Hola a todos. Desde este punto comienzo el final del arco, lo que significa que se cerrarán todos los círculos que estaban abiertos, o al menos los mas importantes. Los dejo con la lectura!


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Capítulo 46: "La depresión de la entrenadora, la enfermedad del guerrero y la decisión de un Pokémon"

La joven de Ecruteak miraba muy angustiada como el guerrero saiyajin caía no por causa de la batalla, sino por una enfermedad. Sabía que no era su culpa, pero esto causó que la joven entrara en un estado anímico tan penoso, que prefirió salir corriendo de ese lugar.

—¡Oye, ¿a dónde vas?! —le preguntó Milk, mientras pensaba en la extraña reacción de la joven— ¿Qué le habrá pasado?

Corrió hasta perderse de la vista de todos y más, hasta que tropezó y cayó con todo su peso al suelo. No sé movía, sólo sollozaba.

—Por más que lo intento —decía Sakura entre sollozos—, no puedo ayudar a los demás. Pude salvar a Ash y no lo hice, pude salvar a Sato y no fui capaz, pude salvar a Misty y a May, y no fui capaz ni de moverme… No sirvo para nada… Satoshi…, no merezco nada de lo que me diste —se arrodilló apoyándose con sus manos, y golpeó con sus puños el suelo.

—Disculpa, ¿te sientes bien? —le preguntó un joven que usaba un traje muy similar al de Goku, ofreciendo su mano izquierda.

—Lo siento. Sí, me siento bien, es solo que… —lo miró, y se percató de quien se trataba— Tú eres de los que llegó recién, no conozco tu nombre —se sentó y lo vio a la cara.

—Descuida. Mi nombre es Krillin —le respondió con una sonrisa.

—Krillin… Por tu ropa, debes ser amigo de Goku, ¿verdad? —le preguntó mientras le tomaba la mano, sin levantarse.

—Así es. ¿Qué te sucedió? —le preguntó muy preocupado por su estado anímico.

—Lo único que trate de hacer, fue que ustedes no se metieran más en esto —le contestó muy deprimida—. Ash fue atacado y perdió la memoria, Satoshi dio su vida solo para que Dawn y Marina no fuesen afectadas por la batalla, y ahora Goku está grave, y todo es mi culpa.

—Ya veo… —dijo Krillin, percatándose que aquel ataque lo había hecho solo por miedo a perder a alguien más— Será mejor que vuelvas y nos cuentes todo desde el inicio. Cuando Ash, Misty y Kenshin llegaron a nuestro mundo, no entendimos mucho lo que pasaba, sólo nos enfrentamos a Elix y supimos algo de esto, pero todos estamos en las mismas condiciones.

—Sólo les pedimos ayuda para reunir todos los objetos que buscábamos, pero lo único que hicimos fue entrometerlos a todos ustedes —no aguantó más sus emociones, y rompió en llanto— ¡Discúlpanos por favor!

—¿Qué te parece si nos vamos? —le pidió amablemente Krillin— Aun todos piensan que eres malvada, nuestra enemiga, y no los culpo después de cómo nos atacantes y amenazaste.

—Tienes razón —le asintió la entrenadora—. Actué muy mal, nadie tiene la culpa de esto… he hecho todo mal.

—Te aconsejó que seques esas lágrimas, no pueden a nuestra líder en ese estado.

—¡¿Líder?! —exclamó perpleja, más por cómo la llamó.

Fue una caminata muy dura para Sakura, sabía que les debía a todos, una buena explicación por lo que hizo, y aunque las ganas de perderse eran enormes, su moral le decía que debía seguir hasta el final.

Una vez volvieron con el grupo, todo volvió al movimiento, intentando que los ánimos ya caldeados, no los traicionaran.

—¡Chicos, volvimos! —exclamó Krillin, llamando la atención de todos.

—Deoxys —le dijo el profesor al Pokémon, quién estaba a su lado—, te pido por favor que vayas donde fue la batalla. Como fue el epicentro, seguramente todos irán ahí. Si ves a alguien, tráelos con nosotros —el Pokémon asintió y se tele transportó—. Bien —ahora dirigiéndose a los demás—, será mejor establecernos en una base concreta, todos deben descansar, muy en especial por Goku, Misty, May —y desvío su mirada a la peli morada, mirándola a la fijamente— y tú, Sakura.

—Profesor —le interrumpió Duplica—, nos dijo que usted conoce a alguien en esta región que nos puede ayudar, ¿acaso iremos donde esta esa persona?

—Así es, Duplica —le asintió, y desvió su mirada a Dialga y Palkia—. Por favor, necesito que nos lleven al laboratorio de la profesora Larch, no está muy lejos de aquí.

—Según la ubicación del laboratorio, está a un día desde este punto —le comentó Palkia.

—De acuerdo, iremos de inmediato a ese lugar —le avisó Dialga.

—Muchas gracias, se los agradecemos —le agradeció el profesor con una reverencia.

—Abuelo, ¿quién es la profesora Larch? —preguntó muy intrigado Gary— Nunca había escuchado de ella.

—Cuando lleguemos al laboratorio, la conocerás.

De pronto, se comenzó a sentir la misma sensación en el aire como cuando llegaron a Goldate, y en un par de segundos, estaban en el frontis de un enorme laboratorio de investigación.

—Esperen aquí por favor, iré a ver si se encuentra en el laboratorio —les pidió el profesor.

No solo el laboratorio era enorme, también el campo de trabajo, el cual tenía distintos tipos de suelos, como para que todo tipo de Pokémon pueda vivir cómodamente, fuera de una enorme laguna, obviamente para los Pokémon de agua.

El profesor tocó el timbre, y después de un momento, comenzó a sonar una voz en el altoparlante.

—Laboratorio de investigación de la profesora Larch —se oyó, cuando desde una pantalla apareció una mujer muy joven, aproximadamente de unos diez y ocho años— ¡Profesor Oak, no puede ser, es el famoso profesor Oak! —gritó muy emocionada.

—Disculpa, no te conozco —comentó algo extrañado el aludido— ¿Eres la nueva ayudante de la profesora Larch?

—¡Disculpe la grosería! —exclamó muy sonrojada— Mi nombre es Hari, soy asistente de la profesora Larch desde hace dos semanas.

—Ya veo. ¿Está la profesora Larch?

—No, se encuentra en las ruinas milenarias —le explicó Hari—. Por alguna razón extraña, comenzaron a aparecer Unown desde hace seis días, y no sé cuándo volverá.

—Ya veo, con que en este lugar también están pasando cosas extrañas —comentó en voz alta el profesor.

—¿Sabe que está pasando profesor? —le preguntó la joven muy intrigada.

—Antes que nada, ¿podrías dejarnos entrar, por favor? —le pidió muy serio el profesor— Tenemos algunos problemas que resolver, y necesitamos comunicarnos con las otras regiones.

—¡Por supuesto profesor, voy a recibirlo! —cortó la comunicación, y después de un tiempo, apareció la joven.

Hari era un poco más alta que el profesor, su cabello rojizo era largo, tenía ojos marrones, y vestía una falda rosa que le llegaba hasta las rodillas, una playera color celeste, y una bata blanca.

—¡Buenas tardes profesor, ¿quién lo acompaña?! —preguntó con entusiasmo, sin quitarle la mirada a Oak.

—Vengo con ellos —le respondió el profesor, mientras indicaba al grupo.

—¡Increíble, son muchísimos! —exclamó sorprendida Hari, casi cayéndose de la impresión.

—Tendrás tiempo para contarlos, ahora necesito que prepares tres camas por favor, tenemos a una chica inconsciente, otra muy mal herida, y a un joven enfermo —le pidió muy serio.

—¡Si profesor! —y entró rauda al laboratorio.

—Entremos —le dijo el profesor al grupo—, prepararán camas para May, Misty y Goku.

Y sin perder más tiempo, todos entraron a las dependencias.

Pese a que era mucha gente, el laboratorio era tan grande, que perfectamente entraron todos.

—¡Profesor, preparé dos habitaciones para que los deje descansar! —le dijo algo nerviosa Hari.

—Muchas gracias, Hari —a los demás—. Lleven a Misty, May y Goku a sus cuartos, tienen camas preparadas.

Apenas ordenó el profesor, Piccolo tomó a Goku, seguidos por Gohan y Milk, Brock cargó a May, seguidos por Drew y Max, y Misty fue llevaba por Espeon con la ayuda de su fuerza psíquica, única forma segura en esos momentos para trasladarla debido a sus lesiones, seguida por Gary, Tracey y Sakura Kinomoto. Apenas llegaron a los cuartos, los acostaron en las camas preparadas.

—Muchas gracias profesor Oak por atender a mi marido, no sabríamos que hacer sin usted —le agradeció Milk con una reverencia.

—No se preocupe señora, es lo menos que puedo hacer por él —contestó muy apenado el profesor—, se han esforzado mucho para derrotar a los soldados de la luz. Pese a ser muy famoso, y tenga mucha influencia en el mundo, en esta ocasión soy un inútil, y creo que es lo mínimo que puedo hacer.

—Profesor —le interrumpió Gohan—, acerca de los soldados de la luz…, creo que usted aún no lo sabe, pero en realidad ese grupo se hace llamar el escuadrón de la oscuridad.

—¡¿Escuadrón de la oscuridad?! —exclamó algo fuerte el profesor, llamando la atención de todos.

—Eso quiere decir, que atacaron con ese nombre para ocultar sus movimientos, o al menos eso parece —concluyó Piccolo.

—Vayamos a ver a Misty y May —interrumpió el profesor muy preocupado—, tenemos que reunirnos a planificar nuestros siguientes movimientos.

—Es cierto —comentó Gohan—. Hemos estado peleando contra un enemigo del cual no conocemos nada.

—Y eso no es bueno, ni siquiera sabemos quién es su líder —complementó Piccolo.

—Yo me quedaré aquí —comentó Milk esbozando una sonrisa—. No creo que pueda ser de utilidad, así que me quedaré a cuidar a mi Goku —y luego volteó su atención a Goku.

—No se preocupe señora, puede quedarse cuánto guste —y desvió su atención a Gohan y Piccolo—. Será mejor irnos.

Así, el profesor, Gohan y Piccolo, se trasladaron al cuarto que estaba frente. Cuando llegaron, notaron que estaban hablando de algo, mientras May y Misty ya estaban acostadas.

—Chicos, ¿de qué hablan tanto? —preguntó muy intrigado Gohan.

—Tú ya debes saberlo, Gohan —le dijo muy serio Drew.

—¿Qué debería saber?

—No importa cuántos se unan al grupo, viste los resultados la batalla que tuvieron Misty, May, Mew y Goku… no tuvieron ni la más mínima posibilidad de ganar —le comentó igual de serio Brock.

—Es cierto —ahora dijo Gohan muy serio—. Esas guerreras son muy poderosas, es más, no creo que hayan mostrado todo su poder.

—¿Por qué dices eso? —le preguntó algo asustado Max.

—Tiene razón Gohan —comentó Gary, ganándose la atención de todos—, no creo que hayan mostrado todo su poder. Hubo un momento en que las guerrearas elementales no pudieron contra Misty, May, Goku, y claro, Espeon y Pikachu, pero esa última técnica con la que nos atacaron… —hizo una pausa, muy pensativo— …no sé qué rayos fue, pero acabó con todos nosotros de un solo golpe.

—Es verdad —comentó igual de pensativo Tracey— ¿Qué clase de técnica habrá sido?

—Esa técnica —interrumpió telepáticamente Espeon— se llama juicio elemental, y es su técnica más poderosa.

—Les sugiero vayan con los demás —les recomendó Misty con una voz más aliviada, pero aún quejumbrosa—, hay muchas cosas que aún no sabemos… Además, Sakura nos tiene que explicar por qué hizo que Dialga y Palkia nos atacaran.

—Es verdad —le asintió Piccolo—. Primero llegan pidiéndonos ayuda, y después nos quieren matar. ¿Qué se le habrá pasado por la cabeza?

—No solo a nosotros, seguramente todos querrán una explicación de sus acciones —comentó el profesor Oak, mientras desviaba su atención a Misty—. Las dejamos descansar, creo que ya hicieron mucho por hoy.

—Eso creo, ¡Jejejeje!

Luego de terminar aquella pequeña conversación, todos se retiraron al exterior del laboratorio, salvo cierta señorita.

—Sakura, ¿te sucede algo? —le preguntó muy extrañada Misty por la actitud de la joven.

—Me siento angustiada —respondió la peli castaña, mostrando una mueca de tristeza.

—¿Angustiada? —le preguntó mirando a los ojos a la joven— ¿Por qué?

—Porque me siento insegura. Creo que nunca debí hacerme responsable los Pokémon de Ashy, no soy capaz ni siquiera de defenderme yo sola, y lo peor de todo, ustedes confiaron en mí y les he fallado —respondió mostrando usa sonrisa despectiva, claramente, por su supuesta inutilidad.

—Tú quisiste encargarte de los Pokémon de Ash, porque tú creíste que era tú deber, y pese a que no sabías nada acerca de nuestro mundo, igual te arriesgaste —le respondió Misty con un tono de voz muy tranquilo.

—Sí, es cierto —respondió Sakura de forma irónica.

—Tranquila Sakura, confía en los Pokémon de Ash, sólo debes seguir practicando —decía Misty muy animada—. Nadie nació sabiéndolo todo, y tú no eres la excepción. Apenas llevas un día como entrenadora, y haz hecho lo que muy pocos han sido capaces de hacer, y debes felicitarte por todo el buen trabajo que has hecho.

—Pero yo no soy como ustedes, y menos como tú, Misty —le respondió, bajando su mirada por la pena.

—Yo dudo mucho que alguien quiera que tú fueras como alguien de nosotros —le respondió en broma Misty, provocando que Sakura levantara la vista, viendo como Misty le mostraba una sonrisa—. No busques ser como Ash, porque no eres Ash…, aunque se parecen mucho, ¡Jijijiji! —rio mientras cerraba sus ojos— Queremos a la Sakura Kinomoto que conocimos, la que chocó dos veces con Ash, la que nos hospedó en su casa sin conocernos, la que confió en nosotros sin nada a cambio… Te lo suplico, se tú misma.

—Misty… —las palabras de Misty habían hecho por fin despertar de su propia obligación a Sakura; se estaba obligando a sí misma ser alguien que sabía que no era, cuando lo único que tenía que hacer, era seguir siendo ella misma… ingenuidad incluida…— Es verdad, nunca podré ser como Ashy, pero no pienso decepcionarlo. Yo me comprometí, y pienso cumplir hasta que todo esto termine.

—¡Así se habla Sakura, ahora ve con los demás, y haz tu mejor esfuerzo! —le animó con entusiasmo Misty.

—¡Si! ¡Luego nos vemos, Misty! —soltó mucho más alegre y confiada, saliendo rápidamente del cuarto.

—¡Sakura!

—¿Misty? —preguntó apenas asomó la cabeza por el pórtico.

—Y confía en nosotros. Mientras nosotros estemos contigo, todo saldrá bien —le dijo con una sonrisa.

—Si… —soltó pensativa la card captor, comprendiendo rápidamente aquellas palabras— ¡Luego nos vemos! —y volvió a salir corriendo.

—Es igual a Ash, sólo necesita un empujoncito y su gran determinación sale a la luz —decía en voz alta Misty, para después apretar fuertemente sus ojos, comenzando a llorar y quejarse del verdadero dolor que cargaba— ¡Maldición, Dark destrozó mi cuerpo! —gritó entre dientes— ¡No puedo permitir que los demás sepan del insoportable dolor de todas las fracturas que me hizo! —su rostro sólo reflejaba sufrimiento, era como una tortura constante, de la cual sabía que duraría mucho más tiempo del que la líder de gimnasio quería— ¡Yo soy la que tiene rabia por lo inútil que fui!

Misty intentó calmarse, pero su rabia y dolor poco y nada le ayudaba.

Luego de un rato, Sakura llegó con Gary, quién la esperaba en la salida del laboratorio.

—¡¿Dónde estabas, Sakura?! —le preguntó muy serio el investigador.

—¡Jejejeje! Lo siento, me distraje —cuando llegó con Gary, notó que todo el mundo estaba afuera, reunidos para algo—. ¿Qué sucede?

—Vayamos afuera, te estábamos esperando para que Sakura comenzara a decirnos todo lo que pasa.

—¡Jejejeje! Ya veo. Perdón —se disculpó muy apenada.

Y con los dos faltantes reunidos con los demás, por fin comenzaría a salir todo a la luz, el qué tanto han estado ocultando Satoshi y Sakura.

—¡Abuelo, por fin llegó la que faltaba! —comentó Gary, mirando de reojo a Sakura.

—¡Jejejeje! Disculpen por retrasarlos —se disculpó por tercera vez muy apenada, llevando su mano derecha a su nuca.

—Descuida Sakura —dijo muy serio el profesor, fijando su mirada a la entrenadora de Ecruteak—, es otra Sakura la que nos tiene que explicar que es lo que sucede aquí.

—Sí, es verdad —dijo muy asustada la entrenadora peli morada, mirando a todos muy sumisa, y luego a Krillin, quién le asintió con muchos ánimos—. De acuerdo, sólo les pediré que no me interrumpan hasta que termine.

—Descuida Sakura. Ahora explícanos, ¿a qué nos enfrentamos?

— Les explicaré desde el inicio. Todo comenzó cuando Ho-oh nos visitó a Sato y a mí en Ecruteak, nos dijo que algo iba a empezar, por lo que decidimos investigar qué era lo que sucedería. Visitamos muchos lugares, hasta que llegamos al monte Coronet. En aquel lugar se nos presentó un ser, quién nos dijo que debíamos buscar al elegido entre las dimensiones. Después de ese hecho continuamos con la investigación, ya que los datos reunidos hasta ese momento no nos llevaban a nada. Pero hubo algo que nos llamó la atención, habíamos escuchado a unos entrenadores en el centro Pokémon de Pewter, que estaban sucediendo cosas extrañas en el monte Plateado. En ese lugar, a todo entrenador que iba, unos seres extraños les robaban sus Pokémon.

— Ahora que lo mencionas —interrumpió Tracey, ganándose la atención de todos—, tres días después que Ash derrotara al Equipo Galaxy, habían comenzado esos extraños ataques, la policía estuvo trabajando en la investigación de estos, hasta que comenzó el desastre de los soldados de la luz, o escuadrón de la oscuridad, como quieran llamarle. Lamentablemente, ninguna investigación dio resultados, es más, hasta la policía fue víctima de esos ataques.

—Todos esos hechos nos dejaron intrigados —continuó Sakura—, por lo que decidimos entrarnos al monte Plateado, y fue en ese lugar que…

Hace cuatro meses atrás.

Satoshi y Sakura se encontraban en el monte Plateado realizando investigaciones acerca de su misión. Después de caminar por varias horas, para buena o mala fortuna de ellos, se encontraron con dos seres que vestían una extraña túnica de color rojo, atada a un cinto verde.

¡Señores, disculpen! —sin aviso de nada ni de nadie, y sin que Satoshi se diera cuenta, la joven Sakura corrió hasta donde estaban estos seres.

¡Sakura, espérame, no seas tan impulsiva! —al joven no le quedó otra más que salir a su siga.

La primera en llegar hasta con los seres, fue Sakura.

Señores, disculpen, ¿han visto algo extraño por estos lugares? —preguntó tiernamente— Hemos escuchado que hace algunos días, en este lugar, les han robado a los entrenadores sus Pokémon. ¿A ustedes también les robaron sus Pokémon? —pero los seres no respondieron, sólo voltearon sus caras ocultas en sus capuchas, y se la quedaron mirando. De la nada, una especie de energía maligna se apoderó del bolso de la joven, de esa forma robándole sus cosas, y en especial, a sus Pokémon— ¡Oigan, ustedes son los ladrones! ¡Devuélvanme a mis Pokémon! —les gritó muy enojada.

¡Tú eres la única que llega y confía! —le regañó muy molesto Satoshi, parándose a un lado de la joven— ¡Tranquila Saku, yo voy por tus Pokémon! —le dijo muy confiado, mientras sacaba una pokébola— ¡Venusaur, agarra a esos tipos con látigo cepa! —el Pokémon apenas salió, lanzó sus látigos para atraparlos.

¡Bien, así se hace Venusaur! —pero para la gran sorpresa de los dos, los látigos sólo atraparon las capuchas, dejando ver a unos seres amorfos de energía oscura— ¡Sato, ¿qué son esas cosas!? —gritó muerta de miedo, ocultándose tras Satoshi.

¡Saku, esas cosas son lo que hemos estado buscando! —le respondió muy satisfecho— ¡Venusaur, semillas drenadoras! —el Pokémon lanzó sus semillas drenadoras, dando de lleno en los seres, quienes seguían tratando de escapar— ¡Quieren escapar a toda costa Venusaur, vuelve a intentar atraparlos con tu látigo cepa! —y lanzó otra pokébola— Esto será oscuridad contra oscuridad. ¡Haunter, usa hipnosis! —y apenas apareció el Pokémon fantasma, comenzó su sesión de hipnosis.

Pero algo pasó entre medio. Venusaur se percató de algo, soltó sus látigos, y algo atacó con fuego a estos seres, haciéndolos huir despavoridamente, y soltando el bolso de Sakura.

¿Qué fue eso? —preguntó muy sorprendida Sakura, saliendo de su "escondite".

Deberían tener más cuidado, estos lugares últimamente se han vuelto muy peligrosos —los cuatro presentes, humanos y Pokémon, miraron para todos lados para ver de dónde venía la voz femenina—. Qué bueno que pasé por aquí, o también hubiesen robado sus Pokémon —en eso, todos vieron como alguien levantaba el bolso de Sakura, y se dirigía al grupo. Cuando los jóvenes vieron a la chica, no podían creer a quien estaban mirando— Disculpen, ¿les pasa algo?

¡Misty, ¿qué haces en este lugar?! —le preguntó muy sorprendida Sakura.

¡¿No deberías estar en el gimnasio?! —le preguntó igual de sorprendido Satoshi.

Ya veo —comentó, mostrándoles una sonrisa pícara, soltando una pequeña carcajada—. Me están confundiendo con la líder del gimnasio de Cerulean. Lo siento, me presento. Mi nombre es Kasumi, mucho gusto —dijo la joven muy sonriente y amable.

Es increíble, te pareces mucho a mi amiga Misty —comentó muy asombrada Sakura.

¡¿Ustedes son amigos de la líder de gimnasio de Cerulean?! —gritó muy emocionada la desconocida.

Si —le asintió Satoshi, sin salir del asombro—. Discúlpanos, pero en verdad te pareces mucho…, pero mirándote bien…, eres muchísimo más baja que Misty. ¡Jejejeje! —comentó algo nervioso, llevando su mano derecha a su nuca.

¡¿Me estás diciendo enana?! —le bufó muy molesta Kasumi.

¡No, para nada! —saltó muy nervioso el entrenador— Es sólo qué Misty es un poco más alta que yo, y tú eres más baja —decía comparando estaturas. Y ciertamente, la joven le alcanzaba hasta un poco más arriba del hombro del joven.

¡Siempre tan caballero! —le regañó Sakura, dándole un coscorrón suave en la cabeza.

¡Jeje! Lo siento —se disculpó bastante arrepentido el joven.

Kasumi —comenzó a preguntarle la peli morada—, ¿tú fuiste la que atacó esos seres extraños?

Así es —le asintió, mientras dirigía su atención al lugar donde había sido el ataque— ¡Flareon, ven! —y detrás del árbol, apareció el Pokémon de fuego.

¿Tú fuiste quién atacó a esos seres? —le preguntó Satoshi, mientras se hincaba para acariciarlo— Gracias por ayudarnos —metió su mano izquierda en el bolsillo de su chaqueta, y sacó algo de comida Pokémon—. Come esto, recuperará tus energías y aumentara tu fuerza, además esta delicioso… Receta especial para Pokémon de fuego —expuso la comida en su mano, y permitió que comiera de ella. Parecía estar muy deliciosa, ya que comía con mucha energía.

¡Es increíble, nunca había visto a Flareon comer de esa forma! —comentó maravillada Kasumi.

¡Sato es un experto en lo que se trata crianza, aunque solo se dedica a entrenar Pokémon! —comentó muy orgullosa Sakura.

Veo que ustedes son muy buenos con los Pokémon.

¡Por supuesto que sí, Kasumi! —le respondió Satoshi muy calmo— Aunque no me gusten las batallas Pokémon porque no me gusta verlos lastimados, siempre estaré defendiéndolos y apoyándolos, incluso en batallas.

¡Y terminando con los tipos malos que maltratan o quieren ganar dinero o poder con ellos! —le completó Sakura, lanzando puñetazos al aire bastante desenfadada.

¡Es increíble! —exclamó maravillada la peli naranja— ¿Conocen la organización llamada equipo del nuevo inicio?

¿Equipo del nuevo inicio? —le preguntó muy intrigada Sakura— No, no hemos oído de él.

¿Quiénes son y a que se dedican? —preguntó Satoshi.

El equipo del nuevo inicio, es una organización que se dedica a mantener a raya, y terminar con los planes de personas malvadas que usan a los Pokémon para sus ambiciones. Nuestra misión final, es esperar a que el elegido por Ho-oh llegue y estabilice las relaciones entre humanos y Pokémon… O bueno, eso dice la leyenda. ¡Jejejeje!

Ya veo —soltó bastante sorprendido Satoshi.

Fin de recuerdo.

—Después que la conocimos, nos invitó a esa organización… —algo dudosa, Sakura hizo una pausa y continuó— Fue muy extraño, pero el lugar parecía una reserva Pokémon fuera de esta dimensión.

—¡¿Fuera de esta dimensión?! —exclamaron todos muy sorprendidos. ¿Cómo era posible algo así?

—No fue algo que le prestáramos mucha atención y no nos importó mucho, en ese momento lo único que nos importaba, era que esos Pokémon que estaban viviendo tranquilamente ahí, muy lejos de la civilización. Pero un hecho que me sucedió, nos hizo cambiar totalmente la opinión de ese grupo…

Dos meses después.

Pese a que la reserva solo era campo y bosque, también había una base con un diseño medieval, la que parecía haber sido construida con rocas de gran tamaño.

Sakura caminaba tranquilamente por los alrededores de la mansión, mientras silbaba una pegajosa melodía, se veía muy contenta. De pronto, notó como dos seres oscuros salían de la estructura.

¿Qué hacen esos seres aquí? —se preguntaba la peli morada mientras se escondía— ¡Son los mismos que nos atacaron cuando llegamos al monte Plateado! —esperó a que se alejaran, y rápidamente se acercó al lugar donde supuestamente habían salido, encontrándose con una desconcertante sorpresa— ¡¿Cómo salieron de este lugar?! Lo único que hay aquí, es una muralla común —solo por curiosidad, comenzó a investigar la superficie, logrando percatarse de algo que nunca había visto, pese a que muchas veces había pasado por ahí— ¿Qué hace esta piedra sobresaliendo? Habrán estado golpeando el lugar —presionó la piedra, y una puerta secreta se abrió— ¡Increíble, un pasadizo secreto!

La joven comenzó a caminar por lo que parecía un pasadizo, pero a medida que avanzaba, el ambiente se volvía cada vez más lúgubre.

Este lugar ya me da miedo —comentó en voz alta, sintiendo escalofríos—. ¡Beautifly, usa destello! —apenas el Pokémon mariposa apareció, iluminó el lugar con su destello.

El destello logró iluminar lo que parecía una sala, la cual se veía muy antigua. Se veían muchos libros y carpetas, pero lo que más llamó la atención de la joven, fue una solitaria mesa, seis sillas en cada puesto, y algo que había arriba de aquella mesa.

¿Qué será esa carpeta? —Sakura corrió hasta la mesa, con curiosidad tomó la carpeta, y vio como título de portada "Plan de conquista: Operación Soldados de la Luz"— ¿Soldados de la luz? —y comenzó a revisar el informe con mucha calma.

Cada línea que leía era tortuosa para su vista y su alma, leía horrorizada cada línea. ¿En qué rayos se habían metido? La buena noticia para mal, era que habían dado con el grupo que habían estado buscando, todo indicaba que ellos eran la consecuencia inicial del despertar de ese extraño y maléfico ser.

¡Aquí esta, las dimensiones a las que se refería ese ser del monte Coronet! —dio vuelta la hoja, agarró un lápiz y un papel que estaban sobre la mesa, y comenzó a anotar.

Listado de dimensiones a invadir y objetivos.

Buscar las esferas del dragón y destruir a los saiyajin.

Buscar la perla de Shikon y matar a su guardiana.

Buscar el poder de las Bestias Sagradas y eliminar a los jóvenes elegidos.

Buscar la piedra filosofal y destruir a todos los alquimistas.

Buscar al espíritu del zorro de las nueve colas y destruir al portador del espíritu.

Buscar las cartas mágicas de Clow y asesinar a su portadora.

Buscar las esmeraldas Chaos y eliminar a quienes la utilizan.

Buscar a los mashin guardianes y asesinar a las guerreras mágicas.

Buscar el cristal milenario y eliminar a las guardianas de la princesa de la luna.

Buscar la esencia de los grandes espíritus y asesinar al que los controlar.

Objetivo final: los que pueden utilizar lo que se busca, se deben eliminar para que no estorbe en nuestro gran plan de destrucción del tiempo y el espacio, y crear nuestro infierno tortuoso para los humanos y demás seres vivos para diversión personal.

Liberación total del sello que encierra a nuestro líder Arades, amo y señor de la oscuridad.

Y el gran plan, capturar a Dark Dialga y Dark Palkia aprovechando su estado salvaje.

Se ha intentado posesionar Pokémon entrenados, desgraciadamente sin buenos resultados. Sólo hemos podido lograr poseer Pokémon salvajes.

Sakura terminó de anotar todo, dejó el lápiz donde estaba y la carpeta ordenada, cosa que no se dieran cuenta que estuvo en ese lugar, guardó el papel donde anotó todo, y se retiró del cuarto secreto. Cerró la puerta secreta, devolvió a Beautifly, se tranquilizó, inhaló, exhaló, y siguió caminando tranquilamente, volviendo a silbar aquella pegajosa melodía.

¡Maldición —pensaba con mucha rabia—, estos tipos están usando esto de pantalla! Con que a esto se refería Ho-oh y esa voz extraña… ¡Tengo que avisarle a Sato lo más rápido posible de esto!

Corte de recuerdo.

Todos estaban sorprendidos y asustados con cada palabra de Sakura. ¿Desde hace cuánto, y como aquellos seres sabían tanto de ellos?

—Sakura, ¿aún tienes ese papel? —le preguntó aterrado Brock.

—Aquí esta —de su bolsillo, Sakura sacó aquel papel que aun guardaba celosamente—. Más detalles están ahí, solo saqué lo más importante.

—Imagino que la historia no termia ahí, ¿verdad Sakura? —le preguntó muy preocupado el profesor, a lo que Sakura negó con su cabeza.

—Apenas me enteré de lo que sucedía, partí de inmediato a avisarle a Sato sobre los planes reales de ese grupo…

Continuación del recuerdo.

Una vez afuera, Sakura salió corriendo desesperada en búsqueda de Satoshi. Lo buscó por todos lados, sin resultados satisfactorios.

¡Para variar, cuando más lo necesito, no está! ¡Típico! —decía Sakura con rabia y desesperada. De pronto, notó como un ataque eléctrico estremecía el cielo— Ese es el rayo de Pikachu —y sin perder más tiempo, fue corriendo al lugar donde provenía el ataque.

En esos momentos, Satoshi estaba en compañía de dos chicas. Al parecer, el joven les estaba enseñando algunas cosas acerca de las batallas Pokémon, y como utilizar los ataques para protegerse de ciertos fenómenos naturales.

Bueno Komugi, Hikari, de esta forma pueden utilizar los ataques eléctricos no solo para prevenir incendios producidos por tormentas eléctricas, sino también para recargar los ataques eléctricos —le explicó con mucho entusiasmo el entrenador.

¡Realmente eres muy hábil para estas cosas, Satoshi! —le felicitó Komugi, mirando muy impresionada a la Pikachu.

¡Eres muy inteligente Sato, eres el mejor de todos! —le exclamó embobada Hikari, lanzándose a abrazar del brazo derecho del joven. Por alguna razón se extasiaba, le brillaban los ojos, su corazón latía a mil por hora cuando estaba al lado de Satoshi.

No es para tanto Hikari…, tranquilízate… ¡Jejejeje! —le pidió muy apenado Satoshi.

Justo en ese momento Sakura llegó, provocando que Hikari se alejara de Satoshi.

¡Sato, por fin te encuentro, te estaba buscado por todas partes! —le gritó, al parecer muy molesta.

¿Qué te sucede Sakura, por qué tan agitada? —le preguntó muy extrañado, sin entender su situación.

¡Luego te explico, tenemos que hablar seriamente —lo agarró de un brazo, y se lo llevó a rastras—, y tiene que ser ahora!

¡Oye Sakura, calma, me vas a sacar el brazo! —le pedía algo asustado, mientras se dejaba llevar.

Después de unos segundos, desaparecieron de la vista de Pikachu, Komugi y Hikari.

Qué extraño, ¿le habrá pasado algo? —preguntó muy extrañada Komugi.

No lo sé, lucía muy preocupada —comentó preocupada Hikari, al tiempo que la Pikachu salió tras el par de entrenadores.

Cambiando de tema Hikari, te he visto muy pegada a Satoshi últimamente —su expresión de extrañez, cambio a una mirada pícara— ¿No te habrás enamorado de él?

¡Bueno… yo…! —dijo muy titubeante, sonrojándose completamente— Es que…

Lo suponía —dijo Komugi, mientras le regalaba una sonrisa a su amiga—. Me imagino que Sakura te vio abrazada a Satoshi y por eso se molestó.

¿Tú crees Komugi? —le preguntó la pelíazul aún sonrojada, pero más tranquila.

Te recomiendo que hables con Sakura y aclaren la situación —le aconsejó muy preocupada la peli azabache.

¡¿Qué vaya a hablar con ella?! —gritó muy asustada.

Algún día se enterará, si es que no se ha enterado aún, claro, en el caso que no vio ese abracito —le explicó algo complicada Komugi—, y si se llega a enterar, lo mejor será que sea de tu boca.

Tienes razón, amiga —dijo Hikari con la mirada baja—. Luego nos vemos —y partió a paso lento, para luego acelerarlo.

Pero en realidad, el motivo de la actitud de Sakura era otro.

¡Arregla rápido todas tus cosas, pasaremos a buscar a nuestros Pokémon y nos iremos lo más rápido posible de aquí! —decía Sakura, mientras arreglaba sus cosas y le lanzaba a Satoshi su mochila en su cara.

¡Ay! ¡Oye —le reclamaba Satoshi, mientras tomaba su mochila sin entender nada—, ¿qué sucede?! ¡Al menos explícame!

¡Tendrás todo el tiempo del mundo para decirte todo después, ahora arregla tus cosas!

De acuerdo…, como digas… —y sin entender absolutamente nada, Satoshi comenzó a arreglar sus cosas.

Después de diez minutos, tenían todas sus cosas guardada y se disponían a buscar a sus Pokémon. Justo al momento de salir, se encontraron con la Pikachu de Satoshi, quien recién llegaba con ellos, y a cierta distancia estaba Hikari, quien veía con mucha curiosidad la escena, escondida.

Qué extraño, ¿por qué habrán arreglado sus cosas, estarán pensando en irse de aquí? —decía Hikari muy extrañada.

Y de un momento a otro, simplemente se fueron.

Será mejor alcanzarlos y explicarles todo… Seguramente Sakura ya lo sabe todo, y por eso se van —decía muy triste— ¡Llego la hora de aclarar todo, Hikari! —y partió tras el par.

Después de recorrer toda la reserva, por fin habían terminado de buscar a todos sus Pokémon. Había pasado mucho tiempo, y el cansancio se hacía notar; Satoshi solo quería descansar un poco, pero Sakura solo quería irse de ahí lo más rápido posible, por lo que…

¡Oye, ya es suficiente! —le gritó muy molesto Satoshi, zafándose violentamente de Sakura— ¡Me has tenido toda la tarde corriendo y ya estoy cansado, por lo que exijo que me digas que está pasando!

¡De acuerdo Satoshi, te lo explicaré! —ahora le gritó muy molesta Sakura— ¡Esas niñitas, a las que les tienes tanto cariño, son parte de una organización secreta que solo busca el infierno para los humanos y los Pokémon, se hacen llamar los soldados de la luz! —pero con esas palabras, sólo logró que aquel odio a las personas que tenía Satoshi, volviera.

¿Cuántas veces te he dicho que no juegues con las ilusiones que crea Haunter? —le preguntó furioso— ¡No digas estupideces!

¿No me crees? —le preguntó muy impresionada, más por la forma en que le había hablado. Parecía el mismo de antes.

Si tus palabras fueran ciertas, nos hubiésemos dado cuenta desde un inicio. Además, las chicas no tienen ni la más mínima intención de hacer algo así…

¡Cállate y lee esto! —le gritó muy sentida, mientras le estrellaba su mano derecha en el pecho, junto con aquel papel— ¡A ver a quien le crees, a tus amiguitas a mí, cretino!

Con mucho fastidio, Satoshi tomó el papel y comenzó a leerlo, sin poder creer en cada palabra que leía.

¡Sakura… ¿de dónde sacaste todo esto?! —le preguntó muy asustado el joven, con la cara muy pálida.

¿Recuerdas esos seres que nos atacaron hace cuatro meses atrás?

Por supuesto.

Cuando caminaba por los pasadizos del cuartel me los encontré, entraron y salieron de un pasadizo secreto, y ahí me encontré con esa información.

Ya veo… —Satoshi agachó la cabeza, sintiéndose muy miserable, y con mucha vergüenza miró a los ojos a Sakura— Te lo suplico Sakura, perdóname. Te prometí con volver a comportarme como un cretino contigo, y lo…

Tranquilo Sato —le dijo muy despreocupada Sakura—, comprendo tu posición, incluso yo no me creía a mí misma cuando leí todo esto.

Saku, si esto es real, quiere decir que debemos partir de inmediato a Sinnoh a avisarle a Cynthia —le dijo muy serio el joven peli azabache.

Es verdad, vámonos ahora.

Lo que no sabían, es que justo una de sus amigas, si es que se les podía llamar así en ese minuto, según ellos, había escuchado todo, por lo que se les apareció a la cara.

¡Sakura, ¿qué le estás metiendo en la cabeza a Satoshi?! —le preguntó una joven peli castaña muy molesta.

¡Ya lo sabemos todo Haruka, no te hagas la tonta, sabemos todo de sus reales planes! —le desafió muy molesta Sakura.

¿De qué estás hablando? —preguntó sin entender palabra alguna.

¡Ustedes quieren convertir nuestro planeta en un infierno para que los Pokémon y los humanos sufran por la eternidad!

¿En verdad quieren eso y nos han estado engañando? —le preguntó Satoshi, aun manteniendo la fe en que aquello no fuera real.

¡Por supuesto que es falso, nosotros queremos que los Pokémon vivan en paz junto a los humanos! —le respondió muy desesperada.

¡Ya es suficiente con el equipo Rocket! —y más calmada, Sakura la amenazó— Lo siento mucho, pero también tendremos que desbaratar sus planes.

¡Es verdad lo que te digo, no les estoy mintiendo! —Haruka gritó casi al borde del llanto.

Lo siento Haruka, quiero creerte, pero las pruebas en tu contra son irrefutables —le dijo muy desilusionado Satoshi, mirando con mucha rabia a su "amiga".

¡¿De qué pruebas me hablan?! —definitivamente Haruka no entendía de que le hablaban. ¿Realmente no sabía de qué le hablaban?

¡No te hagas la niña buena, cínica! —le gritó aún más molesta Sakura, mientras lanzaba una pokébola— ¡Sal Beautifly, usa destello! —y apenas el Pokémon mariposa salió, desprendió un destello tan fuerte, que dejó ciego a todos, con excepción del Pokémon y Sakura, quienes ya estaban prevenidas del acto— ¡Beautifly, sígueme! —y Sakura salió corriendo, agarrando de un brazo a Satoshi— ¡Y tú te vienes conmigo!

La idea de Sakura, era huir de ese lugar lo más rápido posible.

¡Maldición, no veo nada! —se quejaba Haruka, mientras intentaba recuperar la visión. Cuando lo logró, notó que estaba sola— ¡Tengo que avisarles rápido a las chicas, esos dos traidores tienen que pagar por esas mentiras! —y partió corriendo del lugar.

Pero alguien más miraba lo que sucedía, o al menos alcanzó ver el final de la discusión.

¿Qué habrá pasado? —se preguntaba Hikari, mientras veía como Sakura agarraba a Satoshi de un brazo, corriendo del lugar— ¿Qué les habrá dicho Haruka? —y después vio a Haruka corriendo en dirección contraria, y luego salió de su escondite— ¡Pidgeot, ven por favor! —y de pronto, apareció el Pokémon pájaro posándose en el suelo, dejándose montar por la pelíazul— ¡Por favor, llévame con Sakura y Satoshi! —el Pokémon le asintió, y partió volando.

Una vez que Haruka llegó a la base, con un grito muy fuerte reunió a todas sus compañeras y amigas.

¡Chicas, reunión, ahora! —su grito retumbó muy fuerte en todo el lugar.

Producto del llamado, aparecieron Kasumi, Taiyō y Komugi.

¡¿Qué te sucede, Haruka?! —le preguntó Kasumi algo alterada.

¡Son Sakura y Satoshi, dijeron que nos destruirían, incluso me atacaron!

¡Pero ¡¿cómo…?! —soltó muy sorprendida Komugi, pero rápidamente miró de reojo a la peli castaña— ¿No le habrás hecho algo?

¡Por supuesto que no les hice nada —le gritó muy molesta Haruka—, al contrario, fue Sakura la habló barbaridades de nosotras!

¿Y qué fue lo que te dijo? —le preguntó muy expectante Komugi.

¡Dijo que nosotras queríamos destruir a los humanos y a los Pokémon, que no nos interesaba nada más que el infierno! ¡¿Te parece poco?!

Las chicas no creían lo que escuchaban, estaban impávidas.

¿Pero por qué diría algo así? —se preguntaba Kasumi, sin creer lo que escuchaban.

¡Fue la traidora de Sakura, ella le metió en la cabeza todo eso a Satoshi! —le respondió muy seria Haruka— Satoshi me creyó.

¡Pero igual prefirió creerle, y eso lo convierte en traidor! —dijo Taiyō muy enojada.

¡Suficiente todas! —exclamó fuertemente Komugi, haciendo que sus tres amigas la vieran un poco asustadas— ¡Se acabaron los consensos, seguiremos nuestros planes como desde un inicio, todos los humanos son iguales, desleales, y lo seguirán siendo! —dijo muy molesta.

¿No estarás hablando de…? —le preguntó muy preocupada Kasumi a su amiga.

¡Así es, eliminaremos a todos los humanos y le dejaremos este hermoso planeta a los Pokémon!

¿Estás segura, Komugi? —le preguntó muy insegura Haruka— Recuerda lo que nos enseñó nuestros padres, las personas cometen errores, pero no todos son iguales.

¡¿Se te olvidó quién asesinó a nuestros padres?! —le preguntó furiosa Taiyō, provocando que todas las jóvenes se deprimieran— ¡Fue ese maldito amiguito de nuestros padres, ese tal Ash Ketchum!

¡¿Ash asesinó a los padres de esas chicas?!

Es verdad, chicas —dijo cortante Kasumi, recordando el odio a tal momento vivido—. Con esto es suficiente… Busquemos a esos traidores y acabemos con ellos.

¡Por fin despiertas, Kasumi! —le gritó muy alegre Komugi, esbozando una sonrisa— ¡Amigos, vengan!

De pronto, de todas partes aparecieron muchos Pokémon salvajes.

¡Escúchenme por favor amigos, busquen a Sakura y a Satoshi, esos traidores nos atacaron y huyeron, si los encuentran, tráiganlos aquí! —los Pokémon asintieron, y salieron en búsqueda de los jóvenes.

¡Nosotras también vamos a buscarlos! —propuso Kasumi.

¡Si! —le asintió Taiyō— ¡En dos horas más nos encontramos aquí para noticias!

¡De acuerdo! —le asintieron las tres al unísono.

Fue una búsqueda por cielo y tierra, no podían permitir la traición de nadie, y mucho menos de Satoshi y Sakura, aunque dolorosamente fueran amigos.

Mientras tanto, los prófugos seguían corriendo en dirección fuera del monte Plateado, para dar aviso de los planes de esas jóvenes.

¡Oye Saku, no creo que nos sigan, ya estamos bastante lejos! —dijo algo inseguro Satoshi.

¡No estaré segura hasta que lleguemos a Pewter o a la meseta Índigo! —le advirtió muy molesta Sakura.

Pero de la nada, muchos Pokémon salvajes rodearon a los dos jóvenes. Los Pokémon estaban realmente furiosos, ya que también se sentían traicionados.

¡Chicos, no nos ataquen, son las otras las malvadas, quieren el infierno para ustedes! —pero la única respuesta que recibió Sakura, fue un ataque ascuas a sus pies— ¡Ah…! —gritó más por el miedo.

Creo que no nos van a creer —dijo Satoshi muy serio—. Creo que no tenemos más opción que pelear —tomó una pokébola, y la iba a lanzar.

¡Esperen, no hagan nada! —los Pokémon se detuvieron ante el grito, y a los segundos apareció corriendo una chica pelíazul.

¡Hikari! —exclamaron los jóvenes muy sorprendidos.

¡¿Qué le hicieron a estos Pokémon que los quieren atacar?! —preguntó muy extrañada.

Al parecer Hikari no sabe nada —se decía para sí Sakura—. Creo que podré utilizarla para escapar —a Hikari—. ¡No lo sabemos, de pronto empezaron a atacar!

Ya veo —le pareció muy extraña la respuesta de Sakura, pero aun así decidió ayudarlos sin que se diera cuenta—. ¡Chicos, vuelvan a la base, luego iré a verlos! —y los Pokémon simplemente se fueron— Chicos, necesito hablar con ustedes, tengo que decírselos ahora.

¡Ya sabemos todo Hikari, no es necesario que lo sigas ocultándolo! —decía muy molesta Sakura.

¡¿Ya lo sabes todo?! —le preguntó muy sorprendida, para después bajar la mirada— Saku, perdóname por mantenerlo oculto, pero no quería que por culpa de mis sentimientos se fueran para siempre… Yo los quiero mucho, son mis mejores amigos.

Tranquila Hikari —le dijo muy tranquilo Satoshi, esbozando una sonrisa—. Espero que cambies de opinión y sigas otro camino y sueño.

¡Por supuesto Sato, haré todo lo que tú me digas! —le respondió muy feliz y entusiasmada.

Pero la conversación no pudo durar más, ya que más Pokémon salvajes empezaron a llegar.

¡No sé qué habrán hecho, pero todo parece indicar que ustedes ya no son bienvenidos aquí! —comentó muy seria Hikari. Miró a Satoshi, y le sonrió muy sonrojada— Sato, te extrañaré. Por favor, nunca me olvides —y después miró con decisión a Sakura—. Y Saku, amiga, cuida de Sato. Suerte.

¡Por supuesto Hikari, de Sato solo me encargo yo! —le respondió con mucha seguridad.

Sakura volvió a agarrar del brazo derecho a Satoshi, y continuaron su huida, hasta perderse.

Fin de recuerdo.

—Después de eso, nunca más supimos acerca de esas chicas y de la base del monte Plateado.

Todos escucharon atentamente la historia de Sakura… muy atentamente. Realmente fue muy impresionante el hecho de que, en tanto tiempo, nadie se haya enterado de todo lo ocurrido, más en especial por un tema que siempre tuvo incomodo al grupo.

—Ahora veo por qué siempre les decían traidores —comentó muy serio Gary—. La realidad es que ustedes fueron traicionados.

—La misión originalmente nos fue encomendada a Sato y a mí por Ho-oh, y nosotros la realizaríamos con ayuda de Dialga y Palkia —por fin Sakura comenzaba a explicar el motivo de los viajes dimensionales—. Recorrimos todas sus dimensiones y otras por accidente, pero cuando llegábamos a destino, nos percatamos que los objetos eran muy difíciles de buscar, o solo los podían utilizar ciertas personas, salvo dos casos, a los cuales pudimos terminar de inmediato.

—Buscar a Naruto y Yoh —respondió Brock por ella, a lo que Sakura asintió.

—Nosotros asistimos a ustedes para que nos ayudaran a reunir esos objetos, pero la idea era que esa sería su única ayuda, el resto lo haríamos nosotros.

—Aún hay una cosa que no entiendo —le cuestionó muy intrigado el alquimista de acero—. Como tú dices, hay ciertos objetos que solo ciertas personas pueden usar, pero no querían más nuestra ayuda, entonces ¿cómo utilizarían aquellos objetos? —todos miraron a Ed y después a Sakura.

—Eso no sería ningún problema —respondió rápidamente Sakura—, Dialga y Palkia nos enseñarían a usar todo.

—Tú confesión sólo agrava aún más tu ataque —le comentó muy molesto el profesor Oak—. Aun no puedo creer que utilizaras a Dialga y Palkia para atacar a tus amigos y personas que se ofrecieron voluntariamente a ayudarlos. Discúlpame, pero tú acción fue muy reprochable.

—¡Ya lo sé, cometí un gravísimo error! —gritó Sakura con mucha fuerza con la mirada baja, llorando— Por favor todos discúlpenme, pero no quería ver más a mis amigos lastimados o muertos. Solo quería alejarlos para que no continuaran con esta misión suicida. Jamás debimos entrometerlos.

—¡Estas equivocada Sakura, no digas eso! —exclamó una voz femenina entre el grupo, al tiempo que se acercaron cinco jóvenes; dos hombres y tres mujeres para ser más exactos.

—¡Por supuesto que sí —le exclamó con ira Sakura—, este no es un asunto que les concierna, esta misión nos la encomendaron a Sato y a mí!

—Sakura, escucha a Marina, Kenta, Red, Blue y Yellow por favor —le pidió muy sereno el profesor.

—¡¿Y por qué debería escucharlos?!

—Porque Satoshi nos confesó todo antes que fuéramos al templo de Dialga y Palkia, y él nos dijo exactamente lo mismo que tú —le respondió Red, viendo Sakura muy sorprendida al joven—, ¿y sabes que les respondimos? —Sakura le negó con la cabeza— Nosotros somos amigos, y los amigos están para apoyarse en todas, en las buenas y en las malas.

—Nosotros conocemos a Satoshi desde hace mucho, somos muy buenos amigos, y sabe que puede contar con nosotros para lo que sea —agregó Blue muy animada.

—Además, recuerda que este no es problema tuyo solamente, nosotros también tenemos palabra y acción en esto —le apoyó igual de animada Marina.

—¡Así es, no tienes de que preocuparte! —le exclamó con decisión Kenta, volteando la mirada al grupo—. ¡Destruiremos a esos tipos y volveremos todo a la normalidad, ¿verdad?! —a lo que recibió un unísono "Si"— ¿Ves Sakura? Todos continuaremos hasta el final.

—Todos… —dijo Sakura, sintiéndose aún más miserable.

—Sakura, necesitamos saber quién es el líder de esos sujetos —preguntó el profesor Oak. Pregunta que todos se tenían.

—Según las guerreras elementales, su líder se llama Arades, el líder del escuadrón de la oscuridad —respondió Gohan muy serio—, o al menos eso comentaron antes de irse del lugar donde peleábamos.

—Ya veo —dijo secamente el profesor, mientras pensaba—. Con que esos sujetos vuelven a atacarnos, pese a que hace quince años su plan fue destruido por Henry.

¿Qué sabía el profesor Oak de esto? ¿Acaso también ocultaba algo?

—Les recomiendo que todos descansen, deben estar muy cansados —les dijo el profesor a todos.

Pero cierto Pokémon decidió que este no era el momento para descansar, y saltó a correr del hombro izquierdo de Kagome.

—¡Pikachu, ¿a dónde vas?! —le gritó la señorita Kinomoto, mientras veía que se dirigía al interior del laboratorio.

—¿Qué le pasa a Pikachu? —preguntó Kagome, mientras todos veían extrañados la acción desesperada del Pokémon.

—No lo sé, Kagome… Iré a ver qué le sucede —y la peli castaña partió tras el roedor.

—¡Oye, espera! —le llamó Shaoran intentando seguirla, pero fue detenido por el tutor de la joven.

—Déjala —le pidió Gary, mientras volvía su atención en dirección donde se fue Sakura—. Ella es la entrenadora de Pikachu, y a ella le corresponde velar por Pikachu; eso incluye sus problemas y asuntos.

—Ya veo —aceptó muy preocupado el joven, mientras los dos miraban fijamente la entrada al laboratorio.

¿Qué le habrá pasado a Pikachu que corrió tan apresurado al interior del laboratorio?

—Lo siento chicos —se excusó la entrenadora de Ecruteak, por fin dándose por derrotada—, no creo que siga a la altura de seguir siendo la líder del grupo, no lo merezco —levantó la mirada, y vio al profesor Oak—. Por favor profesor, como ya saben lo que está pasando, creo que usted es el más indicado en dirigir todo, ya que fue de los primeros al que involucramos en todo esto —hizo una reverencia—. Con su permiso profesor, me retiro —y se retiró del grupo.

—Pobre Sakura, debe sentirse culpable por la muerte de Satoshi y los accidentes de Ash, Misty, May y Goku, aunque no tenga la culpa —pensaba muy serio y preocupado el profesor—. De acuerdo. Como les mencioné primero, descansen lo que más puedan. Hasta que llegue la profesora Larch, investigaré como está la situación en el planeta.

—A propósito, profesor —le interrumpió Dawn—, ¿qué pasó con Ash que no está con nosotros? —ante la pregunta, todos los conocidos del entrenador se quedaron mirando al profesor.

—Cuando regrese Sakura les contaré todo, creo que es a quien más debe interesarle— contestó muy seguro el profesor—. No sé preocupen en todo caso, él está bien.

Todo parecía indicar que el profesor Oak quería hacer las cosas con más calma, y no cometer los mismos errores que Satoshi y Sakura, más en especial el hecho de ocultar información importante. Pero el profesor sabía muy bien que él también ocultaba información. ¿Cómo es eso de que el escuadrón de la oscuridad atacó hace quince años, o sea, durante la época que nació Ash?

El séptimo día casi ha pasado, el séptimo día en que han pasado de todo, pero si creen que esto terminó, les digo de inmediato que aún queda. Si queda mucho o poco, solo les puedo decir que queda mucho para terminar esta aventura, pero queda muy poco para terminar con Arades.

Pikachu había llegado hasta una habitación en especial, donde un padre de familia dormía. El Pokémon lo veía con mucha rabia, pero la rabia no era dirigida hacia quién dormía, sino hacia él mismo.

Sakura llegó hasta la habitación donde había visto entrar a su Pokémon, entrando muy agitada.

—Pikachu, ¿qué te sucede? —le preguntó muy preocupada, el Pokémon estaba estático, no movía ni un musculo— ¿Hice algo malo? Discúlpame por favor, soy una inútil —decía muy triste—. Dejé que te hirieran y no fui capaz de hacer nada —de pronto, Sakura había comenzado a llorar—. Si hubiese hecho algo, tal vez Misty, May y el señor Goku estarían bien. ¡Soy una inútil!

¡No Sakura, yo soy el culpable de todo! —¿le gritó con mucha rabia Pikachu?

—Pikachu… —dijo Sakura sorprendida— ¡Te estoy entendiendo de nuevo, como en el bosque!

Qué bueno que me puedas entender —Pikachu la miró de soslayo por unos segundos y volvió la mirada a saiyajin—. Le fui desleal a mi anterior entrenador —comentaba molesto—, y también a ti… Creo que llegó la hora de hacer las cosas bien, yo ya no soy útil —volteó a Sakura, y se quedó mirándola a los ojos—. Sakura, entrégame tus cartas.

—¡No digas esas cosas, por favor! —le pidió muy triste Sakura— ¡Ashy te quiere mucho y yo también, no olvides a tus amigos, a Misty, a May, todos te queremos! Por favor, no vuelvas a decir que eres un inútil, porque para todos nosotros no lo eres.

¡Te dije que me entregues tus cartas, ahora! —muy molesto, Pikachu utilizó su ataque rápido embistiendo a Sakura, terminando en el suelo al igual que sus cartas, y volverla a mirar a los ojos— ¡Escúchame bien, Goku no puede seguir ahí tirado, él es mucho más útil!

—¿Y qué piensas hacer? —preguntó muy asustada y angustiada.

—Lo despertaré de alguna u otra forma —respondió Pikachu, mientras buscaba una carta en especial.

Mientras buscaba la carta que necesitaba, ordenaba las otras, y así continuo, hasta terminar con todas en una baraja, y una en su poder.

¡Por fin! —exclamó triunfante, mientras volvía la vista a su entrenadora —Sakura, esta carta servirá a la perfección. Si todo sale como lo tengo planeado, Goku podrá despertar.

—¿Qué carta es? —preguntó la peli castaña muy extrañada.

Toda tuya —Pikachu subió al hombro izquierdo de la joven, y le mostró la carta.

Sakura miró impactada la solicitud, no podía creer lo que veía.

—¡No pienso hacerlo Pikachu, es extremadamente riesgoso y no pienso perderte! —le gritó desesperada, mientras tomaba en sus manos al roedor eléctrico y lo miraba a los ojos.

¡Escúchame Sakura, tienes que hacerlo, es el único método para despertarlo! —le exclamó muy serio.

¡No tengo ninguna intención de hacerlo, no quiero perderte! —volvió a negarle Sakura, mientras gritaba y lloraba.

Sakura, tranquila —comenzó a consolarle Pikachu hablándole muy seguro, esbozando una sonrisa—, no me vas a perder, solo despertaras a Goku. Yo voy a estar bien.

—¿Estás seguro? —le preguntó muy intranquila.

¡Nunca rompo mis promesas! —le dijo Pikachu con mucha seguridad— Tranquila, solo quiero ver que puedo confiar en ti.

—De acuerdo, lo hare —respondió mostrando seguridad, más a cumplirle su promesa a Pikachu—. Creo que… —ahora decía muy seria, mientras buscaba en sus cartas— también usaré esta carta —tomó las dos cartas que utilizaría, y las otras las guardó—, me quiero asegurar que todo salga bien, no quiero feas sorpresas.

Gracias Sakura. Si lo que haremos sale bien, podrás considerarte como la salvadora del tiempo y el espacio.

—¡No quiero nada de esas cosas! —le exclamó muy apenada— Solo quiero que Ashy recupere la memoria, Misty, May y el señor Goku se recuperen, y que todos vuelvan a vivir tranquilamente —tomó su llave, dijo su conjuro y la dichosa se convirtió en su báculo— ¡Prepárate Pikachu, comenzaré ahora!

¡Cuando quieras Sakura, estoy preparado! —le exclamó firmemente.

Sakura lanzó las dos cartas al aire y las invocó, liberándolas a su servicio, creando en el ambiente una sensación muy extraña.

—Pikachu, te prometo que a partir de ahora hare mi mejor trabajo, no te decepcionaré —le prometió Sakura con seguridad.

Siempre he confiado en que haces tu mejor trabajo, y sé que lo seguirás haciendo.

De pronto, el cuarto se vio completamente invadida una fuerte luz.

¿Cuál será el plan de Pikachu?

Si tienen más dudas, no se pierdan los siguientes capítulos.

Esta historia continuará…


...


Sé que desde hace mucho que no lo hago, pero me veo obligado. En un inicio, el nombre de la profesora de Goldate era Seiki. La idea, era tomar la región como un lugar basado en la temática del tiempo, pero como veo que en clear card decidieron tomar la temática del tiempo, reloj incluido (seiki es reloj en japones por si acaso), preferí retomar el tema que los nombre de los profesores son arboles. Hice una investigación sobre los arboles mas antiguos que hay actualmente, por lo que tomé el nombre de Larch, que significa Alerce, el que curiosamente es un árbol nativo del sur de Chile, el cual puede vivir 3600 años... y curiosamente, una hora son 3600 segundos... ¡No pienso cambiar mi temática del tiempo!

Bueno, los espero para el siguiente capitulo. Hasta el próximo sábado!