Hola a todos. Lamento haber posteado hoy el capítulo, pero no me sentía en muy buenas condiciones. Este capítulo tiene un pequeño toque de songfic, en concreto, de una canción de Card Captor Sakura; Tomo e. Es una canción de Tomoyo, y la encontré muy acorde a lo que quería escribir. Espero les guste el capítulo.
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Capítulo 66: "Una dura prueba que superar"
Todos se encontraban impávidos, nadie podía creer lo que sucedía, era una especie de milagro o algo por el estilo, ya que lo que veían era imposible que sucediera, y mucho menos de forma tan puntual. Lo cierto, era que Satoshi había salvado a Sakura del cobarde ataque a quema ropa de Giratina, ordenado por Cyrus.
—Hola Saku —le saludó el joven con mucho orgullo—. ¿Cómo has estado?
—Imposible… tú estás… —balbuceaba ida de sí Sakura, aún sin lograr dar crédito a lo que veía.
—Si —le asintió muy despreocupado—, estoy muerto.
—Sato… —de a poco iba despertando del trance, y en el momento que despertó, le gritó— ¡¿Qué cómo estoy?!
—¿Eh? —sin entender mucho la situación, Satoshi miró a la joven, muy extrañado, y cuando se dio cuenta, tenía ambas piernas de Sakura atrapando su cuello— ¿Por qué no traes ropa interior?
—¡¿Es todo lo que se ocurre preguntar?! —y completamente furiosa, Sakura lo lanzó de cabeza contra el suelo— ¡Maldito estúpido!
—¡Ayayay! ¡¿Qué estás haciendo?! —le preguntó muy asustado el joven, mientras veía como la joven se sentaba en su pecho, y comenzaba a jalar fuertemente del brazo— ¡No Saku, esa llave no, duele mucho!
—¡¿Y tú crees que a mí no me dolió tu egoísmo?! —le gritó entre lágrimas, dejando de tirar del brazo, ahora agarrándolo del cuello de la polera que llevaba— ¡Me dijiste que no harías ese conjuro, me mentiste!
—Lo sé, y perdóname por favor —se disculpó muy apenado el joven—. ¿Recuerdas que prometí que, jamás nunca nadie te haría llorar?
—¡Estúpido, nunca me importó si me hacías llorar o no! Yo solo… —la impotencia de Sakura era incontenible, a tal nivel que le dio una fuerte bofetada en mejilla derecha.
—Lo sé, la falta de confianza y la deslealtad —comentó Satoshi aún más apenado.
—Además me engañaste con Cynthia y Whitney el mismo día —le dijo aún más molesta.
—¡¿Cómo que cosa que?! —exclamó muy asustado— ¡¿De qué estás hablando?!
—¡Las dos me contaron todo, maldito! —le gritó aún más furiosa.
—¿Por qué habrán hecho algo así? —se preguntó muy extrañado, intentando disimular ignorancia— ¡Pero… sólo les di mis Pokémon, no hice nada más!
—¿Tú otra vez aquí? —se escuchó preguntar a Cyrus, mientras todos volvían la atención a él— Se suponía que te había eliminado.
—Lo siento mucho, pero no puedes matar a un muerto —le respondió Satoshi de forma engreída, mientras pensaba muy perplejo— ¡Si supiera que, si no hubiese calculado bien el tiempo, si qué hubiese muerto sobre muerto!
—¿Ya habías estado aquí? —le preguntó Sakura algo sorprendida.
—Apenas ese sujeto tomó control del guardián —le respondió Satoshi mientras se levantaba con Sakura—. Arceus me dio permiso de venir apenas ese sujeto había llegado aquí.
—Entonces Arceus realmente no nos contó todo —sentenció, mientras seguía acumulando rabia.
—¡Oye, no sé qué planes tendrás con el guardián, pero si no lo liberas por las buenas, no me dejaras más que obligarte a hacerlo!
—Sato, él es el líder del equipo Galaxy, Cyrus —le informó Sakura—, y el guardián se llama Giratina.
—¡¿Equipo Galaxy?! —soltó muy sorprendido— Ya veo. Aún con la paliza que le dio Ash, no aprendió.
—Muy por el contrario —se escuchó de la voz de Serena—, se alió al escuadrón de la oscuridad. Magma le entregó el poder de controlar a Giratina.
—Ah… Hola Serena —le saludó algo sorprendido—. Así que Magma.
—Disculpa —ahora se escuchó de parte de Lyra— ¿Así que tú eres quien me dio ánimos en las islas remolino?
—Entonces tú eres Lyra —le susurró algo sorprendido—. ¡Gracias por ayudarnos hasta este punto!
—¡Al contrario —exclamó muy sonrojada—, gracias por darme ánimos para seguir!
—No te preocupes —le respondió muy orgulloso, notándose una sonrisa muy segura en su rostro—, siempre ayudaré a quien así lo quiera —en eso notó la presencia de Paul, quién, a diferencia de la última vez, ahora lo miraba con odio—. ¿Qué haces aquí?
—Haciendo lo que tú deberías estar haciendo —y de forma muy amenazante, Paul lo agarró del cuello de la polera—. Puede que seas un gran entrenador, pero no vales más que eso —lo soltó, y se paró al lado de Sakura— ¿A qué viniste aquí, a hacernos perder el tiempo?
—¡Ja! Ya entiendo —río irónico el entrenador—. Les seré sincero, yo ya estoy muerto, y lo que suceda en el mundo de los vivos me tiene sin cuidado… pero las palabras de Arceus son las que realmente me tienen sin cuidado. No es la primera vez que lo desobedezco.
—Se más específico —le pidió algo sería Marina—. Si estás muerto y no te interesa el mundo de los vivos, ¿por qué te entrometes?
—El mundo distorsión está unido con el reino de Arceus, y aquel lugar también está siendo afectado por lo que hace ese sujeto —les explicó con una sonrisa burlona—. ¡Cyrus, la última vez que nos vimos no iba preparado, pero está vez —decía con mucha seguridad, mientras lanzaba tres de sus pokébolas de forma desafiante, y aparecían Machamp, Luxray y Floatzel—, no tendrás ninguna oportunidad!
—¿Qué piensas hacer Sato? —le preguntó muy extrañada Sakura— Floatzel podría hacer algo, Luxray solo tiene ataques eléctricos, mucho menos podría hacerle algo Machamp.
—No puedo creerlo —negó muy fastidiado Satoshi, llevando su mano derecha a la cara—. ¿Me despego un día de ti y se te olvida como pelear?
—¡¿Tienes que hablarme así frente a todos?! —le cuestionó muy ofuscada.
—Lo siento mucho —interrumpió de golpe Cyrus—, tengo muchas cosas que hacer. Podrán seguir hablando en el otro mundo —finalizó con voz maliciosa—. Esta vez asegúrate de acabarlos. Giratina, usa tu fuerza oscura.
—¡Floatzel, usa aqua jet! —y antes que pudiese moverse Giratina, el Floatzel de Satoshi impactó al Pokémon, comenzando a hacer fuerza.
—¿En serio crees que algo tan débil pueda botarnos? —Cyrus le preguntó algo sarcástico.
—No, pero me sirvió de distracción.
—¡¿Qué?!
—¡Floatzel, usa mordida! ¡Machamp, profecía! —gracias a la mordida, Giratina logró desconcentrarse de sus movimientos, logrando que Machamp atrapara con su vista— ¡Veamos qué harás ahora, perdedor! —celebró muy orgulloso Satoshi.
—¡Ja-ja-ja-ja! ¿De qué hablas? —preguntó riendo irónicamente Cyrus— En verdad pensé que harías algo, pero no eres más que un hablador.
—Luxray, onda trueno —ordenó en burla Satoshi, haciendo una pose de burla con sus brazos—. Sakura, Paul, no podré sólo con él. Se los suplico, necesito de su ayuda —dijo muy preocupado en voz baja.
—Sato… shi… —Sakura balbuceó su nombre muy sorprendida, más porque desde hace mucho no la llamaba de ese modo—. ¿No me digas que estás haciendo todo lo posible para que te odie? —se preguntaba muy sorprendida—. Tú… tú me trajiste a Paul a propósito… Porque sabias que me recordaría a ti, como eras antes… —la peli morada sacudió su cabeza— ¡Luego pensaré en esas cosas! —y volvió su atención a Satoshi— ¡¿Qué quieres que hagamos, Satoshi?!
—Logré paralizar a Giratina, y gracias a la profecía no solo anulé su ventaja de tipo fantasma, podrán golpearlo con lo que quieran si fallar —le avisó al grupo—. Chicos, si tienen que tirarle piedras con tal de derrotarlo, háganlo.
—¿Y tú qué harás? —le preguntó muy extrañado Paul.
—Yo veo que hago con lo que me queda… Pase lo que pase, suceda lo que suceda, no detengan el ataque por nada —les pidió el joven con rabia—. Sakura, Paul, cuídense los dos, por favor —y dirigió su atención a sus tres Pokémon—. ¡Cyrus, prepárate!
...
La situación en las ruinas milenarias se había convertido en algo exasperante, no parecía haber forma de darles cara a Reshiram y Zekrom; era como si ambos Pokémon legendarios hubiesen encontrado el método de hurgar en lo más profundo del alma de Gohan y Usagi, y usaran su poder oculto.
—¿Dónde estoy? —de pronto, Gohan se encontró en un lugar cubierto por la oscuridad— ¡Chicos, donde están!
—¿Cuánto valen tus amigos? — se escuchó una voz profunda de fondo.
—¡¿Quién eres?! —muy alarmado, el joven levantó su guardia.
—Esa es una pregunta que tú te debes responder. ¿Quién eres?
—¿Quién soy? —muy extrañado, gritó su respuesta—. ¡Mi nombre es Gohan!
—Noto mucha seguridad en tus palabras —concluyó la voz, al tiempo que aparecía un ser que era igual a él, formado gracias a su propia sombra, o eso parecía—. Yo soy tú, y tú eres yo.
—¿Yo soy tú y tú eres yo? —preguntó muy extrañado— ¡¿A qué te refieres con eso?!
—Tu curiosidad es fuerte —ahora le dijo aquel ser—. Vuelvo a preguntarte, ¿quién eres?
—Yo soy Gohan… y soy un guerrero —contestó muy serio.
—¿Y cuál es tu sueño? —ahora le preguntó aún más cerca de Gohan.
—¡Mi sueño es ser un importante investigador! —le exclamó con seguridad.
—No pregunté tu objetivo en la vida —le respondió con mucha seriedad aquel extraño ser—. No confundas tu objetivo en la vida con tus verdaderos sueños, joven Gohan.
—Si me lo preguntas de esa forma… Mi sueño es que los conflictos se solucionen sin necesidad de pelear.
—¿Esa es tu respuesta final?
—¡Por supuesto! —le exclamó con muchísima seguridad— ¡Por culpa de esta maldita guerra, mis amigos han resultado muy lastimados…! ¡Quisiera no tener que luchar contra nadie, no es justo que las personas sufran por culpa de unos pocos!
—¿Y cómo defenderás tu posición si no quieres pelear?
—No haciendo nada —le respondió con seguridad.
—Explícate.
—Arades, ese sujeto… No sé por qué peleará, pero si le hicimos algo malo, quisiera disculparme a nombre de todos.
—Es bueno ver que aún queda esperanza en los sueños de los humanos.
Al mismo tiempo, Usagi pasaba por algo similar.
—¡Profesora Larch, Iris, Gohan, Minako, Makoto! —les llamaba la joven de cabello largo, pero su alrededor parecía un lugar invadido por la luz.
—¿Ellos son tus amigos? —preguntó una voz igual de profunda— ¿Cuánto valen tus amigos?
—¿Quién eres? —preguntó algo aterrada Usagi, al ver que no había nadie— ¡¿Dónde estás?! ¡Muéstrate!
—Antes que nada, ¿sabes quién eres tú? —le preguntó aquella voz, al tiempo que aparecía un ser muy parecido a ella, creada por energía blanca.
—¿Quién soy? —preguntó muy extrañada— Mi nombre es Usagi Tsukino, tengo catorce años y voy en primero…
—Pregunté quién eras en verdad.
—¿Quién soy en verdad? —aquella corrección sorprendió mucho a la joven, respondiendo de forma nostálgica— La verdad, es que soy la princesa Serenity, aunque mis amigos me conocen como sailor moon.
—Vuelvo a preguntarte, ¿cuánto valen tus amigos?
—Si pudiera darles valor —comenzó a responderle—. ¡Valdrían mi alma, mi vida, mi corazón, mis sentimientos, todo!
—No hay dudas en tu respuesta —contestó aquel ser—. Si esos atributos desaparecieran de tu ser, tus amigos también sufrirían. ¿Serías capaz de sacrificarte, así significara el sufrimiento de ellos?
—¡Con que ellos estén bien, yo seré feliz! —respondió Usagi casi de forma instintiva.
—¿Le sirve de algo la felicidad a un muerto? —volvió a preguntarle—. Si tú murieras, tú no sufrirías, tus amigos lo harían.
—¿Entonces existe alguna forma de no hacerlos sufrir? —le preguntó Usagi con algo de miedo—. Si existiera algún modo que mis amigos no sufrieran bajo ninguna circunstancia, lo haría sin dudar.
—¿Esa es tu verdad?
—Como me suele decir Makoto, a veces la verdad duele mucho, y por eso hay que saber cómo conllevarla. Solo te puedo asegurar una cosa, ¡mi única verdad, es que haría lo que sea por mis amigos y mi familia!
—La base de la verdad es la sinceridad. Tus palabras son sinceras —le felicitó aquel ser.
De pronto, Gohan y Usagi se encontraron en lo que parecían las ruinas milenarias. Curiosamente, veían todo desde arriba.
—¡Gohan, por fin te encuentro! —exclamó aliviada Usagi mientras se le acercaba— ¿Estás bien?
—Si Usagi, gracias —le asintió con buenos ánimos—. ¿Dónde están los demás?
—Los demás están pasando su prueba —respondió una voz en el aire, al tiempo que volvían a aparecer aquellos seres.
—¡Ustedes de nuevo! —exclamó Usagi mientras levantaba su guardia— Respondan, ¿quiénes son realmente ustedes?
—Ellos son nosotros —le respondió Gohan.
—¡¿Son nosotros?! —exclamó muy sorprendida la joven— ¡¿A qué se refieren con eso?!
—Es simplemente eso, ustedes son nosotros y nosotros somos ustedes —respondieron ambos seres al unísono.
—Es verdad, es una prueba —se aclaró a sí misma Usagi, bajando de inmediato su guardia.
—Y la pasaron. Felicidades —respondió el ser de energía blanca.
—¿Qué la pasamos? —preguntó muy extrañado Gohan.
—No solo interpusieron la felicidad de sus amigos a la de ustedes, también prefirieron buscar una solución en vez de pelear —respondió el ser oscuro.
—Si hubiesen querido, nos habrían atacado, pero prefirieron buscar una solución en nosotros —completó el ser de energía blanca—. Es muy raro que alguien busque una solución en sí mismo, y ustedes si lo hicieron.
—¡¿Y los demás?! —preguntó muy preocupada Usagi.
—Ellos escogieron una forma muy distinta de pasar sus pruebas —respondió el ser blanco—. Sígannos —y partieron al interior de las ruinas, seguidos de Gohan y Usagi.
Con tan solo atravesar la estructura del lugar, pudieron llegar hasta los demás, y vieron a que se referían ambos espíritus, los demás luchaban arduamente contra ellos mismos. Todo el grupo se veía muy agitado, mientras que ellos mismos, o al menos sus cuerpos, no estaban ni exhaustos.
—¡¿Qué sucede aquí?! —exclamó muy sorprendida Usagi, al ver como sus amigos no podían con sus cuerpos— ¡Ya, no peleen más, por favor!
—¡No les harán daño! —también exclamó Gohan.
—No los escucharán —les dijo el ser oscuro.
—¿Quiénes están peleando con nuestros cuerpos? —les preguntó Gohan a los seres.
—Ustedes mismos, y a la vez no lo son —respondió el ser blanco.
—¡¿Qué significa eso?! —preguntó muy desesperada Usagi, ya que tanta respuesta en clave no la estaba ayudando en nada.
—Esa es una pregunta que ellos mismos deben responderse —le respondió el ser oscuro.
Mientras veían impotentes la batalla, o más bien, la prueba que les tenía Reshiram y Zekrom a los jóvenes, pensaban en cada palabra dicha por aquellos seres. ¿Que querrían comprobar? ¿Por qué estarían usando sus cuerpos para aquel cometido?
...
En el laboratorio de la profesora Larch, la situación era mucho más grave de lo que podían imaginar los demás. Tomoyo era la única presente consciente en aquel dormitorio; era la única consciente en esos segundos que, en cualquier momento, el plan de Shaoran podía ya no solo acabar con la vida de Sakura si no llegaban rápido con la ayuda, sino también con la de Kakashi, Mikami y él mismo.
—Por favor chicos, resistan… —pensaba la joven muy afectada, siempre intentando esbozar una sonrisa— Sé que no es mucho lo que puedo hacer en estos momentos, pero quisiera transmitirles lo que los demás sienten por ustedes, y por ti, amiga Sakura.
La luz del sol brilla entre las nubes derramando sus rayos. Ha comenzado la primavera.
Reshiram y Zekrom continuaban intactos, o al menos eso parecía, ya que no estaban ni cansados, seguían parados como si nada. Mientras los demás no podían continuar, estaban exhaustos, ni sus cuerpos se podían.
—Rendirse no es una opción cobarde —les aclaró muy serio Reshiram, quién continuaba dentro del cuerpo de Usagi.
—¿En verdad quieren enfrentar al escuadrón de la oscuridad? —ahora les preguntó Zekrom, quién continuaba dentro del cuerpo de Gohan.
—¡Si nos rendimos ahora, quiere decir que no podremos continuar nuestra batalla contra Arades! —le exclamó con rabia Yamato.
—Ya veo, se trata de eso —dijo Zekrom mientras miraba fijamente al grupo—. Con el poder que tienen no pueden contra nosotros, ¿y quieren luchar contra Arades?
—¡No tienen idea por lo que luchamos! —le exclamó con rabia Sora— Se suponía desde un inicio que nadie sufriría por un par de misiones que parecían sencillas, pero…
—Cada uno lucha por lo que cree correcto —le dijo Reshiram—. Realmente no lo sabemos, pero si creen que valen la pena aquellos por los que luchan, entonces deberían pensar en lo que ellos sentirían por ustedes.
—La empatía —resolvió rápidamente la profesora Larch—. Cada uno debe pensar en cómo se siente el otro y viceversa. Sincronía empática, la base de la sinergia afectiva.
—Veo que lo resolvió muy rápido, profesora Larch —le felicitó Zekrom—. ¿Entonces ahora sabe por quién peleas?
—Creo que la respuesta ahora es muy obvia —respondió con mucha seguridad la profesora.
Voy tras la voz de mi amiga. Ella siempre sonríe, regresamos a donde el sol brilla más.
—Ahora comprendo todo mucho mejor —pensaba Iris muy pensante—. Nosotros queremos recuperar a nuestros amigos, y la única forma de lograrlo, es luchando contra ustedes.
—Si aquello es en lo que crees, entonces quienes te acompañen, que lo hagan.
—Cada uno es dueño de su propia verdad —pensaba en voz alta Kenshin—. El sueño de cada uno debería ser compartido a todos; que quienes más te quieran sean igual de felices —envaino su katana, y se sentó en el suelo—. Sé que, si llego a morir, los demás sufrirán. No tiene caso pelear contra alguien que sé que no podré vencer.
—¿Te rindes? —le preguntó Reshiram muy serio.
—Muchas veces, analizar a tu rival es la mejor forma de vencerlo.
—Estoy de acuerdo —le apoyó Mugen, quién también enfundó su espada y se sentó en el suelo—. Creo que esto se llama escoger a tu rival, y veo que no puedo derrotar a una deidad —sonrió de forma irónica, y terminó—. No piensen que me estoy rindiendo o lo hago por mis seres queridos, simplemente esto está fuera de mis conocimientos.
—¿Qué están haciendo? —preguntaba Yamato muy sorprendido.
—Comprendo la situación —le respondió N, quién también prefirió devolver a Zoroak—. Comprendo a qué se refiere la profesora Larch.
—¿A qué se refieren? —preguntó muy intrigada Sora.
—Ustedes fueron escogidos desde un inicio —le respondía Touko, mientras también devolvía a Serperior a su pokébola—. Yamato, Sora, ustedes son los únicos que podrán contra Reshiram y Zekrom.
—¡¿Qué?! —exclamaron muy sorprendidos los dos jóvenes.
—¿Por qué nosotros? —preguntó Sora muy impactada.
—Porque Satoshi seguramente lo quiso así —respondió con una sonrisa Iris, mientras devolvía a Haxorus a su pokébola—. ¿Ustedes representan algo?
—¿Representar algo? —preguntó algo extrañado Yamato.
—Todos tenemos algo que nos identifica —le respondió Reshiram—. ¿No recuerdan lo que más los identifica?
—Amor —respondió Sora con seguridad, al momento que miró a los ojos a Yamato.
—Amistad —le acompañó con la misma seguridad el joven.
—¿Tienen lo suficiente para demostrar aquellos sentimientos? —les preguntó Zekrom.
— Pero… los emblemas… —respondió muy titubeante Sora.
—Lo siento, pero los emblemas no existen —completó muy desanimado Yamato.
Como si el camino fuera un invierno helado
Me animas y me ayudas incontables ocasiones.
Así como tú, quiero ser alguien
Que pueda dar ánimos a otros.
—¡No dejen que unos tontos emblemas hagan desaparecer sus verdaderos sentimientos! —les exclamó con mucha seguridad Minako.
—¡Sus sentimientos hacia sus amigos valen más que cualquier otra cosa! —le exclamó con los mismos ánimos Makoto— ¡Ustedes dos son los únicos que pueden terminar con esta estúpida prueba y salvar a Gohan y a Usagi!
—Chicos —agregó muy pensante Steven—, el amor y la amistad son sus atributos, lo único que deben hacer es dirigirlo hacia la persona correcta. Nunca pierdan lo que sienten.
—Es verdad —resolvió rápidamente Sora—. Mis sentimientos siempre seguirán intactos. ¡Birdramon!
—Jamás abandonaré a mis amigos, los apoyaré hasta el final —resolvió rápidamente Yamato—. ¡Garurumon!
—¿Entonces esa es su respuesta? —preguntaron al unísono Reshiram y Zekrom.
—¡Uno debe pelear por sus sueños, esa es la única verdad! —exclamaron con seguridad ambos jóvenes, al momento que Birdramon y Garurumon volvían a evolucionar.
—Es como la batalla contra Marte —resolvió la profesora Larch—. Sus emociones controlan sus poderes.
—De eso se trata la prueba de Reshiram y Zekrom —dijo bastante sorprendido N—. No sé refiere a nuestros propios sueños o nuestra propia verdad.
—Se trata de los sueños y la verdad de los demás —terminó Iris, al tiempo que aparecían en el campo de batalla Weregarurumon y Garudamon—. De ahí que Satoshi siempre quiso que peleáramos en equipo, que supiéramos luchar con un desconocido, confiando en él hasta el final… y supiéramos hasta los más escondidos y horribles secretos…
—La base de todo está en la confianza hacia el otro, y en comprender lo que siente el otro —volvió a resolver la profesora Larch—. Resonancia.
—Veo que están listos —dijeron algo más entusiasmados Reshiram y Zekrom.
—¡¿Estás listo, Weregarurumon?! —le preguntó con mucho entusiasmo Yamato.
—¡Cuando ustedes quieran! —respondió con entusiasmo.
—¡Esperen un momento! —gritó muy apenada Sora— Es que… bueno… eh…
—Te veo muy complicada —le comentó Zekrom—. Tu amiga no podrá luchar bien en este lugar. Salgamos afuera.
—¡Muchas gracias, se los agradezco, les prometo no molestar más! —se disculpó muy avergonzada Sora, haciendo repetitivas reverencias.
—Perdóname Sora —le pidió igual de apenada Garudamon.
—¡Qué poca vergüenza! —soltó algo fastidiada Iris.
De pronto, todo el grupo estaba en los exteriores de las ruinas, como si se hubiesen tele transportado.
—¿Ahora sí podrán luchar? —les preguntó Reshiram.
—¡Increíble, hicieron lo mismo que Palkia cuando nos trajeron aquí! —exclamó muy sorprendida Sora.
—Les sugiero que no pierdan el tiempo —les advirtió ambos, mientras todos veían como Gohan era envuelto en un campo de energía eléctrico y Usagi en un campo de energía de fuego de grandes proporciones, y estos al desaparecer, dejaron ver las verdaderas formas de ambos Pokémon—. Lucharemos en serio.
—¡Weregarurumon, ahora! —exclamó Yamato, así retomando la batalla.
—¡Garra de lobo! —y sin pensarlo dos veces, Weregarurumon se lanzó contra Zekrom con su garra, lista para acertar.
—Recuerda siempre analizar a tu oponente —le recordó el Pokémon eléctrico, mientras le lanzaba un rayo.
—Gracias por el consejo —y antes que asestara el ataque, el Digimon dio un gran salto quedando justo sobre Zekrom— ¡Terminaré ahora contigo!
—Nunca creas en tus pensamientos —le recordó, al tiempo que formaba un campo de energía eléctrico, el cual no sólo dio una fuerte descarga a Weregarurumon, sino también lo mando a volar—. En el momento que aprenden algo, lo olvidan al instante. Es un pésimo hábito que aún tienen los humanos.
—¡Garudamon, ánimo! —fue todo lo que gritó Sora.
—¿Así que representan el amor? Quiero comprobarlo —les desafió Reshiram.
—¡Alas de espada! —Garudamon comenzó a concentrar sus llamas en sus alas, y estás la lanzó en forma de ráfaga contra Reshiram.
—Hay una frase que dicen mucho los humanos —comenzó a decir el Pokémon de fuego—. El amor es la fuerza más grande que existe —y sin inmutarse, ejecutó un lanzallamas contra el ataque de Digimon, deshaciéndolo por completo.
—¡Es imposible, no pudo haber detenido esos ataques! —exclamó muy alarmada Sora.
Aún en caminos distantes.
Las nubes se alejan hacia el futuro.
—¡Rayo creciente! —apenas se escuchó el grito, notaron como varios rayos venidos de sailor Venus daban por el lomo de Zekrom.
—¡Trueno supremo! —y al mismo tiempo, sailor Júpiter atacaba por la espalda a Reshiram.
—¡¿Qué están haciendo?! —les preguntó muy extrañado Yamato.
—Sólo hacemos lo que creemos correcto —le respondió sailor Júpiter.
—¡Seguimos olvidando el objetivo de esto, el trabajo en equipo, y Usagi es nuestra amiga! —le respondió muy animada Sailor Venus— ¡Si ella no puede pelear, todos nosotros lo haremos por ella!
Algún día nos separaremos
Y comenzaremos con el futuro
Pero entonces seguiremos juntas.
...
Satoshi se veía muy serio, o al menos eso aparentaba, ya que había comenzado a sudar frío. En sus ojos gritaba angustia.
—Sakura, ¿de casualidad viniste con Slowbro? —le preguntó el joven muy serio, notándose una expresión muy confusa. Más parecía preocupado.
—Si —le asintió algo sería—. ¿Qué quieres hacer?
—Sabes que la parálisis no es ciento por ciento efectiva, así que cuando veas que vuelva a usar la fuerza oscura, haz que Slowbro lo deshabilite.
—Si… —le respondió algo temerosa— Haré lo que pueda.
—Paul, desde que conozco a Sakura ha tenido crisis cuando siente energía negativa o está en lugares oscuros. Tú deber es protegerla.
—No tienes por qué decirlo —le respondió con mucha seguridad—. Tú preocúpate por cumplir lo que te encomendaron.
—De acuerdo —le asintió mucho más aliviado—. Bien. Floatzel, necesito que sigas usando mordida. Machamp, tú concéntrate con tu lanzamiento vital. Luxray, usa tu rayo carga tanto como quieras. Rapidash, con tu carga de fuego bastará, la idea es que seas imposible de alcanzar para cualquiera —ante aquellas órdenes, los Pokémon simplemente asintieron—. Se los suplico, no se detengan ante nada. Es una orden —y volvió la atención a Serena—. Serena, tú con el profesor Birch, necesito que analicen cualquier movimiento de Giratina. Infórmennos de todo, incluso si miró hacia arriba.
—Como tú digas, Phil —le asintió Serena muy feliz.
—¿Phil? —preguntó algo desconcertado por como lo había llamado.
—Satoshi cometió muchísimos errores, creo que es hora que lo abandones —le pidió mientras le sonreía afablemente—. Creo que volver a usar tu verdadero nombre, hará que vuelvas a hacer lo correcto.
—Eso es algo que solo saben Sakura, Ash, Misty, Brock, Gary y tú… —el joven simplemente sonrió con ironía y le pidió a su amiga— ¡Je! Creo que Satoshi tendrá que seguir cometiendo errores —y cambió su atención al resto del grupo— ¡Me da lo mismo los métodos que usen, concéntrense en atacar con todas sus fuerzas!
—¿Qué tienes en mente? —le preguntó algo preocupada Marina.
—Simplemente que me ayuden a terminar mi misión —y terminó su atención en Cyrus—. Lamento la demora, pero cuando un grupo está muy disperso hay que reorganizarlo. Sabes más o menos a que me refiero.
—Si. Los subordinados por si solos son inútiles —le asintió muy serio Cyrus—. Podrías ser un gran capitán dentro del equipo Galaxy.
—Muchas gracias, pero no me gusta recibir órdenes de nadie —le respondió con cierto deje de superioridad—. Prefiero yo dar las órdenes.
—Notó un deje de egoísmo en tus palabras. Realmente te tienes mucha fe —le respondió mientras le daba una sonrisa ladeada.
—Como lo dijo Serena, Satoshi ha cometido muchísimos errores en su vida —se abrazó a Floatzel y le ordenó— ¡Aqua jet!
El joven en una actitud que parecía suicida, se dejó llevar por la técnica del Pokémon de agua directo contra Giratina, mientras los demás veían muy sorprendidos tan arriesgada maniobra.
—¿Qué está haciendo ese idiota? —se preguntaba muy abrumado Paul.
—Actos suicidas… Como siempre —le respondió muy molesta Sakura.
—Pero lo único que logrará, será salir muy lastimado —le cuestionó el profesor Birch muy preocupado.
—Será mejor que comiencen a concentrarse, ya comenzó el contraataque —les pidió Serena, quién miraba muy seria y concentrada los movimientos de Floatzel y Satoshi.
En eso, vieron como usando el cuerpo de Giratina, Floatzel cambió de dirección su ataque, quedando en lo más alto de dónde estaba Cyrus, hasta el segundo que Satoshi se soltó de su Pokémon de agua y comenzó a caer en picada contra líder del equipo Galaxy.
—¡Maldita sea, tu objetivo nunca fue el guardián! —le espetó con rabia Cyrus.
—¡¿Alguna vez cambié mi blanco?! —le preguntó de forma sarcástica Satoshi, casi llegando sobre el líder de los Galaxy, justo en el momento en que Giratina, con algo de dificultad logró moverse, quedando el joven sobre el lomo del guardián— Bueno, de nuevo a improvisar.
—¿Qué pretendes? —preguntó algo preocupado Cyrus.
—Trabajar con lo que tengo a mano —se afirmó con sus piernas con toda la fuerza que tenía, y comenzó a hacerle cosquillas a Giratina— ¡Vamos chiquitín, un poco de cosquillas no mató a nadie!
Curiosamente, ante la mirada desconcertante y atónita de los demás, Satoshi había logrado detener momentáneamente los movimientos de Giratina, quedando detenido en pleno aire.
—¡¿Van a atacar o se van a quedar mirando?! —les preguntó mientras los demás despertaban con el grito. El plan de Satoshi era él convertirse en un chivo expiatorio— ¡Floatzel, Machamp, Rapidash, Luxray! —pero se veía que sus Pokémon tampoco querían atacar— ¡Maldita sea, siempre tengo que hacer todo yo!
—¡Darkrai, bombardea a Giratina con bola de sombras! —ordenó después de unos segundos Paul, a lo que el Pokémon obedeció, lanzando una lluvia de bola de sombras por el lomo del guardián, impactando de forma directa y crítica, por fin logrando hacer daño.
—¡¿Qué hiciste?! —le exclamó muy espantada Sakura.
—¿No recuerdas la orden? —le preguntó Paul con algo de desagrado— En el campo de batalla no puede haber cobardía. Me decepcionas, esperaba más valor de ti.
—¿Valor? —muy pensante miró a la espalda de Giratina, notando como Satoshi seguía abrazado al Pokémon, comenzando a alcanzar sigilosamente a Cyrus— Es cierto… —comenzó a decir compungida— Sato siempre odió la falta de decisión y la cobardía…
—Sakura —le dijo Serena mientras le esbozaba una tierna sonrisa—, Satoshi no quiere cometer más errores, quiere volver a hacer todo de la forma correcta.
—Ya veo —dijo muy pensante nuevamente.
De pronto, Giratina volvió a comenzar a moverse de forma desordenada, comenzando a tratar de zafarse de Satoshi.
—Eres un poco más peligroso de lo que creía —sentenció Cyrus muy serio— ¡Giratina, fuerza oscura!
Aún si el futuro nos lastima y rompe nuestros sueños.
Quiero seguir con tu cariño y apoyo.
Quiero seguir siendo tu amiga.
—¡¿Otra vez?! —gritó Satoshi con rabia, al tiempo que dejaba caer una pokébola— ¡Togekiss, usa destello! ¡Quédate con Sakura suceda lo que suceda! —le pidió antes de terminar también fundido con la dimensión, y al siguiente segundo apareció el Pokémon hada.
—¡Sato! —Sakura gritó muy desesperada, parecía que el grito hubiese salido del alma, a lo que Togekiss se colocó a un lado de ella— ¿Qué pretende ese idiota? —en eso, comenzó a sentirse nuevamente una fuerte energía maligna en el ambiente, volviendo a provocar el ataque de ansiedad en la peli morada— ¡No… no otra vez…!
—¡¿Hasta cuándo seguirás con tu rastrera forma de pelear?! —le exclamó con rabia Paul, mientras volvía a abrazar a Sakura, pero en eso, Togekiss usó su destello, desvaneciendo la oscuridad alrededor de la joven— ¿Qué sucede?
—Que bien se siente — fue todo lo que dijo la joven, abrazándose fuertemente al regazo del joven.
—¡Señuelo! —se escuchó la voz de Satoshi de fondo, al tiempo que el Pokémon hada obedecía— ¡Todos dirijan sus ataques en dirección a Togekiss! —se escuchó gritar— ¡Y esta vez no duden!
Todos se miraban muy extrañados sin entender la estrategia del joven. ¿Ahora quería arriesgar a Sakura y a Paul?
—¡He peleado por mucho tiempo, he visto muchas estrategias de batalla, pero esto raya de lo absurdo y suicida! —exclamó Krillin muy dudoso.
—¡No pienso atacar donde están Sakura y Paul! —le gritó furiosa Marina.
—Confiemos en él —les pidió Lyra muy confiada—. Él nos ha demostrado que podemos confiar entre nosotros aún sin conocernos. Sé que sabe lo que hace.
—Pero… —intervino aún muy dudoso Krillin.
—¡Háganlo! —les gritó muy segura Sakura, quién levantó su rostro del regazo de Paul, mostrando una radiante sonrisa— ¡Él es nuestro mejor amigo y no podemos fallarle!
—Sakura… —susurró muy sorprendida Serena, para luego voltear a ver al grupo, quienes también veían muy sorprendidos la actitud de la joven, y concentrarse ahora en Dialga y Palkia— ¡Chicos, preparen su rugido temporal y corte espacial!
—¿Estás segura? —le cuestionó muy sorprendido Dialga.
—Satoshi confía ciegamente en que haremos lo que nos pidió, y yo… yo no quiero fallarle… —le contestó con algo de rabia contenida.
—Si esa es tu decisión, entonces lo haremos —acató Palkia, al tiempo que ambos preparaban sus ataques.
Y a los pocos segundos, comenzó a sentirse como la energía oscura volvía a invadir el ambiente. Pero algo extraño sucedió, en lugar de invadir todo el lugar, la energía estaba concentrada donde estaban Togekiss, Sakura y Paul.
—¿Qué está sucediendo? —preguntaba muy extrañado el profesor Birch— La energía sólo se concentra en un solo punto.
—¡Ya veo, para eso era el señuelo! —exclamó de golpe Marina— Pero no entiendo por qué concentrar el ataque en Sakura y Paul.
—¡Togekiss, relevo! —y de nada, como si fuera un acto de magia, en lugar de estar Togekiss, ahora estaba Satoshi— Sakura, Paul, lo siento mucho —y con todas sus fuerzas empujó a la pareja, cayendo pesadamente al suelo, alejándolos del radio de ataque— ¿Sabes por qué nunca te declaré lo que sentía, Sakura?
—Sato… —simplemente soltó al borde del llanto.
—Además de Ash, Misty, Brock, Gary y Serena, tú fuiste la única en soportarme… Simplemente tenía miedo de perder tu amistad… Que te rieras de lo que sentía… —el joven cerró sus ojos y le dijo, por último— Recuerda decirle a Slowbro que anule la fuerza oscura. Solo tendrás una oportunidad.
—Si… —y casi por inercia, Sakura sacó la pokébola de Slowbro dejándolo salir… y llevándose una gran sorpresa— ¡¿Lugia?!
No era ni mínimamente lo que tenían planeado. ¿Qué hacía Lugia con las pokébolas de Sakura?
—¡Eso es… imposible…! —comenzó a decir muy conmocionado Satoshi— Tú… estabas… con Duplica…
—¿Acaso el Spinarak que se puso a jugar en el laboratorio, era en realidad el Ditto de Duplica? —a lo que Lugia asintió en silencio— ¿Por qué lo hicieron?
—¡¿Puedes usar anulación para detener la fuerza oscura de Giratina?! —le preguntó rápidamente Satoshi.
—Por supuesto —le respondió el Pokémon—. Sakura, cuando me lo órdenes.
Y de la nada, Giratina dio de lleno en Satoshi, dejándolo muy lastimado, y al momento de salir, se percataron que Togekiss era quién estaba pegado al cuerpo del guardián.
—Así que… dragón fantasma. Qué coincidencia —celebró muy entusiasmado Satoshi, quién caía al suelo pesadamente— ¡Fuerza lunar! ¡Ataquen, maldita sea! —y apenas la combinación de ataques asestó, Giratina cayó pesadamente al suelo— ¡Ya!
—¡Lugia, anulación! —apenas ordenó Sakura, los ojos de Lugia brillaron, dando a ver en Giratina como si un pequeño calambre tuviese.
—El resto… será pan comido… —y terminado de decir, Satoshi cayó desmayado.
—Maldito idiota… —y casi por impulso, Sakura corrió hasta el joven— ¡Sato! —y apenas llegó, lo abrazó con fuerza— ¡Por favor, resiste!
—Tonta… te dije que estoy muerto… —le dijo entre quejidos, medio en burla.
—¡No me vengas con tus estupi… —pero en eso, notó como su mano derecha se desvanecía— ¡Sato!
—No grites… te tengo… al lado…
—¡Tú… tu mano… está desapareciendo! —le gritó casi al borde del colapso.
—Existe la posibilidad de revivir a Satoshi con las esferas del dragón… —le dijo Krillin muy serio, mientras se acercaba con Marina y Lyra—, pero si su alma desaparece, jamás volverás a verlo, ni en el otro mundo…
—¿Por qué… le das falsas esperanzas…? —le preguntó muy molesto Satoshi sin mirarlo— Pude volver a usar mi cuerpo… a cambio de no poder revivir bajo ninguna condición…
—Eso significa que… cuando termine la batalla contra Arades… —tartamudeo muy acongojada Sakura.
—No los volveré a ver… jamás…
—Qué situación tan conmovedora —de pronto todos voltearon a ver de dónde venía la voz, notando a Cyrus de pie junto a su Weaville— Cuchillada.
—¡Tortera, protección! —exclamó Satoshi de golpe, mientras lanzaba su última pokébola con mucha rabia y se levantaba con muchísima dificultad— ¡Tortera, cuida de todos!
—Te noto muy desesperado —le comentó fríamente el líder de los Galaxy, al tiempo que veía con mucha seguridad al joven— ¿Podrás proteger a tus otras dos amigas? ¡Golbat, ataque ala! —apenas salió el Pokémon de su pokébola, Golbat se lanzó contra las dos jóvenes.
—¡Marina, Lyra! —y en su desesperación, al ver a las dos jóvenes alejadas de la protección de Tortera, formó una esfera de aura en su mano derecha y la impactó contra el Pokémon, cayendo debilitado.
Todos vieron muy sorprendidos a Satoshi, quién tenía en su rostro una mezcla de desesperación y rabia. ¿Acaso también era un manejador de aura?
—Giratina, suficiente descanso. Acaba con ese sujeto —le ordenó Cyrus, mostrando mucha frialdad en su rostro.
Porque por ti, porque por ti
Quiero ser mucho muy fuerte
Cuando ríes, cuando lloras
Es un destello de primavera en invierno.
...
—Tienes una hermosa voz, Tomoyo —le comentó una voz muy conocida para la joven, quién entraba muy tranquila consigo misma.
—Gracias Duplica —le agradeció con una sonrisa mientras volvía su atención a Sakura—. ¿Estás segura de lo que hiciste?
—Yo no tengo la misma fuerza que los demás, ni tantos Pokémon —le respondió con mucha calma—. Disculpa si te metí en problemas. Cómo nos has ayudado desde que nos encontramos con Sakura, vi en ti la única persona en quien confiar.
—No te preocupes —le dijo muy despreocupada—. Si dejar que Lugia siga peleando con los demás, crees que ayude a mi amiga Sakura, entonces fue un honor ayudarte.
—Perdona que te pregunte, Tomoyo —le preguntó muy apenada Duplica—. ¿Qué significa Sakura para ti?
—Tú debes saber la respuesta —le respondió con mucha ternura la joven—. Creo que lo importante es lo que sienten todos por mi amiga.
—¿Lo importante? —le preguntó muy extrañada la joven.
—Sakura siempre ha pensado primero en el bienestar de todos, a ella le fascina ver feliz a todos, y es capaz de dar su vida por lograrlo.
—Si Sakura llegara a morir, creo que todos nosotros sufriríamos —le confesó muy triste.
—Por eso está luchando hasta el final, porque lo sabe —le respondió con los ojos cerrados—. Cree en que todos pueden ser felices.
—Pero eso es imposible —le cuestionó con algo de miedo.
—Ella sabe la verdad, por eso quiere seguir luchando por ese sueño —le dijo con muchos ánimos—. Ese es su deseo.
...
Todos veían horrorizados como Giratina golpeaba con su cola a Satoshi con mucha violencia, quién ya no reaccionaba a nada.
—Saku —comenzó a oírse en la mente de la joven la voz de Satoshi—, hice todo lo que pude para ayudarte. No le hagas pasar rabia a Paul, sabes que en el fondo es un buen chico. Cuídate mucho…
—No… por favor… —la joven lloraba desconsoladamente, pero esta vez parecía invadida por la rabia y la ira.
—Lyra —ahora se oyó en la mente de la peli castaña—, siempre cree en tu fuerza de voluntad… cree en que cualquiera sea tu acción, será significante para Ash, Dawn y Brock. Nunca pierdas tu ímpetu, y de la misma forma en que creíste en el verdadero valor de las alas arcoíris y plateada, quiero que creas en ti misma.
—No… no voy a dejar… no voy a… dejar… —comenzó a decir con algo de furia Lyra— No voy a dejarte solo… tú creíste en mí, y quiero que tus sentimientos tengan valor…
—Serena —ahora se oyó en la mente de la oriunda de Kalos—, gracias por tu sensatez. Dile a Iris que me perdone por no poder despedirme de ella. Y a los demás —ahora se oyó en la mente de todos—, nunca pude decírselos, pero gracias por su ayuda. Sin ustedes, no sé qué habríamos hecho.
Los demás oían con mucha rabia cada palabra. Satoshi se estaba despidiendo para siempre.
—Ash, amigo… hubiese querido verte en una situación muy distinta… espero que hayas tenido buenos resultados…
—¡Phil, tú no te irás de nuestro lado! —gritaron con mucha ira Sakura, Lyra y Serena— ¡Prepárate Cyrus!
Y de la nada, las tres jóvenes se lanzaron contra Giratina, impactando las tres en él, logrando alejar la cola del joven, y al tiempo se interponerse en el camino.
—¡Niñitas insolentes! —les gritó muy molesto Cyrus— ¡Pulso oscuro!
—¡Atrás las dos! —y sin pensarlo, Serena adelantó cinco pasos para intentar interponerse en el ataque, recibiéndolo de lleno mandándola a volar, siendo recibida en brazos por el Machamp de Satoshi, muy débil— Gracias Machamp… —le agradeció entre quejidos.
—¡Ya verás Cyrus, te demostraremos el poder de nuestro corazón, y la fuerza de nuestra alma! —exclamaron al unísono llenas de ira Sakura y Lyra— ¡Acabaremos contigo!
De pronto, se vio como una de las pokébolas de Marina se abría, dejando libre a Ho-oh, dejando a todos muy sorprendidos.
—¿Qué sucede? —se preguntaba muy extrañada Marina, quién no entendía por qué Ho-oh había salido.
Por alguna extraña razón, Lugia y Ho-oh comenzaron a danzar alrededor de las dos jóvenes, quienes los veían muy sorprendidas, al igual que los demás. Y cuando pudieron darse cuenta, Lugia envolvió con sus alas a Sakura, y Ho-oh a Lyra, apareció una extraña energía, plateada y dorada respectivamente, envolviéndolos, y de la nada, aquellas energías estallaron.
Cuándo la luz desapareció, Sakura y Lyra aparecieron envueltas por aquella energía, y una vestimenta muy distinta.
Todos estaban sorprendidos, más Marina; había sucedido algo que no esperaban; algo que no debía pasar. Eso era lo que todos creían. ¿Acaso Marina, realmente, no era la guerrera del fuego?
Esta historia continuará…
...
Y ahí quedó la sorpresa. Si no me vuelve a suceder ningún percance, los espero para el próximo sábado!
