Hola a todos. Nuevamente por motivos de fuerza mayor no postee el capítulo ayer, pero de hoy no iba a pasar. Este capítulo dudé mucho a la hora de escribirlo, por un momento no me había gustado, pero eso me convenció para dejarlo intacto. Espero les guste.
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Capítulo 68: "Un espíritu envuelto en llamas. El extraño destino de la luz y la oscuridad"
Era una situación que no tenía explicación, no comprendían por qué estaba pasando, pero había sucedido. El estado de Iris impresionó a todos, más por el motivo de quiénes lo habían causado. Todo parecía una tragedia.
—¿Por qué lo… hicieron? —les preguntaba Sora muy impresionada.
—No fue decisión de nosotros, ella así lo quiso —le respondió Zekrom.
—¡Perfectamente pudiste haber detenido el ataque, ella no tenía nada que ver con esto! —le gritó furiosa Minako.
—¡Cuando tomas una decisión, tienes que afrontar sus consecuencias, sean buenas o malas! —le exclamó muy riguroso Reshiram— Cualquiera sea la decisión o acción que tomes, estás tienen una consecuencia. No asumas que todos van a pensar como tú, eso jamás va a pasar.
—¡¿Que todos somos distintos?! —le gritó furiosa Makoto— ¡¿Esa es su mejor respuesta?!
—No es nuestra respuesta —le respondió Zekrom—, es tu conclusión.
—Así que sueños y verdad… ¿todo se reduce a algo tan simple? —en cambio, se veía que Yamato apenas podía contener su propia ira— Ustedes no son quienes para juzgar lo que yo quiero, mucho menos lo que soy… —con mucha brusquedad, metió su mano derecha al bolsillo de su pantalón, y sacó su digivice— Weregarurumon, demostrémosles que no se juega con nuestros amigos… ¡Pagarán por lo que hicieron!
De pronto, tanto el digivice como Weregarurumon comenzaron a brillar fuertemente, situación que sorprendió a todos, y cuando el brillo del Digimon desapareció, se dejó ver un lobo metálico de un tamaño mucho más pequeño. Al igual que Yamato, se veía envuelto en la ira.
—¡Metalgarurumon, terminemos con esos dos! —gritó lleno de rabia— ¡Pagarán por lo que le hicieron a Iris!
—Pensábamos que eran seres justos, pero simplemente creen que pueden decidir por los demás —les reprochó el lobo metálico— ¡Aliento de lobo metálico! —y con mucha fuerza y velocidad, lo que parecía un rayo plateado que salía de su boca, impactó en ambos Pokémon a la vez, por fin haciéndolos retroceder.
—Tu ímpetu es fuerte —les dijo Zekrom.
—Pero no podrás con los dos al mismo tiempo —le advirtió Reshiram, quién volvía a su forma de deidad.
En una acción coordinada, Reshiram y Zekrom ejecutaron su lanzallamas y rayo al mismo tiempo, pero Metalgarurumon logró esquivarlo sin mayores problemas, al tiempo que este lanzaba unos pequeños proyectiles al lugar donde había llegado el ataque, congelando tanto el área como el ataque mismo.
Los demás veían muy sorprendidos lo que sucedía.
—¿Que le sucedió a Weregarurumon? —preguntó muy sorprendido Kenshin.
—Alcanzó su nivel mega —le respondió Sora igual de sorprendida—. Ahora es Metalgarurumon… Pero eso es imposible… ¿Cómo lo logró?
—Creo que fue el conjunto de hechos sucedidos desde que lograron rescatar la energía de las bestias sagradas —dijo muy seria la profesora Larch—. Creo que Yamato encontró la respuesta que buscaba. Dejó de pensar en su verdad y sus sueños. Está luchando por Iris.
—¿Por qué tuvimos que llegar a estos extremos para lograr descubrir nuestros verdaderos sentimientos? —se preguntaba muy triste Touko.
—Lo dijeron… —respondió con mucha seriedad Mugen, quién se acercó al grupo, muy serio—. Nuestras acciones y decisiones siempre tendrán una consecuencia… Él encontró la solución a ese paradigma, y gracias a eso ahora puede hacerles frente. Lo sentimos, pero ya no necesitan de nuestra ayuda.
—¿A qué te refieres con eso? —preguntó muy extrañada Sora.
—Nosotros decidimos ayudarlos, simplemente porque sabíamos que debíamos guiar a los verdaderos elegidos —comentó muy serio Kenshin.
—Detrás de todo esto hay algo mucho más turbio de lo que podríamos imaginar —les respondió Mugen muy preocupado.
—¿No me digas que aún nos ocultan más cosas? —le preguntó Makoto de forma amenazante.
—Si —le asintió el samurái—, pero es algo que incluso Satoshi y Sakura no saben.
—¿Y cómo lo sabes? —le preguntó muy extrañada Sora, ganándose la atención de todos.
—Fue mientras los mandaron por segunda vez a buscarlos. Tenía algunas dudas, así que decidí por cuenta propia no ir con ustedes.
Hace cuatro días atrás.
No se veía mucho movimiento dentro del templo de Dialga y Palkia, pero el poco movimiento era muy sospechoso. El joven samurái había decidido dar una vuelta al salón principal, más por el aburrimiento del momento, pero lo que vio, lo sorprendió de sobremanera. Dialga y Palkia tenían un portal abierto, del cual no sólo había salido un extraño cubierto por una especie de capa, también parecían tener una extraña conversación.
—Muchas gracias, chicos —les comentó con entusiasmo el extraño, quién parecía tener voz femenina.
—No. Gracias a ti, Serena —le respondió Palkia, mientras la joven se sacaba aquella capa que la cubría—. No teníamos a quien para que ayudara a Eriol.
—Debo admitir que aquella enorme cuidad… creo que se llamaba Londres… —decía muy dudosa— Es muy misteriosa y hermosa. ¿Saben la distancia que hay de Londres a Hong Kong?
—Por la misma razón tuvimos que solicitar de tú ayuda —le respondió Dialga—. Aquel joven, a quien solicitó ayuda Eriol, no hubiese llegado a tiempo.
—Por Phil soy capaz de hacer cualquier cosa —le dijo con mucha seguridad Serena—. Con Ash y Gary prometimos ayudarlo y cuidarlo, hasta que él sintiera que ya no lo necesitara. ¿Pero por qué tanto miedo y nervios? —ahora les preguntó muy extrañada— ¿Aún hay algo que nos ocultan?
—A su tiempo lo sabrán todo —le respondió Palkia.
—Porque es curioso que hasta con Sakura y Phil estén siendo muy misteriosos —ahora les preguntó de reojo, un poco molesta— ¡Si sé que Gary, Phil, y muy en especial Ash están en peligro, se las verán conmigo!
—Por el mismo motivo te pedimos esto, porque Ash y Gary están en la dimensión donde acabas de ir —le respondió Palkia—. Lo que acabas de hacer, será para que los salves.
—¿Fueron solos? —les preguntó la joven muy sorprendida.
—Hubo un pequeño altercado… —comentó algo nervioso Palkia— Desobedecieron las instrucciones de Sakura, y un grupo enorme saltó con ellos… Como sea… —desvió rápidamente el tema— Te devolveré a Goldate, Iris debe estar esperándote.
—Como digas… —le asintió de reojo Serena, quién más o menos intuía el objetivo del "altercado"— De todos modos, tengo cosas que hacer. Descubrimos que la energía de los guerreros de la luz y la oscuridad están en las ruinas milenarias, y mientras más rápido lo sepa la profesora Larch, más rápido sabremos que más hay de por medio —y de la nada, desapareció.
El joven lo había escuchado todo. Sabía que Dialga y Palkia, incluso a sus mismos elegidos, les estaban ocultando cosas, y eso le molestaba muchísimo, por lo que decidió salir de dónde estaba.
—¿Saben que no es bueno ocultar cosas? —les preguntó Mugen muy serio, apareciendo frente a los dos controladores.
—Lo sabemos, pero si no lo hacemos, estaremos en muy graves problemas —le respondió Dialga.
—No sabíamos que Satoshi realmente se llamaba Phil —comentó algo intrigado— ¿Acaso está ocultando su identidad?
—No somos quienes para explicártelo —le respondió muy serio Palkia—. Como escuchaste, él mismo sabrá cuándo terminará su propia farsa.
—Que dimensión tan complicada —les comentó muy fastidiado—. Se ocultan muchas cosas… Ese niñito, Ash… ¿qué tiene de especial? —les preguntó muy extrañado— No lo veo más que un niñito caprichoso.
—Cuando llegue el momento en que sucedan las cosas, no tendrá importancia ocultar todo —le respondió Palkia—. Hace mil años, Ash y Mew comenzaron a organizar todo lo estás viendo organizado.
—¡¿De qué demonios están hablando?! —muy confundido de las palabras de los controladores, les preguntó arqueando sus cejas— He oído estupideces en mi vida, pero esta las supera. ¡Ese niñito se peleó con Gary porque según él, no fue capaz de cuidar a Dawn del ataque de Tera! ¡¿Crees que alguien con esas condiciones puede mandarnos?! —le cuestionó bastante molesto.
—Aunque no lo creas, Ash fue quien precisó todo. Estos viajes son parte de su plan.
—¿Me van a decir ahora que ese idiota tiene más de mil años, jamás envejece y es inmortal? —les preguntó en burla.
—No podemos decirte nada que no haya sucedido aún —le respondió Palkia—. Las respuestas llegarán a su tiempo.
—Esto es una locura —soltó desconcertado, desordenado su cabello azabache con su mano derecha—. Lo que sucedió hace mil años, aún no ha sucedido…
—Mejor no lo pudiste describir —le felicitó Dialga.
—A menos que tenga que viajar al pasado, algo así sucedería, pero ustedes son conscientes que no pueden moverse de este lugar —les aclaró Mugen muy serio—. Haré como que nunca escuché tal conversación.
—¿Nos seguirás ayudando? —le preguntó Palkia— Sabes que no estás obligado a continuar.
—Les debo un favor a Sakura y a Satoshi… o Phil, como ya quieran llamarle. Tengo honor, y cumpliré la promesa que les hice —dio media vuelta, y volvió a los cuartos del templo—. Me quitaron las ganas de entrenar, me retiro a mi cuarto.
Fin del recuerdo.
—¡Maldita sea, todo sucedió como lo habían dicho esos inútiles! —exclamó de forma sarcástica Mugen.
Los demás simplemente escuchaban muy sorprendidos cada palabra.
—Todo este tiempo estuvimos a las órdenes de Satoshi y Sakura, incluso llegamos a sospechar que eran unos traidores… ¿Y todo fue idea de Ash? —las palabras de Sora hicieron que todos la miraran— ¿Por qué habrá hecho algo así?
—Lo mejor será preguntarles a quienes fueron a la dimensión de Sakura —concluyó la profesora Larch—. Cualquier cosa que haya sucedido, desde el momento que llegaron hasta cuándo volvieron, puede darnos una pista.
—Al menos tenemos dos cosas claras —decía muy triunfante Makoto, llamando la atención de todos.
—¿Qué cosa, Makoto? —le preguntó muy intrigada Minako.
—Primero, que Satoshi y Sakura son simplemente los peones de Ash.
—¿Y la segunda?
—Que Satoshi en realidad se llama Phil.
—Pero, ¿qué habrá pasado que se cambió de nombre? —preguntó algo intrigada Touko.
—Luego le preguntaremos —le respondió tajante la profesora—. Esperemos que Yamato y Metalgarurumon puedan contra Reshiram y Zekrom.
...
La batalla en la dimensión distorsión parecía cada vez más alejada de la victoria. Cyrus estaba demostrando por qué era el líder del equipo Galaxy, gracias a su inteligencia táctica. La ventaja que habían ganado gracias a Phil, se veía cada vez más desvanecida.
El canto mortal estaba en el campo de batalla, afectando directamente a Honchkrow y a Palkia, mientras quienes supuestamente serían la salvación, o sea, Sakura y Lyra, pasaron de tener el nivel de una guerrera elemental, a unas chicas ordinarias, por algún motivo desconocido.
—Esto se está poniendo peor —se decía con rabia Daisuke—. La ventaja que teníamos la estamos perdiendo.
—Lo que aún me preguntó, es por qué Sakura y Lyra perdieron sus habilidades —decía en voz alta el profesor Birch.
—Es verdad —cuestionó a la vez Krillin—. No sé por qué siento que he visto esta situación antes —comentó muy pensante.
—Tienes razón —le apoyó el profesor de Hoenn.
—Si se les ocurre algo, entonces actúen rápido —les dijo Paul muy molesto, mientras comenzaba a caminar al campo de batalla—. Ese sujeto me está cansando. Llegó la hora de terminar con esta estúpida batalla. ¡Darkrai, Shaymin, vengan! —y ante el llamado, los tres partieron con Lyra y muy en especial con Sakura.
—Tiene cierto parecido con Vegeta —comentó algo desconcertado Krillin, levantando su ceja izquierda—. Debería ser menos orgulloso y cerrado, y mostrar mejor sus sentimientos.
—Es cierto —comentó igual de desconcertado el profesor Birch, quién de golpe abrió sus ojos— ¡Sus sentimientos!
—¿Ocurre algo, profesor? —le preguntó algo preocupado Ken.
—¡La sincronía empática! —volvió a exclamar el profesor.
—¡Es verdad! —exclamó ahora de forma sorpresiva Krillin— Esto es muy similar… —decía mientras volvía su atención a Marina, quién estaba sin conocimiento en el suelo, siendo protegida por Togekiss del ataque del Golbat— a la batalla de práctica que tuvimos con Marina y Goku.
—¿Nos perdimos de algo? —preguntó muy extrañado Daisuke.
—Encontré dos patrones similares —comenzó a explicar muy pensativo el profesor—. Primero, la decisión de Marina de ir al ataque. Cuando le dio ánimos a Sakura y Lyra para atacar, fue muy similar a cuando aceptó que era la guerrera del fuego, pero cuando cayó inconsciente, ocurrió el mismo fenómeno cuando Sakura la desconcentro de aquella conexión. Tanto ahora, Lyra y Sakura, como en aquel momento Goku y Marina, perdieron aquella conexión.
—¿No se suponía que Ho-oh era el regente de la guerrera del fuego? —le cuestionó muy extrañado Krillin.
—Todas nuestras teorías, hasta al momento, han sido erróneas —volvió a comentar Ken—. Ho-oh no era el Pokémon regente de Marina.
—¡¿Entonces quién es?! —le preguntó algo desesperado Daisuke, quién se llevaba las manos a la cabeza al no entender nada.
—No tiene —les respondió el profesor Birch—. Las regentes de la guerrera del fuego, son las regentes de Lugia y Ho-oh, o sea, Lyra y Sakura.
Aquella conclusión dejó muy desconcertados a todos. ¿Cómo podía ser algo así?
—¡Krillin, ve con Marina! —le pidió rápidamente el profesor Birch— ¡Si es cierto que Lyra y Sakura son quienes pueden despertar a la guerrera del fuego, quiere decir que Marina lo es, pero sin la sincronización empática no podrá transformarse!
—¡De acuerdo! —y casi al acto, Krillin partió con la joven.
Llegar a ella no fue tan fácil, no solamente por la batalla que azotaba por parte de Dialga, Palkia, Darkrai y Shaymin, contra Giratina, sino también por la intromisión del Weaville de Cyrus.
—¡No tengo tiempo que perder! —y sin mayores opciones, se iba a lanzar contra el Weaville, pero de pronto vio como Floatzel lo embistió, comenzando ambos a probar sus fuerzas— ¡Que velocidad…! —comentó bastante sorprendido, mientras veía como el Pokémon de agua le indicaba a Marina— Sí. ¡Gracias! —y volvió a correr por la joven, hasta alcanzarla— ¡Marina, ¿estás bien?! —le preguntaba mientras la sacudía suavemente— ¡Por favor, despierta! —hasta que la joven comenzó a quejarse algo fastidiada.
—¡Ay! —con algo de dificultad, Marina comenzó a sentarse abriendo sus ojos con algo de dificultad— ¡Perdóname, no vi cuando me atacaron!
—¡Deja eso para después! —le interrumpió rápidamente el guerrero— ¡Sakura y Lyra necesitan de tu ayuda!
—¿Que necesitan de mi ayuda? —le preguntó muy extrañada la peli celeste— ¿De qué estás hablando? Ellas son más poderosas que yo.
—¿En verdad lo crees? —le preguntó mientras las indicaba.
—¡¿Que les sucede?! —apenas desvío su atención, las vio como estaban abrazadas, siendo protegidas por Paul y Paildramon de cualquier ataque de Giratina— ¡¿Por qué no atacan?! —le preguntó muy preocupada.
—Tu eres su fuente de energía —le respondió Krillin algo preocupado—. ¿Recuerdas cómo usar la sincronía empática?
—Si —respondió sin percatarse de que hablaba.
—¿Qué es lo que crees que quiere Sakura y Lyra, y tú quieres y compartes con ellas?
—¡Nosotras… —le respondió con mucha seguridad—, queremos cuidar a nuestros seres queridos y nuestros amigos! ¡Y quiero que ese sujeto deje a Giratina en paz, no se lo merece!
En ese mismo instante, tanto Lyra como Sakura sintieron algo muy extraño en sus cuerpos.
—¿Eh? —ambas se miraron, y comenzaron a sentirse extrañas.
—¿Lo sientes, Lyra? —le preguntó muy perpleja la entrenadora de Ecruteak.
—Si… —le respondió la peli castaña— Es el mismo sentimiento que tuve apenas nos transformamos.
—¿Quieres intentarlo? —le preguntó muy seria Sakura.
—¡Por supuesto que sí! —le exclamó con energía Lyra.
Ambas jóvenes, muy concentradas, comenzaron a acumular energía en sus manos apuntando hacia donde fuera Giratina, hasta que encontraron el momento exacto de atacar.
—¡Tornado de fuego! —exclamó con mucha energía Lyra.
—¡Cañón de aire! —exclamó con la misma energía Sakura.
No solo veían la gran velocidad del ataque, también fueron testigos de la fuerza de aquellos, ya que, al momento de impactar, Giratina salió expulsado a gran velocidad contra el suelo, siendo arrastrado varios metros.
—¡Giratina, tenemos su punto débil! —exclamó con mucha seguridad Cyrus— ¡Embiste al calvo y a la niñita de pelo celeste!
Usando la misma fuerza con la que era arrastrado, Giratina se acomodó, y dirigió todo su cuerpo contra Krillin y Marina, quienes de pronto tenían encima al guardián del aquel mundo.
—¡Esta vez no daré un paso atrás! —exclamó con mucha seguridad Marina, parándose con todas sus energías, abriéndose de brazos.
—Qué bueno que tu valor siga intacto —dijo una voz femenina de desconocida procedencia.
Antes que pudiesen darse cuenta, vieron como si de un muñeco se tratase, Giratina había sido expulsado a un costado, notándose como Marina y Krillin eran protegidos por un campo de energía.
—¿Qué sucede? —se preguntaba Marina muy extrañada, mientras miraba para todos lados, notando como frente a ella aparecía la joya que portaba la guerrera del fuego. El anillo de fuego.
—¡¿Quién… quién eres?! —preguntaba muy perplejo Krillin, aún muy impresionado de lo sucedido.
—Lamento mucho haber demorado la ayuda de las cuatro —decía la voz, mientras aparecía una extraña joven frente a ellos—. Perdóname por favor, Giratina. Debía detenerte —dio la vuelta, y la joven dio a conocer su identidad.
La extraña vestía lo que parecía un vestido rojo intenso, el cual le llegaba hasta los pies, los cuales calzaban unos zapatos de taco alto. Su cabello celeste era lo suficientemente largo como
para llegar hasta su cintura, y sus ojos cafés mostraban mucha seriedad. Su presencia se sentía tan sensual, como intimidadora.
—Tú eres una de las guerreras elementales —concluyó rápidamente Marina—. Tú eres la guerrera del fuego…
—¡Espera un momento —exclamó muy sorprendido Krillin—, ¿en verdad eres una guerrera elemental como Ondine, ¡¿Flora y Aurora?!
—Así es —le asintió mientras le dibujaba una sonrisa triunfante—. Mi nombre es Dani, soy la guerrera elemental de hace mil años atrás… y tú mi ancestro, Marina —terminó mirando a los ojos de la joven.
—¡¿Mi antepasado?! —exclamó muy sorprendida la aludida— ¡¿Eso significa que si soy la guerrera del fuego?!
—Casi —le respondió con orgullo—. Siento que estás enlazada con una de aquellas jóvenes —decía, mientras miraba a Sakura y Lyra con mucha seriedad—. Se suponía que las alas arcoíris y plateada funcionaban junto al anillo de fuego —se preguntaba para sí—. ¿Por qué esas niñas pudieron tomar control de ellas?
—Disculpa —le llamó Marina, viendo como Dani ponía una expresión de molestia—, ¿está todo bien?
—Tranquila, no es nada —le respondió con una sonrisa—. Veo que aceptaste rápidamente ser mi sucesora. Tú decisión también debe ir de la mano de tu valor, nunca lo olvides.
—Si —le asintió con seguridad Marina.
—No los aburriré con mi pasado, más sabiendo que ya conocieron a mis otras amigas —respondió muy cortante, mientras desviaba su atención a Giratina—. Marina, tu deber es volver a Giratina a nosotros. ¿Estás dispuesta a arriesgar tu vida por ello?
—¡Dime qué hacer, y lo haré! —le respondió con la misma seguridad la peli celeste.
—Ve con las jóvenes que portan las alas arcoíris y plateada, si logras sincronizar tus emociones con ellas, podrás convertirte en guerrera elemental.
—Espera un momento —comenzó a cuestionarle Krillin—. Cuando Misty, May y Dawn lograron transformarse, lo hicieron gracias a su ira descontrolada. ¿Por qué con ella es distinto?
—Porque no lo necesita —le respondió, dejando a ambos muy extrañados—. Siento que desde un inicio empatizaste con la joven regente de Lugia —aquel comentario hizo sonrojar fuertemente a la joven—, pero te falta la joven regente de Ho-oh.
—A Sakura la comprendo, abrió completamente sus sentimientos a mí y viceversa —le respondió algo apenada—. Pero Lyra… No la conozco, no sé nada de ella… Quiero conocerla, saber que quiere, las cosas que le gustan, que la pone triste…
—Entonces sabes que hacer —le comentó con seguridad Dani—. ¡Quiero ver esa sincronía empática funcionar!
—¡Si! —y sin vacilar, corrió en dirección a las dos jóvenes.
—Las otras chicas pasaron por muchas dificultades —le comentó algo preocupado Krillin—. Como las otras, Marina no tienen experiencia como guerrera, no soportará tanto poder.
—Nunca subestimes el poder del fuego —le dijo con demasiada seguridad Dani—. Supongo que ya sabes qué, lo que ocurra a partir de ahora no es de mi incumbencia, ya que estoy muerta.
—Algo así dijo Phil —respondió el calvo guerrero, desviando su mirada al inconsciente joven, quién seguía en brazos del profesor Birch—. A mí no me engañan, los muertos son más sentimentalistas que los vivos —volvió su mirada a Dani, y la miró muy serio—. Iré a explicarles a los demás lo que sucede, no tengo tu poder como para detener a Giratina —y partió corriendo—. ¡Perdóname por dejarte el trabajo sucio!
—Siempre me dejan el trabajo sucio —comentó mirando de reojo, muy fastidiada.
La aparición de Dani, la guerrera elemental del fuego de hace mil años atrás, había sido muy distinta a como habían aparecido Ondine, Flora y Aurora. ¿Habrá habido algún motivo?
...
A diferencia de antes del ataque a Iris y la evolución de Metalgarurumon, ahora, gracias al alto nivel que había alcanzado el Digimon, llevaban la batalla con una mayor igualdad. Seguía siendo una contienda desigual, pero ya no era tan evidente.
—¿En serio piensas pelear solo, en contra de tus dos amigos? —le pregunto muy serio Reshiram.
—¡Si no veo más opciones, entonces que así sea! —le respondió el Digimon, mientras volvía a cargar su aliento de lobo metálico.
—¡¿Cómo pueden preguntar algo así, después de lo que le hicieron a Iris?! —ahora les preguntó Yamato muy furioso.
—¿Eres consciente de por qué lo hizo? —ahora le pregunto Zekrom.
—¡Lo hizo para salvarnos, y no desperdiciaremos esta oportunidad que nos dio! —le gritó nuevamente Yamato, de forma desafiante.
—Los demás —Reshiram ahora dirigió su atención al resto— ¿De qué forma valoran el acto de Iris?
—¡No es muy distinto a lo que Yamato piensa! —le respondió Makoto con mucha seguridad— Si Iris nos protegió, quiere decir que cree en nosotros, pero el único que puede hacerles frente a ustedes ahora, es Yamato y Metalgarurumon.
—Es una lástima, quisiéramos luchar, pero lamentablemente solo estorbaríamos —ahora le respondió Minako—. Sabemos que la unión hace la fuerza, pero en esta ocasión, no somos más que una molestia… ¡Yamato, Metalgarurumon, sabemos que ustedes pueden vencerlos!
De pronto, vieron como la energía de Reshiram y Zekrom comenzó a disminuir de forma drástica, sin motivo aparente.
—Están muy cerca de la respuesta, pero no son capaces de desprender sus propios ideales —les dijo Zekrom con un tono muy serio.
—¿De qué están hablando? —les preguntó Yamato, creyendo que se estaban burlando de ellos.
—Lograste ver el significado de la amistad, pero te noto muy perdido, no sabes hacia dónde dirigirlo —le respondió Reshiram.
—¡¿Y eso qué significa?! —le preguntó Sora con la misma molestia.
—¡Por favor, no continúen! —se logró escuchar de fondo las voces de Gohan y Usagi, al momento que un campo de energía fuego y otro eléctrico aparecieran, se desvanecieran, y aparecieran ambos jóvenes, interponiéndose en la batalla.
—¡Gohan, Usagi, ¿están bien?! —les preguntó muy preocupado Yamato.
—¡¿Qué están haciendo?! —les preguntó muy furiosa Usagi.
—¡Deberían llevarse a Iris lo más rápido posible al pueblo más cercano, está grave! —ahora les gritó furioso Gohan.
—¿De qué están hablando? —les preguntó muy sorprendido Yamato— ¡Ellos hirieron gravemente a Iris, no podemos dejarlos como si nada!
—¡Comprendemos tu situación, pero no puede prevalecer su ira a la salud de nuestra amiga…! —respondió muy triste Usagi— ¡Si quieres seguir atacando, adelante, pero tendrás que pasar sobre nosotros!
—¿Están hablando en serio? —Yamato no entendía a qué se refería.
—Completamente, hasta que comprendas por qué Iris hizo lo que hizo —le respondió más calmado Gohan, mostrándose muy seguro.
—No puedo privilegiar mi rabia por mis amigos —dijo muy contendido el rubio, mirando fijamente a Reshiram y Zekrom—. ¿Ustedes también estaban tras todo esto?
—El orden de los factores no debe alterar el producto final —le dijo Gohan con voz firme.
—Sabemos que serían capaces de dar sus vidas por quienes más quieren —reflexionó Zekrom—, pero si quieren triunfar contra Arades, deben aprender a separar sus pensamientos de los sueños y la verdad de otros.
—Lo que ustedes quieran, tanto para ustedes como para los demás, no tiene importancia —reflexionó Reshiram—. No quieran algo para ustedes con tal de ayudar a los demás, lo importante en analizar, comprender y apoyar lo que sus amigos quieran, sin importar si les gusta su decisión o no.
—Es como cuando nuestros padres se separaron —reflexionó Yamato—. Éramos pequeños, simplemente nos separaron, y nadie nos preguntó si queríamos algo así… Simplemente, nuestros padres pensaron en su divorcio, y en qué podría ser lo mejor para nosotros… Perdóname Metalgarurumon, pensé que estábamos haciendo lo correcto, pero…
—Todos tenemos un concepto distinto de qué es correcto y lo que no es —le respondió Metalgarurumon, mientras volvía a ser Gabumon—. Qué bueno que tú símbolo de la amistad siga intacto.
—Es verdad... Lo había olvidado… —susurró muy pensante Yamato—. Empiezo a comprender… por qué Iris hizo lo que hizo.
—Yamato, si veo que necesitas mi ayuda, o si quieres luchar, siempre estaré ahí. Somos un equipo, ¿lo recuerdas?
—Lo se Gabumon. Gracias —le asintió dibujando una sonrisa que solo denotaba lo miserable que se sentía—. Por fin lo comprendo, Iris no se lanzó solamente para salvarnos, lo hizo porque creía y quería que nosotros pasáramos su prueba —resolvió Yamato muy pensante, mientras volteaba a ver a la joven, quién en ese momento, era atendida por la profesora Larch y Sora—. Pensar en lo que ella sueña, en lo que cree verdadero, y hacer valer su sacrificio.
—Felicidades. Acabas de pasar nuestra prueba —dijeron al unísono Reshiram y Zekrom.
—¿Que la acabo de pasar? —preguntó muy extrañado Yamato.
—Decidiste pensar en cómo se sentiría ahora Iris, abandonando tu sed de venganza y tú ira —le respondió Usagi.
—La sinergia afectiva, toda la respuesta se encuentra en algo muy sencillo —comentó la profesora Larch—. Sé lo que sientes, y sabes lo que siento. Pensamos en el otro y lo conectamos.
—Veo que sabe mucho, profesora —le comentó muy curioso Gohan.
—No solo soy investigadora Pokémon, también soy profesora de metafísica —le respondió con bastante orgullo—. Me pelean las universidades más importantes del país.
—Ya veo… —comento muy pensante Gohan. Se veía muy sorprendido.
—¿Son conscientes de lo que se les viene a partir de ahora? —les preguntó a todos Reshiram.
—No tiene sentido juntar un ejército para seguir luchando —comentó Sora—. Si contra los que lucharemos serán más poderosos que ustedes, debemos confiar en quienes sabemos que podrán triunfar —desvío su mirada a Iris, y su tono de voz se volvió triste—. La unión no hace la fuerza, la confianza en nuestros amigos sí.
—Contra quienes pelearán, tienen el mismo nivel de un dios —comentó una voz femenina en el aire—. Solo un dios puede enfrentar a un dios.
—Como lo decías, no tiene ningún sentido un ejército contra un dios, sería un desperdicio de energía —ahora comentó una voz masculina en el aire—. Si son conscientes que no podrán ganar, entonces deben dejar libres a quienes si lo harán.
Todos miraban para todos lados en búsqueda de ambas voces, hasta notar como unas esferas negras y blancas aparecieron frente a Reshiram y Zekrom. De pronto, de la nada, aparecieron dos extraños; un hombre y una mujer.
—Llegó el momento que enfrenten la realidad —les comentó la joven de cabello gris y vestido blanco.
—Quienes estén seguros de luchar y ganar, háganlo hasta desfallecer —les dijo ahora el joven de cabello negro desordenado, quién vestía una extraña armadura.
—¡Imposible… ustedes son los de aquel video! —exclamó muy nerviosa Touko.
—¿Cómo es posible? —preguntó muy incrédulo N.
—¡Reina Serenity, Bardock! —exclamaron a la vez Minako y Makoto.
—Es como cuando aparecieron Ondine, Flora y Aurora —comentó muy pensante Yamato.
—Si ya las vieron, significa solo queda Dani… Arades no tardará en aparecer y atacarlos —les advirtió la reina Serenity.
—¿Te refieres a la guerrera del fuego? —les preguntó Yamato muy extrañado.
—Discúlpanos —irrumpió con un tono muy serio Steven—, ¿por qué dices que Arades está por atacarnos?
—Si las cosas suceden bajo el mismo patrón, tendría que suceder —le respondió Bardock—. No soy de la época en la cual fueron atacados, fui enviado al pasado, hace mil años. En aquel entonces, cuando Ondine y las demás lograron transformarse y controlar aquellas joyas, Arades apareció, nos atacó, y acabó con todos. Se suponía que alguien que se hacía llamar el elegido aparecería y lograría detenerlo, pero no sucedió.
—Lo vimos todo —le comentó Steven—. Aquel video fue muy explicativo. ¿Eso significa que tendremos que pasar por lo mismo que ustedes?
—Nosotros hubiésemos preferido que no —le respondió con una voz cándida la reina—, pero así es. Sir Aarón nos contó de un joven llamado Ash, quién apareció cuando era muy joven, y le contó sobre un ataque que estaban sufriendo en su época, el futuro. Pese a que le advirtieron que no debía decir nada, igualmente lo hizo. Gracias a esa información, pudimos enfrentarlos más preparados, pero no fue lo suficiente.
—¿Fue Ash quien organizó todo? —le preguntó muy asombrado Steven.
—Nosotros no lo conocimos, pero veo que ustedes si —le respondió Bardock con una sonrisa de satisfacción—. ¿Dónde está ahora?
—Lo desconocemos —respondió rápidamente el campeón de Hoenn—. Ahora comprendo por qué tanto misterio desde un inicio. Si llegaban y nos decían que hace mil años, Ash comenzó a organizar la defensa para esta guerra, ninguno le hubiésemos creído.
—Les sugiero hablar con Mew —les recomendó la reina—, él sabe con mayor detalle todo.
—No puedo creer que quién tenía todo esto organizado, lo tuvimos siempre en nuestras narices —comentó muy sorprendido Gabumon.
—Ahora que sabemos que es Ash quién realmente organizó todo —decía Steven mirando fijamente a la reina Serenity y Bardock—. Eso nos da tranquilidad y seguridad.
—¿Y cómo llegaron a esta dimensión? —les preguntó de forma abrupta Yamato, provocando que todos los mirarán.
—Dialga y Palkia nos salvó antes que muriéramos —le respondió la reina.
—Les debíamos la vida y quisimos agradecerles, pero en lugar de eso, Sir Aaron nos aceptó bajo la condición que fuéramos amigos —continuó de forma sarcástica Bardock.
—Ya veo —respondió bastante perplejo Yamato, mientras los demás observaban la situación algo sorprendidos.
—Solo les queda decidir quiénes serán los guerreros de la luz y la oscuridad —les dijo Reshiram.
—Creíamos que ellos estaban elegidos como Misty y las demás —comentó muy extrañado Gohan.
—La luz y la oscuridad no son tan fáciles de conllevar, no pueden ser manipuladas, mucho menos poseídas —le respondió Zekrom.
—Eso quiere decir que ambas energías solo podrán controlarlas quienes sean conscientes de ellas —comentó muy pensante Usagi.
—¿Por qué no aceptan el puesto de guerreros sagrados, chicos? —aquellas palabras sorprendieron en gran medida a Gohan y Usagi, al tiempo que veían al dueño de la voz, N, acercándose en compañía de Touko.
—Creo que es la mejor idea que hemos tenido desde que llegamos aquí — le respondió con seguridad la joven.
—¡¿Están seguros?! —les preguntó con algo de miedo Gohan— Está bien que hayamos podido pasar la prueba de Reshiram y Zekrom, pero…
—No nos sentimos dignos, no podré controlar aquel poder —comentó con el mismo miedo Usagi.
—Si aceptan ser guerreros sagrados, serán más poderosas que las guerreras elementales —les comentó la reina Serenity.
—Tendrán tanto poder como un dios —les advirtió Bardock—. Recuerden, un gran poder es una gran responsabilidad, y en alguien tiene que caer aquella responsabilidad.
—Solo quería volver a ser sailor moon, no transformarme en un dios —comentó muy triste Usagi— ¡No acepto, no quiero!
—Por favor, háganlo por Iris —les rogó Yamato, provocando que ambos jóvenes miraran a su amiga de Unova, quién continuaba inconsciente—. Todos nosotros cometimos muchos errores, no los comentan ustedes también.
—Iris… —ambos continuaban mirándola fijamente, aguantándose las ganas de llorar— De acuerdo —susurraron al mismo tiempo, levantaron la frente, y gritaron a todo pulmón— ¡Aceptamos ser guerreros sagrados!
—¡Perfecto! —celebró muy animada la reina Serenity— Espero que puedan cumplir con su misión. Buena suerte.
—A partir de ahora, ustedes serán los guerreros más poderosos de este universo —dijo con el mismo entusiasmo Bardock—. Peleen hasta que sus cuerpos no puedan más. Recuerden que no sólo pelean por todos, también lo hacen por ustedes.
De pronto, vieron como Reshiram y Zekrom se convertían en energía, y envolvían a Usagi y Gohan respectivamente.
—¿Dónde estoy? —se preguntaba Usagi con algo de temor.
—Estás dentro de tu mente —le respondió la voz de la reina, quién se apareció de la nada—. En tu vida pasada fuiste mi hija, por lo que no dudó en tus capacidades.
—¡No he olvidado que tú eres mi madre, eso jamás! —le exclamó en llanto Usagi— ¿Por qué hay cosas que no recuerdo?
—La situación ha sido muy triste y complicada. Discúlpenos por modificar la memoria y los recuerdos de todos —le pidió muy sentida.
—No recuerdo la última vez que te abracé… —le comentó muy titubeante.
—Siempre puede haber una vez más —le respondió a la joven, mientras abrazaba con firmeza a su… hija…—. Tienes a tu familia y a tus amigos. Cuídalos y protégelos.
—¡Sí mamá! —le exclamó con la voz entrecortada, enterrando su rostro en su regazo.
—¡Chicos, ¿dónde están?! —gritaba Gohan con algo de nervios.
—Siguen a tu lado, pero el que continúen contigo, depende de ti —le respondió de forma seria la voz de Bardock de fondo—. Veo que también tienes sangre saiyajin, así que espero que dejes en buen pie nuestra raza.
—También eres saiyajin, así que lo comprendo —le respondió Gohan—. El señor Piccolo y mi papá siempre han esperado que sea un poderoso guerrero… ¡Este es el mejor momento para demostrárselos!
—Es bueno saber que aún quedamos saiyajin —le comentó con entusiasmo Bardock.
—Aparte del señor Vegeta, mi papá, Trunks y yo, no hay más —le respondió con ánimos.
—Así que el príncipe Vegeta sobrevivió —comentó muy serio Bardock— ¿Cómo se llama tu padre? —le preguntó ahora muy extrañado.
—¡Mi papá se llama Goku, y es el hombre más fuerte del universo! —le respondió con orgullo.
—¿Goku? —dijo con tono extraño— Que nombre más extraño para su saiyajin… —sacudió su cabeza, y volvió a lo principal— Te lo advierto, manejar esta energía es muy peligroso, así que sé muy inteligente a la hora de usarla.
—¡Sí señor! —le asintió con alegría.
Cuando los campos de energía desaparecieron, Usagi y Gohan reaparecieron con unas ropas muy extrañas.
Gohan parecía vestir unos pantalones largos oscuros, atado a un cinto rojo, una polera manga corta negra, y calzaba lo que parecían zapatillas azul oscuro. En cambio, Usagi vestía lo que parecía una falda blanca que llegaba hasta las rodillas, una blusa del mismo color, la que parecía tener detalles anaranjados en sus mangas, sus moños parecían ser afirmados por unas pequeñas esferas naranjas, y parecía calzar zapatos color café.
Era muy evidente el cambio, ya eran parte del grupo más poderoso.
—Increíble… —dijeron Steven, N y Yamato muy impresionados.
—¡Genial chicos, lo lograron! —exclamó muy alegre Touko— ¡Estoy segura que, con ese poder, podrán derrotar a Arades y su ejército!
Gohan y Usagi se miraban tan impresionados como incrédulos, ni siquiera estaban seguros de que había pasado.
—Ahora podremos partir a nuestras dimensiones a descansar en paz —comentó muy calmada la reina Serenity—. Ahora todo depende de ustedes.
—Recuerden que perder no es una opción —les dijo con algo de seriedad Bardock—. Esto no es sólo poder, también es fuerza de voluntad.
—¡No los defraudaremos, eso se los aseguramos! —exclamaron todos al unísono.
La reina Serenity y Bardock estaban listos para partir, parecía su asunto pendiente acabado… Pero por alguna razón, continuaban en ese lugar.
—¿Por qué no podemos partir? —la reina miraba para todos lados, sin entender que sucedía.
—Algo anda mal —comentó muy serio Bardock.
—Qué extraño —comentó muy pensante Yamato—. Ondine, Flora y Aurora no tuvieron problemas.
—¿Entonces que creen que pueda estar pasando? —les preguntó Touko.
—El mundo distorsión —soltó Steven—. Se supone que por aquel lugar pasan todas las almas.
—Pero ellos no tienen nada que ver con esta dimensión… —comentó N algo preocupado.
—¿Y si Palkia fue derrotado? —aquella probabilidad dada por Gohan, asustó mucho a todo el grupo.
—Cualquier posibilidad es válida —comentó Steven—. Reunámonos y analicemos la situación con la mente fría.
—De acuerdo —le asintieron todos.
¿Tanta relación tenía la partida de la reina Serenity y Bardock al otro mundo con la dimensión distorsión?
...
—¿Eh? —de pronto, Duplica y Tomoyo sintieron como si algo se quebrara, y cuando se dieron cuenta, el lugar donde estaba Shaoran y los demás pareció explotar— ¡Cuidado Tomoyo! —y por instinto, Duplica abrazó a la joven, protegiéndola de lo que fuera a pasar.
Cuando volvieron su atención al lugar, notaron como Shaoran, Kakashi y Mikami se levantaban con algo de dificultad, pero curiosamente sin cansancio.
—¿Ya terminó el hechizo? —Shaoran volvió su mirada al reloj de arena, y notó que estaba solamente la mitad pasada— ¡¿Por qué se rompió mi hechizo?!
—No se rompió, Sakura lo destrozó —dijo muy preocupada Mikami—. Sakura es muy poderosa, ni siquiera los tres juntos pudimos controlar en algo ese hechizo.
—Entonces no le quedan más que diez minutos antes que lleguen con las semillas… —comentó con algo de rabia Kakashi— No podrá vencer a la muerte.
Lo último que lograron ver de actividad en la card captor, fue como volvía su báculo a forma de llave, y definitivamente caía inconsciente.
Ya no quedaba más tiempo, y no parecía que la batalla contra Giratina fuera a terminar.
Aquella batalla, se había vuelto a un todo o nada.
Marina, tú eres la última pieza de la victoria y la salvación.
Esta historia continuará…
...
Aviso: la próxima semana termina este arco. Nos vemos el próximos sábado! Si es que no me vuelve a pasar algo...
