Hola a todos. No los aburriré en esta ocasión, así que seré breve. Esta historia pasa mucho por hechos relatados en el pasado, como se han dado cuenta, y este capítulo no es la excepción. Pero esta vez es muy distinto, ya que cuento mucho sobre el némesis principal de la historia. Todos los capítulos llevan varias pistas, al borde que todo se intenta hilar dentro de cosas reales. Disfruten de capítulo, y nos vemos el próximo sábado!
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Capítulo 63: "Acostumbrándose a una extraña vida. La historia de los inicios y los guerreros sagrados"
Tal como lo esperaba Goku, había llegado con bien a su dimensión en compañía de Latis y Caldina. El viaje de Palkia los había llevado hasta una pequeña isla perdida en medio del océano.
En aquella isla había una casa pintada en blanco y su techo rojo, con un clarísimo "KAME HOUSE" sobre el pórtico principal. Parecía hacer buen clima ya que estaba despejado, mientras la tranquilidad se respiraba por aquellos lugares.
—¿Dónde estamos? —preguntó muy intrigada Caldina, mirado a su alrededor con una expresión algo incómoda— ¿Cuál era la idea de Palkia al mandarnos en medio del mar?
—Si nos mandaron a un lugar así —le comentó muy pensante Latis, mientras miraba la casa en cuestión—, quiere decir que en esa casa debe haber alguien que nos pueda ayudar… —al pausar sus palabras, desvío su mirada al Pikachu— O para ayudarte a ti.
—Es la casa del maestro Roshi —respondió rápidamente Goku—. Algo saben Palkia y Dialga, por alguna razón me enviaron con él.
—¿Vas a entrar? —le preguntó algo apurada Caldina— Recuerda que tienes que ir por las semillas.
—Es verdad —asintió algo pensante.
Con muchas dudas en su mente, Goku se dirigió hasta el pórtico principal, mientras la puerta de acceso era abierta por la joven. El interior de la casa se veía muy espacioso, algo desordenado, pero había espacio suficiente para caminar. En el sillón principal dormía un anciano, de quién sabe qué edad, pero se veía en el séptimo sueño, siendo su cara cubierta por una revista.
—¡Maestro Roshi! —le llamaba Goku, pero no contestaba; roncaba profundamente— ¡Despierte, maestro Roshi!
—Olvídalo, no lo despertarás —le advirtió Latis.
—Si no roncara, sacaría por conclusión que se murió —acotó bastante desconcertada Caldina.
—Tiene más vidas que un gato, así que no lo creo —le respondió algo complicado Goku, mientras subía hasta el sillón y se colocaba al lado de su oído derecho— ¡Maestro Roshi!
Aquel gritó provocó que el maestro Roshi despertara muy sobresaltado, golpeado por impulso el cuerpo del Pikachu, quién terminó estampado contra la muralla.
—¡¿Qué sucede?! —preguntaba muy agitado, al tiempo que se sentaba y comenzaba a mirar a su alrededor, hasta dar con los extraños— ¿Quiénes son ustedes?
—Por fin despierta, Maestro Roshi —dijo algo adolorido el Pikachu.
—¿Quién eres tú? —preguntó muy extrañado el anciano— Jamás había visto un monstruo o animal como tú. ¿De dónde vienes?
—¡Maestro, soy Goku! —le respondió mientras se le acercaba— Estoy en otro cuerpo por razones de fuerza mayor.
—¿En verdad eres Goku? —le preguntó muy desconfiado— Pruébalo.
—Es verdad, mire —le asintió el Pikachu con entusiasmo, mientras subía al hombro izquierdo de Caldina— ¿Recuerda cuando nos hizo traerle una chica linda para aceptarnos como sus discípulos? —ante aquel dato, Caldina miró muy extrañado al Pokémon— Ella es linda, ¿cierto maestro Roshi? Es una lástima que Lunch se haya ido de la casa.
—¡¿En verdad eres Goku?! —volvió a preguntar, ahora muy sorprendido por lo asertivo de sus palabras, mientras se le acercaba, lo miraba con curiosidad… y manoseaba un pecho de Caldina…— No creo que lo seas…
—¡Viejo pervertido! —le gritó con mucha vergüenza la joven, mientras lo golpeaba y mandaba a volar… hasta una de las murallas de la casa— ¡No sé acerque más a mí, se lo advierto!
—Sí, eres ese tonto… —terminó de convencerse el anciano… sin sentido…
—¿Está bien, maestro Roshi? —le preguntó algo preocupado el Pikachu.
—Eres el único que me trae chicas violentas —le reclamó algo adolorido el maestro mientras se recomponía—. ¿Qué te sucedió que estás con ese cuerpo?
—¿Krillin le contó sobre el ataque de Elix?
—Con bastante detalle —le respondió el maestro Roshi—. Aquel jovencito, Ash… Me contó que, si no hubiese sido por él, hubiesen sido derrotados.
—Así es —le asintió muy serio, mientras lo ponía al corriente.
Goku comenzó a informarle sobre todos los hechos pasantes desde el día que llegó Ash, Misty y Kenshin, las misiones que tenían, la batalla contra las guerreras elementales, el escuadrón de la oscuridad, el cambio de cuerpo que había sufrido, la posesión por la que pasó, y sobre su amnesia sobre el entrenamiento que le había dado Henry.
—Por lo que están pasando es terrible —reflexionó muy serio Roshi—. Vamos afuera Goku, quiero probar algo contigo.
—¡Maestro Roshi, no tengo tiempo, Sakura y las demás necesitan las semillas del ermitaño! —exclamó muy impaciente Goku.
—¿Tiene algún sentido apresurarse? —le preguntó muy preocupado el anciano.
—Viejo, ¿nos estás tratando de decir que sabes algo? —le preguntó Caldina muy sorprendida.
—De algo si soy consciente, es que tendrás que aprender a unir tu propia mente con ese cuerpo —comenzó a explicarle Roshi mientras se levantaba y salía de la casa—. Si eres capaz de pasar la prueba que te tengo, podrás irte.
—Maestro, me está asustando —le comentó muy preocupado Goku—. ¿Sabe a qué nos enfrentamos?
—No pierdas el tiempo, muchacho —le dijo mientras terminaba por salir.
Para Goku, el tono con que de pronto comenzó a hablarle el maestro Roshi, era muy preocupante. ¿Qué sabrá sobre el ataque del escuadrón de la oscuridad? Se preguntaban los tres, mientras salían y veían al viejo parado, mirando fijamente al Pikachu.
—Goku, ¿aún recuerdas como usabas tu cola? —le preguntó algo estricto Roshi, mientras los tres se paraban a unos cuantos metros de él.
—Así es —le asintió muy extrañado—. Cómo le conté, aquel ser usaba mi cola como canalizador de ki.
—¿Puedes crear una esfera de energía con tu cola?
—Creo que si —le asintió poco convencido, mientras levantaba su cola y desde su punta se veía una pequeña concentración de energía.
—Atácame con ella.
—De acuerdo —y con mucha dificultad, le lanzó la esfera de energía, deshaciéndola Roshi con su mano sin ninguna dificultad— ¿Por qué no puedo controlar mi cuerpo como lo había logrado con Marina?
—Según lo que me contaste, ella te dio su voluntad para pelear, transmitió su energía a tu cuerpo y viceversa —le respondió Roshi muy pensante—. Al menos puedes controlar tu ki. ¿Puedes usar la teletransportación?
—No lo he intentado —le comentó aún menos convencido, intentando llevar su pata derecha delantera a su frente, infructuosamente—. ¡Ni siquiera alcanzo!
—Usa tu cola —le recomendó Latis—, es con lo único con que podrás canalizar tu energía.
—Fue una suerte que la mamá de Ash nos encontrara y nos dijera que te acompañáramos —comentó algo molesta Caldina—. Te conoce mejor que tu esposa.
—¡Jejejeje! Es verdad, Delia es la mejor —rio muy nervioso Goku—. Lo intentaré —e intentó llevar la punta de su cola a su frente, logrando llegar hasta su nuca—. Hasta ahí llegué.
—Con eso será suficiente —le dijo muy severo el maestro Roshi—. Ahora intenta sentir mi ki, y teletranspórtate a mi lado.
—De acuerdo —le asintió el Pikachu, comenzando a concentrarse en su objetivo—. Siento su ki, pero no logro teletransportarme.
—Fortalece tu mente, no te concentres en la fuerza del otro —le aconsejó Latis.
—¿Delia era tu amiga o tu mamá? —le preguntó muy molesta Caldina.
—Es verdad —comenzó a pensar Goku—, creo que olvidaré la fuerza física y energética, necesito fortalecer mi mente —cerró sus ojos, tranquilizó sus pensamientos, y logró la teletransportación con éxito—. Lo logré…
—Ahora entrenarás la teletransportación por una hora —le ordenó el maestro Roshi—. Ustedes dos, manténgase en constante movimiento, así le costará más trabajo que los encuentre.
—¡¿Nosotros?! —exclamaron muy extrañados.
—Yo voy a volver adentro, tengo cosas importantes que hacer —les respondió muy desentendido, mientras se dirigía al interior de su casa—. Suerte.
—No tenemos tiempo que perder, comencemos —dijo muy decidido Goku, mientras cerraba los ojos, comenzando a meditar.
—¿Qué estará ocultando ese viejo? —le preguntó Caldina a Latis, mirándolo de forma intrigante.
—Después que terminemos el entrenamiento le preguntaremos todo lo que sabe —le respondió algo evasivo—. Tiene razón Goku, no tenemos tiempo que perder.
Los hechos que estaban ocurriendo eran mucho más sospechosos que antes, parecía que todos tenían algo que ocultar. Goku llevó su entrenamiento de forma ligera, sabía por dónde comenzar, sabía que aquella conexión que tuvo con Marina había sido casual y no se repetiría nuevamente, y que la única forma de volver al campo de batalla, era conectar su alma con el cuerpo de Pikachu.
Gracias a su habilidad y en parte algo de suerte, había logrado al menos volver a dominar la teletransportación al cabo de la media hora; ahora entendía de mejor forma las palabras de Delia y Henry. Era consciente que aquello era solo un pequeño paso, pero ahora podía ayudar de forma más ágil a todos.
Cumplida la hora, Goku, Latis y Caldina volvieron al interior de la casa del maestro Roshi. El anciano maestro estaba parado, mirando a la ventana muy pensante, pero su rostro reflejaba preocupación.
—Maestro Roshi, terminamos el entrenamiento —le dijo muy serio Goku—. ¿Quién se lo pidió? ¿Fue Kamisama, Kaiosama… o fue Palkia?
—Ninguno de ellos —los tres miraron muy extrañados aquellas palabras.
—Si no fue ninguno de ellos, ¿entonces quién fue?
—Lo conoces mejor que nadie —le respondió mientras rascaba su cabeza, hablando con una voz frustrada—. Quién le pidió ayuda a Krillin, Vegeta, Piccolo y Bulma…, fue Ash.
—¡¿Ash estuvo aquí?! — exclamaron muy sorprendidos los tres.
¿Cómo podía ser algo así? Supuestamente Palkia había mantenido selladas las aperturas dimensionales. ¿Acaso él había descubierto un método para abrirlas sin ayuda de nadie?
—¡¿Él sigue aquí?! —le preguntó muy desesperado Goku— ¡Voy a ir por el ahora! —intentó detectar su presencia, pero sucedió algo extraño— Creo que siento su presencia, pero no estoy seguro —comentó muy extrañado.
—Según nos contó a todos, está entrenando para derrotar a Arades —le comentó el maestro—. Veo que recuerdas lo que sucedió hace catorce años.
—Le prometí a Henry que yo entrenaría a Ash —pensó con algo de rabia.
—Ash no es de los que espera a que las cosas sucedan, él va por ellas —le comentó el maestro Roshi—. ¿Conocen la historia de la confrontación contra Arades?
—Hemos escuchado de la batalla que hubo hace mil años —le contestó Latis—. Se supone que las guerreras elementales de la dimensión donde vive Ash lo sellaron.
—¿Qué tiene que ver aquella batalla con su extraño comportamiento? —le preguntó muy molesta Caldina.
—Según cuentan, hace mil años apareció un ser tan poderoso, que ni todos los dioses juntos pudieron hacerle frente —comenzó a relatar Roshi—. Es una historia que le fue contada a mi maestro, el maestro Mutaito, la cual ha pasado de generación en generación.
—¿A qué nivel fue aquel ataque? —le preguntó Goku algo preocupado.
—Aquella batalla fue terrible, hubo muchos sacrificios, casi todos en vano, no había nadie que pudiera hacerle frente a aquel ser, no solo tenía el poder de controlar todo a su voluntad, también podía manejar el tiempo y el espacio a su voluntad.
—¿Y cómo lograron derrotarlo? —le preguntó muy asustada Caldina.
—No pudieron, todos cayeron —aquella respuesta dejó helado a los tres—. Aquel ser, Arades, según cuentan, vino desde otra dimensión a atacar a este lugar. Su objetivo jamás fue este pequeño y miserable planeta, su objetivo real era la dimensión completa.
—Hemos escuchado con anterioridad aquellas palabras de los generales de la oscuridad —comentó muy pensante Latis.
—Los generales en total eran siete, y tenían tanto poder como un semidiós, y cada uno tenía una habilidad distinta —continuó el anciano—. Tuvieron mucha suerte al lograr eliminarlos, ya que hace mil años, ningún guerrero lo logró.
—Ese Arades… ¿Qué tan malo es? —le preguntó muy pensante Goku.
—Lo suficiente como para decirte que no le importa sus hombres. Sus hombres son herramientas, su objetivo es ver todo sumido en la maldad.
—¿Por qué lo hace? —le preguntó muy extrañada Caldina.
—Él es la concentración de toda la maldad que ha existido a lo largo de la vida de todas las dimensiones —le respondió muy tranquilo—. Por la misma razón es imposible derrotarlo, siempre tendrá donde alimentarse, su poder es infinito…
...
—El origen de todo lo que existe es un misterio, nada se conoce, salvo que las energías negativas y positivas siempre deben estar en equilibrio —les describió la profesora Larch, mientras llegaban a las ruinas.
Aquel lugar parecía abandonado desde hace mucho tiempo. Constaba de unas extrañas pirámides, restos de murallas que aún seguían en pie, y extrañas marcas en el suelo, las que eran resaltadas por el pasto del lugar.
—Las pruebas de carbono catorce nos han arrojado que este lugar tiene más de cien millones de años, el idioma pertenece a una lengua muerta, pero según Aurora, este lugar es la clave para saber el origen y la forma de vencer a Arades.
—Tiene muchos años y aun así se ha mantenido en un estado aceptable —comentó Sakura algo sorprendida— ¿De qué material está hecho este lugar?
—Antiguamente, este lugar era azotado por diversos tipos de desastres naturales, así que las estructuras estaban hechas para resistir incluso los embates del tiempo —comentó una joven de piel morena, cabello azulado muy largo, quién vestía una polera manga larga amarilla y usaba un tapado rosado como falda—. Eso logré investigar antes que viniéramos con Serena a Goldate —y al llegar al grupo, se presentó con demasiada confianza— Hola, soy Iris, soy la segunda protegida de Satoshi y Sakura y la líder de gimnasio de ciudad Opelucid, región Unova.
—¿Han logrado averiguar algo más? —le preguntó algo sería Sakura.
—Ha sido imposible —le negó, mientras comenzaba a desordenar su cabello desesperada— ¡No hay ningún registro de que puedan significar esos jeroglíficos!
—Iris… relájate —le pidió algo nerviosa Sakura.
—Por la misma razón he venido con más gente para ayudarnos —le explicó más tranquila la profesora Larch—. Seguramente, hay cosas que ellos si saben.
—¡¿Todos ellos vinieron a investigar?! —exclamó muy sorprendida Iris.
—No —le negó Sakura—. Con Serena iremos al mundo distorsión, alguien tomó control de Giratina y está destruyendo el mundo por dentro —le explicó muy preocupada, y luego voltear a ver a Dialga y Palkia—. Vámonos ahora, no hay tiempo que perder —y volvió su atención a Iris—. Lamento no poder quedarnos más tiempo, pero nos urge ir lo más rápido posible.
—Descuiden, sólo no se arriesguen mucho y vuelvan con bien —les dijo bastante tranquila Iris.
Y cuando el grupo que iría al mundo distorsión se separó a cierta distancia de los demás, Palkia volvió a rasgar el espacio y desaparecieron.
—Acompáñenme, los demás están en el interior de las ruinas —les pidió Iris mientras se retiraba.
A medida que caminaban, iban percatándose que había muchas estructuras que parecían de un extraño tipo de metal, los cuales eran separados por lo que parecían rieles, también metálicos.
—¿Por qué habrán construido un lugar así en una zona tan alejada? —preguntó muy extrañado Yamato.
—Goldate también es conocido como el triángulo sagrado —comenzó a explicarle la profesora Larch—. Todas las calamidades que han azotado a lo largo de la historia, Goldate no las ha sentido ni participado.
—Las teorías que tenemos, es que estas estructuras fueron erguidas en este lugar para que quedarán como testimonio futuro —completó Iris.
—¿Esto es todo? —le preguntó Makoto— Me parece sorprendente que después de cien millones de años, aún logremos ver gran parte de la estructura.
—Lo que ves es el cinco por ciento de lo que hemos descubierto —le respondió Iris—. Steven, Touko y N están en la excavación principal, apuremos el paso.
Era realmente curioso que un lugar así, continuara mostrándose pese a tantos años, pero más lo era cuando accedieron a la excavación principal. Parecía una sala enorme, con tecnología muy avanzada, invadida por la naturaleza y Pokémon debido a su abandono.
—¡Este lugar parece una nave espacial! —exclamó muy sorprendido Gohan.
—¿Han logrado activar algún dispositivo? —le preguntó la profesora Larch a Iris.
—Hemos intentado traducir los jeroglíficos, pero no hemos logrado nada —en eso, vieron como Steven, Touko y N se les acercaban—. Se los presento, ella es Touko —decía mientras indicaba a la peli castaña—, y es la actual campeona de Unova. N, uno de los entrenadores más poderosos de Unova —la joven se acercó al grupo, y susurró—, y el novio de Touko.
—¡Te oí, Iris! —le gruñó muy molesta la aludida— Tonta… —soltó entre dientes muy sonrojada.
—Disculpen el mal momento —les pidió el joven de cabello plateado—. Mi nombre es Steven, y soy el actual campeón de Hoenn. Me enteré por Cynthia lo sucedido en mi región natal, y lamento no haber estado para ayudarlos.
—No fue tu culpa. Cuando sucedió el ataque de Kyogre y Groudon te encontrabas en Kalos —le recordó Iris bastante despreocupada.
—Hubieses estado o no, no hubiese cambiado el resultado, si eso te ayuda en algo —le comentó aún más despreocupada Usagi.
—Disculpa, pero ¿qué hacías en Kalos si debías estar en Hoenn? —le preguntó muy curiosa Sora.
—El motivo fue por el mismo al que vine aquí —le respondió Steven—. Iris y Serena estaban investigando sobre Arades, según me había comunicado Cynthia, por lo que decidí hacer varias investigaciones en Hoenn.
—¿Qué lograste averiguar? —le preguntó Yamato.
—Las leyendas hablan sobre el momento de la creación, y como Kyogre y Groudon están involucrados con la creación de los océanos y continentes. Entonces comenzamos las investigaciones en la cueva abisal, donde supuestamente descansaban ambos. Los encontramos, y también jeroglíficos que nos daban pistas a Kalos.
—¿Por qué la unión de todos los puntos, están dispersas por todo el mundo? —se preguntaba muy extrañado Gohan.
—Debe tener alguna relación con el despertar de las guerreras elementales, o las palabras de Sakura. Todo lo que sabemos son historias disueltas, sin sentido, en otras palabras, falsas.
—Puede ser, pero hay un punto que hemos pasado —comentó Touko bastante sería, ganándose la atención de todos—. Las piedras evolutivas.
—¿Piedras evolutivas? —preguntaron al unísono quienes desconocían del tema.
—Las piedras evolutivas se utilizan para hacer evolucionar a un Pokémon —comenzó a explicar Steven—. Ahí fue cuando me llevé la sorpresa que las piedras también tenían la capacidad de cambiar, transformándose en piedras mega evolutivas.
—¿Te refieres a la mega evolución? —le preguntó algo sería Larch.
—Para lograr la mega evolución, un Pokémon debe tener una sincronía emocional perfecta con su Pokémon, pero Kyogre y Groudon…
—¡Espera un momento! —le interrumpió de golpe Usagi— Cuando estuvimos luchando contra Kyogre y Groudon, ellos emanaban mucha más energía de la que sus cuerpos podían. ¿Acaso eso era su mega evolución?
—Así es —le asintió Iris—. La primera vez, cuando Mewtwo los salvó, pudieron conocer sus mega evoluciones, o formas primitivas, pero la perla de Shikon ayudó a hacerlos más poderosos.
—¿Y todo esto que tiene que ver con Arades? —les preguntó Sora algo nerviosa.
—Las guerreras elementales siempre han intentado enlazar sus mentes con los Pokémon creadores, pero les ha sido inútil, jamás lo han logrado —les respondió Iris—. Se supone que la forma primitiva de las guerreras elementales revelaría el máximo poder de ellas, y aquel poder serviría para derrotar a Arades.
—No olvides que todo queda en conjeturas y mitos sin fundamentos —le recordó N bastante pensante—. Es como la leyenda de Unova, sobre los héroes elegidos por Reshiram y Zekrom.
—¿Héroes elegidos? —les preguntó muy curiosa Makoto— ¿Quiénes son ellos?
—Supuestamente somos nosotros dos —le respondió Touko, indicándose con N.
—¡Es increíble! —exclamó muy emocionada Usagi.
—Lo siento, pero hemos comprobado que no lo somos —le negó de forma tajante N—. Reshiram es el portador de la verdad y Zekrom es el portador de los sueños, ellos son quiénes nos guían en nuestra propia búsqueda.
—¿Tendrán algo que ver con Dark? —con sólo nombrar a Dark, Usagi logró llamar la atención de todos— Recuerdo que se hacía llamar la guerrera de los sueños, o algo por el estilo.
—Existe la posibilidad, no la podemos desechar —le comentó muy pensante la profesora Larch, mientras llevaba su mano derecha a su mentón.
—En Unova, se cuenta sobre los elegidos por Reshiram y Zekrom, y como ayudaron hace mil años a sellar un ser de poder inalcanzable —comenzó a relatar N—. Ambos portaban las energías que mantenían el equilibrio de los cuatro elementos, los que determinaban si eran dadores de vida o muerte.
—Misty representa el agua, May la tierra, Dawn el viento y Marina el fuego… —comentó muy pensante Gohan—. Debe referirse a las guerreras elementales y la batalla contra Arades hace mil años.
—¿Recuerdan lo que nos contó Misty durante el ataque de las guerreras? —les comento Usagi— Cuando visitaron la dimensión de Sakura, las cartas poseyeron a las chicas. Hablaron sobre el ser que reuniría a los guerreros del quinto y sexto elemento. ¿Puede ser que Reshiram y Zekrom sean esos quinto y sexto elemento?
—Eres buena sacando conclusiones —admitió muy sorprendida Larch—, te felicito.
—¿Y eso de que sirve si siempre sacó malas calificaciones? —le comentó muy desanimada, dejando a todos muy desconcertados.
—Existen distintos tipos de inteligencia —le comentó N muy tranquilo, mientras se le acercaba y posaba su mano derecha en el hombro izquierdo de la joven—, nunca abandones tu intuición —ante aquellas palabras, Usagi levantó su mirada, y vio como el joven de larga cabellera la miraba con una cariñosa sonrisa.
—¡De acuerdo, lo haré! —le exclamó con ánimo, mientras iba a las murallas de las ruinas— ¡Ya lo verán, les seré de muchísima utilidad!
—¿Se lo dijiste para que no perdiera los ánimos? —le preguntó muy curiosa Minako.
—Es cierto lo que dije, todos tenemos distintos tipos de inteligencia, y creo que debería enfocarse en lo que más le acomoda —le comentó N con la misma tranquilidad, sorprendiendo mucho a la joven.
—¿Es verdad que Touko es tu novia o estás libre? —le preguntó muy sonrojada, pero de forma descarada Minako.
—¡Ni se te ocurra, aparecida! —le gruñó furiosa la aludida…
—¡Oigan, aquí dice sala de presentaciones! —gritó Usagi con algo de curiosidad.
—¡¿Qué?! —exclamaron todos al unísono muy sorprendidos.
¿Usagi entendía los escritos de las ruinas? ¿Cómo era posible?
—¡Es imposible, hemos estado investigando mucho que dicen esos jeroglíficos…! ¡No puede ser que los leas sin más! —le exclamó Touko muy incrédula.
—Creo que aplicaré lo que me enseñó Satoshi —comentó en voz baja Iris, mientras se dirigía con Usagi—. ¿Puedes entender algo más de este lugar?
—No me preguntes por qué, pero puedo leer todo lo que dice aquí —comentó algo incómoda la rubia.
—¿Crees que puedas encontrar algún método de darnos alguna pista de algo?
—Si no lo intento, no lo sabré —le comentó, mientras comenzaba a mirar detalladamente cada rincón.
—¿Puede ser que el idioma que está en esos jeroglíficos sean del reino de la luna? —preguntó aún sorprendida Minako.
—Es imposible, estamos en otra dimensión. ¿Cómo podría llegar algo así a este lugar? —le cuestionó Makoto algo asustada por aquella conclusión.
—Tu teoría suena completamente válida, Minako —le apoyó muy seria la profesora Larch—. No comprendemos nada de lo que sucede, pero considerando que el profesor Oak tiene datos importantes de otras dimensiones por alguna razón, quiere decir que siempre ha habido una conexión entre todos, de algún u otro modo.
—No es por nada chicos, pero esto está fuera de cualquier cosa que hayamos vivido —dijo algo temerosa Sora.
Mientras tanto, Usagi seguía mirando muy sorprendida toda la estructura, más aún por el hecho que entendía el lenguaje de aquel lugar. Se detuvo frente a un pequeño pilar, el cual estaba cubierto por el moho, lo limpió con un pañuelo que había sacado de sus artículos personales, y encontró lo que parecía un lector de huellas.
—Sólo por curiosidad… —se dijo muy curiosa, mientras posaba su mano en aquel aparato, y de pronto, no solo las luces, sino también el sistema de seguridad se había activado— ¡Lo siento, no fue mi intención! —gritó muerta de miedo.
—"Lectura de código genético completo. Bienvenida, reina Serenity" —se oyó por los altoparlantes del lugar.
—¡Ya, esto es imposible, la reina Serenity vivió en nuestra dimensión hace mil años, ¿qué tiene que ver este lugar con nosotras?! —exclamó entre la ira y el miedo Makoto.
—Esa es la gran pregunta y el motivo por el cual nos envió Aurora a este lugar —respondió la profesora Larch—. ¿Qué habrá pasado hace mil años?
—"Reina Serenity, tiene un mensaje marcado como urgente" —se volvió a oír.
—¿Dónde puedo verlo? —le preguntó muy seria Usagi, al tiempo que un pequeño robot salía del pilar.
—Acompáñeme, por favor —le pidió el pequeño ser tecnológico, dirigiéndose hasta lo que parecía una puerta de apertura automática.
—Chicos, vamos —les pidió Usagi, mientras comenzaba a seguir al curioso robot.
El pequeño robot condujo al grupo hasta lo que parecía un centro de operaciones. Cómo todo el lugar, estaba invadido por la naturaleza, cubierto por maleza y pequeñas flores. El pequeño robot se metió por una especie de compuerta de apertura automática, y todo el lugar comenzó a operar de la nada. Lo que parecía una simple muralla, proyectó una imagen en lo que parecía una pantalla, mientras aparecía un pequeño controlador frente a él, al tiempo que las luces del lugar se encendían.
—¿Se supone que esto es tecnología de hace cien millones de años? —preguntó Touko, mientras hacía un gesto de sospecha— Este lugar es mucho más avanzado que la tecnología que conozco.
—¿Cuántas civilizaciones habrán pasado por este lugar? —preguntaba muy sorprendida Minako.
—No solo eso —les dijo muy seria la profesora Larch—. Esto podría ser tecnología de algún rincón de este universo.
—¿No me diga que cree en extraterrestres? —le cuestionó algo perspicaz Yamato.
—Si lanzas cinco monedas al aire, ¿cuántas salen cara y cuántas salen sello? —le preguntó Larch igual de perspicaz— Ahora imagina que son más de mil millones de monedas, ¿cuántas caerían cara y cuantas caerían sello? —ante aquella pregunta, Yamato no pudo responder.
—Nunca des algo por obvio —le aconsejó Iris—. Siempre existe la improbabilidad dentro de lo lógico.
—Creo que tienen razón —les respondió el joven algo nervioso—. ¿Pero por qué estará está base en un lugar tan apartado?
—Por favor, muéstrame el mensaje —pidió Usagi, completamente ajena a lo que sucedía.
En eso, en la pantalla comenzó a proyectarse un paisaje bastante particular. De fondo había montañas, y muy a lo lejos, lo que parecía un gran árbol.
—Ese es el monte Moon —comentó Steven—. ¿Qué hace una grabación de ese lugar aquí?
Pero el lugar parecía muy intranquilo, ya que se veía algo destruido. De pronto, comenzó a oírse una voz femenina.
—¿Esta listo? —desde la grabación se escuchó una voz muy aterrada— No tenemos tiempo, es lo último que podemos hacer.
—¿Puede que sea una grabación de hace mil años? —preguntó Touko.
—Existe la posibilidad —le respondió Iris.
En eso, en la pantalla apareció una mujer joven, quién parecía tener el cabello grisáceo y un traje blanco con franjas naranjas a los costados de sus hombreras, y una falda que le llegaba hasta el suelo, también color blanco.
—¡No sé quién escuchará o verá este registro, pero les pedimos perdón a todos por lo que haremos! —comenzó a decir la joven, quién hablaba casi llorando.
—¡Reina Serenity! —exclamaron al unísono Usagi, Minako y Makoto.
—¡Se los juramos, queríamos eliminar de una vez por todas a Arades y al escuadrón de la oscuridad, pero nos es imposible! —continuó rompiendo en llanto— ¡Sabemos que el sello no durará más de mil años como siempre ha sucedido! ¡Perdónennos nuestros herederos, por favor…! —pero antes de poder terminar, lograron ver cómo algo la atacó, dejándola en estado de shock.
—¿Dejando tu último testamento, estúpida? —se escuchó de una voz que se sentía escalofriante, mientras aparecía en pantalla un ser de facciones reptiloide— ¿A quién le ibas a dejar esto, a la nada?
De pronto, todos comenzaron a sentir un miedo muy extraño; era una mezcla de angustia y desesperación. Nadie entendía que pasaba, pero si alguien con tal poder caía como si nada frente a ¿ese reptil?, quería decir que…
—¡Arades! —exclamó desesperada Usagi— ¡Maldito, tú mataste a mi madre!
—¡Usagi, ¿estás segura que él es Arades?! —le preguntó muy asustada Iris.
—Es muy poco lo que recuerdo que aquella época, pero su presencia me produce impotencia —respondió aterrada Usagi.
—¿Tú viviste en esa época? —le preguntó muy extrañado N.
—Usagi es la reencarnación de la princesa Serenity —le respondió Minako.
—Debe ser alguna reacción de tu vida pasada entonces —comentó muy pensante.
En eso, lograron ver como un guerrero de cabello dorado y ojos celestes atacaba a Arades, mandándolo a volar lejos de la reina.
—Oye, ¿estás bien? —revisó los signos vitales de la reina, percatándose que estaba muerta— ¡Aurora!
—¡Voy de inmediato! —le gritó la susodicha, enviando a volar lejos a con quién peleaba, parándose al lado del joven— ¡Bardock, me tomará un tiempo revivirla, intenta alejar a los generales y a Arades!
—¡¿De nuevo dándome órdenes?! —le preguntó de forma sarcástica, mientras veía como no solo los generales, sino también muchos seres malignos se les acercaban.
Ahora quién veía atónito la escena, era Gohan.
—¿Un saiyajin… peleando en esta dimensión? —se preguntaba Gohan atónito.
—Gohan, ¿no crees que se parece a tu papá? —le preguntó Yamato muy sorprendido.
—Es verdad… ¿acaso será algún antepasado de mi padre?
—De lo que sí estamos seguros, es por qué Aurora nos pidió que viniéramos a este lugar —concluyó muy preocupada la profesora Larch—. Chicos, no hemos empezado nuestra lucha, sólo la estamos continuando.
El vídeo seguía transmitiendo, mostrando como Aurora lograba resucitar a la reina Serenity, mientras Ondine se las llevaba y Flora ayudaba a Bardock a detener a los miembros del escuadrón. De pronto, notaron como alguien tomó aquella filmadora, apareciendo una joven de cabellos celestes, el cual llegaba hasta sus hombros.
—¡Mew, llévate esto a donde Arades jamás pueda encontrarlo! —le suplicó desesperada la joven— ¡No queda más, sir Aaron se sacrificó en vano, se agotaron todas nuestras posibilidades de ganar! —volvió su atención al lente, y comenzó a decir— Soy Dani, la guerrera del fuego. Si algún heredero de sir Aaron llegase a ver esto, por favor perdónanos, creíamos que su sacrificio bastaría para terminar con esta guerra, pero no fue así. Confiamos en ti el futuro de todo lo que existe —y la imagen se apagó.
Todos miraban impresionados todo lo que habían visto. Era increíble ver cómo, aquellos generales que tenían el poder de un semidiós, los generales de la oscuridad, quienes los tuvieron contra las cuerdas en todo instante, trataban a sus ancestros como si de juguetes se tratasen. No solo eso, por fin habían visto el rostro de aquel ser que quería que sufrieran por la eternidad.
—"Borrado de mensaje completado" —se escuchó por los altoparlantes.
—¡No, espera, no quiero que la borres! —le suplicó acongojada Usagi, pero el sistema había vuelto a apagarse.
—La información más digna que teníamos… completamente borrada… —pensó angustiada Iris.
—¡Listo, mensaje enviado! —exclamó Sora conforme—. No se preocupen, antes de venir, Tomoyo me entregó la cámara donde filmó la batalla de Sakura. Qué envidia, puede conectarse a internet desde aquí… Quisiera tener una…
—¡Eres la mejor! —exclamaron Usagi e Iris al unísono, lanzándose a abrazarla con mucho entusiasmo.
—De… nada… —les agradeció medio ahogada.
En eso, el pequeño robot salió de la máquina, y le entregó a Usagi lo que parecía una pequeña pastilla rosada con un botón en medio de este, color amarillo.
—Reina Serenity, esto es para usted —dijo el pequeño ser artificial.
—¿Para mí? —muy extrañada, tomó la pequeña pastilla y el robot se fue— ¡Gracias por todo!
—¿Qué será eso? —preguntó muy intrigada la profesora Larch, mirando con mucha curiosidad el extraño objeto.
—Parece ser que tiene un botón —dijo muy despreocupada la rubia, presionando como si nada el botón.
Apenas lo presionó, este proyecto un holograma de golpe, asustando a Usagi, mientras dejaba caer el ahora más extraño aparato, y a los segundos apareció una joven desconocida para ellos.
—Me alegra mucho que este mensaje haya llegado a tus manos, princesa Serenity —decía muy triste, mientras llevaba por acto reflejo sus manos a su vientre—. Soy la reina Rin, y soy lo poco y nada que quedó después de la batalla contra Arades…
Todos miraban muy sorprendidos a aquella joven, sin entender cómo sabía de Usagi.
—Hace muchos años atrás, vino un joven llamado Ash, pertenecía al futuro, y con sir Aaron estábamos convencidos que él era el elegido para derrotar a Arades de una vez por todas. Cuándo llegó, nunca comprendimos por qué su visita, pero gracias a su vida en el futuro, la que nos contó con mucho orgullo, pudimos prepararnos de la mejor forma posible. Lamentablemente no fue suficiente, todos los que pelearon contra Arades y sus generales perecieron, no sin antes lograr sellarlos por segunda vez en el monte Moon. La base en la que se encuentran ahora tiene más milenios de los que puedan contar, pero es el único lugar donde Arades no puede acceder…
...
—… aquella fortaleza fue creada durante la primera batalla contra Arades, o es lo que cuentan los antiguos escritos, pero todo parece información confusa. Lo único real, fue que en ese lugar pudieron resguardar la vida del planeta o dimensión donde atacaba aquel ser maligno.
—¿En verdad puede albergar a tantas personas ese lugar, Hiragizawa? —le preguntó muy extrañado Shaoran.
—Así es —le respondía lo que parecía una imagen proyectada desde un tablero con extraños símbolos—. Lo que fui antes, el mago Clown, vivió aquel enfrentamiento. Era muy joven, pero cualquiera que pudiese enfrentar a Arades, tenía la misión de enfrentarlo.
—Eso quiere decir que si podemos traer a todos hasta Goldate —concluyó muy pensante la profesora Ivy—, ¿pero por qué no nos habrán dicho algo así desde un inicio?
—Es cierto —cuestionó igual de pensante Kakashi—. Seguramente, alguien más está manejando las cosas, y por alguna razón querían que todos participáramos.
—En aquel entonces, la batalla fue muy distinta a como lo han hecho hasta ahora —les comentó Eriol—. En ese entonces, peleamos de forma individualista, pero ustedes cambiaron esa fórmula, han trabajado en equipo desde el inicio.
—Ahora veo por qué Satoshi quería que nos mantuviéramos callados —comentó algo irónica Mikami—. Quería que todo fuera en comunión.
—Cuando Ash y los demás fueron por las cartas, en todo momento pelearon en equipo —comentó Tomoyo—. ¿Había algo que quería demostrar Satoshi?
—Mientras las personas sigan siendo egoístas, la maldad seguirá aumentando —reflexionó Eriol.
—Ahora comprendo aquella batalla —comentó una voz femenina que entraba a la sala—. Satoshi no había ido a pedirnos ayuda, había ido a prepararnos.
—Duplica —Shaoran la nombró algo sorprendido— ¿A qué batalla te refieres?
—El día que Misty y los demás le organizaron aquella pequeña celebración a Ash por su paso por Sinnoh, llegaron Satoshi y Sakura —comenzó a relatarles—. Yo no alcancé a ver la batalla, pero Misty me contó que Satoshi había retado a Ash y Gary a una batalla en equipo; él solo contra los dos.
—¿Y cómo terminó esa batalla? —le preguntó Shaoran muy expectante, notando muy extrañas aquellas palabras.
—Satoshi no les dio ni la más mínima posibilidad de hacer algo, la batalla fue rápida —les respondió muy preocupada—. Y cuando fuimos al monte Coronet, aquellos seres malignos nos quisieron atacar, pero gracias a que Satoshi nos hizo trabajar en equipo, los vencimos sin ningún problema.
—Él siempre los ha estado ayudando en todo —les comentó Eriol—, y lograron algo que hace mil años no fuimos capaces, derrotar a aquellos seres que tenían la fuerza de un semidiós.
—Olvidas a las guerreras elementales. No pudimos contra ellas —le recordó muy serio Shaoran.
—Olviden vencerlas, no podrán —les advirtió muy pensante Eriol—. Ellas tienen el mismo nivel de poder de un dios.
—No me sorprende, han barrido el suelo con nosotros desde un inicio.
—Ahora concéntrense en ayudar a Misty y las demás chicas, ellas son las únicas que podrán hacerles frente.
—Cierto, tienen el mismo nivel de los dioses —completó algo molesta Mikami.
—No me refería a eso exactamente —le negó Eriol, provocando que todos lo miraran muy extrañados—. A su tiempo lo sabrán.
—De todos modos, no creo que puedan hacer mucho —comenzó a decirle muy seria la profesora Ivy—. Misty y las demás niñas están en una situación de extremo cuidado, no pueden moverse.
—Es verdad —comentó muy pensante Eriol, guardando silencio por un momento—. Es una lástima que no pueda ir para ayudarlos, aún tengo muchas cosas que hacer aquí.
—Que conveniente —le gruñó Duplica—, tu allá muy cómodo y nosotros aquí gastándonos la vida peleando.
—¿Acaso es sobre el sujeto que fue a visitarte y no te dio su identidad? —le preguntó de forma capciosa Shaoran.
—Algo así —respondió cortante.
—¿Fue Serena quién te visitó?
—No —le negó a Shaoran.
—Entonces fue Satoshi —dijo rápidamente Duplica.
—Tampoco fue él —volvió a negar Eriol.
—¿Entonces quién te visitó? —ahora le preguntó muy extrañada Tomoyo.
—Alguien muy querido y odiado por Ash —aquella respuesta desconcertó a todos, sin que ninguno de ellos entendiera—. Li, ¿aún tienes el talismán que te entregaron?
—Así es —le asintió el aludido.
—Mientras llega la ayuda para Sakura y las demás, puedes usar las cartas Sakura para ayudarlas.
—Ya lo utilicé, no sirve para nada —le respondió con rabia Shaoran.
—Aquel talismán funciona con la magia que tengas —comenzó a explicar Eriol.
—Sellaron mis poderes, no puedo usar magia.
—El talismán funciona como un canalizador y transformador de magia, así que podrás usarlo aún con tus poderes sellados —le interrumpió Eriol a Shaoran—. Lamento no poder continuar hablando con ustedes, pero hablar entre dimensiones gasta más magia de la que debería usar. No se preocupen en todo caso, nos volveremos a ver —y la imagen de Eriol desapareció.
—¿Creen que el señor Goku vuelva a tiempo con esas semillas? —preguntó muy acongojada Tomoyo.
—Goku es consciente del sacrificio de Pikachu y Sakura —dijo con mucha seguridad Duplica—. Volverá a tiempo…
...
—¿Y cuándo iremos por las semillas? —le preguntó Caldina algo impaciente.
—Ahora puedo usar la teletransportación sin problemas —comentó con entusiasmo Goku—, así que podemos irnos ahora.
—Tengan mucho cuidado —les recomendó el maestro Roshi—. Arades también ha sido conocido como el ser imposible de vencer, y no creo que aquel título desaparezca de la noche a la mañana.
—¡No se preocupe maestro —le dijo el Pokémon con entusiasmo—, seguro encontraremos la forma de derrotarlo! —y luego volteó a ver a sus dos acompañantes— ¡Latis, Caldina, tómense de las manos, nos vamos!
—Mientras terminemos esto lo más rápido posible, podremos buscar una forma de derrotarlo —comentó Latis, mientras miraba a los ojos del Pikachu y tomaba de la mano a Caldina—. Primero lo primero, tenemos que ir por las semillas.
—Es verdad —le asintió Goku, para dirigirse hasta la pierna de Caldina y tocarla con su pata delantera derecha—. Luego nos vemos, maestro —y de la nada, desaparecieron.
—Sabíamos que esto pasaría tarde o temprano —pensaba en voz alta el maestro Roshi—. Es una lástima por esos jóvenes, pero los sacrificios para alejar la maldad de la vida de todos, siempre serán necesarios.
De una forma muy curiosa, Goku había logrado volver a dominar la teletransportación; más no podía hacer, pero era lo que necesitaba en un momento así. De a poco se va revelando lo sucedido hace mil años, logrando averiguar qué Arades era mucho más terrible de lo que podían llegar a imaginar. ¿Logrará Goku llegar a tiempo con las semillas? ¿Cuántos otros secretos revelarán las ruinas milenarias? ¿Quién habrá sido realmente la persona que visitó a Eriol, antes de la visita de Ash a la dimensión de Sakura? Todo esto y más, en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
