Rose PVO

-Siento lo que pasó anoche, Rose enserio.-repetía Emmett por el teléfono, yo suspiré derrotada.-¿Cómo están los niños?-preguntó.

-Noah prácticamente no sabe nada y Ryan...no se despega de mí ni con agua caliente.

-Creo que nunca más van a dejar que me acerque a ti.-dijo molesto, sonreí. Era como un bebé a veces.

-Yo creo que no podremos vernos el fin de semana.

-Es una lástima porque en serio, ya tenía planes.

-¿Ah si? ¿Cuáles?

-No te los diré.

Yo reí.-Eres un niño grande.

Él bufó.-Te voy a extrañar.

-Y yo... Oye supongo que nos seguiremos viendo cuando estén en la escuela.

Los días pasaron y continuamos viéndonos con menos frecuencia.

En estos días también, me había encontrado con Paul en el parque y nuestros pequeños, Noah y Janelle estaban felices de verse y jugar.

Algo me decía que seguiríamos encontrándonos, dado que estaba creciendo una gran amistad entre ellos.

Paul era simpático pero extrañaba a Emmett. Sin embargo, así cómo estaban las cosas era mejor que Ryan y Noah no nos vieran juntos por un tiempo. Hasta que se calmara mi caprichoso hijo. Así que mientras tanto solo hablábamos por teléfono y en la cafetería cuando mis hijos andaban en la escuela.

-Supongo que tampoco podremos vernos el fin de semana-su voz sonaba triste.

-La boda...¿recuerdas?-sonreí.-Tú también tienes la de tu prima.

-Cierto, lo había olvidado.

-Además...-Continué.-Quiero que a Ryan se le pase esta etapa.

-¿No crees que dos semanas han sido suficientes?-Preguntó.

-Emmett.-suspiré algo triste.-Yo también quiero verte...

-¿Entonces?-dijo esperanzado.

-Es solo que no sabes lo obstinados que es Ryan...

-Rose por favor...te echo de menos.

-Y yo también, Emm.-suspiré

-¿Cómo te ha ido el día hoy?-preguntó.

-Me ha ido más o menos... Un turno un poco pesado... Pero no me cambies de tema, ¿Eh?

Yo reí.-El domingo... Talvez vaya a visitar a mi padre y deje a los niños un rato en casa de su abuelo-

-¿Entonces...? ¿vamos a poder vernos?-le sentí sonreír.

-Tal vez.-sonreí.-Oye Emm, te hablo más tarde, Leah está aquí y creo que necesita que hablemos.

-¿Algo va mal?-preguntó preocupado.

-No lo creo.-dije.-Sino me hubiera dicho algo.

-Está bien. Hablamos luego.

-Adiós Emm.-Corté la llamada.-Amiga, ¿qué te ha pasado?- pregunté preocupada al ver el semblante de Leah totalmente apagado.

-¿Tienes un momento?-preguntó. Su voz temblaba al igual que sus manos.

-Claro, cielo.-la miré preocupada mientras íbamos hacia el despacho.-¿Algo va mal?

-Más bien...¿que no va mal?-dijo estresada.

-Hey...sea lo que sea podemos arreglarlo.

-Rose...¿cómo fue cuando supiste que estabas embarazada? ¿Sentiste algo diferente?-preguntó y mi alarma saltó.

-Un momento... ¡¿QUE?!-Pregunté alarmada-Me estás diciendo que...

-No me ha bajado.-Se mordió el labio nerviosa.

-¿Sam lo sabe?-le pregunté cautelosa.

-¿Estás loca? ¡Claro que no!-dijo nerviosa.-Seguro es una falsa alarma.-trataba de autoconvencerse.

-¿Leah...al menos te has hecho la prueba?-ella solo negó nerviosa.

-Si quieres te acompaño... Vamos por una prueba.-Pasé mis brazos sobre sus hombros.

-Estoy asustada. Te lo juro.-Me dijo nerviosa.

-Hey...tranquila.-sobé su espalda.-toda va a estar bien ¿si?

-¿Podemos llamar a Bella?-yo alcé una ceja divertida.-Va a matarme sino la avisamos. Después de la petición De la morena, Bella tardó menos de 10 minutos en llegar. Cuando le contamos lo que pasaba insistió en ir a por la prueba y que después durmiéramos todas juntas en mi casa, pasase lo que pasase.

-Dios...Yo no estoy preparada para esto.-Leah suspiró.

-Vamos, ni siquiera lo has mirado.-dijo Bella animándola.

-Vamos cielo, tú puedes.-la animé.

-No enserio, no puedo verlo.-suspiró.-Miradlo vosotras.

-Está bien.-suspiré.-Yo lo haré.

Por consejo de mi parte Leah se había hecho al menos 5 pruebas.

-Nena...todas son positivo.-dije tranquila.

-Estoy muerta.-Se llevó las manos a la cara de forma dramática.

-No vamos a dejarte sola en esto, nena.-La abracé.

-Seré tía de nuevo.-Sonrió Bella.

-Dios...-ella seguía en shock.-No estoy preparada para ser madre.-suspiró agobiada.-Si ni siquiera aprobé el trabajo del instituto. Ese en el que tenías que cuidar de un muñeco que no dejaba de llorar.-empezó a llorar.-Y Sam...oh Dios mío...no sé que va a pasar...

-Sam pone cuernos Uley.-Respondió Bella sarcástica.-¿Quién lo creería?

-Lo había dejado con su novia.-Lo defendió Leah

-Creí que estaban comprometidos.-Recordé.

-Tuvieron problemas... Se distanciaron

-Tal vez eso te hizo creer a tí.-dijo Bella.

-¿Estás aquí para ayudar o para joder?-dijo molesta. Definitivamente las hormonas ya estaban tomando su espacio.

-Cielo, te vas del tema.-hablé tranquila, tomando sus manos.-¿Cómo crees que se lo tome Sam?

-No lo sé.-dijo nerviosa.-Me da miedo.-y volvió a mirarme pidiendo ayuda.

-¿Rose?-solo la miré transmitiéndole toda la confianza que podía.-¿Es malo que tenga miedo?-sonreí, indirectamente una de sus manos se encontraba en su vientre, agarré la que tenía libre antes de contestar

-Cielo, te estás enfrentando con algo completamente nuevo.

-¿Sientes algo más por Sam?-preguntó Bella.

-No lo sé.-dijo algo abrumada.-Pero no quiero hablar más de él... ¿Vemos una película?

Ambas asentimos, Leah no llegó ni a la mitad de la película antes de quedarse dormida.

-Está embarazada de eso seguro.-sonrió Bella.

-Oye.-Bells llamó mi atención.-Tú conoces más a Sam que yo...¿cómo crees que se lo tomará? No quiero que la hagan daño.-sonreí.-Se hace la ruda pero tiene un corazón de pollo.

Me encogí de hombros.-No lo sé. Pero parece un buen hombre. Seguramente se hará cargo del bebé.

-¿De cuánto crees que esté?-preguntó curiosa.

-Pffff ¿Quieres averiguar cuando ha sido concebido?-me dieron ganas de reír.

-No seas chistosa.-Rió ella.-Podríamos llevarla con algún ginecólogo. -Se corrigió.- Tu ginecólogo... O mejor aún...-Pareció pensarlo-Podrías preguntarle a Emmett, qué él te recomiende uno.

-Si...podría preguntarle a Emm.-suspiré.

-Uy.-dijo sorprendida.-¿Qué pasó? ¿aún seguís viéndoos como adolescentes?-solo asentí.

-Solo que en este caso Ryan sería el papá celoso.-sonreí sin gracia.

Bella rió.-Tu hijo es muy especial.

-¿A qué te refieres?-pregunté curiosa.

-Es un mini Jasper cuando quiere o un mini Royce.

-Mi hijo no es así.-la miré mal.

-Hey lo siento.-se disculpó.-Pero tienes que reconocer que él es un celoso como Royce.

Decidí no hablar más sobre eso. Bella lo entendió así que no tocó más el tema. Un par de minutos después mis pequeños bajaron a la sala pidiendo lechita, les calenté sus vasitos de leche y se volvieron a acostar. Bella y yo nos cambiamos y más tarde ayudamos a Leah, que era un peso muerto, a subir a mi habitación para dormir las tres en la cama.

Emmett Pov

-Emmett, cielo. Ven. Guarda tu teléfono, por favor-Mi mamá llegó a la barra.-Convive más con los invitados.

De mala gana guardé mi teléfono en el bolsillo.

-Ven, quiero presentarte a alguien.-Me agarró de la mano y me condujo entre la gente.

-Mamá.-Yo la detuve.-No estarás haciéndola de cupido de nuevo.-Entrecerré los ojos.

-¿Yo?-se hizo la desentendida.-Para nada, mira ella es Angela.-me presentó a una chica morena.-Te hablé de ella ¿recuerdas?

-Si.-asentí algo malhumorado.

Mi madre me dio una mirada para que me comportara.-Los dejo solos.

-Si, lo siento.-Me disculpé.-Pero es que he tenido un turno pesado y...

-Tranquilo-sonrió.-No tienes por que disculparte... Te comprendo perfectamente.

-Ya lo creo, colega.-Recordé que era ginecóloga.

Ella rió.-Así que tú madre te contó.-afirmó.

-Si algo así.-le sonreí.

Seguimos hablando durante un par de minutos, era simpática y me caía bien pero no quería nada más con ella. Echaba de menos a Rose...

De repente todas las miradas se giraron hacia la entrada. Era una joven pareja muy atractiva. Aunque la que acaparaba casi todas las miradas era la chica... Rubia, esbelta, despampanante. Con un vestido color azul que marcaba demasiado bien su figura. Un momento... A medida que se fueron acercando, pude ver mejor y mi mandíbula cayó al suelo, era... ¡¿Rose?! ¿Qué hacia ella aquí? Venía agarrada del brazo de su hermano.

-Definitivamente, toda tu atención se ha ido hacia allá.-Comentó un poco incómoda Ángela.

-¿Perdón?-Aún seguía con la mirada a Rose. Se había ido con Jasper a saludar al novio.

-Pobre hombre, se han comido a su mujer al solo poner un pie en esta fiesta.

-¿De qué estás hablando?-Volví a verla entrecerrando los ojos.

Ella palmeó mi hombro.-No has sido el único obvio.

-¿Te importa?-traté de disculparme y sonreí ella creía que Jasper era su marido. La verdad que con los niños daban el pego.

-Para nada.-dijo algo molesta.

Salí de ahí y vi a mi madre mirarme con mala cara, decidí ignorarlo por el momento y me acerqué a Rose, aproveché cuando ella había terminado de saludar al novio.

-Hola.-rodeé su cintura con una mano y le susurré al oído. Ella se giró sorprendida.

-¿Emm?-dijo adorable.

-Vaya sorpresa encontrarte aquí. No sabía que hablabas de la misma boda.-Sonreí.

-Ni que lo digas.

-¿Crees que a Jasper le importe si te robo unos minutos?

-No lo creo. Miralo quien lo separa de Peter.-Lo señaló riéndose.

Tomé su mano con delicadeza y la saqué de allí para llevarla a un lugar más tranquilo y poder hablar.

-¿A donde me llevas?-sonrió.

-A donde no haya ningún ave carroñera que te coma con la mirada.-ella rió.

-Ah.-se hizo la sorprendida.-¿En serio? No me había dado cuenta.

-No puedes ir con eso puesto.-señalé su vestido.- Y pretender que esté así como si nada.

-¿No te gusta?-Levantó una ceja.

-Claro que si. Me encanta.-La abracé y la besé.

-Oye, Emmett.-Dijo cuando nos separamos.

-¿Si?

-Nada, olvídalo. Te digo luego.-Dijo pensándolo.

-¿De que se trata?-Acaricié su hermoso rostro.

-Quería saber ¿si puedes conseguirme cita con alguna ginecóloga?

-Acaso estás...-Puse mis manos sobre su vientre plano, sorprendido.

-Oh no.-sonrió.-No estoy embarazada...es...para una amiga.

-¿La conozco?-pregunté curioso.

-Eres un chismoso.-dijo sorprendida.-No me lo esperaba de ti.-rió.

-Solo no me gusta no saber las cosas.-acaricié su trasero de nuevo.-Te echo de menos.

-Y yo...-suspiró acariciando mi pecho.

-¿Entonces?

-Es para Leah.-soltó de golpe.-No se te ocurra decir nada.

-¿Es de Sam?-Preguntó curioso.

-¿De quién más podría ser?-comentó sarcástica.

-Bueno...-Me encogí de hombros.-Ya son adultos. Y si, voy a conseguirte la cita con la ginecóloga.-Respondí antes de besarla otra vez, apasionadamente. Aprovechando que estábamos a solas. Hasta que...

-¡Emmett!-mi madre irrumpió en la sala. Rose se separó bruscamente de mí, totalmente sonrojada.

-¿Qué pasa?-pregunté algo molesto.

-¡¿Qué significa esto?!-Exclamó alterada.-¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás con Ángela?

-¿Quién es Ángela?-Levantó una ceja Rose mientras me veía.

-Y ¿usted por qué no está con su esposo?

-¿Esposo?-Preguntó Rose confundida mientras volvía a ver a mi madre.-Ya no tengo esposo.

-Mamá, eso no viene a cuento ahora.-dije algo nervioso.-La verdad no quería que esto fuera así pero...-respiré hondo.-Mamá ella es Rosalie, Rose Ella es mi madre.

-Ah.-dijo nerviosa, Rose.-Mmmm. Encantada, señora Cullen.

-¿Y esto?-Inquirió Esme.-¿Eres su novia? ¿Por qué no lo sabía?-Cielos, mi madre estaba llena de preguntas.

-Es que es algo complicado, ma.-suspiré nervioso.-No queremos etiquetar nada.-Rose se pegó algo más a mí, rodeé sus hombros con mi brazo.

-No estoy entendiendo nada.-Mi madre se había puesto pálida y más alterada.

-Lo que quiere decir su hijo, señora.-Intervino Rose con su voz dulce y suave.-Es que a penas nos estamos conociendo-Sonrió.

-Ósea... ¿que esto no estaba planeado?-preguntó alterada.-¿Era verdad que no estabas con nadie?-insistió mirándome.

-Bueno...algo nos conocíamos.-la miré sonriendo.

-Pero...entonces...¿están juntos?-dijon sorprendida.-Debería darle vergüenza engañar a su esposo en un lugar donde pueden verla todos.-dijo malhumorada.

-Mamá.-advertí.

-Ya le dije que no estoy casada ya señora, mi matrimonio...

-Mamá, el hombre con el que ha venido es su hermano.-suspiré cansado.

-Oh...

-Todo esto es un malentendido. Creo que mejor buscaré algo de aire. Con permiso-Rose se soltó de mi agarre y salió de ahí, dejándonos a mi madre y a mi solos.

-Creo que me equivoqué.-Comentó apenada.-Te debo una disculpa.

-Es a ella a quien se la debes.-Fruncí el ceño.-Ahora menos que aceptará ser mi novia, mamá.-Me quejé.

-¿Vas a pedirle que sea tu novia?-dijo sorprendida.-¿Cuanto lleváis conociéndoos?

-Un par de semanas...-dije por fin.

-¡Emmett! ¿por qué me mientes?

-Porque no me gusta que te entrometas en mi vida.-suspiré.

-¿Quieres saber mi opinión?-Levanté una ceja mas no respondí porque de todas formas mi mamá hablaría.-Es muy bonita y bastante más joven que tú eso seguro. La verdad, solo espero que no solo esté interesada en tu dinero.

-Mamá.-suspiré.-La verdad no sé si eso son cumplidos o ¿no?

-Lo que me preocupa es eso que dijiste... ¿Estaba casada? Osea que ahora es divorciada.-Exclamó escandalizada.

-Si es divorciada.-suspiré.-No tiene nada de malo mamá.-Pensé en decirle lo de sus hijos, aunque tal vez era mejor que mi madre asimilará lo de el primer matrimonio fallido de Rose.

-Supongo que no tiene hijos...-Dijo más para sí. Decidí omitir ese comentario.-En fin... Hijo, recuerda que una cara bonita no lo es todo.

-Ella es mucho más que eso, mamá.-sonreí al pensar en ella.-Va a encantarte.

-Seguro.-dijo poco segura.

-Además...me parece que le debes una disculpa...¿no crees?-ella asintió y salió de ahí en busca de Rose. Yo la seguí.

-Rosalie.-La llamó. Ella estaba con Jasper.

-¿Si?

-Yo...-mamá tartamudeó.-Siento lo de antes, no debí ser tan insolente...

-Oh, es igual. No importa.-sonrió. ¿por qué era tan dulce? Solo tenía ganas de besarla.

-Me gustaría conocerte un poco más...Rosalie.

-Claro...-De ahí ya no pude escuchar nada más porque llegó Alice a mi lado.

-¡Emmett! ¿Cuándo pensabas presentarme a tu novia?-Rose se sonrojó y yo sonreí acercándola hacia mí.

-No queremos etiquetar nada, enana.

-¿Acaso estás en una relación abierta, grandullón?-Preguntó divertida alzando una ceja.-Que moderno.

La cara de mamá era un poema, casi le da algo. Tenía su característica tic en el ojo izquierdo que indicaba nerviosismo.

-No, Alice.-suspiré divertido.-Son cosas de grandes.-Miré a Rose.-Rose Ella es Alice, mi hermana un tanto cotilla.

-Encantada Alice.

-Mucho gusto, Rose. Dejame decirte que eres la chica más guapa que ha estado con mi hermano.-Yo rodé los ojos.-Algo debes estar haciendo muy bien, grandote.-Dijo con una sonrisa traviesa. Rose rió.

-Oh ¿Ha habido muchas?-preguntó divertida.

-Solo unas pocas.-reí acercándola a mí.

-Awwww.-rió mi hermana.-¡Sois adorables! ¿verdad mami?

-Seguro.-No se por qué mi madre no estaba muy por la labor...

-Oye rubia, papá quiere saber si vas a llegar por...-Jasper apareció en escena.

-Jasper.-Lo interrumpió Rose con una sonrisa.-Ella es Esme, la madre de Emmett.-La saludó.-Y ella es...-La enana interrumpió a Rose

-Soy Alice.-Dijo con mucho entusiasmo e interés.-Encantada, Jasper.

-Oh.-sonrió Jazz, miraba de una manera extraña a mi hermanita, tal vez debería preguntarle más tarde.-Encantado, es un placer.-le sonrió.

-Te has tardado mucho.-dijo mi hermana soñadora.

-¿Ah?-respondió Jasper confundido mientras Rose aguantaba la risa.

-Oh.-se disculpó mi hermanita.-Lo siento, no es nada.

-Cómo ya se conocieron... Creo que podemos seguir disfrutando de la recepción.-Dije tomando la mano de Rose.

-Me parece una buena idea.-Alice confiadamente enredó su brazo en un muy sorprendido Jasper ante las acciones de la duendecilla.

-Espera.-Mi mamá me detuvo.- ¿Cómo es que ustedes se conocieron?

-En el hospital, má. Adiós.-me fui de ahí.

-¿No crees que has sido un poco brusco con tu madre?-me preguntó Rose.

-Siempre se mete en todo,Rose.-me quejé y ella se rió.

-Primero, pareces un adolescente y segundo, es la característica principal de una mamá, solo queremos lo mejor para nuestros bebés.

-No seas una mamá conmigo, por favor.-Me quejé.-Estás matando el momento.

Ella rió. Y pasó una de sus manos en mi cara, acariciándome. -Estás en tu modo galán, ¿eh?-Dijo divertida alzando una ceja.

-No sabes cuánto, nena.-sonreí besando la palma de su mano.-¿Ya te he dicho que te echo demasiado de menos?-pasé mis manos libremente por su cuerpo.

-Mira, hablaré con mi papá.-Sonrió besándome rápidamente.-Veré si puede cuidarlos y así pasamos la noche juntos, ¿qué te parece?

-¡Perfecto!-Sonreí complacido.

Rose pvo

Llamé a mi padre para preguntarle. Sonaron un par de tonos antes de contestar.

-Rosalie.-dijo tranquilo.-¿Está todo bien? ¿Vendrás por los niños?

-Mmmmm.-pensé antes de hablar.-¿Podrías quedarte con ellos está noche? En la mañana voy a por ellos.

-¿Y eso? ¿A que se debe el cambio de planes?

-Me encontré con Emmett y pues...

-Ahh Cullen! Está bien. Salúdame a ese muchacho y no te preocupes yo me encargo de los niños. Diviértanse.

-Hasta luego pá.-Colgué.

-¿Y...?-preguntó Emm, se veía adorable.- Tienes una cara chistosa, cielo.-me besó la frente.

-Ni siquiera ha puesto impedimento.-dije sorprendida.-Parece que te has hecho querer.-río.-¡Hasta dijo que nos divirtiéramos!

-Pues eso es lo que haremos.-Aseguró.-¿Dónde quieres ir?

-Aún no ha terminado.

Él se encogió de hombros.-Ya estuvimos mucho tiempo aquí, ¿no te parece?

Yo asentí.-Bien, entonces vamos al antro. Tengo ganas de bailar. Hace mucho que no lo hago.

-¿Eso quieres?-me preguntó. No se le veía muy convencido.

-Siiiii.-le hice un puchero.-Por fiiiii.-supliqué.

-Está bien, preciosa.-me tomó de mi cintura por lo que sonreí.-Vamos a bailar.

-Espera.-le dije.-¿Mi hermano? Y...¿Alice?

-¡Están bien!-Señaló. Ambos estaban en la barra conversando.-Nada más míralos. -En efecto, parecía que se estaban llevando muy bien.

-Tienes razón pero igual tengo que avisarle a Jazz.

-Está bien.-suspiró. Me acerqué a avisar a mi hermano de que me iba. No puso impedimento, solo preguntó por los niños cuando le dejé claro que estarían con nuestro padre me dejó ir.

-Y bieeeeeen.-sonreí.-¿Donde vas a llevarme a bailar?

-No sé. Tú dime.-Se encogió de hombros.-Es que la verdad no soy muy fiestero que digamos, no estoy tan actualizado. Tengo mucho de no ir.

-¿En serio?-Él asintió abriéndome la puerta de su auto.

-Bueno... creo que se donde vamos a ir...-sonreí.

-Ilumíname.-sonrió.

-Pues siempre quise ir allí cuando era más joven, pero pedían 21 y yo a esa edad tenía demasiados pañales que cambiar.-sonreí algo triste.

-Esta noche es diferente.-Tomó mi mano y la besó.-Vamos a divertirnos, como tu padre lo recomendó.-Dijo divertido y yo me reí.

Le indique el nombre y en media hora llegamos a The Palm. Uno de los antros más exclusivos de LA.

-¡Oh Dios mío! ¡Esto es increíble,Emmett!-sonreí como mis niños cuando fuimos por primera vez a Disneyland.

-Vamos, hermosa.-me sonrió.-Voy a ponerme celoso con tanto baboso mirándote.

Solo hizo que me riera y colocase su mano en mi trasero. El sonrío satisfecho y beso mi cabeza.

-Oye, aquellos no son Bella y Edward.-Señaló hacia la barra.

-Tienes razón. ¡Ven!-lo tomé de la mano.-Vamos a saludarlos.

Bella se sorprendió mucho de vernos, la verdad creo que más bien se quedó sorprendida de que la viera con Edward allí.-¿Cómo estáis?

-¿Habéis dejado a los niños con la niñera?-preguntó Edward chistosamente.

-Con el abuelo en realidad.-sonrió Emmett. Awwww esos hoyuelos, es demasiado adorable.

-Ya parecen casados.

-¡Acabo de divorciarme!-dije indignada.-Aún no quiero casarme de nuevo. ¿Qué hacéis aquí?-les pregunté.

-Yo quería venir a bailar.-contestó Edward.- y Bella vino por los tragos.-sonrió y la aludida levantó su copa antes de seguir bebiendo. Todos reímos.

-Y ¿ustedes?

-Lo mismo que tú.-Le respondí a Edward.-Moría por bailar.

-Y ¿vas a bailar con el grandullón?-Preguntó en tono de burla y Emmett lo fulminó con la mirada.

-Por supuesto.-Dije como algo obvio.

-Suerte con eso. Porque nuestro amigo tiene 2 pies izquierdos.-Bella rió.

-Ven, amigo. Comparte la barra conmigo.-Bella invitó a Emmett a sentarse con ella.

-¡Hey! ¡Pero yo quiero bailar Emm!-dije con un puchero agarrando su mano.

-Y vamos a bailar nena.-tiró de mí para abrazarme y besar mi mejilla.-Pero déjame que lo asimile al menos ¿si?-reí.-¿Que vas a tomar?

-Quiero un cosmo.

-Está bien. Hey, preparame un cosmo y dame un whisky, por favor.-Ordenó al bar man. Mientras tanto conversamos con los chicos en la barra.

-Y...¿estáis juntos o algo?-pregunté curiosa.

-Si, bueno no.

-Amigos.-Contestó a secas Bella.

-Ah.-respondí divertida, era gracioso que ellos ni siquiera sabían que eran, estaba segura de que empezarían como un juego pero acabarían teniendo algo.

-Y bueno Emm...-le preguntó Bella.-Creo que los niños te la están haciendo algo imposible ¿no?

-Un poco. Las cosas se complicaron pero lo solucionaremos.-Respondió Emmett tranquilo.-¿No es así, Rose?-Tomó mi mano.

-Si. Tendré que hablar con ellos, sobretodo con Ryan.-Pensé.

-Él es el hombre de la casa.-sonrió Bella.

-Vas a tener que hacerte un hueco con el campeón.-rió Edward, y le palmeó la espalda.

-Iré al tocador. Bella.-volví a ver a mi amiga.-¿Me acompañas?-Sonó más bien como una petición.

Ella rodó los ojos.-Está bien.-Rezongó y me siguió.

-Y bien... Cuéntame.-Le dije una vez estábamos solas.

-¿Qué te cuente el que?-preguntó curiosa.

-Sobre tú y Edward...¿tal vez?

-No es lo que tú tienes con Emmett. Claro está.-Contestó con sarcasmos.-Nosotros solo nos estamos conociendo.

Yo rodé los ojos.-Ya te he dicho miles de veces que solo es mi amigo.

-Siguetelo repitiendo... Parecen más bien un matrimonio.-Se rió.

-Bella...-supiré.-No quiero pensar en eso aún.

-¿Ves?-sonrió.-Aún así lo has pensado.

-Sigue contándome sobre Edward-dije tajante.-¿Como has acabado con el aquí?

Ella suspiró.-Estaba aburrida así que acepté salir con él. Y ¿qué hay de ti?-Alzó una ceja.-Creí que estabas con Jasper en la boda de su amigo.

-Me encontré a Emmett y como llevábamos tiempo sin vernos decidimos irnos de allí.-sonreí.

-¿Queríais estar solos? Tal vez...¿sintiendo emociones de grandes?-sonrió divertida y yo reí .

-Talvez...-Lo pensé.-Y ¿qué hay de ustedes? ¿También sentirán emociones fuertes esta noche?-Bella me vio mal pero terminó riendo conmigo.

-No lo sé.-se encogió de hombros.-Tal vez...lo único que no me gusta mucho de él es que es demasiado juguetón y mujeriego.-bufó.

-¿Por qué lo dices?-pregunté curiosa.

-Me da la sensación que anda de cacería y pues esta noche soy yo la presa.-Rodó los ojos.

Emm Pvo

-Y...¿entones?-le pregunté a Edward.-¿Qué planes tienes con Bella?

-No tienes de que preocuparte ,papá.-yo rodé los ojos.

-Tengo demasiados embarazos no deseados como para que apuntes donde no es, campeón.-palmeé su hombro.

-Uhhhhh.-dijo curioso.-Acaso...¿Rose está...?

-No.-Sonreí.-Pero si ese fuese el caso... No sería no deseado.

Edward me vio con una sonrisa burlona.-¿Ya se lo pediste a Barbie?

-No.-suspiré.-Aún es pronto. Rose ni siquiera quiere etiquetar las cosas.

-Ay hermano...-Palmeó mi hombro.-Lo veo muy difícil. Ya tiene 2. Deberás conformarte con eso.

-No lo creo.-sonreí.- Aún le falta la nena.-dije orgulloso.

-Y tú estás empeñado en dársela.-Comentó sarcástico.-Ya lo tienes decidido.

-Sé que Rose será la madre de mis hijos. Es un hecho.-Dije seguro.

-Te veo muy confiado. A lo mucho y con suerte tengan 1. Si es que ella aún no se ha esterilizado.

-No lo ha hecho.-dije confiado.

-¿Seguro?

-No.-respondí.-Pero seguro que no lo ha hecho.

-¿Qué no he hecho?-apareció Rose por detrás.

-Nada, cielo.-Tiré de ella, acercándola a mi en un abrazo.

-Oye, vamos a lo que venimos.-Me animó, tomando mi mano haciendo que me pusiera de pie.

-Veo que no puedo escaparme.-Comenté resignado haciendo reír a Bella y Edward.

-No, no puedes.- sonrió divertida.-Vaaaaaamos.-tiró de mí como pudo.

-Rose...-me quejé por última vez haciendo que ella riera.

-Vengaaaa.-rió.-seguro que no bailas tan mal.-se acercó y me dio un besito.

Estuvimos bailando un par de canciones, la verdad que no fue tan catastrófico, creí que iba a ser mucho peor de lo que fue.

-Ya ves, no estuvo tan mal.-Rose tomó mi brazo.

Me encogí de hombros.-Si tu lo dices.

-Has estado muy bien, guapo.-me guiñó.-¿Has visto a Bella&Ed?

-Pues no. No te he quitado los ojos de encima toda la noche.-Pasé una de mis manos sobre su trasero.-Tus movimientos me hipnotizan.-Besé su cuello.-Pero es mejor que estemos solos.

Ella sonrió complacida.-¿Quieres irte ya?-Alzó una ceja.

-Si.-Hice que se girara mientras la abrazaba por detrás. -Quiero más privacidad.-Susurré en su oído a la vez que presionaba mi erección en su trasero. Haciendo que ella lo notara.

-Oh Emmett.-Se mordió el labio. Así que me froté una vez más contra ella.

-Está bien, está b...bien. Tú ganas. Accedió y yo sonreí satisfecho.

Antes de llegar a la puerta de la discoteca vimos algo que no fue muy sorprendente pero que nos llamó la atención.

-¿Has visto eso?-dijo Rose sorprendida.

-¿El qué?-pregunté confundido.

-¡Emm!-giró mi cara.-¡Ed&Bella! ¡Míralos! No pierden el tiempo.-Comentó divertida.

Estaban besándose en uno de los reservados.

Yo reí.-Eso veo. Ven, vamos.-Tomé su mano y salimos de ahí. Antes de subir al carro la besé otra vez. Fue un beso intenso en el que la estampé un poco en mi auto.

-¿Vamos a mi casa o a la tuya?-preguntó divertida mientras me sostenía las solapas de la americana y aún tenía su boca a pocos centímetros de la mía.