Hola a todos. Estamos muy cerca de terminar este arco y comenzar el último de esta historia. Les recomiendo que se preparen para como terminará esto. Espero les guste.

Hasta el próximo sábado!


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Capítulo 67: "Jugando la última carta"

En otra situación, las cosas hubiesen sido distintas, pero en esos momentos solo el cuerpo lo era. Lo importante, y sin mayores dificultades, Goku había llegado al pequeño planeta donde vivía Kaiosama. El lugar se veía exactamente igual a como siempre: un pozo de agua, un viejo auto color rojo, y una pequeña casa.

—¡Kaiosama! —comenzó a llamar de forma persistente Goku— ¿Dónde estará?

Como si del dueño se tratase, decidió entrar a la casa, sin encontrarse con su maestro.

—Qué extraño —se preguntaba el ser amarillo, haciendo un gesto de extrañeza— Se supone que debería estar aquí.

—Sigues igual de irrespetuoso, Goku —le regañó una voz tras él— ¿No te han enseñado a tocar antes de entrar?

—¿Eh? —volteó algo extrañado la mirada, y vio a quien buscaba— ¡Kaiosama, no te encontraba!

—Estaba en la parte trasera de la casa —le respondió bastante molesto—. Así que esa es tu apariencia temporal.

—¿No le sorprende? —preguntó muy extrañado el Pikachu.

—Lo que me sorprende es que puedas soportar la gravedad de este planeta con ese cuerpo —le respondió algo incómodo—. Cómo sea… Kamisama me contó todo.

—No te noto muy sorprendido —comentó muy extrañado Goku.

—He vivido lo suficiente como para decirte que no es la primera vez que Arades pone en peligro la existencia de todo —le comentó muy serio.

—¿Ya lo sabías? —le preguntó muy sorprendido— ¿Y por qué no me dijiste nada desde un inicio?

—¿Querías ir directo contra Arades? —le preguntó algo molesto— Si no fuera por Ash, Elix hubiese acabado con todos ustedes. Ni siquiera le llegas a los talones a Arades.

—Es verdad —resolvió muy pensante—. Kamisama me dijo que Ash vino contigo —le comentó algo entusiasmado—. ¿Dónde está? No lo he visto.

—Le dije que se fuera —le respondió muy serio—. Le hice pasar las mismas pruebas que a ti, y las pasó más rápido que tú, Goku.

—¡¿En serio?! —exclamó muy sorprendido— ¡Eso es genial! ¡¿Qué tan rápido fue con cada una?!

—Las hizo todas al mismo tiempo —le respondió con algo de molestia en su tono de voz—. No sé qué clase de entrenamiento habrá tenido, pero de algo estoy seguro… No está feliz con el poder que tiene, y se notaba mucho en su expresión de angustia, cuando le dije que no tenía nada que enseñarle…

—Increíble —soltó muy sorprendido—. Se nota mucho que es hijo de Henry.

—Ahora está en el infierno… —comentó con algo de nervios— Creo que fue una mala idea…

—¿Por qué lo dices? —le preguntó muy extrañado.

—Fue a desafiar a todos… y bueno… —comenzó a responder muy titubeante— ¡¿Me vas a decir a qué viniste?!— le gritó algo desesperado, intentando cambiar de tema.

—¡Es verdad! — exclamó sobresaltado el Pikachu— ¡Necesito que me digas dónde están viviendo los Namekuseijin ahora mismo!

—¿Qué sucede? —le preguntó algo asustado Kaiosama, al ver la desesperación con que se lo pedía, a lo que Goku le contó lo sucedido con Sakura, las otras chicas, y la importancia de buscar al pequeño Namek—. Ya veo. Dame un segundo y te lo diré.

—Tengo entendido que ellos se fueron a vivir a otro planeta. Fue una lástima lo que le sucedió a su planeta —le comentó algo incómodo— ¡Lo positivo es que Gohan se va a alegrar mucho cuando sepa que podrá volver a ver a Dende, o cómo se llame! —terminó con mucho entusiasmo.

—¡¿Ya quieres callarte?! ¡No puedo concentrarme! —le reclamó furioso Kaiosama, haciendo que el Pikachu pusiera sus "manos" en su boca, y volviera a su búsqueda, para que después de unos segundos— ¡Por fin los encontré!

—¡¿En serio?! —exclamó muy feliz Goku.

—Se encuentran viviendo del otro lado de la galaxia, pero creo que con la teletransportación llegarás de inmediato —le contestó bastante orgulloso.

—¡¿Hacia dónde están?!

—Derecho para allá —le respondió, mientras le indicaba hacía lo lejos.

—Busquemos —y muy concentrado, el Pikachu puso la punta de su cola en su nuca, y se concentró en buscar.

—Kamisama me contó que hace años conociste al papá de Ash —comenzó a interrogar muy intrigado Kaiosama—. ¿Cómo puedes manejarte con ese pequeño cuerpo? ¿En verdad lograste controlar la teletransportación? Me sorprende que lo lleves como si nada…

—Kaiosama, ¿podrías callarte? —le pidió algo ofuscado—. No puedo concentrarme —volvió a concentrarse, hasta que después de unos segundos— ¡Por fin los encontré! —y se fue como si nada.

Supuestamente Goku no tendría problemas para encontrar al pequeño Dende, ¿pero lograrían reconocerlo con tal apariencia?


...


Tanto Marina cómo los demás estaban algo impactados por lo que sucedía. Se suponía que el anillo de fuego y Ho-oh eran los regentes de la joven de New Bark, pero, sin embargo, al igual que Lugia terminó siendo la regente de Sakura, Ho-oh terminó siendo la regente de Lyra.

Lyra vestía una polera manga larga rojo intenso muy ajustado, y su cabeza no era cubierta por nada. La rodeaba una tela traslúcida, la cual según el perfil como era mirada, reflejaba los colores del arcoíris, unas calzas que le llegaba pasado las rodillas, una pequeña falda que solo cubría hasta donde comenzaban sus piernas y unas especies de zapatillas amarillas las que parecían ser talladas en rayas rojas.

Sakura vestía lo que más parecía una blusa plateada y unos pantalones azules, los cuales le llegaban hasta los tobillos; parecían bastante ajustados, acompañados por lo que parecían telas traslúcidas, las que parecían brillar como la plata, las que partían desde el cuello de aquella blusa hasta donde terminaba está, y también parecía tener zapatillas blancas.

Sus ropas las hacían apreciar majestuosas, pero la expresión de sus rostros reflejaba una mezcla de miedo y preocupación.

—Esto… no puede estar pasando… —dijo muy asustada Sakura.

—¡Es imposible, Ho-oh es el Pokémon de Marina, yo no debería estar en esta situación! —exclamó muy asustada Lyra.

Los demás estaban en similar situación. No podían creer lo que sucedía.

—¿Será que nos equivocamos con nuestras teorías? —se preguntaba muy preocupado el profesor Birch.

—Hasta el momento nos hemos equivocado en todas nuestras teorías —agregó Ken, quién junto a Daisuke y Paildramon se unían al grupo.

—Los que me preocupan son Marina, Serena y Satoshi… o Phil, como quieran llamarle —decía muy serio Daisuke.

No era para menos, Marina veía impactada a Sakura y Lyra; no comprendía que sucedía. Había tomado la decisión de aceptar ser la guerrera del fuego, ¿y su camino, como le había dicho, se desvanecía como si nada?

En cambio, Serena yacía sin conocimiento en los brazos de Machamp. Igual condición se encontraba Satoshi… o Phil, quién yacía tirado en el suelo.

—¿Acaso… no soy quién todos creían? —se preguntaba Marina al borde de la angustia— ¿Mi camino no valía nada? ¿Acaso este es mi destino?

En cambio, Cyrus veía muy sorprendido a ambas jóvenes. Por algún motivo, le parecían más poderosas.

—Ustedes dos, no sé qué hicieron —les decía Cyrus muy serio—, pero si creen que podrán vencernos, están muy equivocadas —y sin mucho que avisar, Giratina volvía a atacar con su cola a Sakura, Lyra y Phil.

—¡Sakura, Lyra, demuéstrennos el verdadero poder de las aves legendarias de Johto! —gritó completamente desafiante Marina en forma de arenga.

—Marina —Sakura y Lyra miraron muy sorprendidas a la joven, quién parecía mirarlas con una expresión de seguridad— ¡Sí!

—Lyra, haz todo lo que yo te diga —le pidió muy concentrada Sakura.

—Perdóname, jamás he peleado por mi cuenta —dijo muy apenada Lyra.

—¡Concéntrate en la batalla, después dame todas tus disculpas! —le ordenó muy seria— ¡Levanta tu brazo derecho con tu mano abierta y concentra tu energía!

—¡¿Y cómo se hace eso?!

—¡Enfoca tu ira! —y antes que la cola de Giratina volviese a asestar, un golpe de aire lo alejó— ¡Bien hecho! —le celebró muy entusiasmada, para después mirar al grupo— ¡Profesor Birch, llévense a Phil y a Serena de este lugar, con Lyra detendremos a Cyrus!

—¿Están seguras? —les preguntó muy poco convencido.

—No sabemos que pueda suceder a partir de ahora —le respondió muy seria la entrenadora de Ecruteak—. Algo si es seguro, es que Phil se sacrificó para tener esta ventaja contra Giratina, y no pienso desperdiciarla.

—De acuerdo —y el profesor partió corriendo hasta donde estaba Phil con la idea de salvarlo.

—¿En verdad creen que los dejaré ir sin más? ¡Weaville, ataque rápido!

Parecía un pequeño instante, pero sin que se percataran, el Pokémon de hielo estaba a unos centímetros del profesor, siendo interceptado por lo que parecía una sombra, quién hizo caer al Weaville sin conocimiento.

—¡Excelente trabajo Paildramon! —le celebró con mucha seguridad Daisuke.

—Eso estuvo demasiado cerca —comentó algo perplejo el profesor.

—¡Profesor, rápido! —le dijo algo apurado Ken, quién se apareció por su espalda— ¡Es verdad lo que dice Sakura, solamente ellas podrán detener a Cyrus!

—Es una lástima —reflexionó con algo de rabia el profesor de Hoenn, mientras tomaba en brazos al joven inconsciente—. Nosotros deberíamos estar luchando, no ustedes…

—Es la oscuridad que tienen todos los adultos, sin excepción —le respondió Cyrus de forma muy fría—. Ustedes no hacen más que contaminar la naturaleza, contaminar mentes… El mal de crecer, es creer saber lo que hacen, pero solo miran por ustedes…

—¡Tú no tienes más que un estúpido pensamiento, y dentro de ese también estas solamente tú! —le reclamó Sakura ante la ironía de sus palabras.

—No —le negó muy serio—. Mi meta va en que cada uno pueda hacer lo que quiera; todo se basa en el respeto y la armonía pérdida.

—Ni siquiera entiendo que estás tratando de decir —le comentó algo confundido Daisuke.

—Significa que te queda mucho que ver, pequeño —le comentó Cyrus mientras lo indicaba—. Giratina, pulso oscuro.

Sin tiempo a reacción, más por la velocidad del ataque, vieron cómo este impactó levantó una gran cortina de polvo, siendo desecha casi al acto por Dialga y Palkia, quienes aparecieron frente al joven.

—¿Ustedes también? —les preguntó Cyrus muy sorprendido.

—Tú no eres quien para decidir cómo deben funcionar las cosas —le recriminó Dialga.

—Si las cosas funcionan de tal forma, debes dejar que las cosas se adapten con el tiempo —ahora le recriminó Palkia—. ¿Pretender que las cosas cambien de la noche a la mañana?

—No eres más que un sujeto con aires de dictador —lo definió Sakura con mucha rabia—. Cualquier acción que signifique eliminar una vida, cualquiera sea la forma que tenga, sólo para beneficios de una ambición, debe ser eliminada.

—No creo en que una vida valga más que otra, es simplemente selección natural —con una mirada muy despiadada miró a Marina, y continuó—. Muy al contrario de Magma, que, pese a que odia a los humanos, aún tiene fe en ustedes —aquellas palabras sorprendieron a todos, salvó a Sakura—. Ahora me preguntó, ¿qué guerrera del fuego será más útil?

—¿De qué estás hablando? —le preguntó Lyra, intuyendo algo muy malo.

—Giratina, prueba a esa niñita —le ordenó—. Pulso oscuro —y como la vez anterior, Dialga y Palkia redujeron el ataque a nada, muy lejos que antes impactara.

—No hay caso contigo —dijo muy molesto Dialga.

—La mejor solución, será eliminarte —concluyó Palkia igual de molesto.

—No deberían cantar victoria tan rápido —les dijo de forma maliciosa, para después dejarse escuchar un fuerte grito de Marina, quién voló muy lejos del grupo, cayendo con violencia al suelo. El Golbat de Cyrus había atacado por la espalda de forma sigilosa.

—¡Togekiss, ve a proteger a Marina, rápido! —le pidió Sakura muy desesperada— ¡Oye, tú estás peleando contra nosotras!

—No te preocupes por ella, sólo estoy haciendo mi selección natural —decía Cyrus mientras sonreía de forma maliciosa.

—¡Lyra, tus manos al frente! —le ordenó nuevamente Sakura— ¡Deja que el resto lo haga Ho-oh!

—De acuerdo.

Las dos jóvenes levantaron sus brazos hacia adelante, apuntando directamente a Cyrus y Giratina, con sus manos abiertas, pero más no sucedió.

—¿Qué sucede? —se preguntaba muy extrañada Sakura, mirando sus manos y las de Lyra, intentando encontrar una respuesta.

—Esto será interesante —en la voz de Cyrus se volvía a escuchar la seguridad en su triunfo, volvía a mirar por encima a todos—. Giratina, aplástalas con tu cola.

Las jóvenes veían muy asustadas como la cola de Giratina caía con mucha fuerza e impulso sobre ellas; estaban por terminar como Phil. A lo único que atinaron fue a abrazarse fuertemente, cerrando sus ojos con mucha fuerza, muy asustadas, hasta que sintieron que el ataque había dado en alguien más.

—¡Paildramon! —tanto Daisuke como Ken estaban muy sorprendidos por la velocidad de reacción del Digimon, quién usó su cuerpo como escudo, recibiendo el ataque en su espalda.

—¡No dejaré que les hagas daño! —dijo muy rápido el Digimon.

—No… por favor… —decía algo abrumada Sakura mientras descubría su rostro— ¡Dialga, Palkia…!

—¡Sakura, dijiste que esto lo solucionaremos nosotras! —le gritó Lyra— ¡Dialga y Palkia no pueden caer, ¿qué haremos si los derrotan?!

—No podremos salir de aquí, y no podremos ayudar a Sakura y los demás —respondió Paildramon con voz seca.

—Eso será interesante —decía de forma maliciosa Cyrus, mientras lanzaba una nueva pokébola—. Honchkrow, canto mortal a Palkia.

Apenas salió de la pokébola, el ave siniestra dio un fuerte graznido, provocando que un extraño círculo rodeara tanto a él como a Palkia. Quienes sabían los efectos de aquel movimiento, quedaron abrumados.

—¡¿Qué hiciste, estúpido?! —le gritó con furia Sakura.

—¿Tengo que repetirlo de nuevo? —preguntó con cierta ironía el líder de los Galaxy— Esta es mi selección natural.

—Disculpen la ignorancia, ¿pero que hizo con exactitud? —preguntó Krillin muy intrigado.

—Canto mortal —le respondió el profesor Birch—. Si después de un tiempo no ha terminado una batalla, ambos Pokémon caerán debilitados.

—¿Qué significa eso? —preguntó aún más enredado el joven calvo.

—Cyrus sabe que, pese a todo, Palkia no es fácil de vencer. Si no terminamos esta batalla antes que el canto mortal haga efecto, Palkia caerá.

—¡¿Significa que nos quedaremos aquí para siempre?! —ahora gritó más asustado Krillin.

—No hasta que Palkia se recupere… Su idea es que no podamos salir de aquí. Cyrus quiere encerrarnos tanto tácticamente como sicológicamente.

—Eso significa que Goku no podrá volver con las semillas… —pensó con rabia— ¿No hay alguna forma de evitarlo?

—Volviendo a Palkia a su pokébola, pero la tiene Misty —le respondió con mucha seriedad el profesor—. De haber sabido que algo así sucedería, hubiésemos traído sus pokébolas.

En algún segundo, sin que se percataran, Cyrus volvía a tener la ventaja en la batalla. ¿Pero qué habrá sucedido con Sakura y Lyra que no pudieron contraatacar?


...


En las ruinas milenarias, la situación no parecía muy distinta. Tanto Reshiram como Zekrom continuaban con su prueba, mientras los demás, en base a sus propias conclusiones, continuaban luchando, por desgracia, en vano.

—Algo no estamos haciendo bien —pensaba muy preocupada Touko—. Se suponía que después de la batalla contra el equipo Plasma, Reshiram y Zekrom tenían todo resuelto.

—¿Crees que, en parte, nosotros somos parte de la solución? —le preguntó N, muy extrañado por tal conclusión.

—Según ambos, la única que pasó la prueba fue la profesora Larch —comentó muy pensante Steven—. Nunca los enfrentó. ¿Será que algo tan sencillo como un par de palabras terminen con todo?

—Ellos están enjuiciando nuestra verdad y nuestros sueños —le recalcó Iris—. Ningún individuo es igual a otro… Seguramente eso solo funcionará con la profesora.

—Ya veo —Steven observó muy pensante el cómo se desarrollaba la batalla, notando que, por alguna razón, se veía más equilibrio en los jóvenes y Digimon—. Si es así, entonces ayudaré en la batalla. Soy el campeón de Hoenn, es lo mínimo que puedo hacer —tomó una de sus pokébolas con toda intención de lanzarla — ¡Metagross, sal…!

—¡Steven, no lo hagas, sabes que está prohibido en estos momentos! —le reclamó algo molesta Iris— ¡La energía de la mega evolución solo nos delatará…!

—¡¿Y qué quieres que haga?! —le preguntó algo desesperado el joven peli plateado.

—Observar y confiar —le respondió—. Nosotros no tenemos nada que demostrar, pero ellos si lo sienten. Ellos han pasado por mucho más que nosotros… No solo pelean por ellos mismos, ellos pelean por alguien más…

—¿Lograste darte cuenta? —le comentó la profesora Larch con una sonrisa que demostraba seguridad.

—Ellos no solo pelean porque quieren liberar a Gohan y Usagi —ahora completó Kenshin—. Ellos están haciendo lo que creen que ellos harían.

—También quiero un motivo para luchar —se decía Iris algo compungida—. Cómo Serena, no somos más que las protegidas y ayudantes de nuestros amigos… —sin mediar mucho, la líder de gimnasio corrió hasta donde estaban luchando sorprendiendo a todos, haciendo detener la batalla— ¡Yo también quiero que me prueben!

—¡¿De qué estás hablando Iris?! —le preguntó muy sorprendida Sora.

—No estoy cien por ciento segura sus motivos reales para continuar, eso incluye a Gohan y Usagi —comentó muy pensante Iris—. Pese a todo, los dos son de mente fuerte… Algo me dice que también son conscientes de la prueba que les están imponiendo.

—¡¿Lo dices en serio?! —Minako le preguntó muy sorprendida por tal conclusión.

—Jamás en ninguna leyenda ha cambiado el objetivo de Reshiram y Zekrom, probar los sueños y la verdad de las personas —les comentó N, quién se les acercó con mucha tranquilidad—. Con Touko no tenemos que pasar por esta prueba, simplemente estamos ayudándolos. El objetivo, según creo, siempre fue acercarlos a Reshiram y Zekrom.

—¿Pero con que motivo? —le preguntó Yamato igual de extrañado.

—¿Tendrá algo que ver con la presencia de la reina Serenity en esta dimensión? —le preguntó muy perspicaz Makoto.

—Los felicito, están usando sus sentimientos, no sus pensamientos —les dijo Reshiram—. Acertaste. Tiene mucho que ver, y a la vez no.

—¿Qué significa eso? —le preguntó muy extrañada Iris.

—Todos quienes han aceptado nuestra prueba, han pasado por el mismo procedimiento, pero no muchos la han pasado —contestó Reshiram.

—Los sueños y la verdad de los humanos suelen ser individualistas, y aun pensando en terceros, prefieren privilegiarse a sí mismos —completó Zekrom—. Están quienes quieren ser héroes solo por reconocimiento o riquezas, sin importarles su alrededor, y quiénes lo hacen por sentido moral, como si fuese parte de sus vidas, sacrificándose a sí mismos.

—Tanto Gohan como Usagi preferirían sacrificarse y desaparecer del mundo, no les interesa reconocimientos ni cosas por el estilo… —resolvió Iris— ¿Fue por eso que los escogieron?

—No —le negó Zekrom—. Fue solo casualidad encaminada por la curiosidad de ambos.

—Ya veo —Iris guardó silencio unos segundos, y prosiguió—. Las pruebas para todos siempre serán distintas, no todos tienen los mismos sueños y la misma verdad… No sé si será mi sueño, verdad o ninguna de las dos cosas, pero deseo serles de mucha utilidad a mis amigos.

—¿Y cómo lo demostrarás? —le preguntó muy serio Reshiram.

—No lo sé… Ni siquiera sé por dónde comenzar —le respondió algo triste.

—Entonces cuando tengas tu respuesta, podrás desafiarnos —dijo Zekrom—. Tus sentidos son fijos, pero tus sentimientos son confusos.

—¿Continuamos? —les preguntó Reshiram.

—¡No! —les gritó Minako y Makoto al unísono, deshaciendo su transformación de sailor scout.

—¡¿Qué… les pasa?! —les preguntó muy asombrada Sora.

—Es verdad lo que dice Iris —le respondió Makoto, esbozando una sonrisa de satisfacción—. A veces, la respuesta más obvia es la correcta.

—Conocemos muy bien a nuestra amiga Usagi, y sabemos que ella no querría pelear para solucionar las cosas —le respondió Minako.

—Rendirse no es de cobardes, simplemente es la comprensión de elegir la batalla correcta —dijo Iris, mientras miraba al resto del grupo, y volvía su atención a Reshiram y Zekrom—. Ellos pasaron la prueba porque cedieron su puesto a quienes confiaban, ¿no es así?

—Tu misma lo mencionaste —le dijo Zekrom—. Los sueños y la verdad siempre serán distintos para cada uno, pero lo más importante, es intentar comprender los del otro.

—¡Reshiram, ¿podrías volver al cuerpo de Usagi, por favor?! —le exclamó Minako, notándose una voz cándida.

—¡Te lo pedimos, por favor! —ahora le pidió Makoto.

—¡Cómo digan! —de pronto, el gran cuerpo del Pokémon de la verdad comenzó a rodearse de un aura de fuego, y cuando esta se disipó, volvió a aparecer la joven.

Ambas jóvenes miraron con mucha paz a su amiga, se le acercaron, y la abrazaron fuertemente.

—Amiga, no sé si nos puedes escuchar —le dijo Makoto—. Gracias por todo, me has hecho muy feliz desde que te conocí, más cuando nadie se me acercaba porque me tenían miedo. Quédate con nosotros.

—Usagi, eres la mejor amiga que cualquiera quisiera tener… —ahora le dijo Minako— Lamento los malos momentos que te hemos hecho pasar. Nunca nos dejes, lo eres todo para nosotras.

—¿Ella las necesita, o ustedes la necesitan a ella? —le preguntó ahora Reshiram.

—El cariño es recíproco. Somos un equipo —le respondieron al unísono ambas sailor scout.

— Ya veo, entonces no son capaces de despegarse de ella. Son unos seres egoístas —y de la nada, una fuerte ráfaga de viento mandó a volar a ambas jóvenes cerca de Iris—. Mientras no aprendan a despegarse de su alrededor, jamás podrán lograr nada. Sus sueños se basan en la posesión, y su verdad no es más que una ilusión.

—Podrán simbolizar lo que quieran, pero jamás lograrán comprender lo que realmente significan las cosas —les dijo Zekrom mientras preparaba su ataque más poderoso—. No muchos han pasado esta prueba, y ustedes no serán la excepción.

Todos miraban muy sorprendidos como Zekrom se elevaba al cielo y se rodeaba de energía eléctrica, y como si nada, se lanzó contra Yamato y Sora.

—Esto terminará rápido. ¡Rayo fusión!

—¡Chicos, cuidado! —y de forma muy temeraria, Iris se lanzó contra Yamato y Sora, sacándolos de la trayectoria del ataque.

Había sido horrible lo que había sucedido. Iris había recibido directamente el ataque de Zekrom, quién fue mandada a volar electrocutada a gran velocidad, terminando en una de las murallas de las ruinas, la cual se destrozó apenas se estrelló.

—¡Iris! —se escuchó el grito unísono de todos.

Muy preocupados y asustados, todos fueron a ver su estado. Tuvieron que retirar los escombros que la cubrían, los cuales eran bloques bastante pesados. Cuando por fin lograron dar con ella, notaron que estaba muy lastimada; no solo su piel tenía graves quemaduras, también se veían su brazo derecho y su pierna izquierda fracturadas. La joven no tenía conocimiento; tal vez, siquiera seguía con vida.


...


Gracias a la teletransportación, Goku había llegado en un segundo hasta el planeta donde habitaban actualmente los Namekuseijin. El ambiente no parecía muy distinto a su antiguo planeta, de hecho, compartían el mismo clima, lo que ayudaba a que su flora y fauna continuara intacta.

—Increíble, este lugar se parece mucho a Namekuseijin —comentó muy sorprendido Goku, mientras admiraba el paisaje, y una pequeña aldea a la que había llegado—. Será mejor ir ahora por Dende, no hay tiempo que perder.

Apenas se introdujo a la aldea, pudo ver como la vida cotidiana que llevaban desde hace mucho, se veía interrumpida por tan extraño ser, o sea, él mismo.

—¡Increíble, todos son muy parecidos a Piccolo! —comentó mirando con mucha curiosidad a su alrededor.

—¡Oye tú, largo de aquí! —apenas dio la vuelta el Pikachu, notó como uno de los aldeanos tenía lista una pala para aplastarlo, logrando esquivarlo por muy poco.

—¡Espera un segundo, no soy malo, soy Goku! —le explicó muy asustado— ¡Vine por un niño llamado Dende!

—¡¿Plagas parlantes?! ¡Lo que nos faltaba! —y con mucha decisión, el namek continuó persiguiendo al Pikachu, quién huía desesperado de la herramienta de trabajo y el agricultor.

—¡Que no soy una plaga, soy Goku! —continuaba gritando desesperado, huyendo como alma que persigue el diablo.

De pronto, una gran multitud comenzó a reunirse, unos intentando ayudar a atrapar al roedor, otros simplemente mirando.

—¡¿Qué sucede aquí?! —se escuchó de fondo la voz de un anciano, provocando que todos se detuvieran y le prestaran atención.

—¡Gran patriarca, esa cosa llegó de la nada! —le respondió el "descubridor" del extraño ser— ¡Intenté eliminarlo, pero es demasiado escurridizo!

—¡¿Así que escurridizo?! —el anciano miró con mucha atención y suspicacia al roedor— Jamás había visto un ser como tú… Lo mejor será eliminarlo —dijo mientras lo agarraba de la cola—. Si hay más como tú, podría ser peligroso para nuestros árboles. No me voy a arriesgar —y procedió a llevárselo.

—¡Gran patriarca, no soy nada de lo que dice, soy Goku! —comenzó a gritar con desesperación el roedor, mientras intentaba liberarse— ¡Vine por qué necesito de su ayuda!

—¡¿Dices que eres Goku?! —le preguntó muy extrañado el patriarca, levantándolo a la altura de su rostro.

—¡Así es! —le contestó menos desesperado— ¡Necesitamos de los poderes curativos de Dende!

—¿Y cómo me demostrarás que eres el saiyajin que derrotó a Freezer y no una plaga? —le preguntó de reojo— Te veo más como un animal alienígena.

—¡No soy ninguna de esas cosas, estoy en el cuerpo de Pikachu, cambió su cuerpo por el mío por la misma razón por la que vengo a buscar a Dende! —le contó Goku algo menos desesperado.

—¿Y cómo sabes de Dende? —el gran patriarca seguía sin estar muy seguro de lo que le decía el roedor.

—¡Cuándo Gohan, Krillin y Bulma llegaron a su planeta, lo rescataron del ataque de los hombres de Freezer y se hicieron muy buenos amigos…! O al menos eso me contó Gohan… —ahora dijo con algo de duda— ¡Gohan me dijo que tenía poderes curativos…! Además, necesitamos de alguien que mantenga las esferas del dragón —terminó de decir muy sufrido.

—¡Jajajaja! —comenzó a reír el gran patriarca mientras lo soltaba— En verdad eres tú.

—¿Eh? —Goku no entendía muy bien que pasaba, pero algo si era seguro, es que parecía que esperaban su llegada.

—¡Lo sentimos, ya nos habían contado que aparecerías con este cuerpo! —le comentó de forma burlesca el gran patriarca.

—¿Y por qué hicieron esto? —les preguntó de forma ingenua el Pikachu.

—¡Solo queríamos hacerte una broma! —le respondió con tono travieso.

—¡Qué malos! —les refunfuñó bastante molesto.

—Malo es lo que nos contó Kamisama —le respondió el patriarca, mientras lo volvía a dejar en tierra firme—. Nos hemos mantenido en contacto desde que aquellos viajeros dimensionales llegaron a tu planeta. Kaiosama nos ha tenido informados constantemente.

—Qué extraño, Kaiosama dijo que no sabía exactamente dónde vivían —se dijo muy extrañado Goku.

—Lo que haya sucedido hace mil años, lo desconocemos —le comentó muy serio el patriarca—. No estamos seguros de como esos sujetos se enteraron de las esferas del dragón, más cuando hace mil años las esferas solo existían en la tierra.

—Es muy poco lo que sabemos también, gran patriarca —le comentó muy serio Goku—. De algo si estoy seguro es que, si ese sujeto llega a triunfar, será el fin de todo.

—Lo entendemos —le asintió el líder namek—. Sé que Dende les será de muchísima utilidad. Además, creo que se alegrará de ver a sus amigos —miró tras él, y llamó al aludido—. Dende, tú deber es dejar en alto a los Namekuseijin es esta difícil batalla. Ayúdalos en todo lo que puedas.

—¡Por supuesto, gran patriarca! —exclamó de forma militar el pequeño, para después acercarse al Pikachu.

—Dende, ¿es cierto que tienes poderes curativos? —le preguntó muy serio Goku.

—Así es, señor Goku —le asintió el pequeño.

—Te necesito con urgencia, Sakura está al borde de la muerte. Necesito de tus habilidades —le pidió el Pokémon muy urgido, mientras se paraba a un costado de él y lo agarraba de la ropa.

—¡Entonces vámonos ahora! ¡Mientras siga con vida, podré curarla! —le avisó Dende, dando un gran respiro al roedor.

—Lamento no poder quedarme más tiempo, pero estamos en una situación de emergencia —dijo algo desconcertado el Pokémon.

—Lo comprendemos. Mucha suerte en su batalla —le asintió con entusiasmo el gran patriarca.

—¡Luego nos vemos! —y ambos desaparecieron.

Y de la nada, volvió al planeta de Kaiosama.

—¡Muchas gracias por todo, Kaiosama! —le agradeció con entusiasmo Goku— ¿Pero por qué me dijiste que no sabías donde estaban los Namekuseijin? El gran patriarca me dijo que los tenías informados de todo lo que sucedía.

—¡¿Quieres calmarte?! —le regañó muy molesto— ¡¿Acaso no aprendiste nada del entrenamiento de Henry?!

—¡¿Conoces a Henry?! —le preguntó muy sorprendido.

—Sigues igual que siempre —suspiró muy ofuscado—. ¿No lo recuerdas?

—Puedo hacerme fuerte tanto como yo quiera, pero si mi mente y mi cuerpo no están unidos, no sacaré nada bueno —reflexionó muy pensante.

—Y el segundo motivo… —decía aún molesto— ¡Para que no vuelvas a entrar a mi casa sin autorización! —para rematarlo con un fuerte coscorrón.

—¡Auch! —se quejó mientras se sobaba la cabeza— ¡Ya te pedí disculpas por eso! —le dijo como berrinche.

—¡No pierdas el tiempo, ya vete! —le volvió a decir, ahora menos molesto.

—¡Luego nos vemos! —volvió a tomar a Dende, y volvió a usar la teletransportación.

Y de la nada, apareció en el templo de Kamisama.

—¡Hola chicos…! —ahora saludó al grupo.

—¡Hasta que por fin vuelves! —le regañó bastante pesado Caldina, asustando e interrumpiendo al Pokémon.

—Veo que pudiste encontrar a quien buscabas —comentó muy serio Latis.

—Así es —les asintió Goku—. Su nombre es Dende, y él salvará a Sakura.

—Y será el nuevo Kamisama —le comentó muy serio, curiosamente, Kamisama.

—¿Así que tú eres el pequeño Dende? —le preguntó muy curiosa Ami.

—Así es, señoritas —les asintió de forma muy educada el pequeño—. Mucho gusto en conocerlas.

—¡Qué lindo eres! —le comentó algo sonrojada Sakura— Somos Ami Mizuno y Sakura Haruno. Es un gusto.

—¿Y dónde está a quien debo sanar? —preguntó muy extrañado Dende.

—Está en otra dimensión —le respondió Goku algo apurado— ¡¿Qué les parece si nos vamos ahora?!

—Sobre eso… —comentó algo preocupada Caldina— Intentamos comunicarnos para avisarles que Ash, Sakura y Ami estaban bien, pero por alguna razón no nos han contestado.

—Pero si Palkia nos dijo que apenas estuviéramos listos, le avisáramos para volver —comentó muy preocupado Goku—. Si no podemos volver a nuestra dimensión, no solo todo lo que hemos hecho será en vano, sino también se quedarán aquí para siempre.

—¿Qué crees que pudo haberles pasado? —le preguntó muy extrañada la ninja de Konoha.

—Sólo se me ocurre una cosa —le respondió Latis—. El mundo distorsión y Giratina, su guardián.

—¡¿Acaso crees que fueron a pelear y cayeron derrotados?! —le preguntó algo exaltada Caldina.

—Recuerda lo que dijeron Dialga y Palkia —le recordó Latis—. El guardián es tan poderoso como los controladores del tiempo y el espacio… No se me ocurre otro motivo por el que no contestan.

—Significa que solo podemos confiar en que salgan a salvo… —resolvió con rabia el Pokémon— ¡Sakura, por favor resiste!

Los planes de Cyrus eran claros, quería dejar encerrados a todos en el mundo distorsión, y no encontró mejor solución que el canto mortal. La nula respuesta ante la prueba de Reshiram y Zekrom, provocaron que comenzara el juicio hacia los jóvenes que luchaban, terminando Iris moribunda. Pero la situación de Goku, Latis y Caldina era aún más desesperante; tenían todo listo para volver, pero no podían. ¿Cómo terminará la batalla contra Cyrus? ¿Qué pasará con el juicio de Reshiram y Zekrom? ¿Y podrán volver Goku y los demás a Goldate?

Esta historia continuará…