Hola a todos. Aquí el último capítulo del arco tres. No entraré mucho en detalles, así que los dejo con la lectura.
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Capítulo 48: "El duro entrenamiento, el camino hacia el poder"
¿En verdad el bien y el mal son dos tipos de pensamientos, o realmente existen como tal? Parece una pregunta sin sentido, o tal vez, fuera de todo lo que había aprendido durante su entrenamiento. A él en realidad, esto no le importaba, solo quería que sus amigos y su familia vivieran tranquilamente y en paz, pero para lograrlo, debía derrotar lo que para él era la fuente del mal, Arades. Pese a que su principal entrenamiento había finalizado por completo y con éxito, ya que el trabajo que hizo rindió buenos frutos, para el joven de Pallet Town esto no era suficiente; no se sentía capaz de enfrentarse siquiera a Dark. Él no lo sabía, pero había superado el poder de Dark con creces y más, aun así, el joven tenía otra meta mucho más ambiciosa, derrotar por su mano al líder del escuadrón de la oscuridad.
En ese mismo instante, el joven de Pallet Town se encontraba entrenando duramente por su propia cuenta. Él no se encontraba exactamente en su dimensión, sino que en otro lugar muy extraño.
—¡Ash, el almuerzo está listo! —le gritó una joven de cabello rosado.
—¿Eh? —muy curioso, el joven entrenador miró a la joven— ¡Gracias Sakura, me moría de hambre!
El joven Ash se encontraba entrenando muy duro, hasta que fue detenido por la voz de la joven de Konoha, por lo que se dirigió en dirección a ella, quien lo guio hasta la mesa para comer.
—Ash, has estado entrenando mucho —le dijo muy preocupada Sakura— ¿Por qué no descansas? Aún nos quedan dos días aquí.
—Sakura, Ami, sé que han estado muy preocupadas por mi todo este tiempo, siendo que no es su deber, yo soy el que está preocupado por todos ustedes —les dijo algo apenado.
—Discúlpanos si nos metemos en tu entrenamiento —le dijo algo afligida Ami—. Nos preocupas mucho…
—¡Chicas, no se preocupen si creen que han sido un estorbo para mi entrenamiento! —dijo muy animado el joven— ¡La he pasado muy bien con ustedes! También han entrenado conmigo… de hecho, podría decirles que se han vuelto más fuerte que yo.
—¡No digas esas cosas, jamás alcanzaríamos tu nivel! —le dijo Ami un poco incomoda.
—De todos modos, ustedes cocinan muy rico, y ese poder para mi es inalcanzable. ¡Jajajaja! —comentó muy orgulloso, provocando el sonrojo en ambas jóvenes.
—¡Ay Ash, las cosas que dices! —le dijo muy apenada Sakura, dándole una palmada en la espalda… mandándolo a volar lejos…— ¡Disculpa Ash, no quise lastimarte!
—De lo único que no me salvo son de los golpes… —dijo desconcertado el joven entrenador… tirado en el suelo.
Las chicas casi corrieron a ayudar a levantarse a Ash.
—¿Ven que se han vuelto más fuertes? —les dijo Ash un poco quejoso.
—¡Por favor Ash, perdóname, no quise hacerlo! —exclamó Sakura muy apenada, haciendo reverencias muy rápido.
—Tranquila Sakura, estoy acostumbrado —le pidió muy tranquilo Ash, mientras se levantaba aceptando la ayuda de las jóvenes—, pase por peores cosas en el inicio de mi entrenamiento. Aún no logro poner resistencia en ciertos puntos débiles, eso quiere decir que aún me queda mucho por entrenar.
—A propósito, Ash, nunca nos contaste sobre tu entrenamiento —tanto Sakura como Ash se quedaron viendo muy curiosos a la pelíazul—. En un inicio no tenías ninguna habilidad, y menos sabias cocinar. ¿Cómo fue que sobreviviste al entrenamiento que tuviste? —ante aquella pregunta, las dos jóvenes se quedaron mirando a Ash.
—¡Jejejeje! Es verdad, jamás les conté cómo fue mi entrenamiento —comentó muy nervioso, llevando su mano derecha a su nuca—. Primero volvamos a la mesa, me muero de hambre.
—¡De acuerdo! —le asintieron las chicas con entusiasmo.
Una vez que volvieron a la mesa, comenzaron la segunda comida del día.
—Bueno Ash, cuéntanos —le pidió la joven de Konoha—. No creo que ese poder haya despertado de la noche a la mañana.
—Por supuesto que no… —le negó algo titubeante— en cierto modo…
—¿En cierto modo? —preguntó muy extrañada Ami.
—Les contaré desde el inicio —dijo algo pensante Ash—. Todo comenzó desde que mi alma viajó al pasado.
—¿Al pasado? —preguntaron las chicas, incrédulas.
—Así es —les asintió Ash—, por muy loco que suene —bebió un poco del jugo que tenía servido, y comenzó su relato—. Todo comenzó en la dimensión de mi Sakura, durante el incidente de las cartas elementales en el parque de diversiones de Tomoyo… —hizo una pausa, y muy pensante continuó— No recuerdo a la perfección que sucedió durante el colapso de la rueda de la fortuna, pero si soy consciente que, en ese momento, Celebi fue enviado a esa dimensión para alejarme de ese lugar —miró su plato de comida, aún sin tocar, y continuó con un tono de voz serio—. Lo que sucedió en esos momentos fue muy extraño, ya que Celebi no tiene esas habilidades.
—¿Crees que alguien le dio esa habilidad o lo hayan ayudado? —le preguntó Sakura.
—No lo sé, jamás se lo logré preguntar, pero gracias a eso pude viajar al pasado —le respondió con entusiasmo el entrenador—. En esa época conocí a mis antepasados, y como supondrán, en esa época las personas eran mucho más fuertes, incluso los Pokémon. Tal vez por esa razón me mandaron a esa época.
—Habrán tenido planeado hacer eso desde un inicio, al parecer —comentó muy pensante Ami.
—¿Por qué lo dices, Ami? —le preguntó Ash extrañado.
—Seguramente, querían que conocieras algo en específico, y que ellos conocieran algo de ti —le respondió la sailor scout, llevando su mano derecha a su mentón.
—Tal vez tengas razón, ya que en esa época conocí a alguien que conocí en este tiempo, alguien que murió hace cientos de años atrás.
—¿Él fue quien te hizo más fuerte? —le preguntó Sakura algo inquieta.
—No —le negó—. A él lo conocí teniendo mi edad en el pasado, los que me entrenaron fueron sus padres.
—¿Él fue el motivo de ese "en cierto modo"? —le preguntó Ami, aún muy inquieta.
—Podría decirse —respondió Ash muy pensativo—. Verán, según Harvey, yo tenía un enorme poder dentro de mí, pero por no saberlo usar se mantenía bloqueado; más bien, sellado. Pero gracias a los amigos de Harvey, un grupo que se hacía llamar el Alto Mando, logré liberar todo ese poder…
En el pasado…
Así, todo el grupo se dirigió a la zona subterránea.
A diferencia del resto del palacio, aquel lugar era envuelto por energías muy pesadas, y la decoración medieval, lo hacía ver más como un calabozo. El salón oratorio era un salón bastante peculiar; en medio de este, había una especie de cirulo de conjuro dibujado en el suelo, y el decorado no era muy moderno; sólo unas cuantas antorchas que eran encendidas, al parecer, sólo con la voluntad del alto mando; las murallas eran de una piedra muy oscura, y cada piedra, tenían un pequeño pentagrama muy simple. ¿Qué función tendrían?
—Ash, párate en el centro del círculo, por favor —le pidió Harvey, a lo que el joven asintió y obedeció—. Aaron, Rin, aléjense del círculo, y observen atentamente lo que haremos. Esta especie de conjuro, puede servirles para liberar el poder de seres que superen el suyo... Sólo espero que jamás lo usen.
—De acuerdo —asintieron algo confundidos los dos jóvenes.
Los cuatro miembros del alto mando se pararon fuera del círculo a una distancia simétrica, sólo la punta de sus pies tocaba los bordes del círculo, y muy concentrados, se quedaron mirando a Ash, fijamente.
Tanto Aaron, Rin como Ash, vieron muy concentrados cada movimiento del alto mando. Primero, levantaron sus brazos con sus manos abiertas frente al entrenador, y de pronto, una fuerte luz comenzó a brillar en cada trazo del círculo, provocando que la sala se iluminará, como si un Pokémon usara destello. Todos veían como la energía de Ash salía expulsada con gran potencia desde su cuerpo, tomando control de todo el lugar, mientras los miembros del alto mando continuaban con su ritual.
—Esto es imposible —se decía muy sorprendido Harvey—, tiene más poder del que imaginé y aún no termina de liberarlo. Su poder es monstruoso.
De pronto, los miembros del alto mando comenzaron a bajar sus brazos con mucha dificultad, intentando terminar con el ritual. En eso, la energía de Ash produjo una explosión, mandando a todos a volar. Rápidamente, todos se levantaron y vieron a Ash aún parado, y al rato caer desmayado.
—¡Harvey, el chico que trajiste es increíble, aun no puedo creer que alguien tenga esa clase de energía! —decía Mary muy sorprendida.
—¡¿De qué época viene este muchacho?! —preguntó igual de sorprendido Camelot, mientras Aaron y Rin atendían a Ash.
—¡Para que haya un joven con tal poder, quiere decir que de verdad hay gravísimos problemas en su tiempo! —comentó Thomas igual de sorprendido.
—Ahora lo importante, es dejar a Ash descansar lo que más pueda —comentó muy serio Harvey—. Este jovencito solo quiere ponerse a entrenar lo más pronto posible.
—Tú lo entrenarás después de todo, ¿verdad? —le preguntó muy serio Thomas.
—Así es —le asintió Harvey—. Celebi me lo pidió y tengo que cumplirle.
—Entonces te deseo suerte en el entrenamiento del joven Ash —le dijo Mary con entusiasmo, para después desviar su atención al joven Ash, mirándolo de forma seductora—. Recuerda que, si tienes algún problema con él, no dudes en avisarme.
—Conozco tus intenciones, Mary —le dijo de forma pícara Harvey, mirándola de reojo—. No creo que Ash tenga tiempo para jugar.
Harvey tomó en brazos a Ash, y se lo llevo al interior del castillo para que descansara.
Al día siguiente…
Ya amanecía en la región Kanto, y los primeros rayos de sol pegaban en la cara del joven, provocando que despertara dando un gran bostezo.
—¡Qué bien dormí! —exclamó mientras se estiraba, refregó sus ojos, y notó a Rin durmiendo sentada en una silla, recostada en la cama del joven— Rin, despierta —le llamó Ash. sacudiéndola suavemente, logrando despertarla—. Buenos días, princesa Rin —le saludó esbozando una sonrisa.
—Buenos días Ash —le saludó la princesa, también desperezándose— ¿Cómo dormiste?
—Muy bien —le respondió con entusiasmo—, es más, desde hace mucho tiempo que no dormía tan bien.
—No me sorprende, dormiste casi un día completo —le respondió muy risueña Rin.
—Ya veo —respondió Ash aún muy distraído, y procesando rápido sus palabras— ¡¿Un día?! —gritó desesperado, destapándose de golpe de la cama, notando que solo dormía con un bóxer y una polera manga corta blanca, las cuales se le pegaban al cuerpo— Pero primero me bañaré —dijo algo incómodo, mientras pasaba su mano por su abdomen, y miraba la cama—, sude mucho —y volvió su atención a Rin—. Anoche hizo mucho calor, ¿verdad? —pero la princesa desvío la mirada, cosa que no notó Ash, ya que justo miró al techo— Bueno, estuve mucho tiempo durmiendo también —y sin prestarle más atención a lo sucedido, se levantó y partió al baño— ¡Rin, no me esperes, ve a desayunar, yo voy luego! —y entró al baño, sin jamás darse cuenta que su ropa estaba doblada a un lado de la cama, y como la princesa Rin lo miraba muy sonrojada, mirándolo de forma lasciva…
—¡No te preocupes Ash, yo ya tomé desayuno! —decía mientras saboreaba su boca… y miraba la cama…
Recuerdo suspendido.
—¡Espera un momento Ash! —le interrumpió de golpe Ami, quién estaba roja a más no poder— ¡Nadie despierta en su cama con una mujer, aunque sea acompañándote en un rincón, y despierta totalmente sudado por el calor!
—¿Por qué lo dices? —le preguntó Ash, sin entender sus palabras— Eso sucedió, a lo mejor también, porque liberé mi energía y seguro mi cuerpo se cansaba mientras dormía.
—¡Ahora tienes menos sentido! —le gritó la pelíazul muy molesta, asustando mucho a Ash— ¡¿No fue la noche en que mejor dormiste?! ¡Ahora me dices que te cansabas mientras dormías! —la joven se paró de la mesa, y la golpeó fuertemente con sus manos— ¡¿Al menos no notaste nada raro?!
—Bueno… ahora que lo mencionas —decía Ash muy pensante, llevando su mano derecha a su mentón—, ese sudor era distinto al que siempre siento, aunque no le presté mucha atención.
—¿Es la primera vez que te pasa? —le preguntó con mucha pena Sakura.
— No —le negó mientras hacía gestos confusos—, también me pasaba a veces, mientras viajaba con Misty, May y Dawn, en especial cuando dormía bastante separado del grupo —respondió mientras intentaba recordar, volviendo a llevar su mano derecha a su mentón—. Pero era extraño, porque las chicas tenían mejor ánimo que otros días. ¿Creen que tenga algo que ver el ánimo de las chicas con ese exceso de sudoración? —les preguntó ingenuamente a las chicas, mostrando una expresión de curiosidad.
Las chicas veían con perplejidad al joven… Por suerte lo conocían, y sabían que esa ingenuidad era verdadera…, mientras perdían el equilibrio de donde estaban sentadas…
—¡No puedo creerlo —se decía furiosa Ami—, se han propasado todas las mujeres que se le han cruzado y cree que es algo de lo más natural! ¡¿En verdad es tan ingenuo?!
—¡¿En verdad existe alguien tan inocente?! —se decía Sakura, lastimosamente resignada— ¡Puede ser muy bueno y honesto, pero no necesito tanta honestidad!
—Chicas, ¿les sucede algo? —les preguntó Ash muy preocupado, sin entender por qué la expresión de sus compañeras.
—Olvídalo Ash… —ofuscada, Ami le respondió, al tiempo que ambas soltaban una bocanada de aire— ¿Y cuándo comenzó tu entrenamiento?
—Como les contaba —decía Ash, volviendo a retomar su relato—, no me puse a entrenar el mismo día que desperté, Harvey me lo prohibió, por lo que empecé al siguiente día —hizo una pausa, comió todo lo que tenía servido, y se levantó para seguir hablando—. Estuve entrenando por tres meses el control del aura —decía mientras concentraba energía en sus manos—, me costaba mucho trabajo solo formar esferas de aura, y cuándo lo lograba, no sabía controlarlas —e hizo desaparecer la esfera aural—. Y otros dos meses practicando artes marciales, los cuales fueron mucho peor —comentó muy serio, lanzando un puñetazo al aire—. Debo serles honesto, jamás logré aprender artes marciales, aquel entrenamiento fue un fracaso —confesó con rabia, mientras miraba sus manos—. Me sentí impotente, no era capaz de avanzar como todos esperaban, y mucho menos lo que yo quería avanzar, por lo que tomé una decisión.
—¿Y cuál fue esa decisión? —le preguntó muy seria Sakura.
—Cerca del monte Moon se encuentra el árbol del inicio. Ese lugar ya lo había visitado, y se me ocurrió ir a entrenar a ese lugar. Sabía que era un lugar es muy peligroso, es casi imposible salir vivo.
—¡¿No me digas que fuiste a un lugar así a entrenar?! —le preguntó Ami muy sorprendida.
—Así es —le asintió Ash—. Harvey quiso acompañarme, pero no lo dejé, así que fui solo.
—¡¿Solo?! —exclamaron ambas jóvenes atónitas.
—Así es. Tenía en consciencia que, si no sobrevivía, quería decir que no tenía el poder suficiente para derrotar al escuadrón de la oscuridad, así que decidí arriesgarme…
En el pasado…
Para Ash, el entrenamiento con Harvey era eficiente; él era el que no avanzaba, pensaba, ya que, pese a tanto esfuerzo, no lograba dominar su poder, por lo que decidió tomar el entrenamiento por su cuenta. En esos mismos instantes, Ash se dirigía al árbol del inicio, para iniciar su durísimo entrenamiento.
—¡Muy bien —exclamó en voz alta Ash con seguridad—, este es mi gran momento de hacerme más fuerte! Ya no hay marcha atrás, esto lo hago por mi familia, por mis amigos y en especial por Sakura y Misty.
Al poco caminar, se encontró con la entrada del "árbol", el cual no era exactamente un árbol. Tenía el aspecto de un árbol, pero en realidad era una enorme formación rocosa, con cavernas y árboles.
El joven de Pallet Town tomó valor, y decidió entrar a las cavernas del lugar. El lugar era muy rocoso, además era rodeado de plantas y raíces.
—Veo que en cientos de años este lugar no ha cambiado en nada… ¡Je! Eso sonó raro —comentó arqueando las cejas—. Lo visite hace un año, viajé al pasado, y después de cientos de años atrás, lo vuelvo a visitar —notó que ni el mismo había entendido que dijo, sacudió su cabeza y suspiró—. Ya que importa —y comenzó a mirar por todos lados—. Tengo que tener cuidado con el sistema de defensa del lugar y con Regice, Registeel y Regirock, no me pueden encontrar aun, me matarían en el estado que estoy.
Después de caminar por el túnel, el joven se encontró con una salida al exterior, notando que estaba a una gran altura.
—¡Guau…! Había olvidado lo alto que era este lugar —exclamó muy impresionado, mientras miraba al cielo—, y aun me queda mucho por subir —de pronto, comenzaron a aparecer Pokémon salvajes de todas direcciones. Al ver a Ash, todos comenzaron a rodearlo—. ¡Maldición, esto se ve muy mal!
Ash intentó huir del lugar, pero solo logró que lo atacaran. Gracias al entrenamiento que le dio Harvey, pudo esquivar los ataques sin mayores problemas, pero los látigos cepa de los Pokémon de hierba lograron agarrar a Ash de los pies, provocando que cayera al suelo, y siendo atacado por varios híper rayos, fue mandado al precipicio, desmayado.
De pronto, desde el cielo apareció un Fearow, quien atrapó de la ropa a Ash, llevándoselo a la parte más alta del árbol del inicio.
…
El joven estaba recostado en el suelo en una improvisada cama hecha de ramas y hojas. A un lado de él, había una torre de distintos tipos de bayas.
—¡Ay…! —se quejó Ash, dando un bostezo algo exagerado, mirando aún somnoliento el lugar— ¡¿Dónde estoy?!
—Por fin despiertas —le dijo una voz en su mente—. Estuviste inconsciente dos días, pensé que no despertarías.
—Vaya, dos días —dijo algo somnoliento, y despertando de golpe con aquellas palabras— ¡¿Dos días?! —y se levantó de golpe— ¡He perdido mucho tiempo, me tengo que poner a entrenar! —pero apenas dio dos pasos, una soga de ceda lo agarró y lo detuvo. Muy extrañado, el joven vio como un Beautifly se le acercaba— ¡Oye, suéltame! —le pidió muy enojado, tratando de zafarse sin éxito.
—Si piensas recorrer este lugar en esa condición, adelante. ¿Dónde quieres que haga tu tumba? —¿le dijo el Beautifly?
—¡¿Tú puedes hablar?! —exclamó, pero volviendo a la calma casi al acto— ¿O será que, en realidad todos los Pokémon en esta época pueden hablar? —preguntó en voz alta, mirando al Pokémon.
—Tranquilo joven, comprendo tu posición, pero si quieres lograr algo, con esa actitud no lo lograrás —de pronto, el Pokémon mariposa comenzó a transformarse en un pequeño ser con cola y pelaje de color rosado, descripción que sorprendió mucho a Ash.
—¡Mew, eres tú! —gritó el joven entrenador muy sorprendido y feliz.
—Veo que me conoces —dijo Mew algo extrañado.
—Increíble, no creí que fueras tú —dijo algo desorientado—. Perdóname Mew —le pidió muy apenado—, creo que fui grosero contigo.
—Tranquilo —le dijo muy feliz—, aun estás traumado después de ese ataque.
—¡Jejejeje! He estado en peores —le comentó algo nervioso—. Yo te conozco, pero tú no, aún. Mi nombre es Ash Ketchum.
—Un gusto Ash, pero dime, ¿qué haces en un lugar tan peligroso como este? —le preguntó mientras rodeaba al joven.
—Verás… —Ash comenzó a relatarle desde el inicio del ataque de los soldados de la luz, las misiones a otras dimensiones, las batallas contra los generales de la luz, muy por encima sobre las guerreras elementales, ya que ni siquiera las conocía, y el hecho que Celebi lo envió al pasado con ayuda de algo o alguien— Sé que me mandaron a este lugar para entrenar, para algo importante o simplemente para protegerme, no estoy seguro, pero mi deseo es volver a mi tiempo y derrotar a los soldados de la luz.
—¿Sabes quién es el líder de los soldados de la luz? —le preguntó Mew muy extrañado.
—¿Líder? —le preguntó muy pensante— No lo sé… Ahora que lo mencionas, aun nadie lo sabe, con suerte sabemos cuál es su objetivo.
—Ya veo —respondió muy inquieto—. Creo que yo te entrenaré. Desconozco en qué condiciones reales estará tu época, pero si te mandaron desde un tiempo tan lejano, quiere decir que las cosas están realmente mal y es mucho peor de lo que me cuentas.
—¿Tú lo crees, Mew? —le preguntó muy intranquilo Ash.
—Te recomiendo que no sobrepongas tus sentimientos —le dijo Mew, mientras lo miraba fijamente—, ahora lo importante es tu entrenamiento —se alejó un poco del joven, y le comentó—. Veo que has estado entrenando, te noto preparado.
—Algo así —comentó muy avergonzado—, pero aun no logro manejar el aura, ni mantener una batalla por mucho tiempo.
—Ya veo —dijo el Pokémon del inicio muy tranquilo—. Comenzaremos tu entrenamiento mental.
—¿Entrenamiento mental?
—Tú ya estás listo para una batalla, pero eres muy impulsivo y eso no ayuda, quieres resultados ahora ya, y para lo que aspiras, se necesita mucho tiempo.
—¡Mew, no tengo tiempo, tengo que hacerme fuerte ahora! —le gritó muy molesto.
—¡Será mejor que te tranquilices, si sigues con esa actitud, no conseguirás absolutamente nada! —le regañó fuertemente Mew, haciendo despertar a Ash de su nube— ¡Comprendo tu situación, pero eso no quiere decir que entrenaremos de forma incorrecta y te lances solo por impulso, tienes que pensar las cosas antes de hacerlas!
—Discúlpame Mew, no quise hablarte así —le pidió muy avergonzado el joven peli azabache—. Ahora me siento impotente, más cuando yo estoy aquí sin hacer nada, y mis amigos están luchando con tal de defenderme.
—¿Por qué dices eso? —preguntó Mew un poco extrañado.
—Esos sujetos han intentado asesinarme, y mis amigos, Sakura y Misty han hecho hasta lo imposible para que esté a salvo —le dijo muy molesto—. ¡Yo debería protegerlos, ese es mi deber como el elegido por Ho-oh! —gritó con muchísima rabia.
—¡¿Tú eres el elegido por Ho-oh?! —exclamó muy sorprendido— Es increíble —se decía—, con que él es el elegido del futuro. Veo que la línea sanguínea continua intacta y pura, pero ¿quién rayos son los soldados de la luz? —se preguntaba sin entender la situación— ¡Ash —le preguntó al joven—, ¿en verdad quieres ser tan poderoso como para derrotar a esos sujetos extraños?!
—¡Por supuesto que si Mew, eso es lo que quiero! —le exclamó con mucha seguridad.
—¡Entonces comencemos ahora, no tenemos tiempo que perder!
—¡Sí!
Fin de recuerdo.
—Mew puede ser un Pokémon muy pequeño, pero es muy poderoso, y claro, es el Pokémon del inicio —comentó muy orgulloso Ash.
—¿Y cómo fue el entrenamiento? —le preguntó muy ansiosa Sakura.
—El entrenamiento fue muy duro, ya que Mew solo quería que entrenara mi mente.
—¿Tan así no era necesario el entrenamiento físico y aural? —le preguntó muy extrañada Ami.
—En un inicio no, ya que el entrenamiento mental era muy importante para mi propio control —le respondió Ash, mirando a los ojos a la pelíazul—. En un inicio me fue muy complicado, ya que me distraía mucho, es más, Mew me lanzaba piedras durante el entrenamiento.
—Habrás terminado muy lastimado, Ash —le dijo muy preocupada Sakura.
—En un inicio si —le asintió Ash—. Tenía que recibir los golpes sin moverme o esquivarlos sin abrir los ojos.
—Eso se parece mucho al entrenamiento que nos diste —acotó muy sorprendida Ami—, pero tu entrenamiento fue mucho más blando al que recibiste.
—Por supuesto que sí —le respondió afablemente Ash—. Jamás en la vida sería capaz de lastimar ninguna mujer. Pese a que el entrenamiento que les di fue mucho más delicado del que recibí, se han vuelto muy fuertes, es más, aprendieron cosas que yo no fui capaz. Estoy muy orgulloso de las dos.
—¡Todo fue gracias a ti Ash, nosotras solo hicimos todo lo que nos dijiste! —le agradeció muy sonrojada Sakura.
—¡Es verdad, gracias a ti ahora somos más fuertes, además fuiste muy lindo con nosotras, tu método de entrenamiento fue muy tierno! —le comentó Ami igual de sonrojada.
—Están equivocadas —les negó Ash—. El entrenamiento solo fue posible porque ustedes estaban bien preparadas. Veo que tienen mucha experiencia en batalla.
—Ahora que lo mencionas, es verdad —dijo algo extrañada la ninja peli rosada, intentando recomponer compostura—. Tú no tienes… corrección, no tenías experiencia en batallas, salvo ese torpe entrenamiento. ¿En verdad pudiste pasar todo el entrenamiento del árbol del inicio sin rendirte?
—Ya te lo dije Sakura —le respondió algo serio—, estaba jugándome todas las cartas en ese entrenamiento para ayudarlos a todos ustedes, aunque estuviese al borde de la muerte, tenía que seguir. En un inicio no fue fácil, pero al cabo de tres semanas, ya tenía la suficiente experiencia…
Volviendo al recuerdo.
Ya han pasado tres semanas desde que Ash llegó al árbol del inicio, y su entrenamiento de a poco daba buenos resultados. Ash por fin había aprendido a tener control del aura, pero aún le faltaba mucho.
—Muy bien Ash, ahora tendrás que aprender a detectar las presencias de otros seres —le dijo Mew.
—¿Detectar las presencias de otros seres? —preguntó muy extrañado el joven.
—Así es. Al conocer la fuente de una presencia, podrás conocer mucho acerca de tu enemigo; puntos fuertes y débiles, incluso donde se encuentra el punto crítico de su energía.
—Ya veo. ¿Pero cómo hago eso? —preguntó muy complicado. Parecía enredado.
—No creo que te resulte difícil de hacer, solo concéntrate como lo hacías en el entrenamiento mental.
—De acuerdo —sin entender mucho, Ash se concentró y cerró sus ojos— ¿Ahora qué hago?
—Ahora hablaremos mentalmente.
—De acuerdo.
Las mentes de los dos se unieron de forma psíquica, haciendo una ilusión de estar en un lugar oscuro en sus mentes.
—Muy bien, ahora tendrás que adivinar donde me encuentro en el exterior, sin perder mi contacto psíquico —le desafió Mew.
—Pero eso será sencillo, sabré de inmediato donde estarás, es más, ahora mismo te siento en el ambiente —le comentó Ash algo desconcertado.
—¿Estás seguro? —de pronto, Ash dejó de sentir la presencia de Mew, pero sin perder la comunicación mental del Pokémon— Veamos si ahora te resulta tan fácil como dices, Ash.
—¡No puedo sentir la presencia de Mew, esto no me gusta! —se decía, mientras en su mente aún veía a Mew— Antes de comenzar, dime, ¿cómo hiciste para desaparecer tu presencia?
—Sólo sellé mi flujo de energía —le contestó bastante relajado el Pokémon—. Tienes que aprender a encontrar roturas de energía desde el mismo cuerpo del enemigo. Por lo general, una persona correctamente entrenada puede sentir presencias gracias a que puede sentir los flujos de energía, esto puede hacer que tu oponente se entere rápidamente donde estas, pero si sellas el flujo de energía, le costará más trabajo encontrarte, ya que tú mismo puedes dirigir el flujo a quien tú quieras, o simplemente no permitir que alguien pueda sentir tu presencia.
—Eso me recuerda mucho al lugar donde vive Gohan y Goku —le comentó algo desconcertando Ash—. Ellos tienen la habilidad de conocer donde están las presencias de las personas para llegar a ellas.
—A eso mismo me refería, tienes que aprender a canalizar esa energía para ser indetectable, incluso cuando usas tu energía, momento en que expulsas toda tu energía.
—Ya veo.
La conversación se llevaba muy seria, no tenían prisa, y mucho menos Ash, quién quería saber absolutamente todo de la nueva habilidad que estaba aprendiendo.
—Es hora de comenzar, Ash. ¿Estás listo?
—Cuando quieras.
Fin de recuerdo.
—Tengo que reconocer que ustedes aprendieron rápidamente a filtrar su emanación de energía —volvía a decir muy orgulloso el entrenador—. Yo tuve que aprender más rápido, me costó mucho trabajo, pero lo logré.
—Espera un momento —le interrumpió de golpe Ami muy extrañada—. Nos dijiste que entrenaste seis meses en el pasado, y ya nos llevas contado casi los seis meses. ¿Cuándo te enteraste de Arades y el escuadrón de la oscuridad?
—¡Eso es verdad, mucho entrenamiento, pero nada de secretos revelados! —le reclamó algo fastidiada Sakura.
—¡Jejejeje! Chicas, tranquilas —le pidió Ash a ambas algo nervioso, poniendo sus manos frente a ellas—. Verán, el entrenamiento fue muy duro, pero rindió frutos, pero todo lo que se del escuadrón de la oscuridad, me enteré una semana antes de terminar mi entrenamiento —comenzó a decir muy serio—. A esas alturas ya entrenaba por mi cuenta, el control del aura era perfecto al igual que las artes marciales, pero cuando Mew volvió de uno de sus viajes que siempre hacia, hizo que todo cambiara…
Volviendo al recuerdo.
Ash se encontraba entrenando en ese instante su condición física, ya había obtenido una gran velocidad, pero la visita de su tutor lo detuvo por completo.
—¡Ash, por fin tengo las respuestas del ataque en tu tiempo! —le exclamó Mew muy agitado.
—¡¿En serio Mew?! — Ash estaba muy sorprendido, más por el hecho que cientos de años en el pasado, estuviese la respuesta a todo.
Apenas Mew llegó, se transformó en un Pidgeot y bajó a tierra.
—¡Vamos, sube, tengo algo que mostrarte!
—De acuerdo… —y sin entender mucho lo que pasaba, Ash subió al lomo del pseudo-Pidgeot y emprendieron vuelo.
Durante el vuelo…
—Mew respóndeme, ¿qué es lo que sucede?! —le preguntó Ash muy nervioso.
—Cuando me contaste del ataque de los soldados de la luz, me pareció muy extraño todo, pero no le presté mucha atención, pero cuando me dijiste que tú eras el elegido y además querían asesinarte, entonces comencé a sospechar de esa agrupación, así que decidí investigar.
—Ahora veo por qué te desaparecías tanto —le comentó algo asombrado.
—Así es, y discúlpame Ash por dejarte solo en ese entrenamiento —le pidió Mew.
—No te preocupes Mew —le dijo muy tranquilo—, desde un inicio quise entrenar solo, y el hecho de que tu aparecieras me ayudó mucho, pero dime —le preguntó muy ansioso—, ¿qué averiguaste?
—Esto sucedió cuando el universo se creó —comenzó a relatarle Mew—. Como sabrás, existen energías positivas y negativas, esto es para mantener en equilibrio el universo.
—Sí, eso ya lo había escuchado antes —le comentó muy concentrado.
—Para el control de ambas energías, nacieron dos dioses, uno tan poderos como el otro. Me refiero a Arceus y a Arades.
—¡¿En verdad?! —exclamó Ash muy sorprendido.
—Así es —le asintió Mew—. Arceus es considerado como el lado bueno y comprensivo, lo llamaban el dios de la creación, y Arades el lado malo y rencoroso, conocido como el dios de la destrucción.
—¿Ese tal Arades es un Pokémon? —le preguntó el entrenador muy extrañado.
—Así es, pero no es un Pokémon que vayas a encontrar fácilmente.
—¿Por qué lo dices? —a esas alturas, Ash se sentía como botella en el océano, perdido.
—Ahora te mostraré, Ash.
El sector donde aterrizó Mew, eran unas ruinas muy bien escondidas; parecía un sector aislado del monte Moon, no era de fácil acceso, ni siquiera había un camino, además, parecía muy bien cuidado por Pokémon salvajes, los que parecían mucho más fuertes que uno común.
—¿Dónde estamos? —preguntó Ash muy confundido— No conocía este lugar. También veo que está muy aislado y los Pokémon de aquí parecen más fuertes que uno normal.
—Que no te sorprenda todo eso Ash —le dijo algo extrañado Mew—, este lugar está protegido. Si alguien llegase a este lugar, sería atacado por los Pokémon salvajes que viven aquí, así que, por favor trata de no meter mucho ruido.
—De acuerdo —le susurró algo apenado Ash.
Al lugar que habían llegado era muy antiguo, todo lo que quedaba eran cuatro piedras ovaladas que levitaban. Estas piedras tenían unos jeroglíficos muy extraños y eran rodeados por un aura, cada una de un color en especial, azul, marrón, verde y rojo. En medio de la estructura había dos esferas, también con su propia aura, una de color blanca y otra negra, y alrededor de los orbes, otras tres esferas aún más pequeñas, envueltas en un aura morada, otra rosada y una última de color amarilla.
—¿Qué es este lugar? —preguntaba Ash entre confundido y sorprendido, sin quitarle la mirada a la formación.
—Este lugar es la llave principal del sello de la dimensión en donde esta sellado Arades, este lugar fue sellado hace…
—Mew, muy pronto se liberará este sello aquí, ¿verdad? —le preguntó muy serio Ash.
—¿Sabes que no puedes decir nada? —le respondió con una pregunta Mew muy serio— Cualquier alteración ahora, significaría un cambio en tu época.
—No te preocupes, lo sé —le asintió el joven con algo de rabia—. Me pregunto, ¿por qué incluso en mi tiempo, no se conoce de este Pokémon?
—Seguramente sí lo conocen, pero no querrán mostrarlo a las personas por miedo a provocar algún tipo de caos infundado, o tal vez porque no es un Pokémon como tal.
—¿Cómo que no es un Pokémon como tal? —preguntó muy desconfiado Ash.
—Es un Pokémon que mutó su forma y tomó la estructura molecular de todos los seres vivos de este universo, y cuando obtuvo la capacidad de trasladarse en el tiempo y el espacio, viajó a distintas dimensiones para duplicar sus habilidades y técnicas. Cuándo ya había asimilado todo, había dejado de ser un Pokémon como tal, y por causa de esa ambición, se convirtió en un ser maligno —le relató muy serio—. Desde que la historia es historia y antes de ella, ha intentado destruir todo el tiempo y espacio para construir… no, extender el infierno, pero la línea sanguínea de guerreros sagrados siempre se ha encargado de mantenerlo a raya para que no cause problemas. Lamentablemente, todos han tenido que sacrificarse para sellarlo, ya que el poder de Arades es tan grande, que es imposible intentar contenerlo.
—¡¿Tan poderoso es?! —exclamó muy fuerte Ash, muy asustado.
—Así es.
—Esa familia de guerreros sagrados, ¿acaso se refiere a mis antepasados?
—No Ash —le negó Mew—. Esa línea sanguínea es una clase especial de guerreros, es la que se encarga de proteger al elegido.
—¿Cuidarme? —dijo Ash muy pensante, sacando conclusiones rápidamente— ¡Misty! —exclamó con miedo.
—¿Quién es Misty?
—Suicune nos dijo que Misty era mi guardiana —le comentó con mucha angustia—. Mew, ¿acaso Misty tiene que sacrificarse para que yo cumpla con mi misión?
—No lo sé —le contestó muy serio—. La única forma de saberlo, será durante la batalla, o podrías evitarlo si llegara a cumplirse una muy antigua leyenda.
—¿Que leyenda? —le preguntó algo esperanzado Ash.
—Cuenta la leyenda, que antes de crearse todas las dimensiones, cuando solo existía la nada, hubo un ser tan poderoso, que fue capaz de crear todo lo que ves, y lo que no ves. Aquel ser creó a los dioses de todas las dimensiones, y fue capaz de controlar a su voluntad lo que él quisiera —le relataba muy poco convencido Mew—. Aquel ser, controla el todo y la nada a la vez.
—¡¿En serio existe alguien así?! —le exclamó impresionado Ash.
—Es solo una leyenda sin fundamentos, Ash —le dijo algo incómodo el Pokémon del inicio—. ¿Sabes qué edad tiene del universo? Incluso antes de la existencia de la vida en este planeta, no ha aparecido nadie con esas características.
—Pero siempre existe la posibilidad Mew, tal vez ahora aparezca —le dijo con entusiasmo el joven peli azabache.
—¿Tú crees?
—En realidad no lo sé, tal vez ocurra ahora. Tengo fe en que ocurrirá ahora… corrección, en mi tiempo.
—Espero sea cierto Ash —le dijo Mew, más para cumplir a la fe del joven—. Ojalá tengas razón.
—¡Entonces tengo que hacer todo lo posible para derrotar a los soldados de la luz! —exclamó decidido Ash, empuñando su mano derecha frente a él.
—Querrás decir, escuadrón de la oscuridad.
—¿Escuadrón de la oscuridad? —preguntó muy extrañado.
—Así es —le asintió Mew—. Seguramente, el nombre de soldados de la luz lo usaron para no mostrar sus movimientos.
—¿Por qué lo harían? —se preguntaba Ash muy pensante. Aquella situación le era muy extraña.
—Existe la posibilidad que en tu época haya alguien que conoce al escuadrón de la oscuridad, y si llegaban a mostrarse por su verdadero nombre, todos sus planes estarían en la basura.
—¿Tú crees que en mi tiempo existe esa persona, y que es tan peligrosa como para desbaratar los planes del escuadrón de la oscuridad? —le preguntó Ash algo extrañado.
—Para que Arades haya hecho algo así, quiere decir que le debe tener muchísimo miedo —le respondió esperanzado el Pokémon.
—Vaya…
Fin de recuerdo.
—Ash, ¿crees que tú eres esa persona? —le preguntó muy sorprendida Ami.
—¡Jejejeje! Lo dudo mucho Ami —le respondió con una risa nerviosa—. Y puedo asegurar que no lo soy, apenas si tengo el poder de liberar por unos momentos la energía maligna de mi mundo.
—Entonces según tú, ¿quién puede ser esa persona? —ahora le preguntó muy lanzada Sakura, quedándose las dos jóvenes mirando a Ash fijamente.
—¡Jejejeje! Ojalá lo supiese chicas —les respondió, esbozando una sonrisa nerviosa—, sino, no estaría entrenando tanto.
—Ya veo —suspiraron decepcionadas.
—Al menos, ya sé que mi deber es encontrar a esa persona, y también a ese guerrero legendario.
—¿Y sabes por dónde comenzar? —le preguntó algo ansiosa Sakura, a lo que Ash le negó.
—Lamentablemente, cuando iba a comenzar a investigar ese extraño lugar, sucedió lo que Mew no quería…
Volviendo al recuerdo.
—Mew, creo que me quedaré por un momento para revisar esta estructura, a lo mejor existe algún método para liberar a ese guerrero legendario del que me hablaste —le comentó Ash muy serio.
—¿Crees que encontraras algo útil aquí?
—No lo sé. Si no busco, no lo sabré nunca —le respondió, mientras comenzaba a caminar hacia la estructura.
—Ten cuidado, no sabemos cómo pueda reaccionar esa formación si entra algún ser vivo, por esa razón se mantiene aislado —le advirtió Mew, muy poco convencido de la idea a Ash.
—Descuida, sellaré mi energía, así no me podrá pasar nada.
—Bien pensado —le comentó Mew muy sorprendido.
Pero apenas puso un pie en la estructura, el joven Ash salió expulsado del lugar, mandándolo a volar muy lejos.
—¡Ay…! —se quejó bastante molesto, sobándose la cabeza— ¡Rayos, eso no funcionó!
—¡Eso es imposible, Ash selló su energía, no debió haberlo detectado como ser vivo! —se decía muy sorprendido.
Pero de pronto, lo que más temía Mew se hizo realidad. Por causa de tanto escándalo producido, muchos Pokémon salvajes aparecieron en el lugar, muy molestos por la profanación al santuario.
—¡Esto no se ve bien, nos van a matar! —dijo algo nervioso Ash.
—¡Hicimos mucho ruido, por eso nos detectaron! —exclamó con mucha rabia Mew.
Y sin previo aviso, los Ursaring dispararon sus híper rayo contra Ash y Mew dándoles de lleno, dejándolos muy lastimados.
—¡¿Qué fue eso?! —decía incrédulo Ash, mientras se levantaba con dificultad.
—¡Recuerda que los Pokémon de este lugar son mucho más fuertes que un Pokémon normal! —le recordó Mew, también levantándose con dificultad.
—¡Je! Los Pokémon de esta época son más fuertes de los de la mía… Me imagino que tan fuertes son —dijo Ash sonriendo con sarcasmo, terminando de levantarse— ¡Por favor escúchenme, no vinimos a causar problemas! —le comenzó a decir a los Pokémon salvajes— ¡En mi época tenemos problemas, y vine para buscar a una solución para derrotar al ser que se mantiene sellado en este lugar! ¡Por favor, solo será un momento, no los molestaremos, solo miraré y nos iremos! —pero los Pokémon hicieron oídos sordos, y los Graveler y Donphan usaron su ataque rodada contra Ash.
—¡No, Ash! —el Pokémon psíquico se puso en el camino de los ataques, y protegió a su alumno con una barrera— ¡Rápido Ash, sal de aquí, estos Pokémon no te escucharán, te atacarán hasta eliminarte! ¡Vete ahora!
—¡No lo haré, no te dejaré solo, pelearemos los dos! —le exclamó muy decidido.
—¡No seas tonto, aun no estás en las condiciones para pelear contra estos Pokémon! ¡Ya vete de aquí!
Mientras la barrera de Mew se debilitaba, Ash miraba impávido la situación.
—De acuerdo Mew, me iré… pero prométeme que volverás al árbol —le dijo muy acongojado.
—¡Tranquilo, volveré pronto…! —pero antes de poder terminar de hablar, los Pokémon atravesaron la barrera, atacando duramente a Mew con un repetitivo ataque rodada.
—¡Mew! —en su desesperación, Ash se lanzó a abrazar a Mew, usando su cuerpo como protección, recibiendo el repetitivo ataque.
—¡Ash, vete, si tú mueres todo estará perdido, tu eres quien debe sellar a Arades en tu tiempo!
—¡Mew, yo vine aquí… —intentaba decir el joven, mientras resistía tan brutal ataque— para averiguar si… realmente… soy el elegido…! ¡Si sobrevivía…, tendría una oportunidad de derrotar al escuadrón… de la oscuridad…, si moría… entonces no lo era…!
—¡Ash, no seas tonto, yo me quedaré aquí, tú no puedes morir por nada! —le gritó con mucha rabia.
—¡Si muero aquí…, significa que en realidad… era uno más…! —le concluyó miserable el joven.
—¡¿Acaso para tus amigos, tu familia y tu novia eres uno más?! —le gritó muy molesto— ¡Vete de aquí ahora y ve a salvar tu época! —y tomando toda la energía que le quedaba, usó su fuerza psíquica para mandarlo a volar lejos de los Pokémon salvajes— ¡Vete!
Mew había mandado a volar lejos a Ash. Cuando el joven se levantó, vio como los Pokémon salvajes trataban a Mew como si de un muñeco de trapo se tratase, entre golpes centrados, rodadas e híper rayos. Ash miraba paralizado, no podía mover ni un musculo; no sabía si era angustia o terror lo que sentía. Cuando terminaron por aburrirse del Pokémon del inicio, lo lanzaron a un costado como si fuese basura, y dirigieron sus miradas a Ash.
—No puedo creerlo… —decía impactado—, que le hicieron a Mew… —él peli azabache no se movía, estaba paralizado—, como se atrevieron a hacer algo así… —de pronto, los Pokémon comenzaron a dirigirse hacia Ash— Yo quiero mucho a los Pokémon, ellos son mi vida. Mi sueño es convertirme en un gran maestro Pokémon, siempre he creído en la bondad de ellos…, pero no puedo permitir que ustedes… —sin que lo supiera, comenzó a mirar con odio a aquellos seres que tanto admiraba. Había descubierto que también podía sentir rencor por ellos— ¡Le hagan daño a los demás sin alguna razón!
Entre lágrimas, pegó un grito al aire, y del joven comenzó a salir expulsado un aura de color azul oscuro con tintes claros; era un aura muy extraña. Ash comenzó a acumular más energía, y de pronto, la tierra comenzó a temblar fuertemente atemorizando a los Pokémon salvajes, mientras el aura del entrenador se hacía más grande. Su fuerza aural, al parecer era tan fuerte, que se formó un agujero en el suelo; volvió a pegar un grito aún más fuerte, y su aura provocó una enorme explosión, mandando a volar a todos los Pokémon, incluido a Mew. De entre la explosión, la cortina de polvo y la energía que lo rodeaba, se vio a un Ash muy cambiado. Su masa muscular era mucho más grande, su mirada era de indiferencia, parecía mirar a la nada, sin jamás perder el poder que expulsaba.
—Lo lamento mucho, pero tienen que pagar —dijo Ash con una voz fría, mientras dirigía su mirada a los Pokémon salvajes, quienes aún tenían intenciones de seguir luchando. Esto a Ash no le importó mucho, se veía tranquilo y sereno—. Terminaré esto ahora, no tengo tiempo para perderlo con ustedes.
De pronto desapareció, apareció detrás de los Pokémon, y caminó hasta Mew, mientras los Pokémon salvajes daban la vuelta para mirarlo, y al segundo caían desmayados a al mismo tiempo. Tomó en brazos a Mew, y lo miró con culpa.
—Perdóname Mew, por ser tan engreído terminaste así —le dijo con mucha culpa—. Creo que, si te doy algo de mi energía, podrás recuperarte —en su mano izquierda comenzó a concentrar energía y se la dio a Mew, posándola en su cabeza— ¡Vamos, funciona por favor! —exclamó con desesperación.
De pronto, Mew comenzó a abrir lentamente los ojos, viendo borrosamente en un inicio a Ash, hasta lograr mejorar su vista, notando impresionado al joven, mientras volvía a volar.
—¡Qué bien, te recuperaste! —exclamó muy alegre Ash, saltando muy feliz.
—¡¿Cómo hiciste esto Ash?! —le pregunto Mew muy sorprendido.
—No lo sé…, en verdad no lo sé… —le respondió muy confundido, sin salir de la impresión de sus actos y su extraño cuerpo— Creo que la ira provocó esto.
—Lo siento Ash, no te pude ayudar —le pidió algo triste Mew, mientras miraba a los inconscientes Pokémon salvajes—. Los Pokémon que protegen este lugar tienen el mismo nivel que los Pokémon legendarios. No pude contra ellos.
—No Mew, tu discúlpame —ahora le decía muy arrepentido el entrenador—, si no nos hubiésemos quedado tanto tiempo, no te hubiese pasado nada.
—No te preocupes —le negó con la cabeza, esbozando una sonrisa—, comprendo tu situación, y sé qué harías todo lo posible para ayudar a tus amigos —y volver su atención a los debilitados Pokémon, algo preocupado— ¿Qué le hiciste a esos Pokémon?
—No te preocupes, solo los deje sin sentido —le respondió algo serio—. Les tomará algo de tiempo para que despierten.
—¡Increíble! —exclamó muy sorprendido Mew, volviendo su atención al joven— ¡Veo también que los derrotaste con un solo movimiento, lo comento por la posición de todos! —y era verdad lo que decía, los Pokémon derrotados estaban en una posición muy natural.
—Así es —le asintió algo nervioso—. Como tenía miedo de no poder contra ellos, mi cuerpo se movió solo, y en un segundo los derrote a todos.
—¡Esto ya está fuera de mi alcance! —se decía muy sorprendido Mew— ¡¿Cuánto poder tiene este muchacho?! Ese movimiento parecía muy simple, pero… ¡Eso quiere decir que su poder, tal vez sea aún más grande que la de la línea de los guerreros sagrados! —volvió a mirar su entorno, y volvió su atención a Ash algo ansioso— ¡Ash, será mejor irnos de aquí, esos Pokémon podrían despertar en cualquier momento!
—Es verdad —le asintió el joven peli azabache, mientras miraba con rabia aquel altar—. Es una lástima que no haya podido averiguar nada acerca de ese ser poderoso al que te refieres.
—Además, no creo que quieras volver a lastimar a esos Pokémon —le agregó con el mismo sentimiento el Pokémon del inicio.
—Es verdad. Ya vámonos —Mew volvió a transformarse en un Pidgeot, Ash se subió en él, y se fueron volando.
Cuando llegaron al árbol del inicio, el joven y el Pokémon se dedicaron a descansar y comer algo.
—Mew, ¿crees que en mi época esté bien esa formación? —le preguntó Ash muy pensante.
—¿Tienes intención de ir a investigar esa formación en tu tiempo? —le preguntó Mew bastante sorprendido.
—Sé que puede ser arriesgado, pero si las cosas son iguales en mi tiempo, y mis amigos llegan a ir hasta ese altar, los van a matar.
—Ya veo —Mew pensó en las palabras de Ash con mucho cuidado, intentando hilar teorías—. Me parece extraño que el mismo Arades no haya aparecido en tu tiempo, eso quiere decir que esa formación aún debe estar intacta.
—Ya veo —Ash seguía muy pensante, puesto que había cosas que no entendía—. Mew, ¿cómo sabes tanto del escuadrón de la oscuridad?
—Porque yo he ayudado a tus antepasados a encerrar a ese grupo, o por lo menos a pelear.
—Ya veo —volvió a pensar en sus palabras, tomó una baya, la comió y se paró con decisión— ¡Mew, quiero que me enseñes a controlar este poder correctamente!
—Es verdad —comentó algo perspicaz Mew—, no creí que tuvieras tanto poder, y eso me parece increíble. ¡Comencemos cuando tú quieras! —exclamó muy decidido.
—¡Entonces comencemos ahora!
Así pasaron tres días, e increíblemente Ash había aprendió a usar sus habilidades casi a la perfección; no su máximo poder, pero aprendió a usar sus habilidades acordes a sus destrezas.
En esos mismos instantes, Ash y Mew se encontraban en su tal vez, su última comida juntos.
—¿Qué clase de entrenamiento tendremos hoy, Mew? —le preguntó Ash, comiendo muy entusiasmado.
—Con respecto al entrenamiento Ash, lamento decirlo en cierto modo, pero ya no tengo nada más que enseñarte —le respondió muy tranquilo.
—¿Qué quieres decir con eso? — preguntó muy intrigado.
—Ash, ya no tengo nada más que enseñarte, todo lo que sé te lo enseñé, es más, creo que has superado mis habilidades. Creo que, si te quedas conmigo, solo retrocederás en tu entrenamiento.
—¡No digas eso! —le exclamó algo molesto— ¡Gracias a ti, he podido desarrollar mi fuerza por completo, o por lo menos soy mucho más fuerte que antes!
—Ash, te puedo dar un último entrenamiento.
—¡Dime, haré todo lo que me digas! —le exclamó con la misma seguridad de siempre.
—En otra dimensión, muy conocida por haber guerreros muy poderosos, existe un templo sagrado. En esa dimensión hay un lugar llamado la habitación del tiempo y la mente, es un lugar especial para entrenar, ya que la gravedad está aumentada hasta diez veces a la que estás acostumbrado, además, el lugar cambia su clima muy seguido y de forma muy brusca. Creo que entrenar en ese lugar será muy duro, pero creo que para ti estará bien.
—¿Y en que dimensión está ese lugar?
—Aquella dimensión está muy cercana a la nuestra. En aquella dimensión se maneja las mismas habilidades que acabas de practicar, como el control del aura… creo que ellos le llaman ki, o algo por estilo… —le explicó algo exasperado— Disculpa, hace mil años que no visito ese lugar, ya casi no lo recuerdo. ¡Jejejeje!
—¿Ki? —soltó algo pensante— ¡La dimensión donde vive Goku y Gohan!
—Veo que ya conoces ese lugar —comentó muy aliviado Mew—. Qué bueno, eso lo hará más sencillo.
—De acuerdo —Ash detuvo sus palabras algo nostálgico, y miró a Mew—. Gracias por todo Mew, no sé cómo podré pagarte todo esto.
—¡Solo derrota a esos malditos de una vez por todas! —le exclamó efusivamente— Yo estaré listo en tu tiempo para ayudarte.
—De acuerdo Mew —le asintió el joven con seguridad—. Entonces me voy, no tengo tiempo que perder —tomó dos bayas, se paró en frente a Mew y le dijo— ¡Derrotaré a esos sujetos como sea Mew, eso te lo prometo! —levantando su pulgar derecho—. Adiós Mew, y cuídate.
—Tú también cuídate Ash, y ahora vete, no tienes tiempo que perder.
Y Ash se fue corriendo.
—¡Te veo en el futuro! —gritó Ash, mientras se perdía.
—¡De acuerdo! —hasta que Ash desapareció de la vista de Mew— Espero que te vaya bien, Ash —se decía—. Es extraño, pero pese a que no te conozco por completo, puedo asegurar que tu alma pide a gritos algo más, algo que viene de otra persona, y no me refiero a Sakura o a Misty, me refiero a otra cosa…
Fin de recuerdo.
—En verdad tu entrenamiento fue muchísimo más duro del que nos diste —le comentó la ninja peli rosada muy impresionada—, diez mil veces más duro de lo que me había imaginado.
—Es verdad Ash —le comentó igual de impresionada, pero algo triste—, pero ¿por qué no quisiste que fuéramos a ese extraño lugar, donde viste esas formaciones?
—Conozco el real poder que tienen ahora y podrían ir sin problemas, pero cuando pasamos cerca del monte Moon era muy riesgoso, en especial por el ataque de los Pokémon poseídos —intentó explicarles Ash algo complicado—. Si en ese lugar los Pokémon son más fuertes que uno común, yo no tendría problemas, pero ustedes no hubiesen durado siquiera un segundo.
—Sí, tienes razón —bufó decepcionada Sakura—, te hubiésemos sido un estorbo.
—Bueno chicas, estuvo delicioso el almuerzo —dijo Ash, terminando de comer su… tercer plato de comida…, y levantándose con mucha energía—. Creo que entrenaré un rato más y después descansaré los dos días que nos quedan.
—¡De acuerdo! —le gritaron Ami y Sakura muy felices.
—¡Luego nos vemos! —y partió corriendo a su campo de entrenamiento.
—¡Ash! —el grito de Ami llamó la atención del joven, deteniéndose a verla.
—¡Dime, Ami! —Ash miró con mucha curiosidad a la pelíazul, más cuando simplemente se le quedó mirando.
—¡Te vemos con Sakura cuando hayas terminado de entrenar, te prepararemos algo rico para comer antes de que duermas! —dijo Ami algo sonrojada, acompañada de una Sakura en iguales condiciones, sonriendo muy apenadas, pero muy felices.
—De acuerdo —susurró muy curioso, sin notar la condición de sus amigas, mirándolas ingenuamente— ¡Está bien, chicas! —les exclamó, y volvió su camino al entrenamiento.
—Sakura, creo que llegó la hora de explicarle a Ash que era lo que lo hacía despertar tan bien, y por qué sus amigas estaban igual de contentas —le comentó de forma cómplice—, y en especial…
—Ese "extraño sudor" —le completó la peli rosada, ambas terminando en una risa pícara.
Y así pasó el día, con más información… de la que queríamos saber…, y sobre el escuadrón de la oscuridad.
Y los dos días restantes, tal cuál como lo dijo Ash, los descansó al máximo… o al menos lo intentó…, hasta que llegó el día final.
—Bien chicas, llegó la hora de irnos de este lugar —decía con seguridad Ash, mientras terminaba de acomodar sus jeans azules y camisa negra, junto a su siempre fiel gorra roja.
—¡Si Ash! —asintieron Sakura y Ami, también terminando de arreglar sus cosas y vestimenta.
Los jóvenes comenzaron a caminar por ese extraño lugar que les sirvió como su estadía de entrenamiento, hasta que llegaron a una puerta bastante grande, la abrieron y…
...
… frente a ellos se encontraron con dos personas, una de piel negra, y ropas muy curiosas, estilo árabe, y a otro ser de piel color verde de apariencia anciana, vestía un traje de color blanco y una capa azul, las cuales llevaban un dibujo muy curioso inscrito en rojo.
—¿Cómo les fue en su entrenamiento, jóvenes? —preguntó el anciano.
—¡Muy bien! —exclamó Sakura muy alegre.
—¡Con el maestro que tenemos —decía Ami, mientras ambas chicas miraban al joven Ash—, no nos podía ir mal!
—Gracias chicas… —les agradeció Ash muy apenado.
—Ash, ¿crees que con el poder que tienes ahora, podrás derrotar a Arades? —preguntó el anciano muy preocupado.
—No lo sé —respondió muy serio—, pese al entrenamiento, aún estoy en un nivel muy bajo —esbozó una sonrisa, y muy feliz dijo—. De todos modos, muchas gracias Kamisama, Mr. Popo, por dejarnos entrenar en la habitación del tiempo y la mente. Esto aún no termina, tengo muchas dudas, así que iré a investigar cómo lograr derrotar a Arades. No tengo mucho tiempo.
—¿Qué te parece si vas con Enmadaiosama para que te de una cita con Kaiosama? —le recomendó Kamisama.
—¿Kaiosama no es el maestro del señor Goku? —le preguntó algo curioso Ash.
—Así es —le asintió—. Él lo entrenó antes del ataque de los saiyajin a la tierra.
—Ya veo —miró a Mr. Popo, y le pidió—. Por favor Mr. Popo, mis amigos vendrán a entrenarse en la habitación del tiempo y la mente. ¿Podrías preparar todo antes que lleguen?
—No haber problema, Ash.
—Ami, Sakura, ¿podrían ayudar a mis amigos con el entrenamiento? —le pidió Ash a las jóvenes.
—¡Por supuesto Ash! —dijeron ambas muy animadas.
—Y, por último, se los suplico, no vayan dónde están esas formaciones en el monte Moon, ¿de acuerdo? —les pidió muy serio.
—No te preocupes Ash, no iremos —le dijo muy tranquila Sakura, más para darle confianza al joven.
—Y sobre lo de Misty, May y Dawn, por favor tampoco les digan nada, yo quiero hablar con ellas personalmente —ahora les pidió muy apenado.
—De acuerdo Ash, no diremos nada —le respondieron al unísono las jóvenes, muy sonrojadas.
—Gracias amigas, sabía que podía confiar en ustedes —les agradeció muy confiado, y volvió su atención a Kamisama—. Estoy listo Kamisama, vámonos.
—De acuerdo, solo dame la mano —Ash le dio la mano y desaparecieron.
Así estaban las cosas. Ash, Sakura y Ami estuvieron entrenando en la habitación del tiempo y la mente del templo de Kamisama, por lo visto durante un año completo, pero ¿habrá sido suficiente ese entrenamiento? ¿Ash aun querrá ser más fuerte? ¿Tan poderoso es ese Arades? ¿Y de que se tratará aquella formación en el monte Moon? A partir de ahora, comienza el camino hacia el poder.
En el próximo capítulo,
Un nuevo comienzo.
...
Primero que todo, muchas gracias por aguantar varios capítulos de mas de diez mil palabras, pero cuando hice la modificación nunca pensé que quedarían tan largos. Estos últimos tres capítulos fueron largos mas a propósito, ya que quería cerrar bien esos vacíos antes de comenzar el arco cuatro. Y para los que ya habían leído, gracias por aguantar un año completo, sé que este fic lo había dejado en hiatos por casi 7 años... (que poco...), y lo dejé en el capítulo 58 (59 originalmente, ya que había puesto un resumen, el cual quité), pero esta vez, no. Llevo escrito algunos capítulos, los cuales tengo listos con posibilidad de modificación, diez en total, y bueno, espero que les guste el arco cuatro, el cual será bastante distinto a lo que han leído en otras historias, y bastante mas chocolatoso...
Muchas gracias a todos los que han seguido el remake de la historia, se que los nuevos capítulos escritos compensará el tiempo abandonado.
Hasta el próximo sábado!
