Hola a todos, como todos los sábado les traigo un nuevo capitulo. Espero lo disfruten.
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Cómo recordarán, en capítulos anteriores, Ash estaba iniciando su entrenamiento con el alto mando. Estaba todo listo para comenzar.
—Entonces no tenemos tiempo que perder —dijo Thomas con algo de prisa—, vamos al salón oratorio.
El grupo se dirigió a la zona subterránea del castillo, donde comenzaría una nueva vida para el joven de Pallet Town.
A diferencia del resto del palacio, aquel lugar era envuelto por energías muy pesadas, y la decoración medieval, lo hacía ver más como un calabozo. El salón oratorio era un salón bastante peculiar; en medio de este, había una especie de cirulo de conjuro dibujado en el suelo, y el decorado no era muy moderno; sólo unas cuantas antorchas que eran encendidas, al parecer, sólo con la voluntad del alto mando; las murallas eran de una piedra muy oscura, y cada piedra, tenían un pequeño pentagrama muy simple ¿Qué función tendrían?
—Ash, párate en el centro del círculo, por favor —le pidió Harvey, a lo que el joven asintió y obedeció—. Aaron, Rin, aléjense del círculo, y observen atentamente lo que haremos. Esta especie de conjuro, puede servirles para liberar el poder de seres que superen el suyo... Sólo espero que jamás lo usen.
—De acuerdo —asintieron algo confundidos los dos jóvenes.
Los cuatro miembros del alto mando se pararon fuera del círculo a una distancia simétrica, sólo la punta de sus pies tocaba los bordes del círculo, y muy concentrados, se quedaron mirando a Ash fijamente.
Tanto Aaron, Rin como Ash, veían muy concentrados cada movimiento del alto mando. Primero, levantaron sus brazos con sus manos abiertas frente al entrenador, y de pronto, una fuerte luz comenzó a brillar en cada trazo del círculo, provocando que la sala se iluminará, como si un Pokémon usara destello.
¿Qué habrá sucedido? ¿Le habrá ido bien a Ash?
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Capítulo 42: "El final del entrenamiento y el despertar del elegido"
Era un lindo día, muy tranquilo, los Pidgey y Starly revoloteaban en el bosque, lugar donde al parecer, se encontraba entrenando un joven de una forma muy salvaje, haciéndose notar en el retumbar de todo el lugar. Aquellos fuertes sonidos, producidos por lo que presumiblemente eran golpes, rompían la paz del bosque, provocando que los Pokémon salvajes de aquel ecosistema huyeran.
Mientras en el pueblo, también se sentía el retumbar de aquellos golpes. No era algo habitual, aun así, alteraba la paz de la gente, aunque mucho no parecía importarles; llevaban cinco días de aquel extraño fenómeno.
En el castillo de la reina, curiosamente no la pasaban muy bien, ya que cada golpe hacía temblar el castillo. No era grave, pero en los pisos más altos, asustaban. Y en la casa de Aarón, no había nadie; aparentemente, se encontraban en el bosque.
Bienvenidos a mi nueva realidad. Damas, caballeros, mi nombre es Ash Ketchum, mi pueblo natal, Pallet Town, es mi hogar, y mi sueño es ser el más grande maestro Pokémon de la historia. Ahora que lo analizo, que trivial suena ¡Ja! Creo que he visto más de lo que la vida me ocultaba.
En mi tiempo, mis queridos y preciados amigos, conocidos, y las tres mujeres que más amo; mi mamá, por supuesto, la chica que me pescó del río y me salvó de la parvada de Spearow, Misty, y la chica que chocó dos veces conmigo por no mirar a su alrededor, casi corriendo en patines, Sakura; se están enfrentando al escuadrón de la oscuridad.
En este tiempo no lo saben, pero de aquí a diez años más, serán atacados por aquellos seres malignos. En aquella batalla, lamentablemente, Aaron tendrá que sacrificarse por el bien de todos. Tengo noción que no debo decir nada que intervenga el paso del tiempo, Celebi me lo advirtió, y creo que, por la misma razón me envió a este tiempo.
Les he escuchado a todos sobre la leyenda del elegido, de quién se cuenta que volverá el equilibrio que, al menos en este tiempo, más no en el mío, existe; Pokémon y humanos trabajando unidos, y que Ho-oh vuelva a nosotros y corrijamos los errores de nuestros antepasados, quienes lo desterraron. La primera vez que vi a Ho-oh, fue cuando conocí a Misty, y curiosamente, la segunda vez que lo vi, fue cuando me despedí de ella. En un inicio no le presté mucha atención, pero luego me di cuenta que él sentía como deber, el orientarme el camino correcto, como la tercera vez que lo vi, cuando por impulsivo, casi me absorbe la oscuridad. Si Ho-oh tiene planes conmigo, entonces haré lo que me pida, si él cree que soy el elegido, entonces haré valer su confianza en mí, protegiendo a mis amigos, a todas las personas y todos los Pokémon, y a todos los que viven en todas las dimensiones, a mi mamá, a Misty, y a Sakura.
Puedo imaginar el verdadero poder de Arades, el líder de aquellos seres malignos, y también conozco mí, aún poco poder; y no me siento preparado para enfrentarlo. Sé que todos dicen que soy el elegido, y ojalá eso sea cierto, pero mientras más me insistan aquello, prefiero seguir siendo Ash Ketchum, un joven entrenador de un pueblo, al que llaman el lienzo en blanco de Kanto.
Si me preguntan cuál es mi sueño, debo decirles que, ahora, es derrotar al escuadrón de la oscuridad, y haré todo lo posible para lograrlo. Pero siendo realistas, creo que sí lo llego a lograr, jamás me enteraré. No me pregunten por qué pienso algo así, es solo un presentimiento… ¡Ja! Siempre he sido una persona instintiva, y creo que liberar mi poder oculto, sólo logró volverme más sensible a esto, o simplemente estoy loco.
Sé que Celebi me dijo que no me preocupara de los sucesos de mi época, pero ¿cómo podría ignorar que, mientras ellos arriesgan su vida, yo aquí, estoy simplemente entrenando? Solo sé que, en cuanto termine mis deberes aquí, podría volver con los demás.
Celebi también me dijo que, por estos casos de emergencia, alteró el flujo del tiempo, por lo que desconozco cuánto tiempo ha pasado en mi época. ¿Cuánto habrá pasado? ¿Díez minutos, diez días, diez años? O tal vez, llegue en el mismo instante en que Magma atacó con las cartas Sakura, en el parque de diversiones de Tomoyo; pero no sé preocupen chicos, tengo fe que estos seis meses de entrenamiento sirvan para algo. No es necesario que ustedes me lo digan tampoco, sé qué no tengo que decir nada de lo que pasará en el futuro, lo sé por experiencia propia, ¡Jejejeje! ¿Cómo podría ayudarlos si no llego a nacer?
En el bosque se veían a dos personas luchar, aparentemente. Uno de los luchadores, lucia ropa muy gastada y dañada, color azul, los cuales se veían ajustados a su cuerpo por causa de su aumentada masa muscular; pantalones, los cuales le quedaban holgados, muñequeras y zapatos color café. Su cabello color azabache le llegaba hasta los hombros, piel morena, y un detalle que le caracterizaba en su rostro, con forma de "z". Su rival, era exactamente igual, pero este se veía muy extraño; no parecía tener un cuerpo físico, parecía creado con energía; parecía ser una sombra, o algo por el estilo.
Todo esto era atestiguado por un joven, y quienes parecían ser sus padres. En eso, una joven chica de cabello rubio se acercó al grupo.
—¡Aaron! —llamó la joven rubia, mientras se acercaba al grupo.
—¡Princesa Rin! —le llamó el joven, haciendo un saludo levantando su brazo derecho, muy emocionado. Parecía no haberla visto desde hace mucho.
—¿Eh? —el joven peli azabache que entrenaba, se detuvo, percatándose de la llegada de Rin, uniendo a su cuerpo aquel otro ser— Es Rin. ¿A que habrá venido? —se preguntaba muy extrañado, acercándose al grupo.
—Los estaba buscando —comenzó a decir algo agitada la princesa—, no los encontré en su casa, así que decidí venir al bosque, pensé que aquí los encontraría, y como este es tu lugar favorito, Aarón.
—Conoce muy bien a Aarón, princesa Rin —le decía Harvey, observando a los dos jóvenes de forma cómplice—. Veo que lo ha investigado muy bien. ¿Será por alguna razón? —le remató de forma pícara, provocando el sonrojo en los dos, evitándose las miradas.
—Princesa Rin, tanto tiempo. ¿Cómo ha estado? —le saludó el joven moreno, acercándose frente a ella.
—¿Te conozco? —le preguntó muy extrañada Rin, comenzando a mirarlo con detenimiento— Es extraño, creo haberte visto antes.
—No me sorprende que no me reconozca, he cambiado mucho —le decía caballeroso, aún si, notándose cierto deje de confianza—. Cuando terminé de liberar mi energía con el alto mando, me interné en el árbol del inicio por tres meses. Hace dos días volví, y bueno, el tiempo ha pasado en mí. ¡Jejejeje! —le comentó muy apenado, rascando su mejilla derecha— Además, creo que mi cabello creció más de lo que creía —decía algo incómodo, mientras tomaba el cabello que ahora, según él, le sobraba.
—¡¿No me digas que eres tú, Ash?! —gritó de la impresión Rin. Y no era para menos, hacía casi seis meses que no lo veía. El cambio físico que había tenido, fue radical.
—Ya le había enseñado todo lo que sabía, así que decidió ir a entrenar sólo —comenzó a contar Harvey—. Pese a mis insistencias de acompañarlo, se negó, y creo que fue la mejor opción, yo solo le hubiese estorbado —decía casi orgulloso, mirando a Ash y luego a Rin.
—Por supuesto que no, Harvey —dijo muy apenado Ash—. Usted fue muy importante en mi aprendizaje, después de todo, era muy torpe. ¡Jejejeje!
Hace seis meses atrás.
Ya habían pasado dos días desde que el poder de Ash había sido liberado, y ahora estaba en entrenamiento.
—Bien Ash —comenzó a decir Harvey, dando a entender que el entrenamiento había comenzado—, comenzaremos aprendiendo a controlar tu energía, no creo que te resulte difícil.
—De acuerdo —le asintió, comenzando prácticamente a la fuerza a concentrar energía en sus manos. Lamentablemente, lo que hacía no servía para nada, salvo para perder la paciencia y desesperarse, cosa que notó Harvey.
—No te esfuerces, solo concéntrate, visualiza esa energía en tus manos, siéntela.
—¿De esta forma? —Ash comenzó a crear presión con su energía, comenzando a crear una esfera de energía, la cual, por su inestabilidad, perdió el control de ella.
—¡No Ash, relájate, sino va a…! —pero Harvey no alcanzó a terminar su explicación, y la esfera de energía explotó— …explotar en tu cara —y así, Ash terminó con su cara pintada de carbón.
Ash seguía entrenando muy duro, le costaba mucho trabajo controlar su energía, y así estuvo practicando dos meses, hasta que lo logró, pero de forma muy inestable.
Dos meses después.
—Bien Ash, ahora practicaremos tu técnica de lucha.
—¿Técnica de lucha? —le preguntó muy extrañado Ash.
—La única forma de controlar a la perfección tu energía, es por medio de la concentración, y la única forma de ganar esa concentración, son las artes marciales.
—¿Artes marciales?
—Así es —le asintió Harvey—. Es un método muy antiguo de lucha cuerpo a cuerpo, pero es mucho más que eso, también es la unión de tu cuerpo, tu mente, tu alma, tus sentidos. Todo debe ser uno.
—Eso suena complicado —dijo muy confundido el entrenador.
—No te preocupes por eso —dijo con mucho ánimo Harvey—. Primero, tendrás que aprender las técnicas de concentración, esto es para adivinar los movimientos de tu rival.
—Ahora suena más complicado, no creo que pueda— concluyó Ash, completamente abrumado.
—Tranquilo Ash —le pidió Harvey—, no pienses, sólo déjate llevar por tus instintos; por tus corazonadas.
—De acuerdo.
En un inicio, a Ash no le costó mucho adivinar los movimientos de Harvey, pero cuando comenzó a practicar las artes marciales, comenzaron sus problemas. La ya conocida impulsividad del joven, no le ayudaba en mucho; sólo se dedicaba a tirar golpes a lo loco, sin acertar ninguno. Lo único que lograba, era terminar completamente golpeado y lastimado.
Ash intentó perfeccionar sus técnicas de lucha durante un mes, y lo logró; con mucho esfuerzo, pero lo logró.
Ya cumplido el mes…
—…me voy al árbol del inicio —dijo Ash con mucha seguridad, levantándose de golpe de la mesa.
Ya era de noche, los cuatro estaban cenando, y aquella decisión tomó por sorpresa a la familia.
—Ash, ¿estás seguro? —le preguntó Harvey muy preocupado— Aun no estás listo para ningún tipo de misión o desafío.
—Lo sé, Harvey —respondió muy serio el aludido, se detuvo por un momento, miró a todos, y retomó la palabra—. Pero si continúo entrenando de esta forma, no creo que llegue muy lejos, creo que solo la presión me obligará a sacar todo mi potencial.
—Pero Ash… —iba a objetar Harvey.
—Quiero que me sea sincero con mis avances, Harvey —le interrumpió de golpe Ash, para guardar silencio a la espera de su verdad.
—Creo que estas aprendiendo muy rápido, Ash — e respondió con orgullo el padre de familia—. Tienes razón, no tengo nada más que enseñarte, pero tú impulsividad es tu gran defecto —le explicó muy serio—. Aún no sabes controlarte, quieres resultados ahora, y te aseguro que, con esos ánimos, en el árbol del inicio sólo conseguirás la muerte.
—Si llego a morir, confirmaré que no era el elegido, y que no era el indicado para derrotar a los soldados de la luz —reflexionó muy pensante Ash.
—Al menos deja acompañarte en tu entrenamiento, al menos para apoyarte.
—Muchas gracias por su ofrecimiento, Harvey —le negó con la cabeza el entrenador—. Si estoy con usted, dependeré de su compañía y ayuda. Mi idea es ir solo.
—De acuerdo Ash —aceptó rendido Harvey—, no puedo detenerte. Si esa es tu decisión, no me queda otra más que aceptarla.
—¿Entonces cuando partirás, Ash? —le hablaba Elisa con una mirada melancólica, muy preocupada.
—Partiré mañana en la mañana.
—¡¿Tan rápido?! —exclamó Aaron, parándose de golpe de la mesa, mirándolo melancólicamente— ¿Por qué tan rápido?
—Lo siento Aarón, pero tengo que ser fuerte lo más rápido posible —le respondió con algo de rabia—, necesito controlar mis nuevas fuerzas por completo; si no lo hago, no podré ayudar a mis amigos.
—Si —muy apenado, Aaron miró al suelo—, es cierto —levantó su mirada, y miró a Ash con una sonrisa—. ¡Solo prométeme que regresarás sano y salvo, y muy fuerte!
—¡Te lo prometo Aarón! —le dijo muy animado Ash, poniendo su puño derecho frente a Aaron— Y siempre cumplo mis promesas —a lo que, a esas palabras, Aaron chocó su puño derecho con el de Ash.
Y dicho y hecho, a la mañana siguiente, Ash partió al árbol del inicio para iniciar su duro entrenamiento.
Fin de recuerdo.
—Entrené muy duro en el árbol del inicio, me costó mucho trabajo al inicio, pero logré muy buenos resultados.
—Y se ve desde lejos Ash, estoy impresionada —le decía Rin algo embobada, mirando de pies a cabeza a Ash, detalladamente—. Te ves aún más guapo.
—¡Jejejeje! Gracias Rin —decía muy sonrojado—. Espero sea cierto, no quiero defraudar ni a Misty, ni a Sakura.
—Deben tener mucha suerte las dos —comentó muy contenta—. Es verdad, a lo que vine —comentó sin despegar la mirada de Ash—. Ash, llegó la hora.
—Princesa, ¿a qué se refiere con eso de que llego la hora? —preguntó muy extrañado Harvey.
—Celebi volvió, te está esperando en el castillo —dijo muy seria Rin—. No sabemos cómo sabía que ya estarías listo, pero dijo que tenías que volver ahora a tu tiempo.
—Ya veo —dijo muy serio Ash, muy pensante—. Entonces vámonos al castillo.
El cambio que había tenido Ash fue increíble, y la princesa Rin sí que lo había notado. Se veía muy diferente al joven que salió como un novato de Pallet Town, físicamente, pero ahí seguía el mismo Ash Ketchum; aquel joven que era capaz de sacrificarse por los demás, que no le tenía miedo a nada, y con un coraje indomable. Ahí seguía el buen chico, el que amaba a los Pokémon, el mismo torpe e ingenuo Ash.
Después de unos minutos de caminata, el grupo llegó al castillo de la reina. Allí los esperaba la reina, el alto mando y el viajero del tiempo, Celebi.
—Por fin llegan —comentó algo ansioso Celebi.
—Los estábamos esperando —les comentó la reina—. Ash, Celebi vino a buscarte.
—Si —le asintió con la cabeza Ash—. La princesa Rin me contó todo en el camino. Estoy listo para partir.
—¿Entonces te irás ahora, Ash? —le preguntó muy triste Aaron, mirando a Ash con nostalgia.
—Así es, amigo. Debo partir lo más rápido posible —le respondió con pena Ash.
—Celebi, ¿puedo hablar con Ash por última vez? —le rogó muy desesperado Aaron.
—Estamos con el tiempo justo —le recordó muy serio—. Sólo serán cinco minutos, ¿de acuerdo?
—¡Gracias! —y con mucha prisa, tomó de la mano a Ash, y se lo llevó del salón principal; su destino, era el campo de entrenamiento.
Una vez en el campo de entrenamiento, Aaron comenzó su despedida.
—Ash —comenzó a decir muy triste el joven, con la cabeza baja—. Sé que no puedo detenerte, tu deber es con tu época… Amigo… Te extrañaré mucho…
—Aaron —la voz de Ash, hizo que el aludido lo mirara a los ojos—, sé que la pasamos muy bien estos meses, y eso es algo que jamás olvidaré… Hagamos que el tiempo en que vivamos, no sea una barrera entre nosotros. Suceda lo que suceda, siempre seremos amigos.
—Eres muy optimista. Qué envidia te tengo —decía entre lágrimas, mientras miraba las planicies, y la cumbre del monte Moon—. No tengo tanta fuerza como tú, se a la perfección que no nos volveremos a ver nunca más.
—Aaron —dijo con mucho entusiasmo Ash, tomando de los hombros al joven—, siempre ten en mente lo que hemos vivido estos meses, nunca jamás olvides estos días. Creo que es la mejor forma de volver a vernos cuando queramos, ¿no crees?
—Jamás podría olvidar estos meses…, han sido los mejores de mi vida —le respondió algo más feliz.
—¡Ya sé! —de pronto, Ash cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse— Espera un momento —Aaron no entendía que pasaba, hasta que vio como el aura de su amigo comenzó a aumentar, y a desvanecerse de golpe—. Listo. Si de verdad quieres hablar conmigo, solo llámame con la mente, así nunca perderemos contacto.
—¿Qué hiciste Ash? —le preguntó muy desconcertado.
—Sólo desperté tu energía psíquica. Ahora podrás hablar de forma telepática en el tiempo, gracias a un convenio con Dialga.
—¡Increíble! —decía Aaron muy sorprendido— ¡No sabía que podías hacer eso!
—También veo que por fin aprendiste a bloquear tu mente —le comentó una pequeña voz, ya conocida para él—. Entrenaste muy bien tu mente.
—Si —le asintió muy orgulloso Ash—, fue un entrenamiento muy duro Pikachu, pero los resultados fueron muy buenos, aunque…
—¿Aunque? —le preguntó muy confundido por lo dudoso en sus palabras.
—No tengo el poder suficiente para derrotar al escuadrón de la oscuridad, creo que si quiera para vencer a las guerreras elementales —concluyó muy pensante, y preocupado a la vez—. Sé que no las he visto, siquiera las conozco, pero si me baso en el poder que tenía Elix, sé que no tendré ninguna oportunidad de ganar.
—Ya veo —soltó algo preocupado Aaron, para intentar emular el optimismo de su amigo—. ¡No te preocupes por eso ahora, Ash! ¡Sé que encontrarás el método de derrotarlos!
—Tienes razón —le respondió Ash con el mismo entusiasmo—, la encontrare de alguna u otra forma.
—¡Así se habla! —les apoyó Pikachu con mucho entusiasmo—. Ash, te deseo mucha suerte, y que lo aprendido te ayude en tu tarea.
—Gracias Pikachu.
—Aún tengo una duda, Ash —volvió a interrumpirle Aarón, muy curioso—. ¿Cómo lograste hacer un convenio con Dialga?
—¡Jejejeje! En verdad no lo sé, sólo se lo pedí. Confío que Dialga me haya escuchado, y cumpla mi deseo.
Y como los cinco minutos habían pasado, Celebi apareció de la nada entre los dos.
—Ash, tenemos que irnos —dijo algo ansioso Celebi.
—Lo sé, Celebi —muy triste y nostálgico, el joven miró a Aarón y a Pikachu—. Aarón, Pikachu, fue un gusto el haberlos conocido, me siento muy feliz de haber convivido todos estos meses con ustedes. Por favor, cuídense mucho —inevitablemente, el entrenador de Pallet Town comenzó a llorar por la despedida—. Aarón, no olvides que siempre seremos amigos.
—Tú también, Ash —dijo entre llantos—. Yo nunca olvidare que somos amigos, ¡eso jamás!
—Celebi, cuando quieras —de pronto, en el cielo se abrió un umbral, por gracia del poder del viajero del tiempo, y con ayuda de la fuerza psíquica, este comenzó a llevarse a Ash—. Hasta siempre, chicos —se despidió entre llantos— ¡Hasta siempre!
De pronto, una luz verde muy fuerte envolvió a Celebi y a Ash por algunos segundos, mientras el entrenador se despedía con sus dos manos a lo alto, y de pronto, desaparecieron.
—Él no cree que sea el elegido, pero yo sé que lo es —afirmó con seguridad Aaron, limpiando sus lágrimas con su mano derecha empuñada.
—Por supuesto que lo es —le asintió con mucho orgullo Pikachu—. Ash siempre ha sido humilde, y el entrenamiento y su experiencia durante la guerra que han tenido, lo han hecho madurar mucho, o al menos eso pienso.
—Ya veo —Aaron desvío su mirada a Pikachu, y la volvió al cielo—. Suerte Ash… Suerte.
...
En ciudad Vermilion, se encontraban escondidos Delia, el profesor Oak, Sakura Haruno y Ami Mizuno, Sailor Mercury, quienes cuidaban a Dawn y Marina, quienes estaban inconscientes por extrañas condiciones, y a un extraño Ash, el que, hasta ese momento, actuaba más como un frío cobarde, como si no tuviese sentimientos.
—Henry desapareció cuando Ash nació —decía Delia, continuando la historia de su pasado.
—¿Nunca más supieron de él? —preguntó muy extrañada Sakura.
—Dos semanas después de su desaparición, nos enteramos que se fue a la región Orre —contestó muy serio el profesor Oak—. Fuimos a Orre, pero no encontramos ninguna pista de él. Fue como si se lo hubiese tragado la tierra.
—Es muy extraño —comentó muy pensante Ami—. Si le hubiese pasado algo, lo hubiesen sabido de inmediato.
—No pensemos en esas cosas ahora, niñas —interrumpió Delia de golpe—. Yo tengo confianza que Henry está bien.
De pronto, un fuerte movimiento sísmico se produjo en la zona, obligando a todos a salir de aquel lugar, el cual, a los segundos, cayó a pedazos.
—Esto cada vez se pone peor —comentó con rabia Oak—. Si esto continua así, el planeta se verá muy afectado, será muy difícil reconstruirlo.
Y pasado el sismo, comenzaron a aparecer Pokémon poseídos y seres de los soldados de la luz, o escuadrón de la oscuridad.
—Mal momento para que aparezcan, más con Dawn y Marina todavía inconscientes —dijo muy preocupado el profesor.
—¡Maldición, nos costará mucho derrotarlos, más siendo nosotras dos solas! —pero de la nada, dos gruñidos resonaron al aire, apareciendo frente a todos Ho-oh y Ryaquaza.
—¡Miren, son Ho-oh y Ryaquaza! —dijo muy sorprendido el profesor, mirando e indicando al cielo.
—¡Increíble, son enormes! —comentó muy sorprendida Ami.
—Creo que Ho-oh lo tenía Satoshi —comentó con entusiasmo Sakura— ¡Perfecto, tenemos una oportunidad de ganar!
—¡Ja-ja-ja-ja! No me hagan reír —resonó una desagradable voz en el ambiente, apareciendo al segundo un extraño ser de aura oscura, siendo rodeado por los Pokémon poseídos— ¡Ataquen al pajarraco colorido y al dragón, ahora!
Los resultados fueron exactamente iguales que el ataque a los equipos de Misty y May; Ryaquaza y Ho-oh cayeron de un solo golpe, quedando debilitados en el suelo.
—¡Malditos, ahora verán! —Sakura iba a preparar su ataque, pero antes que siquiera pudiera reaccionar, los Pokémon de hierba usaron sus látigos cepa para anular sus movimientos por completo— ¡Qué rayos! —intentó zafarse, pero sin éxito— ¡Suéltenme, ahora!
—¡Burbujas congelantes de…! —pero antes que Ami lograra ejecutar su ataque, los Pokémon tipo eléctrico usaron sus truenos en la joven, quedando inconsciente, y con algunas quemaduras.
—¡Ja-ja-ja-ja! Estúpidos, les dijimos que nos dejaran el camino libre para eliminarlos rápido, pero ustedes decidieron sufrir lentamente —dijo con ironía aquel ser maligno, levantando su mano hacia el frente, dejando ver un fragmento de la perla de Shikon envuelto en oscuridad—. Monstruos inútiles, eliminen a esos humanos.
Y con la orden de aquel ser, todos los Pokémon comenzaron a cargar sus ataques más fuertes, los cuales tenían más fuerza de lo normal.
—¡Si esos ataques nos llegan, será nuestro fin! —dijo resignado el profesor.
Y después de unos segundos, los Pokémon atacaron al grupo…
...
—Muchas gracias, Celebi —le agradeció con entusiasmo Ash—. A partir de ahora, yo me encargo de todo.
—Todos confiamos en ti, Ash —le comunicó esperanzado Celebi—. Te deseo suerte, y elimina a todos esos tipos por el bien de todos.
—¡Por supuesto!
...
…hasta que el ataque impactó de lleno en el grupo.
—¡Bloqueo aural! —pero de pronto, aquella cortina de polvo que se levantó, se desvaneció, apareciendo un campo de energía alrededor de todos, con un Ash que se veía furioso— ¡Suelten a Sakura, ahora! —nadie había logrado darse cuenta, pero antes de actuar, Ash ya tenía en brazos a Sakura.
—¡Qué rayos! —el ser oscuro miraba incrédulo lo que sucedía, sin entender aún que pasaba.
Mientras todos veían confundidos lo que sucedía, Ash había aparecido a un lado de Ami, sin que nadie lograra percatarse de cuando se movió. Miró a la pelíazul, y con una expresión de enojo, miró a aquel ser oscuro, mientras comenzaba a acumular energía, notándose en un aura azulada.
—Ash…, por fin despiertas… —logró decir muy desconcertada Sakura, aún sin dar crédito a que sucedía, y sin entender como de un segundo a otro, pasó de estar al borde de la muerte, a estar en los fuertes brazos del joven entrenador, a salvo— ¡¿Cómo hiciste eso?!
—Sakura, que bueno que llegué a tiempo —le respondió muy satisfecho y feliz, mientras la bajaba con delicadeza, ayudándola a dejarla de pie—. Disculpa la tardanza, pero unos asuntos me retrasaron.
—¿Cómo hiciste todo eso? —le volvió a preguntar Sakura muy desconcertada— No pudimos hacer nada contra ellos.
—Lo sé, Sakura —miró a Ami, y se le acercó—. Veo que Ami quedo muy mal herida, esta inconsciente —comentó muy serio, mientras se agachaba y ponía su mano derecha en su pecho, comenzando a concentrar parte de su energía en ella. De pronto, las heridas de Ami sanaron, y de a poco comenzó a recuperar su consciencia—. Ami, ¿estás bien?
—¡Ah…! —y en compañía de un grito ahogado, Ami se sentó de golpe en el suelo— ¡¿Qué pasó?!
—Estabas muy herida, y Ash te sanó… —le respondió por inercia Sakura, aún sin creer que pasaba—. No sé cómo, pero lo hizo.
—¿Qué Ash hizo qué? —preguntó algo confundida Ami, comenzando a mirar su cuerpo, notando que estaba en perfectas condiciones— ¡Increíble! ¡¿Cómo lo hiciste?!
—Sólo te transferí un poco de mi energía, nada más —le respondió algo apenado por la situación—. Perdóname Ami la espera, me alegra haber llegado a tiempo —Ash se levantó con Ami, miró a su madre y al profesor, quienes veían a Ash sorprendidos, y algo preocupados.
—Ash, ellos son muy poderosos, lo mejor será huir, no tenemos oportunidad —le advirtió Ami muy preocupada.
—Sakura, Ami, vuelvan con mi mamá y el profesor Oak, yo me encargaré de ese tipo y volveré a esos Pokémon a la normalidad —dijo de forma arrogante, desconcertando a las dos jóvenes.
—No sé qué fue lo que hiciste, pero ¿qué te hace pensar que nos podrás derrotar? —le preguntó con mucha confianza aquel ser oscuro.
—Porque tú eres un debilucho —le respondió Ash con mucha seguridad y sin titubeos—. Dependes completamente del poder de la perla de Shikon, y sin ella no eres nada.
—¡No digas estupideces! ¡Muere! —el ser activó el poder de la perla en él, y se lanzó a atacar a Ash. Su movimiento fue tan rápido, que parecía que había desaparecido.
—Los tipos malos como tú… —Ash simplemente levantó su mano derecha abierta frente a él, y a centímetros de asestar su golpe el ser, logró detenerlo de golpe, como si de una fuerza psíquica se tratase—, no deben existir, y mucho menos si les hacen daño a mis amigos, a mi familia y a los Pokémon —el joven empuñó su mano, y el ser explotó, mientras desviaba su atención a los otros seres, y a Pokémon poseídos—. Ahora es turno de ustedes —miró a su alrededor, y analizó a todo el ejército. Levantó su mano derecha, y de pronto comenzó a temblar—. Esta técnica elimina únicamente a seres o presencias malignas; podríamos decir que es un purificador, ya que también purgara la oscuridad de los Pokémon —y como si nada, comenzó a concentrar una cantidad de energía abrumadora— ¡Desaparezcan, malditos! —y la hizo explotar, borrando por completo a todos los seres oscuros que había, y eliminando la oscuridad que invadía a los Pokémon, volviéndolos a la normalidad.
El cielo después de tantos días, por fin mostró su celeste puro en un círculo rodeado por la energía maligna, durando solo unos cuantos segundos, ya que la oscuridad volvió a invadir todo el cielo.
—Como lo suponía, aun me falta mucho entrenamiento, no pude eliminar la energía maligna del lugar —reflexionó muy serio Ash.
—¡Eres increíble, los derrotaste a todos sin moverte! —le gritaron Sakura y Ami muy sorprendidas, acercándose al joven con exageración, muy emocionadas y admiradas.
—Chicas, ¿qué sucedió desde que me fui? —preguntó ingenuamente.
—Pasaron muchas cosas… —comenzó a intentar explicarle Sakura, pero fue interrumpida.
—¡Hijo! —de pronto, Ash se vio atrapado en un fuerte y acogedor abrazo de su madre.
—Mamá… —algo sorprendido, Ash miró a su madre, quién simplemente lloraba de alegría y preocupación.
—¡Hijo, pensé que te perdería para siempre! —comenzó a decir entre llantos, muy feliz.
—Mamá… —el joven no fue capaz de aguantar las lágrimas, así que apoyó su cabeza en el regazo de su madre, y por fin comenzó a soltar toda su preocupación y miedo— ¡Mamá, te extrañé mucho! —gritó casi llorando— ¡Estaba muy preocupado por ti, todos los días pedía para que estuvieras bien! ¡Mamá, perdóname, te quiero mucho!
Pese a todo lo que había pasado, y a lo que era ahora, Ash seguía siendo el mismo de siempre; un joven de catorce años que sólo vivía para su madre. Tanto el profesor Oak, Sakura, como Ami, prefirieron no interferir en tan íntimo momento, pero siendo testigos de tan emocional momento; más Sakura y Ami, quienes veían con ternura al joven. Después de unos segundos, madre e hijo se separaron, y se quedaron mirándose a los ojos.
—Muchacho, te has vuelto muy fuerte —comentó el profesor muy sorprendido, pero no extrañado… curiosamente—. Ya no te pareces en nada al joven terco que salió de Pallet Town con un Pikachu desobediente —pero en su voz aún se notaba preocupación, más cuando observó a Dawn y a Marina—. No sé qué habrá pasado, pero Dawn y Marina perdieron el conocimiento, y no sabemos cómo despertarlas.
—No se preocupe profesor Oak, veré que puedo hacer —le comentó Ash, mientras se acercaba a las dos jóvenes; se agachó, y las tocó en la zona de su corazón—. Ya veo, alguien desató el poder oculto de Dawn y Marina —comenzó a explicar muy serio—. Lamentablemente, sus cuerpos no están acostumbrados a tanta carga, por eso perdieron el conocimiento.
—Hijo, ¿cómo averiguaste todo eso? —le preguntó muy sorprendida Delia.
—En un inicio, pasé por lo mismo —comenzó a explicarle—. Cuando mi poder se desató, me costó mucho trabajo controlarlo, ya que mi cuerpo no estaba acostumbrado.
—Es extraño —le interrumpió Ami muy confusa—, nos habían dicho que tu poder y conciencia fue arrebatada por Magma.
—¿Quién es Magma? —preguntó Ash, muy curioso— Fue poco lo que me contó Celebi.
—Es la guerrera elemental del fuego —le respondió muy seria Sakura—. Ella fue quién, supuestamente robó tu energía y conciencia.
—Qué extraño —comenzó a decir muy extrañado Ash—. Lo último que recuerdo, fue que le pedí a Ed que salvara a Sakura, después envié a Charizard para que los ayudara, y luego la rueda de la fortuna colapsó. Luego de eso, desperté en la época de Aaron.
—¿Entonces qué fue lo que se robaron? —preguntó muy extrañada la señorita Haruno.
—No lo sé —comentó muy pensante, mientras posaba su mano derecha en la cabeza de la peli rosada—. Primero, quiero averiguar que pasó en mi ausencia.
Todos miraban muy desconcertados tan extraña situación, mientras Sakura se encontraba entre incómoda y nerviosa. Luego de unos minutos, Ash retiró su mano, y sólo sonrió.
—¡Es increíble, mi viejo amigo Satoshi se ha vuelto muy poderoso! —comentó muy sorprendido— También veo que han tenido percances con Kyogre y Groudon, y las guerreras elementales les han causado muchos problemas —ahora dijo muy desconcertado—. Y mi querida novia se hizo cargo de mis Pokémon —dijo muy feliz—. Veo que también conoció a Paul, y no le fue muy bien —y luego tomó una pose pensante—. Veo también que la tele transportación es imposible.
—¡Es increíble, ¿todo eso lo averiguaste con sólo tocar mi cabeza?! —exclamó casi fuera de sí Sakura, completamente maravillada.
—¡Jejejeje! Si —le asintió muy apenado—. Mis habilidades psíquicas también despertaron.
—¡Jovencito, ¿qué es eso que tienes novia?! —le reclamó de golpe Delia, mostrando una expresión de molestia.
—¡Mamá… yo…! —comenzó a decir muy nervioso Ash, muy asustado— Se la promesa que te hice, no quería que lo supieras así de sorpresa… Perdóname…
—¡Se suponía que mi propio hijo debía decírmelo primero, no su novia! —le dijo un poco menos molesta… medio en broma…
—¿Eh…? —aquellas palabras confundieron mucho al joven, quién pasó del miedo, a la extrañez.
—Te gusta el riesgo, por eso siempre estás acompañado de gente que le gusta el riesgo —comentó muy feliz Delia—. Sakura es una chica muy valiente, y tus amigos son muy leales. Aquella promesa que me hiciste cuando pequeño, también transmítelas con ellos, se lo merecen.
—Mamá… —susurró el joven muy feliz— ¡De acuerdo, lo haré!
—Ash, ¿ahora qué haremos? —le preguntó el profesor Oak.
—Primero, recuperaré la energía de Ho-oh y Ryaquaza —comentó mientras formaba dos esferas de energía, y las lanzó a los Pokémon, recuperándolos por completo—. Lo mejor será que ellos se queden con ustedes —comenzó a explicar, mientras desviaba su mirada a las desmayadas—. Tengo la intuición que lo que les sucedió a Dawn y Marina, tiene relación con Ho-oh y Ryaquaza.
—Ash, ¿y tú qué harás? —le preguntó muy preocupada Delia.
—Primero, le haré una visita a unos viejos amigos —dijo con mucho orgullo y nostalgia—, después comenzaré a buscar quienes puedan ayudarnos.
—Ya veo —dijo Delia algo triste, mostrándole una sonrisa a su hijo—. Sé que no puedo retenerte, no puedes estar quieto por mucho —la joven madre caminó hasta su hijo, y lo abrazó—. Pensé que te perdería para siempre, y cuando logro recuperarte, es para despedirme nuevamente; así ha sido desde que empezaste tu viaje. Ash, te lo suplico como mi único hijo, regresa con bien.
—Mamá, no te preocupes por mí —dijo muy feliz Ash, respondiendo al abrazo, muy nostálgico, y luego separarse para mirarla a los ojos—, tú por favor cuídate, no quiero que te pase nada malo, yo puedo defenderme solo.
—Mi hijo… —era como si presintiera algo, pero esta vez, llorando, abrazó a su hijo con mucha fuerza— Mi niño… —luego se separó, y vio a su muchacho, fingiéndole un regaño— ¡Jovencito, te prohíbo que te derroten, ¿me escuchaste?!
—¡No mamá, nadie lo hará! —le respondió con decisión, levantando su puño derecho a la altura de su cara, para luego mirar a Sakura y a Ami—. Chicas, necesito que me acompañen —les pidió con seriedad—. En este instante, ninguno de nosotros tiene el suficiente nivel para derrotar a estos tipos —les comentó, mientras desviaba su mirada a las dos desmayadas—. Dawn y Marina despertaran en cinco minutos —y desvió su atención al profesor—. Profesor, por favor, necesito que les diga a los chicos lo siguiente, es muy importante, ya que en estos instantes deben estar peleando, y lo más seguro es que perderán.
—¿Qué quieres que les diga? —le preguntó muy serio el profesor.
—En la dimensión donde vive Goku y Gohan, existe un umbral que los lleva a otra dimensión, la conocen como la habitación del tiempo y la mente. Es una dimensión donde no alberga vida, y el tiempo avanza mucho más lento que en esta dimensión, es ideal para entrenar, ya que, en ese lugar, un día equivale a un año.
—¿Realmente existe un lugar así? —preguntó algo sorprendida Ami.
—Así es —le asintió Ash—, pero tiene sus límites y reglas. Solo pueden entrar dos personas por día, y no podemos pasarnos del día, o año, como quieran decirle, sino quedaremos encerrados en ese lugar pasa siempre, pero sé que Palkia lo entenderá, y hará excepciones.
—Ya veo, creo que será una buena idea —le asintió muy pensante el profesor.
—Sakura y Ami entrenaran conmigo, y bueno… —ante su propia seguridad, Ash sonrió—, espero que lo que quiero hacer, funcione.
—Ash, si tú crees que lo que tienes planeado funcionará, confiaremos en ti —le respondió con mucha seguridad el profesor.
—Gracias profesor —le asintió al profesor—. Sakura, Ami, ¿están listas? —les preguntó con entusiasmo, a lo que las jóvenes asintieron— ¡Entonces no hay tiempo que perder, vámonos!
Sin mediar más palabras, Ash tomó de una mano a Sakura y Ami, con tal seguridad, firmeza, y delicadeza, que curiosamente para ellas, se sonrojaron, mirando al joven con mucha pena. Explotó su energía, y se vio al Ash que había entrenado en el pasado; un cuerpo más firme, al cual la ropa le quedaba más ajustada, y con su cabello un poco más largo del que tenía.
—Mamá, profesor, por favor cuídense —les pidió con algo de miedo y preocupación—. Por favor, cuéntenle a los demás todo lo que está pasando, ellos sabrán que hacer —hizo una pequeña pausa, y optó por su despedida—. Mamá, profesor… Luego nos veremos —y desapareció de la nada.
—Ese muchacho sigue siendo muy impulsivo, el mismo de siempre —comentaba con orgullo el profesor.
—Ese es mi Ash… —concluyó Delia con nostalgia, pensando en sus propias palabras—. Mí Ash…
Ash por fin aprendió a utilizar el aura, y a la perfección. Ahora se ha convertido guerrero muy poderoso, ¿pero será suficiente para derrotar al escuadrón de la oscuridad?
Esta historia continuará…
...
Y así, señoras y señores, es como pongo un quiebre completo a la historia. En el próximo capitulo, continuare, por decirlo de alguna forma, la historia. Nos vemos el próximo sábado!
