Hola a todos, como todos los sábado, les traigo un nuevo capitulo. La mecánica de este capitulo es igual al del anterior, así que no creo que se pierdan. Dejaré marcado para los que no quieran leer el resumen. En esta ocasión, les relataré los hechos previos a la desaparición de Misty, continuando la batalla contra las guerreras elementales. Si mas, los dejo con la lectura.
...
En capítulos anteriores, vimos como Goku, Mew y Wind, tenían problemas para derrotar a las guerreras elementales, aun usando todo su poder. Pero para las guerreras, esto era lo más parecido a un juego.
—Chicos, tengo una idea —la seriedad de Misty era reflejada con una leve sonrisa.
—¿Qué idea tienes, Misty? —le preguntó Brock.
—¿Recuerdan esas joyas que trajo Satoshi del monte Plateado?
—Recuerdo que May tenía una de esas joyas —le comentó Naruto algo pensante —, las que fuimos a buscar al monte Plateado, Satoshi las dejó en el templo con Dialga y Palkia.
—¡Voy a ir por esas joyas! —exclamó con muchos ánimos Misty— ¡Sé que, si las usamos, podremos derrotar a las guerreras elementales! —su seguridad lo hacía ver fácil, pero…
—¡¿Estás loca, o quieres una muerte rápida?! —le advirtió Inuyasha— No sólo está invadido por esos seres malignos, seguramente, todos los Pokémon que viven allí, deben estar poseídos.
—¡Yo no me voy a morir, por supuesto que no! —le gritó muy enojada. Estaba muy convencida que su plan funcionaría.
—¿Entonces? —preguntó Brock.
—¡Él erizo azul y él orejas de perro rabioso me acompañarán! —dijo un poco en burla, pero con mucha seguridad.
—¡¿Que…?! —los aludidos, sin entender aún que pasaba con exactitud, miraron perplejos a la líder de gimnasio.
—Aun así, el templo está en Sinnoh, desde aquí es un camino muy largo, y la única forma de llegar, es por el mar.
—Mi territorio. ¡Jajajaja! —dijo con mucha soberbia, pero con una seguridad que asustaba.
—¡Será tú territorio, pero no el mío! —le exclamó Sonic muy molesto.
—¿Por qué? —aquella risotada de Misty desapareció ante la respuesta de Sonic, mirándolo algo intrigada.
—¡Al agua no me meten ni de broma! —respondió cruzado de brazos, desviando la mirada del grupo.
—¡Uy! —chilló molesta la peli naranja— ¡Rayos, otro cobarde!
—¡No soy cobarde! —le gritoneó el erizo azul— Simplemente no me llevo bien con el agua —se defendió muy molesto.
—Y, aun así, transportarse por el mar no creo que sea la mejor idea —le advirtió Brock—. Nos costó mucho tele transportarnos hasta Hoenn, y Mewtwo no está para ayudarnos. No tienes cómo llegar a Sinnoh.
—Pero Misty tiene razón —le apoyó Shaoran—, ni los objetos que los mandaron a buscar han funcionado… Pero esas joyas… —todos miraban al joven Li, escuchando atentamente sus palabras, todos dándose cuenta de la verdad—. También creo que esas joyas servirán para derrotar a las guerreras elementales.
—¡Por eso, tenemos que ir a buscar esas joyas! —gritó impaciente Misty.
—¿Y cómo iremos? —preguntó Sonic.
La idea de Misty, era desde cierto punto de vista excelente, pero solo había un inconveniente. ¿Cómo llegar al monte Coronet? Pero lo que sucedió después, les respondería esa pregunta.
—¿Qué es eso? —preguntó muy intrigado Shaoran, al igual que todos.
—Parece una estrella —intentó resolver Brock.
—Pero no puede ser una estrella —intentó contradecir muy dudoso Sonic—, el cielo está cubierto.
—¿Y si es algún Pokémon? —ahora intentó resolver Sakura Kinomoto.
—No lo creo —dijo Misty, como hipnotizada—. Es extraño, sé que sonará loco, pero siento una energía muy cálida y familiar —todos miraron muy extrañados a Misty, sin entender lo que decía—. Gary, entrégame la pokébola de Kyogre, por favor.
—Aquí la tienes —muy extrañado, el investigador le entregó la pokébola— ¿Para qué la quieres?
—No lo sé, es sólo intuición —le respondió muy concentrada.
—Suena raro escucharlo de ti —le comentó Gary muy extrañado.
—¿Por qué dices eso, Gary? —le preguntó ingenuamente Misty, mirándolo a los ojos.
—El de las intuiciones es Ash, tú eres de pensar —le respondió con una sonrisa, de reojo.
—¡jejejeje! Sí, es cierto, creo que me estoy volviendo loca —dijo muy traviesa, llevando sus manos a su espalda, sacando la lengua—. Aun así —volvió a decir seriamente—, siento que necesita algo, y solo yo puedo ayudar —subió su vista al collar, y le gritó— ¡Tú, seas lo que seas, muéstrate!
De pronto, el collar bajó hasta con Misty, quedando frente a ella, recién percatándose todos de que se trataba.
—¡No dejen que esa niñita siquiera toque esa cosa! —ordenó a sus compañeras Magma, queriendo ir a por la joya, siendo impedidas por sus rivales— ¡¿A ustedes que les pasa?!
—Tú sabes que es lo que pasa —respondió seriamente Wind, mirando a los ojos a Magma.
—¿Le tienen miedo al collar marino? —preguntó muy sorprendida Misty.
—Tú deberías tenerle miedo —le advirtió Magma.
—¿Por qué lo dices? —preguntó Misty, sin entender lo que le decían.
—Si lo tocas, podrías morir.
—¡¿Y por qué debería creerte?! —le preguntó desafiante, pero con algo de miedo.
—Porque yo no lo dije, fue Satoshi… —pero apenas escucho aquellas palabras, y sin pensarlo, Misty se lanzó a agarrar el collar marino.
Fue un pequeño descuido, pero Magma logró actuar, e intentó arrebatarle el collar a Misty, golpeándola con todas sus fuerzas el abdomen de la líder de gimnasio, lo que provocó que cayera al suelo pesadamente, inconsciente, sin jamás soltar el collar.
—Tonta —dijo con un tono de desprecio Magma—, te hubieses quedado quieta, hubieras vivido más tiempo —quiso empujar con el pie a Misty para arrebatarle el collar marino, pero antes que pudiera tocarla, un aura azulada rodeó a la peli naranja— ¡¿Que rayos…?!
—¡Aquí la tonta es otra! —le gritó furiosa Misty, recomponiéndose como si nada. Levantó su brazo derecho con su mano abierta, y de ella comenzó a expulsar una luz muy fuerte, la cual deshizo la posesión de todos los Pokémon que estaban en los alrededores— ¡Pagarás muy caro lo que le hiciste a Ash, a Sakura y a Pikachu, maldita!
Una fuerte luz rodeo a Misty, cambiando toda su vestimenta, por un hermoso traje azul, el cual, solo cubría sus partes íntimas, y sobre estas prendas, una especie de tela transparente, detallada por unas especies de inscripciones, muy similares a las líneas rojas inscritas en Kyogre; en su cuello, el collar marino, y su cabello, aun suelto; y tenía botas azules que llegaban hasta un cuarto de pierna, muy finas.
Cuando la luz desapareció, se dejó ver a Misty rodeada por un aura azulada y los ojos cerrados. De pronto, abrió sus ojos de golpe, dejando ver a una Misty extremadamente molesta.
—Misty… — soltó perplejo Gary.
—¿Qué le pasa a Misty? —preguntó Brock.
Todos miraban muy sorprendidos el cambio de Misty, el silencio era lo único que reinaba el campo de batalla. El cambio que tuvo, Misty era increíble e inexplicable.
Tal vez, fue de un segundo a otro; tal vez, se movió…, o se tele transportó, pero nadie logró percatarse cuando Misty llegó frente a Goku, Mew y Wind. Por unos segundos, posó su mano izquierda en los tres, respectivamente, causando que los tres explotara su energía de golpe.
—Sonic, Inuyasha, vamos a la columna Lanza, hay otras tres guerreras que tienen que despertar —dijo Misty con una voz muy profunda. Se notaba muy tranquila, pero su presencia, pese a que demostraba coraje y decisión, era terrorífica, provocaba rechazo por su presión. Su rostro reflejaba paz, y su sensual apariencia, tenía a todos hipnotizados.
—Por supuesto…, vámonos… —dijeron los aludidos, sin conciencia de lo que pasaba, aún.
Misty miró a Tera, Aqua y Magma, haciendo que las tres guerreras elementales la miraran con rabia.
—No es necesario que pelee con ustedes, sería desperdiciar mi valioso tiempo —dijo, no de forma engreída, aunque sonaba así—. Wind, Goku y Mew se encargarán de ustedes.
Tomó de la mano a Sonic e Inuyasha y, al parecer, se tele transportó.
—¿Desde cuándo Misty es tan engreída? —preguntó Gary aún perplejo.
—No lo sé, es primera vez que la veo así —respondió aún incrédulo Brock.
Realmente, la incredulidad del grupo era abrumadora. Ni siquiera podían decir con certeza que estaba pasando.
¿Quién ganará esta triple batalla? ¡Averígüenlo ahora!
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Capítulo 40: "Triple batalla"
El campo de batalla era formado por seis contendientes. De un lado nuestros héroes, Goku, Mew y Wind, y por el otro sus enemigos, las guerreras elementales, Aqua, Tera y Magma. Mientras, los espectadores esperaban expectantes el reinicio de la batalla; nada ni nadie se movía, más después de lo sucedido. El desconcierto de lo que había sucedido, aún todos preguntándose qué había sucedido, los tenía a todos idos, pero el grito de una joven despertó a todos.
—¡Chicos, ánimo, no decaigan! —gritó casi con el alma la card captor, quién abrazaba con mucha angustia, a su ahora Pikachu.
El tono esperanzador con que había gritado la peli castaña, hizo despertar muy sorprendidos a todos, en especial a quienes luchaban en ese instante.
—¡Sakura tiene razón, no podemos decaer ahora, tenemos que continuar hasta que ya no podamos más! —alentó Goku, a quien aquellas palabras, parecían haberle dado más seguridad.
—¡Tienes razón, tenemos una existencia que salvar! —le apoyó con los mismos ánimos Wind— ¡La vida, destino de los demás, y la nuestra!
—¡Además, lo que nos haya hecho Misty, tal vez nos sirva de algo! —alentó con la misma seguridad Mew.
Los tres comenzaron nuevamente a aumentar su energía, y sin más, fueron de golpe contra las guerreras elementales, manteniendo el mismo orden, Goku contra Aqua, Mew contra Tera y Wind contra Magma.
Mientras, el grupo también despertaba del trace.
—Eso se llama dar entusiasmo, Sakura —dijo muy sorprendido, y a la vez orgulloso Brock.
—Brock, si ellos no pueden, nadie podrá —le comentó muy seria la brujita—. Misty dijo que con ellos bastaría, y si ella lo dijo, es porque es así.
—Sakura… —Gary la nombró, mientras la veía algo sorprendido, al tiempo que Sakura de devolvía la mirada— Te envidio. Después de todo lo que te ha pasado, tu fe ciega en Misty está intacta —Sakura simplemente miró algo curiosa a Gary, creyendo tal vez, que le trataba de decir… Tal vez… —. Nosotros quisiéramos tener tu fe, pero lamentablemente la batalla sigue con la misma desigualdad —le confesó el investigador, volviendo la mirada a la batalla.
—Es verdad, nada ha cambiado —le apoyó Brock muy preocupado.
Y era como lo decían, por más entusiasmo y fuerza que le pusieran, las guerreras elementales les seguían dando una paliza.
—Aun así —acotó resignado Shaoran—, fue un bonito espectáculo de luces el que nos dio Misty.
—Es cierto —le asintió igual de resignado Brock, percatándose de algo que le llamó la atención, pensando para si sus conclusiones—. Esa energía, la forma como la manejaba, parecía la de un experto en utilizar su energía interna, en este caso… Aura — dijo la última palabra en voz alta, llamando la atención de todos.
—¿Qué pasa Brock? —le preguntó Alphonse, a quien le llamó mucho la atención su pose meditadora.
—Si no me equivoco, lo que Misty utilizó fue el aura.
—Oye, espera un momento —le interrumpió Shaoran de golpe—. Hasta donde sabemos, el único que puede usar el aura, es Ash, cosa que ya no puede hacer.
—No Li —le negó Brock—. Nosotros también creíamos eso, pero no fue hasta hace algunos meses atrás, que conocimos a Riley, quien es un entrenador aura. Desconozco si existirán más entrenadores aura, pero de lo que sí estoy seguro, es que no son muchos.
—¿Crees que Misty también sepa manejar el aura? —le preguntó muy serio Gary.
—Después de lo que vi, no lo sé —respondió muy pensante Brock, volviendo la atención a la batalla—. Espero que todo no se quede en conjeturas.
Mientras tanto, Goku, Wind y Mew, seguían en la difícil tarea de ganar aquella batalla. Solo tenían su moral para continuar, ya que sus ataques ni siquiera acertaban.
—¿Qué rayos nos falta para al menos estar a su nivel? —pensaba muy frustrado Mew— Es imposible ganarle aún con la fuerza que tengo —a Tera—. ¿Sabes? No sé de donde sacaste tanto poder, eres realmente dura, no son muchos los guerreros que tienen tal poder.
—Gracias por el cumplido, cosita bonita —le respondió con una tierna sonrisa—, y verás cómo lo usaré para destruirte —le concluyó con frialdad— ¡Poder ancestral!
—¡Esfera aural! —ambos actuaron casi en sincronía, logrando que ambos ataques chocaran en el aire, provocando una explosión— Quiero hacerte una pregunta.
—¡Como vas a morir, te daré ese gusto! —le concedió con ironía Tera.
—¿Cómo obtuviste el poder de controlar la tierra y los minerales?
—¿Ah? —aquella pregunta dejó perpleja a Tera, deteniéndose al acto— ¿Para qué quieres saber eso?
—Tú eres una persona común y corriente, lo sé por cómo te comportas —le respondió Mew. Al parecer, había logrado sentir algo.
—¿De qué estás hablando? —le comenzó a preguntar Tera, muy confundida.
—No sé qué es lo que te motiva a ti y a tus amigas a hacer todo esto, ojalá pudiese comprenderlo, pero si tu idea es destruir todo lo que ves, el lugar donde vives, por uno en donde solo los seres que tú quieras van a vivir, ¡entonces te detendré! —de pronto, Mew comenzó a cargar energía entre sus manos, y atacó— ¡Híper rayo! —Tera recibió de lleno el ataque, lastimándola bastante.
—¡Oye, ni creas que por ese golpe de suerte me ganarás! —le exclamó muy segura Tera, mientras se recomponía— Tu deberías saber qué es lo que está pasando. ¡Tú eres quien creó la gran mayoría de la vida después del juicio universal, y sabes cómo te están pagando! —con mucha rabia, extendió sus brazos a los costados, empuñó sus manos, y comenzó a acumular energía—. ¡Veo que estamos peleando por lo mismo, pero no con el mismo objetivo!
—No estamos peleando por lo mismo —le negó muy serio Mew—. A ti te pasa algo, no sé qué será, pero lo averiguaré, y tal vez te haga cambiar de opinión, porque veo que no eres una persona mala —le concluyó, mientras terminaba de cargar y lanzar su híper rayo, al tiempo que Tera hacia lo mismo, chocando nuevamente ambos ataques.
Mientras tanto, Goku y Aqua continuaban su pelea. Para Aqua estaba siendo muy sencilla, pero para Goku, era una contienda imposible. Desde donde se viera, la diferencia de poderes entre los dos, era enorme.
—¡Vamos Goku, qué pasa, ¿te quitaron tu energía?! —le burlaba Aqua, mientras se movía a una gran velocidad alrededor del saiyajin, presumiendo de su gran velocidad.
—No, para nada —le negó sonriendo, algo resignado—. Es sólo que eres muy fuerte.
—Gracias por el halago —le agradeció sonriente Aqua, sintiéndose muy orgullosa.
—Pero aun no comprendo por qué peleamos —le preguntó muy extrañado Goku—. ¿No querías un lugar lleno paz y tranquilidad?
—¡Así es —le asintió, mostrando mucha rabia—, pero con seres como tú, que sólo piensa en pelear y destruir todo lo que encuentra, o lo que se le atraviese, es imposible, por eso deben desaparecer! —de pronto, Aqua se detuvo, y comenzó a acumular una especie de esfera de agua en sus manos.
—¡Espera un momento, creo que te estás equivocando de persona! —le interrumpió muy extrañado Goku, también preparando su siguiente ataque— ¡Ka… me…. ha… me…!
—¡¿Acaso tú no eres de esos guerreros saiyajin, que sólo viven para pelear y matar?!
—¡Si, soy un saiyajin…!
—¡Suficiente información para eliminarte! —le interrumpió de golpe, ejecutando su ataque— ¡Hidropulso!
—¡Ha…! —ante el ataque, Goku respondió con su Kamehameha, chocando ambos ataques, y logrando desvanecer el ataque de Aqua— ¡Yo soy un saiyajin criado en la tierra, me enviaron cuando apenas era un bebe, y me crio mi abuelo, Son Gohan! —comenzó a contarle muy serio— ¡Él me enseñó que tanto las personas, los animales, las plantas y en especial a las personas malas, había que quererlas, respetarlas y cuidarlas!
—¡Entonces si es así, ¿por qué peleas contra nosotros?! —antes que impactara el Kamehameha en ella, con mucha rabia desvió el ataque con su mano izquierda.
—¡Porque si pones en peligro la vida de mis amigos, la de los seres vivos de este lugar o de mi familia, no me dejarás otra opción más que luchar contra ti! —de pronto, apareció tras Aqua, sin que ella lograra percatarse, dándole una fuerte patada, la que la dejó en el suelo— Aun no comprendo que es lo que tratas de hacer, pero si veo que pones en peligro la integridad del tiempo y espacio, te juro que lucharé hasta el final para derrotarte.
—¡Veamos si es cierto que me puedes dar pelea, Son Goku! —dijo muy desafiante Aqua después de recomponerse, y continuar la batalla.
Wind y Magma estaban con su pelea, intentando arreglar sus diferencias.
—¡Viento cortante! —con la ayuda de su mano derecha, Wind comenzó a crear torbellinos, de los cuales comenzó a disparar grandes cuchillas de aire— ¡Por favor Magma, detente! ¡Hay otras formas de solucionar las cosas!
—¡Eso de solucionar las cosas sólo con palabras, no existe —le reclamó furiosa Magma —, eso es sólo un mal discurso de los humanos! —estiró su brazo derecho, y de su mano abierta comenzó a acumular una especie de energía roja— ¡Lanzallamas!
—¡No es un discurso de los humanos —el lanzallamas deshizo el viento cortante con facilidad, continuando directo a Wind, quien lo esquivó con dificultad—, eso es algo que he visto con mis propios ojos! Sé qué si conversas con los demás, te entenderán. Ya lo verás.
—¡Lo único que entiendo, es que los humanos ya tuvieron su oportunidad de vivir en este planeta, y lo único que veo, es que desperdiciaron esa posibilidad! —sin detener ninguna acción, Magma estiró hacia los costados sus brazos y piernas, como si una estrella formase— Lo siento Wind, pero si no estás de nuestro lado, eres nuestra enemiga —y comenzó a concentrar toda su energía en su cuerpo— ¡Llamarada! —y lanzó su ataque contra Wind.
—¡Por lo que peleo no es por mí, lo hago por un mejor futuro, y para un futuro mejor, se necesita de todos! —dijo muy decidida Wind— ¡Recuerda por qué peleamos, por nuestro lugar hermoso, en que los Pokémon y el planeta vivan en armonía, y sé que también los humanos nos pueden ayudar! —al ver cerca el ataque, Wind estiró su mano izquierda frente a ella, y de su mano abierta acumuló energía, la que disparó al siguiente segundo— ¡Cañón de aire! —golpeado un violento, veloz y poderoso rayo de aire. En su trayectoria, deshizo la llamarada y chocó contra Magma, quién se estrelló con mucha violencia contra la playa, muy cerca de nuestros amigos.
Mientras tanto, nuestros amigos veían expectantes como de pronto, los ataques comenzaban a hacer efecto. No era mucho, pero ya era un avance.
—Los ataques por fin están haciendo daño —comentó muy serio Shaoran—, o por lo menos aciertan.
—Pero no están haciendo mucho daño —advirtió Brock—. Al menos es un avance.
—¿Por qué creen que comenzaron a acertar? —preguntó Gary— No veo que nada haya cambiado.
—Después del entrenamiento que nos dio Mew, él nos contó algo muy interesante —irrumpió Jessie, acercándose al grupo.
—¿Qué fue lo que te dijo? —preguntó intrigado el pequeño Max.
—Nos contó que la única forma de sobrevivir, era creyendo en nuestros sueños, en la esperanza de seguir viviendo —le contó algo extrañada la pelirroja—, pero que, al fin y al cabo, todo dependía de nosotros mismos.
—¡Jijijiji! Con que a eso se refiera Anna —comentó entre risas Yoh, quién se acercó al grupo.
—Tracey me dijo que habían entrenado en tu dimensión, Yoh —le dijo Brock muy extrañado—. ¿Conoces la forma de derrotar a las guerreras?
—En un inicio no lo entendí muy bien, pero…
Hace unos días atrás…
—Ustedes deben tener en mente que la fuerza física es la clave para ganar —dijo Anna muy seria.
—Ahora que lo mencionas —acotó Goku muy pensante—, cuando peleamos por primera vez con esos seres, Misty nos dijo que el poder en si no funcionaba, por más que los atacáramos, no les haríamos daño, pero el trabajo en equipo funcionó, es como si esas cosas esperarán a que fuéramos independientes. ¿Acaso hay otra forma?
—Por supuesto —le asintió Anna—, pero para entender aquella habilidad, tendrán que entrenar duro, su estrategia de trabajo en equipo a partir de ahora, es inservible, tienen que aprender a usar otros métodos.
—¿Te refieres a otra clase de poder? —preguntó Al muy intrigado.
—Exacto, las batallas contra los generales de la luz, si es que lograron percatarse, era en base a la confianza del compañero de batalla.
—Pero las guerreras elementales… —acotó muy preocupado Al— Ed y Lugia se enfrentaron a Aqua, y lograron vencerla, pero a diferencia de los otros…
—Cuando peleamos contra Centurión, fue distinto —agregó Tracey—. A él lo eliminamos, no quedó ni el polvo de ese sujeto.
—Puede ser que los generales sean espíritus, y las guerreras elementales sólo sean chiquillas fastidiosas —concluyó Sesshömaru, quién hasta el momento, escuchaba atento cada palabra.
Y acertando a sus palabras…
—Por eso dicen que los más callados son los más peligrosos —acotó Anna con una sonrisa cómplice—. Acertaste, aunque debo confesarte que ninguno de nosotros sabe mucho, y dudo que Satoshi o Sakura sepan algo más allá; pero si, las guerreras elementales son sólo unas niñitas mal criadas que usan las fuerzas de la naturaleza para pelear, y aquel entrenamiento, es para enfrentarlas.
Fin recuerdo.
—A lo mejor, lo que aprendieron en el entrenamiento debe tener alguna relación con la forma de derrotarlas —concluyó Yoh.
—¡Entonces tenemos que decírselos ahora! —les gritó muy desesperado Max.
—Pero ¿cómo se lo diremos? —preguntaba muy pensante Brock—. Están muy concentrados en la batalla.
—Sencillo, haremos un relevo. ¿Estás listo, Amidamaru? —de la nada, a un costado de Yoh, apareció el fantasma del samurái.
—Cuando usted diga, amo Yoh.
—¡Yo también quiero pelear! —exclamó desde el segundo grupo una chica rubia, quién se acercó a los demás— ¡Sailor Moon a salvar el día!
—Muchas gracias, Usagi —le agradeció muy serio el criador—. Creo que también los ayudaré.
—Brock —le advirtió Gary—, yo no tengo el poder, ellos no lo tienen, mucho menos tú lo tienes; con Ash después de hacerse el héroe nos basta.
—Sí, tienes razón — le asintió desconcertado Brock —. ¿Entonces quien más se ofrecerá para el relevo?
—¡No se preocupen, chicos! —exclamó con mucha seguridad una chica pelirroja, acercándose al grupo— ¡Rayearth! —de pronto, el traje de Hikaru cambió, ahora luciendo una hermosa armadura color rojiza—. Haremos todo lo posible para distraerlas. Ustedes sólo concéntrense en buscar una forma de detenerlas de una vez por todas.
—De acuerdo —le asintió muy preocupado Brock—. Tengan mucho cuidado, saben el nivel que tienen ahora no es suficiente para pelear contra ellas.
—¡No te preocupes —le respondió con mucha seguridad Usagi, guiñándole el ojo derecho—, somos buenos distractores, ¿verdad chicos?!
—¡Por supuesto! —le asintieron Yoh y Hikaru con mucha seguridad.
—¡Entonces, adelante!
Mientras tanto, Mew, Wind y Goku seguían luchando. Ya estaban muy lastimados y agotados, por lo que decidieron bajar a tierra firme.
—¡Tera, Aqua, ya es suficiente, tenemos cosas más importantes que jugar con estos debiluchos! —les gritó Magma, algo frustrada y aburrida.
—¡Tienes razón —le asintió Aqua, volviendo su atención a Goku—, no tenemos tiempo que perder, así que entréguennos todo lo que les pidió ese traidor de Satoshi!
—¡Oigan, ustedes! —exclamó con fuerza y seguridad Usagi— ¡Ni siquiera piensen que está pelea será tan fácil!
—¡No deberían subestimarnos! —le apoyó con la misma seguridad Hikaru.
—Chicas, no creo que este sea el camino a lo que ustedes quieren —intentó hacerles reflexionar Yoh.
—Así es — le apoyó Mew —, pueden tomar el camino de la no violencia. Puedo sentir que ustedes no son malas, por alguna razón pelean, pero si continúan atacando, tendremos que defendernos —en eso, Usagi, Hikaru y Yoh, se pararon frente a Wind, Goku y Mew, mirando fijamente a las guerreras, cosa que llamó mucho la atención de los peleadores—. ¿Qué ocurre?
—Los relevaremos, ustedes necesitan un descanso —les dijo Usagi, mientras volvía su atención a las guerreras—. ¡No se preocupen, ahora pelearan contra nosotros!
—¿Un cambio? —preguntó muy extrañada Tera—. Será como ustedes quieran.
—El resultado será el mismo —dijo con mucha seguridad y frialdad Aqua.
—Si eso es lo que quieren, entonces hagan su cambio —dijo Magma, sonriendo maliciosamente.
—¡Entonces prepárense! —gritó Hikaru, viéndose envuelta en un aura de fuego, la que hizo que el mashin que vivía en su armadura, la absorbiera, transformándose en un ser de enormes proporciones— ¡No será tan fácil como piensan!
—¡No tenemos su nivel, lamentablemente! —también gritó con seguridad Usagi, siendo invadida por la energía del cristal milenario, viéndose ahora en un hermoso vestido color blanco. Era como si aquel cristal le revelara otra identidad — Será mejor que se preparen, porque nosotros no nos rendimos fácilmente.
—¡Amidamaru! —llamó con decisión Yoh a su compañero, quién apareció y entró al cuerpo del chamán, al tiempo que él también cambiaba su aspecto, ganando las mismas proporciones del mashin de Hikaru— Hagamos nuestro mejor trabajo, Amidamaru.
—Sí, amo Yoh. Pondré todo mi poder a su disposición —dijo muy dispuesto el samurái.
Mientras el segundo round se preparaba para comenzar, Mew, Wind y Goku, volvían al grupo para descansar, y a algo más.
—Veo que no les fue muy bien —comentó Gary entre sarcástico y preocupado.
—No sé dónde sacaron tanto poder —comenzó a decir muy preocupado Goku—. Ahora veo por qué se llaman guerreras elementales, es como…
—No señor Goku —le corrigió Mew—, no es cómo. Ellas son las que controlan los cuatro elementos vitales, así que podríamos decir que su poder radica en los cuatro elementos; agua, fuego, tierra y aire.
—¿Y si esos elementos desaparecen? —preguntó algo preocupado Max.
—No importa si desaparecen —le explicó Alphonse—, mientras existan los componentes químicos para formar esos elementos, podrán seguir siendo poderosas, como por ejemplo el agua.
—H2O, dos moléculas de hidrogeno y una molécula de oxigeno —definió rápidamente Brock—. Son dos elementos básicos para formar los cuatro elementos, y se pueden encontrar en todas partes.
—Incluso en el universo —completó muy decepcionado Max—, por ejemplo, en los cometas, asteroides, en la luna, incluso en otras dimensiones u otros planetas.
—No entiendo nada de lo que hablan —dijo muy confundido Goku, llevando su mano derecha a su nuca—, salvo que la única forma de derrotarlas, es desapareciendo esos elementos.
—Es exactamente lo que estamos hablando —re explicó Brock—. No pueden desaparecer los elementos, el planeta no albergaría vida, ni se podría mantener a sí misma.
—Sí, sí, muy bonita su clase de química —dijo bastante fastidiada Jessie, dirigiéndose a su ahora Pokémon—. Mew dinos, ¿cómo derrotamos a esas mocosas?
—Lo siento Jessie, pero no lo sé —le negó Mew—. Lo único que puedo decirles, es que solo podemos confiar en nosotros mismos.
—Sí, eso ya lo habíamos escuchado —interrumpió Shaoran muy serio. Se sentía tan fastidiado como los demás—. Yoh nos dijo que el método que usábamos para pelear contra los soldados de la luz, no funcionaría contra otros seres, y que debíamos encontrar otra forma de derrotarlos.
—A lo mejor, es algo que no hemos probado —dijo muy pensante Max.
No era tan fácil como esperaban, el encontrar una solución. Goku y Alphonse habían escuchado de boca de Anna, que existía una forma de derrotarlas; mismas palabras que les había dicho Yoh. El saber que existía aquel método, daba esperanzas al grupo para ganar, pero el supuesto método parecía inviable.
No fue más de cinco a seis minutos, la batalla aún se desenvolvía, pero los resultados, lamentablemente, eran como los hubiesen predicho. Hikaru apenas si podía sostenerse, gracias a su armadura básica; Usagi soportaba con lo justo, también peleando con lo justo, viéndose su traje de Sailor scout; e Yoh, quién estaba en iguales condiciones, soportando sólo con la posesión de objetos.
—No puedo creerlo —decía Magma con tono burlón, mientras sus rivales apenas si se sostenían en pie—, ¿es todo lo que pueden dar? Son tan patéticos como el mono, el peluche rosado y la tonta de Wind.
—Sí, no sirvieron ni para entretenernos —decía Tera muy decepcionada—. Fue como quitarle un dulce a un bebé.
—¡No canten victoria tan rápido! —se alzó con un último aliento Hikaru, apuntando con su mano derecha abierta a las guerreras— ¡Flecha de fuego!
—El agua apaga el fuego —dijo muy molesta Aqua, creando un escudo de agua, anulando el ataque—. ¿Con esos conocimientos piensan vencernos? No pienso pelear con alguien que no conoce lo básico.
—Chicos… —decía muy agotada Usagi—, a mí no me quedan más ideas…, estoy sin energía…
—A mí tampoco me queda más… —decía igual de desconcertado Yoh, muy agitado— Ellas son muy fuertes y resistentes.
—¡Aun así…, hay que seguir adelante…! —les alentó Hikaru, con la energía que le quedaba.
—¡Es cierto! — le asintió con ánimos Usagi.
—Hemos avanzado mucho, no nos podemos rendir ahora —arengó Yoh.
Pero las guerreras elementales no tenían mucha paciencia con los demás, y mucho menos con sus rivales. Querían terminar ahora con la batalla.
—¡Chicas, terminemos de una vez por todas con esto, de un solo golpe! —dijo con mucho entusiasmo Magma.
—Como siempre tan impulsiva —negó rendida Aqua, pero entendiendo lo que quería hacer—. Tienes razón, nuestro señor Arades nos espera con noticias de Satoshi y sus amiguitos. Además, tenemos que llevarnos sus encargos.
—De acuerdo —le asintió Tera, también entendiendo el plan de Magma—. Comencemos cuando quieras.
¿Qué es lo que querrán a hacer?
—¡No tenemos tiempo de jugar con ustedes! ¡Lo sentimos mucho, pero hasta aquí llegó su aventura de héroes! —dijo Magma, mientras comenzaba a concentrar mucha energía a su alrededor.
—Pero no se preocupen, no mataremos a todos, solo dejaremos vivos a quienes nos importan —les explicó Tera, mientras hacía lo mismo que su compañera.
—¡Hasta nunca, escoria universal! —les gritó con rabia Aqua, también acumulando energía.
Todo parecía indicar, que las guerreras elementales querían matar a todos de un solo golpe con sus ataques más poderosos. ¿Lograrían sobrevivir?
—¡Desaparezcan! —exclamó con rabia Aqua, a punto de disparar su ataque.
Pero un segundo antes de hacerlo, Aqua sintió algo extraño en el ambiente, provocando que detuviera sus movimientos.
—¡Por fin volvió a aparecer! —pensó la guerrera del agua, mientras desviaba la atención a sus compañeras— ¡Chicas, volvió a aparecer, sientan la presencia! —y antes de decir algo, desapareció, dejando desconcertado a todos; tanto a sus amigas, como a los demás.
—¿Presencia? —se preguntó algo curiosa Magma.
—¿Pasa algo? —les preguntó muy intrigada Usagi.
—No lo sé —le respondió ingenuamente Tera—. Magma, ¿sucede algo?
—Estoy sintiendo la presencia de la que hablaba Aqua, está con el otro grupo —le respondió algo sería Magma—. Tera, sígueme —le pidió, al tiempo que volvía su atención a sus contrincantes— ¡Si nos quieren seguir, adelante! —decía algo emocionada— ¡Nosotras nos adelantaremos! —y tanto Magma como Tera, desaparecieron.
Todos miraron la situación sin comprender que sucedía. Sólo vieron como las guerreras elementales desaparecían. ¿Qué habrá sucedido, y qué las alertó?
Esta historia continuará…
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Bueno, espero les haya gustado. Como ven, y les había dicho, estos son capítulos enlaces. En el próximo capitulo, narraré un poco de lo que sucede en otros lugares, obviamente manteniendo el formato de enlace. A propósito, estoy buscando algún beta reader para los capítulos faltantes y los nuevos que estoy escribiendo, si a alguien se le antoja, puede mandarme un MP. Bueno, y con esto me despido. Hasta el próximo sábado!
