su cara era adorable.
-Me apetece saber más sobre ti.- sonrió
-Adelante, pregunta.
-Dijiste que no te habías casado. Pero...supongo que alguna novia has tenido ¿no?-tragué duro.
-Yo, en realidad estuve a punto de casarme, pero no funcionó.
-Oh, ¿Por qué?-Preguntó preocupada.
-Bueno...-dije recordando.- a ella le habían ofrecido un trabajo en Asia y antes de dejarlo, la encontré engañándome con uno de sus socios.-sonreí restándole importancia, ya no dolía.
-Oh, lo siento.-Dijo tomando mi mano con una mirada de disculpa.
-Eso sucedió hace mucho.-Dije encogiéndome de hombros.-Así qué desde entonces he estado en relaciones casuales.
-¿Ah si?-Dijo levantando una ceja y quitando su mano de la mía.-¿Y yo soy la siguiente en tu lista?
-¡No!-suspiré, debía controlar más lo que decía.- Claro, que no. ¿Cuántas veces hace falta que te diga que contigo quiero algo más Rose? Algo serio. Eres, totalmente diferente a las demás chicas que he conocido y me parece fascinante.
-Vaya.- sonrió.- Gracias. ¿Una fresa?-me guiñó coqueta mientras me la acercaba a la boca.
En eso sonó su teléfono.-Oh pensé que lo había apagado.-Se quejó.
-Descuida. Puedes contestar.-Dije.
-¿Qué quieres? Si. No. Está bien. Como quieras.-Colgó.
Yo levanté una ceja.-¿Quién era?
-Royce. Dice que pasará por los niños y llegarán hasta la noche.
-Hablando de Royce.- suspiré.- Quería preguntarte si estabas bien, ayer yo...no quería irme pero creí que era lo mejor
-Es igual.-me sonrió, aunque le salió una mueca.- Aún no has aceptado mi fresa.-sonrió divertida.
-Cierto.-Abrí la boca esperando la fresa.
-¡Oye!-Se quejó Rose dándome una palmada en el brazo mientras se reía.-Sin mordidas
-¿Te he mordido?-dije haciéndome el loco.
-Si.- me enseñó su dedo.-Haz el amor no la guerra.- dijo riendo. Si ella supiera de cuantas maneras podría interpretar esa frase.
-¿Quieres?-le ofrecí una.
La comida fue un completo éxito, y cada momento que pasaba con Rose me daba cuenta que quería conocerla y pasar más tiempo con ella.
-Bueno.- sonreí.- Ha llegado a su destino.
-Gracias por la comida, Emmett. Ha estado muy agradable.
-No hay de qué.- sonreí.-Oye.-Tomé su mano antes de que abriera la puerta del auto.
-¿Si?
-¿Volveremos a vernos? Quiero decir... ¿Saldremos de nuevo?-Ahora nuestros rostros estaban a escasos centímetros y ella lucía un poco aturdida, incluso ruborizada al detener su mirada en mis labios, supe lo que estaba pensando. Así que no dude en besarla.
El beso fue suave y lento al principio, Rose me correspondió y colocó sus manos tras mi cuello y sonreí, lo hice porque tal vez ya me estaba enamorando de ella, y no quería soltarla.
-Tomo eso como un sí.-Sonreí cuando nos separamos.
-Tómalo como un tal vez.- dijo sonriendo divertida.
-Eres mala.-Dije levantando una ceja.-Ven aquí.-Tomé su rostro y la besé otra vez.
-Emmett, ya.-Dijo separándose y riendo.-Tengo que entrar.
-¿Vas a estar bien hoy?-fruncí el ceño preocupado.-Me refiero a que los niños estarán con Royce y tal vez...
-Estaré bien.-me sonrió.- Tal vez y voy con las chicas en la noche. No te preocupes.
-Te hablaré más tarde ¿si?
-Genial.-dijo con una sonrisa, cuando se giró para irse.
-¿No me das un beso de despedida?-dije con una mirada suplicante.
HOLAAAAA :) Otra vez aquí lo sé. Gracias Tecupi, Nelita y Emmett McCartys Angel por vuestros reviews, follows y favs :) Os amamos...
Respondiendo a vuestras dudas
1. Tecupi : Sí, Rose&Royce están casados xD No sé si no ha quedado muy claro pero yo te explico encantada :) Se conocieron muy jóvenes y pues tuvieron a sus hijos igual de jóvenes supongo que después de Ryan se casaron o tal vez esperaron a que naciera Noah... pero el punto es que sí xD están casados... En realidad la situación es algo complicada porque aunque Royce sea un desequilibrado el 99% de las veces sus hijos lo quieren... btw nos encanta como te emocionas con los reviews siempre nos alegra leerte xD así que... no dejes de comentar :)
2. Emmett McCartys Angel : Graaaaaacias por recomendarlo en tu face :)
3. Nelita Cullen Hale : Okay :) ¿Así de seguido te gustó? jajajajjaa
Las amamooooos :) y pleeeease animaos seguro que hay personitas leyendo entre las sombras xD
