Capítulo 56: "Una batalla de vida o muerte"

De un momento a otro, muchos pensamientos pasan por la mente de una persona, a veces suelen ser dolorosos, pero en ciertas ocasiones, esos pensamientos pueden servirle a uno para ser más fuerte, a final de cuentas, una sola decisión puede decidir el destino de muchas vidas, pero ¿cómo tomar esa decisión si no tienes la fuerza suficiente para aplicarla? A veces… no, quiero decir, siempre, la fuerza de los sentimientos como la amistad o el amor, son más fueres que incluso la misma fuerza de la mente, en especial, si tienes que tomar esa decisión, obligatoriamente en contrarreloj.

La decisión de Sakura de luchar sólo con su magia, no parecía la más idónea para sus amigos, parecía un suicidio, pero ella estaba decidida en liberar de la maldad el cuerpo de Pikachu y el alma de Goku. Siquiera ella sabía cómo hacer algo así, pero confiaba en que encontraría el método de hacerlo.

—Sakura, por favor ten cuidado —le pedía Gary a la brujita—. Sabes que no tienes el poder suficiente para luchar contra él. Si necesitas ayuda, te auxiliaremos.

—¡Ni pelearé contra el señor Goku, ni quiero que ustedes se involucren, amigos! —le exclamó la aludida muy decidida— Esto lo haré a mano limpia —decía a mano limpia, pero en realidad, si se podía decir de alguna forma, su única arma era su bastón y sus cartas.

—Eres muy insolente niñita —le gritó altaneramente el Pikachu— ¡Te hare ver las diferencias entre nosotros! —la cola del roedor comenzó a brillar, y corrió a asestar su cola de acero en el frágil cuerpo de la joven.

—¡Jamás dije que me dejaría golpear, maldito! —con la única mano que tenía bien, intentó tomar una de sus cartas, pero no tuvo mucho tiempo, ya que sus movimientos eran muy torpes.

—¡Typhlosion, usa lanzallamas sobre Pikachu, ahora! —ordenó apuradamente Whitney, haciendo que el Pokémon disparara su ataque de fuego contra el Pokémon.

—¡Idiotas, no molesten! —de pronto, el ataque había cambiado a un impactrueno deshaciendo el lanzallamas, produciendo una explosión, mandando a volar a Sakura unos metros, cayendo pesadamente al suelo.

—¡Ay! —se quejó levemente— ¡Mi brazo me duele mucho, apenas si puedo mantenerme consciente del dolor! —se decía mientras trataba de disimular el dolor— ¡Espero que esta vez sí pueda sacar las cartas que necesito! —sacó su mazo de cartas y comenzó a buscar, hasta encontrar las que necesitaba— ¡Perfecto! —exclamó en voz alta.

—¡No permitiré que uses tus poderes! —esta vez, el Pikachu comenzó con un ataque rápido, el cual fue a llegar a la mano de Sakura, quién soltó las cartas quedando desparramadas en el suelo— ¡No te pases de lista, pendeja de mierda! —y volvió a cargar su cola de acero muy cerca de la joven. Esta vez, nadie podía asistirla a tiempo.

—¡Salto, velocidad! —la señorita Kinomoto por los pelos, alcanzó a activar sus cartas, desapareciendo de la vista del Pikachu, haciendo que este falle su ataque.

—¡Maldita, donde te metiste! —reclamaba furioso, buscando a Sakura por todas partes— ¡Maldición, no me digas que…! —exclamó sorprendido mirando al cielo, encontrando a Sakura a gran altura— ¡¿Cuándo llegó a ese lugar?!

—¡Lamento decírtelo, pero no necesito tomar las cartas para activarlas! —le confesó desafiante— ¡Árbol, ven a mi ayuda! —de la nada, una de las cartas que estaba en el suelo voló directamente hasta Sakura— ¡Por favor, atrapa a Pikachu con tus cadenas de justicia! ¡Árbol! —cuando activó la carta, de esta salió un espíritu que comenzó a alzar ramas y látigos, los cuales supuestamente atraparían al Pikachu.

—No puede ser tan ingenua —dijo maliciosamente, mientras esperaba que las ramas llegaran.

Sorprendentemente, antes que las ramas lo atraparan, el Pikachu comenzó a correr sobre estas, acercándose vertiginosamente a Sakura, preparando nuevamente su cola de acero, lista para impactar en la peli castaña. Sakura solo veía paralizada al roedor eléctrico, y cuando lo tuvo encima, puso su bastón para protegerse. La cola de acero impactó fuertemente contra el báculo, ganando con facilidad en fuerza, tirándolo al suelo, el Pokémon giró en sí, e impactó una poderosa cola de acero en su brazo lastimado, haciendo que la joven cayera a gran velocidad contra el suelo, al parecer, provocándole heridas aún más graves de las que ya tenía.

—¡Saku! —gritó espantada la joven de Ecruteak, corriendo a atenderla— ¡Saku, ¿estás bien?! —comenzó a sacudirla, muy angustiada.

—¡Tranquila amiga… —decía quejumbrosa—, estoy bien! —con el único brazo bueno que tenía, intentó levantarse con muchas dificultades, a lo que la peli morada la asistió— ¿Dónde está mi báculo? —preguntaba mirando a todas partes, hasta ver como Dugtrio se lo acercó hasta sus pies— ¡Gracias pequeño! —le agradeció con una sonrisa.

—Estás muy lastimada, te ayudaré —le ofreció, mientras sostenía a la peli castaña pasando su brazo por su espalda, y con la otra mano tomaba el báculo de la estrella.

—No es necesario Sakura, se cuidarme sola —le dijo la peli castaña, mientras volvía a tomar su bastón, y volvía a su largo—. Tú ve a protegerte.

—¿Estás segura? —le preguntó muy insegura por su pedido.

—Hazlo…, por favor —le suplicó mientras usaba su báculo como apoyo, y se separaba de la joven.

—Como digas. Pero no te despegaré la vista, no me quiero sentir culpable por otra muerte más. Intervendré si lo hallo necesario.

La card captor veía como Pikachu bajaba del cielo preparando un nuevo ataque, mientras pensaba en qué estrategia usaría para detenerlo.


...


Dawn, la ahora guerrera del viento, veía fijamente a Marte, quien solo la miraba con rabia. No podía creer que las habilidades de la joven eran superiores a las suyas, aun estando con aquel poder obtenido gracias a la energía de los guardianes sagrados.

—¡Vamos Marte, haz tu primer movimiento! —le desafió Dawn con una expresión de mucha seguridad.

—De acuerdo —dijo maliciosamente—. ¡Aurora, sé que estas aquí, muéstrate ahora!

Todos miraron muy extrañados a Marte por su llamado, no entendían a quién llamaba, y mucho menos quien era Aurora, claro, con excepción de Dawn, quién solo sonreía.

—¡Marte —comenzó a decir Dawn—, desde hace mucho que no te veía, la última vez te dejé sellado junto con tus secuaces y Arades!

Los compañeros de Dawn miraban confundidos la forma de hablar de la peli azul, era como si lo hubiese conocido desde hace mucho tiempo.

—¿Por qué Dawn habla así? —preguntaba Kenny muy extrañado— Tiene algo extraño en su habla, es como si fuese otra persona.

—No te equivocas —le dijo Vegeta—, es otra persona, no es Dawn la que habla. ¿Acaso será esa tal Aurora?

—Pero ¿cómo puede ser? —preguntó Mimí confundida— Vinimos solos aquí. Además, no creo que alguien viva en un lugar así, aquí solo hay información de computadoras.

Prefirieron guardar silencio y escuchar atentos la conversación, esperando alguna respuesta entre la charla de Aurora y Marte.

—Aurora, que estúpida, se ve que ni mil años muerta fueron suficientes para que te dieras cuenta de mi verdadero poder —dijo Marte en una postura arrogante.

—Marte, se supone que nuestro sello era lo suficientemente fuerte para mantenerlos sellados, ¿cómo se liberaron? —preguntó Aurora furiosa.

—¡Ja-ja-ja-ja! —rio con holgura— En verdad sí que eres estúpida, pero si quieres saberlo, primero tendrás de derrotarme.

—¡No te preocupes, pelear conmigo sería una pérdida de tiempo! ¡Dawn luchará contra ti, con ella bastará! —respondió con tanta arrogancia como Marte.

—¡¿Te refieres a la mocosa inútil?! ¡No me hagas reír, por favor! —dijo burlescamente— En un inicio, realmente creí que ella tenía tal poder, pero me doy cuenta que tú eras quien le prestó esa energía.

—¿Quieres probar?

—Como tú quieras, pero cuando termine con ella, tú seguirás, Aurora.

Dawn en su mente, pensaba en lo que decía Aurora. ¿En verdad con ella bastaría para derrotar a Marte?

—Aurora, ¿estás segura de lo que haces? —le preguntó Dawn muy insegura a Aurora por su proposición.

—Quiero que confíes en ti, tú tienes mucho más potencial del que crees.

—¿Y qué quieres que haga?

—Dame un segundo —hizo volver a Dawn a su cuerpo, y continuó su habla de forma telepática— ¡Vamos Marte, quiero que me demuestres tu poder máximo! —le desafió muy confiada.

Todos escucharon sorprendidos la petición de Aurora.

—Aurora, ¿en verdad estás segura de lo que haces? —volvió a preguntar Dawn muy preocupada por la petición— Yo no sé pelear y no sé qué hacer.

—Si sigues todas las instrucciones que te daré, no tendrás problemas para derrotarlo —le respondió, intentando tranquilizar a la coordinadora.

—De acuerdo… ¡Te dije que haría todo lo que me dijeras, confío en ti hasta el final! — le respondió decidida la joven.

Marte solo reía, no podía creer que Aurora, según ella, fuera tan estúpida como para pedirle que luchara con su máximo poder contra una novata.

—¡Ja-ja-ja-ja! —volvió a reír de forma maliciosa— ¡Como tú quieras Aurora, ahora verás mi verdadero poder! —al terminar de decir, comenzó a concentrarse, viéndose como su energía aumentaba de forma abrumadora.

—¡Eso es Marte, muéstranos tu verdadero poder! —dijo Aurora muy desafiante— Dawn —comenzó a decirle mentalmente—, concéntrate en ver como Marte aumenta su energía. ¿Puedes notar como aumenta su energía?

—Creo que si —respondió sin quitar la vista de Marte—, es similar a como el señor Vegeta aumentaba su energía y cuando Marte absorbió la energía de las bestias sagradas.

—Mira atentamente. ¿Crees que puedas aumentar tu energía de esa forma?

—No se ve muy difícil. Creo que, si no lo intento, no lo sabré.

Todos, con excepción de Dawn, veían impresionados como Marte aumentaba sin parar su poder, se sentía un ser inalcanzable, no podían creer que ocultara tal poder. ¿Eso quería decir que siempre estuvo jugando con Vegeta? Dawn esperaba tranquila a que su contrincante terminara de revelar su verdadero poder, y de un momento a otro, Marte provocó una gran explosión, dando a entender que su poder estaba expuesto completamente.

—¿Estás lista, Dawn? —preguntó Marte desafiante, a una Dawn que solo seguía mirando.

—Espero que esto funcione. Creo que era más o menos así —se decía Dawn mientras comenzaba a concentrarse— ¡Marte, no sé si podré vencerte, pero de algo si se, es que pagarás por todas las cosas malas que has hecho! —de pronto, Dawn comenzó a expulsar algo de energía. Estaba muy concentrada en lo que hacía.

—¡Eso es, continua así Dawn! —le celebró Aurora en su mente.

Dawn continuaba concentrada mentalmente, estaba absorta en lo que hacía, no se daba cuenta que el aura a su alrededor se hacía tan grande como la de Marte, y no era todo, continuaba aumentando su energía.

—¡Esto es imposible —comentaba asombrado Vegeta—, el poder de Marte es abrumador, pero Dawn lo supera con mucha facilidad, y no es todo, aún tiene mucho poder oculto!

—¡¿En verdad?! —preguntó Mimí igual de asombrada— ¡¿Eso quiere decir que Dawn podría ganar?!

—No lo creo —comentó Gatomon—, es igual que con Misty y May. Eleva su poder a dimensiones inalcanzables, pero su cuerpo no lo aguantará. Si no hacemos algo rápido, terminará muy lastimada.

—¡Entonces hay que decirle ahora a Dawn! ¡Si muere, estaremos perdidos! —exclamó Kenny preocupado— ¡Dawn, no continúes haciendo eso, podrías morir! —pero no recibió respuesta alguna de la joven.

Dawn estaba tan concentrada con sus sentidos en subir su nivel, que no escuchó palabra alguna. De pronto, comenzó a sentir algo extraño en el cuerpo.

—¡Maldición…, me estoy empezando a sentir mal…! —se decía mientras sentía que su cuerpo comenzaba a resentirse— ¡Siento que mi cuerpo… se destruye por dentro…! —pero de pronto, algo sucedió con la joven. El aura que la cubría comenzó comprimirse en su cuerpo— ¿Qué me sucede? —mientras su masa muscular aumentaba de tamaño— ¡Necesito liberar… esta energía…, sino…, mi cuerpo se destrozará…! —dio un fuerte grito, y la energía que contenía estalló a su alrededor, quedando la joven con un aura bastante más pequeña que la de Marte— ¿Qué sucedió? —se preguntaba mientras miraba sus manos y su cuerpo, notando que este había aumentado un poco— Mi cuerpo es un poco más robusto, pero me siento cómoda —comenzó a practicar un poco, lanzando unos puñetazos y patadas al aire, comprobando que tenía una gran velocidad— ¡Increíble, no sabía que fuera tan veloz!

Los demás veían a Dawn sorprendidos por su figura, sentían que tenía algo extraño, no sabían con exactitud que era, pero les daba tranquilidad.

—¿Qué sucede? —se preguntaba Agumon— Se supone que su cuerpo no soportaría tal peso.

—¿Pero no crees que se siente cómoda? —le preguntó Mimí extrañada.

—Así parece ser —decía extrañado Gabumon—, no siento a Dawn como a Misty o May.

—Eso debe ser porque algo está controlando su energía —explicó muy serio Vegeta—. Por alguna razón, puede usar más energía de la que puede controlar su cuerpo sin sobrecargarlo, por lo que puede disponer de ella cuando quiera. ¿Cómo aprendió a hacer eso?

Mientras, Marte esperaba ansioso el primer movimiento de Dawn. Este miraba a Dawn fijamente, y como su energía terminaba de liberarse de su cuerpo.

—¡¿No me digas que con eso planeas derrotarme, Dawn?! —le preguntó burlescamente.

—No necesito de más, Marte —le respondió, sorprendiendo a Marte por la espalda—. ¿Quieres comenzar?

—¡Imposible, no vi cuando llegó detrás mío! —exclamó girando en sí, impresionado por la rapidez de la joven, mirando cómo le sonreía desafiante— ¡No me vengas con mierdas! —y se fue directo a atacarla físicamente, muy desesperado.

Por fin la batalla de Dawn contra Marte se había reanudado, dejando ver tanto en Marte como en Dawn sus verdaderos poderes, solo que, en esta ocasión, era Marte quien estaba asustado.


...


Sakura continuaba insistiendo en su tarea, hasta el momento infructuosa, de recuperar la consciencia del Pokémon. A diferencia del Pokémon, quien no estaba ni siquiera agitado por la batalla, Sakura estaba con muchas heridas de distinta consideración, salvo su brazo derecho, el cual estaba inutilizado. No solo seguía cubierto de sangre, sino que también, al parecer, estaba gravemente fracturado en distintas partes. La brujita no sabía cómo aún se sostenía en pie, en especial porque el dolor que sentía en el brazo era insoportable, fuera de tanta golpiza que ya la tenía moribunda.

Los demás miraban con rabia, ganas de intervenir no les faltaba, pero cuando lo intentaban, Sakura se los impedía por todos los medios, incluso era capaz de interponerse si alguien atacaba al Pikachu, recibiendo cualquier clase de ataque.

—¡Por favor, sé que aún queda algo del señor Goku en esa consciencia, no pudo haber sido invadido por completo por la energía oscura! —gritó de corrido la peli castaña, para después respirar agitadamente.

—¡No puedo creer tu persistencia, ¿acaso eres estúpida?! —le preguntó furioso el Dark Pikachu.

—¡Aún creo… que puedo rescatarlo… sin necesidad de hacerle daño… y sé que lo haré! —esta vez dijo entre quejidos.

—¡¿Acaso no te importa morir?! —le preguntó con mucha rabia, confundido por la actitud de la joven— ¡No puede ser que te arriesgues así por solo una rata, o una persona!

—¡No los llames así, ellos son mis amigos! —el Dark Pokémon abrió los ojos de golpe ante las palabras de Sakura— ¡Yo me comprometí con mis amigos y no les puedo fallar…, sé que ellos harían lo mismo por mi…, esa es la base de la amistad!

—¡Eso se llama conveniencia, los amigos solo están contigo porque quieren algo a cambio!

—¡Mentira! —le gritó con rabia Sakura— ¡Mis amigos están conmigo porque confían en mí y yo confío en ellos, eso se llama lealtad, dar la vida por el otro, la valentía, el querer al otro sin importar el como sea, el amor, tres conceptos que ustedes jamás entenderán!

—¡Cállate! —el Pokémon preparó su ataque impactrueno, disparando directo contra la joven— ¡Intenta escapar de esto, a ver si tus amigos te pueden rescatar!

—¡Vuelo! —una de las cartas se dirigió a Sakura, y con algo de dificultad alcanzó a activarla, escapando del ataque volando— ¡Es verdad…, creo que no podré continuar huyendo!

—Eres mía —de pronto, el ataque eléctrico cambió de dirección, siguiendo a Sakura al cielo, quien solo miraba asustada como el ataque se le acercaba, mientras ella estaba sin poder moverse.

—¡No, va a matar a Sakura! —gritó la entrenadora peli morada, sabiendo que no tenía tiempo de reacción— ¡Esquívalo!

Pero era tarde, el ataque había llegado directo a Sakura con una fuerza descomunal; solo se sentía el gritar de la joven, mientras lo demás veían atónitos la escena.

—¡Ya no voy a continuar cumpliendo promesas estúpidas! —gritó Piccolo, quien comenzó a avanzar rápidamente hasta la joven, pero el Dark Porygon, quien no hacía nada por el momento, vio el intento de ayuda, atravesándose en el camino del Namek— ¡Muévete, estorbo! —y le lanzó una esfera de energía, la cual el Porygon se la devolvió con un contrataque, esquivando el ataque por los pelos— ¡Ahora verás! —pero de pronto, el Pokémon comenzó un movimiento de doble equipo, rodeando al guerrero.

—¡Piccolo —le gritó Marina—, los cuatro Porygon son reales, te ayudaremos! ¡Tú solo ve a salvar a Sakura!

—¡Les agradecería que me sacaran a este monstruo! —pero al terminar de hablar, el ataque de Pikachu sobre Sakura había terminado.

La joven comenzó a caer al suelo sin conocimiento, mientras sus alas desaparecían. Los demás veían impactados como Sakura caía. Era extraño, pero nadie se movía, se sentían impotentes, no tenían muchas posibilidades de ayudar a Sakura, sus mentes estaban en blanco. Y a los segundos, cayó pesadamente al suelo.

—Por fin acabé contigo. Fuiste muy persistente, pero en algún momento tenías que morir —comentó muy serio el Pikachu—. Ahora —y desvió su mirada a los demás—, ustedes siguen.

—¡Espera un momento! —se escuchó de pronto, increíblemente, la voz de Sakura. ¿Aún continuaba consciente? — ¡No… te metas… con ellos…! —decía entre quejidos— ¡Estás peleando… conmigo…!

—Esto no puede ser… —se decía impresionado el Pokémon— ¿De dónde saca ese espíritu de lucha y supervivencia? —se preguntaba sin creer lo que veía— ¿Acaso esto es a lo que ella le llama lealtad, valentía y amor? ¿Serán esas cosas las que le dan la fuerza para continuar?! ¡Tiene heridas internas, quemaduras graves, un brazo totalmente destrozado, está al borde de la muerte, es ilógico que continúe así! —no comprendía de donde sacaba esas energías la joven, o al menos eso parecía— ¡Ya ríndete, o te mataré en serio!

—¡Te dije que no lo haría! —gritó desafiante Sakura— ¡Continuaré… hasta que el señor Goku vuelva…! —decía, mientras trataba de tomar su báculo.

—¡No permitiré que sigas usando tus poderes! —usó su ataque rápido como ayuda para avanzar, e impactó una cola de acero en el brazo izquierdo de Sakura, impidiendo que pudiera tomar su báculo.

—¡No…! —gritó con mucho dolor la joven— ¡Mi brazo, me duele mucho!

—¡No, Saku! —la entrenadora de Ecruteak no aguantó más ver tanto maltrato a su amiga, por lo que, por instinto, corrió hasta la joven para asistirla— ¡Amiga, ¿estás bien?!

—No lo sé… ya no quiero ver más a Pikachu así… prefiero morir… —decía llorando.

—¡No digas eso! —le gritó con rabia a la señorita Kinomoto, haciendo que abriera sus ojos de golpe— ¡Tú misma lo dijiste, los amigos estamos para protegernos, y eso es lo que haré!

—Sakura… —la peli castaña levantó su vista, y busco la mirada de la joven, quien le daba una sonrisa— Pero… ¿qué puedo hacer?

—¡Yo te ayudaré!

—¿Estás segura?

—Los he abandonado, y no encuentro justo que tú sola estés enfrentando esto. Aun estando aquí no te he ayudado, y no lo he hecho porque no he querido. Tú tratas de cumplir una promesa, y creí que lo más leal era que lo hicieras sola, pero un poco de ayuda no te haría daño, ¿no crees? —la peli castaña no supo que responder— ¡Te ayudaré a levantarte! —pero al tomarla, vio como Sakura apenas aguantaba el dolor— Mejor no continúes con esto, te relevaré.

—No te preocupes… —le respondió con una sonrisa, entrecerrando su ojo izquierdo—, no pienso terminar esto… hasta que el señor Goku vuelva a la normalidad.

—¡Es increíble —se decía sorprendida la entrenadora de Ecruteak—, su sinceridad y nobleza es pura, tiene un corazón tan limpio e ingenuo como el de los Pokémon y los bebes, nunca creí que existiera alguien igual a Ash…! No, Sakura tiene algo en especial, no sé qué es, ¿acaso será eso que nos dijo Arceus?! —se preguntaba, hilando muchos cabos sueltos, según ella.

—¡Seguiré atacándote hasta que no puedas volver a pararte, Sakura! —le gritó furioso el Pikachu a la peli castaña, a quien le dirigió una nueva cola de acero, pero esta vez a sus piernas.

—¡Sakura, sal de aquí o te lastimará! —la card captor embistió con su cuerpo a su amiga lanzándola lejos, y recibió el ataque directo en sus canillas, dejando a Sakura tirada en el suelo, ya no gritando de dolor; los golpes ya no los sentía.

Definitivamente, a Sakura no le quedaba más que esperar el ataque que finalizaría con su vida, por mucho que los demás la ayudaran, no servía de mucho.


...


La batalla de Dawn contra Marte aún se desarrollaba, con una clara ventaja de Dawn, esto causó que el descontrol se apoderada de Marte.

—Es increíble cuanto nos hiciste sufrir, Marte —comenzó a decirle Dawn a Marte, con mucha tristeza—. Intentaste acabar con mis amigos, y no solo eso, me humillaste, me quitaste las ganas de seguir luchando y en especial de vivir, y mírate ahora, no has sido capaz de acertar un solo golpe… En verdad, no puedo creer como alguien como tú, fuera capaz de hacer algo así, no lo encuentro justo.

—¡Esto es imposible —se decía Marte—, no puede estar pasando esto! —de pronto, miro a su alrededor, y vio a los compañeros de Dawn— ¡Veamos que prefieres, o la destrucción de este espacio informático, lo la vida de tus amigos! —de pronto, con sus manos, comenzó a cargar una gran cantidad de energía— ¡Híper fuego mortal!

Dawn seguía mirando seriamente, pese a que sabía que, si ese ataque llegaba a impactar, todo sería destruido. No se inmutaba, es más, la joven se movió a una gran velocidad hasta el grupo, y comenzó a preparar la contra defensiva.

—¡Viento defensivo! —con solo un movimiento de su mano, produjo una gran ráfaga de aire verdosa, la que impactó contra el híper fuego mortal de Marte y devolvió contra él.

—¡No puede ser! —gritó Marte aterrado por el movimiento de la guerrera elemental.

EL ataque impactó íntegramente a Marte. Cuando terminó, Marte apareció gravemente herido y muy cansado; era la gran oportunidad de Dawn para derrotarlo.

—¡¿Qué sucedió?! —preguntaba Kenny, sin entender la situación— ¿¡Que hizo Dawn?!

—El poder de Dawn es enorme, no sabía que pudiese tener tanto poder oculto —comentó Vegeta, muy impresionado pero serio—. Pese a que Marte tiene un gran poder, no significa nada. Usó su técnica de viento para devolver el fuego mortal, pese a que se veía un ataque simple, era de gran poder. ¡Marte no tiene posibilidades! —sentenció, sonriendo maliciosamente— ¡Dawn, acaba ahora con Marte, deja de jugar con el!

—¡Si, señor Vegeta! —y Dawn volvió a aumentar su energía, mientras desviaba su vista a Marte.


...


Mientras, en el interior del laboratorio de la profesora Larch, cierta joven estaba muy apurada y desesperada.

—¡Rápido, no me importa lo que me pueda suceder, es el único método para salvar a Sakura, no tenemos tiempo, si no actuamos rápido, la mataran! —les gruñó Yui muy alterada.

—¡De acuerdo, si piensas que es lo único que podemos hacer, entonces lo haremos! —le respondió Bulma muy seria.

—¡Si es verdad que Marte absorbió toda la información de los entrenadores de esta dimensión, si destruyen a Marte, también destruirán la energía de las bestias sagradas, y Pikachu jamás volverá a ser el mismo, ni ninguno de los Pokémon de esta dimensión! —les advirtió aún más alterada Yui.

—¡Si lo que dices es cierto, entonces no perdamos el tiempo, abriré el umbral para que la detengas rápido! —dijo muy apurado Izzi.

Bulma e Izzi comenzaron a teclear algunas cosas con rapidez, logrando que el umbral volviese a abrirse.

—¡Escúchame bien, no podremos volver a abrir más este umbral, si quieren salir de ahí — le decía Izzi, mientras le entregaba una tarjeta con varios números —, tendrán que hacerlo con esto!

—¿Qué es? —preguntó la joven, mientras tomaba la tarjeta y veía unos códigos de barra y números que tenía.

—Es una tarjeta de identificación. El profesor Oak nos entregó las contraseñas de acceso a los cortafuegos, solo con esto podrán volver a salir —le explicó Bulma.

—¡De acuerdo! —y con mucha prisa, apenas se abrió el umbral saltó a él…


...


…y yendo a gran velocidad, partió al lugar de la batalla— ¡Traje elemental, híper descarga!

De la nada, su traje cambio completamente, transformándose en un traje muy hermoso… pero extraño. Una falda de bajaba hacia los costados color rosado, además de unas botas que le llegaba un poco más arriba de los tobillos, arriba, un traje rosado de mangas largas y color dorado le cubría su pecho, en su espalda salían unas extrañas alas, y en su mano izquierda portaba un bastón color azul con una esfera color rosado y alas como detalle en su parte más alta. El traje parecía sacado de un cuento de hadas.

—¡Sakura, Dawn, amigos, por favor resistan! —se decía ansiosa— ¡Yui, por favor, llega a tiempo!


—¿Cómo lo derrotaré? — se preguntaba Dawn.

—Utiliza el ataque más poderoso que tienes —respondió Aurora a la pregunta.

—¿El ataque más poderoso que tengo?

—Así es. ¿Qué tiene en común nuestros nombres?

—Aurora, Dawn… ¿Qué tienen en común? —pensó detenidamente, hasta percatarse de las coincidencias— ¡Ya lo sé!

—¡Entonces elimina a Marte y volvamos a casa!

—Si —le dijo asintiendo con su cabeza—. ¡Marte, llegó tu hora, ahora te demostraré de lo que es capaz una niña llorona! — le dijo con coraje.

—¡¿De que estas hablando?! —le preguntó extrañado, a la defensiva.

—¡Nosotros hemos pasado por muchos desafíos, hemos estado en grandes peligros y hemos salido adelante, y que te quede claro, esta no será la excepción! —levantó sus brazos con las palmas abiertas, y separó sus piernas, formando una "X" con su cuerpo— ¡Esto será por nuestros sueños, por lo que nos depara el futuro, por lo último que muere en medio de la oscuridad, por lo que demuestra el corazón de Aurora y el mío, el primer y el último rayo de luz, el amanecer y el anochecer!

—¡¿Qué mierda estas diciendo, mocosa?! —le preguntó muy asustado Marte, al ver tanta concentración de energía en Dawn.

—¡Te demostraré el poder de nuestros sueños y esperanzas, ese pequeño rayo de luz que ilumina la oscuridad, prepárate para recibir nuestro último resplandor de luz, el que acabará contigo! —en sus manos seguía concentrando una gran cantidad energía, a lo que cambió su posición de manos, juntándolas frente a ella, creando una esfera de energía— ¡Este ataque no solo es de parte de Aurora y mío, también es de parte de todos mis amigos! ¡El ataque… de nuestro resplandor final!

La cantidad de energía que continuaba acumulando Dawn era mucho mayor a la que cualquiera podría contener. En verdad quería borrar del mapa a Marte.

—¡Estúpida, adelante, destrúyeme, pero si lo haces, no solo destruirás la energía de las bestias sagradas, sino que también destruirás toda la información de los entrenadores Pokémon, jamás podrás volver a la normalidad a esos monstruos!

—¡Que no te deje intimidar Dawn —le gritó Mimí—, solo lo dice para asustarte!

—¿En verdad quieres saber si miento? —de pronto, de una de sus manos hace ver una imagen proyectada de lo que sucedía en el laboratorio de Larch, en la cual proyectaba como el Dark Pikachu destruía el cuerpo de Sakura— Espero que sus amiguitos no los odien por creer que esto es solo para asustarlos.

—¡No, Sakura! —gritó fuertemente Dawn, mientras comenzaba a bajar el poder del ataque, al parecer, retractándose de terminar con el— ¡Malditos!

—¿Quieres que continúe con las malas noticias? —todos dirigieron sus miradas a Marte nuevamente— ¡Además, jamás podrán salir de aquí, se quedarán encerrados para siempre! —todos abrieron los ojos ampliamente ante tal noticia. Pese al poder que tenía Dawn, no servía de nada, tenían la batalla perdida— ¡Adelante, derrótame, eso significaría la victoria de Arades, y no solo eso, también la muerte de todos sus amigos! —Dawn había disminuido tanto el poder de su ataque, que estuvo por deshacerse.

—¡Esperen un momento! —el grito repentino de la voz femenina, desconcentró la atención de todos, provocando que todos voltearan la mirada a la recién llegada— ¡Uf! Que suerte, llegué justo a tiempo… —dijo muy agitada, soltando una bocanada de aire— ¡Marte, sé que planeas! —exclamó muy desafiante, mientras miraba a Marte y después al grupo— Perfecto —se dijo muy sonriente— ¡Marte, déjalos ir, te tengo una proposición!

—¡¿Y qué te hace creer que aceptaría algo de ti, tonta?! —preguntó sarcásticamente.

—Tengo información que te puede servir. Los datos de los Pokémon de Satoshi y Sakura, y no solo te entregaré eso, también el anillo de fuego. Si, el mismo que usa la guerrera del fuego —decía mientras le mostraba una memoria y el anillo de fuego— ¿Qué te parece mi proposición?

—¡Idiota, tengo toda la información de los entrenadores!

—Si no me crees, puedes averiguarlo —le desafió muy tranquila.

—¡¿Qué?! —extrañado por la confianza de la peli castaña, Marte volvió a proyectar una imagen, dejando ver a algunos Pokémon que seguían como si nada, luchando contra los Dark Pokémon, junto con Inuyasha y Kikyō— ¡Maldición, me engañaron!

—¡Nadie te ha engañado, Satoshi creó su propio sistema, como le dice él, es por eso que no fueron afectados!

—Ya veo —se decía—, por eso no tengo el poder que deseaba —Marte sonrió y le dijo a la extraña— ¡De acuerdo, acepto! —y gracias a su energía psíquica, tomó ambos objetos, transformándolos en energía— ¡Por fin, tengo tanto, no, más poder que Arades, soy el ser más poderoso de todos los universos!

El poder de Marte comenzó a aumentar a medida que absorbía ambos objetos, llegando hasta el borde de igualar el poder de Dawn, incluso superarlo.

—¡Chicos, vámonos, no tenemos tiempo! —le gritó la recién llegada a los demás.

—¿Y quién les dijo que los dejaría huir? —les dijo Marte de forma amenazante— ¡Los eliminaré, saldré de este lugar, y terminaré con lo que queda de sus amigos!

—Veo que eres como todos Marte, un mentiroso —comentó muy seria la joven—. ¡Dawn, concéntrate en ese ataque y acabalo, rápido!

—¡Si lo hacemos, nos quedaremos atrapados aquí, y no podremos ayudar a los demás! —le respondió con rabia Dawn.

—¡Por favor, confía en mí!

—¡Al menos dime quien eres!

—¡Soy Yui! —le exclamó desesperada la peli castaña— ¡Dawn, tienes que eliminar a ese sujeto, sino Sakura morirá!

—¡¿Yui?! —exclamó sorprendida— ¡Es verdad, tengo que acabar ahora con esto! —se decía Dawn, muy pensante en la situación— ¡De acuerdo, haré lo que me dices! —y volvió a aumentar el poder de su resplandor final, volviéndolo de nuevo a un ataque de alto nivel.

—Están… locos —dijo sorprendido marte, no podían creer que harían un acto suicida.

—¡¿Acaso creías que haría todo esto sin un plan C?! —le advirtió Yui.

—¡¿Qué?! —exclamó intrigado Marte.

—¡Bulma, Izzi, activen el virus, ahora! —gritó fuertemente.

—¡Listo Yui, virus activado! —se oyó en el ambiente la voz de Bulma.

—¿Virus? —preguntaron todos al unísono, muy extrañados.

De pronto, Marte comenzó a tomar extrañas deformidades en el cuerpo, provocando que su poder comenzara a disminuir radicalmente.

—¡Maldición, me volvieron a engañar! —gritó Marte por la desesperación.

—¡Vegeta —el aludido miró a Yui ante su llamado—, necesito de tu ayuda, tenemos que arrebatarle la energía a Marte, atácalo con todo lo que tengas!

—¡Como tú quieras! —exclamó Vegeta, quien se dirigió hasta estar frente a Marte— ¡Marte, te encanta engañar a las personas, pero veo que no te gusta probar un poco de tu medicina, ¿verdad?! —le dijo de forma sarcástica— ¡Me las pagaras por lo que me hiciste! —y comenzó a bombardearlo con una lluvia de esferas de energía, lastimando de forma grave a Marte.

—¡Vamos, aparece energía, solo necesito que te muestres un poco! —se decía Yui, esperando cualquier indicio físico de tal energía— ¡Perfecto, ahí está! ¡Vegeta, apártate! —el saiyajin se apartó y Yui comenzó con su único movimiento— Marte, eres un estúpido, el anillo de fuego era falso, y en esa memoria lo único que había era un virus de computadora. ¡Ahora pagarás con el mayor castigo que te mereces, y ese es ser borrado! ¡Corrector, iniciar, ahora!

Con el bastón que tenía hizo unos movimientos, haciendo que de este saliera energía bastante extraña, la que impactó a la energía de las bestias sagradas, purificándola, y por acto reflejo, Vegeta la atrapó.

—¡Se ve muy interesante esta energía, pero el verdadero poder se obtiene mediante el entrenamiento y trabajo duro, peleando con seres más poderosos, pero tú, solo eres escoria! —y le lanzó una última esfera de energía como despedida, estallando en Marte— ¡Dejaré que Dawn termine contigo, veo el odio de ella en ti y le daré el gusto!

—¡Gracias señor Vegeta! — al terminar de cargar el ataque, toda la energía de su cuerpo la concentró en aquella esfera de energía que había creado— ¡Recibe mi ataque del resplandor final!

—¡Mierda! —fue lo último que pudo gritar Marte, al ver como el ataque iba dirigido a él.

¿Este será el final del último general de la oscuridad? ¿Qué pasará con Sakura? ¿Y de verdad el plan de Yui funcionará para terminar con esta batalla? ¿Tendrán más dificultades? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…