Hola a todos. Esta vez si subí el capítulo el sábado!

Esta vez no diré nada, el título da mucho spoiler... Espero que les guste, porque a mi no me gustó escribirlo...


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Capítulo 69: "Un misterio tras la revelación. El final de Sakura Kinomoto"

Completamente ajenos a la situación crítica que aquejaban en Goldate, el grupo que luchaba en la dimensión distorsión vivía la propia. Tras la aparición de Dani, la guerrera elemental de hace mil años en el campo de batalla, Marina logró comprobar que ella sí era la verdadera guerrera elemental de aquel elemento, pero aún le faltaba algo para lograrlo. Debía sincronizar sus sentimientos tanto con los de Sakura, así como con los de Lyra. Con la entrenadora de Ecruteak lo había logrado sin mayores problemas, pero el problema ahora radicaba en, para ella, una desconocida entrenadora de New Bark.

Había sido una dura carrera, no por la distancia, sino porque el camino era el campo de batalla. Giratina había logrado recomponerse y continuar, por lo que Dialga, Palkia, Darkrai, Shaymin y Dani hacían todo lo posible para detener al guardián del mundo distorsión, mientras las tres jóvenes en cuestión eran protegidas por Paul, los Pokémon de Phil, el Cresselia de Marina y Paildramon.

—Marina, recuerda aquel enlace que tuviste con Goku en aquella batalla de práctica —le pidió algo impaciente Sakura.

—Lo tengo, lo sé de memoria, pero… —muy dudosa miró a Lyra— Lyra, no te conozco, no sé nada de ti.

—¿Por dónde podría comenzar? —se preguntaba muy pensante la peli castaña— ¡Mi nombre es Lyra, soy de New Bark, y me gusta mucho visitar el lago de la furia!

—¡No puedo creer que haciendo vida social tengamos el final de la batalla! —exclamó muy fastidiado Paul, quién estaba completamente concentrado en la batalla— ¡¿Podrían apresurarse?! ¡No sabemos cuánto tomará en hacer efecto el canto mortal!

—Perdónanos por ser una molestia, Paul —le pidió muy avergonzada Sakura—. No debe ser muy agradable tenernos conversando de nuestras vidas, mientras tú batallas por protegernos.

—¿Tengo más opciones? —el joven suspiró pesadamente, curiosamente dando una palabra de aliento— Ánimo… Sakura, sé que pueden lograrlo.

—Paul… —pese a que no lograba ver la expresión del joven, Sakura sonrió muy feliz— ¡Chicas, estamos haciendo perder el tiempo a este orgulloso, terminemos con esto!

Ambas jóvenes miraron muy sorprendidas a Sakura, como de una simple palabra lograba sacar los ánimos para seguir adelante.

—Qué envidia Sakura —le dijo algo sentimental Marina—, logras caerles bien a todos. Si tan solo…

—¡Por supuesto que sí, Marina! —le exclamó algo extrañada Lyra, poniendo sus puños en su cintura— ¿Olvidas que Sakura y Paul son novios? —aquel comentario hizo sonrojar fuertemente a los dos afectados.

—¡No digas esas cosas! —exclamó la peli morada muy avergonzada— De quien me enamoré antes, está frente mío… Te llames Satoshi o Phil, me da lo mismo, primero te debo respeto.

—Tienes razón —le dijo Lyra muy apenada—. Perdóname, no debí decir algo así.

—¡Siento lo mismo que Lyra! —exclamó Marina— ¿Recuerdas que ese idiota dijo que estaba muerto? —simplemente le sonrió, siguiendo con una voz muy reconfortante— No puedes vivir bajo la sombra de alguien que está muerto. Debes seguir adelante.

—Qué bueno que sientas lo mismo que Lyra, Marina —le asintió muy feliz—. Quiero respetarlo, y gracias por su comprensión y apoyo. Marina, da media vuelta, apunta a Giratina y grita lanzallamas.

—¿Eh? —la peli celeste no comprendía las palabras que le había dicho, pero dentro de su desconcierto la obedeció, apuntó a Giratina y gritó— ¡Lanzallamas! —y un lanzallamas muy poderoso salió de su mano, impactando directamente al Pokémon— ¡Que… que… que…!

—¡¿Qué hiciste?! —Lyra tampoco entendía que sucedía, miraba impávida.

—Empatizaste con los sentimientos de Lyra —le respondió Sakura muy tranquila—. Creo que sí las tres sincronizamos nuestros pensamientos y deseos, podrás transformarte en guerrera elemental.

—Las tres sentir lo mismo —repitió en voz alta Marina muy pensante—. Suena fácil decirlo, pero hacerlo…

—Es muy buena idea, pero no lo lograrán —les espetó Cyrus, quién como si nada, pese a la pose amenazante de los Pokémon, se paró frente a las jóvenes—. Todas las personas son distintas, y pese a que hayas logrado comprender los pensamientos de tus amigas, guerrera del fuego, nada te afirma que podrás lograrlo.

—¡Creo que nadie pidió tu opinión! —le desafió Paul mientras se interponía en su camino a las chicas, mirando con una sonrisa maliciosa al líder de los plasma— Creo que simplemente tienes miedo. Tú intención es hacerlas dudar.

—Te noto muy seguro —le respondió de la misma forma amenazante Cyrus—. A propósito —en eso, Giratina se vio liberado de su propio cuerpo—, tengan cuidado con sus movimientos. ¡Giratina, fuerza oscura!

Antes que pudieran hacer algo, el guardián pasó por un lado de Cyrus, y este subió a su cabeza, volviendo ambos a fundirse en la dimensión.

—¡Esto es malo! —muy preocupada, Dani fue hasta con las tres jóvenes— ¡Estén preparadas, podría atacar de cualquier lugar!

—¡No se preocupen, tengo un único blanco en estos segundos! —curiosamente les advirtió Cyrus, al momento que vieron como la energía era únicamente concentrada en Marina, Lyra y Sakura.

—¡Sakura! —muy desesperado, Paul corrió hasta la joven, pero fue rechazado por lo que parecía un campo de energía— ¡Maldita sea, Sakura! —gritaba muy desesperado.

—Tranquilo, estará… —pero las palabras de Dani fueron interrumpidas.

—¡Auxilio, no quiero morir! —comenzó a gritar descontroladamente Sakura, quién se abrazaba a sí misma— ¡Ayúdenme, se los suplico por mi vida!

—Sakura… —tanto Lyra como Marina también estaban asustadas, eran conscientes del peligro por el que pasaban. Pese a ello, ambas rodearon a la peli morada en un fuerte abrazo— Tranquila amiga, estamos aquí para protegerte. Nada te pasará.

Pero después de unos segundos, todos vieron como el ataque daba de lleno a las jóvenes, mandándolas a volar a distintas direcciones. Pero un detalle había pasado de Cyrus, Giratina seguía paralizado, por lo que después del ataque, notaron como el guardián quedó resentido de su cuerpo.

—¡Paildramon, por las chicas, terminemos con el! —exclamaron con fuerza Daisuke y Ken, notándose una combinación de furia y decisión.

Y sin titubeos, Paildramon comenzó a avanzar a gran velocidad contra Giratina, con la misma decisión e ira, mientras sucedía un fenómeno muy extraño.

De pronto, Paildramon comenzó a brillar fuertemente, aumentando considerablemente de tamaño y forma.

Para cuándo el brillo desapareció, se había transformado en un ser de proporciones similares a Giratina, parecía tener un casco en su espalda, su color azul prevalecía, pero asemejaba más a un dragón.

—¿Qué… sucedió? —se preguntaba muy extrañado Krillin.

—Es Imperialdramon —contestó Ken—. Increíble…

—Tendremos más sorpresas a futuro —les comentó igual de asombrado el profesor Birch—. Daisuke, Ken, vayan a ayudar a Marina, Lyra y Sakura, ¡rápido!

—¿Estarán bien solos? —les preguntó muy preocupado Daisuke, mientras miraba a Phil y Serena aún inconscientes.

—Con Krillin y Machamp nos la apañaremos, ahora lo importante son las chicas —le asintió igual de preocupado el profesor.

—De acuerdo —asintió, al parecer, intuyendo algo muy extraño— ¡Ken, ve por Lyra, yo iré por Marina!

—¡De acuerdo!

Por alguna razón, Paildramon había evolucionado en Imperialdramon, quién en aquellos momentos se veía luchando más a la par contra Giratina. Básicamente se había transformado en una contienda entre ambos, parecían atacarse sin tregua. Aún en esta situación, Daisuke y Ken se las arreglaron para llegar con las jóvenes, al tiempo que Paul llegaba con Sakura.

—¡Sakura, despierta! —comenzó a gritar con desesperación, mientras la sacudía— ¡Vamos!

—Mi cabeza… —comenzó a quejarse Sakura, mientras se levantaba con algo de dificultad— Tengo miedo… no quiero pelear más… —era lo único que balbuceaba la peli morada, temblando descontroladamente.

—Perdóname —claramente afectado por el estado de Sakura, Paul se lanzó a abrazarla con fuerza—. No quiero que sufras más. Me quedaré a tu lado hasta el fin de la batalla.

—Paul… —muy sorprendida, Sakura prefirió responder al abrazo— Gracias por tu compañía.

Mientras, Ken intentaba ayudar a Lyra.

—Lyra, ¿estás bien? —a diferencia de Sakura, Lyra se levantó con mucha menos dificultad, a lo que la ayudó a pararse.

—Si. Gracias —le asintió muy seria—. Estamos perdiendo mucho tiempo. Si la anulación de Lugia terminó, quiere decir que a Palkia no le debe quedar mucho para caer por el canto mortal.

—¿Tienes alguna idea?

—Lo primero es no permitir que Cyrus siga atacando con fuerza oscura a Sakura —le respondió con rabia la peli castaña—. Parece ser que ya sabe su debilidad, y si esto continúa así, terminará psicológicamente con ella. ¡Ken, nuestra prioridad es nuestra amiga!

—¡Por supuesto! —le asintió con seguridad.

Y Daisuke hacía lo propio con Marina.

—Marina… oye… ¿estás bien? —en cambio, Daisuke sacudía con torpeza a Marina.

—Estoy bien, no te preocupes —le dijo muy molesta, mientras tomaba del brazo de su socorrista y se lo zafaba— ¡Maldito Cyrus, me las vas a pagar! —curiosamente se levantó sin ningún problema, agarró del cuello de la polera a Daisuke, y le gritó— ¡¿Qué haces aquí?! ¡Sakura necesita más ayuda!

—¡Mamacita, que genio! —exclamó Daisuke bastante asustado, intentando zafársela— ¡Tranquila, Sakura está con su príncipe azul! Irónicamente…

—¿Eh? —volteó a mirar a la peli morada, y logró ver cómo Paul la tenía abrazada— Que envidia, Sakura —miró a Daisuke y lo soltó muy avergonzada— ¡Perdóname, no fue mi intención! —comenzó a pedirle haciendo reverencias muy rápido.

—Oye, está bien, no pasa nada —le pidió algo nervioso el joven peli castaño—. ¿Pero por qué fuiste la única que salió intacta del ataque?

—Es verdad —Marina se miraba muy sorprendida, no tenía ningún rastro de la fuerza oscura—. ¿Por qué habrá sido?

—Es cada vez mayor la sincronización —le comentó Dani, quién en esos momentos parecía algo exhausta—. Solo un poco más, y la sincronización empática estará perfeccionada.

—¡Eso es genial! —celebró con entusiasmo Daisuke— Al menos ahora tienes la resistencia para seguir por ti misma.

—No me conformaré con tan poco… ¡Quiero demostrarles el verdadero poder de una guerrera elemental! —Marina sin pensarlo dos veces, corrió hasta Lyra y Sakura, y les gritó— ¡Chicas —ambas la miraron algo sorprendidas—, sea lo que quieran, sea lo que deseen, sea lo que piensen, siempre estaré a su lado, pueden pedirme lo que quieran!

—Marina… —fue todo lo que susurraron, para darle ambas una sonrisa acogedora— El sentimiento es mutuo.

—Chicas… Sakura, Lyra… si puedo contar con ustedes en las buenas y las malas… se los pido… ¡Por favor, compartamos nuestro valor y esperanzas…! ¡Se los suplico, solo quiero pelear por ustedes!

De la nada, el anillo de fuego que mantenía aún Dani, comenzó a brillar con fuerza.

—La sincronización está completa —Dani miró a Daisuke y le comentó—. Es bueno ver que aún queda fe en las personas. Comenzó el momento final —la joven se transformó en energía, y se unió al anillo.

—¡Siempre creeremos en nuestros amigos, jamás los abandonaríamos! —espetó con orgullo Daisuke, levantando su mano derecha empuñada.

El anillo avanzó hasta Marina, y este envolvió completamente a la peli celeste en un campo de fuego.

Como ha sido la tónica hasta ese momento, Marina había cambiado completamente el aspecto de su vestimenta.

Vestía lo que parecía una polera roja manga corta, la cual era lo suficientemente ajustada como para entallar su figura, una pequeña chaqueta anaranjada también manga corta, la cual estaba bastante holgada, ya que la mantenía abierta, unos pantaloncillos cortos ajustados color azul con terminación hasta un cuarto de pierna, y zapatillas blancas.

Marina no quitaba su mirada de Giratina, se veía muy seria; parecía no percatarse de su cambio.

—¡Bien Marina, por fin lo lograste! —le celebró Daisuke mientras se le acercaba, pero Marina no parecía prestarle atención a su entorno— ¿Sucede algo? —le preguntó muy preocupado.

—Quiero que esto termine ahora —de la nada desapareció, y apareció frente a Cyrus.

Nadie logró percatarse cuando se movió, ni siquiera el mismo Cyrus, quién parecía mirar con odio a la ahora guerrera elemental.

—¿Qué… quieres? —Cyrus no parecía perder la calma, al contrario, parecía muy enfadado.

—Ya veo, estás bajo la influencia de energía en conflicto —y de un momento a otro, se vio a Marina con la Griseous Orb en sus manos—. Las personas que aman a los Pokémon no pueden ser personas malas. Tú no eres malo, quieres el bien para los Pokémon —le dijo muy triste—. Lo que te haya hecho Magma, te liberare.

—¡Ja! No seas tonta —respondió de forma burlesca Cyrus—. Ustedes son el problema, yo soy la solución. ¡Giratina, esta niña quiere una pequeña lección!

—¿Acaso olvidas por qué quieres un mundo donde los Pokémon vivan en paz? —mientras hablaba, Giratina se le iba acercando a una gran velocidad, y antes que pudiese lograr embestirla, Marina detuvo su avance con su mano izquierda abierta, al tiempo que le mostraba a Cyrus la Griseous Orb, la cual tenía en su mano derecha— No pienso pelear con ustedes, no pienso pelear contra alguien que no está en sus sentidos.

—¿Entonces qué piensas hacer? —volvió a preguntar en burla Cyrus.

—Nada en lo absoluto —le negó muy seria—. ¿Por qué te gustan los Pokémon? ¿Por qué quieres el bien para ellos?

—Porque fueron los únicos que me comprendieron cuando era niño —le respondió con odio—. Mientras todos me miraban como un raro, ellos eran los únicos que jugaban y me comprendían… ¡Los humanos son prejuiciosos, y no tienen piedad por ellos, solo quieren sacar beneficio de ellos!

—Pero hiciste que Hunter J trabajara para ti —le respondió con rabia Marina.

—Ella simplemente me traía los Pokémon que capturaba —le respondió más calmo—. No era lo mejor, pero el fin justificaba los medios.

—¿Acaso nunca pensaste en que querían los Pokémon? —Marina se quebró por un momento, parecía al borde del llanto— ¡Ellos también tienen derecho a decidir que quieren, ahí está el enlace entre el entrenador y Pokémon!

—Entrenadores Pokémon, la gran farsa inventada para esclavizarlos.

—No puedo decirte que todos seamos iguales, porque te mentiría —le dijo Marina muy apenada—. Creo que… si alguna vez alguno de mis Pokémon quisiera ser libre, no se lo negaría. Antes que todo, son mis amigos.

—¿Tus… amigos? —aquellas palabras sorprendieron mucho al líder de los plasma.

—Apenas voy a cumplir los catorce años, pero creo que para hacer amigos eso no importa —sin mayor importancia, Marina soltó la Griseous Orb y tomó de las manos a Cyrus—. También quiero saber cómo te sientes, qué piensas, que te gusta, ser amigo tuyo y de tus Pokémon. ¿Me darías la oportunidad?

Todos oían muy sorprendidos cada palabra de Marina. Por alguna razón, había preferido tomar la batalla desde un punto más afable. No tenía ganas de pelear, simplemente quería que todo terminara bien.

—¿Y por qué querría aceptar la amistad de una niñita? —está vez, Cyrus parecía confundido.

—Porque al igual que tú, por sobre todo amo a los Pokémon —esta vez le respondió muy alegre, mientras le soltaba las manos y le levantaba el dedo meñique de su mano derecha— ¡Y si alguno de los dos no cumple su promesa, que le caiga encima un Snorlax! ¿Promesa?

—Es increíble. En lugar de pelear, quiere que sea su amigo —comentó muy abrumado Krillin.

—Nos falta pensar en lo que los demás piensan, cómo se sienten —reflexionó el profesor Birch muy serio—. Marina no sólo fue capaz de lograr la sincronía empática con Lyra y Sakura, también quiere extender aquel sentimiento.

—Pero ¿qué habrá pasado que comenzó a mirar las cosas de otro modo?

—Lo desconozco.

El sentimiento de Marina parecía genuino, o al menos eso comenzó a sentir Cyrus, ya que aceptó el trato de la guerrera elemental, cuando con sus dos manos tomó la mano derecha de la joven.

Por alguna razón, aquel titubeo provocó que la energía que guardaba la Griseous Orb se desatara, la cual salió expulsada de esta y se apoderara completamente de Giratina.

Entre aquel hecho, Cyrus levantó la vista y comenzó a mirar para todos lados. Parecía muy confundido.

—¿Dónde estoy? —preguntaba Cyrus mirando para todos lados, hasta encontrarse con Marina— ¿Quién eres tú?

—¡Lo logré! —celebró muy feliz Marina— ¡Estabas bajo control de Magma, tomaste poder de Giratina y lo transformaste en un ser maligno!

—Recuerdo que Magma fue a visitarme, quería hacer un trato conmigo, pero me negué. Luego de eso, no recuerdo nada más —le comento aún más confundido.

—Luego hablaremos de eso —le comentó rápidamente Marina, interponiéndose en la trayectoria de Giratina a Cyrus— ¡Sakura, Lyra, el canto mortal pronto hará efecto, váyanse rápido a Goldate! —y volvió su atención a Cyrus— Vuelve a sus pokébolas a Weaville, Golbat y a Honchkrow, han sufrido mucho durante la batalla.

—¿Y tú qué vas a hacer? —le preguntó algo preocupado Cyrus.

—¡Váyanse rápido a Goldate les dije, yo me quedaré a distraer a Giratina! —les gritó muy desesperada Marina.

—¡No te dejaremos sola! —le gritó Lyra— ¡Entramos todos juntos y saldremos todos juntos!

—¡¿Y que Giratina los siga?! —le cuestionó la ahora guerrera del fuego— ¡Si los sigue hasta Goldate, estaremos todos perdidos!

—¡Está bien, Marina! ¡Haremos lo que nos pides! —le exclamó Sakura muy seria.

—¿Estás segura? —le preguntó muy preocupado Daisuke.

— Marina es consciente que Magma dejó un sistema listo en caso que la traicionaran —le advirtió Sakura— ¡Cyrus, ve por tus Pokémon, tenemos que irnos ahora!

—Si… —y muy extrañado de la situación, partió de inmediato por sus Pokémon.

—¡¿También vamos a llevar a ese tipo?! —ahora le preguntó muy extrañado Ken.

—¡Es la voluntad de Marina, no pienso cuestionarla! —le gritó muy molesta la peli morada— ¡Hay que movernos, no tenemos tiempo!

Marina parecía muy concentrada en cada movimiento descontrolado de Giratina. A cada segundo que pasaba, parecía más invadido por aquella energía.

—No te preocupes Giratina, me quedaré contigo hasta el final —le dijo muy acongojada Marina.

—Puedo ayudarte a luchar si quieres —le comentó Imperialdramon, al momento que se aparecía a un costado de Marina.

—Más me ayudarías si tuvieras algún método atraparlos y llevártelos de aquí —le pidió muy seria, mientras veía como Giratina se le acercaba a gran velocidad— ¡A tu derecha! —y con mucha precisión lograron esquivar el ataque.

—¿Estás segura?

—¡¿Quieren irse?! —le gritó muy nerviosa Marina— ¡Giratina tiene más poder del que puede controlar, no podré resistir mucho!

—De acuerdo —Imperialdramon miró a todos y les ordenó— ¡Reúnanse todos en un solo punto, rápido!

Cuando notaron que Imperialdramon bajó a tierra firme, rápidamente todos se le acercaron. Todos estaban muy extrañados y preocupados por la situación.

—¡¿En verdad pretende pelear sola?! —le preguntaba Sakura muy asustada— ¡No podrá, la va a destruir!

—Tú misma lo dijiste —le respondió el Digimon—, es su voluntad. Respétala por favor.

—Estamos pensando en nosotros cuando nos preocupamos por ella… —reflexionó el profesor Birch— ¿Pero ella es consciente de cómo nos sentiríamos si la perdemos?

—Es consciente, pero no le interesa —respondió Lyra—. Su meta es que terminemos con esta guerra.

—Entonces que sea como ella lo desee —Sakura volteó su atención a los controladores, y los miró muy seria— ¡Vámonos, no queda más tiempo!

Pero un sorpresivo grito de Marina detuvo la acción de todos. Veían como extrañas extremidades de energía negativa, las que parecían tentáculos, atraparon de tobillos y muñecas a la coordinadora de Johto.

—¡Suéltame! —Marina trataba de zafarse de sus amarres, pero era en vano— Lo siento, Giratina… ¡Llamarada! —de pronto, el cuerpo de Marina se vio envuelto en llamas, comenzando a acumular muchísimo más poder del que debía usar.

Los demás veían muy sorprendidos como, aún entre la espada y la pared, Marina no bajaba los brazos por ningún motivo.

—¡Si utiliza todo ese poder, su cuerpo reventará! —les advirtió Krillin.

—El resultado será similar como con Dawn —le comentó Sakura muy confiada, mostrando una sonrisa—. Por fin veré en acción el último acto suicida de ese idiota.

Cuando terminó de preparar su llamarada, Marina atacó con ella. El impacto provocó que Giratina saliera expulsado aún con ella atrapada, pero no le costó mucho reponerse. No fue mucho lo que le había afectado físicamente el ataque, pero si había logrado enfadar aún más al guardián, quién expulsó la suficiente energía maligna como para cubrirla completamente, comenzando a constreñir con mucha fuerza su cuerpo.

—¡Marina! —fue todo lo que se escuchó del grupo, mientras se oían los repetidos gritos desgarradores de dolor.

—¡¿Qué están haciendo…?! —les gritaba entre quejidos— ¡Váyanse de aquí, Sakura los necesita o va a morir!

—Misty y las demás tampoco están bien… —decía en voz alta Sakura— Ash se sacrificó para salvar a Sakura… ¿Todo para que nosotros la dejemos morir?

—No alcancé a conocer a su amigo Ash… —continuaba Marina, mientras de a poco su voz se apagaba— Si es cómo lo que he oído de él, hubiese sido muy bonito conocerlo…

—Misty y los demás le prometieron a Ash que cuidaríamos de Sakura, mientras él no pudiera… —dijo en voz alta Sakura— ¡Rápido, váyanse de aquí, el señor Goku ya debe estar esperando con las semillas, con Lyra distraeremos a Giratina!

—¿Están seguras? —les preguntó muy preocupado el profesor Birch.

—¡El deber de las dos es proteger a Sakura, no a mí! —les gritó Marina, mientras se volvía a oír un grito desgarrador, dejándola muy débil, mostrando una sonrisa de satisfacción— Misty… May… Dawn… Sakura… Ahora siento… el dolor que ustedes sintieron… Ahora me siento… una guerrera ele… men… tal… Gracias.

Lo último que vieron, fue como la energía negativa de Giratina salía de él, y cubrió completamente a la coordinadora de Johto. Aquella energía pareció comprimirse con mucha facilidad, y cuando esta volvió a expandirse, pudieron ver cómo comenzaba a caer sangre desde la parte baja. La energía volvió a Giratina, dejando al descubierto a Marina sin conocimiento.

Los tentáculos lanzaron con mucha fuerza a la joven contra el suelo, notándose claramente en el exterior como estaba destruida internamente. Era una escena muy escabrosa.

—¡No, Marina! —gritó horrorizada Sakura— Lyra, todo queda en tus manos —le comentó demasiado sería, intentando disimular su furia.

—¿Qué vas a hacer? —le preguntó muy asustada, intuyendo las intenciones de la joven.

—Distraeré a Giratina. Tú ve por Marina y vuelvan a Goldate, este lugar está perdido.

Pero sin aviso de nadie, Paul caminó con mucha calma hasta donde estaba Marina.

—Veo que las leyendas no eran más que una farsa. Eran solo cuentos para niños —comentó Paul de forma fría, mientras miraba a Marina, y luego la Griseous Orb.

—¡¿Paul, que estás haciendo?! —muy apurada, Sakura avanzó hasta su, ahora novio— ¡Váyanse de aquí, no hay más que hacer en este lugar!

—Existen tres orbes que sirven para controlar a los amos del tiempo, las dimensiones y al guardián del mundo distorsión —continuó haciendo oídos sordos.

—El Adamant Orb, el Lustrous Orb…

—Y el Griseous Orb —Paul tomó el orbe, y lo miró fijamente—. Tener un gran poder, también conlleva una gran responsabilidad… —sonrió fríamente, y gritó— ¡Giratina, a partir de ahora, yo seré tu amo, harás lo que yo te diga!

De pronto, el orbe comenzó a brillar, y comenzó a absorber toda la energía negativa, la cual terminó poseyendo a Paul.

—¡Maldito estúpido, que hiciste! —le gritó muy molesta Sakura— ¡Va a caer como Cyrus!

—¿En verdad crees que soy tan estúpido como para dejar que alguien haga lo que quiera conmigo? —de pronto, una sonrisa maliciosa poseyó el rostro del joven de Sinnoh— ¡A mí nadie me controla, yo soy quien controla todo!

Por alguna razón, Paul estaba demostrando toda su ambición de tener más poder.


—¿Dónde estoy? —de pronto, Paul se halló solo, en medio de la oscuridad.

—¿Por qué quieres tanto poder? —se oyó una voz muy profunda de fondo.

—¿Y a ti que te importa? —le respondió de forma prepotente— No es problema tuyo.

—Soy el guardián de este lugar, soy quien decide todo, si vas al paraíso o al infierno…

—¡Ja! Y también alguien que no es capaz de no caer a la ambición de un viejo lunático y un niño de catorce años —le respondió de forma amenazante—. Destruiste el cuerpo de esa niña tonta, y te atreviste a atacar consecutivamente a Sakura con tu fuerza oscura… No eres nadie para hablarme de decidir por otro.

—Lo sé, y estoy avergonzado por lo sucedido —dijo muy arrepentido la voz de fondo—. Es una suerte que tú hayas venido a mí.

—¿Por qué dices que fue una suerte? —preguntaba Paul muy extrañado.

—Tus palabras no son sinceras, siento una necesidad fuerte de querer proteger a alguien.

—¡No es de tu incumbencia! —le gruñó muy sonrojado— ¡¿Quieres ir al grano?!

—Veo que podrás controlar sin problemas la energía maligna que te poseyó. Tengo que pagar por lastimar a quienes no debía, más por aquella joven por la que veo sufres mucho.

Giratina se convirtió en energía, y entró al cuerpo del joven.


Cuando la energía oscura que rodeaba a Paul desapareció, el joven apareció con un aspecto que dejó impactados a todos. Vestía lo que parecía una chaqueta bicolor, la parte del pecho era negra y la parte baja burdeos, pantalones color gris, y lo que parecían zapatillas amarillas.

Era su misma vestimenta, pero había cambiado de color, y no solo eso, también era invadido por lo que parecía un aura plateada.

—Espero que sepas usar mi poder de forma sabía, guerrero aura —dijo para finalizar Giratina.

—¡¿Guerrero aura?! —exclamaron todos muy sorprendidos.

—¡¿Qué quieres decir con eso?! —Paul parecía algo molesto al formular la pregunta, pero no hubo respuesta.

—¡Dialga, Palkia, ¿me pueden decir que…?! —pero apenas Sakura volteó a verlos, notó como una especie de aro comenzaba a rodear al controlador de las dimensiones— ¡Palkia!

Del Pokémon solamente se escuchaban gruñidos de molestia, mientras caía al suelo. Por fin estaba haciendo efecto el canto mortal.

—¡¿No pueden anular ese canto mortal?! —gritó algo desesperado Daisuke.

—A menos que Palkia vuelva a su pokébola, será imposible —le respondió con rabia el profesor Birch.

—¿Entonces qué haremos? — Lyra también preguntaba con el mismo miedo y preocupación.

—Puedo abrir un portal a su mundo… —iba a comenzar a responder Giratina.

—¡Si solo quisiéramos eso, no estarían tan preocupados! —le respondió Paul con algo de rabia, más al ver el rostro de terror de Sakura— El único acceso a este lugar está en Sinnoh, y Goldate no se encuentra muy cerca… —y comenzó a mirar a su alrededor atentamente— ¡Maldita sea, necesitamos una…! ¡El Togekiss de ese idiota!

Ante la voz de sorpresa de Paul, miraron fijamente al Togekiss de Phil, quién parecía brillar extrañamente, de la misma forma cuando cambió de lugar con Phil.

—¡Va a usar relevo, quiere tomar el puesto de Palkia! —exclamó muy impresionado el profesor Birch— ¡Jamás había visto un Pokémon tomar esa clase de decisiones por sí solo!

—Phil le enseñó a sus Pokémon que debían tomar sus propias decisiones… —le contestó melancólica Sakura— Pero nunca lo creí de ti… ¿Estás seguro? —y antes que pudiera responderle, Palkia y Togekiss habían cambiado de lugar, siendo ahora el Pokémon hada el afectado— Muchas gracias… —le agradeció entre lágrimas— no era tú deber…

Y sin poder terminar de hablar, vieron como aquel extraño aro aprisionó a Togekiss, dejándolo completamente inconsciente.

—El poder que Magma le dio a mis Pokémon, según ella, es suficiente como para dejar moribundo a cualquier ser —les comentó Cyrus—. Niños, por favor perdónenme, si tan solo hubiese… —pero fue interrumpido por la fría voz del entrenador de Sinnoh.

—¿No que querían salvar a la novia del bueno para nada? —les preguntó Paul muy cortante, mientras tomaba en brazos a Marina— Y tú, grandote, Marina te mandó a algo. Apresúrate.

—Es verdad —le asintió Imperialdramon algo desconcertado.

—¡Palkia, ya escuchaste, no perdamos el tiempo! —le gritó igual de cortante Sakura.

—Entonces prepárense — les dijo el Digimon, mientras todos se volvían a reunir en un solo grupo, ahora con Marina y Togekiss fuera de combate.

De pronto, una extraña luz proveniente de la coraza de Imperialdramon invadió a todos, con excepción de Dialga y Palkia, y de un segundo a otro, se vieron en una especie de domo en la espalda del Digimon.

—Increíble, no sabía que podía hacer algo así —comentó muy sorprendido Krillin.

—Nosotros tampoco —comentó igual de sorprendido Daisuke, desconcertando al grupo.

—Estamos listos. Cuando quieras, Palkia —le avisó Imperialdramon.

Sin más aviso, Palkia formó un umbral, partiendo por fin de aquel sufrido lugar.


...


Apenas volvieron a Sinnoh, todos comenzaron a sentir una extraña sensación en el ambiente.

—¿Qué es este mal presentimiento? —se preguntaba en voz alta Sakura.

—¡Palkia! —se escuchó una voz muy desesperada en el aire.

—Soy Sakura. ¿Sucede algo?

—¡Maldita sea, por fin contestan! —se escuchó gruñir furiosa una voz femenina— ¡Los necesitamos con urgencia, regresen a las ruinas milenarias ahora!

—¿Qué habrá sucedido? —se preguntaba Lyra algo preocupada. Claramente su voz no la tranquilizaba.

—Volvamos ahora —y en un segundo, Palkia y los demás se hallaban en las ruinas milenarias.

Apenas llegaron, lo primero que vieron fue un desastre en el lugar. Claramente, según las conclusiones de todos, había sucedido una feroz batalla.

—Quédense aquí, iré a revisar —les pidió Sakura, al momento que Imperialdramon dejaba bajar a la peli morada—. Profesora Larch, chicos, ¿qué pasó aquí?

—¡Deja las sorpresas para después! ¡Hari nos llamó, Sakura no puede aguantar más, la tienen en trabajo de reanimación! —le exclamó Touko muy rápido, completamente desenfadada— ¡También Iris, necesita ayuda ahora, está gravemente herida!

—¡¿Qué Iris que?! —con desesperación, Sakura comenzó a buscar a su alrededor, notando como Sora, Minako y Makoto se encontraban a su cuidado— ¡Iris, amiga! —con mucha desesperación, corrió hasta la joven de Unova.

—Lo sentimos… —se disculparon muy avergonzadas las tres— Es nuestra culpa…

—¡Palkia, trae de inmediato a Son Goku! —le exclamó rápidamente Sakura, mientras gritaba en voz alta entre lágrimas— ¡Esto no debía suceder, se suponía que no debía sufrir nadie!

—Llevaban un tiempo llamándonos —le avisó Palkia—. Los traeré de inmediato.

Apenas Palkia abrió nuevamente un umbral, de aquel aparecieron Goku, quién seguía muy cómodo en el hombro de Caldina, Latis, Kamisama y el pequeño Dende.

—Hola chi…

—¡Deja los saludos para después! —le gritó desesperada Sakura al Pikachu— ¡Tenemos que volver ahora al laboratorio! ¡¿Tienes las semillas?!

—Algo así…

—¡Imperialdramon, súbenos a todos!

—¡De inmediato! —y sin más demoras, Imperialdramon los subió a su lomo.

—¿Por qué tanta protección? —le preguntaba muy extrañada Sora— Cuando llegamos a Goldate, no fue necesaria tanta.

—No tengo ninguna intención de dejarlos a su suerte de nuevo —le respondió muy desenfadada la peli morada—. ¡A partir de ahora, todos van a estar bajo mi supervisión ¿Me escucharon?!

Nadie entendía a qué se refería la joven, pero su sentimiento de miedo se veía cada vez más descontrolado. Era como la Sakura antes del mundo distorsión y después de este.


...


Sin mayor demora, nuevamente todos estaban en el sector de campo del laboratorio, lugar donde pudieron ver a varias personas cuidando de los Pokémon. La llegada del grupo resultó sorpresiva y preocupante.

—¡Por fin llegan! —les exclamó Inuyasha, quién se les acercaba en compañía de Kagome.

—¡Discúlpanos, nos retrasamos un poco! —se escuchó la voz de Sakura, mientras todo el grupo bajaba.

—¡¿Qué… les sucedió?! —les preguntaba incrédula Kagome— Sus ropas… esa bestia grande… ¿Y quiénes son ellos?

—¡Inuyasha, toma a Iris por favor… Machamp, Paul, profesor Birch…! —ante las rápidas instrucciones, las atendieron rápidamente— ¡Señor Goku, vamos adentro, no hay más tiempo!

—¡Dende, vamos!

—¡Sí señor!

Sin nunca desacelerar el paso, corrieron hasta el cuarto donde estaban Sakura, Misty y las demás. El que siempre les fue un trayecto corto, en esta ocasión parecía no tener final. La desesperación por sanar a la card captor les hacía perder la noción de todo su entorno.

De forma muy violenta, entraron primero Inuyasha, el profesor Birch, Paul y Machamp, con el objetivo de recostar a Serena, Iris, Marina y Phil en las camas que, todavía, quedaban disponibles. Detrás de ellos, entraron Sakura, Goku, Dende, Gohan, Usagi y Kagome.

—¡¿Qué… que…?! —se escuchó tartamudear una voz familiar.

—¡Deja tus tartamudeos para otro momento, Gary Oak! —le gritó Sakura, percatándose que, dentro del cuarto además de Gary, estaban Shaoran, Tomoyo, Duplica, Edward, Alphonse, Winry, Drew Kakashi y Mikami— ¡¿Por qué hay tanta gente aquí?! —les preguntó algo molesta.

—Sakura es mi amiga, no la voy a abandonar en estos momentos —le respondió el alquimista de acero—. Sé que, si estuviera en el mismo estado, ella estaría conmigo…

—¡Le prometimos a Ash cuidar de Sakura mientras él no pudiera! —le dijo con mucha seguridad Drew— ¡Para eso estamos los amigos!

—¡Lo que ahora necesitan es descanso, no a una multitud aquí dentro! —les dijo muy molesta Sakura— ¡¿Quieren dejarnos espacio?! —y muy molesta miró a Dende— ¡¿Y por qué traen a niñitos a este lugar?!

—¡Sakura, por favor tranquilízate! —le exclamó con rabia Duplica— ¡Nadie se va a mover de aquí, nosotros vamos a estar hasta el final con nuestra amiga!

—¡¿Trajiste las semillas?! —ahora le gritó muy sulfurada Sakura al Pikachu.

—No pude conseguirlas… —le respondió algo intranquilo Goku.

—¡¿Para eso me hicieron perder el tiempo?! —les gritó con aún más ira Sakura— ¡Saku va a morir, ¿y no fuiste capaz de traer una segunda solución?!

—Verás…

—¡Dejaron que todas mis amigas estén gravemente heridas…! —les gritaba completamente descontrolada— ¡Fuera de aquí, no los quiero ver, son unos inútiles!

—Sakura —le interrumpió muy compungida Duplica.

—¡¿Y tú qué quieres, ladrona de Pokémon?!

—Ódiame lo que quieras, porque lamentaré de por vida lo que haré —y sin más provocación, Duplica le dio una bofetada con todas sus fuerzas, dejándola tirada en el suelo—. ¡Tú misma lo vienes diciendo todo este tiempo, a Satoshi y a ti los escogieron para esta misión, perfectamente ninguno de nosotros debería estar aquí, deberían estar solos!

—¡¿Entonces por qué aceptaron?! —le preguntó aún más furiosa.

—¡Ya te lo dijo Ed y Drew, para eso estamos los amigos, para ayudarnos y cuidarnos, y sabemos que de la misma forma que ustedes necesitan de nuestra ayuda, nosotros confiamos en que nos ayudarían a cualquiera de nosotros, sin importar que! —ante aquellas palabras, Sakura no pudo responder, simplemente se quedó mirando el suelo, ocultando su rostro— ¿Sabes que un entrenador no puede portar más de seis Pokémon? ¿De qué otra forma te iba a ceder a Lugia?

—Yo… Al menos me hubieses dicho que…

—¡No nos digas nada a ninguno de nosotros, hacemos lo que creemos correcto! —le pidió entre llantos Duplica— ¡Todos le tenemos mucho cariño a Sakura, ella nos robó el corazón con su actitud positiva, siempre una palabra de aliento, más cuando desconfiamos de ustedes, creyendo que trabajaban para el escuadrón de la oscuridad!

—Lo siento… —soltó la entrenadora de Ecruteak con la voz entrecortada— Pasé de ser una elegida a una dictadora sin darme cuenta… ¡Lo único que quería, era que nadie saliera lastimado! ¡Perdónenme por favor!

—¿Sabes que es lo que me dice Ho-oh? —al escuchar aquella pregunta, volteó a ver al dueño de la voz, viendo a Lyra entrando al cuarto.

—Lo imagino. Que soy patética —le respondió de forma sarcástica.

—Llegó tu turno de dejar de pensar en los demás, comienza a pensar en ti misma —aquellas palabras sorprendieron de sobremanera a Sakura, quién levantó su vista, y miró a todos como le sonreían—. Tú deber aún no termina, pero para lo que fuiste elegida lo lograste con éxito —la peli castaña se arrodilló frente a Sakura, y continuó—. Sakura, por si no te has percatado, no estás siendo egoísta, sino hubieses perdido tu transformación —las palabras de Lyra llamaron poderosamente la atención de la joven, quién volteó a mirarse, y notó como su traje emanaba más energía de la que debía—. Fue gracias a ti que logramos la sincronía empática. Fue gracias a ti que ahora tenemos el suficiente poder para seguir. Gracias, amiga Sakura —tras aquellas palabras, Sakura se lanzó con desesperación a abrazar a la peli castaña, liberando algo de su llanto.

—Debe ser muy duro para todos —se decía Goku—. La vida de todos a cambiado completamente… Henry, ahora comprendo de mejor forma la misión que me encomendaste —y miró fijamente al pequeño Namek— Dende, por favor, comienza con curar a Sakura, es quién está más grave.

—Pero…

—Dende… —lo nombró Sakura— Me equivoqué, perdóname por favor. Te lo suplico por mi vida, salva a Saku, no dejes que muera —aquellas palabras fueron precedidas por un muy incómodo silencio.

—Si. De acuerdo —pero cuando el pequeño Namek se acercó a Sakura e iba a comenzar a sanarla, la peli castaña comenzó a negar sorpresivamente, comenzando a quejarse con energías que nadie sabía de donde había sacado— ¡No te muevas, estás muy grave!

—Se está negando —soltó Sakura—. Tonta… Quiere que sanes a Misty y las demás…

—¿Cómo sabes eso? —le preguntó muy extrañado Ed.

—Está señalando a Misty… —todos vieron a la card captor, notando como intentaba levantar su brazo herido mientras negaba.

—¡Tú estás en mayor peligro, Sakura! —le gritó muy molesto Ed.

—No la vas a hacer cambiar de opinión —le negó Gary—. Creo que somos el peor grupo de todos, hacemos lo que queremos.

—Es extraño, ¿cómo supo lo que pensaba Sakura? —se preguntaba muy extrañado Goku, al momento que volvía su atención a Dende— Cura a los demás. Si es lo que quiere Sakura, respetaremos su decisión.

Al momento que escuchó aquellas palabras, la card captor sonrió, y volvió la calma a su cuerpo.

—Misty nos va a matar antes —comentó con algo de miedo Ed.

—¿Tanto miedo le tienes? —le preguntó muy extrañada Winry.

—Misty no aguantaría que dejáramos morir a Sakura —le comentó Gary—. Misty sacrificó su amor por Ash, para que esos dos fueran felices.

—Para que la haya aceptado de forma tan cariñosa, quiere decir que la terminó queriendo más de lo que piensan —les comentó Winry muy acongojada.

Mientras hablaban, Dende hacia su trabajo sanando a Misty. Para cuando terminó, simplemente vieron volar las frazadas de la cama, y a Misty de pie completamente sana.

—¡¿Acaso todas las Sakura son tercas?! —gritó al aire Misty, intentando contener su enojo— ¡No tiene caso llorar sobre la leche derramada…! —miró a su amiga de Ecruteak, y le dijo muy triste— Amiga, por favor, no te culpes por lo que sucede.

—Misty… —con solo escuchar su voz, volvió su mirada a la peli naranja.

—Es la novia de Ash —le dijo la líder de Cerulean, dibujando una sonrisa en su rostro—. Esos dos son el uno por el otro.

—¡Sakura! —se escuchó de fondo el gritó de May, dando a ver que también estaba completamente recuperada— ¡Más te vale que no te mueras, no te dimos a Ash para que lo abandones! —le dijo entre broma, simulando enojo, acercándose a la cama de la joven.

—Gary tiene razón —comentó Drew soltando una sonrisa sarcástica—, somos un grupo terrible.

—¡Sakura! —ahora se escuchó el gritó de Dawn, quién también, completamente recuperada se levantó, corriendo hasta un costado de la cama de Sakura— ¡Amiga, te lo suplico, perdóname! —le gritó llorando, arrodillada a un costado de la cama — ¡Si hubiese acabado con Marte en vez de comportarme como una cobarde, ahora tú…!

—Misty ya lo dijo, no tiene caso llorar por cosas que ya pasaron —le comentó Kagome—. Sakura se preocupó mucho cuando supo que podías haber sido borrada para siempre. Por un segundo, ella creyó que les había fallado a todos.

—Muy al contrario, si no hubiese sido por Sakura, Marina jamás se hubiese transformado en guerrera elemental —todos voltearon en dirección a la voz, para algunos, desconocida, viendo como Serena también recuperada, se unía al grupo—. Si no hubiese sido por Sakura, todo hubiese sido destruido.

—Es verdad, Serena —le asintió Marina, quién despertaba de su inconsciencia, terminando de ser sanada—. A final de cuentas, ella me guio por el camino que yo quería tomar.

—Creo que todos peleábamos por el mismo objetivo —les comentó Usagi muy emocionada.

—Sakura jamás querría que ninguno de ustedes fuera infeliz —les comentó Tomoyo—. Ella cree que nadie debería estar triste por culpa de ella.

—Todos tenemos un camino distinto —comentó ahora Iris, quién seguía acostada, siendo recuperada por Dende—. Gohan, Usagi, qué bueno que hayan logrado recibir el poder de Reshiram y Zekrom. Sé que, en sus manos, ellos estarán bien.

—No las conocemos —les comentó muy feliz Misty—. Aun así, muchas gracias por sus palabras de ánimo.

—Son amigos de Sakura y Phil, es lo menos que podemos hacer por todos ustedes —le respondió Serena con la misma sonrisa.

—Esto parece un concurso de masoquistas —comentó de forma sarcástica una voz muy familiar—. Tranquilo Dende, los muertos nos recuperamos más rápido que los vivos. Ve por Sakura, ella no merece el mismo castigo que yo.

—De acuerdo —le asintió muy confundido el pequeño Namek.

—¡¿En serio eres tú, Satoshi?! —le preguntó muy sorpresiva Misty— ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Y por qué ella te llamó Phil?! ¿Acaso…?

—Tendremos mucho tiempo para respuestas —volteó nuevamente con Dende, pero notó que no hacía nada— ¡¿Qué esperas?!

—Lo siento, pero no puedo sanarla —le respondió muy triste.

—¿Acabaste toda tu energía? —le preguntó algo preocupado Goku.

—¿O sus heridas son muy graves? —ahora le preguntó Gary.

—No… Yo… no… —el tartamudeo de Dende hizo caer rápidamente a todos— Lo siento mucho, no puedo sanar un cuerpo sin vida.

—¡Jajajaja! —comenzó a reír de forma traviesa May— ¡Veo que eres muy bromista! —se arrodilló a sus pies, y puso sus manos en sus hombros— Ahora vas a sanar a Sakura como a nosotros, y volveremos a donde comenzamos…

—May… —le dijo Drew con algo de miedo— ¿Vamos afuera?

—No hasta que el pequeño Dende sane a Sakura — le respondió con una sonrisa y sus ojos cerrados, los que dejaban caer lágrimas, y volviendo con Dende— ¡Vamos, aún tengo mucho que contarle de mi vida a Sakura! ¡¿Quieres sanarla?! —de a poco, May iba apretando sus manos en los hombros del niño— ¡Por favor, queremos a nuestra amiga sana, hazlo por favor…!

—May —comenzó a decir con la voz entrecortada la entrenadora de Ecruteak—, todo terminó para Saku.

Por un momento, el silencio dejaba en evidencia el triste desenlace de la card captor. Todos miraban el ahora cuerpo inerte de la joven, entre la resistencia al llanto y la rabia.

—Esto no ha terminado —dijo Dawn conteniendo su rabia—. La voy a revivir —todos miraron muy sorprendidos a la pelíazul—. La guerrera del viento puede revivir a cualquier ser vivo…

—¡No te atrevas! —le gritó Sakura con miedo— ¡Es verdad, al igual que Wind puedes revivir a cualquier ser vivo, pero tu energía bajará hasta agotarte completamente!

—¡¿Crees que me interesa?! —le gritó de forma violenta la coordinadora de Sinnoh— ¡Ryaquaza…!

—¡Puedes haberte recuperado de tus lesiones y vuelto a la consciencia, pero no tu energía espiritual! —volvió a reclamarle Sakura— ¡Puede que Aurora te haya ayudado, pero cuando formaste aquel campo de energía para proteger a todos del borrado de la dimensión digital, terminaste con toda tu energía! —aquellas palabras hicieron que Dawn bajará su mirada— Resucitar a un muerto requiere de una cantidad energía tan grande, que solo los dioses pueden romper ese tabú, y aun siendo una diosa, primero eres humana, y nadie te va a asegurar que logres salir con vida, mucho menos resucitar a Sakura… Tú también morirías…

—Es verdad, Dawn —le dijo Ed, mientras se tomaba su brazo derecho—. No cometas los mismos errores que nosotros…

—¿Y si usamos las esferas del dragón? —les preguntó Misty.

—Las necesitamos —le respondió Goku igual de serio—. Si las usamos ahora, tardarán un año en recuperarse… No creo que Arades nos espere tanto tiempo.


...


—No tienes muchas opciones, siempre terminarás en el mismo círculo —decía Eriol mientras usa sonrisa aparecía en su rostro, la cual reflejaba mucha tranquilidad—. Conocer a ciertas personas puede a llegar a ser malo, aunque aquel era tu destino.

—¿Crees que Phil sepa manejar lo que le entregaste? —le preguntó una joven, quién simplemente puso sus manos sobre los hombros de Eriol— Me da mucha tristeza, nació para ser infeliz.

—Sabes el efecto que tiene Sakura sobre todos, Kaho —le respondió con la misma preocupación—. Phil siempre cargará con las malas acciones de todos, siempre ha sido así.

—El tiempo y el espacio son mucho más complejos de lo que cualquiera podría llegar a comprender —reflexionó Kaho.

—Phil lo sabe, tiene mucha experiencia sobre las consecuencias de jugar a ser dios.


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—Creo que romper un tabú más, no me hará más daño del que ya me he hecho —pensaba Phil mientras metía su mano derecha al bolsillo del pantalón.

—Si van a hacer algo, háganlo ahora —les advirtió Paul—. El alma de esa niñita sigue atado a su cuerpo. Si no hacen algo ahora, partirá al otro mundo.

—¿Tú cómo sabes eso? —le preguntó muy extrañado Shaoran.

—Es el regente de Giratina —les respondió Sakura—. Desde ahora, el decide si se van al paraíso o al infierno.

Todos escucharon muy sorprendidos aquellas palabras. ¿Acaso se había convertido en el juez que lo decide todo? ¿Cuándo había sucedido? Era lo único que se preguntaban todos.

—Entonces eso me hará esta tarea menos humillante —comentó algo más tranquilo Phil, ahora ganándose la atención de todos con la misma sorpresa—. Es verdad, Sakura. No somos dioses, y tampoco podemos jugar a ser uno —tras sacar la mano de su bolsillo, sacó lo que parecía un reloj de manecillas doradas y marco transparente.

Tanto Shaoran, Tomoyo, Kakashi y Mikami miraron con algo de recelo aquel extraño objeto.

—¡¿De dónde sacaste esa cosa?! —le preguntó muy preocupada la caza fantasmas.

—Mis asuntos familiares no son de su incumbencia —le respondió muy serio.

—¿Acaso en verdad eres un dios? —ahora le preguntó Kakashi.

—Tu mejor que nadie conoce la respuesta a esa pregunta —le respondió Phil con una sonrisa sarcástica.

—No siento energía en ese reloj, pero aun así… —ahora le comentó Shaoran.

—Siento algo familiar en él —le respondió Tomoyo.

—¡Ja! —soltó una carcajada sarcástica— Menos lógica y más intuición.

—Phil, sea lo que vayas a hacer… —le dijo muy decidida Misty— Te lo agradeceremos de por vida.

—Sakura es muy especial para todos —le respondió muy nostálgico el joven—. Tampoco es que dejaría que la novia de uno de mis mejores amigos muriera tan fácil —se acercó a Sakura y miró a Dende—. Aléjate un poco. Cuando te diga, usa tus habilidades curativas. No podré hacerlo más que una vez.

—De acuerdo, señor —y muy atento a cada acción del joven, el pequeño Namek retrocedió un par de pasos.

Todos veían muy atentos cada acción de Phil, más por el hecho que no entendían que iba a hacer. Levantó la mano donde tenía aquel extraño reloj, lo miró, y una extraña aura comenzó a rodear al joven. Bajo el cuerpo sin vida de Sakura, de la nada, apareció su círculo mágico, el cual de pronto vieron cómo se invirtió y tomó tintes azules, y al cabo de un rato volvió a la normalidad. Cuando aquella energía desapareció, vieron como Sakura, con muchísima dificultad, volvía a respirar, mientras Phil la miraba con mucho miedo y preocupación.

—¡La reviviste! —le celebró May muy feliz.

—Dende —ante el llamado, el joven Namek no vaciló en ir con la joven y comenzar a curar sus heridas—. No solo la reviví, retrocedí el tiempo en su cuerpo —le respondió algo más feliz.

—¿Sabes que esos son dos tabú? —le preguntó muy preocupado Shaoran— Si es cierto que solo un dios puede romper las leyes y jugar con el tiempo y las dimensiones, entonces debes ser un dios.

—A menos que seas un joven que es consciente de lo que hace y sus consecuencias —comentó de forma bastante directa Tomoyo.

—Todos hemos cometido errores en la vida —le respondió Phil—. Yo ya no tengo vuelta atrás.

—Listo —celebró muy feliz Dende—. Internamente su cuerpo estaba inutilizado, me tomó más energía de la que creía, pero ahora está completamente recuperada.

—¿Estás seguro? —le preguntó muy extrañado Goku, al ver que Sakura seguía inconsciente. Muy curioso se le acercó a la joven, y la vio a la cara— Sakura… —le susurró.

Por alguna razón, Sakura no despertaba, seguía inconsciente. De pronto, comenzaron a sentir pequeños gruñidos de la joven.

—May… —comenzó a susurrar suavemente— Si sigues comiendo así, vas a engordar…

—¿Eh? —muy extrañada, May se miró, y notó como todos la miraban— ¡Oye, no estoy gorda! —le gritó muy enojada.

Extrañamente sorprendidos, todos voltearon a ver a Sakura, quién se acomodó a dormir boca abajo. Ella misma lo había confirmado, estaba completamente sana.

—Sakura… —aun completamente ida, May se le acercó, la miró, y comenzó a saltar de alegría— ¡Qué bien! ¡Sakura está bien! —en eso notó como todos la miraban algo intrigados— ¿Sucede algo, chicos?

—Ahora veo a que se refería Sakura con estar gorda —le comentó Misty, quién le indicó a un sonrojado Drew—. Qué envidia te tengo…

—¿Envidia? —miró a Drew, se miró a ella misma, y notó por qué le decían esas "palabras"— ¡No tengo la culpa de ser tan desarrollada a mis doce años! —les gritó algo molesta, ganándose la risa de todos.

Después de una no grata bienvenida a la región Goldate, por fin lograban respirar algo de tranquilidad y paz en el grupo. Las cuatro guerreras elementales habían sido reveladas, además de las sorpresivas guardianas de Johto y los guerreros sagrados.

Como lo había dicho Aurora, cuando la guerrera del fuego fuera revelada a todos, comenzaría la verdadera guerra contra Arades.

—Qué bueno que, después de dejarlos sufrir a su suerte, les dé una alegría —pensaba Phil para sí—. Es una lástima que las cosas fueran así, pero así lo decidieron. Ash, amigo, estés donde estés, te deseo lo mejor… Tu padre estaría orgulloso de ti.

¿Cómo sobrellevaran la batalla a partir de ahora? ¿Qué tan cerca estarán de enfrentar a Arades?


...


—¡Por fin te dignas a hablar, Eriol! —le reclamó muy molesto una voz muy profunda de fondo.

—Lamento mucho preocuparlos, Kerberos, Yue —decía muy tranquilo el aludido, al tiempo que las figuras de ambos guardianes aparecían, como si de hologramas se trataran—. Sé que están muy preocupados por Sakura.

—Explícanos, ¿qué está sucediendo con exactitud? —le preguntó igual de molesto Yue.

—Está sucediendo lo que comenzó hace catorce años atrás… Es hora que Fujitaka y Touya hagan sus movimientos.

En el próximo capítulo

Un nuevo comienzo.


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Y no, como se dieron cuenta, nada en esta historia es gratis. Creo que a partir del próximo capítulo comenzaré el último arco de la historia, no estoy completamente seguro, pero esto se está terminando. Los próximos capítulos serán mas tranquilos y pasivos, mas por la gran carga de información. De todos modos, después de 69 capítulos de batallas constantes, el pequeño respiro se lo merece la historia, mas cuando lo que tengo en mente, no va a gustar a nadie.

Como sea. Nos vemos el próximo sábado!