Hola a todos. Como verán, el cambio de cuerpo parecía antojadizo, forzado, y sin sentido alguno, y lo mas entretenido de todo, es que ni yo se hasta el momento como manejar eso. Tengo varias ideas en mente, se que varios puedan tener una idea, pero mas adelante trataremos eso. Ahora retomaremos la historia donde quedó. Les advierto de nuevo, este arco es muy emocional y fuerte, no es algo que hayan leído en algún otro lugar, o tan seguido. No les robo mas tiempo. Disfruten el capítulo!


...


Capítulo 50: "Cuando todo comienza desde 0 y termina en 1"

Dentro de las redes de comunicaciones, se veía una enorme concentración de energía maligna enfocada en un solo punto. Al parecer, dentro de las bases de datos de los entrenadores Pokémon.

—¡Ja-ja-ja-ja! Mocosos, pagarán por lo que me hicieron —reía maliciosamente un ser de aura oscura, del cual solo se veían sus ojos brillando en carmesí.

Al parecer, este ser es el culpable del caos en las comunicaciones. En su mano izquierda se veía una esfera invadida en tinieblas, la cual, en ocasiones expulsaba energía oscura, la que poseía a los Porygon que estaban a su alrededor, en muchos casos, obligándolos a evolucionar.


...


Mientras tanto, el equipo del profesor Oak continuaba buscando una entrada al bloqueo de estas bases de datos. En el laboratorio se veía trabajar arduamente a tres personas, las que estaban instaladas en computadoras del laboratorio.

—¡Esto es imposible, no podemos entrar a las bases de datos! —gritó desesperado el profesor Oak, mientras golpeaba con fuerza el escritorio donde trabajaba.

—¡No pierda los ánimos profesor, debe existir algún método de entrar! —le alentó Bulma igual de desesperada, pero intentando mantener la moral del grupo.

—¡Es verdad, aún debe haber algo que no hemos intentado, tiene que haber algo! —dijo muy ansioso Izzi, mientras se paraba y miraba todos los monitores, un poco molesto— ¡Algo estamos haciendo mal, no puede ser que cada vez que avanzamos, todo el trabajo se borre solo!

Y en efecto, los presentes veían de manos atadas como todo el avance se borraba de las computadoras. Todo parecía indicar que desde hace mucho sucedía esto.

—A lo mejor —decía muy serio Gary— Sakura debe conocer algo de esto. Satoshi sabía mucho de sistemas informáticos. A lo mejor deben haber encontrado alguna solución para este fenómeno.

—Ojalá tuvieras razón Gary —decía un hombre de edad, mientras entraba a la sala. Se trataba del profesor Rowan—, pero lamentablemente esto no era algo que estuviese en los planes. Se suponía que la seguridad en las redes era muy robusta, es más, jamás se vio alguna baja de los antivirus y cortafuegos.

—Eso es porque la persona que saboteó el Internet conoce muy bien el tipo de seguridad que usan, y aun peor, conoce las contraseñas de todos —decía una joven de cabello castaño, quien también entraba al laboratorio.

—Tu eres una de las amigas de Satoshi, ¿verdad? —le preguntó muy serio el profesor Oak.

—Así es profesor —le asintió—, y estaba esperando este momento. Como le había dicho a Brock y a Max cuando fuimos a buscar a Usagi, yo vine aquí por una misión en especial —se paró en medio del grupo, e hizo una reverencia— ¡Disculpen por no presentarme con anterioridad, pero con tanto ajetreo no tuve tiempo! ¡Mi nombre es Yui Kasuga, un gusto de conocerlos por fin! —dijo la joven muy sonriente.

—¡También es un gusto para nosotros! —le dijo con entusiasmo el profesor, y volviendo a la seriedad automáticamente— ¿Conoces la forma de entrar a las bases de datos?

—Por supuesto profesor —le asintió la joven Yui mientras se acercaba—. Satoshi y Sakura habían llegado por accidente a mi dimensión y nos conocimos, nos contó todo acerca de lo que sucedía, así que decidí ayudarlos —decía mientras sacaba de sus bolsillos un disco—. En donde vivo, el profesor Inukai creó este programa especial.

—¿Por qué crear un programa en otra dimensión? Acá lo hubiésemos creado sin mayores problemas —le preguntó Gary muy confundido.

—Es verdad, pero Satoshi no quería que ustedes supiesen de esto ya que era un secreto, aunque, a decir verdad, todo lo que ha hecho, lo ha hecho en secreto. Él sabía que podía ocurrir un ataque así —dijo Yui muy seria.

—¡¿En verdad?! —gritaron todos al unísono muy sorprendidos.

—Satoshi quería crear un programa con otro tipo de… —Yui saco un papel de sus bolsillos, y lo empezó a leer— a ver, esto dice "otro tipo de secuencia programática algorítmica, que no sea capaz de detectar sus sistemas de seguridad y solo entrara como invitado, pero que funcionara como un software del tipo troyano, que funcionara como distractor, así las secuencia algorítmicas perdidas se recuperarían, guardando una copia de seguridad mientras creara un loop en la memoria alterna" —leyó terminando muy mareada, con los pelos de punta y una expresión de incredulidad— ¡¿Alguien me puede traducir esto?! ¡En verdad no entendí nada!

— Ya veo, era tan sencillo como hacer una copia de seguridad en una memoria alterna y que repitiera las secuencias de forma infinita —comentó algo desconcertada Bulma, como si estuviesen cometiendo un error de novato—. Yui, si quieres saber que dice ese papel, pásanos ese disco y observa lo que haremos.

—De acuerdo —muy confundida, Yui le entregó aquel disco que contenía el virus, y se quedó mirando al grupo— Aun así, es como si me estuviesen hablando en otro idioma. ¡Eso es trampa! —gritó muy molesta, o más bien berrinchuda.

Al ejecutar el programa del disco, comenzaron nuevamente a ejecutar algunos comandos en la computadora, hasta que llegaron donde el sistema se reiniciaba.

—Perfecto, todo se ha mantenido en buenas condiciones, llego la hora de terminar —dijo el joven Izzi terminando de teclear unas cosas— Y ahora, finalizar —presionó enter, e increíblemente todas las pantallas volvieron a quedar en blanco.

—¡¿Otra vez?! —gritó Bulma ya tomándose la cabeza— ¡¿Qué hicieron con las redes?!

Pero de la nada, en los monitores comenzaron a aparecer Porygon y sus evoluciones destruyendo todo lo que encontraban. Estos Pokémon, estaban rodeados de aura maligna. Todo hacía indicar que eran Dark Pokémon.

—¡Por fin lo logramos! —exclamó Oak— ¡Ahora solo tenemos que mantener este umbral abierto!

Pero en el ambiente se sintió una risa como venida desde el inframundo.

—¡Ja-ja-ja-ja! —rio muy fuerte, al punto que se escuchó en todo el laboratorio— Veo que fueron muy inteligentes, lograron abrir un umbral a este lugar, los felicito —les dijo aquel ser, con una voz muy arrogante.

De la nada, en pantalla apareció un sujeto muy extraño. Este tenía el cabello rojizo muy largo, piel gris y facciones demoniacas. La imagen de este ser apareció en todos los monitores del laboratorio de investigación, llamando la atención de todos los que estaban adentro.

—¡¿Quién eres tú?! —pregunto el profesor Oak muy desafiante.

—Veo que ustedes no me conocen. De acuerdo, mi nombre es Marte y ya me había enfrentado a sus otros amiguitos, pero lamentablemente no lograron su cometido —dijo con una sonrisa muy sarcástica.

—Tu eres parte del escuadrón de la oscuridad, ¿verdad? —preguntó el profesor Rowan.

—¡Vaya, veo que ya tienen el honor de conocer nuestro verdadero nombre! —comentó Marte, simulando impresión— No sé quién se los habrá dicho, pero me tiene sin cuidado, pronto morirán todos, cuando termine de destruir todos los datos de los entrenadores, convirtiendo los Pokémon con dueño en Dark Pokémon.

De pronto, dos jóvenes entraron de golpe al laboratorio. Una de ellas tenía un Pikachu en su hombro izquierdo.

—¡Profesor Oak, escuchamos una risa muy fea! —le dijo muy asustada la card captor— ¡¿Sabe que sucede?! —luego miró a los monitores, y observó a Marte— ¡¿Quién es ese tipo tan feo?! —preguntó muy asustada, abrazando a Kagome.

—¡Respóndenos, ¿qué es lo que quieres?! —le preguntó Gary muy molesto.

—Es sencillo —respondió Marte con malicia—. Como ya escucharon, nosotros queremos nuestro infierno y ustedes sufrir en él, y si no quieren morir más rápido de lo que ustedes esperan, será mejor que no me molesten.

—Con que un desafío —comentó el Pikachu de Sakura mientras saltaba de su hombro al suelo, muy alegre y desafiante—. Me parece interesante, y lo acepto.

—Como quieras, rata hepática —y de la nada, en el monitor volvió a aparecer el portal—. Si quieres morir rápido puedes venir, pero bajo tu propio riesgo.

—¡De acuerdo, me gusta la idea! —exclamó el Pikachu con el mismo entusiasmo.

Marte aún seguía con vida, y ahora estaba causando problemas en las redes digitales.

—¡Profesor! —exclamó la voz de una chica, quién entró de golpe al laboratorio, a lo que todos voltearon a ver a la joven pelíazul.

—¡Marina, ¿qué sucede?! —le preguntó el Profesor Oak, un poco asustado por la reacción de la joven.

—Ese sujeto… Marte… peleamos contra él con Kenshin, Kenta, Hikaru, Fuu y Umi, creímos que lo habíamos derrotado y que nos dejaría en paz —les dijo muy preocupada la joven— Creo que, si lo hubiésemos eliminado desde un inicio, no estaría pasando esto —comentó muy arrepentida —. Lo sentimos mucho, creímos haber hecho nuestro mejor esfuerzo, pero veo que no fue suficiente.

—¡No te preocupes —le dijo con entusiasmo el Pikachu—, mucho mejor para mí! Me gustan los desafíos, y en especial los de sujetos poderosos… ¡Iré a pelear contra Marte!

—¿Estás seguro, Goku? —le preguntó algo sería Bulma— ¿Puedes pelear con ese cuerpo? Recuerda que apenas llevas una noche en el cuerpo de Pikachu y no creo que te sea fácil adaptarte.

—¡No te preocupes Bulma, yo me encargo de todo! —le respondió con mucha seguridad— ¡Incluso en este cuerpo me será muy sencillo!

—¡No me hagas reír, Kakarotto! —le desafió de forma arrogante aquella voz familiar, entrando al laboratorio el dueño de esta— Cuando Ginyu cambió de cuerpo contigo, apenas si pudiste pelear. Lo lamento, pero solo tuviste suerte en esa ocasión.

—¡Vegeta, déjame a mí esta, la próxima te la dejaré! —le dijo Goku, mirando de soslayo a su viejo rival.

—¡Solo si peleas conmigo y me ganas! —le propuso Vegeta desafiante, sorprendiendo a todos— ¿Aceptas?

—¡De acuerdo, como quieras! —le aceptó igual de desafiante, dando media vuelta y quedándose mirando los dos a los ojos.

—¡Increíble, en la situación en la que estamos y no dejan de pelear en ningún segundo! ¡Típico de Goku y Vegeta! —gruñó muy molesta Bulma.

Se veía que la rivalidad entre ambos saiyajin era imparable, pese a estar en otra dimensión y en una situación muy curiosa, más por Goku.

Todos prefirieron salir a los campos del laboratorio, más esperando a que tan ridícula riña terminara rápido.

Vegeta estaba parado de brazos cruzados, esperando a su viejo rival, al que tanto en su vida ha querido superar, o por lo menos desde que se conocieron en la Tierra de su dimensión, al que cuando cree que lo ha alcanzado, él ya se le había escapado, pero en esta ocasión la situación muy distinta y extraña. Para los presentes, ser testigos de aquella situación era muy extraño, pero para Vegeta no era muy importante, aunque estuviese en otro cuerpo, seguía siendo Kakarotto, o Goku para sus amigos.

—¡Vamos Kakarotto, no tengo tiempo, apresúrate! —le gritó muy molesto, mientras veía que su rival hablaba en secreto con Sakura.

¿Qué es lo que tanto hablaran?

—¿Por qué van a pelear? —preguntó algo ingenua Sakura, sin entender la situación— No deberían, ustedes son amigos.

—Así somos nosotros los saiyajin, no te preocupes, nos gusta pelear —le respondió muy tranquilo el saiyajin, mirando decididamente a Sakura.

—Aun así, ¿estás seguro que esto está bien? —la peli castaña volvió a preguntarle, muy insegura.

—Cuando llegaste a esta dimensión, peleaste contra ese joven llamado Paul. ¿Tú crees que uno lucha por gusto? —aquella frase sorprendió a Sakura, abriendo los ojos de golpe— Sakura, uno lucha porque cree en algo, uno lucha para defender ese algo. ¿Tú crees o quieres defender a ese algo o a alguien?

La pregunta cayó profundamente en la consciencia de Sakura, poniéndose a pensar en todo lo que tenía, en todo lo que quería, en todo lo que soñaba, y en especial, pensó en sus seres queridos, sus amigos, y su gran amor.

—Es verdad —respondió algo sería Sakura—. Yo peleé contra Paul porque le había faltado el respeto a Ashy —y miró al Pikachu muy curiosa—. Y tú debes luchar por orgullo, o tal vez porque solamente les gusta esa vida y quiere defender esa posición, ¿verdad?

—Algo así Sakura… —le respondió algo contrariado, mientras arqueaba sus cejas— Como sea, ¿me quieres ayudar?

—¡¿Ayudarlo?! —exclamó Sakura lo suficientemente fuerte como para llamar la atención de todos— ¡Pero si usted puede pelear solo, yo le estorbaría! — terminó con la voz mucho más baja.

—Creo que ya te lo había dicho Sakura —comenzó a orarle tranquilo Goku, intentando convencer a Sakura de una realidad muy confusa—, pese a que no soy Pikachu, este es el cuerpo de él, y Pikachu te pertenece. Los dos son muy buenos amigos, así que por favor no le hagas ese desaire y a mí tampoco.

—¿Y si me equivoco? —le preguntó sumisa— Yo no tengo las mismas habilidades de ustedes, me da un poco de miedo.

—¡Tranquila, yo te ayudaré si pasa algo! —le respondió con mucha seguridad Goku— Solo quiero que te tranquilices y no me mires de otra forma, ¿de acuerdo? —le respondió animado, levantando su pata derecha empuñada.

—¡De acuerdo, daré todo mi esfuerzo! —dijo Sakura con algo más de valor, pero aún sumisa.

—¡Así se habla! —el Pikachu volteó a ver a Vegeta y le exclamó— ¡Perdón la demora Vegeta, ya estamos listo!

—¡Ja! Pensé que saldrían corriendo —dijo con tono sarcástico, mientras tomaba posición ofensiva—. ¿Comenzamos?

—¡Cuando quieras! —y el Pikachu se paró frente a su rival con Sakura tras él, dispuesta a dar órdenes no muy convencida.

Los dos estaban en posición ofensiva, se miraban muy concentrados esperando el primer movimiento del otro, mientras Sakura miraba con un conflicto de emociones abrumador.

—¡Espero que dure poco este juego —dijo algo molesto el profesor Oak—, tenemos que derrotar a Marte y buscar el método para derrotar a las guerreras elementales!

—¡Veo que quieren que esto termine rápido —dijo Vegeta bastante confiado—, no me quedará otra más que complacerlos!

—¿No me digas que piensas perder tan rápido, Vegeta? —le dijo con el mismo tono irónico la rata eléctrica.

—Tranquilo, te dejo el primer movimiento Kakarotto, quiero ver que tan fuerte y ágil puedes ser con ese cuerpecito —comentó de forma despectiva.

—Sera todo un placer —y sin más demora, Goku comenzó su ofensiva.

Por lo que se veía, al guerrero saiyajin no le acomplejaba luchar con otro cuerpo, notándose en la facilidad con la que se movía rodeando a Vegeta, hizo un movimiento en novena grados frente a él, y se lanzó a un ataque cuerpo a cuerpo con todo lo que tenía. Ya que no tenía las mismas habilidades de su verdadero cuerpo, tuvo que apañárselas con lo que tenía, atacando únicamente con su cola y cabeza, las extremidades las usaba a veces para atacar, pero prefería usarlas para moverse a gran velocidad.

—¡Tengo que hacer algo, tiene razón el señor Goku, yo decidí encargarme de los Pokémon de Ashy, y Pikachu es el Pokémon que más quiere, no puedo defraudar ni al señor Goku ni a Ashy! —hasta que por fin decidió ser parte de la batalla— ¡Prueba un ataque rápido!

—¡De acuerdo Sakura! — el Pokémon atinó a obedecer, e incremento su velocidad para atacar.

Lamentablemente, todos los esfuerzos no hacían más que hacer moverse un poco a Vegeta, ya que los ataques no le causaban mucha impresión, más no la velocidad.

—¡Kakarotto, no solo te has vuelto muy débil, sino que también te dejas ordenar por una mocosa insolente! —decía con tono burlón— ¡¿Así querías ir a pelear contra ese idiota de Marte?! ¡Por lo menos si quieres pelear, acostúmbrate a ese cuerpo! ¡¿Qué creías, que tendrías la misma suerte que con Ginyu?!

—¡Ese no es tu problema Vegeta, la decisión la tomamos con Sakura, no es algo que te incumba, conocíamos el riesgo! —decía mientras se dedicaba a esquivar los ataques de Vegeta— Al menos veo el lado positivo de entrenar en la selva y tener cola, ¡Jejejeje!

No era que la batalla se invirtiera, siempre fue así, Vegeta tenía el control total de la batalla, mientras que Goku no tenía posibilidad ni siquiera de hacer algo.

—¡Tengo que hacer algo, sino el señor Goku va a perder! —pensaba un poco desesperada Sakura, no se podía permitirse perder tres veces consecutivas una batalla— ¡Rayo, prueba con rayo!

—¡De acuerdo! —pero antes de tener una intención de atacar, volteó a ver a la peli castaña y le preguntó muy intrigado— ¿Es igual que concentrar el ki?

—¿Ki? —preguntó muy desorientada Sakura, muy extrañada de aquella palabra— Creo haber escuchado esa palabra antes. No lo sé…

Goku se detuvo, no tenía idea de cómo realizar una técnica, y su cuerpo por ser otro no podía usar su energía, ya que no conocía el aguante de este. La ignorancia y el hecho que se pusieran a pensar en plena batalla, hizo que Vegeta perdiera el interés en continuar la batalla.

—¡Kakarotto, sabes muy bien cómo se pelea ¿y descuidas esas cosas?! —le dijo furioso— ¡¿Qué estas intentando, burlarte de mí?!

—¡No Vegeta, no es lo que piensas! —dijo algo desesperado moviendo sus "brazos" muy rápido de lado a lado

—¡Porque parecía que estabas jugando! —y cruzando sus brazos, se retiró— ¡No pienso perder más el tiempo contigo, en ese estado no eres más que basura! —y aún más molesto, se fue— ¡Rápido, entren, que quiero acabar con ese estúpido de Marte de una vez, no quiero perder más tiempo!

—¡Es verdad —dijo Rowan—, ya hemos perdido mucho tiempo, vámonos! —y todos volvieron al laboratorio de investigación.

Mientras tanto, la joven y su acompañante amarillo seguían en el mismo lugar.

—Es verdad lo que dice Vegeta —decía Goku muy desconcertado—, no tendré la misma suerte que con Ginyu. Tendré que ponerme a entrenar —volteó su mirada a Sakura, y la vio con la mirada baja— ¡Sakura!

El Pokémon al no recibir respuesta, caminó hasta quedar frente a frente, viendo como la joven dejaba caer lágrimas de sus ojos, muy desanimada.

—Sakura, ¿qué te sucede? —preguntó Goku sin entender que le pasaba.

—Soy una inútil —decía con tono irónico—. Desde que llegue aquí, de las tres batallas que he tenido, las tres las he perdido… creo que debería largarme a mi casa, o tal vez dejar que me maten, así no tendrán que preocuparse de mí.

—¡No digas esas estupideces! —le gritó muy molesto Goku— ¡¿Acaso olvidaste la promesa que hiciste?!

—¡Ja! Promesa que no puedo cumplir —le respondió sin aún levantar la mirada—, al contrario, me he dado cuenta que nunca debí comprometerme a algo desconocido para mí.

—La perfección no existe, así que deja de creer que siempre saldrán las cosas como quieres —le dijo muy serio—. Si quieres cumplir tu promesa, debes aprender a mantenerla en pie, y si quieres mantenerla en pie, primero tendrás que prepararte. Ni siquiera creas que con un par de conocimientos vas a comenzar a hacer todo a la perfección, primero tienes que aceptar que nunca pasará, y si queremos hacer las cosas bien a partir de ahora, tendremos que entrenar muy duro.

—¿Nosotros? —le preguntó muy sorprendida, volviendo la mirada al Pikachu.

—Si quiero pelear, no puedo hacerlo en estas condiciones —se decía muy pensante—, si Vegeta lo hubiese querido, me hubiese matado aquí mismo —cerró sus ojos, y sonrió de emoción— ¡Nosotros no nos quedaremos parados aquí esperando que algo o alguien nos dé más poder así de la nada, si queremos derrotar a Arades y a las guerreras elementales, tenemos que hacernos más fuertes! —subió al hombro izquierdo de la joven y le preguntó— ¡¿Estás dispuesta a demostrarle a los demás que somos muy poderosos?!

—¡Yo quiero ser muy fuerte para ayudar a mis amigos, no quiero ser una carga, y en especial cumplir mi promesa! —dijo muy seria, con el ceño fruncido— ¡Quiero ser muy fuerte!

—¡¿Entonces entrenaras conmigo?! —le preguntó muy sonriente, empuñando su pata derecha el roedor.

—¡Si…, a hacernos más fuertes! —ahora gritó más decidida Sakura, levantando su brazo derecho muy alto, empuñando su mano.

—¡Entonces, comencemos!

—¡Si…!

Y de esa forma, Sakura y Goku decidieron tomar la decisión de entrenar. Sabían que debían comenzar desde cero, pero ¿cómo les irá?

Mientras tanto, dentro del laboratorio todos estaban listos para empezar su viaje al interior de la internet.

—Pronto estará todo listo —decía Izzi, quien era el que preparaba el umbral, escribiendo unas líneas algorítmicas finales—, solo denme unos cinco minutos.

—¿Y cómo entraremos a ese lugar? —preguntó muy intrigada la joven Yui.

—No será muy complicado —respondió Bulma—, solo necesitaremos que ustedes entren por medio de un mecanismo de quiebre de dimensiones el cual lo descifraremos ahora, ya que todo portal dimensional tiene su propio método de apertura, al fin y al cabo, el internet es otra dimensión.

—Pero ¿cómo accederán hasta donde esta Marte? —preguntó algo inseguro Gary— Recuerda abuelo que las contraseñas de acceso fueron cambiadas, solo gracias al programa que nos trajo Yui, es que pudimos violar la seguridad de las redes.

—Eso será sencillo —dijo Vegeta—, las destruyo y listo.

—Ojalá fuese así de sencillo, pero no podrán destruir jamás esa protección —respondió muy pensante el profesor Oak—. Las bases de datos más importantes están bloqueadas por contraseñas que solo yo conozco.

—Pero veo que su sistema de seguridad fue muy fácil de destruir —intervino Vegeta igual de obstinado.

—No, no me refiero a esa clase de seguridad, ni siquiera a ese lugar de la red, me refiero a otro lugar —ante aquellas palabras, todos miraron muy extrañados a Oak—. Me refiero a una subred, donde guardo la información más importante de mis estudios y sucesos extraños.

—Abuelo, ¿en verdad tienes algo tan importante, que ni siquiera yo sabía que tenías? —le preguntó Gary impávido.

—Eso dejémoslo para más adelante, hay cosas que era mejor que ninguno de ustedes se enterara, pero es información que a todos ustedes les afecta… Creo que esto era inevitable… —comentó muy contrariado el profesor— Ahora lo importante es saber quién irá a enfrentar a Marte.

—Ni te preocupes por eso anciano, conmigo bastará —se ofreció Vegeta, hablando de una forma bastante impulsiva.

—Como te había dicho —le interrumpió Oak—, necesitarás mis contraseñas, y para eso necesito una Pokédex para registrarlas y un entrenador que las introduzca.

—¿Y eso para qué? —preguntó un poco molesto el saiyajin.

—Necesitamos introducir esas contraseñas de algún modo en los módulos de seguridad y la Pokédex es el único método, ya que, pese a que es un lugar al que solo yo tengo acceso, cualquiera puede entrar si es que un entrenador certificado porta una Pokédex con aquellas contraseñas registradas, además, la Pokédex solo administra información si es que la porta su entrenador registrado, si la llevas tú, no podrás hacer otra cosa más que hacer consultas.

—De acuerdo… —accedió a regañadientes el príncipe de los saiyajin— ¿Entonces quién será el estorbo que me acompañará?

—¡Yo iré! —exclamó con seguridad una voz femenina tras ellos. Al voltear, vieron como una joven pelíazul era acompañada de otros cuatro jóvenes y cuatro seres muy extraños.

Cuándo vieron al grupo recién llegado, los conocidos de la pelíazul escucharon con sorpresa su decisión.

—¡Dawn, ¿estás segura?! —le preguntó Gary muy asustado y preocupado— ¡No quiero que termines igual que la última vez, recuerda que Tera te dio una paliza y que si no fuera por Mugen, ahora estarías muerta!

—¡Por eso lo hago —gritó Dawn con culpa—, no tengo ningún interés en ver como todos ustedes pelean y yo me quedo aquí de protegida, quiero compensar mi patética ayuda anterior…! —pero es interrumpida.

—¡Chiquilla insolente, ¿qué te hace creer que tú sola podrás contra Marte?! —le preguntó con prepotencia Vegeta, casi burlándose de ella mientras se le acercaba.

—Nada me hace creer que lo derrotaré, pero mi deber es pelear, así me cueste la vida —le dijo entre asustada y estúpidamente valiente.

—¡¿No me digas?! —Vegeta seguía hablándole con ironía, aun estando frente a la pequeña Dawn.

—¡Vegeta, por favor contrólate, es solo una niña, no le hagas nada! —le pidió algo preocupada Bulma.

—¡Aquí hay alguien que tiene que aprender que las batallas no se ganan con caprichos! —dijo muy molesto, mientras le daba una sonrisa intimidatoria a Dawn.

—¡No es capricho, Satoshi confió en mí y tengo que demostrarle que puedo hacer lo que me pidió, tengo que demostrarle que cumplo mis promesas! —le respondió tan desafiante como asustada, cerrando sus ojos con fuerza, como si esperara que Vegeta la golpeara o algo por el estilo, pero el saiyajin solo volteó su atención a los extraños monstruos.

—¡¿Y esos animales también vendrán?! —dijo sin cambiar su mirada.

Quienes acompañaban a Dawn eran Taichi, Hikari, Yamato y Takeru, junto con Agumon, Gabumon, Patamon y Gatomon, respectivamente.

—¡Por nosotros no te preocupes, iremos a desocuparte un poco el lugar para que pelees con Marte, solo iremos a divertirnos! —dijo Gabumon.

—¡Además, las redes de información son nuestra especialidad! —ahora dijo Agumon.

—¡Con que su especialidad, ¿eh?! Eso habrá que verlo —y se retiró dónde estaban haciendo los preparativos.

— Ya que están preparados —decía Oak dirigiéndose a la coordinadora de Sinnoh—, Dawn, por favor dame tu Pokédex, registraré las contraseñas que usarán para llegar hasta Marte.

—De acuerdo profesor —dijo la joven muy seria, para de pronto notar como Vegeta la miraba muy molesto, cosa que desanimo a la joven, mientras le entregaba la Pokédex al profesor—. Aquí tiene.

—Perfecto —y el profesor conectó la Pokédex a un computador, curiosamente no conectado a las redes—. Y también quiero que te lleves el bolso de Satoshi, él dejó cualquier cosa que podría ayudarles en la batalla.

—De acuerdo —respondió muy confundida sin entender aquella petición, obedeciendo.

Y cuando el tiempo dicho por Izzi terminó…

—¡Listo! —exclamó el joven mientras presionaba una última tecla— El portal está listo, pueden partir cuando quieran —y sacaba un muy extraño dispositivo de su bolsillo—. En cuanto libere la energía del digivice que Shinlonmon le entregó a Satoshi, el umbral se abrirá.

—¡Espera un momento —preguntó muy sorprendido Taichi—, ¿acaso ese es el digivice que tenía Satoshi cuando fue a nuestra dimensión?!

—Así es —le asintió Izzi—, cuando volvió de enviarlos al Digimundo me lo entregó, me dijo que lo necesitaríamos.

—Si él sabía que necesitaríamos tantas cosas, y sabía que sucedería algo así, ¿por qué no hizo algo antes que sucediera todo esto? —preguntó muy molesto Yamato mientras caminaba hacia Izzi.

—No lo sé —le respondió Oak muy pensante—. Satoshi es experto en muchos temas, en especial en sistemas computacionales, conoce mucho sobre sistemas de seguridad, si quisiera hackear o crackear las bases de datos de los entrenadores, lo haría, pero desconozco el por qué no hizo nada.

—¡Eso no me interesa —exclamó Vegeta perdiendo la paciencia—, solo abre ese portal ahora!

—¡Es verdad, no tenemos tiempo que perder! —le apoyó Oak.

Izzi se paró y enfocó el digivice delante del gran monitor que había en el laboratorio, y de pronto apareció un umbral.

—Las reglas son exactamente las mismas que cuando Satoshi los llevó al digimundo, solo podrán ir cuatro personas excluyendo a los Digimon, ya que de por su naturaleza es su hábitat —comenzó a explicar Izzi.

—Entonces sólo quedan dos puestos —comentó Bulma mientras miraba al grupo—. ¿Quiénes irán?

—¡Nosotros iremos! —exclamaron dos voces tras el grupo mientras aparecían de golpe, casi atropellando a los demás…

—¡¿Kenny?! —exclamó Dawn muy sorprendida.

—¡Por supuesto que sí, no te dejaría ir a un lugar así, es muy peligroso! —le dijo algo sonrojado— No quiero que te hagan algo.

—¡¿Tú también Mimí?! —ahora le preguntó Takeru igual de sorprendido.

—¡Por supuesto que sí, ustedes la han pasado muy bien y yo no he hecho nada hasta ahora! —exclamó la joven mientras ejercitaba sus brazos, preparándose para la acción — ¡Con Palmon estamos listas! —agregó mientras miraba tras ella, apareciendo un ser muy parecido a una flor— ¡¿Verdad que sí?!

—¡Por supuesto! —asintió el ser verde.

—¿Les parece bien que vayan Mimí y Kenny? —le preguntó Gary al grupo.

—No tenemos problemas —comentó Taichi mientras miraba al resto del grupo, el cual aceptó el cambio—. Por favor, cuídense.

—De acuerdo, entonces todos los que irán párense frente a la pantalla —les pidió Izzi.

De la nada, el monitor comenzó a absorberlos como una aspiradora.

—¡Umbral dimensional, llévatelos ahora! —el digivice que tenía comenzó a brillar tan fuerte, que la luz cegó a todos, invadiendo todo el laboratorio.

Después que la luz desapareció y lograran recuperar la visión, pudieron ver que los tres jóvenes, el saiyajin y los Digimon habían desaparecido. Todo parecía indicar que el traslado había sido un éxito.

—¡Increíble…! —exclamó Bulma muy sorprendida— ¡Por fin se fueron… y que forma de irse!

—Solo espero que les vaya bien a esos jóvenes, tenemos que terminar con esos sujetos cuanto antes, no hay que dejar rastro de ellos —decía el profesor Oak muy preocupado, mientras pensaba en lo inevitable—. Henry… tarde o temprano se enterarán de todo.

¿Cómo les irá a Dawn, Vegeta, Mimí, Kenny y los monstruos digitales en esta nueva batalla? ¿Triunfarán o será una derrota más? ¿Podrán Sakura y Goku acostumbrarse a su nuevo estilo de vida, aún más extraño que antes? No se pierdan el siguiente capítulo, les aseguro que será emocionante.

Esta historia continuará…


...


Al pie de pagina: Ash no volverá a aparecer mas en la historia, o hasta lo que tengo en mente su aparición..., pero no se preocupen los fans de Ash (no, trolls no...), no lo olvidé en este arco, siempre estarán sus amigos para recordarlo y esas cosas cliché...

Hasta el próximo sábado!