Hola a todos. A partir de aquí, comienza la batalla en Hoenn. Antes que todo, se que algunas cosas me as he inventado, pero he intentado que aquellos cambios no suenen tan forzado. Mas que nada, lo he hecho para poder culminar ciertas partes de la historia, manteniendo lo que mas he podido la lógica a cada personaje. Sin mas, les dejo leer.
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Capítulo 35: "Vs. Groudon Vs. Kyogre. Una batalla contra creadores. Secretos y mensajes del otro mundo"
¿Crees en la vida después de la muerte? ¿O simplemente los muertos quedan en nuestro mundo? Se dice que el arcoíris es un puente de nuestro mundo al mundo de los muertos, un camino a la paz eterna, arcoíris que regala a los humanos un enorme Pokémon pájaro de fuego llamado Ho-oh, quien sigue en espera de que su elegido se recupere, y termine con todo. Por lo menos, esa fue la orden de Satoshi antes de morir, que cuidara a Ash, porque él era el único que podía salvar todo lo que existe.
Apenas llegaron a Hoenn, comenzó el plan que tenían acordado. Dos equipos se dirigieron al sur oeste de la región, muy cerca de Slateport, para enfrentarse a Kyogre. Mientras, los otros dos grupos se quedaron en Mauville, para enfrentarse a Groudon.
El grupo que se encontraba enfrentando a Groudon, el cual era liderado por May, se encontraba en aprietos desde el inicio, ya que por más que atacaban al Pokémon continental, ningún ataque lograba atravesar el campo de energía, producido por los fragmentos de la perla. Groudon no cedía ni un milímetro.
—¡Deténganse todos! —ordenó con rabia May—. Esto no está funcionando, solo gastamos energía en vano.
—Tienes razón —le apoyó con la misma rabia Drew—. Es demasiado poderoso, su poder es descomunal.
—Él no es nuestro rival —dijo con rabia Ed.
—No es rival para nadie —le concluyó Sasuke—, es un verdadero demonio inmortal.
—¡¿No recuerdan lo que dijo Satoshi?! —les regañó Tracey, más por enfocar mal el objetivo.
—Romper el escudo y quitarle los fragmentos —repitió Cynthia muy seria—, que sólo nos enfocáramos en eso.
—Es verdad —le apoyó Kagome—, pero ¿cómo romperemos ese escudo?
De pronto, todos vieron como un Charizard volaba en dirección a ellos, al parecer, con alguien arriba.
—Chicos, miren arriba —les dijo Kagome, mientras indicaba en dirección al Pokémon.
—Ese es el Charizard de Satoshi —dijo muy seguro Tracey.
—¿Y cómo lo sabes? —le preguntó muy extrañada May— Para mí todos son iguales.
—May —comenzó a decirle muy orgulloso Tracey—, recuerda que soy observador Pokémon, y sé que Charizard es, por qué el Charizard de Satoshi es más grande que un Charizard normal.
Para todos, la llegada de Satoshi era un enorme alivio, confiaban que, con sus conocimientos y experiencia, podrían quitarle los fragmentos a Groudon, pero apenas el Pokémon de fuego pisó tierra firme, la realidad les daría una gran bofetada.
—¡Sakura, ¿qué le pasó a Satoshi?! —le preguntó Tracey, al ver a Sakura completamente desanimada, junto a un Satoshi que no reaccionaba a nada.
—Él… —la joven vio al entrenador, bajó de Charizard, y dirigió su atención a la campeona de Sinnoh— Cynthia, tienes a Pidgeot, ¿verdad?
—Si Sakura, ¿pasa algo con él? —le preguntó muy extrañada Cynthia.
—Dile que use el viento cortante —le pidió Sakura muy deprimida. En ningún momento ocultó su rostro, era como si no quisiera ocultar sus ojos rojos por tanto llorar, y aquellas lágrimas, escasas, pero que no paraban de salir.
—Se lo que me pidió Satoshi, pero eres tú…
—Él te entrego a Pidgeot para que lo cuidaras, el Pokémon que tienes en tus manos, ahora es tuyo —le interrumpió Sakura, desvío su mirada a Satoshi, y le dijo—. Él lo quiso así —volvió su mirada a Cynthia, y simplemente le sonrió.
—¿Que sucede aquí, Sakura? —se preguntaba para sí Tracey— No parece nada bueno —se acercó a Charizard y le preguntó— Charizard, ¿qué ocurrió? —el Pokémon sólo miro a Tracey con tristeza, lo cual le llamó la acción, y cuando tocó a Satoshi, pudo saber que pasaba. Su piel estaba muy fría, no necesitaba que nadie le dijera que le había pasado al joven— ¡No sé cómo…, pero terminaremos con esto, ganaremos, y todo volverá a la normalidad!
Aquel grito de batalla de Tracey, hizo que todos lo mirarán. La tristeza y la rabia se habían apoderado del joven observador, logrando que todos sacaran la misma conclusión sobre Satoshi, una conclusión muy triste, pero veraz.
—Sakura, ¿cómo romperemos ese campo de energía? —le preguntó muy serio Ed.
—Satoshi entrenó a Pidgeot para traspasar cualquier clase de protección, usando el viento cortante. A lo mejor, Pidgeot puede destruir aquel campo de energía.
—Sakura… —dijo Cynthia algo sumisa—, entonces lo haremos, no perdemos nada si no lo intentamos. ¡Pidgeot, sal ahora! — y apenas la pokébola tocó el suelo, esta dejó fuera al Pokémon pájaro— ¡Pidgeot, viento cortante a Groudon!
La situación era terrible, y desesperaba más el solo ver a Pidgeot formar aquellos remolinos para comenzar a atacar, mientras Groudon seguía destruyendo todo, como si nadie le estuviese haciendo frente. Los Pokémon salvajes tampoco la ponían fácil. Pequeños Pokémon como Pidgey y Rattata, les causaban demasiados problemas a Pokémon del nivel de Tyranitar o Flygon.
Mientras tanto, muy cerca de Slateport, los otros dos grupos llegaban para enfrentar a otro de los grandes Pokémon, Kyogre. Pese a que se veía la estela de destrucción que había creado aquel Pokémon oceánico, eran conscientes que volvería.
—Dentro de lo visible, todo parece tranquilo, o por lo menos no está Kyogre —comentó Misty muy seria, mientras miraba el mar.
—Pero según Watson, tienen registros que estaría volviendo —le recordó muy preocupado Brock—. No bajen la guardia.
—¡Chicos, creo que la espera terminó! — avisó Gary, sin despegar la mirada del mar.
—¿Por qué lo dices? —le preguntó la señorita Kinomoto muy extrañada.
—Sólo miren.
Todos observaron a donde indicaba Gary, notándose a lo lejos, como una enorme ola estaba por golpear la zona costera.
—¡Si no actuamos rápido, no tendremos la oportunidad si quiera de comenzar! — dijo muy asustado Gary.
—¡Sakura, saca a Latias, rápido! —le pidió rápidamente Misty.
—¡Latias, sal! —y apenas el Pokémon eón salió, entró a la mar, y usando su fuerza psíquica, logró detener en gran medida la ola—. ¡Increíble, no sabía que Latias podía hacer eso! —comentó muy sorprendida Sakura.
—¡Todo el mundo, ataquen la ola para detenerla, aunque haya disminuyo, sigue siendo muy peligrosa! —ordenó fieramente Misty.
Todo el que podía atacar, y con lo que sea, atacó, valga la redundancia, a aquella devastadora ola, logrando que se convirtiera en una simple marejada costera.
—¡Apenas se asome, ataquen con todo! — volvió a ordenar una seria y concentrada Misty.
Las aguas se veían calmas, no parecía haber algún rastro de Kyogre, pero súbitamente, surgió desde el fondo del mar sin aviso previo.
—¡Ahora! —ante el grito de Misty, todos volvieron a atacar con todo lo que tenían, pero los resultados fueron muy similares a los del grupo de May— ¡No puede ser…, los ataques ni siquiera se acercaron!
—Misty, recuerda lo que dijo Satoshi —le recordó Gary algo nervioso.
—¡Eso ya lo sé, destruir el escudo! —le gritó algo molesta, más consigo misma—. Y veo que mi plan no funcionó.
—Creo que yo podré, solo necesito que vuelvan a energizar a colmillo de acero —se ofreció Inuyasha, volviendo a ser asistido por las siete esmeraldas chaos—. ¡Será mejor que todos se aparten!
De la misma forma en que lograron liberar a Dawn y Marina, colmillo de acero tomó un tono arcoíris, mientras se formaban unos torbellinos alrededor de esta.
—¡Kaze no kizu! —y pese a que las cuchillas de aire iban directas, el resultado fue similar— Ese escudo es más poderoso que el que cubrió a Dawn y Marina —pensaba—. Tendré que atacar con todo.
Curiosamente, colmillo de acero volvía a tomar otro estado, transformándose en una espada cristalina; parecía ser de diamante.
—¡Lanzas de diamante! —y con la esperanza que el resultado sería favorable, Inuyasha agitó la espada, logrando lanzar grandes lanzas de diamante.
Parecía ir mejor que la vez anterior, las lanzas avanzaron más que los demás ataques, pero, aun así, el campo de energía de Kyogre las evitó como si nada.
—¡Eso es imposible, no le hizo nada! —la sorpresa de Inuyasha era compartida por todos. No estaban logrando nada.
—¡¿Por qué no podemos hacerle nada?! —gritó muy desesperada Misty.
—Tiene que haber una forma, pero ¿cuál? —se preguntaba en voz alta Gary.
—Algo me llamó la atención —irrumpió muy pensante Max.
—¿Qué cosa, Max? —le preguntó algo extrañado Gary.
—Esas lanzas de diamantes llegaron más lejos que los demás ataques —les explicaba—. Si podemos fortificar ese ataque, tal vez logremos romper aquel campo de energía.
—¿Y cómo fortaleceremos aún más las lanzas? —preguntaba muy intrigado Inuyasha.
—Max —comenzó a explicarle Misty—, el único método que teníamos, no funcionó.
—Creo que si la hay —ahora irrumpió Sakura, llamando la atención de todos.
—Sakura, ¿se te ocurrió algo? —con algo de sorpresa, Gary le preguntó.
—Creo. Tengo algo en mente —comentó muy seria.
—Cualquier intento es válido, no perdemos nada si no lo intentamos —le apoyó Misty.
—¡Bien Sakura, entonces comencemos, tenemos que destruir ese campo de energía a toda costa! —le dijo Inuyasha con mucho entusiasmo.
Ahora, todo estaba enfocado en el plan que tenía la card captor. Al igual que con el equipo que enfrentaba a Groudon, sabían que estaban contra el tiempo, ya que quienes detenían a los Pokémon salvajes, poco a poco se agotaban.
Mientras tanto, en Vermilion, el profesor Oak, Delia, Sakura Haruno y Ami Mizuno, resguardaban por el bien de Dawn, Marina, y amnésico y dormido Ash Ketchum.
—¿Por qué está pasando todo esto? —se preguntaba muy angustiado el profesor Oak, quien miraba a los tres durmientes.
—No es justo para ellos —concluyó compungida Delia—, tienen toda la carga de salvarnos —desvío su atención a su hijo, y comenzó a llorar desconsoladamente—. ¡Yo sólo quiero a mi hijo de vuelta!
—¡Señora —comenzó a decirle Sakura Haruno, poniéndose a su altura, abrazándola—, no sé cómo, pero recuperaremos la memoria de su hijo!
—Ahora solo podemos confiar en los demás, en que podrán recuperar a Kyogre y Groudon —dijo como consuelo el profesor Oak.
—¡¿Y si no lo logran?! —preguntó muy asustada Delia.
—Satoshi los escogió para que lo ayudaran. Si ellos no pueden, nadie lo logrará.
La realidad era dura, el futuro de todo, estaba en manos de jóvenes que, hasta el momento, no sabían si tendrían posibilidades de ganar.
—Esos jóvenes tienen mucha fe en que triunfaran, confiar es todo lo que podemos hacer —una voz desde la nada, les habló.
—¡¿Quién es?! ¡Responda por favor! —le preguntó el profesor muy inquieto.
—Profesor Oak, usted no me conoce —respondió—, pero si conoce al señor Henry Ketchum, ¿verdad?
—¿Y cómo sabe de Henry? —le preguntó el profesor muy sorprendido, ante el conocimiento de aquel sujeto.
—Porque el comenzó su viaje Pokémon hace mucho —comenzó a responderle muy asertivo—. Usted comenzó su investigación sobre los Pokémon a muy temprana edad, y ya era un renombrado investigador, y Henry Ketchum fue uno de los primeros entrenadores Pokémon que inició desde Pallet Town bajo su supervisión.
—Sí, lo recuerdo, pese a levantarse temprano, demoró un siglo en llegar a Viridian —agregó Delia en burla.
—¿Acaso ese tal Henry Ketchum es…? —le preguntó algo sorprendida Sakura.
—Así es pequeña —le respondió con una sonrisa—. Mi querido esposo y padre de Ash.
—¿Y qué tiene que ver él con todo lo que sucede? —preguntó muy intrigado el profesor.
—Tengo un mensaje de él para su hijo. Cuando despierte, díganle lo siguiente, "estoy muy orgulloso de que seas mi hijo, y aprovecha muy bien el don que tienes, el aura, y el regalo que te dejé, mi último regalo" y para ustedes, un mensaje de mi parte.
—¿Para nosotros? —preguntó muy intrigado el profesor Oak.
—Con el poder que tienen, si tienen mucha suerte, lograrán liberar a Kyogre y Groudon, pero ganar les será imposible. Sólo uno de los lazos puede estar despierto, cuando uno duerma, el otro se fortalecerá, cuando eso suceda, el elegido terminará con todo.
—¡¿A qué te refieres con eso?! ¡Respóndenos! —pero no recibió ninguna respuesta.
—Escuché de Brock que Ash era el elegido —comentó muy pensante Ami.
—¿Y qué será lo de "el otro lazo"? —preguntaba Sakura al grupo.
—Debe ser algún lazo sanguíneo, o algo por el estilo —comentó Ami muy extrañada.
—Eso es imposible, Ash sólo tiene a su madre —les respondió Oak.
—¿Y su padre? —le preguntó muy extrañada la peli rosada ninja.
—No hemos sabido de él desde hace mucho, la última vez que se contactó con nosotros, fue cuando nació Ash.
—¿Hubo algo que les dijera, o algo por el estilo? —preguntó muy seria Ami.
—Lo único que dijo, fue que cuidaran mucho a Ash, porque… —pero el profesor prefirió no seguir hablando.
—¿Porque…? —le preguntó algo impaciente Sakura.
—Lo siento, pero es un secreto —intentó disculparse el profesor—. Henry me dijo que hablara de eso cuando la situación realmente lo amerite.
—Bueno profesor, le informo que los secretos después de muerto no sirven —le dijo algo desafiante Sakura—, todos están luchando, y no saben si ganarán.
—Por favor Sam, Sakura tiene razón. Cuéntales —le pidió Delia algo suplicante; también sentía que no tenía sentido ocultar más secretos.
—De acuerdo, pero no comenten absolutamente nada a Ash de esto, se lo pedimos —les pidió muy serio el profesor Oak.
—¿Por qué tanto secretismo a Ash con su padre? —le preguntó Ami muy intrigada.
—Lo siento, pero prometimos que sólo le responderíamos a Ash cuando él quisiera preguntarlo —le respondió Delia con algo de temor.
—Si es su compromiso —dijo Sakura, intentando simular su suspicacia—, entonces lo comprendemos. Prometemos no decirle nada a Ash —junto con Ami, levantaron su mano derecha en señal de compromiso.
—Cuento con ustedes, chicas —les dijo muy serio Oak, asintiendo las chicas a las palabras—. Verán, es sobre el ultimo regalo que Henry le dejó a Ash, el cual se encuentra sellado, un sello que sólo pueden abrir quienes sepan utilizar la habilidad del aura. Como hijo de Harvey, Ash también tiene aquella habilidad, pero no la ha utilizado más de una o dos veces.
—¿Y por qué nunca le contaron algo tan importante a Ash? —preguntó muy extrañada Ami.
—No tenía sentido hacer algo así —le respondió el profesor—, además de ser peligroso, él siempre vivió como un niño normal, además, incluso Harvey tuvo muchos problemas para usar todo su poder, siendo un experto en el uso del aura.
—A ver si entiendo —comenzó a recapitular Sakura, muy confundida por tanta información junta—. Su padre, le dejó a Ash un arma altamente poderosa y no sabe que la tiene…, eso trata de decirnos, ¿verdad?
—Así es.
—¿Y cuál es esa arma?
—Aquella arma, siempre ha estado a su lado… —respondía el profesor, pero fue interrumpido por unos quejidos que comenzó a afectar a Ash.
...
Wind tampoco perdía el tiempo. En esos momentos, se encontraba en la base de los soldados de la luz, revisando algunos informes, como la agente doble del equipo.
—Wind, ¿me escuchas? —llamó una voz en la mente de Wind.
—¡Sato, eres tú! —le gritó mentalmente la guerrera del viento, muy feliz— ¿Cómo estás?
—No lo sé…, creo que bien… —le respondió algo nervioso—. ¡Deja eso para después, necesito de tu ayuda!
—¡Mi Sato, me entrego a ti…! ¡Si quieres que salte como Magikarp, lo hago! —dijo muy entusiasta Wind.
—Qué respuesta… —le dijo muy nervioso—. Primero, necesito que le digas a Sakura que utilice a mi Dragonite, y segundo, ve a ayudar a Misty y a los demás, están peleando contra Kyogre, y creo que con tu ayuda les será suficiente.
—Pero Sato —comenzó a decirle muy contrariada Wind—, le prometí a Saku que llevaría toda la información de…
—¡Wind, confío en tus conocimientos! —le dijo Satoshi con entusiasmo, dándole mucha seguridad a la pelíazul— ¡Pero te lo suplico, vete ahora, no quiero que nada malo les pase a mis amigos! Solo puedo confiar en ti en este momento.
—¡¿Qué sucede? ¿Por qué me hablas así?! —le preguntó Wind muy preocupada, el tono con que le hablaba, sonaba a despedida— Me hablas como si te hubiese pasado algo malo.
—Cuando te encuentres con Sakura, te enteraras.
—De acuerdo… —dijo, ida en sus pensamientos— ¡Partiré de inmediato!
—Gracias Wind —dijo muy feliz Satoshi—. Por favor, dales mis disculpas por no poder seguir ayudándolos más.
—En serio Sato, me estás asustando —le comento Wind acongojada—, ¿qué te pasó?
—¡Casi lo olvido! —dijo de sorpresa Satoshi.
—¿Qué se te olvido ahora? —le preguntó Wind algo nerviosa, burlándose del joven.
—¿Cómo qué ahora? —le preguntó algo molesto, recomponiendo la compostura— Dile a Cynthia que use el viento cortante nivel dos, y bueno… Wind, cuídate mucho, y espero volver a verte.
—Sato…
—Y por favor, dile a Sakura que la seguiré amando hasta la eternidad, y que no sufra por un imbécil como yo.
—¡Sato, dime por favor, ¿qué pasó?! —pero esta vez, Wind no recibió respuesta— ¿Qué habrá pasado en mi ausencia?
...
Pidgeot estaba listo, las corrientes de aire se sentían en el ambiente, y solo faltaba que Cynthia le diera la orden de atacar.
—Cynthia, Pidgeot está listo —le advirtió Drew muy extrañado—, ¿qué estás esperando?
—¿Y si no funciona? —se cuestionó la campeona con mucho miedo, notándose en sus manos, las que temblaban descontroladamente—. El destino de la misión esta en mis manos ahora, y si fallo…
—¡Todos confiamos en ti y en Pidgeot! —le dijo con mucho entusiasmo May, guiñándole el ojo derecho— ¡Además, recuerda de quién es ese Pokémon, no es un Pidgeot cualquiera!
—¡Si, tienes razón! —dijo con más ánimos Cynthia, recobrando el valor suficiente como para seguir—. ¡ ¿Estás listo, Pidgeot?! —el Pokémon le asintió muy serio, pero muy paciente— ¡Viento cortante, ahora!
El viento cortante se veía ir directo contra Groudon, y como lo había señalado Sakura, las cuchillas de aire causaban efecto, chocando contra el campo de energía, provocando una grieta.
—¡Muy bien, funciona! —pero la alegría de Cynthia desapareció al acto, al ver como el escudo deshacía el viento cortante.
—Con un poco más de fuerza, podrás traspasar el campo de energía —le comentó Ed.
—Ed, ese viento cortante es uno de los más fuertes que he visto —le comentó Drew—. ¿De dónde sacaremos algo con más fuerza que eso? —ante la pregunta, Drew volteó su mirada y atención a Sakura, quien no quería separarse ni de Charizard, ni de Satoshi— ¡Sakura, ¿conoces alguna forma de aumentar el poder del viento cortante?! ¡Tú debes conocer a Pidgeot mucho mejor que cualquiera de nosotros!
—No recuerdo ahora, lo siento —les decía Sakura, sin mirar en ningún segundo a nadie, siempre con la mirada baja—. Sólo recordé el viento cortante, perdonen por no serles de utilidad.
Sakura continuaba llorando para sí. No sabían que había pasado con exactitud, pero prefirieron no preguntarle, ni decirle nada más a la joven.
—Saku, ¿me escuchas? —llamó una voz femenina a la mente de Sakura. Una voz muy familiar.
—Wind…, ¿qué sucede? —le preguntó de la forma más calmada que podía.
—Tengo un mensaje de Sato para ti —aquellas palabras de Wind, sorprendieron enormemente a la peli morada.
—¡¿Qué fue lo que dijo?! —le preguntó muy desesperada Sakura.
—Que utilicen a Dragonite, y Pidgeot el viento cortante en nivel dos —le respondió algo nerviosa.
—¿Qué utilice a Dragonite, y el viento cortante de Pidgeot en nivel dos? —se preguntaba la chica de Ecruteak, viéndose distraída por las palabras de Wind.
—Ah, sí, fue muy raro lo que me dijo —le comentó muy extrañada—. Me mandó a decirles que lo disculparan por no poder seguir ayudándolos, razón no me dio, y también dijo que… —pensó por un momento las palabras, y le dijo— Saku, pese a estar en el estado que está ahora, te seguirá amando por la eternidad —ante aquellas palabras, las mejillas de Sakura se tornaron rojizas, cerró los ojos y miró el cuerpo inerte de su amado.
—No tiene por qué disculparse —le decía a Wind muy melancólica—, yo debería disculparme con él, por no ayudarlo cuando tenía que hacerlo —secó sus lágrimas, y de su bolso sacó una Pokédex con un diseño muy curioso—. Gracias por el mensaje Wind.
—No te preocupes, es lo mínimo que puedo hacer por ti —le respondió muy feliz Wind —. Ahora me dirijo donde se encuentra el equipo que lucha contra Kyogre. Saku, ¿qué fue lo que le pasó a Sato?
—Te contaré todo después de liberar a Kyogre y Groudon —le pidió muy seria—. ¡Ve a ayudar a Misty y los demás, rápido!
—De acuerdo Sakura…, por favor, cuídate —le pidió Wind muy preocupada.
Fueron pequeñas palabras de la guerrera del viento, pero las suficientes para hacer volver a Sakura al campo de batalla. Seguramente, aquel joven entrenador del cual se enamoró, vio en ella algo más que él no tenía. Por alguna razón, la dejó a cargo de todo.
—Chicos —dijo Sakura al grupo, levantándose y caminando con decisión al grupo—, disculpen por serles una inútil —secó lo que quedaba de lágrimas en su rostro, miró a Groudon, y volteó la mirada tras el grupo, donde estaba el Pokémon de fuego—. Charizard, por favor, cuídalo —y cuando el Pokémon le asintió, volvió la mirada a Groudon.
—Sakura, ¿por qué dices eso? —le preguntó muy triste May—. Si le pasara algo a la persona que más amo —le decía, mientras miraba atentamente a Drew—, creo que estaría peor que tú.
—Gracias May —le agradeció muy emocionada Sakura—, solo que prometimos entre los dos, que, si uno caía, el otro seguiría, y no estoy cumpliendo —decía mientras sacaba de su bolso una pokébola lujosa—. Será mejor que comencemos. ¡Dragonite, yo te elijo! —lo curioso, fue que el Dragonite que salió, era un Dragonite normal, o al menos curioso para los presentes.
—¿Por qué una pokébola tan peculiar para un Pokémon tan simple? —preguntaba Drew con mucha curiosidad.
—¡Jejejeje! —reía y decía algo nerviosa Sakura, llevando su mano derecha a su nuca— Es que había olvidado comprar pokébolas, y era la única pokébola que le quedaba a Sato, ¡y le costó mucho trabajo encontrar un Dratini!
—Mi primera decepción de Satoshi —comentó muy decepcionada May.
—¡Oigan! —les gritó Duplica, llamando la atención de Sakura, May y Drew— Sakura, disculpa, con tu permiso y respeto —la aludida solo asintió, haciendo que la joven comenzará a decirle a May y Drew— ¡¿A que vinieron, a liberar a Groudon o a hacer vida social?! —bastante molesta…
—¡Jejejeje! Discúlpanos —se disculpó May muy apenada.
—¿Y para que ese Dragonite? —le preguntó muy extrañado Drew.
—Creo saber para qué es —le respondió muy seria Sakura—. Antes que todo, Cynthia, necesito que le digas a Pidgeot que utilice el viento cortante en nivel dos.
—Pero Sakura, el viento cortante no funcionó —le cuestionó la campeona.
—¡No me discutas, sólo hazlo! —le ordenó algo alterada, mientras tomaba su Pokédex para analizar a Groudon.
—De acuerdo… —le contestó muy sorprendida Cynthia, por cómo le había hablado— ¡Pidgeot, viento cortante nivel dos, ahora! —y apenas escuchó la orden, el Pokémon ave comenzó a formar los torbellinos nuevamente.
—Sakura, ¿qué estás haciendo? —le preguntó muy extrañado Tracey.
—Reviso el nivel de batalla de Groudon —le contestó sin quitarle de vista a la Pokédex.
—¿No recuerdas que la Pokédex de Paul explotó cuando quiso analizar el nivel de Kyogre y Groudon? —ahora Tracey le cuestionó.
—Eso ya lo sé —en eso, la Pokédex comenzó a sonar, entregando los datos de Groudon—, pero esta Pokédex la hizo Sato, así que no tiene un límite —le respondía mirándolo, y nuevamente a la Pokédex—. Seré rápida con la explicación. Por lo general, un Pokémon legendario no pasa del nivel 80, claro, si lo vemos matemáticamente, por ejemplo, el nivel natural de Groudon, se encuentra entre el nivel 70 a 75, pero por causa de la posesión y los fragmentos de la perla, su nivel es más alto.
—¿Y cuál es el nivel actual de Groudon? —preguntó Drew algo ansioso.
—Solo con la posesión, ahora sobrepasa el nivel 100, se encuentra en el nivel 150 —claramente, la respuesta de Sakura dejó helado al grupo; por fin eran conscientes de lo que se enfrentaban—, pero eso no es todo, tiene dos fragmentos de la perla, puede aumentar de nivel a su antojo, podría llegar al nivel 210 o 220 —aquella conclusión, dejó aterrada incluso a la mismísima Sakura— ¡Si no nos apresuramos, nos costará más trabajo quitarle los fragmentos!
Aumento de nivel, llegar al extremo de superar incluso, lo que el cuerpo era capaz de controlar. Aquello les impedía pelear contra ellos, de hecho, ni siquiera eran rivales para ellos. ¿Acaso estaban pasando por una situación aún más difícil que aquella batalla de hace mil años?
Misty y los demás tenían sus propios problemas. Mientras los demás hacían todo lo posible para mantener a raya los Pokémon poseídos, Sakura Kinomoto se preparaba para comenzar su plan. ¿Pero cómo le irá?
—Espero que estés segura y lista, Sakura —dijo muy preocupado Gary—. Los demás ya no pueden aguantar más.
—Estoy lista, comencemos —dijo muy segura la peli castaña, quien tenía su báculo, dos cartas, y a Pikachu frente a ella, listos— ¿Estás listo, Pikachu? —el roedor simplemente le asintió tomando posición ofensiva.
—¡Sakura, tu sólo dime cuando atacar! —dijo Inuyasha dispuesto al ataque.
—De acuerdo —le asintió la brujita, también tomando posición ofensiva.
El orden del ataque no fue muy distinto a las veces anteriores, Inuyasha volvía a acumular energía en colmillo de acero, volviendo a preparar las lanzas de diamante, mientras Sakura activaba las dos cartas que tenía en sus manos, viento y trueno.
—Inuyasha, ¿estás listo? —le preguntó Sakura sin desconcentrar su atención de las cartas.
—Cuando quieras.
—¡Necesitamos de su ayuda, trueno, viento! —y al segundo que Sakura activó las cartas— ¡Pikachu, usa tu impactrueno para dirigir el ataque, yo te ayudaré!
Y tal como lo quería hacer Sakura, viento y trueno envolvieron las lanzas de diamante, dándoles no solo más fuerza, sino también más velocidad, y cuando Pikachu usó su impactrueno en aquel ataque, tomó control de su trayectoria, logrando estrellar el ataque combinado contra el campo de energía. El plan de Sakura comenzaba a funcionar, el campo de energía comenzaba a agrietarse, entusiasmando a todo el grupo, y más a Pikachu, Sakura e Inuyasha, comenzando a usar toda la fuerza que tenían, pero cuando el ataque había logrado atravesar el campo de energía, este rebotó, devolviéndose contra el grupo.
—¡No se muevan! —se oyó en el aire la voz femenina, al tiempo que veían como una chica pelíazul detenía el ataque gracias a un campo de energía que creó— ¡Uf! Eso estuvo cerca —suspiró la joven, mientras volteaba a ver al grupo, viendo cómo Sakura abrazaba a Pikachu, protegiéndolo con su cuerpo— Sakura, Pikachu, ¿están bien?
—¿Qué pasó? —preguntó Sakura, descubriéndose, logrando ver, muy feliz, a su salvadora— ¡Wind, gracias, nos salvaste! —exclamó mientras Pikachu volvía a su hombro izquierdo— ¿Pero por qué estás aquí?
—Sato me pidió que viniera a ayudarlos, que estaban en problemas.
—Ese tonto —decía de forma irónica Misty—, siempre sabe qué hacer, sigue creyendo que siempre tiene la razón.
—Y sí que la tuvo de nuevo —le dijo Gary algo nervioso—, aún seguimos aquí —mientras Wind bajaba con los demás—. ¿Conoces alguna forma de romper ese campo de energía?
—Lo siento chicos, pero eso es imposible —le respondió muy seria Wind—. Si queremos deshacer ese campo de energía, tenemos que quitarle los fragmentos de la perla de Shikon.
—Pero, ¿cómo lo haremos si no podemos atravesar ese campo de energía? —le preguntó muy preocupada Misty.
—¡No te preocupes, de eso me encargo yo! —le respondió la pelíazul con entusiasmo—. Pero necesitaré de alguien para retirarle esos fragmentos.
—¿En qué te podemos ayudar? —le preguntó muy seria Sakura.
—Abriré una grieta en el campo de energía. Necesito que alguien entre y le quite los fragmentos de la perla a Kyogre, pero sólo tendrán tres segundos, sino, el escudo se recuperará, y los repelerá.
—Pero tres segundos es muy poco tiempo —comentó muy preocupada Misty.
—Y no sabemos en qué parte están esos fragmentos —añadió igual de preocupado Gary.
—No se preocupen por eso —les dijo muy tranquila Wind—, romperé el escudo en el lugar exacto donde están los fragmentos, pero el espacio será muy pequeño, por lo menos unos treinta centímetros.
—Tampoco es muy pequeño, pero para tres segundos… —concluía muy pensante Sakura.
El plan de Wind era muy calculista, era movimientos rápidos y precisos, no daban chances a equivocarse, pero era la única posibilidad que veían para rescatar al Pokémon oceánico. Ante el largo pensar, Pikachu decidió no hacerlo, y por iniciativa propia, saltó al hombro derecho de Wind.
—Pikachu, ¿estás seguro? —Wind le preguntó al roedor eléctrico, quien se encontraba muy decidido.
—Tan testarudo como su entrenador —comentó con entusiasmo Gary.
—Y obstinado —le apoyó Misty, observando muy emocionada al Pokémon eléctrico.
—¡De acuerdo! —Wind se encontraba tan emocionada como los demás. Era como si la decisión de Pikachu hubiese levantado los ánimos del grupo—. Apenas le quitemos los fragmentos, enciérrenlo en una pokébola.
—Muy bien —decía Gary, mientras sacaba una bola maestra—, y como no quiero tasa de errores, quiero asegurar su captura. ¡Comencemos!
...
—¿Dónde estoy? —se preguntaba un joven de cabello color azabache algo desordenado, mientras intentaba mirar entre la neblina— ¡Pikachu, Misty, May, Dawn, Duplica, Gary, Drew, Ed, Inuyasha, Kagome, Li, Tomoyo, Sakura! —pero nadie contestaba.
—Esas son las personas que más aprecias, ¿verdad? —le preguntó una voz que salía entre la neblina.
—También están mi mamá y el profesor Oak —le respondió, percatándose que no conocía la voz— ¡¿Quién eres?, responde!
—Tranquilo Ash, solo soy alguien que te quiere ayudar.
—¿Ayudarme en qué? —preguntó muy extrañado.
—En que veas la verdad, y termines con éxito tu misión.
Cuando la neblina cedió, se dejó ver un paisaje armonioso. Ash se encontraba en una playa, donde los Pidgey y Wingull volaban con tranquilidad, y en la lejanía, donde se veía que comenzaba un bosque, se encontraba alguien de la misma edad de él, con un parecido enorme. Sin pensarlo, el joven corrió hasta alcanzarlo.
—¿Quién eres tú?
—Mi nombre es Aaron Ketchum, y soy entrenador Pokémon —respondió el joven de cabello azul oscuro, quien era acompañado de un pequeño Riolu.
—¡¿Aaron?, eso es imposible! —se decía para sí muy sorprendido.
—Así es, mi nombre es Aaron —volvió a confirmarle. Claramente había leído su mente—, y quiero ayudarte en tu misión.
—Pero… ¿cómo es posible que tú seas…? —pero en eso, apareció un Celebi, quien lo calló de inmediato.
—¿Te encuentras bien? —le preguntó Aaron muy extrañado, inclinando su cabeza.
—Él no sabe nada del futuro —comenzó a decirle telemáticamente Celebi a Ash—, él es solo un aprendiz de entrenador, desde pequeño le han enseñado a utilizar el aura, así que no digas nada.
—¡De acuerdo, ya entendí, no diré nada, pero déjame hablar, por favor! —le respondió Ash telemáticamente, entre confundido y ansioso— ¿Cómo piensas ayudarme, Aaron?
—Primero vamos a mi casa, tienes que descansar.
—De acuerdo —pero en eso, el estómago del joven Ash comenzó a gruñir— ¡Jejejeje! Creo que también me dio hambre —comentó muy nervioso, llevando su mano derecha a su nuca.
—No te preocupes, le diré a mi mamá que te prepare algo para comer —dijo el niño del Riolu con entusiasmo.
¿Qué sucede? Ash ha aparecido con su memoria intacta, y al parecer se encuentra en el pasado, pero, ¿cómo habrá llegado a ese lugar?
—Aaron, ¿por qué me preguntaste si a los que llamaba eran las personas que más apreciaba? —preguntaba Ash mientras seguía al joven.
—Por la forma en que los llamabas —le respondió—, y veo que no me equivoqué.
—Ya veo —aún sin caer en lo que pasaba, Ash llevó su mano derecha a, supuestamente su cinto, comprobando que no tenía sus pokébolas—. ¿No has visto mis pokébolas?
—¿Y qué es eso? —le preguntó Aarón muy intrigado.
—Ahora que recuerdo, en esta época aún no se han inventado las pokébolas —pensó algo contrariado Ash—. Olvídalo.
...
En el otro mundo, una persona muy conocida por nosotros y un Pokémon muy especial, veían expectantes todo lo que sucedía.
—Arceus, ¿crees que fue una buena idea llevar al pasado la memoria de Ash? —le preguntó muy serio y preocupado el joven que lo acompañaba.
—Fue la mejor decisión que pudo tomar Celebi, nunca creerían que la memoria de Ash se encuentra de forma física en el pasado.
—Fue muy arriesgado lo que hicieron, muy en especial de hacer los recuerdos de Ash parte de Sakura. Ahora comprendo por qué se parecían tanto —le comentó bastante ansioso.
—Esa también fue decisión de Celebi.
—Te recuerdo que Arades tiene un Celebi en su poder, y ya sabes que hizo con él.
—Lo sé —fue todo lo que dijo Arceus, mientras continuaba pensando en la situación—. Perdóname Satoshi, necesito pensar por un tiempo, ya han sufrido mucho, y tu sacrificaste tu vida.
—Pero ese sacrificio no servirá de nada, si no liberan a Kyogre y Groudon —Satoshi vio como Arceus se retiraba, mientras él seguía mirando en los monitores del lugar, todo lo que pasaba— ¡Vamos chicos, confío en ustedes!
Al parecer, Arceus oculta algo, ¿o tal vez sólo sea miedo a algo? Para que un dios necesite pensar, es porque es realmente grave lo que estaba pasando.
...
Mientras tanto, en la base de los soldados de la luz, para ser más exactos, en el cuarto donde se encontraban las mujeres secuestradas, llegaban dos soldados con una chica peli naranja moribunda.
— ¡Y no vuelvas a hacer cosas a escondidas de nosotros! —decía uno de los seres, mientras lanzaba violentamente a la chica, y sellaban la puerta.
— ¡Malditos! —gritó vanamente una de las chicas furiosa— Misty, ¿te encuentras bien? —muy angustiada le preguntó la chica de cabellos celestes corto, mientras las otras dos se le acercaron.
—Si chicas…, me encuentro bien…, no se preocu… pen… —pero antes que pudiera terminar de hablar, perdió el conocimiento.
—Deja que recupere su energía —le pidió la joven de cabellos azules largo, mientras posaba sus dos manos en el pecho de Misty, logrando recuperarla de sus heridas y algo de energía—. No creo que recupere pronto el conocimiento, será mejor dejarla descansar.
—Dawn, ¿crees que será suficiente para que se recupere?
—Si Marina, con eso bastará —entre las dos, tomaron a Misty, y la acostaron en una de las camas.
—¡Quiero que esto termine, no aguanto más tanto sufrimiento! —exclamó con rabia la otra chica, de cabellos castaños.
—Yo también, May —dijo Marina con mucha angustia—. Yo también.
Muy cerca de Hoenn, una chica de cabello celeste, con un traje bastante ajustado, de camiseta blanca, short negro, y chamarra roja, se acercaba con la ayuda de un Fearow, y un Plusle en su hombro izquierdo.
¿Lograran liberar a Kyogre y Groudon? ¿Cómo podrá ayudar Aaron a Ash? Todo esto y más en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
...
Espero les haya gustado. ¿Alguien a jugado en las incursiones raid en Pokémon GO? Bueno, ya pudieron darse cuenta que esto sera similar.
Saludos y hasta el próximo sábado!
