Hola a todos. Como vieron, el capítulo fue el final de la batalla, pero no el final del arco. Estos capítulos serán un punto de inflexión en la historia, ya que terminarán el arco. Puede que se lea raro en ciertos pasajes, pero será muy interesante. Disfruten la lectura!
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Capítulo 45: "El inicio del plan dos, la revelación de Dialga y Palkia"
La batalla contra las guerreras elementales había llegado a su fin, y debían primar la sinceridad; jamás tuvieron ninguna oportunidad contra ellas. Habían sufrido una derrota apabullante, en especial por parte de Dark, quién los expuso a un poder tan grande, que nadie siquiera pudo tocarla.
Todos estaban en el suelo, al parecer según las guerreras elementales, muertos, luego que ejecutaron con ayuda de la guerrera que supuestamente estaba de su lado, Wind, su técnica más poderosa, el juicio elemental. Los únicos que se habían salvado del ataque, fueron May, quién estaba inconsciente, y Gohan, quién fue que el causante de su actual estado por protección, ya que la coordinadora de Hoenn había expuesto no sólo su integridad física, sino también, su propia vida.
—Esto es una pesadilla… —decía Gohan con mucha rabia, empuñando con fuerza sus manos mientras miraba a May, quién estaba en recostada en sus piernas— May, ¿qué haremos ahora?
De pronto frente a ellos, apareció un ser color morado, agarrando de la ropa con su boca a una joven.
—¡¿Eh?! —el joven saiyajin se sorprendió mucho al ver que habían aparecido de la nada, y mucho más al ver a quien tenía, o más bien, a quién había salvado— ¡Misty!
—Hola Gohan… —le saludó muy exhausta, mostrando expresiones de dolor— ¿Cómo estás? —le preguntó mostrándole una sonrisa.
—¡¿Pero cómo están aquí —preguntaba Gohan, mientras los indicaba supuestamente tirados en el suelo—, si ustedes están allá tirados?!
—Son sustitutos —le respondió telepáticamente Espeon.
—¡¿Sustitutos?! —exclamó bastante sorprendido, mientras el Espeon y la Misty que estaban tirados, desaparecían de la nada— ¡Increíble!
—Antes que el ataque de las guerreras impactara…, Espeon creó unas copias de nosotros como sustitutos…, y nos tele transportamos a un lugar seguro, hasta que Espeon… sintiera que esas niñas se fueran.
—Ya veo… —soltó con sorpresa Gohan, para decirles muy angustiado— ¡Pero los demás…!
—Tranquilo —decía Pikachu gracias a la telepatía compartida de Espeon, apareciendo entre el grupo muy exhausta—, todos están durmiendo.
—¡¿Durmiendo?! —exclamó aún más sorprendido Gohan.
—Sólo escúchalos roncar…, Gohan —le pidió Misty.
Y prestando mayor atención, Gohan escuchó cualquier clase de ruido proveniente del grupo, confirmando las palabras de la Pikachu y de Misty en los ronquidos de su padre.
—¡Qué bien, están todos a salvo! —celebró muy inquieto Gohan— ¡Pero ¿cómo…?!
—Tuve que utilizar mi energía para usar un campo de energía como protección —le explicó la Pikachu—. Estoy un poco exhausta, pero al menos evité que la técnica no tuviese su efecto mortal.
—¡Genial, son increíbles!
—El único problema, fue que tuvimos que suprimir su energía, fue la única forma de salvarlos —dijo Espeon.
—¿Suprimir energía? —preguntó extrañado el saiyajin.
—El campo de energía no sólo los protegió, también bloqueó la energía de todos, por lo tanto, no podrán usar técnicas de energía por un largo tiempo.
—¡Espera un momento, ¿eso quiere decir que nadie, ni siquiera mi papá, podrán usar sus poderes?! —ahora preguntó Gohan algo asustado.
—Así es —le asintió la Pikachu—. Tuvimos que hacerlo para que no nos descubrieran, por si nos siguieran buscando.
—Ya veo —dijo ahora muy preocupado Gohan—. Pero lo que hiciste es muy peligroso, si nos llegan a encontrar, nos matarán esta vez.
—Tranquilo Gohan… —ahora le dijo Misty muy tranquila—, ellas cuentan con que no los molestaremos por mucho tiempo…, y con que ni May ni yo…, nunca podremos usar el poder de las joyas elementales…
—Aun así, ¿no es muy riesgoso lo que están haciendo?! —preguntó Gohan muy inseguro.
—No te preocupes… —volvió a confirmar Misty con mucha seguridad—, el ataque no afectó a los Pokémon…, por lo que al menos ellos podrán luchar… Además, aún tenemos a Dawn…
—¿Y qué tiene que ver Dawn? —volvió a preguntar muy extrañado Gohan.
—Creemos que Dawn es la guerrera del viento —le respondió Espeon—. Si nuestra teoría es acertada, podremos entrenarla para que enfrente a las guerreras elementales.
—Pero tú Misty, y también May…
—Misty no se encuentra en condiciones de pelear… —le intentó aclarar Espeon.
—¡Pero podemos usar las semillas del ermitaño, aún nos queda una! —le interrumpió muy extrañado Gohan.
—Gohan…, la última semilla ya la usamos… —le informó Misty—, Goku nos dijo que la tuvo que usar con Sakura… cuando fueron a buscar a Yoh y a Anna…
—Ya veo —terminó el pequeño saiyajin, muy desanimado.
—Tampoco creo que May pueda luchar —continuó Espeon—, su cuerpo debe estar resentido. Podrá moverse, pero si llega a esforzar, aunque sea un poco su cuerpo, podría ser lo último que pueda hacer.
—¡Entonces no nos queda otra más que despertar a Dawn y ponerse a entrenar! —exclamó algo nervioso Gohan.
—Y tú, Gohan —dijo Misty.
—¡¿Yo?! —preguntó sorprendido el aludido.
—Veo que no te has dado cuenta aún.
—¿Cuenta de qué?
—Tu aspecto Gohan —le respondió más clara la peli naranja—. Al parecer te transformaste.
—¡¿Qué me transformé?! —muy intrigado, Gohan tomó su largo cabello, lo miró, y se percató del dorado que lo invadía— ¡Me convertí en súper saiyajin! —y al tiempo, la perdía.
Era un gran alivio, todos se encontraban bien gracias a Espeon y Pikachu. Todo parecía indicar, que el plan conjunto entre Misty, Pikachu y Espeon, era mantenerse ocultos por un tiempo y entrenar, sin que el escuadrón de la oscuridad se diera cuenta.
...
Mientras en otra dimensión, un sujeto estaba con unas jóvenes. Aquél ser tenía un aspecto reptiloide y facciones humanas, cabello gris y piel grisácea; se trataba del líder del escuadrón de la oscuridad, Arades.
—Bueno, creo que esto ya terminó. El grupo de debiluchos del que tanta fe tenían, están muertos… claro, a excepción de Misty y May… —decía Arades, mirando fijamente a las secuestradas Misty y May adultas—. Ni en el pasado, ni ahora son capaces de algo.
—¡Eres realmente estúpido Arades —le gritó Misty muy desafiante—, perfectamente también las hubieses eliminado, ahora tendrías tú camino libre!
—Eso quisieras querida —respondió con voz fría Arades—, pero si las mato, ustedes también morirían, y aun tienen mucho que hacer —decía con un tono muy frio, sin dejar de sonreír—. Además, Misty, tú versión infantil terminó con todo su cuerpo despedazado, ni un hueso quedó sano, y May con su cuerpo casi igual de destruido, por lo que no me preocupan lo que hagan, me dan lo mismo, todo está ya a mi merced.
—¡Maldito…! —gritó May con mucha rabia, dispuesta a golpear al ser maligno— ¡Ya déjanos, mira en lo que has convertido nuestro mundo! —pero una de las chicas la detuvo abrazándola— ¡Marina, suéltame! —gritaba mientras trataba de zafarse.
—¡Por favor May, tranquilízate! —le suplicó la peli celeste— Comprendo tu situación, pero solo podemos confiar en que Ash y los demás puedan derrotar a Arades —dijo con una expresión muy angustiante.
—Si, por supuesto, como tú digas —dijo de forma sarcástica Arades, para reírse como burla—. Las dejo con su melodrama barato, tengo cosas más importantes que hacer —y de la nada, desapareció.
Tres de las cuatro jóvenes quedaron con sentimientos de angustia, muy asustadas por las palabras del líder del escuadrón de la oscuridad. Sus palabras hacían indicar que su victoria era inminente. Solo una de ellas analizó cada palabra, cada situación, y notó cosas que no le hilaban.
—Qué extraño, hay cosas que no me cuadran —pensaba seriamente Misty—. ¿Por qué todos los hechos son distintos a los que vivimos cuando niños?
Misty, ¿lo que dices es verdad? Y si es así, ¿qué estará sucediendo realmente?
En el mismo instante, Arades se estaba dirigiendo hacia un calabozo. Al parecer, este lugar estaba muy escondido, por no decir abandonado, se veía muy sucio y muy oscuro. Después de caminar un buen tramo, llegó hasta una celda, en la cual había dos mujeres, una de cabello negro y otra de cabello rubio. Las dos dormían en el suelo; dormían reflejando en sus rostros mucha tristeza, rabia y angustia.
—Vaya, vaya, con que las rescatistas frustradas durmiendo. ¿Qué les hizo creer que saldrían de aquí? —Arades se les acercó, las miró con una sonrisa muy fría, y las pateó con tal fuerza, que las mandó a volar contra una muralla, impactando con mucha fuerza— ¡Cuándo les pregunte algo, ustedes me tienen que responder, les guste o no, ¿me escucharon, Usagi, Videl?!
—¡Eres un maldito, Arades! —le gritó Usagi, mientras las dos se levantaban y se ponían a la ofensiva— ¡Suelta a nuestras amigas, ahora!
—Tranquilícense o tendré que lastimarlas, y no quiero echar a perder mi buen ánimo —les dijo Arades con odio—. Escúchenme con atención, ustedes dos se pudrirán en este lugar, mientras comienzo con mi plan de reconstrucción y crear mi nuevo infierno.
—¡No te saldrás con la tuya, Gohan sabe dónde nos encontramos, es solo cuestión de tiempo para que te exterminen! —le gritó con rabia Videl.
—¡Ja-ja-ja-ja! Qué ilusa. Tus esperanzas tienen un pequeño fallo —comenzó a explicarle de forma despectiva, mirando a los ojos a Videl y Usagi—. Verás, todos saben que los humanos son seres muy sentimentales, y no serían capaces de hacer algo como atacar al enemigo, y que alguno de sus familiares o amigos saliese heridos o muertos, por lo que dudo mucho que ellos conociendo la diferencia entre nuestros poderes, vengan a rescatarlas. Mejor olviden la idea de que Gohan y Mamoru vengan.
—Veo que estás muy confiado, Arades —se veía que aquellas jóvenes no eran fáciles de intimidar, más con una Usagi que lo desafiaba con la frente en alto.
—¡¿Cómo no estar confiado?! —les gritó con mucha confianza, con tono muy engreído— Verán, lo que me estorbaba fue eliminado, además, ya tengo todo lo que necesito para comenzar mi enorme y ambicioso plan. ¡Por fin me vengaré de lo que me hicieron hace mil años, y destruiré todas las dimensiones, todos ustedes se irán a mi infierno personal y yo lo disfrutaré, y eso incluye a todos, todos los seres vivos, sin excepción alguna! —calló por un momento, y les dio una mirada intimidadora, la que funcionó muy bien— ¡Solo imaginen mi paraíso, donde todos los demonios e integrantes del escuadrón vivan haciendo las maldades que quieran, y su infierno, donde sufrirán por la eternidad! —retomó compostura y antes de irse, dijo— Suficiente, tengo cosas que hacer. Ustedes dos pueden seguir pudriéndose en esta celda, me dan lo mismo —y de la nada, desapareció.
Por fin se veía a la luz las verdaderas intenciones de Arades. Lo único que ambicionaba, era disfrutar del sufrimiento eterno de todos los seres vivos, sin excepción.
Mientras tanto, las guerreras elementales esperaban en una sala muy bien cuidada y hermosa. Al parecer, estaban esperando a alguien.
—¡Por fin nuestros sueños se harán realidad! —gritaba muy feliz Aqua— ¡Ya, que llegue nuestro señor Arades!
—¡Será mejor que te calmes, Aqua! —le pidió Magma, también muy feliz, pero algo nerviosa— Siempre tan impulsiva.
—Comprendo su impaciencia, luchamos muy duro para por fin cumplir nuestra meta —les dijo Tera a las dos, más calmada.
—¡Eso es cierto, por fin los Pokémon podrán vivir en paz, sin que los humanos vuelvan a lastimarlos! —gritó Wind muy feliz.
—Todas tienen la razón —comentó muy sentimental Dark—. Este fue un sueño de nuestros padres. Ojalá estuviesen vivos y con nosotras para que se sintieran orgullosos de nosotras —concluyó muy triste, dejando caer lágrimas de sus ojos, contagiando aquel sentimiento a las demás.
¿Qué era lo que sucedía? ¿Quiénes serán los padres de las guerreras? ¿Por qué tienen una meta radicalmente distinta a la de Arades? ¿Qué les habrá dicho, o les hizo Arades que, al parecer fueron engañadas? ¿Y por qué pese a estar en el bando malo, tenían buenos sentimientos hacia los demás? ¿Puede que la teoría de Misty sea acertada?
De la nada, apareció el ser que esperaban.
—¡Señor Arades, ¿dónde estaba?! —preguntó ingenuamente Aqua.
—Estaba atendiendo unos asuntos que tenía pendiente, pero ya están solucionados. Es hora de irnos.
—De acuerdo, vámonos —asintió la guerrera del agua, mientras desviaba su atención a sus amigas, quienes también le asintieron muy alegres.
Y al parecer, se tele transportaron a algún lugar.
...
Mientras, Gohan, Espeon y Pikachu se encontraban revisando el estado de todos.
—Gohan, ¿qué opinas? —le preguntó Espeon, mirando fijamente al joven esperando una respuesta.
—Lo que hicieron, resultó —resolvió, mientras examinaba la integridad de Usagi—, todos están dormidos… Creo que lo mejor será dejarlos descansar —desvío su atención a los Pokémon, y les dijo—. Iré por ayuda, aún debe haber alguien por los alrededores —y se iba a ir volando, pero mucho no le duró el viaje, ya que cayó pesadamente al suelo— ¡Auch! Eso dolió —se quejó sobándose la cabeza, que fue la parte donde más amortiguó la caída, al tiempo que notaba a Espeon con sus ojos brillando— ¿Por qué me detuviste?
—Discúlpame Gohan, pero tuve que anular tus poderes —dijo algo serio el Pokémon psíquico—. Si llegan a detectar tu energía, nos encontrarían, y todo este esfuerzo seria en vano.
—Es cierto. Discúlpame —dijo muy apenado.
—No te preocupes —le dijo muy afable Espeon—. No creo que tarde en venir ayuda, en cuanto Dawn y Marina se recuperen, este será el primer lugar donde vendrán.
—¿Y cómo sabrán que estamos aquí?
—Sencillo Gohan, Sato tenía todo planeado —le respondió la Pikachu—. Envió a Ho-oh y Ryaquaza con el profesor, además tienen a Deoxys, y si lo que nos dijeron Inuyasha y Sonic es cierto, también tendremos apoyo de Dialga y Palkia, así que relájate, porque después de esto, tendremos que entrenar muy duro. Tenemos que derrotar a las guerreras elementales y a Arades.
—¡Es cierto! —exclamó de golpe Gohan— Ahora que recuerdo, esa mujer, Flora, y también Dark mencionaron a ese tal Arades. ¿Quién es ese sujeto, es el que dirige todo esto?
—Cuando todos despierten, explicaremos todo con más detalle, por ahora… —comenzó a explicar Espeon, cuando un extraño sentimiento lo detuvo, comenzando a mirar a todos lados, tomando posición ofensiva— ¡¿Qué son estas presencias?!
—¡¿Son las guerreras?! —preguntó Gohan muy preocupado, también subiendo la guardia.
—No, no se trata de ellas.
De pronto, una fuerte luz comenzó a rodear a ciertas personas, y sin razón alguna, despertaron y se sentaron de golpe. Se trataban de Fuu, Kagome, Sakura Kinomoto y Usagi, quién tuvo un despertar… un poco doloroso…
—¡Ah…! —sólo por impulso, Usagi se sentó de golpe, chocando su cabeza con la de Gohan, quién estaba sentado al lado de ella— ¡Ay…! —se quejó la joven rubia, sobando su frente— ¡Oye, te más cuidado, eso duele! —abrió sus ojos, y logró ver con quién tuvo aquel percance— ¡Gohan, ¿estás bien?!
—¡Ay! —también se quejó Gohan sobando su frente— ¡Usagi, tienes la cabeza muy dura! —la miró, y le respondió—. Sí, estoy bien… —pero fue interrumpido por un fuerte puñetazo en la cabeza.
—¡Tú eres el de la cabeza dura, tonto! —le gritoneó con todas sus energías— ¡Aprende a tratar a una mujer hermosa e inteligente! —y casi al instante, dejó de gritar al percatarse de su alrededor— ¿Qué pasó aquí? —y notó a Fuu, Kagome y Sakura— ¡Chicas, por aquí! —las chicas atendieron al llamado, y se le acercaron.
Había sucedido un fenómeno muy extraño. ¿Por qué aquellas jóvenes despertaron con tanta facilidad, después que Espeon y Pikachu habían logrado dormir a todos?
—¡¿Qué sucedió aquí?! —pregunto Kagome sin pensarlo.
—¡¿Dónde están las guerreras elementales?! —ahora preguntó Fuu, mirando para todos lados sin encontrarlas— ¡¿Y qué les pasó a todos?!
—Espeon, Pikachu, ¿acaso perdimos? —preguntó algo preocupada Sakura.
—¡Antes que todo, quiero saber cómo despertaron! —les gritó la Pikachu, cuestionando su estado vital.
—Ciertamente…, no lo sé —respondió Fuu, desviando su atención a las otras chicas, intentando encontrar una respuesta, la que fue negativa—. No sabemos ni como, ni por qué.
—¿Eso quiere decir que Pikachu… —ahora le preguntó Sakura, mientras miraba al Pikachu que tenía escondido entre sus brazos, protegiéndolo— también está dormido?!
—Así es —le asintió Espeon—, así que no te preocupes por él.
—¡Jejejeje! —rio algo nerviosa la peli castaña— En realidad, sólo lo estoy cuidando hasta que mi novio se recupere.
—Así es —le apoyó Kagome con orgullo—, pese a no saber nada, Sakura tomó la decisión de cuidarlo hasta que Ash se recuperara de su amnesia.
—¿De Ash? —Espeon miró muy extrañado a la card captor— Es cierto, tú no eres de esta dimensión. No eres entrenadora —a lo que le asintió la joven, mientras el Pokémon psíquico pensaba—. Que extraño, ¿por qué tiene energía de dos dimensiones? La seguiré observando, esta niña tiene algo raro —¿Qué habrá sentido Espeon en Sakura? Lo que haya sido, le pareció muy curioso.
—Eso quiere decir que… —la Pikachu se quedó mirando al Pikachu que estaba en brazos de Sakura, y de pronto bajó la mirada. Por alguna razón, se empezó a notar una vena en su frente, levantó su mirada lentamente, hasta verse a una Pikachu con sus ojos invadidos en llamas, y su cuerpo invadido de un aura extraña. Parecía furiosa…— ¡Tonta, como le hiciste eso a mí Pikachu! —y se le lanzó a la cabeza de la joven, comenzando a golpearla con sus patas, provocando que Sakura soltara a su Pikachu, sin llegar al suelo gracias a la fuerza psíquica de Espeon.
—¿Qué le pasa? —preguntaba algo extrañada Kagome, quién corrió a recibir a Pikachu en sus brazos— Está peor que perro rabioso.
Todos miraban la situación muy nerviosos. Era una escena extraña.
—Ay… —suspiró resignado Espeon—. Si no son celos, es porque le hicieron algo —negó con su cabeza y le gritoneó a la Pikachu— ¡Oye, no tenemos tiempo para jugar a la chica celosa, compórtate como una Pokémon eléctrico y cálmate!
—¡Auch! Eso dolió más que el primer golpe —dijo Gohan, recién logrando recomponerse del duró golpe de Usagi—. ¿Me perdí de algo? —preguntó un poco confundido.
—Óyeme… —dijo Usagi, al tiempo que volteó a mirarlo, regalándole una mirada asesina, agarrándolo de cuello de la polera, sacudiéndolo violentamente— ¡Óyeme bien niñito, si vuelves a decirme cabeza dura, no solo perderás el sentido, ¿me escuchaste?!
—¡De acuerdo…, perdóname…, pero no sigas sacudiéndome así…, me mareo…! —pedía muy aturdido, casi perdiendo el sentido… de nuevo…
La escena era vergonzosa, pero graciosa. Una rata eléctrica golpeando a una chica torpe en la cabeza, y una rubia neurótica y gruñona zamarreando a un joven ingenuo, que sólo dijo lo que pensaba.
—¡Oigan, dejen de meter tanto escándalo! Sí que son escandalosos —comentó alguien entre el grupo, que supuestamente estaba durmiendo—. A Espeon y Pikachu les costó mucho trabajo planear esto, ¡ya paren! —en eso, notaron como tres jóvenes se pararon como si nada. Se trataba de Naruto, Hikari, quien tenía en brazos a Gatomon, y Yellow, quien tenía a su Pikachu también en brazos. El que los regañó fue Naruto.
—¡Ya era hora que despertaran, me estaba preocupando! —les comentó Espeon algo preocupado.
—Sólo queríamos dejar pasar un poco más de tiempo, teníamos miedo que nos descubrieran —comentó Hikari, mientras los tres se incorporaban al grupo.
—¡¿No me digas que a ustedes no les pasó nada?! —preguntó muy sorprendido Gohan.
—Por alguna razón…, no pudimos dormir a Yellow, Naruto y Hikari… —les respondió la Pikachu, desquitando la frustración de no lograr hacerlos dormir, tirando con fuerza del cabello de Sakura.
—¡Por favor, deja de hacer eso…, me duele mucho! —le pidió entre quejidos la peli castaña, intentando zafársela de la cabeza.
—Discúlpala —le pidió disgustado Espeon—, el amor la ciega —y con ayuda de su fuerza psíquica, quitó a la Pikachu psicópata de la cabeza de la pequeña Sakura, suspiró y continuó con lo que quería planear—. Donde nos habíamos quedado. En estos momentos, lo importante es… —pero el grito de alguien lo interrumpió.
—¡Gohan! —de la nada, apareció una mujer corriendo muy fuerte a abrazar al joven.
—¡¿Mamá?! —exclamó muy sorprendido Gohan— ¡¿Cómo llegaron aquí?!
—¡Mi pequeño Gohan! —decía entre llantos la señora en cuestión, abrazando con fuerza a su hijo y separándose casi al acto— ¡¿Dónde está el irresponsable de tu padre?! —le preguntó muy enojada.
—Ahí está —le indicó muy desconcertado Gohan—. Mamá, ¿viniste sola?
—¡Hola Gohan! —le saludó Krillin, levantando su mano derecha— Claro que no, vinimos los justos y necesarios…, o bueno, eso fue…
—¡Sr. Piccolo, Vegeta, también vinieron! —le interrumpió de golpe Gohan, notando que no sólo a quienes conocía habían llegado— ¿Quiénes son ustedes?
El festival de las sorpresas continuaba. Por alguna razón, los conocidos de nuestros héroes habían llegado hasta Hoenn. ¿Pero cómo habrán llegado hasta ese lugar?
—De nuevo… —suspiró Espeon, intentando mantener la calma de tanta interrupción— Antes de comenzar nuestra nueva ruta a seguir, esperaremos a que todos despierten. Lamentablemente, no todos tienen una habilidad de protección… —aquellas palabras, fueron música para los oídos de cierta Pikachu, la cual comenzó a soltar pequeñas chispas en sus mejillas— ¡Aléjense todos, esa loca va a lanzar una descarga para despertarlos!
Solo por instinto, todos se apartaron de aquel lugar, quedando donde descansaba Misty, alejados de tan sádica forma de despertar de la Pikachu… quién logró su cometido…
—Muy bien. Trabajo hecho —dijo muy orgullosa, limpiando sus manos muy conforme…
Mientras los demás…
—Vaya…, sí que es ruda. ¡Jejejeje! —comentó algo nerviosa Kagome, mientras al igual que los demás, la veían muy nerviosos.
—¡Jijijiji! No ha cambiado en nada… —comentó Misty, soltando una risa traviesa.
—¡¿Qué te pasó, Misty?! —le preguntó Milk muy impresionada— ¡¿Por qué estás en ese estado?!
—Hola Milk —le saludó Misty, esbozando una sonrisa—. Nada, sólo me dieron una paliza… y ahora no puedo moverme.
—Algo me dice que terminaste exhausta por no saber pelear —le comentó con algo de ironía Piccolo.
—¡Jejejeje! Eso creo Piccolo… eso creo —le respondió, volviendo a soltar una pequeña risa acompañada de quejidos de dolor.
Y después de la tercera… o cuarta interrupción, Espeon por fin pudo comenzar a explicar todo lo sucedido; la derrota contra las guerreras elementales, la traición de Wind, y el hecho de que todos, con excepción de los seres no humanos, tenían sus poderes y energías bloqueados, para evitar que fueran detectados por el escuadrón de la oscuridad, ya que, según las guerreras elementales, con excepción de Gohan, May y Misty, todos estaban muertos. El segundo paso del plan, era partir del país, no podían continuar en ese lugar. Kanto, Johto, Hoenn, ni Sinnoh, eran ahora un lugar seguro. ¿Pero a donde partir entonces?
Mientras tanto, Delia y el profesor Oak estaban concentrados en las palabras que les había dicho Ash antes de irse y la forma como lo había dicho. Después de cinco minutos, como lo había dicho el joven entrenador, Dawn y Marina despertaron.
—Ay… —bostezó Dawn—. Que bien dormí —decía mientras se estiraba.
—Ay… —bostezo Marina—. Es verdad, nunca había dormido tan bien en mi vida —comentó mientras también se estiraba.
—¡Por fin despiertan —exclamó el profesor Oak—, nos tenían preocupados!
—Profesor Oak… —Dawn se sentó, y refregó sus ojos— Hola.
—Discúlpenos por quedarnos dormidas —dijo muy apenada Marina—. No sabemos que nos pasó.
—¡¿De qué hablan, niñas?! —exclamó entre preocupada y molesta Delia— ¡Ninguno de nosotros tampoco sabe que les pasó, pero algo o alguien les hizo algo, y quedaron inconscientes!
—Qué extraño, no recordamos nada —comentó muy extrañada Dawn—. Sólo recuerdo que me sentí somnolienta… y después desperté.
—Es verdad —comentó igual de extrañada Marina, llevando su dedo índice derecho a su mentón—. Recuerdo que me sentí cansada… y desperté —miró a su alrededor, y notó que estaba solos—. ¿Dónde están los demás?
—Todos fueron a luchar contra Groudon y Kyogre —le respondió el profesor, bastante confundido por la buena salud de las dos jóvenes.
—¡¿No me digan que fueron con Ash?! —preguntó Dawn muy preocupada y asustada— ¡Saben que él no puede pelear, ni siquiera sabe quién es!
—Tranquila Dawn, Ash está bien —le respondió con mucha seguridad y orgullo Delia, esbozando una sonrisa.
—Cuando nos reunamos todos, les contaremos todo con detalle —les explicó el profesor.
—¡De acuerdo profesor, no entendemos nada de lo que está pasando, pero haremos todo como usted diga! —respondió Marina haciendo una pose militar.
—¡No seas tan cuadrada, Marina! —le pidió muy nervioso el profesor.
—¡Usted es el investigador Pokémon más importante de todos, sólo se merece respeto y nada más! — exclamó la peli celeste con voz engreída, esbozando una sonrisa muy chistosa, causando la risa de todos.
Ya todo explicado, o por lo menos informado todos los últimos acontecimientos, como la primera vez que se conocieron, todos comenzaron a presentarse.
Los nuevos visitantes, por parte de Goku y Gohan, eran Milk, Bulma, Vegeta, Piccolo y Krillin; por parte de Inuyasha, Kagome y Sesshömaru, Sango, Miroku y Rin; por parte de los elegidos del digimundo, la única elegida que faltaba, Mimí Tachikawa; por parte de los hermanos Elric, el coronel Roy Mustang y Winry Rockbell; por parte de Naruto y Sasuke, su tutor el maestro Kakashi, junto a dos alumnos de la aldea de la hoja, Rock Lee y Hinata; por parte de las guerreras mágicas, Guru Clef, Latis y Caldina; por parte del erizo Sonic y Tails, fueron Ami, Knuckles y Shadow; por parte de las Sailor Scouts, las dos que faltaban, Sailor Júpiter y Sailor Venus, y por último, por parte de Yoh y Anna, fueron a asistirlos tres amigos, Ren Tao, Horo Horo y Ryu.
—¡¿Se puede saber quién los envió a esta dimensión?! ¡Somos demasiados, somos una presa fácil! —exclamó muy molesto Espeon.
—¡Es verdad, estamos intentando ocultarnos, y esto solo nos expone más! —les gritoneó más furiosa Pikachu. En verdad estaban furiosos.
—Tranquilícense mis pequeños… —les pidió Misty con una voz cándida—, deben tener una buena explicación.
—¿Por qué no nos cuentan que pasó? —les pidió la card captor al grupo recién llegado.
Pero de pronto, un segundo grupo llegó de la nada, gracias a la tele transportación de un Pokémon.
—Excelente, más personas… —gruñó pesadamente Espeon, mirando de reojo al grupo, hasta percatarse de quienes se trataban los que habían llegado gracias a la tele transportación de Deoxys— ¡Profesor Oak!
—¡Hola Espeon! —le saludó el profesor, agachándose para acariciar al Pokémon, recibiendo el saludo muy feliz— Que bueno que están bien —se paró, y miró a todo el grupo—, están… —y después a Misty y May— casi todos bien —y continuó mirando a todos lados—. ¿Dónde están Satoshi y Sakura? —preguntó, aún sin encontrarlos entre todo el grupo.
Mientras tanto, Dawn y Marina se acercó a sus más conocidos.
—Por fin despertaron —les decía Kagome muy feliz.
—Si —le asintió Dawn—. Apenas despertamos, vinimos para acá con ayuda de Deoxys.
—¡Chicas, ¿pero se encuentran bien?! —les preguntó la señorita Kinomoto muy preocupada.
—¡Estamos mucho mejor que antes Sakura, eso ni lo dudes! —le decía Marina, mientras hacia el símbolo de la victoria con su mano derecha.
—Qué bueno…, nos tenían preocupados —dijo Misty, mientras esbozaba una sonrisa.
—¡Misty… May…! —comenzó a exclamar Dawn aterrada— ¡¿Qué les pasó?!
—¡Jejejeje! Es una larga historia… —dijo algo irónica Misty.
—¿Y dónde está Ash? —preguntó Usagi muy extrañada, mientras intentaba dar con él— No lo veo por ninguna parte.
—El profesor Oak dijo que luego nos explicaría todo —respondió Marina.
Mientras ponían al día a Dawn y Marina de todo lo que había sucedido, el profesor Oak se acercaba a un Charizard que, al parecer, protegía a alguien, pese a que hace mucho había terminado la batalla.
Cuando el profesor se paró frente a Charizard, este extendió sus alas, mostrando que lo que protegía, era a Sakura y Satoshi.
—Sakura, ¿estás bien? —le preguntó el profesor muy preocupado, algo que Sakura quiso tomar como su única confianza a otra persona, soltando su llanto.
—Antes que las guerreras comenzaran su ataque, Charizard nos protegió. Yo estoy bien, pero Sato… —pero guardó silencio.
—¿No me digas que…? —primero miró el cuerpo de Satoshi, lo examinó, y notó rápidamente la realidad— Ya veo, de eso se trataba —se levantó, y dijo—. Tenemos que irnos de aquí, ahora.
—Espeon, Pikachu… —les dijo Misty—, se lo cansador que es hablar telepáticamente con nosotros… Déjenos el resto a nosotros —a lo que los Pokémon le asintieron con un gruñido—. Es verdad…, este país es inseguro para todos… ¿Dónde podríamos irnos?
—Gohan y Duplica nos hablaron de la región Goldate —respondió rápidamente Tracey.
—¿Región Goldate? —preguntó muy pensante el profesor.
—Así es —irrumpió Duplica—. Por alguna razón o motivo, ese lugar no ha sido atacado —explicó animada, observando muy curiosa al profesor— Profesor, ¿usted conoce la región Goldate?
—Por supuesto —le asintió muy serio el profesor—, allá tengo muy buenos amigos. Conozco a alguien en Goldate que nos puede ayudar, el único problema es que se encuentra del otro lado del mundo, a lo que los antiguos escritos le llamaban el fin del mundo o el triángulo sagrado.
—¡No se preocupe profesor —intervino muy emocionado Gohan—, creo que Lugia podrá llegar hasta la región con la tele transportación!
—Si eso es cierto, entonces no perdamos más tiempo —decía muy serio el profesor.
—Para ustedes será fácil decirlo —comentó algo molesta Duplica—. Lugia está cansado por la batalla, y aunque pudiera, somos demasiados.
—¡Oigan! —exclamó Kagome, logrando llamar la atención de todos— ¡Misty dice que aún queda una opción para llegar hasta la región Goldate, con la ayuda de Dialga y Palkia!
—¿Estás segura? —le preguntó el profesor Oak.
—Si —le asintió la joven con un pestañear—. Puedo pedirles que… distorsionen el espacio, así llegaremos en un segundo.
—Si en verdad lo puedes hacer, entonces lo dejo en tus manos, Misty.
—De acuerdo profesor —cerró sus ojos, y llamó mentalmente a Palkia— Palkia, ¿me escuchas?
—Si maestra Misty —dijo el Pokémon espacial—, escuche lo que necesita, partiremos de inmediato con ustedes.
De pronto, el ambiente comenzó a sentirse extraño, el aire se hacía denso, y de pronto, comenzaron a ver rasgaduras en la dimensión. De la nada, el lugar donde todos estaban había cambiado, y frente a todos aparecieron de la nada Dialga y Palkia.
...
El lugar donde habían llegado, era muy tranquilo, demasiado para el gusto de todos. El clima era normal, el sol pegaba fuerte, pero era agradable.
—¡Increíble, llegamos en un segundo a Goldate! —exclamó muy sorprendido Gohan, misma sorpresa por parte de todos, y mayor cuando notaron la presencia de Dialga y Palkia.
—¡Buen trabajo chicos! —les felicitó Sonic, con el pulgar derecho en señal de aprobación.
—¿Los conoces? —preguntó Amy muy sorprendida.
—¡Por supuesto que los conocemos y ustedes también! —exclamó Inuyasha muy confiado— Se los presento, ellos son la razón por las que estamos aquí, y con quiénes hemos estado hablando todo este tiempo. Dialga —señalando al Pokémon temporal—, controlador del tiempo, controla el tiempo a su antojo, y Palkia —señalando al Pokémon espacial—, controlador del espacio y dimensiones. Ellos crearon el tiempo y espacio…, o nacieron cuando este nació…, como quieran decirlo.
—¡Increíble —exclamó muy sorprendida Sango—, ¿en verdad tienen el poder de hacer todo eso?! —la sorpresa iba de parte de todos.
—Muy bien, creo que llego la hora —dijo muy seria la entrenadora peli morada de Ecruteak, mientras de la nada, el cuerpo de Satoshi desapareció— ¡Sato…! —exclamó muy asustada mirando para todos lados, sin saber dónde estaba su cuerpo.
—No te preocupes —le dijo Dialga—, trasladamos su cuerpo a un lugar más seguro.
—Gracias —comentó algo más tranquila, al tiempo que notó como el Pikachu de la card captor, quien lo tenía Kagome en ese momento, despertó.
—¡Hola Pikachu, ¿dormiste bien?! —este la miró, y se subió a su hombro, asintiendo— ¡Qué bueno!
—Todos por favor, quiero que me escuchen con atención lo que tengo que decirles —dijo Sakura casi con la voz apagada—. No voy a permitir que alguien más se involucre en esto, así que tendrán que hacer caso en lo que les ordene… Ninguno de ustedes volverá a enfrentarse al escuadrón de la oscuridad.
Todos quedaron perplejos… ¿Qué fue esa orden?
—¡Si quieren ir a pelear contra el escuadrón de la oscuridad, tendrán que derrotarnos! —dijo Palkia con voz muy seria.
—¡Si son capaces de derrotarnos, entonces les dejaremos el paso abierto! —sentenció Palkia.
—¡Así es, no vamos a permitir —comenzó a decir Sakura con tono de voz muy frío— que se entrometan más en esto!
Parecía un desafío… ¿no cierto Sakura?
—Ya veo —intervino muy arrogante Vegeta—. Siendo así, los eliminaré —los atacó con una esfera de energía, la que explotó con mucha fuerza, mostrando de resultado que su ataque ni siquiera se había acercado; tanto los Pokémon como chica, seguían parados como si jamás hubiese pasado nada—. ¡Imposible…, solo levanté polvo!
—¡Yo no me enfrentare a ellos! —comentó con miedo Sonic, retrocediendo.
—¡Opino lo mismo, paso! —también dijo con mucho miedo Inuyasha, también retrocediendo.
—¿Qué te pasa Sonic? —le preguntó muy extrañada Amy Rose— Tú jamás has huido de una batalla.
—¿Les pasa algo? —preguntó muy extrañado Miroku.
—Les advierto —dijo muy angustiado Inuyasha, algo que era la primera vez que veían—, si logran, aunque sea llenarlos de polvo, tómenlo como una gran victoria.
Los que no conocían el verdadero poder de Dialga y Palkia, sin entender las palabras de Sonic e Inuyasha, se prepararon para atacarlos, y eso incluía a todos.
—Tranquilos debiluchos —dijo maliciosamente Sakura—, no nos moveremos, así podrán apuntar sus golpes con mayor precisión.
—¿Qué te sucede? —pensaba Misty muy extrañada— Sakura… tus emociones te traicionan.
—No sé qué planeas, pero si piensas entrometerte en nuestro camino, tendremos que detenerte —le advirtió Krillin, mientras comenzaba a preparar su ataque— ¡Kienzan! —y lo lanzó contra los Pokémon, quienes transformaron en nada el ataque— ¡Maldición, siquiera se acercó!
—¡Chicos, será igual que luchar contra Groudon y Kyogre, tenemos que encontrar su fuente de energía máxima! —les avisó Hikaru.
—Es inútil —comentó muy serio Inuyasha—. Ellos no necesitan una fuente de poder. No será como contra Kyogre y Groudon, es más, puedo asegurarles que no están ni esforzando en lo más mínimo.
—¡Entonces los absorberé, así no nos molestarán más! —apostó Miroku, quitando un rosario que tenía atado en su mano izquierda, y la apuntó a los Pokémon, absorbiendo todo lo que lograba encontrar.
—Veo que no eres muy inteligente. No funcionará —Palkia dio un grito al aire, y al segundo el agujero dejó de absorber.
—¡Imposible… ¿Cómo lo hizo?! —se preguntaba Miroku muy impactado.
—¡Deténganse todos, no podrán hacer nada! —les gritó desesperada Dawn.
—¿Por qué dices eso? —le preguntó muy extrañada Hikaru, mirando todos muy preocupados a la pelíazul.
—No pueden vencerlos, jamás —dijo muy seria la coordinadora de Sinnoh—. Ríndanse, es una batalla inútil, sólo los he visto caer ante Arceus, y los dos sin poder tocarlo.
—¿Y quién es Arceus? —preguntó Kagome.
—Se supone que Arceus es el Dios de los Pokémon —respondió el profesor Oak—, nadie sabe dónde vive, ni han podido probar su existencia hasta ahora.
—¡Eso quiere decir, que no tenemos otra opción más que atacarlos todos al mismo tiempo! —gritó con mucha seguridad Naruto.
—¡No sean idiotas, no lo hagan! —les gritó desesperada la joven de Sinnoh.
Sin hacer caso a la coordinadora, todos los que podían luchar, concentraron sus ataques más poderosos hacía ambos Pokémon, salvo quienes conocían el real poder de Dialga y Palkia, los que prefirieron simplemente mirar.
—¡Probemos un ataque combinado! —exclamó con fuerza Hikaru.
De pronto, alrededor de Dialga, Palkia y Sakura, comenzaron a concentrar lo que parecían los ataques más fuertes de cada uno, y al mismo tiempo, atacaron con rabia, provocando una explosión de grandes magnitudes, a tal nivel que todos los atacantes habían salido expulsados por la onda expansiva.
Una densa pantalla de polvo tapaba los resultados del ataque, pero tenían la confianza que, con tal magnitud, era imposible sobrevivir, y así lo parecía.
Pero la cortina de polvo fue disuelta sólo con la mirada de Dialga y Palkia. El ataque, como lo había dicho Dawn, fue inútil y estúpido.
—¡Imposible…, los atacaron con todo lo que tenían! —exclamó con mucho miedo Usagi.
—¡¿Qué clase de monstruos son?! —exclamó con igual miedo Vegeta.
Quienes ya sabían el resultado, no se sorprendieron; más bien, sólo miraban seriamente la situación.
—¿Piensan comenzar su ataque? —les preguntó Dialga muy serio.
—Sino quieren comenzar, entonces nosotros lo haremos —completó Palkia.
Dialga comenzó a concentrar lo que parecía una esfera azul en su boca, mientras que Palkia concentraba su energía en una especie de espada que tiene en sus brazos, en este caso, brazo izquierdo.
—¡Huyan! —les gritó con desesperación Dawn— ¡Son las técnicas más poderosas de Dialga y Palkia, el corte espacial y el rugido temporal!
—¡¿Qué…?! —exclamó muy preocupado Inuyasha.
—¡Huir es para los cobardes! —exclamó orgulloso Vegeta— ¡Lo resistiré!
—¡Vegeta, olvídalo…! —le gritó muy agitado Goku— ¡Son sus técnicas más poderosas…, nos harán pedazos!
En el ambiente, se volvió a sentir la misma sensación cuando se movieron a Goldate, para después ver cómo Dialga y Palkia golpeaba en forma de amenaza a todos, mandando a volar a todos sin lastimarlos.
—Se los advierto por última vez —volvió a amenazar Sakura—, no se metan más. ¡Ahora lárguense!
—¡No…, lo…, haremos… Sakura…! —decía Goku con la voz muy agitada— ¡¿Lo olvidaste?! ¡Estamos luchando… para sobrevivir… y proteger… nuestro hogar…!
—¡Eres un maldito obstinado! —le gritó con rabia la entrenadora, bajó la mirada, y dijo— Dialga, Palkia, mándenlos a todos a sus dimensiones correspondientes.
Los dos Pokémon comenzaron a concentrar de nuevo sus técnicas más poderosas, pero no como ataque. Pero de pronto, algo muy extraño sucedió con uno de los guerreros.
—¡Rayos, que me pasa…! —se decía Goku muy agotado, llevando su mano al corazón— ¡Me siento muy cansado…!
—¡Kakarotto, no te duermas y concéntrate! —le regañó Vegeta.
—¡Lo siento Vegeta…, pero me duele el pecho…! —se excusaba el saiyajin, agarrando con más fuerza su pecho, para después gritar fuertemente y caer desplomado al suelo, retorciéndose del dolor.
—¡Papá…! —exclamó Gohan, corriendo a ir a atender a su padre— ¿Qué te pasa papá?! —pero los gritos de dolor, le impedían responder.
—¡¿Qué te pasa, Goku?! —ahora le preguntó desesperada Milk, quién tocó la frente de su esposo, notando la fiebre que tenía— ¡Está ardiendo!
—¿Está ardiendo en fiebre y se está tomando el pecho? —se preguntaba para sí Sakura— ¡No puede ser! —a Dialga y Palkia— ¡Deténganse! —corrió hasta el saiyajin— ¡Dejen examinarlo! —sólo lo miró, y notando sus síntomas llegó a un lapidario diagnostico— ¡¿Nadie de ustedes sabía que Goku tenía problemas cardiacos?! —les gritó furiosa— ¡Aun siendo él, no debería pelear en ese estado, ¿por qué no me avisaron antes?!
—¡No lo sabíamos, ahora que nos lo dices, recién lo sabemos! —contestó desesperada Milk, para volver toda su atención a su esposo— ¡Goku, por favor resiste! —y unos segundos después, Goku perdió el conocimiento.
Todos quedaron mirando en silencio la situación.
—¡Maldición…, él era todo lo que nos quedaba para ganarle a esas tipas…! —pensaba con mucha rabia Misty— ¡¿Ahora qué haremos?!
Era el tiro que gracia que faltaba. Goku cayó por causa de una enfermedad cardiaca. ¿Cómo todos llegaron a esa dimensión? ¿Por qué Sakura habrá hecho esa revelación con Dialga y Palkia contra los demás? Pero lo más curioso, ¿por qué Misty no los detuvo, siendo que ella es la entrenadora de Dialga y Palkia? Espero que sigan leyendo, porque esto aún está muy lejos de terminar.
Esta historia continuará…
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A partir de ahora, tal vez tengan sentimientos encontrados, pero a medida que lean le encontrarán sentido. Un saludo y nos vemos el próximo sábado!
