Hola a todos. Aquí con otro capítulo. Este capítulo significa una pequeña pero importante modificación a toda la historia, mas allá de eso mantiene todo tal cual. Puede parecer tan largo como siempre el capítulo, pero como suceden muchas cosas, se hace muy corto. Los dejo con la lectura!


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Capítulo 47: "El secreto de la dimensión distorsión y las islas Remolino"

Mientras la batalla contra las guerreras elementales terminaba, en otro lugar, en una dimensión alterna, se veía a Arceus mirando toda la batalla hasta su final. En su expresión denotaba seriedad y molestia.

—Es increíble —comentó muy serio el dios de los Pokémon—, aun con el collar marino y la pulsera terráquea liberadas, no pudieron hacer nada. Estamos en graves aprietos.

—Tranquilo Arceus, era natural que perdieran —le pidió una voz, a lo que Arceus volteó a buscar a su dueño.

—Satoshi, eres tú.

—Si tan solo —decía mientras se cruzaba de brazos, muy serio— Komugi o Dark no hubiese aparecido, la batalla hubiese sido más sencilla para Misty.

—Es verdad, pero si tu amiga Misty hubiese derrotado a Magma, estarían muy confiados, y…

—Arades solo les hubiese pateado el trasero personalmente, ¿verdad? —le completó con una sonrisa, muy confiado.

—Así es, pero aun así…

—Tranquilo Arceus —volvió a pedirle Satoshi muy confiado—. Yo dudo mucho que, si hubiese aparecido o no Dark, estarían en la misma situación. Lamentablemente, ninguno tiene el poder suficiente si quiera para acercarse a Dark, y Dark hubiese aparecido tarde o temprano.

—Te noto muy confiado. ¿Cuál es tu plan? —le preguntó Arceus, intentando descifrar el plan de Satoshi.

—Ese es mi plan —respondió, mientras indicaba los monitores. Y según Satoshi, todo seguía resultando como lo había planeado.

—¡Increíble, pese al juicio elemental, todos están intactos, solo se quedaron dormidos! —exclamó muy sorprendido, como si conociese el real poder de ese ataque— ¡Aun cuando Wind los traicionó y haya aumentado el poder del ataque, lo resistieron perfectamente! —pero sus propias palabras eran ilógicas, por lo que prefirió mirar a Satoshi, intentando buscar una respuesta lógica— ¿Esto es parte de tu plan?

—Lo siento, pero solo te puedo decir por qué quise que Espeon y Pikachu fuesen a ayudarlos, siendo que —decía mientras tomaba una de ¿las pokébolas que tenía en su cinturón? — gracias a ti, antes de terminar con el ritual, te diste el trabajo de trasladar a seis de mis Pokémon.

¡Era increíble, aun muerto, Satoshi seguía muy al pendiente de lo que pasaba!

—Fue muy riesgoso lo que hiciste. ¿Qué hubiese pasado si no me hubiese dado cuenta de la estupidez de hiciste? —le preguntó algo molesto.

—¡Arceus, por favor, lo que hice fue tan resaltante, que creo hasta incluso Arades se dio cuenta! —realmente Satoshi estaba muy confiado, pero su rostro cambió su semblante— Lo único que no me puedo perdonar, es por el acto egoísta que hice…, Saku ahora está lamentándose por algo que no hizo —dijo muy triste.

—¿Tú crees que lo que hiciste fue egoísta? Si los dos hubiesen hecho ese ritual, los dos hubiesen muerto —le dijo muy serio.

—¡Por supuesto que fue egoísta! —gritó, mientras golpeaba muy fuerte uno de los pilares que había en el lugar— ¡Ella me quería, y yo la abandoné!

—Yo creo que lo que hiciste no fue egoísta… —le comentó, al tiempo que ambos fueron alertados por una extraña fluctuación en las dimensiones— ¿Qué sucede? —los dos miraron los monitores, y se percataron que alguien había abierto silenciosamente varios portales dimensionales, trayendo consigo a varias personas.

—¡¿No era que Palkia había sellado los portales dimensionales?! —le preguntó muy extrañado Satoshi, mientras notaron que aquellos portales se habían abierto muy cerca de donde estaban sus amigos, y curiosamente, uno en Sinnoh— ¡Se abrió un portal más, pero este es en Sinnoh!

—¿Crees que tenga algo que ver con los portales que se abrieron en Hoenn?

—Lo dudo mucho —le respondió muy preocupado—, no tiene ningún sentido abrir un portal en Sinnoh, y mucho menos en ese punto —volteó su atención a Arceus, y lo vio de reojo—. Arceus, ¿hay algo en ese lugar que yo no sepa de su existencia?

—Satoshi, creo saber el motivo de ese portal abierto —comentó Arceus preocupado.

—¿Y qué es?

—Al parecer, se abrió un portal a la dimensión distorsión.

—¿Y qué es eso de la dimensión distorsión? —le preguntó muy extrañado Satoshi.

—Verás, la dimensión distorsión es una dimensión que se encuentra dentro de la dimensión donde viven ustedes, es como su reflejo, pero se encuentra distorsionada.

—¿Y por qué esta distorsionada? —preguntaba extrañado de la descripción.

—En aquel lugar, las leyes del tiempo y el espacio están rotas, por lo tanto, todo fluye de forma irregular.

—Sí que debe ser un lugar muy extraño —comentó Satoshi muy confundido—. Aun así —le preguntó muy serio—, ¿por qué no nos dijiste de la existencia de ese lugar?

—Por estar en una dimensión aparte, del cual solo yo tengo acceso libre, no creí que fuese importante, siquiera Arades puede acceder a ese lugar, ya que yo fui quien la creó.

—¿Y se puede saber que hay en ese lugar? Pregunto, porque creo que debe haber algo ahí.

—Por supuesto que hay algo ahí, el lugar donde vives.

—¡¿Te refieres a mi mundo?! —preguntó muy sorprendido.

—Como te expliqué, esa dimensión es como un espejo, solo que como el tiempo y espacio están distorsionados, todo es distinto.

—¡Déjame adivinar! —dijo Satoshi en tono alto— ¡¿Me estás diciendo que esa dimensión es un espejo de nuestra dimensión?! O sea, que lo que le pase a esa dimensión, también le pasará a mi mundo —preguntó un poco alarmado.

—Aciertas —le dijo muy serio—. Pero no te preocupes, en esa dimensión no vive nadie… —pero a último segundo, se retractó de sus propias palabras— Bueno, casi nadie.

—¡¿Qué es eso de casi nadie?! —cada palabra que escuchaba Satoshi, más se alarmaba. Ya se oía aterrado.

—No solo yo puedo entrar y salir a voluntad de esa dimensión, sino que también el guardián de la dimensión distorsión —respondió un poco incómodo Arceus.

—¿Guardián de la dimensión distorsión? —preguntó muy pensante— ¿Y quién es ese guardián?

—Ese guardián es tan poderoso como Dialga y Palkia —comentó muy serio Arceus, sorprendiendo enormemente a Satoshi. ¿Había alguien tan poderoso como Dialga y Palkia? —. Pero no me preocuparía por él —ahora dijo más tranquilo—, el maneja muy bien las energías oscuras, es más difícil de poseer que un Pokémon salvaje común…

—Con que el guardián es un Pokémon —le interrumpió Satoshi muy inquieto—. ¿Y qué te hace pensar que no va a poder ser poseído? —le preguntó muy molesto.

—Podríamos decirlo… es como un espíritu, él está muerto por decirlo de alguna forma, su estructura es muy fuerte, también mantiene a salvo la puerta al inframundo, y guía a los humanos y Pokémon al paraíso.

—Ahora veo por qué tu despreocupación —comentó más calmado y tranquilo Satoshi—. Eso no quita que nos debiste haber informado de ese lugar desde un inicio —le comento, mirándolo de reojo— ¿Y cómo se llama el guardián de esa dimensión? —le preguntó a Arceus muy intrigado.

—Ya tendré el tiempo de presentártelo, mira el monitor de la dimensión distorsión, hay alguien que entró a ese lugar —le comentó muy preocupado Arceus, sin despegar la mirada de los monitores.

—¡¿Qué?! —preocupado, Satoshi volteó su mirada a tal monitor— ¡¿Qué piensa hacer ese tipo en ese lugar?!

Ambos fueron testigos de cómo un hombre adulto de cabello color azul opaco, ojos muy profundos color celeste, quién vestía un traje muy extraño, pantalones oscuros, chaqueta ploma y camisa blanca accedía a aquella dimensión. Su sola presencia…, no, su mirada, era muy intimidadora.

—Ese tipo me da mala espina —comentó muy preocupado Satoshi.

—¡No solo eso Satoshi, mira los portales que se abrieron en Hoenn! —comentó muy preocupado Arceus, ahora observando los sucesos de tal región— ¿Quiénes son esos sujetos?

—¿Eh? —Satoshi miró atentamente cómo de aquellas curvaturas, salían varias personas— Esa es una buena pregunta —continuó mirando, hasta que logró reconocer a dos personas— ¡¿Kakashi, Ryu?! —exclamó muy sorprendido— ¡¿Qué hacen aquí?! —preguntó el joven, mientras desviaba su mirada a Arceus— ¡¿Tú los trajiste?!

—Es claro que no, no me arriesgaría a cometer un error en abrir portales dimensionales en la situación que estamos —respondió tajante—. ¿Tú los conoces?

—Sí, bueno, a dos de ellos —señalando al de cabello gris—. Kakashi es maestro de Naruto, Sakura y Sasuke —ahora indicando al de cabello oscuro con peinado extraño y traje blanco—, y él es Ryu, un amigo de Yoh y Anna —cruzó sus brazos y se preguntó—. Entonces si tú lo los trajiste, ¿quién los trajo?

—Palkia no lo hizo, también conoce los riesgos —concluyó Arceus—. Además, sabes que selló todos los umbrales, salvo a los que viajaron.

Era una situación extraña. Si aquellos umbrales no los abrió ni Arceus, ni Palkia, entonces ¿quién fue?

—Creo que ahora no tiene mucha importancia, pasado pisado. Lo que si me preocupa —decía Satoshi, mientras volvía su atención a la dimensión distorsión—, es ir a la dimensión distorsión. Pero ¿cómo podré ir si ya estoy muerto? —se preguntaba muy contrariado.

—Puedo hacer una excepción —dijo Arceus—, pese a que sea una dimensión espejo a la que tú vives, esta dimensión puede conectarse sin problemas a la dimensión distorsión, pero solo serán quince minutos.

—Ya veo, es poco tiempo —comentó muy serio y complicado.

—Lo siento, pero es una regla del tiempo-espacio, esa entrada no puede estar mucho tiempo abierta.

—¡¿Eso quiere decir que, si no vuelvo en quince minutos, desapareceré?! —preguntó muy asustado.

—Por supuesto que no —le respondió muy calmo—. Pasado los quince minutos, volverás a la entrada, ya que la entrada te absorberá y se cerrará, y solo podrás volver a entrar a esa dimensión en veinticuatro horas.

—¡¿Veinticuatro horas?! —exclamó Satoshi algo preocupado— ¡Eso es mucho tiempo!

—Lo sé, pero al menos podrás ir a ver qué es lo que trama ese sujeto.

—¡Creo me alcanzará el tiempo para averiguar qué es lo que quiere! —comentó muy confiado— ¡Iré ahora mismo!

—De acuerdo, solo cuida que no te vea.

—¡Descuida, déjalo en mis manos! —exclamó con seguridad, dándole una señal de aprobación con su mano derecha, y partió corriendo— ¡Luego nos vemos! —y se desapareció de la vista del dios Pokémon.

—Espero que el tiempo te sea suficiente como dices —comentó algo desconcertado Arceus, manteniendo la mirada donde desapareció el joven, y volver la mirada al grupo de Hoenn—. No sé quién fue el que trajo a ese grupo, pero espero que el que lo haya hecho, sepa lo que hace —de pronto, vio como todos desaparecieron—. Espero que sean de buena ayuda, Dialga y Palkia también pondrán todo de su parte, pero sin ayuda de los jóvenes a los que Satoshi le pidió ayuda, todo esto será imposible.

Mientras tanto, Satoshi se dirigía en dirección a las entradas dimensionales a toda velocidad.

—¿Quién será ese guardián? —se preguntaba Satoshi— Es extraño que Arceus no me hubiese dicho nada, aun después de todo lo que hemos pasado. ¿Por qué lo habrá hecho realmente?

El joven había llegado a un enorme salón, donde había muchos Clefairy y Clefable realizando distintas tareas rutinarias.

—¡Chicos, disculpen, de nuevo necesito su ayuda! —exclamó algo apresurado, muy apenado.

—¿Qué se le ofrece en esta ocasión, joven? —le preguntó un Clefable mientras se le acercaba.

—Necesito ir hasta la entrada a la dimensión distorsión, necesito ir ahora mismo a la dimensión distorsión.

—Ya veo, va a visitar al guardián de la dimensión distorsión, ¿verdad?

—Así es —le asintió el joven.

—De acuerdo, sígame.

Ambos comenzaron a caminar por un pasillo, el cual tenía un aspecto medieval, lucía muy antiguo. A medida que caminaban, el ambiente se enrarecía más.

—Qué lugar más extraño —comentó el joven, notando que mientras más avanzaban, el pasillo se volvía más oscuro.

—Que no te sorprenda —le comentó Clefable—, la dimensión a la que te diriges, las reglas del tiempo-espacio no se cumplen.

—Algo así me comentó Arceus. Pero ¿por qué este lugar es así de extraño? —pregunto algo inquieto.

—Porque la influencia de esa dimensión también llega hasta esta dimensión —le respondió tranquilamente.

—¿Y por qué en la tierra este fenómeno no se produce?

—Porque este fenómeno solo sucede cuando el portal es abierto —de pronto, Clefable se detuvo—. ¡Muy bien, llegamos! —dijo parándose frente a una especie de maquina computadora.

—¡Vaya, este lugar es enorme! —dijo Satoshi muy sorprendido, mirando atentamente todo el lugar, cada detalle— ¿Y que es ese círculo? —preguntó indicando un circulo bastante grande. Este tenía figuras muy extrañas, no se entendía si quiera que forma tenían los círculos, y si es que eran círculos.

—Ese es el círculo que conecta directamente con la dimensión distorsión. Por favor, párate en medio —le pidió, mientras comenzaba a teclear al parecer, unas cosas en esa especie de computadora—, te enviaré de inmediato a la dimensión distorsión.

—De acuerdo —le asintió, parándose firme al medio del círculo.

—Recuerda que solo tienes quince minutos, si tú no vuelves, el portal te absorberá y volverás a este punto —le advirtió sin quitar la vista de lo que hacía.

—De acuerdo —respondió, mientras continuaba mirando el círculo con mucha curiosidad, y después al Clefable como tecleaba unas cosas—. Este lugar es muy tecnológico como para ser territorio sagrado, ¿no lo crees?

—¡Jajajaja! —rio fuertemente el Pokémon— ¿Y no te parece extraño que puedas hablar con un Pokémon, joven Satoshi? —Satoshi miró desconcertado al Pokémon, dándole a entender que no entendía que le trataba de decir— En realidad, esta es tecnología casi obsoleta, estamos en modernización. Estamos cambiando todo, hasta los portales, pero este será el único que se mantendrá intacto.

—¿Por qué? —le preguntó muy extrañado.

—Porque ese lugar, el tiempo-espacio no respeta las reglas como te lo dije, y esas condiciones lo hacen más difícil de trabajar —terminó de teclear y dijo—. Será mejor que dejes de parlotear. Prepárate, te enviaré a la cuenta de 10…

…9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1…


...


De pronto, el lugar se vio envuelto en una fuerte luz la que invadió al joven, y en un abrir y cerrar de ojos, se encontraba en la dimensión distorsión. El lugar realmente era extremadamente extraño, por decirlo menos, no se sabía dónde era arriba o abajo, ni la derecha, izquierda, norte, sur, nada. El joven miró muy impresionado el lugar.

—¡Este lugar es increíble… y extraño! —exclamó muy sorprendido Satoshi, analizando su entorno— ¡Será mejor que me ponga a trabajar, no tengo mucho tiempo! —cerró sus ojos, e intentó sentir algo— Siento dos presencias, la de ese tipo, y la de un ser muy poderoso… debe ser el guardián. Qué curioso, su presencia se siente en todo el ambiente… hasta las presencias están distorsionadas —comentó muy serio— ¡Será mejor que parta ahora en dirección donde se sientan más fuerte las presencias, solo espero encontrar primero al guardián! —y partió corriendo del lugar.

Al joven le estaba tomando mucho trabajo encontrar el lugar exacto donde estaban los seres, ya que todo el lugar distorsionaba las presencias. Tuvo que moverse mucho por todo el lugar, hubo momentos en que las presencias simplemente desaparecían, y tenía que detenerse a volver a buscar. Estuvo mucho tiempo buscando, aunque sea a una de las presencias.

—¡Rayos, esto me está tomando muchísimo más tiempo de lo que tenía planeado, se me está acabando el tiempo! —gruñó muy molesto el joven, pero de pronto, una enorme sombra lo tapó por algunos segundos— ¿Eh? —miró al cielo, y vio con un enorme ser, al parecer alado. Tenía forma de gusano, o algo por el estilo, ya que se veía muy alargado— ¿Qué rayos es eso? —se preguntó muy sorprendido. De pronto, el ser partió— ¡Oye, espérame! —gritó muy fuerte, partiendo a su siga.

Satoshi siguió por un buen rato al extraño ser. Cuando por fin se detuvo, pudo verlo con más detalle, hasta darle alcance, admirando su curiosa apariencia. Lo que parecían alas, en realidad parecían patas o algo por el estilo, y si eran alas, eran los restos de ellas, las puntas de estas eran de color rojo; el detalle de su pecho se dibujaba franjas rojas y negras, al igual que su abdomen, su piel era gris, acompañado de más franjas negras y rojas, tenía una especie de coraza en su cabeza y su espalda, color dorado, alrededor de su cuerpo tenía unas especies de puntas que en sus extremos se apreciaba un todo amarillento; al parecer, eran patas no desarrolladas, y su cola de las mismas características que su abdomen, también tenía puntas de color amarillo. Este ser era enorme, tal vez un poco más grande que los Pokémon que los ayudó a viajar por las distintas dimensiones, o sea, Dialga y Palkia.

—¡Increíble, es enorme! —exclamó asombrado el joven, denotando en su rostro impresión— Con que él debe ser el guardián de la dimensión distorsión —dijo un poco menos sorprendido—. Será mejor ir a ver si está bien —pero justo en el momento que se le iba a acercar, apareció el sujeto que se había internado en esa dimensión, por lo que corrió a esconderse— ¡Ese es el tipo que violó la seguridad de la entrada a esta dimensión, veamos que va a hacer!

Este hombre se acercó al extraño ser, habitante de esa dimensión, y a los pocos metros se detuvo.

—Nos volvemos a ver, guardián —le dijo con tono muy desafiante.

—Humano, ¿qué haces aquí? ¿no te bastó quedarte tanto tiempo encerrado en este lugar? —le preguntó muy molesto.

—No, no me bastó —le respondió, esbozando una sonrisa maquiavélica—. Vine porque necesito tu ayuda. Volveré a controlar a Dialga y Palkia para reconstruir mi propio tiempo-espacio, y con tu ayuda lo lograré.

—¿Y qué te hace pensar que cooperaré con tu mezquino plan? —le preguntó el guardián, mientras preparaba su ataque, una esfera aural— Será mejor que te vayas, no quiero volver a verte más en este lugar.

—Sabía que no cooperarias por la buenas —dijo muy tranquilo aquel sujeto, mientras sacaba de su bolsillo un objeto muy extraño, muy parecido a una esfera—. ¿Sabes qué es esto?

—¡¿De dónde sacaste eso?! —le preguntó muy alarmado— ¡Esa cosa es solo energía negativa!

—Así es, guardián. Verás, este objeto solo se encuentra en este universo, por lo que caer por accidente a este lugar no fue mala idea —de pronto, el sujeto de cabello gris comenzó a reír de forma sicótica— ¡Contigo a mi lado, seré aún más poderoso que las guerreras elementales! —¿conocía a las guerreras elementales? — ¡Seré aún más poderoso que Arceus, todo tiempo-espacio será destruido, y solo crearé mi mundo! ¡Ja-ja-ja-ja! —y aquella risa enfermiza, cesó— Esa tonta de Magma fue muy ingenua al darme tal poder, ahora lo utilizaré para destruir todo.

De pronto, la esfera que tenía en su mano comenzó a expulsar una enorme cantidad de energía negativa, la cual comenzó a rodear al guardián del lugar, atrapándolo y metiéndose en su cuerpo. Satoshi no pudo aguantar más tal situación, por lo que desobedeciendo a Arceus, decidió encararlo.

—¡Con que tú también trabajas para los soldados de la luz! —le reclamó desafiante Satoshi.

—¡Vaya, vaya, con que había peste en el lugar! —dijo mirando con desprecio a Satoshi.

—¡No sé quién seas, pero deja al guardián en paz, o tendrás que vértelas conmigo! —le desafió, tomando posición ofensiva.

—¡No me digas! —levantó la esfera, y gritó— ¡Captúralo, orbe del guardián! —la esfera comenzó a cambiar de forma, tomando un aspecto más a piedra lisa, sin lograr una forma definida. Aunque había cambiado su forma, su energía negativa no desaparecía.

El guardián comenzó a tomar un aspecto oscuro, siendo rodeado por un aura oscura, sus extremidades y puntas comenzaron a crecer, tomando un aspecto tétrico, la coraza de su cabeza comenzó a crecer, tomando una apariencia muy atemorizante, y el color de su piel comenzó a cambiar a un tono más oscuro. Parecía un monstruo salido de lo más profundo del infierno.

—¡Y ahora jovencito, ¿qué vas a hacer?! —le preguntó con una sonrisa muy intimidadora.

—¡Ni creas que con eso me vas a asustar, aun te falta mucho para eso! —le respondió muy emocionado, mientras pensaba en lo que sucedía— ¿No que era imposible poseer al guardián? Al parecer, ese objeto que pertenece al guardián, también sirve para controlar su poder —de pronto, su mirada se tornó muy seria—. ¡Sólo me queda dos minutos en este lugar, tengo que hacer algo ahora! —así qué comenzó a gritarle al guardián— ¡Oye, despierta, no caigas en esa energía negativa! —pero no hacía caso— ¡Tú eres el guardián de este lugar, no puedes caer así de fácil! ¡Vamos, despierta! —pero no hacía caso.

—¡Ja-ja-ja-ja! Ni siquiera lo intentes, está completamente bajo mi control, y hará lo que yo le diga —le advirtió altaneramente—. ¡Guardián, ataca a ese mocoso, ahora! —y dada la orden, el guardián comenzó a concentrar la misma energía de la esfera aural que cargaba, pero ahora era mucho más grande que antes, la que disparó con mucha velocidad contra el joven, quien la esquivó, o por los pelos, o por suerte.

—¡Maldición —se decía—, esto es muy malo, el poder que tiene es muy grande, aun con Pikachu y Espeon no podría hacer nada! —miró al hombre que poseyó al guardián, y lo fijó como objeto— ¡Tal vez si le quito esa cosa, pueda tomar el control del guardián! —miró para todos lados— Necesito una distracción… ¡Vamos, piensa rápido! —hasta que encontró algo parecido a una piedra— ¡Ya lo tengo!

Lo que hizo, tal vez fue poco inteligente, aun así, le lanzó la piedra al guardián, quien lo miró muy molesto directo a embestir a Satoshi, quien solo empezó a correr por el lugar.

—¡Perfecto! —se decía triunfante— Ahora solo tengo que hacer que el guardián se estrelle contra ese sujeto. Tal vez lo mate, pero es mejor opción a cualquier otra cosa.

Notando como el guardián lo seguía persiguiendo, decidió tomar dirección hacia el desconocido. Pasó por un costado de él, pero lo que sucedió, lo dejó impresionado. El guardián no solo pasó por el costado del sujeto, sino también, dio la vuelta, bajó hasta el suelo, y bajó su cabeza hasta la altura del tipo de cabello gris para que pudiera subir arriba de él.

—¡Por favor, no seas tonto! —le exclamaba sarcásticamente— ¡¿En verdad creías que caeríamos en ese truco tan infantil?!

—¡En realidad no, pero tenía que intentarlo! —le respondió irónicamente— ¡Es una lástima, pero yo no tengo posibilidades contra ti, me rindo! —exclamó mientras levantaba las manos— ¡Vamos, acaba rápido conmigo!

—Hasta que entendiste, veo que no eres tan estúpido —dijo, mostrando una sonrisa fría—. De acuerdo, cumpliré con tu deseo —levantó su brazo izquierdo, y lo indicó— ¡Guardián, acaba con ese sujeto, no dejes nada de él!

El guardián comenzó nuevamente a preparar su esfera aural, pero esta vez con mucha más energía, y la lanzó contra el desprotegido joven. Parecía haber sido el final de Satoshi, ya que cuando la esfera se estrelló, provocó una gran explosión, levantando una cortina de polvo. Cuando este se disipó, el joven no estaba.

—¡Ja-ja-ja-ja! ¡Este es el poder del guardián de la dimensión distorsión, siéntanlo, ahora todos estarán a mi merced! —gritó y rio de forma sicópata, y volviendo a una expresión neutra— Ahora, destruiremos todas las dimensiones desde dentro, guardián. Comienza cuando quieras.

El guardián obedeció, y comenzó a atacar lo que era su hogar sin compasión ni remordimientos. Aquel sujeto parecía disfrutarlo a su modo, y eso se veía en una simple mueca de sonrisa.

La nefasta acción del guardián era apreciada en todo el planeta tierra, comenzando por Sinnoh. De la nada, los ríos comenzaron a desbordarse, la tierra comenzó a agrietarse y a aparecer agujeros de la nada, la mayoría de los refugios que habían, eran destrozados por esta acción. Comenzaron diversos tipos desastres naturales, mucho peores que los iniciales. Volcanes entraban en actividad, terremotos, tsunamis; la tierra vivía un apocalipsis, pero extrañamente, la única región que no era afectada por estos sucesos, era la región Goldate.


...


De la nada, Satoshi apareció del portal por el cual había entrado. Ahí lo esperaba Clefable.

—¡Rápido, sella esa entrada, hay problemas en la dimensión distorsión! —le ordenó desesperado el joven

—¡De acuerdo! —el Pokémon comenzó a cerrar el sistema, y selló la puerta. Parecía haberla separado de aquella dimensión, ya que el lugar dejó de ser lúgubre, tomando una agradable iluminación— ¡Listo, entrada sellada!

—¡Ay mamá, eso estuvo cerca! —gritó sobresaltado, agarrando con su mano izquierda su pecho, sentándose en el suelo entre agitado y aliviado.

—¡¿Qué sucedió en la dimensión distorsión?! —le preguntó el Pokémon muy preocupado.

—¡Esto es malo, un sujeto tomó el control del guardián de la dimensión distorsión, y ahora comenzó a destruir todo! —exclamó rápidamente— ¡Si no hacemos algo rápido, hasta este lugar será destruido! —dijo con mucha rabia— ¡Tengo que ir de inmediato con Arceus, tiene muchas cosas que explicarme!

Y sin despedirse, partió corriendo del lugar.

—Debió haber pasado algo muy malo en ese lugar —comentó Clefable sin entender mucho lo que le dijo— ¡Bueno, no importa, de vuelta a mis tareas! —y muy feliz, partió dando pequeños saltos a continuar sus tareas diarias.

Más rápido que cómo se fue, Satoshi volvió al salón donde estaba Arceus. Llegó muy agitado, o por la carrera, o porque la situación era extremadamente peligrosa y delicada.

—¡Oye Arceus, me mentiste! —le exclamó muy enojado Satoshi— ¡Poseyeron al guardián! —le gritó aún más fuerte— ¡¿Me podrías explicar eso?!

—¡Eso es imposible! —le comentó Arceus muy extrañado.

—¡Pues fíjate que ese sujeto utilizó un objeto extraño para poseerlo!

—¡¿Un objeto?! —preguntó sobresaltado el dios de los Pokémon— ¿Cómo era ese objeto? —le preguntó muy preocupado.

—¿La forma? —mucho más calmado, comenzó a recordar tal objeto— A ver, en un inicio era color negro profundo, ah sí, y redondo.

—Qué extraño —soltó extrañado Arceus.

—Pero después que poseyó al guardián, su forma cambió —continuó, mientras hacía formas extrañas con sus manos—. Parecía más una roca con puntas color amarillo invadida de energía maligna, pero creo que esa energía fue puesta por los soldados de la luz, porque ese sujeto dijo que se había reunido con Magma.

—¡Eso es imposible! —gritó Arceus muy asustado— ¡¿Cómo obtuvo ese orbe?!

—¿Orbe?

—Existen tres orbes que controlan a los tres grandes guardianes, el controlador del tiempo, el controlador del espacio, y el guardián de la dimensión distorsión.

—¿Hablas del Adamant Orb y la Lustrous Orb?

—Así es Satoshi —le asintió Arceus—, pero existe un tercer orbe, el que se encuentra en la dimensión distorsión para prevenir que ocurra algo así, por eso no estaba preocupado.

— Al parecer, ese sujeto ya había estado en ese lugar hace un tiempo en el pasado, según lo que escuché —le acotó Satoshi.

—Eso quiere decir que ese sujeto ya había visitado ese lugar para buscar el orbe.

—No Arceus —le negó el joven—, al contrario, llegó a ese lugar por accidente, al parecer intentó controlar a Dialga y Palkia con anterioridad.

—Ya veo —dijo Arceus, sin moverse ni inmutarse.

—¡Tengo que avisarle a los demás, están en peligro! —le pidió muy desesperado.

—¡Satoshi, no puedes mandarlos a pelear contra el guardián —le regañó muy serio—, seria mandarlos al suicidio!

—Es cierto —respondió resignado—, no puedo hacer algo así.

—Además, al parecer decidieron desaparecer de la tierra por un tiempo.

—¿Desaparecer de la tierra? —preguntó muy extrañado Satoshi— ¿Y cómo?

—Se dirigieron a la región Goldate. Aquella región es territorio sagrado, las energías positivas y negativas están perfectamente equilibradas, por lo que es imposible que alguna energía influya en ese lugar.

—¡¿En verdad Goldate tiene tanta fuerza?! —gritó muy sorprendido.

—Así es —le asintió Arceus—, es más, por ese motivo decidieron ir a ese lugar. Pueden entrenar cuanto quieran, ya que sus energías no se sentirán fuera de esa región. Es completamente imposible detectar las energías de Goldate fuera de esta.

—¡Entonces no perdamos el tiempo —le exclamó Satoshi muy asustado, mientras miraba los monitores—, el planeta se cae en pedazos, debemos llevar a todos a Goldate!

—Te recuerdo que la mayoría de la región son islas, no pretenderás meter un planeta completo en una región tan pequeña.

—Arceus, mis protegidas deben estar ahora en Goldate —le comentó más calmo Satoshi—. Ellas solas no podrán —continuó mirando los monitores, hasta que logró reconocer un grupo— ¡Déjame salvar al menos a ese grupo!

—¿Los conoces?

—No personalmente —le negó el joven—. Ellos son amigos de Ash —comenzó a analizar la acción que estaba haciendo, y bajó su rostro— Me siento un miserable. Quisiera salvar a todos, pero es imposible. Espero que ellos puedan ayudar a Iris y a Serena…

—Como dice un dicho humano, el que mucho abarca, poco aprieta —le dijo en consolación Arceus—. La prioridad es salvar a quienes sientan que son competentes para seguir la batalla.

—Pero ¿cómo los ayudaré? No puedo volver a la tierra —le comentó muy desanimado.

—El profesor Oak dejó a Deoxys a disposición de quien lo necesitara. Está esperando en donde fue la batalla, en Hoenn, para enviar gente a Goldate.

—Profesor… Creo que debo muchas, me faltarán vidas… Cierto, estoy muerto… —comentó desconcertado, sacudió su cabeza, y volvió a la atención de los monitores— Será mejor comenzar. Primero hablaremos con Deoxys, y luego con los demás.


...


Mientras tanto, el profesor Rowan se sostenía de donde podía por causa de los movimientos sísmicos, mientras veía como caían las cosas de las estanterías y las cosas colgadas de las murallas. A los segundos, hubo un apagón, ya que el generador que daba energía al laboratorio se descompuso.

—¡Profesor Rowan, ¿me escucha?! —gritó una voz en la mente del aludido.

—¡¿Quién eres?! —pregunto muy nervioso, al desconocer de quien y de donde venía la voz.

—¡Profesor, soy yo, Satoshi!

—¡¿Dónde estás?! —preguntaba el profesor, mirando por todos lados.

—Es complicada la respuesta —respondió muy complicado— ¡Luego le daré los detalles, necesito que me ayude!

—¡Eso es lo que yo necesito en estos momentos, ayuda! —le exclamó el profesor mientras caía al suelo.

—¡Ese no es problema! —de la nada, apareció Deoxys— ¡Deoxys lo trasladará a la región Goldate, solo agárrese de Deoxys y listo!

—¡De acuerdo! —justo en ese momento, el techo del laboratorio comenzó a caer, por lo que el profesor se agarró del Pokémon.

Antes que terminara por caer el techo en sus cabezas, se tele transportaron hasta su destino, la región Goldate. Habían llegado exactamente dónde le solicitó el profesor Oak al Pokémon psíquico.

—¡Increíble, este lugar es un verdadero paraíso! —exclamó muy sorprendido el profesor Rowan por la paz que se respiraba. Salió de su asombro, y le pidió a Deoxys— Por favor, necesito que traigas rápido a los profesores Ivy, Elm y Birch. Si estamos en Goldate, la profesora Larch nos podría ayudar con el fenómeno de las redes informáticas. Pero primero, necesito que rescates a un grupo de entrenadores que se internó en el monte Coronet —Deoxys asintió, y se tele transportó—. La situación es muy grave, ninguno de nosotros es de gran ayuda ahora. Espero que los niños estén bien.

El profesor no movía un solo musculo, estaba ahí, estático, esperando las buenas noticias de Deoxys.

—¿A qué se habrá referido Satoshi con que su respuesta era complicada? Eso fue muy extraño —se preguntó muy extrañado, pensando en que tan complicado podría ser una respuesta a tal pregunta. Tampoco le dio demasiadas vueltas, a esas alturas, toda locura y cosa rara, podía ser lógica.


Mientras tanto, en el monte Coronet, un grupo de jóvenes el cual se conformaba de tres hombres y dos mujeres, iba en dirección al corazón de este, en búsqueda de una respuesta a las extrañas luces que habían visto.

Lo que ellos no sabían, es que estaban a punto de pasar por la peor de sus pesadillas.

Caminaban tranquilos, dentro de la tranquilidad que podía haber, pero de pronto, el monte comenzó a desmoronarse, formándose grietas muy profundas en el lugar.

—¡Chicos, tengan cuidado, este lugar se está volviendo muy peligroso! —les advirtió muy preocupada Zoey.

—¡Zoey, no tiene caso seguir —le advirtió Kenny—, este lugar se nos va a caer encima en cualquier momento, volvamos!

De a poco caían en la desesperación, las piedras caían muy cerca de ellos, y con suerte lograban esquivar las grietas, y como lo había dicho Kenny, la situación no estaba dando para más. De la nada, a los pies de Ursala se formó una grieta por la cual cayó, logrando sujetarse de unas raíces de un árbol cercano.

—¡Ayúdenme, me caigo! —gritó muy desesperada la joven.

—¡Voy por ti Ursala! —exclamó Barry, al tiempo que corrió hasta donde estaba la joven, estirando su brazo desde el borde de lo que ahora era un profundo barranco— ¡Rápido, dame tu mano, te sacaré de ahí!

La joven intentó tomarle la mano, pero se encontraba muy lejos, le era imposible.

Al ver la dificultad de Barry de poder rescatarla, los demás jóvenes también asistieron a su ayuda, lamentablemente de forma infructuosa.

—¡Maldición, no la alcanzo! —exclamó con rabia Barry, comenzando a mirar a su alrededor, buscando algo que le ayudará en su rescate— ¡Si tuviese una soga o algo por el estilo…!

—¡Buscaré algo para ayudarlos! —le dijo Zoey, pero al momento de comenzar la búsqueda, se percató que todos estaba aislados; estaban parados sobre un pedazo del monte rodeados por varias grietas— ¡Maldición, el camino está cortado, estamos atrapados!

—¡¿Entonces qué haremos?! —preguntó desesperado Kenny.

La situación era angustiante, el lugar se había vuelto más peligroso de lo que esperaban. De pronto, uno de los picos más altos que aún quedaban comenzó a desmoronarse, a punto de caer sobre todos.

—¡Cuidado, salgan de ahí! —de la nada, apareció una joven quién embistió al grupo con todas sus energías, salvándolos por muy poco— ¡¿Se encuentran bien?! —preguntó muy preocupada.

—¡Muchas gracias, nos has salvado! —le exclamó aliviado Nando mientras se recomponía.

—¡¿Qué haces aquí?! —le preguntó Zoey muy extrañada— Deberías estar en los refugios.

—¡Ayúdenme a sacar a su amiga de ese lugar! —les pidió ágilmente, mientras sacaba una soga de su mochila— ¡Sujeten la soga! —les exclamó entregándoles un tramo de esta, y lanzando el otro a Ursala— ¡Oye, intenta agarrar la soga!

—¡De acuerdo! —la joven logró estirarse hasta ella, y se sujetó con todas sus fuerzas— ¡Ya la agarré, estoy lista!

—¡De acuerdo! —la desconocida volteó la atención a los demás, y les ordenó— ¡Tiren todos, ahora!

Y sin ningún reclamo, comenzaron a tirar de la cuerda, logrando pausadamente sacar a la joven de tal lugar.

Lamentablemente por causa de los desastres, el lugar donde estaban terminó por desmoronarse, terminando todos, como resultado final, cayendo al vacío.

—¡Solo nos queda una opción! —exclamó Barry muy serio, mientras tomaba una pokébola— ¡Staraptor…!

—¡No lo hagas, los Pokémon entrenados también están cayendo poseídos! —le interrumpió de golpe la desconocida.

—¡¿Qué?! —exclamó incrédula Zoey— ¡Eso es imposible!

—Creo que fue mala idea venir chicos —dijo muy desconcertado Kenny.

—¡Al menos teníamos que intentarlo! —dijo en tonada cantadita Nando, tocando un arpa que sacó de… quién sabe dónde…— ¡Esta es mi última canción!

—Chicos, fue un gusto haberlos conocido —dijo aún más desconcertado Barry, para después ponerse a hacer un berrinche, comenzando a patalear.

Pero de pronto, algo los detuvo en el aire.

—¿Qué sucede? —preguntó al aire Zoey, buscando una respuesta a su alrededor, sin encontrarla.


De la nada, los jóvenes desaparecieron, y reaparecieron exactamente al lado del profesor Rowan, cayendo todos desde una altura decente.

—¡Auch! Eso dolió —se quejó Barry, sobándose el trasero.

—¡Qué bueno que están bien, muchachos! —les dijo aliviado Rowan.

—Profesor Rowan, ¿qué pasa aquí? —preguntó Nando, notando que no estaban en Sinnoh.

—Deoxys los trasladó a este lugar gracias a la tele transportación.

—¿Y dónde está Deoxys? —preguntó Kenny, buscándolo por todas partes— No lo veo por ninguna parte.

—Fue a buscar a otras personas —respondió el profesor, al momento que notó a la desconocida—. Jovencita, no la conozco. ¿Me podría decir su nombre?

—¡Disculpen profesor! —exclamó muy apenada— Mi nombre es Angie, y soy criadora Pokémon —se presentó con una reverencia.

—Llegó justo cuando estaba por caerme por un precipicio — le explicó Ursala, volviendo la atención a la nueva joven, dándole una reverencia—. Muchas gracias por ayudarnos.

—¡Jejejeje! No te preocupes —volvió a decir muy apenada, llevando su mano derecha a su nuca—, fue suerte que justo estaba cerca de ustedes. Estaba en el monte Coronet investigando unas luces extrañas.

—Es cierto —interrumpió el profesor, volviendo la atención a los entrenadores—, ¿lograron saber el origen de esas luces?

—Lo sentimos profesor, pero nos fue imposible —se lamentó Zoey—. Cuando nos dimos cuenta, estábamos intentando salvar nuestras vidas.

—Ya veo —dijo muy serio el profesor—. Tendremos que hablar con la profesora Larch, ella puede tener información sobre esto —de pronto, frente a todos, apareció la profesora Ivy— ¡Por fin llega, profesora!

—Usted debe ser el profesor Rowan, ¿verdad? —le preguntó muy seria.

—Así es.

—¿Usted envió a Deoxys a rescatarme? —el profesor le asintió a la pregunta—. Muchas gracias, estaba en apuros —le agradeció con una reverencia—. Mi laboratorio se caía a pedazos, y lamentablemente mis asistentes cayeron bajo las garras de los Dark Pokémon.

—Lamento mucho lo de sus asistentes —dijo muy preocupado el profesor—. Veo que le ha dado una clasificación a aquel extraño fenómeno.

—Así es, pero ahora tenemos un gran problema, los Pokémon de los entrenadores apenas salen de sus pokébolas, también caen bajo aquel estado.

—¡Es verdad! —exclamó de golpe Angie, ganándose la atención de todos— Estábamos enfrentando con otros entrenadores a los últimos soldados de la luz y a los Pokémon poseídos, pero de pronto, los Pokémon de los entrenadores que estaban conmigo comenzaron a sentirse muy extraños, y de pronto los invadió un aura maligna —narraba muy seria—. Yo actué muy rápido y metí a mi Shinx a su pokébola, pero lamentablemente, los otros entrenadores no lo lograron, y sus propios Pokémon los atacaron, fue una escena muy angustiante y terrible. Lamentablemente, los entrenadores quedaron inconscientes, y yo solo atiné a huir de ahí, y a los segundos, vi aquel fenómeno lumínico en el monte Coronet, así que decidí ir para allá, pensando que en ese lugar habría alguien que me pudiese ayudar.

—Ahora veo por qué dijiste que no sacara a Staraptor de su pokébola. Sería poseído —dijo muy nervioso Barry.

—Aun así, es muy extraño… —iba a explicar el profesor Rowan, pero de pronto, aparecieron el profesor Birch junto a sus acompañantes, Brendan, Harley, Morrison y Harrison— Profesor Birch, me alegra verlo con bien.

—¡Veo que usted mando a Deoxys a rescatarnos, muchas gracias! —le agradeció algo desconcertado el profesor Birch— Íbamos camino en búsqueda de unos expertos en tele transportación al norte de Hoenn, pero no encontramos a nadie. Hoenn está vacío.

—El planeta completo está hecho un desastre —dijo el profesor Rowan—. Todos se encuentran en los refugios.

—Intentamos de comunicarnos con ustedes, por si sabían algo del funcionamiento de las redes de comunicaciones, pero fue inútil —continuó Birch.

—Acerca de aquello, estuvimos investigando con el profesor Elm sobre las razones de las fallas, y logramos descubrir que fue un ataque informático por parte de los soldados de la luz. Poseyeron a todos los Porygon y sus evoluciones, convirtiéndolos en Dark Pokémon.

—¿Dark Pokémon? —preguntó muy curioso el profesor Birch— ¿Qué son los Dark Pokémon?

—Es la clasificación que se les dio a los Pokémon poseídos —respondió la profesora Ivy.

—¿Usted fue quien le dio esa clasificación, profesora Ivy? —le preguntó el profesor Rowan, a lo que la profesora le asintió— Me parece correcta, la apoyo.

—También la apoyo —asintió el profesor Birch—. Aquellos Pokémon no se comportan según su naturaleza, por causa de la manipulación de energía negativa.

—Profesor Rowan, ¿dónde nos encontramos? —preguntó muy extrañada la profesora Ivy—. Veo que en este lugar no hay efectos de los ataques.

—Nos encontramos en la región Goldate, pero desconozco por qué no sucede nada en este lugar —en eso, de la nada, apareció el profesor Elm—. Profesor Elm, veo que llega con bien.

—¡Jejejeje! No vine, me trajeron —comentó muy nervioso el profesor Elm—. Muchas gracias por enviar a Deoxys a rescatarme —decía mientras miraban a Deoxys, quién por fin tenía un pequeño descanso.

—Deoxys, ¿podrías llevarnos donde se encuentra el laboratorio de la profesora Larch? Debemos hablar con ella ahora —le pidió muy serio.

—¡Esperen un momento! —exclamó algo desesperado el profesor Elm, provocando que todos lo miraran muy preocupados— Hay dos entrenadores que me han estado ayudando en las islas Remolino —comentó muy preocupado, mientras desviaba su atención a Deoxys— ¿Podrías ir a rescatarlos, por favor?

—Deoxys, ¿puedes? —le preguntó el profesor Rowan, a lo que el Pokémon le asintió, y se tele transportó— Profesor Elm, ¿por qué están en las islas Remolino? En ese lugar no hay nada.

—Siempre creímos que no había nada, pero registraron un fenómeno muy extraño —comentó muy preocupado el profesor Elm—. Extrañamente, es el único lugar donde los Pokémon no han sido poseídos en la región Johto, fuera de este lugar… —muy extrañado, el profesor de Johto comenzó a mirar a su alrededor— ¿Qué lugar es este y por qué no ha habido ningún fenómeno extraño?

—Estamos en la región Goldate, y no conocemos la razón de por qué no sucede nada —respondió el profesor de Sinnoh.

—¡¿Goldate?! ¡Eso está al otro lado del mundo! —gritó muy sorprendido, y retomar compostura al acto— Como les decía, los entrenadores que me están ayudando a investigar algún modo de quitar la posesión de los Pokémon salvajes, se encuentran en las islas Remolino investigando ese extraño fenómeno. Sólo espero que estén bien y que Deoxys los encuentre.


De a poco, el resto de los amigos de Ash y compañía, se reunían para ir en ayuda de los derrotados, pero aún quedaban dos entrenadores que continuaban en las islas Remolino. Nos referimos a Lyra y Silver, quienes aún continuaban buscando, ya sin ayuda de sus Pokémon, siendo guiados por la luz de una linterna, la razón del extraño fenómeno en las islas. Lo que no sabían, es que estaban a punto de vivir algo que los marcaría de por vida, muy en especial a la joven de New Bark.

—Lyra, hemos estado casi un día dentro de este lugar y no hemos encontrado nada —comentó muy frustrado Silver—. Seguramente, la luz que vimos fue producida por los Pokémon eléctricos que viven aquí.

—Si quieres devolverte, nadie te lo impide —comentó muy concentrada Lyra—. Yo no pienso volver hasta que encuentre la fuente de esa extraña luz.

—¡No pienso dejarte sola en este lugar, loca! —le gritó muy enojado— Creo que no tengo otra opción más que seguir acompañándote, no vaya a pasarte algo.

Al parecer, el lugar ya no era tan resistente, pese a que era protegido por algo. Habían comenzado a sentirse algunos temblores.

—¡Lyra, este lugar se está volviendo peligroso, tenemos que irnos! —le advirtió muy preocupado el pelirrojo.

—¡Lo siento mucho Silver, pero si esto se está volviendo peligroso, entonces tendremos que apurarnos en la búsqueda! —y la peli castaña partió corriendo.

—¡Lyra, espérame! —completamente rendido y frustrado, Silver partió a su siga, gruñendo entre dientes— ¡Esa niñita sigue igual de impulsiva!

Corrieron por un largo trecho, hasta que de pronto, fueron detenidos por Deoxys.

—Silver, ¿qué hace un Deoxys en este lugar? —preguntó muy extrañada Lyra.

—No lo sé, Lyra —respondió muy desconcertado.

—El profesor Elm me envió a buscarlos —dijo telepáticamente—. Tenemos que irnos ahora, no hay tiempo.

—¡Lo siento mucho, pero aun no me puedo ir de aquí, primero tengo que encontrar la fuente de aquella extraña luz! —le exclamó muy molesta.

—¡Lyra, Deoxys tiene razón, tenemos que irnos ahora!

—Deoxys, Silver, lo siento por ustedes, pero esto lo hago por Ash, Brock y Dawn —dijo Lyra más calmada, pero muy decidida—. Tengo la obligación de ir a ayudarlos, no los puedo abandonar ahora, y menos cuando ellos están peleando contra esos sujetos —y sin mediar más palabra, retomó su búsqueda.

—Sólo me ha hablado de esos amigos que conoció en Sinnoh, no se los quita de la mente —le comentó Silver a Deoxys—. Tendremos que seguirla, no tenemos más opción —y ambos partieron tras la peli castaña.

Pero nuevamente, al poco tiempo, el lugar volvía a invadirse de energía negativa. Esto provocó que se detuvieran a analizar la situación.

—¡Chicos, apúrense, tenemos que encontrar la fuente de luz! —les gritó Lyra, retomando su carrera.

Y después de un par de minutos de avanzar, increíblemente, encontraron el motivo de la fuente de luz.

—¡Por fin, los encontramos! —celebró la peli castaña.

—Al parecer, se encontraba en lo más profundo de las cavernas de las islas —comentó muy serio Silver—. Ahora veo por qué nunca encontrábamos la fuente.

Parecía una sala, en la cual, al centro de esta, se encontraba una especie de pilar, donde reposaban lo que parecían plumas. Ante tal descubrimiento, Lyra, Silver y Deoxys se acercaron a tal pilar.

—Es un ala arcoíris y un ala plateada —comentó muy extrañado Silver—, pero son muy distintas a las que conozco.

Y así era, ya que el ala arcoíris era invadida de un aura dorada, y era bastante más grande que las conocidas, y el ala plateada era igual de grande, pero su aura era plateada.

—Tomémoslas y larguemos de aquí, el profesor Elm sabrá algo de ellas —comentó Silver muy serio, pero al momento de querer tomarlas, algo lo mando a volar— ¡Ay! Maldición, tiene un campo de energía.

—Déjame intentar —dijo Lyra, mientras se acercaba a ellas.

—No creo que la situación cambie —le comentó muy pensante Silver—. Seguramente, debe haber algún tipo de código o llave para desbloquear el escudo.

Pero la sorda de Lyra no escuchó ni nada ni gritos, pero para sorpresa de todos, pudo tomar las alas sin mayores problemas.

—Con que estas son las famosas alas de los legendarios Ho-oh y Lugia —comentó muy asombrada Lyra, para luego mirar de reojo a Silver— ¡Eres un mentiroso, no había nada!

—¡Eso es imposible! —comenzó a excusarse el pelirrojo, completamente incrédulo— ¡Es verdad Lyra, había algo que me repelió! —no entendía nada de lo que pasaba.

En eso, muchos Pokémon comenzaron a aparecer, rodeando a los dos jóvenes y al Pokémon ADN. Nuestros amigos no entendían muy bien que pasaba, solo veían como los Pokémon se les acercaba, pero sin intención de atacarlos.

—¡Silver, ¿qué les sucede a esos Pokémon?! —preguntó Lyra muy nerviosa.

—Seguramente, estos Pokémon cuidaban esas alas y les llamó la atención de que pudieses tomarlas, en especial porque yo no pude —intentó responder Silver.

—¡Ya tendrán tiempo de analizar la situación, tenemos que irnos ahora! —volvió a avisar telepáticamente Deoxys.

—¡Es verdad, tenemos que apurarnos! —dijo Lyra, para después volcar su atención a los Pokémon — ¡Amigos, por favor, necesitamos que nos presten estas alas, nuestros amigos necesitan toda la ayuda posible para destruir a los seres que nos atacan!

Los Pokémon salvajes parecían comenzar a hablar entre ellos, al parecer, decidiendo si prestarles las alas. Pero de pronto, la energía negativa terminó por invadir completamente el cuarto, comenzando a poseer a los Pokémon salvajes.

—¡La energía negativa llegó a este lugar, será mejor irnos! —dijo muy preocupado Deoxys, mientras agarraba a los dos jóvenes y comenzaba a preparar la tele transportación, pero sin éxito. Algo parecía impedírselo— ¡No puedo tele transportarme, la energía negativa invadió por completo el lugar, y es muy fuerte!

Algo preocupados, los tres miraron a los Pokémon salvajes, ahora Dark Pokémon, como los veían de forma fría. De pronto, dos Golbat se abalanzaron contra Lyra, arrebatándole las plumas.

—¡Maldición! —gruñó con rabia Silver, mientras tomaba dos de sus pokébolas— ¡Tenemos que quitarles las plumas a esos Pokémon!

—¡No saquen sus Pokémon o terminaran poseídos! —exclamó una voz en el aire, de origen desconocido.

—¡¿Quién eres?! ¡Responde! —preguntó muy fastidiado Silver a la voz.

—¡Lyra, Deoxys, escúchenme bien, solo tendrán cinco minutos para salir! —dijo de forma muy apresurada aquella voz— ¡Intenten quitarle las plumas a esos Pokémon, y váyanse de ahí!

—¿Cómo sabes mi nombre? —preguntó sorprendida y perturbada. ¿Cómo sabía su nombre? Se preguntaba.

—¡Lamento la falta de detalles, pero no puedo hablar mucho con ustedes! —se disculpó algo nervioso— ¡Sólo puedo disipar la energía negativa por cinco minutos, si no le quitan a esos Pokémon las plumas y se tele transportan fuera de ese lugar, será el fin de ustedes!

—Seas quien seas, gracias por tu ayuda —agradeció algo más aliviado Silver—. No desperdiciaremos está oportunidad.

—¡Denme las gracias cuando salgan! —dijo con seguridad—. ¡Suerte, y cuídense!

—¡Gracias! —agradeció Lyra, pensando algo nostálgica en la voz— Que extraño, creo haber escuchado antes esa voz en otro lugar… Tal vez haya sido Ash…, pero eso es imposible, Ash no puede hacer esas cosas. Además, esa voz se oía más adulta, aunque era su mismo tono —sacudió su cabeza y gritó para sí— ¡Eso no importa ahora, tenemos que salir de aquí, ahora! —terminó de despertar, y dirigió su atención a Deoxys— ¡Deoxys, por favor, haz lo que sea para distraer a esos Pokémon, con Silver intentaremos quitarle esas plumas a los Golbat!

—¡¿Estás loca?! —le exclamó telepáticamente el Pokémon— ¡Esos Pokémon son aún más poderosos que yo en ese estado, ustedes menos podrán hacer algo!

—¡No tenemos otra opción, ya hemos perdido un minuto! —le gritó desafiante Lyra— Hagámoslo ahora.

—¡Tiene razón Lyra, no tenemos otra opción! —le gritó igual de desafiante Silver.

—De acuerdo —respondió resignado el Pokémon psíquico—. ¡Haré todo lo posible para distraer al resto de los Pokémon, ustedes solo concéntrense en esas alas!

El primero en moverse fue Deoxys, quién gracias a su doble equipo y gran agilidad, pudo confundir al resto de los Dark Pokémon, y al que llegaba a acercarse a los jóvenes, los atacaba con su ataque psico-impulso, y gracias a su enorme velocidad, sus copias del doble equipo también podían atacar. Ya los dos jóvenes frente a los Golbat, solo atinaron a intentar atraparlos a mano limpia, con resultados muy frustrantes, ya que los Pokémon lo único que hacían, era esquivarlos.

—¡Esto no va como lo habíamos planeado! —gruñó muy molesta Lyra.

—¡Tranquilízate Lyra! —le pidió muy serio Silver— Si según esa voz, no podemos usar a nuestros Pokémon, no nos quedará otra más que nosotros mismos atacarlos.

—Es verdad.

Ambos entrenadores comenzaron a tomar piedras y lanzarlas contra los Golbat, y en respuesta, los Pokémon murciélago atacaban con sus supersónicos y ataques de ala, lastimando a los jóvenes.

—¡Maldición, a este paso nos van a matar! —gritó entre quejidos Lyra

—¡No te desesperes, solo arruinaras todo lo planeado! —le regañó Silver entre quejidos.

—¡Apresúrense, casi no tengo energía y no nos queda más que un minuto! —les avisó Deoxys.

De pronto, los Golbat lanzaron sus picotazos venenosos contra Lyra y Silver. La joven no se movió, sólo vio como el ataque iba directo a ella, lo que Silver logró percatarse.

—¡Lyra, cuidado! —gritó desesperado el joven, pero como la peli castaña parecía no haber reaccionado, decidió empujarla fuera de la trayectoria del ataque, recibiéndolo de lleno en su espada.

—¡No, Silver! —desesperada, Lyra quiso correr a asistir a su amigo.

—¡No vengas! —le gritó con rabia— ¡Recuerda que tenemos que quitarle esas alas a esos Pokémon, no nos queda más de unos cuantos segundos, así que apresúrate!

—Silver… —soltó desanimada. De pronto, aquellos ánimos que tenía, desaparecieron.

El estado anímico de la entrenadora de New Bark lo aprovecharon los Golbat, comenzando a atacarla duramente con sus ataques ala. Cuando el ataque había terminado, Lyra había caído arrodillada, en estado de shock, y terminar al borde del desmayó, tirada en el suelo. Parecía querer rendirse, lo que provocó que cayeran lágrimas de sus ojos, más por la rabia de haber fracasado.

—Lo siento chicos…, les fallé… —se lamentaba la peli castaña, al tiempo que veía como Deoxys caía derrotado, también siendo presa de los Dark Pokémon— No tengo el valor para estas cosas… Quisiera tener, aunque sea un poco del valor que tiene Ash… Si él estuviese aquí, tal vez… No, hubiese encontrado una solución —en eso notó como un grupo de Pokémon poseídos iba directo hacia ella, listos para acabar con ella— Me rindo. Hagan lo que quieran conmigo.

—¡No te rindas, aun tienes vida, aun tienes corazón, aun tienes valor, y tienes a tu familia y tus amigos! —le exclamó una voz en su mente— ¡Recuerda por quien haces esto!

—¿Quién eres? —preguntó Lyra sin inmutarse.

—¡Mi nombre es Satoshi, y soy amigo de Ash!

—¡¿Satoshi?! —exclamó muy sorprendida— ¡¿Eres amigo de Ash?!

—No conozco la función de esas alas, pero si crees que nos ayudarán, entonces no te rindas —dijo muy orgulloso—. Cree en ti misma y lucha hasta que no te quede energías.

—¡Pero ya no tengo energías, ni siquiera puedo levantarme! —le gritó desesperada la peli castaña.

—¡Pero veo que tienes mucha energía para gritar! —le respondió irónicamente.

—¿Eh? —aquellas palabras dejaron perpleja a Lyra. Se había burlado de ella, pero tenía razón, por lo que se levantó, y miró a los Golbat con seguridad— ¡Es verdad, no puedo quedarme aquí a llorar! —gritó decidida— ¡Tengo amigos y a mi familia que esperan por mí, y no puedo defraudarlos!

De pronto, ambas plumas comenzaron a brillar, provocando que los Dark Pokémon se debilitaran, y la energía de Lyra, Silver y Deoxys, milagrosamente, volviera a ellos. Los tres parecían estar en buenas condiciones. En cuanto volvieron a levantarse, vieron como todos los Pokémon estaban debilitados.

—Lyra, ¿qué sucedió aquí? —preguntó Silver perplejo.

—No lo sé —respondió igual de sorprendida.

—No nos queda más tiempo —avisó Deoxys—, debemos irnos.

—Es verdad, vámonos —le asintió Silver.

—Nos costó mucho —decía Lyra, mientras recogía las alas—, pero valió la pena.

Ambos se agarraron de los brazos de Deoxys, y se tele transportaron hasta su nuevo destino, junto al resto del grupo.


—¡Por fin llegaron! —exclamó aliviado Elm, corriendo a abrazar con demasiada fuerza a ambos entrenadores.

—¡Profesor…, no… podemos… respirar…! —decía con la voz entrecortada Lyra, intentando liberarse del abrazo.

—¡Lo siento chicos! —dijo algo nervioso, mientras los dejaba libres— ¡Me tenían muy preocupado, se habían demorado mucho!

—Disculpe profesor, algo nos entretuvo en el camino —le respondió algo serio Silver, mientras miraba al grupo—. Veo que tenemos más compañía —en eso, se percató de la tranquilidad del lugar— ¡increíble, en este lugar no sucede nada, está todo muy tranquilo!

—Se encuentran en la región Goldate —les respondió el profesor Rowan—. Por alguna razón, en este lugar no sucede nada. Ahora que todos estamos reunidos, nos dirigiremos al laboratorio de la profesora Larch.

—¿Qué tan lejos es? —preguntó muy capciosa Lyra.

—No creo que sea un problema la distancia, Deoxys nos tele transportará hasta con ella —todos miraron a Deoxys, y el profesor Rowan le preguntó— ¿Conoces la ubicación del laboratorio?

—No la sé, pero si piensa en la ubicación del laboratorio, me bastará para llegar —cerró sus ojos, y dijo—. Denme unos segundos, y nos iremos al acto.

De pronto, Deoxys envolvió al grupo en un campo de energía, y partieron a su nuevo destino.


...


—Satoshi, espero que sepas lo que estás haciendo —le comentó muy serio Arceus—. Abrir tu mente de esa forma, podrían terminar no solo con los planes del profesor Oak, sino también con los planes de Ash.

—No te preocupes —dijo muy seguro Satoshi—, no volveré a comunicarme con nadie más, no tengo ninguna intención de echar por la borda todo lo que hemos avanzado —algo preocupado, su rostro tomó una expresión muy seria—. Además, yo ya estoy muerto, por lo que no me concierne los que suceda en la tierra.

—¿Entonces qué piensas hacer?

—Lamentablemente, ninguno puede ir a enfrentarse al guardián la dimensión distorsión —comenzó a decir muy pensante—. Creo que tendré que ir yo personalmente a enfrentar a ese sujeto, es todo lo que puedo hacer. Pero no puedo permanecer mucho tiempo en ese lugar, y tampoco puedo permitir que la energía de ese lugar invada esta tierra, así que tendré que entrenar para derrotarlos en ese poco tiempo.

—¿Y si no lo logras? —le preguntó muy curioso Arceus.

—Tengo que hacerlo —dijo algo nervioso—, aunque se me agote el tiempo de estadía. No tengo otra opción.

—Ya veo —dijo muy pensativo el dios Pokémon, reflexionando una posible solución—. Acompáñame, creo que tengo una solución.

—¿De qué hablas? —preguntó el joven peli azabache muy extrañado.

—Hablo de que puedas no solo estar en la dimensión distorsión por el tiempo que tu desees, sino que también volver a la tierra.

—¡¿En verdad existe esa posibilidad?! —preguntó muy feliz.

—Así es.

—¡Eso sería genial, volveré a ver de nuevo a mi Saku! —la noticia provocó que Satoshi saltará de alegría.

—Solo existe un inconveniente.

—¿Un inconveniente? —preguntó, deteniendo de golpe la celebración.

—Una vez que salgas de esta dimensión, sellaré todos los umbrales hacía cualquier lugar, lo que significa que no podrás volver hasta que la batalla contra Arades termine.

—Me lo dices como si quisiera volver —le gruñó, para después soltar un suspiro—. Hubiese querido haber traído a todos aquí, pero esa es tu voluntad —entrecerró sus ojos, y vio con rabia el monitor hacia la dimensión distorsión, y otro donde su Saku estaba metida bajo unas frazadas, inmóvil—. Me parece bien que cierres los umbrales —miró hacia el monitor donde se apreciaba al profesor Rowan llegar al laboratorio, pero a quien más prestó atención, fue a Lyra—. Lo que aún me pregunto, es que utilidad tendrán esas alas —miró de soslayo a Arceus, y le dijo muy serio—. No conocía nada de ellas.

—En el camino te contaré todo —le respondió el dios Pokémon—. Si quieres derrotar al guardián y a ese sujeto, tendrás que ponerte a entrenar, sólo tienes veinticuatro horas.

—Tienes razón, no tengo tiempo que perder— dijo con seguridad, empuñando su mano derecha y luego soltarla.

De a poco, el nuevo equipo se estaba formando. Todo parecía indicar que las cosas se complicarían más. Los nuevos enemigos, al parecer, eran más poderosos que Dark, y quizás más poderosos que el mismo Arades. Lyra y Silver por fin encontraron la fuente de luz de las islas Remolino, un ala plateada y un ala arcoíris. ¿El nuevo equipo tendrá lo suficiente para enfrentar al guardián de la dimensión distorsión y su dueño? ¿Cuál será la verdadera función de las alas de las islas Remolino? No se pierdan los siguientes capítulos, este será un nuevo inicio.

Esta historia continuará…


...


Nuevamente anotaciones. La inclusión de Iris y Serena realmente no las tenía vista no por asomo, pero a medida que sigan leyendo la historia, entenderán cual fue la necesidad de introducirlas. En el camino les explicaré el por qué. Saludos y hasta el próximo sábado!