Hola a todos, como todos los sábado les traigo un nuevo capítulo. Este capítulo tiene una gran cantidad de quiebres, por lo que hice las separaciones correspondientes. Espero que disfruten el capítulo, porque este significa mucho para mi, y el como hice ver la historia de una forma, y de pronto se leyera de otra. Los dejo con la lectura.


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Capítulo 37: "La batalla para sobrevivir, el gran poder de los elegidos"

En el monte Pyre, la actividad era tenebrosa. Los Pokémon poseídos estaban destruyendo el cementerio del lugar; lugar de descanso eterno de los Pokémon. En un punto en específico, había dos Pokémon que miraban todo lo sucedido, muy tranquilos; lo extraño, es que lo único que hacían, era mirar. Algunos Pokémon poseídos se acercaban a los dos solitarios, pero, aun así, no hacían nada. Pero cuando fueron atacados, uno de los dos Pokémon hizo brillar fuertemente la joya de su frente, haciendo ver a los dos Pokémon con más claridad. Uno, era un Pokémon de color morado, muy parecido a un felino, al parecer, psíquico, y el otro, de cola en forma de rayo, la que terminaba en forma de corazón; orejas largas y mejillas rojas, al parecer, del tipo eléctrico. El brillo de la frente del Pokémon psíquico, tranquilizó a los Pokémon poseídos, y de forma increíble, deshizo la posesión de estos. Acto seguido, cubrieron el monte Pyre con una extraña capa de color rosa.

El mal sólo se combate con el mal, y el bien mantiene la estabilidad en el mal. Nunca reten a dios, saben que es una batalla perdida, y mucho menos contra los poderes de las tinieblas, porque también perderán.

Cuando el manto desapareció, todos los Pokémon volvieron a la normalidad, al parecer, sin posibilidades de volver a caer poseídos.

Ya terminamos con este lugar Pikachu —decía el Pokémon Psíquico—. Ahora, a terminar con los demás.

Si Espeon —le asintió el Pokémon eléctrico—, tú te encargarás del equipo de Misty, y yo del equipo de May

Y si se resisten...

Habrá que lastimarlos.

Y de la nada, desaparecieron del lugar.

¿Cuál será el plan de estos dos Pokémon? ¿Serán amigos, o por sus planes, enemigos de nuestros héroes?

No desafíen el poder del elegido, vivos no saldrán, eso se los aseguro.


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Ha llegado un nuevo día para el entrenamiento de Ash, en esta ocasión, a cargo de Harvey. Lo más seguro, es que será un entrenamiento muy duro, ya que, en estos momentos, Ash, Aaron y Harvey, se miraban desafiantes, se veían muy concentrados, hasta que decidieron dar el primer movimiento.

—¡Jajajaja! ¡Gané! —exclamó triunfante Harvey con lo que parecía un tenedor, en alto, llevándoselo a la boca, disfrutando el bocado de la "victoria".

—¡No es justo papá, yo lo vi primero! —bufó molesto Aaron.

—¡No, yo lo vi primero! —reclamó muy molesto Ash, mirando muy molesto a los dos.

Claramente, el tema de la comida era mucho más importante para los Ketchum, que cualquier otra cosa…

Después de terminar aquella pelea de "niñitos malcriados", y por supuesto el desayuno, salieron al patio de la casa, para comenzar el entrenamiento. Entrenamiento que traería muchas sorpresas.

—Ash, quisiera preguntarte unas cosas antes de empezar el entrenamiento, es sólo como referencia —comentó Harvey.

—¡Por supuesto señor, pregúnteme y yo respondo! —accedió con entusiasmo Ash.
—¿Cuándo descubriste que podías utilizar el aura? —aquella pregunta incomodó mucho a Ash. Sabía que no podía decir cómo en frente de él, ya que él era el culpable de cómo lo descubrió.

—Pues…, verá… —titubeó en sus palabras—. Espero me crean —pensó algo incómodo, tratando de buscar una respuesta acorde. Pero a final de cuentas, prefirió responder con una verdad a medias—. En uno de mis viajes Pokémon por la región Kanto.

—¿Y cuantas veces has usado a tu libertad el aura?

—Creo que dos o tres veces —le respondió algo pensante.

El poder del elegido es grande, no osen desafiarlo. El poder del elegido es infinito, es imposible destruirlo.

—Ven Ash, quiero que observes lo que voy a hacer en el suelo —le pidió Harvey, mientras comenzaba a hacer un circulo con símbolos extraños en el suelo—. Este círculo sirve para comprobar el poder total de aura que posees, con el sabremos por dónde empezar el entrenamiento. Ahora, párate en medio del círculo.

—De acuerdo —y dentro de la curiosidad que tenía Ash, se paró en medio del círculo. No había pasado nada aún, pero continuaba muy atento—. ¿Y ahora?

—El resto déjamelo a mí —le respondió con entusiasmo Harvey— ¡Aaron, el bastón!

—Aquí tienes, papá.

Apenas recibió el bastón, Harvey lo levantó, y al segundo comenzó a brillar. Luego, enterró este en cierto punto del circulo que había asignado, y cada forma y línea de este comenzó a brillar, hasta llegar a Ash. Pero ocurrió algo que extraño. Cuando la energía tocó a Ash, este rechazó la energía del aura involuntariamente, y no solo eso, también tomó control de la energía del círculo, lo cual provocó que el bastón aural de Harvey saliera disparado muy lejos. La energía que rodeaba a Ash, comenzó a intensificarse con mucha fuerza, el poder que emanaba era descomunal, y no paraba de salir. Aquella situación preocupó a Harvey, por lo que cortó una línea del círculo, lo cual hizo que la energía dejara de salir, y Ash cayera desmayado.

—¿Cómo es posible que una persona tenga tanto poder, y no lo supiera? —pensaba muy impresionado Harvey— ¡Esto es increíble y fascinante! Este chico es un arma de doble filo; el poder que tiene es enorme. Por suerte, Ash es un chico de buen corazón, es un poder que está en buenas manos.

Pasado dos horas, Ash despertó como si nada, y con mucha hambre. Después de terminar de comer, nuevamente, Harvey le habló sobre lo sucedido.

—Ash, tengo que serte sincero —comenzó a decirle con entusiasmo Harvey—, eres una persona sorprendente. El poder que tienes es descomunal, podrían ser hasta infinito.

—¡¿Infinito?! —exclamó muy sorprendido Ash. Le era algo totalmente imposible de creer.

—Eres el legítimo elegido por Ho-oh. Te mereces muy bien ese puesto —concluyó con orgullo.

—Gracias Harvey por sus palabras, pero no creo que sea para tanto —le respondió Ash muy apenado, con su mano derecha en su nuca.

—¡No seas tan humilde Ash! —le pidió con mucha confianza, golpeando fuertemente la espalda de Ash, cayendo este al suelo— ¡Esa es la pura y verdadera verdad, valga la redundancia! —volvió a decir con mucho orgullo— Tus habilidades son más grandes de lo que piensas, y yo no puedo hacer mucho por ti, así que iremos al palacio de la reina para que te den el puesto de caballero aura.

—¡¿Caballero aura?! —exclamó Aaron con mucho entusiasmo, mientras Ash se recomponía— ¡Eso es increíble, te felicito Ash!

—¿Y qué es eso del caballero aura? —preguntó Ash muy extrañado. No le veía nada de impresionante a tal rango.

—Es el rango máximo que se le da a un manejador de aura —comenzó a explicarle Aarón—. Verás, existen cuatro puestos, oficial aura, comandante aura, coronel general del ejército aura, puesto que tiene mi papá, y el caballero aura, puesto que se le da al manejador que realmente lo merezca, ya que ese puesto sólo se les da a los poseedores de un gran poder.

—Harvey, ¿y usted por que no ha querido postular para caballero aura? —preguntó algo curioso Ash.

— Porque el caballero aura tiene que salir constantemente de la ciudad, y por lo menos, yo no me quiero alejar ni de mi pueblo natal, ni de mi hermosa familia.

—Ya veo —dijo Ash, entendiendo su situación. Situación que se le hizo muy familiar.

—¡Pero tú Ash, eres el indicado para ese puesto, así que partiremos ahora mismo al palacio de la reina! —le dijo Harvey con mucho entusiasmo— ¡Aaron, tú también!

—¡Si papá!

Tras prepararse con lo necesario, Harvey en compañía de Ash y Aaron, se dirigieron al palacio.

Este era un pequeño paso de Ash, para ayudar a sus amigos. Pero también era un gran paso, para terminar con los planes egoístas de los soldados de la luz.


...


Con el equipo de Misty, las cosas no se veían muy bien. Pikachu estaba gravemente herido, y Wind amenazada por sus "amigas" guerreras elementales. Mientras el equipo de May, fue atacados repentinamente por Naraku, quien tenía un Celebi poseído.

La siguiente batalla, estaba por comenzar, sólo faltaba quien hicieran el primer movimiento.

No osen desafiar a las guerreras protectoras de los seis elementos. Si pierden, morirán, si ganan, morirán. No piensen ni en la derrota ni en la victoria, sólo piensen en sobrevivir.

—Espero que esto funcione —decía en voz alta Satoshi, parado frente a una gran puerta—, aunque dudo mucho que salga algo bueno de esto.

Goku y Aqua se miraban fijamente, esperando pacientemente el primer movimiento del otro, así como Tera y Mew, quienes también estaban listos para comenzar la batalla. En cambio, Magma tenía en una de sus manos a Pikachu, agarrado del cuello, amenazando con matarlo; la condición para salvarlo, Wind tenía que eliminar a Misty y los demás.

—¡Ya déjate de juegos Wind, y acaba con esos estúpidos! —la frialdad con la que le hablaba a Wind, erizaba la piel.

—Está bien Wind, no te preocupes —dijo Misty resignada—. ¡Pero que Magma deje libre a Pikachu, por favor!

—¡Pero Misty…! —Wind vio el rostro no sólo de Misty, también el de todos, resignados. Preferían salvar al Pokémon eléctrico.

—¡Por favor Wind —le exclamó Sakura, quien levantó su rostro del regazo de Shaoran—, haz lo que sea para salvarlo, olvídate al menos de mí!

—Yo… —comenzó a decir Wind muy compungida— Yo… ¡No quiero perder a ninguno de ustedes!

—¿De que estas hablando, Wind? —le preguntó Magma algo molesta.

—Yo… no sé por qué, pero por alguna razón…, no quiero hacerles daño.

—¡Deja de decir tonterías y ataca ahora! —gritó furiosa la guerrera del fuego.

—¡No lo haré! —gritó completamente decidida Wind.

—De acuerdo, será como tú digas —y sin mediar una palabra más, Magma acumuló energía en la mano donde tenía a Pikachu, y la hizo estallar.

Todos miraron angustiados tal acto. ¿Acaso Magma había matado a Pikachu? Más la sorpresa fue cuando Magma, cuando vio que no tenía en sus manos al roedor eléctrico, y que ahora lo tenía Wind, abrazado.

—¡¿Que estás haciendo, maldita traidora?! —le preguntó furiosa Magma.

—Dejando fuera de esto a los demás, esto es algo entre ustedes y yo —respondió muy molesta Wind, para luego dirigirse con Sakura, y entregarle a Pikachu— ¡Sakura, toma a Pikachu y a Misty, y váyanse lejos!

—¿Qué me vaya con Pikachu y Misty? —preguntó muy extrañada Sakura— ¿Por qué me pides algo así?

—Muy pronto lo sabrás —respondió muy seria, para volver con Magma— ¡Muy bien, cuando gustes!

—Como tú digas.

Mientras esto sucedía, Aqua y Goku tenían su propia batalla.

—Eres bueno, pero no lo suficiente —le felicitó Aqua—, aun te falta mucho para alcanzar mi nivel.

—Tú también eres buena, y es cierto, eres mucho mejor que yo, y eso me tiene emocionado y asustado a la vez. Creo que… —de pronto, el color de su cabello negro y ojos marrones cambiaron de color, a un cabello dorado y ojos color celestes— tendré que ponerle un poco más de esfuerzo.

—Con que el guerrero súper saiyajin —Aqua sonrió maliciosamente— ¡Esto será interesante!

—¡¿Cómo sabes del súper saiyajin?! —preguntó muy sorprendido Goku, al ver que la guerrera del agua sabía de aquella transformación.

—Se muchas más de las que crees —le respondió orgullosa Aqua—, aunque yo creo que ya lo sabes.

—Sí, tienes razón —comentó algo nervioso Goku—. No debería sorprenderme de nada a estas alturas —simplemente sonrió, y me movió rápidamente hasta frente Aqua para atacarla, pero la peli naranja esquivó sin ningún esfuerzo el ataque.

—¿Seguimos? —la única respuesta que recibió la joven de parte del saiyajin, fue un fuerte aumento de su energía, notándose en un aura dorada que lo envolvía. Sin esperar un segundo más, Goku continuó aquel frenético ataque.

La batalla de Tera contra Mew, tenía los similares resultados. A Mew le costaba mucho trabajo mantener el ritmo de la batalla, el poder de la guerrera de la tierra era enorme.

—El Pokémon que se supone, contiene los genes de todos los Pokémon, y uno de los más poderosos que existen —decía sarcástica—. ¡Ja!, esto será muy fácil.

—¡Tú crees que tienes la batalla ganada, pero aun no demuestro mi verdadero poder!— de pronto, Mew comenzó a expulsar una gran cantidad de poder, hasta quedar envuelto en un aura rosa. Se sentía de él, una cantidad de energía muy poderosa.

—Veo que por fin pelearás en serio —le comentó esbozando una sonrisa—. A ver si me diviertes algo, cosita rosa.


Las cosas para el equipo de May tampoco se veían favorables. Si, habían logrado atrapar a Groudon, pero por los constantes ataque de Celebi, tanto los Pokémon de Sakura, así como los de Cynthia, habían caído. Ahora sólo quedaba Dragonite, quien se encontraba muy débil. Era cuestión de tiempo para que la batalla terminara.

—¡Dragonite, por favor, aguanta! —animó muy desesperada Sakura.

—¿Eso es todo lo que pueden dar? —preguntó sarcástico Naraku— Sólo son unos debiluchos. No se preocupen, su muerte será rápida —de pronto, Naraku lanzó una nube de gas venenoso contra Dragonite, dejándolo tirado en el suelo. Apenas podía moverse por el efecto del gas—. Termínalo Celebi.

—¡No, Dragonite! —entre la angustia y la desesperación, Sakura gritó fuertemente. Sólo usó sus manos para evitar ver el final del Pokémon dragón, pero el grito de una voz masculina, detuvo el momento.

—¡Oye, cobarde! —le gritó con mucha arrogancia. Se trataba de Paul.

—¿Tu qué quieres? —preguntó indiferente Naraku.

—Pelear, ¿qué otra cosa más iba a querer, tarado? —le preguntó maliciosamente.

—Veo que quieres morir ahora, que impaciente.

—Qué extraño, a ti te veo con más ganas de ser eliminado —la malicia y frialdad con la que hablaba Paul, sorprendió mucho a Naraku.

—Ya veo, no eres igual que los otros —le comentó con algo de entusiasmo Naraku—. Podrías unirte a nosotros.

—¿Y tú me crees tan estúpido como para unirme a tu banda de perdedores? —le preguntó en burla Paul— Yo trabajo solo.

—Tomaste tu decisión muy rápido. Veo que no eres una persona insegura, lástima que, en el otro mundo, eso no te servirá —le dijo Naraku, para volver el ataque, ahora contra Paul— ¡Celebi, mátalo!

—¡Salgan —y sin titubear, Paul lanzó dos pokébolas de color blanco con una franja roja en su centro, dejando salir a sus dos Pokémon—, Darkrai, Heatran!

—¡Paul, ¿cómo obtuviste esos dos Pokémon legendarios?! —le preguntó Sakura, muy sorprendida.

—¡Darkrai, Heatran, híper rayo a Celebi! —ambos Pokémon lanzaron sus híper rayo, los que supuestamente acabarían con Celebi, pero este los esquivó sin mayores problemas.

—Mira quien llama cobarde a su enemigo —le dijo con ironía Naraku—. ¿Dos contra uno te parece de valientes?

—¡Yo peleo a mi modo, no eres quien para criticarlo! —le increpó muy confiado Paul—. Bienvenido a la vida real.

—En eso coincido contigo, chiquillo. ¡Celebi, híper rayo!

—Tendrás un Pokémon muy poderoso, pero no lo sabes usar —advirtió maliciosamente Paul— ¡Darkrai, bola de sombras!

Ambos ataques chocaron con mucha fuerza. Pero para la desgracia de Paul, no era necesario que Naraku supiera usar a Celebi. El híper rayo había impactado en Darkrai, cayendo este debilitado.

—¡Eso es imposible! —exclamó paralizado Paul. No podía creer lo que estaba pasando.

—¿Decías algo, niñito? —la sonrisa llena de malicia de Naraku, daba a entender que si sabía lo que hacía.


...


El sol estaba a mitad del cielo, haciendo indicar que era medio día. Los dos jóvenes, junto a Harvey, estaban por llegar al castillo de la reina.

—Ash, creo que ya conoces el castillo de la reina, ¿verdad? —le preguntó Harvey, antes de entrar al castillo.

—Si…, más o menos, señor —respondió algo dudoso.

—¿Imaginas por qué te tuve que traer aquí? —Ash le negó muy curioso— Verás, tu aura es muy poderosa, pero no sabes utilizarla. Existe una forma de sacar todo ese poder, pero sólo hay un problema.

—¿Cuál es el problema?

—Para sacar todo tu poder, primero, el alto mando tiene que darte la autorización.

—Pero papá —cuestionó Aarón, muy extrañado—, tu eres el líder del alto mando.

—¡¿Usted es el líder del alto mando?! —exclamó repentinamente Ash, mostrando su asombro en su rostro.

—Si Ash, lo soy —le asintió Harvey—. Aun así, no puedo hacer nada sin la autorización unánime del consejo, sería ilegal.

—Ya veo —se recompuso por lo menos, para seguir caminando.

—Además —comenzó a decirle Harvey a Aaron, algo pícaro—, la princesa quiere verte. ¡Me imagino que tú también, ¿o me equivoco?!

—¡Papá, no digas esas cosas! —le regañó muy molesto Aaron, quien, por el comentario, estaba sonrojado.

Al entrar al castillo, tuvieron una recepción formal, con un saludo militar. En ese momento, Ash se percató de la real importancia que tenía el padre de Aaron en el reino.

A lo poco de caminar, en el pasillo principal, se encontraron con una joven de quince años, de cabello rubio, ojos azul esmeralda, y vestía un hermoso vestido color celeste.

—¡Aaron, viniste, te estaba esperando! —saludó la chica con mucho entusiasmo.

—¡Princesa Lynn, se ve hermosa! —dijo Aaron muy nervioso y sonrojado, mirándola atentamente— ¿Cómo está hoy?

—¡Aaron, te he dicho muchas veces que no me trates con esos formalismos! —le pidió al parecer, por enésima vez a Aaron, con una sonrisa tan efusiva, que sonrojó aún más a Aaron, para luego percatarse de la presencia de Ash— ¿Y tú quién eres?

—Mi nombre es Ash Ketchum, princesa Lynn.

—¿Son parientes? —preguntó muy perspicaz Lynn, mirando atentamente a los dos, llamándole la atención su gran parecido.

—Veo que tienen mucho de qué hablar. Iré a hablar con el alto mando —dijo Harvey, mientras se separaba de los tres jóvenes.

—De acuerdo —respondieron los tres al unísono.

—¡Hasta luego chicos!

—¿Reunión con el alto mando? —preguntó muy extrañada la princesa.

—Luego te explicamos —le dijo Aarón, para evadir temporalmente la pregunta— ¿Dónde está Pikachu?

—Está en el campo de entrenamiento con los nuevos aprendices.

—¿Nuevos aprendices? —preguntó Ash.

—Si —le asintió Lynn—, estamos reclutando nuevos Pokémon.

—¡Quisiera ir a ver el entrenamiento! —exclamó Ash con mucho entusiasmo.

—¡Por supuesto, vamos! —dijo con igual entusiasmo Aaron.

El palacio por dentro se veía mucho más grande que por fuera, y los detalles que tenía, hasta el más mínimo, estaban sumamente cuidados. Después de caminar por el interior del castillo, llegaron hasta el patio trasero de este. Aquel lugar, servía como un espacio temático multifuncional. No sólo la gente del pueblo lo visitaba, también servía como espacio de entrenamiento, tanto para los nuevos soldados y encargados de la seguridad del castillo y el pueblo, como para los Pokémon, que, por propia voluntad, iban para ser entrenados y preparados, para los mismos fines.

—¡Esto es increíble! —exclamó Ash con mucho entusiasmo. Y no era para menos, según él, ya que, en ese momento, un Pidgeot y un Staraptor se enfrentaban contra un Donphan y un Pikachu— ¿Por qué dos voladores contra uno tierra y uno eléctrico?

—El tipo no lo es todo Ash. Sólo mira.

Donphan se lanzó contra Staraptor con su ataque rodada; mientras que Pidgeot, atacó con su híper rayo a Pikachu. Ambos ataques habían dado en el blanco, pero extrañamente, ningún Pokémon había sido afectado.

—¡Pikachu, ven! —llamó Lynn, provocando que Pikachu mirara al trío. Les pidió a los Pokémon con los que estaba peleando que descansaran, y se acercó a los humanos— Pikachu, él es Ash Ketchum, y es nuestro nuevo amigo.

Señor Ash Ketchum, mucho gusto en conocerlo —le saludó el Pikachu con una reverencia.

—¡¿Hablas?! —exclamó muy sorprendido Ash, quien dio un paso atrás. Aunque realmente, la más sorprendida fue Lynn.

—¿Un Ketchum que se sorprende por una habilidad tan simple? —preguntó Lynn muy extrañada.

—¡Jejejeje! Lo que pasa, es que está en entrenamiento —le respondió algo nervioso Aaron.

—¿En entrenamiento? —preguntó muy extrañada Lynn, mirando atentamente a Ash— Hasta donde tengo entendido, el entrenamiento debe…

—¡Es una historia muy larga que contar! ¡Jejejeje! —interrumpió aún más nervioso Aaron, interponiéndose en la visual de la princesa, agitando los brazos muy rápido.

Pero Ash estaba más concentrado en Pikachu, hablando.

—¡Esto es increíble! —dijo Ash muy impresionado— Ojalá pudiese entender a mi Pikachu de la misma forma.

Si entrenas duro, podrás lograrlo —le comentó el Pikachu.

—¿Tú lo crees?

Por alguna razón, cuando Ash cruzó su mirada con aquel Pikachu, sintió algo muy extraño que se le hacía muy familiar. No entendía que era, y eso le daba mucha curiosidad.

Si sientes algo familiar en mí, debe ser por algo —le respondió muy reflexivo Pikachu.

—¡¿Cómo supiste en lo que estaba pensando?! —le preguntó, nuevamente muy sorprendido.

No es muy difícil saber lo que piensas —le respondió, mirándolo de reojo—, y más si me gritas a los ojos.

—¡Jejejeje! Creo que soy muy directo —Ash le respondió muy apenado, llevando su mano derecha a su nuca.

Algo si tengo claro.

—¿Qué cosa?

Tú no eres de este tiempo, ¿o me equivoco? —está vez, sin sorprenderse, Ash le asintió, afirmando su conjetura—. Sé que lo que haré es incorrecto, pero también noto mucha angustia y desesperación en tu aura. Te daré algo que te ayudará en tu futuro. Ven conmigo después que liberen tu poder.

—De acuerdo —le asintió Ash muy intrigado—. ¿Pero que me vas a dar?

Ya lo verás, Ash. No comas ansias.

Mientras tanto, en el interior el castillo, Harvey estaba conversando con la reina para organizar una reunión con el alto mando.

—Harvey, ¿para qué quieres una reunión tan repentina con alto mando? —le preguntó la reina muy extrañada.

—Traje un familiar —respondió Harvey—. Su nombre es Ash Ketchum, y necesito liberar su poder aura.

—Pero eso lo puedes hacer tú, Harvey —le comentó aún más extrañada.

—Lo intenté, pero fue inútil. Su poder sobrepasa el mío con facilidad… No me quiero aventurar a nada, pero podría ser tan poderoso como un dios —aquella aventurada conclusión, hizo que todos los que estaba ahí se sorprendieran, pasando de la incredulidad, hasta el escepticismo—. Vino a mi casa para que lo ayudara a usarlo, ya que no sabe cómo hacerlo, es más, creo que desconoce su poder.

—¿Cómo que lo desconoce?

—Verá… —Harvey sabía que no podía decirle que venía del futuro, por lo que analizó bien sus palabras, y simplemente resaltó uno de los defectos de Ash—. Ash es algo despistado.

—Harvey, tú confías en él, ¿verdad? —le preguntó algo seria la reina.

—Es un joven de buen corazón, confíe en mí —dijo muy orgulloso Harvey.

—Si tú confías en él, entonces yo también lo haré —le respondió la reina con los mismos ánimos de su hombre más leal—. Si es un Ketchum, es de la familia. Quiero conocerlo antes que vayas con el alto mando.

—Por supuesto. Ahora están en la zona de entrenamiento con Aaron y Lynn.

Y como si supieran que tenían que estar en ese lugar, Ash, Aaron y Lynn entraron a la sala de la reina, guiados por Pikachu.

Creo que llegamos justo a tiempo, ¿verdad? —preguntó Pikachu, dando una reverencia junto con Aaron, a la reina.

—Así es —le asintió Harvey.

—¿Que sucede papá? —preguntó Aaron, algo curioso.

—Ash, la reina quiere hablar contigo.

—De acuerdo —soltó Ash algo desconcertado. Le llamaba la atención que todas las cosas que pasaban, coincidieran tan bien, y eso lo confundía aún más.

—Mientras tanto, iré a organizar la reunión.

—Ve Harvey —dijo la reina—, con el joven Ash tenemos mucho de qué hablar —el aludido hizo una reverencia, y se retiró.

En otro lugar del castillo, los miembros del alto mando estaban reunidos en un salón. Era una sala muy sencilla, y pese a ser enorme, no entraba en muchos adornos. En aquel lugar, se encontraban reunidos por petición de Harvey.

—Camelot, Mary, Thomas, lamento llamarlos en sus días de descanso —dijo Harvey mientras entraba al salón. Thomas tenía unos 35 años, cabello corto azabache, y usaba pantalones rojos y una polera manga larga, color café.

—No te preocupes, Harvey —le dijo Camelot muy tranquilo. Camelot, el mayor, con unos 40 años, cabello blanco, pantalón color café y polera manga corta color negro.

—No creo que nos hayas llamado porque si —le comentó Thomas algo intrigado.

—¿Viniste con Aaron? —le preguntó Mary algo coqueta. Mary era la más joven, tenía veinte y cinco años. Su cabello castaño largo combinaba con su mirada lascivia. Usaba una falda a tres cuartos color café, y una polera escotada color verde, la que resaltaba aún más sus atributos.

—Algo así, Mary —le respondió algo serio Harvey.

—¿Algo así? —preguntó algo extrañada Mary.

—Verán, el motivo de esta reunión, es porque hace poco llegó un familiar que no sabía que tenía. Su nombre es Ash Ketchum, viene de Pallet Town, y vino a entrenar conmigo.

—¿Pallet Town? —interrumpió Camelot— Creo que ese pequeño pueblo se encuentra al sur oeste de Kanto.

—Harvey —decía algo extrañado Thomas—, hasta donde tengo entendido, los Ketchum son entrenados desde muy jóvenes. No entiendo por qué nos reúnes por esa razón.

—Resulta que Ash tiene catorce años, y conoce poco y nada del aura.

—Está muy viejito para comenzar a entrenar —comentó de reojo Mary—, se demoró mucho.

—Ese no es el problema —intento explicar Harvey—. Al parecer, inconscientemente desarrolló el aura, y el poder que tiene es enorme, supera con mucha facilidad el poder de nosotros cuatro —los miembros del alto mando escucharon cada palabra de Harvey muy impresionados; y también muy preocupados.

—¡Eso no es posible! —objetó rápidamente Thomas, más por el miedo a que sea verdad— A menos que él sea…

—No saquen conclusiones precipitadamente —le sugirió Camelot muy serio, interrumpiendo sus conjeturas—. Antes que todo, queremos ver a ese chico.

—Pronto vendrá, ahora está con la reina —les informó Harvey.

—Harvey, lo que aun no entiendo, es ¿por qué no intentaste tú mismo liberar su poder? — le preguntó muy extrañada Mary.

—Lo intenté —le contestó muy serio Harvey—, pero durante el ritual, comenzó a tomar control del círculo, por lo que tuve que romperlo. Luego de eso, se desmayó.

—Si dices que su poder es superior al tuyo, no debería sorprender, suena lógico —acotó Thomas.

Después de unos minutos, Ash, Aaron, Lynn y Pikachu, llegaron al salón del alto mando, muy animados.

—Veo que la pasaron bien, chicos —les comentó con entusiasmo Harvey.

—Si —le asintió Ash—. La reina es una persona muy buena con todos.

—Qué bueno que pienses eso de la reina, Ash. Mira —le indicó Harvey con su mano derecha abierta—, ellos son los miembros del alto mando, Camelot, Mary, Thomas, y yo, Harvey, el líder del alto mando.

—Veo que eres un chico muy guapo Ash, me gustaría tener 10 años menos —le declaró Mary algo embobada, mirando a Ash… como si estuviese hipnotizada— ¡Pero el que seas atractivo, no quiere decir que no pasaras por nosotros primero, para liberar tu verdadero poder! —le exclamó con algo de arrogancia—. Primero que nada —ahora le dijo muy seria—, te haremos unas preguntas. No te preocupes, solo queremos saber si eres apto para utilizar el aura.

—¿Apto? —preguntó muy molesto Aaron— ¡Él es el elegido, nació para esto! —les exclamó muy seguro, poniendo mucho énfasis en la palabra "elegido".

—Eso lo decidimos nosotros, Aaron —le dijo Camelot manteniendo el temple, pero notándose cierta molestia, cosa que hizo a Aaron agachar la cabeza—. No podemos conceder la utilización de ese poder a cualquiera.

—Primera pregunta Ash —comenzó de inmediato Thomas.

—No te preocupes Aaron —le dijo Ash con mucha seguridad, posando su mano derecha en el hombro izquierdo del joven—, se defenderme, verás cómo salgo de esto bien.

—¡Entonces, suerte Ash! —le animó Aaron, intentando emular su optimismo.

—Gracias Aaron —Ash volteó su atención al alto mando, y comenzó a responder.

—¿Cuál es tu objetivo de vida? —le preguntó Thomas.

—¿Objetivo de vida? —preguntó algo extrañado Ash.

—O sea, tu meta Ash.

—¡Ser el mejor maestro Pokémon del mundo! —exclamó con mucho orgullo el entrenador.

—¿Maestro Pokémon? —ahora preguntaba Mary— ¿Y qué son los Pokémon para ti?

—Ellos son mis amigos y compañeros de aventuras.

—¿Y aun así los haces pelear? —le preguntó Camelot— A los amigos no se les hace pelear.

—Sí, es verdad —reflexionó Ash, quedándose pensando en las palabras del alto mando, expresando seriedad en su rostro.

—Ash, por favor —pensaba algo nervioso Harvey—, no equivoques tus respuestas.

—Entonces, ¿por qué los haces pelear? —volvió a preguntar Mary.

—¡Yo jamás obligaría a pelear a mis Pokémon sólo por querer ganar! —gritó muy molesto.

—Explícate —le pidió Thomas.

—¡Con mis Pokémon trabajamos en equipo en las batallas, siempre velo por el bien de ellos! Yo soy su amigo, y ellos son mis amigos, y si pelean, es porque ellos así lo quieren ¡Jamás obligaría a mis Pokémon a pelear por una simple medalla!

—¡¿Una simple medalla?! —preguntaron todos al unísono, muy extrañados.

—Por supuesto, la seguridad de mis Pokémon está primero, mi meta puede esperar —dijo más calmo, pero con la misma seguridad.

—No es eso, Ash —irrumpió Harvey algo serio.

—¿Entonces? —preguntó Ash, extrañado por la reacción de todos.

—Ash —comenzó a explicarle Aaron—, las medallas que se dan por pelear junto a tu Pokémon, son la muestra máxima que te da una de las ocho familias más fuertes de Kanto.

—No entiendo que es lo me dicen —decía aún más confundido Ash—. Hasta donde tengo entendido, las medallas se dan por ganarle a los líderes de gimnasio —ahora era Ash quien confundía a todos con sus palabras.

—Creo que no dio para más la farsa —suspiró decepcionado Harvey, hundiendo su mano derecha en su cabello—. Mejor les contaré la historia completa.

—¿Qué historia completa? —preguntó algo extrañado Camelot.

—Por órdenes de Arceus, traje a Ash a esta época —comenzó a explicar una voz, presidida por una fuerte luz en la sala, y cuando está se desvaneció, apareció Celebi—. La época en la que vive, está siendo atacada por seres malignos, y necesitan con extrema urgencia el poder del elegido.

—¡Hola Celebi! —le saludó algo extrañado Ash— ¡¿Qué haces aquí?!

—Explícanos con más detalles Celebi, por favor —le pidió Thomas.

—Lo siento, pero no puedo. Si hago algo como decirles hechos futuros, podría interferir o poner en riesgo la existencia de más de alguien, y eso sería horrible.

—¿Entonces qué quieres que hagamos? —le preguntó Mary.

—Confíen en Ash por favor, es lo único que les pido. Él es el elegido, y el único que puede terminar con esos seres.

—Ash —llamó Thomas, mirando atentamente al aludido—, quiero hacerte una última pregunta.

—Dígame.

—¿Has visto alguna vez a Ho-oh? —ante tal pregunta, todos miraron muy impresionados a Thomas, y luego a Ash.

—Varias veces —le asintió algo pensante—. La primera vez que lo vi, fue cuando inicié de mi viaje para ser maestro Pokémon —la respuesta había sorprendido a todos. ¿En verdad, tanta confianza le tenía Ho-oh a ese chico?

—¡No hay dudas, tú eres a quien escogió Ho-oh! —Mary caminó hasta Ash, y revolvió su cabello con su mano izquierda— ¡Tú eres el elegido, guapo! —le dijo con una mirada lasciva, cosa que Ash miró algo curioso.

—Entonces no tenemos tiempo que perder —dijo Thomas con algo de prisa—, vamos al salón oratorio.

Así, todo el grupo se dirigió a la zona subterránea.

A diferencia del resto del palacio, aquel lugar era envuelto por energías muy pesadas, y la decoración medieval, lo hacía ver más como un calabozo. El salón oratorio era un salón bastante peculiar; en medio de este, había una especie de cirulo de conjuro dibujado en el suelo, y el decorado no era muy moderno; sólo unas cuantas antorchas que eran encendidas, al parecer, sólo con la voluntad del alto mando; las murallas eran de una piedra muy oscura, y cada piedra, tenían un pequeño pentagrama muy simple. ¿Qué función tendrían?

—Ash, párate en el centro del círculo, por favor —le pidió Harvey, a lo que el joven asintió y obedeció—. Aaron, Lynn, aléjense del círculo, y observen atentamente lo que haremos. Esta especie de conjuro, puede servirles para liberar el poder de seres que superen el suyo... Sólo espero que jamás lo usen.

—De acuerdo —asintieron algo confundidos los dos jóvenes.

Los cuatro miembros del alto mando se pararon fuera del círculo a una distancia simétrica, sólo la punta de sus pies tocaba los bordes del círculo, y muy concentrados, se quedaron mirando a Ash, fijamente.

Que sea expulsado el poder de dios, y espero que hagas lo mejor que puedas, elegido.

Tanto Aaron, Lynn como Ash, vieron muy concentrados cada movimiento del alto mando. Primero, levantaron sus brazos con sus manos abiertas frente al entrenador, y de pronto, una fuerte luz comenzó a brillar en cada trazo del círculo, provocando que la sala se iluminará, como si un Pokémon usara destello.


...


—¡Recibe mi rayo burbujas! —los movimientos de Aqua estaban muy bien pensados, y aquel poderoso rayo burbujas, le sirvió a Goku para darse cuenta de aquello, y que ni siquiera el legendario súper saiyajin podía hacerle frente, y que lo único que podía hacer, era esquivar sus ataques— ¡Vamos, no seas aburrido!

—¡Rayos, es muy poderosa —pensaba algo desesperado Goku—, creo que tendré buscar otra forma de derrotarla! —a Aqua— ¡Siento no divertirte, pero eres muy poderosa, no puedo vencerte!

—¡¿Entonces te rindes?!

—¡Tampoco dije que me rendiría! —gritó con mucha seguridad, comenzando a acumular energía en sus manos, preparando su siguiente ataque— ¡Ka… me… ha… me… ha!

—¿Otra vez ese truco barato? —le reclamó muy decepcionada— Por favor, quiero algo distinto —Aqua esquivó sin ningún problema en Kamehameha de Goku, pero esta vez, notó cómo el ataque cambiaba su dirección, yendo nuevamente hacía ella— ¡¿Que rayos hiciste?! —preguntó muy impresionada, esquivando el ataque con lo justo— Ese truco no me lo habías mostrado —comentó muy sorprendida— ¡Eso es, sigue entreteniéndome!

Mew y Tera seguían con su batalla. El Pokémon del inicio ya estaba algo cansado, pero aún se las apañaba para seguir luchando.

—¡Será mejor que te rindas, muñeco mal hecho —le advirtió Tera—, claro, si sabes apreciar tu vida, y en especial la de todos los Pokémon!

—¡Si me rindo ahora, no habrá futuro para los Pokémon, ni para nadie! —le gritó con algo de furia, mientras formaba una bola de sombras, y se la lanzaba a Tera.

—¡Jajajaja! No me hagas reír —rio maliciosamente Tera, para luego esquivar la bola de sombras como si nada.

—¡Aún no termino! —de pronto, alrededor de Tera comenzaron a aparecer muchas copias de Mew, gracias a su doble equipo— ¡Toma esto! —y cada copia de Mew, disparó una bola de sombras.

—¿Esto es en serio? —y con una mueca de burla, esquivó todas las bolas de sombra— Veo que acabó tu repertorio. Es mi turno… —pero antes de terminar de hablar, una bola de sombras impactó en su espalda— ¡Veo que te quedan algunas cositas, pero nada para sorprenderse! —le comentó con sarcasmo— ¡Terminemos esto ahora! —y sin más demoras, Tera continuó su ataque frontal.

Mientras, Wind hacia lo que podía contra Magma, pero durante la batalla, la guerrera del viento se percató que Magma tenía más poder del que sabía que tenía.

—¡¿No puedes más, traidora?! —le preguntó de forma despectiva Magma.

—¡Conozco muy bien el poder que tenemos, y ese no es tu poder, Magma! —le reclamó muy preocupada Wind.

—¿A sí? —decía sarcástica— Mira tú, ni cuenta me había dado.

—¿Están usando lo que yo creo para aumentar sus poderes?

—Tú sabes que no…

—¡Sabes a que me refiero, esa no es tu energía! —le exclamó furiosa Wind.

—Creo que te contagió lo olvidadizo ese traidor, no puedo creer que hayas olvidado algo tan importante —le comentó muy molesta Magma—. Lo siento mucho Wind, pero tendrás que aprender por las malas —y al igual que sus compañeras, Magma se lanzó a atacar fuertemente a Wind, pero antes de asestar el primer golpe, la guerrera del viento la esquivó, y logró atinar una cuchilla de aire, o al menos eso parecía, ya que una especie de rayo de fuego la deshizo, y golpeó con mucha fuerza a Wind, sorprendiéndola enormemente por el poder.

—¡¿Qué fue eso?! —preguntó muy sorprendida Wind.

—Es el inicio de tu fin.


El equipo de May la estaba pasando tan mal… o tal vez, peor.

—¡Heatran, lanzallamas! —Paul se encontraba desesperado, ya que a Celebi no le hacía efecto ningún ataque, en cambio Heatran ya no podía continuar.

—¡Deja de jugar con esa basura, Celebi! Tenemos cosas que hacer —y así, Celebi cargó su híper rayo, y lo disparó contra el Pokémon de fuego, debilitándolo por completo.

Que se deje ver el poder de las guardianas del elegido, que se deje ver el poder de las bestias legendarias, que se deje ver la verdad, que se deje ver la energía de la verdad, la energía que los salvará.

—No quería hacer esto, pero creo que es lo mejor que se me ocurrió —la expresión de seriedad de May, combinada con el miedo que transmitía, hizo que todos la mirarán muy preocupados.

—¿De qué hablas May? —le preguntó algo extrañado Drew.

—¿Recuerdas lo que nos dijo Manaphy sobre el collar marino?

—Sí, lo recuerdo —le asintió Drew.

—Creo que, si libero el poder del collar, podremos terminar con todo esto.

—May —intervino Sakura—, esa gema no solo te dará un gran poder, también te dará el poder de controlar a Kyogre.

—¡Por eso, si llego a tener ese poder, podré terminar con todo esto! —resolvió May con decisión.

—¡Sabes que, si no utilizas de forma correcta esa cosa, podrías morir! —le reclamó Drew con mucha angustia. ¿En verdad su May se sacrificaría por todos?

—¡Ya lo sé Drew —le gritó con mucho miedo, dejando caer lágrimas de rabia—, ¿pero tienes alguna otra solución?!

—May…, ¿y si mueres? —le preguntó Drew con la voz entrecortada.

—Tú cuidaras a mis Pokémon —le respondió regalándole una tierna sonrisa, y luego ver a todos los demás—. Chicos, por si no sobrevivo, fue un gusto haber compartido tantas cosas y aventuras con ustedes.

—May…, suerte —fue todo lo que le pudo decir la entrenadora de Ecruteak.

—Drew, lo que nos dijimos en la rueda de la fortuna… —Drew sólo lloraba, cosa que jamás habían visto la coordinadora de Hoenn—. Te amo, siempre recuérdalo —y lo único que hizo, fue fundir con angustia sus labios con los del joven. Cuando se separó de él, corrió hasta quedar a un lado de Paul.

Oh, gran joya de los mares, demuestra tu poder a tu elegido.


—Chicos, tengo una idea —la seriedad de Misty era reflejada con una leve sonrisa.

—¿Qué idea tienes, Misty? —le preguntó Brock.

—¿Recuerdan esas joyas que trajo Satoshi del monte Plateado?

—Recuerdo que May tenía una de esas joyas —le comentó Naruto algo pensante —, las que fuimos a buscar al monte Plateado, Satoshi las dejó en el templo con Dialga y Palkia.

—¡Voy a ir por esas joyas! —exclamó con muchos ánimos Misty— ¡Sé que, si las usamos, podremos derrotar a las guerreras elementales! —su seguridad lo hacía ver fácil, pero…

—¡¿Estás loca, o quieres una muerte rápida?! —le advirtió Inuyasha— No sólo está invadido por esos seres malignos, seguramente, todos los Pokémon que viven allí, deben estar poseídos.

—¡Yo no me voy a morir, por supuesto que no! —le gritó muy enojada. Estaba muy convencida que su plan funcionaría.

—¿Entonces? —preguntó Brock.

—¡Él erizo azul y él orejas de perro rabioso me acompañarán! —dijo un poco en burla, pero con mucha seguridad.

—¡¿Que…?! —los aludidos, sin entender aún que pasaba con exactitud, miraron perplejos a la líder de gimnasio.

—Aun así, el templo está en Sinnoh, desde aquí es un camino muy largo, y la única forma de llegar, es por el mar.

—Mi territorio. ¡Jajajaja! —dijo con mucha soberbia, pero con una seguridad que asustaba.

—¡Será tú territorio, pero no el mío! —le exclamó Sonic muy molesto.

—¿Por qué? —aquella risotada de Misty desapareció ante la respuesta de Sonic, mirándolo algo intrigada.

—¡Al agua no me meten ni de broma! —respondió cruzado de brazos, desviando la mirada del grupo.

—¡Uy! —chilló molesta la peli naranja— ¡Rayos, otro cobarde!

—¡No soy cobarde! —le gritoneó el erizo azul— Simplemente no me llevo bien con el agua —se defendió muy molesto.

—Y, aun así, transportarse por el mar no creo que sea la mejor idea —le advirtió Brock—. Nos costó mucho tele transportarnos hasta Hoenn, y Mewtwo no está para ayudarnos. No tienes cómo llegar a Sinnoh.

—Pero Misty tiene razón —le apoyó Shaoran—, ni los objetos que los mandaron a buscar han funcionado… Pero esas joyas… —todos miraban al joven Li, escuchando atentamente sus palabras, todos dándose cuenta de la verdad—. También creo que esas joyas servirán para derrotar a las guerreras elementales.

—¡Por eso, tenemos que ir a buscar esas joyas! —gritó impaciente Misty.

—¿Y cómo iremos? —preguntó Sonic.


May había comenzado con lo que ella creía correcto, cerró sus ojos, y comenzó a murmurar unas palabras, mientras llevaba sus manos entrelazadas a su pecho.

—¡Por favor collar marino, dame tu poder para terminar con todo esto…! —y como había sido advertido, a quien no fuese digno, sería castigado. May recibió una fuertísima descarga eléctrica, la que la dejó en el suelo, sin conocimiento.

—¡No, May! —en su desesperación, Drew corrió hacia May, pero Tracey se lo impidió.

—¡No vayas Drew! —le pidió el observador— ¡May sabía los riesgos, si algo te llegara a pasar, jamás nos lo perdonaría!

—¡No me interesa, suéltame! —con un movimiento brusco, Drew se zafó de Tracey, y corrió a socorrer como sea a May.

—Veo que tú también quieres hacerte el héroe —dijo de forma sarcástica Naraku—. Veamos que tienes.

—Ahora verás —y con toda la rabia que tenía guardada, envío a pelear a uno de sus Pokémon— ¡Raikou, ayúdame, ataque de chispas contra Celebi! —sin ninguna demora, el Pokémon eléctrico apareció, yendo directamente contra Celebi, impactando contra él.

Lamentablemente, el ataque tuvo poco y nada de efecto.

—¡Maldición, no funcionó! —gritó con mucha rabia Drew.

—Los ataques eléctricos no funcionan contra los Pokémon hierba —le reclamó muy serio Paul—. Ya viste que los ataques de fuego funcionan, ¿qué te hizo creer que eso funcionaría?

—Si los ataques no funcionan, los movimientos de efecto si lo harán —concluyó esperanzado— ¡Raikou, onda trueno a Celebi! —la onda trueno impactó a Celebi, paralizándolo.

—¡Estúpido, te dije que nada funcionaría! —le exclamó furioso Paul, mientras veían como Celebi se liberaba de la parálisis, gracias a su habilidad cura natural.

—Drew…, déjalo… por favor… —se oyó pedir a May, quien, con la respiración agitada, se levantó del suelo con la mirada perdida y muchísima dificultad—. Yo los protegeré…, porque soy tan fuerte… como Misty…

—¿Cómo Misty? —Drew vio con mucha angustia a una May, que sólo se mantenía en pie con su fuerza de voluntad.

—Misty es la mujer… más fuerte que he conocido…, y yo quiero ser igual que ella…, quiero demostrarle… ¡Quiero demostrarle que soy lo suficientemente fuerte para proteger a mis amigos, y a ti Drew! ¡Quiero ser la que los ayude…, pero no puedo…, y yo sé que Misty es la única que puede hacerlo!

De pronto, el collar marino comenzó a brillar con un azul muy intenso, rodeando a May de un aura rojizo, la que hizo recuperar toda su energía. Extrañamente, May se veía muy tranquila, su rostro expresaba mucha tranquilidad, y a la vez, un sentimiento de respeto.

Todos veían muy sorprendidos el actual estado de May. ¿Qué le habría pasado? Era lo que todos se preguntaban, y fue aún mayor la sorpresa, cuando se acercó a Celebi, logrando tranquilizarlo, y eliminando su energía negativa, le quitó los fragmentos que tenía, y lo capturó con una de sus pokébolas como si nada. Después se desmayó, el collar marino se separó de May, y se trasladó…


… hasta el equipo de Misty, quedando el collar flotando en el aire, a la vista de todos. Tal evento, detuvo la batalla.

—¿Qué es eso? —preguntó muy intrigado Shaoran, al igual que todos.

—Parece una estrella —intentó resolver Brock.

—Pero no puede ser una estrella —intentó contradecir muy dudoso Sonic—, el cielo está cubierto.

—¿Y si es algún Pokémon? —ahora intentó resolver Sakura Kinomoto.

—No lo creo —dijo Misty, como hipnotizada—. Es extraño, sé que sonará loco, pero siento una energía muy cálida y familiar —todos miraron muy extrañados a Misty, sin entender lo que decía—. Gary, entrégame la pokébola de Kyogre, por favor.

—Aquí la tienes —muy extrañado, el investigador le entregó la pokébola— ¿Para qué la quieres?

—No lo sé, es sólo intuición —le respondió muy concentrada.

—Suena raro escucharlo de ti —le comentó Gary muy extrañado.

—¿Por qué dices eso, Gary? —le preguntó ingenuamente Misty, mirándolo a los ojos.

—El de las intuiciones es Ash, tú eres de pensar —le respondió con una sonrisa, de reojo.

—¡jejejeje! Sí, es cierto, creo que me estoy volviendo loca —dijo muy traviesa, llevando sus manos a su espalda, sacando la lengua—. Aun así —volvió a decir seriamente—, siento que necesita algo, y solo yo puedo ayudar —subió su vista al collar, y le gritó— ¡Tú, seas lo que seas, muéstrate!

De pronto, el collar bajó hasta con Misty, quedando frente a ella, recién percatándose todos de que se trataba.

—¡No dejen que esa niñita siquiera toque esa cosa! —ordenó a sus compañeras Magma, queriendo ir a por la joya, siendo impedidas por sus rivales— ¡¿A ustedes que les pasa?!

—Tú sabes que es lo que pasa —respondió seriamente Wind, mirando a los ojos a Magma.

—¿Le tienen miedo al collar marino? —preguntó muy sorprendida Misty.

—Tú deberías tenerle miedo —le advirtió Magma.

—¿Por qué lo dices? —preguntó Misty, sin entender lo que le decían.

—Si lo tocas, podrías morir.

—¡¿Y por qué debería creerte?! —le preguntó desafiante, pero con algo de miedo.

—Porque yo no lo dije, fue Satoshi… —pero apenas escucho aquellas palabras, y sin pensarlo, Misty se lanzó a agarrar el collar marino.

Fue un pequeño descuido, pero Magma logró actuar, e intentó arrebatarle el collar a Misty, golpeándola con todas sus fuerzas el abdomen de la líder de gimnasio, lo que provocó que cayera al suelo pesadamente, inconsciente, sin jamás soltar el collar.

—Tonta —dijo con un tono de desprecio Magma—, te hubieses quedado quieta, hubieras vivido más tiempo —quiso empujar con el pie a Misty para arrebatarle el collar marino, pero antes que pudiera tocarla, un aura azulada rodeó a la peli naranja— ¡¿Que rayos…?!

—¡Aquí la tonta es otra! —le gritó furiosa Misty, recomponiéndose como si nada. Levantó su brazo derecho con su mano abierta, y de ella comenzó a expulsar una luz muy fuerte, la cual deshizo la posesión de todos los Pokémon que estaban en los alrededores— ¡Pagarás muy caro lo que le hiciste a Ash, a Sakura y a Pikachu, maldita!

Una fuerte luz rodeo a Misty, cambiando toda su vestimenta, por un hermoso traje azul, el cual, solo cubría sus partes íntimas, y sobre estas prendas, una especie de tela transparente, detallada por unas especies de inscripciones, muy similares a las líneas rojas inscritas en Kyogre; en su cuello, el collar marino, y su cabello, aun suelto; y tenía botas azules que llegaban hasta un cuarto de pierna, muy finas.

Cuando la luz desapareció, se dejó ver a Misty rodeada por un aura azulada y los ojos cerrados. De pronto, abrió sus ojos de golpe, dejando ver a una Misty extremadamente molesta.

—Misty… — soltó perplejo Gary.

—¿Qué le pasa a Misty? —preguntó Brock.

Todos miraban muy sorprendidos el cambio de Misty, el silencio era lo único que reinaba el campo de batalla. El cambio que tuvo, Misty era increíble e inexplicable.

Tal vez, fue de un segundo a otro; tal vez, se movió…, o se tele transportó, pero nadie logró percatarse cuando Misty llegó frente a Goku, Mew y Wind. Por unos segundos, posó su mano izquierda en los tres, respectivamente, causando que los tres explotara su energía de golpe.

—Sonic, Inuyasha, vamos a la columna Lanza, hay otras tres guerreras que tienen que despertar —dijo Misty con una voz muy profunda. Se notaba muy tranquila, pero su presencia, pese a que demostraba coraje y decisión, era terrorífica, provocaba rechazo por su presión. Su rostro reflejaba paz, y su sensual apariencia, tenía a todos hipnotizados.

—Por supuesto…, vámonos… —dijeron los aludidos, sin conciencia de lo que pasaba, aún.

Misty miró a Tera, Aqua y Magma, haciendo que las tres guerreras elementales la miraran con rabia.

—No es necesario que pelee con ustedes, sería desperdiciar mi valioso tiempo —dijo, no de forma engreída, aunque sonaba así—. Wind, Goku y Mew se encargarán de ustedes.

Tomó de la mano a Sonic e Inuyasha y, al parecer, se tele transportó.

—¿Desde cuándo Misty es tan engreída? —preguntó Gary aún perplejo.

—No lo sé, es primera vez que la veo así —respondió aún incrédulo Brock.

Realmente, la incredulidad del grupo era abrumadora. Ni siquiera podían decir con certeza, que estaba pasando.


Mientras tanto, en el monte Plateado, una desconocida joven estaba en las ruinas de la base de los soldados de la luz.

—Excelente trabajo Satoshi, como siempre demostrando el gran poder de tus Pokémon —decía con ironía la joven—. Lástima que estés muerto, no podrás ver como destruyo a tus amigos ¡Ja-ja-ja-ja! —y junto con su maniática risa, desapareció, al parecer, tele transportándose.

¿Quién será este ser? ¿Podrá Misty recuperar las joyas elementales, y volver a tiempo a salvar a todos? No se pierdan el siguiente capítulo.

Esta historia continuará…


...


Anotaciones miás: este capítulo significó el poder desarmar toda la historia y rearmarla por completo, obviamente sin salir de la idea original; de hecho, los capítulos editados, en especial en el arco dos, que fue el por eso que pasaron de l mil palabras a los 9 a 12 mil palabras (aparte de modificar el estilo de -nombre_personaje: -sentimiento- lo que dice al formato de narración), para explicar mejor todo lo que estaba sucediendo.

A partir del próximo capítulo, son narraciones de sucesos que unirán hechos, parecerán de relleno, pero cuando llegue su momento, se darán cuenta de la importancia de cada uno de ellos. Nos vemos el próximo sábado!