Hola a todos. Seré corto y preciso. Estos capítulos son como resolución, vale decir, son hilos atados de muchas cosas al aire. Los dejo con la lectura. Hasta el próximo sábado!
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Capítulo 70: "Las curiosas y misteriosas consecuencias del pasado"
Tanto Kerberos como Yue se veían muy molestos, pero Eriol no hacía más que verlos con una sonrisa muy tranquila.
—Antes que comiencen a regañarme, ¿cómo han estado?
—¡¿Cómo se te ocurre preguntar algo así después de la trampa que me tendiste?! —le regañó muy molesto Kerberos, más por la tranquilidad con la que le hablaba— ¿Por qué la enviaste a atacarme en mi punto más débil?
—Eso sólo fue un motivo. Perdóname…
Hace dos días atrás.
Touya y Yukito se encontraban en el cuarto del joven peli azabache estudiando. En esos momentos, ni Sakura ni ninguno de los viajeros dimensionales estaban en casa, puesto que se encontraban en la casa de campo de Tomoyo.
—¿Cuándo crees que volverá Sakura? —le preguntó muy preocupado Yukito.
—No estoy seguro, pero si es claro que tiene mucho trabajo —le respondió Touya sin prestarle mucha atención al joven.
—¿Crees que debamos entrometernos? —le preguntó algo preocupado el joven de cabello plateado.
—¿Crees que con ese ejército de mocosos podamos hacer algo? —le respondió algo fastidiado.
—Te noto muy tranquilo —le comentó algo extrañado Yukito.
En eso, la extraña voz de una joven comenzó a escucharse en el cuarto de Sakura.
—Qué lugar tan femenino… Que incómodo —dijo algo sorprendida aquella voz— ¡Un peluche que se mueve! —gritó algo sorprendida.
—¡¿Tú quién eres?! —le gruñó muy molesta la voz de tono fino— ¡¿Cómo entraste al cuarto de Sakura?!
—Entonces este sí es el cuarto de Sakura —comentó algo extrañada— ¡Axew, por fin llegamos!
Aquella voz dejó muy intranquilos a ambos jóvenes. ¿De quién podría tratarse?
—¿No habían ido todos a casa de Tomoyo? —le preguntó muy extrañado Yukito.
—Así es —le asintió igual de extrañado sin mirarlo—. Si quieres ir a ver, hazlo.
—¿No quieres acompañarme?
—¿Y meter en problemas a Sakura? —le comentó de reojo Touya.
—De acuerdo, iré —le respondió mientras se levantaba del suelo— ¿Qué será un Axew?
—¿Quieres apurarte? —le volvió a decir algo molesto.
—Enseguida regreso —y negando resignado, Yukito partió al cuarto contiguo.
Apenas Yukito abrió la puerta del cuarto de Sakura, pudo ver cómo aquel pequeño ser amarillo intentaba pelear, pataleando contra la joven de piel morena, quién tenía un peculiar animalito.
—Disculpa, pero no es correcto que desconocidos entren en casas ajenas —le dijo Yukito muy tranquilo.
—¡Disculpa, no fue mi intención! —le dijo algo nerviosa la joven— Mi nombre es Iris, y él es mi Pokémon, se llama Axew. Mucho gusto —le saludo con una reverencia.
—Se parece mucho a esos animales con los que llegaron los amigos de Sakura —le comentó algo curioso—. ¿Y cómo entraste?
—Palkia creó un umbral justo con salida a este cuarto —tomó con sus manos a la pequeña criatura amarilla alada, y lo miró fijamente— ¿Y tú qué cosa eres? —le preguntó con una mirada sospechosa.
—¡No soy una cosa, niñita! —le reclamó muy enojado el pequeño— ¡Para que lo sepas, mi nombre es Kerberos, y soy el guardián del libro de las cartas!
—¿Y con ese tamaño y fuerza quieres proteger algo? —le preguntó algo molesta— Palkia me dijo que eras un ser de aspecto formidable y muy poderoso… Ahora veo porque te pusieron Kero…
—¿Y cómo sabes de nosotros? —le preguntó muy extrañado Kero.
—Los jóvenes que vinieron nos han dado un informe completo de todo lo que ha pasado aquí —miró a Yukito, y le sonrió maliciosamente—. ¿Sabes? Eres muy guapo, pero quiero ver a tu otro yo, él me sirve más. ¡Yue, quiero hablar contigo!
Tanto Kero como Yukito se miraron muy sorprendidos, por lo que, ante esto, ambos decidieron tomar sus verdaderas formas.
—¡A eso me refería! —exclamó muy emocionada Iris— Ahora si les queda mucho mejor sus nombres.
—No creo que hayas querido vernos solo por qué si —le dijo algo extrañado Yue.
—En realidad, si —le asintió muy sonrojada Iris—. ¡Se ven geniales!
—¿Ahora puedes ver que si soy un verdadero guardián? —le dijo muy orgulloso y ególatra Kerberos.
—Por la misma razón no puedo permitir que se entrometan en la misión de Sakura —ahora les comentó muy seria Iris.
—¿De qué estás hablando? —Yue parecía muy extrañado por aquellas palabras.
—Un jovencito no tan jovencito de anteojos, me dijo que ustedes dos harían lo que sea por proteger a Sakura —le respondió de forma burlona.
—¿Hablaste con Eriol? —le preguntó muy sorprendido Kerberos.
—Así es —le volvió a asentir muy seria—. Ocurrió algo muy peligroso para ella, y queremos que ni ella ni Ash se metan en problemas.
—¿Hablas del niñito de la rata amarilla? —volvió a preguntarle muy extrañado Kerberos.
—Fue información que nos entregó Tomoyo —llevó su mano derecha a su cabeza, y algo fastidiada comenzó a revolver su cabello— ¿Por qué se enamoraron esos dos? ¿Acaso quieren enojar a los dioses?
—Ahora que lo mencionas —le interrumpió Yue—, incluso viajar por distintas dimensiones está prohibido, a menos que se te conceda una autorización. Si en verdad se enamoraron, solo causarán estragos.
—Por lo que los separaremos. Eliminaremos a uno de los dos de esta misión —comentó de forma cortante Iris.
—¡¿Planean matar a uno de los dos?! —le gritó muy molesto Kerberos.
—¡¿Piensas que somos idiotas?! —le exclamó furiosa Iris, dándole un coscorrón en la cabeza— No te preocupes, no les pasará nada malo, pero no puedo decirte el método que utilizaremos.
—¿Y por qué no puedes? —Yue seguía preguntando, tomando una pose de sospecha.
—Cuando llegue el momento, lo sabrán.
—Tengo un mal presentimiento de tus palabras —Kerberos la miraba de reojo, mientras se le acercaba a su cara—. Sé que no quieren que nada malo les pase, aun así, mejor iré a buscarlos y contarles…
—¡Axew, lo que planeamos! —y de la nada, el pequeño Pokémon dragón saltó de entre el cabello de la líder de gimnasio, y comenzó a desordenar todo lo que encontraba— ¡Excelente trabajo, continua así!
—¡Oye, ¿qué estás haciendo?! —Kerberos saltó de golpe sobre el pequeño, pero lo único que logró fue desordenar sobre lo desordenado— ¡Detente ahora mismo!
El gran tamaño y desesperación del guardián, solo facilitaba la tarea de Axew, provocando risa en Iris, y preocupación por Yue.
—Los motivos por los cuales no quieren que nos entrometamos en lo que está haciendo Sakura… ¿Qué relación tiene con la llegada de Li?
—Prefirieron no darnos detalles —le respondió con una sonrisa maliciosa, sin despegar la vista del show que tenían Axew y Kerberos—. Estamos haciendo todo lo posible para proteger a Sakura, esa son las órdenes que tenemos.
—No la conocen —le cuestionó algo molesto—. ¿Qué importancia podría tener para ustedes?
—Al final del día lo sabrán —le respondió volteando a verlo, dándole una sonrisa—. Tú amigo Touya, él es consciente de lo que va a suceder, así que, por favor hazle caso en todo lo que te diga —volteó nuevamente a ver a Axew, y le llamó muy feliz— ¡Suficiente Axew, buen trabajo! —el Pokémon se detuvo, miró a su entrenadora muy feliz, y se lanzó a su regazo.
—¡Maldita sea, Sakura me va a colgar! —exclamó aterrado Kerberos— ¡Tengo que ordenar rápido!
—¿Sabes? —comenzó nuevamente a decir Iris de forma maliciosa— Alguien me contó que te encantan los dulces.
—¡¿Y eso que tiene que…?! —pero apenas Iris le mostró una bandeja con curiosos caramelos, los miró perplejo— ¿Qué son esos dulces?
—Vuelve a transformarte en muñeco y te contaré —y sin ninguna demora, Kerberos volvió a su forma de muñeco pequeño.
—¡Nunca había visto dulces como esos! —le exclamó muy emocionado el pequeño Kero— ¡¿De dónde los sacaste?!
—Son galletas Lumiose, son hecha en Lumiose, la capital de Kalos —le respondió muy feliz—. Una amiga me los dio solamente para ti.
—¿Dulces de otra dimensión? —los miró fijamente, y gritó muy risueño— ¡Qué bien! —y sin dudar un segundo, se lanzó por ellos.
—Yue, te sugiero que vuelvas con Touya —le dijo muy tranquila Iris—. No se muevan de la casa, en cualquier momento nos comunicaremos con ustedes.
—¿Y tú qué harás? —le preguntó muy extrañado Yue.
—Estamos investigando las amenazas que han sufrido los chicos en esta dimensión —le respondió muy seria—. No estamos seguros de lo que está sucediendo. ¡No les quito más tiempo, chicos! ¡Luego nos vemos! —y muy apurada, apenas despidiéndose, Iris salió del cuarto de Sakura por la puerta.
—¡Oye, espera…! —pero cuando abrió la puerta, ya no había nadie— ¿Qué estará sucediendo?
En eso, se sintió el abrir de la puerta principal de la casa y varias voces bastante escandalosas.
—¡Por fin llegamos! —se escuchó exclamar una voz masculina, acompañada de un "Pika… Chu…" lleno de entusiasmo.
—¡Hola mamá, volvimos a casa! —ahora se escuchó de fondo una voz femenina.
—Disculpa Sakura, pero me llamó mucho la atención que saludaras a esa foto cuando llegamos. ¿Ella es tu mamá? —le preguntó otra voz femenina, la que sonaba muy sorprendida.
—Así es, Misty —le respondió con mucha alegría—. Ella murió cuando yo tenía tres años.
—Perdóname, no lo sabía. Lo lamento mucho… —le pidió muy avergonzada Misty.
—Casi no tengo recuerdos de ella. ¡Pero sé que mi mamá siempre está a mi lado! —aquellas palabras fueron sucedidas de un profundo silencio— Chicos, ¿qué les parece si vamos a dar un paseo por la ciudad? —les propuso Sakura con mucho entusiasmo, así comenzando a organizar el paseo turístico.
Yue escuchaba atentamente cada palabra que decían, muy pensante.
—Ahora veo a que se referían Touya y esa extraña niña —decía Yue muy preocupado—. ¿Aún faltará algo que no sepamos? —negó para sí, y suspiró— Estaré atento a cualquier movimiento —y sin decir más, volvió a ser Yukito, quién solo se veía algo preocupado mientras volvía al cuarto de Touya. Apenas entró al cuarto, notó a Touya mirándolo de reojo.
—¿Que querían? —le preguntó de reojo.
—No lo sé —le respondió muy confundido—. Solo sé que mi otro yo no quiere volver hasta que lo encuentre necesario.
—Ya veo —y muy despreocupado, Touya volvió a sus estudios—. Será mejor que te concentres en tus estudios, mañana tenemos examen.
En eso, comenzó a escucharse la alegre y melódica voz de Sakura.
—¡Podré seguir disfrutando de mis amigos…! —tarareaba muy alegre— ¡Verán lo bonita que es la cuidad…! —y Sakura abrió la puerta de su cuarto— ¡Hola Kero, perdóname por dejarte solo, ¿quieres…?! —pero su alegría había desaparecido abruptamente.
Apenas entró, encontró un "campo de batalla", por decirlo de alguna forma. Su cuarto estaba completamente desordenado; papeles, envoltorios de dulces, y una bola amarilla que, al parecer, respiraba, o al menos lo intentaba.
—¡Kero…! —gritó como energúmena Sakura. Se sentía en su voz, la maldad encarnada…
Fin del recuerdo.
—Tengo que admitir que esos dulces estaban muy deliciosos… —continuó Kerberos, hablando muy maravillado— ¡Aun así, no tenías por qué meterme en problemas!
—Lo lamento, Kerberos —se disculpó con una mueca extraña—. Andas a la siga de Sakura, debía quitártela de encima.
—¿Por qué nos querías fuera del grupo? —le preguntó muy preocupado Yue— Nuestra ama no ha regresado. Al menos dinos que está bien.
—Tranquilos, en mejores manos no podría estar —la voz calmada y confiada de Eriol comenzaba a molestar de a poco a ambos guardianes, cosa que notó el brujo—. Hoy partimos a Japón, tenemos que reunirnos con ustedes.
—¿A qué te refieres con nosotros? —le preguntó muy extrañado Kerberos— ¿Van a venir todos?
—Así es —le asintió—. Seré breve con ustedes. Arades se encuentra buscando a los seres más poderosos de cada dimensión para aliarlos a su escuadrón.
—¿Quiere reorganizar su equipo?
—No Yue. Solamente está buscando a quienes tienen cierto odio a cualquiera de ustedes.
—¿Y vienes a establecer tu propio escuadrón a Japón? —volvió a preguntarle Kerberos— ¿Acaso planeas meter al padre y al hermano de Sakura?
—Te aseguro que ellos son mucho más importantes de lo que crees —volvió a responderles en clave—. Mañana los veo, iré directo a casa de Sakura —y la comunicación se cortó.
Ambos muy confundidos se miraron, no entendían que importancia podían tener Fujitaka y Touya en todo esto. ¿Acaso sabrían algo que nadie más sabía?
—No nos queda otra más que esperar hasta mañana —decía muy serio Kerberos—. Si es cierto que ese tal Arades planea reorganizarse, entonces debemos estar listos para la batalla.
—Recuerda que nuestra prioridad es resguardar la integridad de nuestra ama, lo que suceda con lo demás, será decisión de ella —le recordó Yue.
—No eres muy empático con los desconocidos —le comentó de reojo Kerberos—. Al menos Yukito es más amable —suspiró, y se tiró al suelo—. Gracias por ayudarme a ordenar el cuarto de Sakura —dio un vistazo a su alrededor, y pudo admirar el cuarto de la peli castaña impecable—. ¡Mocosa, te daré una lección cuando te vea nuevamente!
...
En el laboratorio de la profesora Larch, el viejo equipo que acompañó a Sakura en la recuperación de las cartas volvía a la acción. Ahora debían resolver ciertos misterios, más que nada, de cierto joven, el cual desde el primer segundo que volvió a Pallet Town, aún tenía.
—Muy bien chicos, está es la situación —comenzó a relatar la profesora Larch—. He mandado un comunicado a todos los gobernantes para que comiencen la evacuación a la región Goldate.
—¿Y dónde los refugiaran a todos? —le preguntó muy extrañada Marina— Goldate son solo islas.
—Considerando eso, estaremos muy apretados —comentó algo ingenua May.
—Descubrimos que el interior de las ruinas milenarias puede refugiar perfectamente a todo el planeta —les comentó muy seria Iris, notando como todos quienes no las conocían, la miraban muy curiosos—. ¿Tengo algo en la cara?
—Aparte de ojos, nariz y boca, no sabemos sus nombres —les comentó Misty algo intrigada, volteando la vista de golpe a Sakura y Phil—. ¿Creen que tenemos telepatía? —a lo que ambos jóvenes la miraron muy extrañados— Veo que ya no tienen mucha opinión en esto —les respondió de mala forma, volviendo su atención a las dos jóvenes—. Perdonen a estos dos —les pidió con una reverencia.
—Phil siempre ha sido muy despistado, ya nos acostumbramos —le dijo muy despreocupada la joven de cabello castaño miel—. Ella es Iris, la líder de gimnasio de Opelucid.
—Es un gusto, chicos —les saludó con una reverencia la susodicha.
—Y mi nombre es Serena, y soy…
—¡Por eso me era conocida tu cara! —exclamó de golpe Gary— Soy Gary, ¿me recuerdas?
—¿Cómo no voy a recordarte? —le espetó muy feliz— Te ves muy bien.
—¡Esperen un momento…! —interrumpió de golpe Misty— Gary, ¿la conoces?
—¡Es cierto! —ahora exclamó de golpe Marina, indicando a Serena de forma acusadora— ¡Tú eres la otra jovencita de la que me habló la señora Ketchum!
—Oigan… chicos… —dijo de forma muy tímida Phil, llamando la atención de todos— ¿Que quieren saber con exactitud?
—¡Primero, por qué esa niñita te llama Phil como si nada! —le reclamó Misty… algo celosa…— ¡Y segundo, si estás muerto, ¿qué rayos haces aquí?!
—Phil, ¿puedo responder por ti? —le pidió muy preocupado Gary, al verlo completamente acorralado.
—Si —le asintió algo compungido—. Me da vergüenza, pero corresponde que todos lo sepan.
—¿Qué te da vergüenza? —le preguntó con algo de extrañeza May.
—Es algo que solamente sabemos Ash, Misty, Brock, Serena y yo —le respondió Gary muy contrariado, ahora él ganándose la atención de todos.
—Hasta el día de hoy me preguntó —decía con algo de rabia Sakura, mirando fijamente a Misty—. ¿Por qué me metiste? En el gimnasio Cerulean me dijiste que desconocías el pasado de Phil, y resulta que lo sabías todo.
—Eras una desconocida para él —le respondió la líder de gimnasio algo contrariada—, no tenías por qué saberlo.
—Sakura —le interrumpió Gary de golpe—, esto no tenía nada que ver contigo, era algo entre nosotros. Te voy a ser honesto, nosotros conocemos a Phil desde que tenemos uso de razón, y Misty y Brock desde que comenzamos nuestro viaje.
—Creo que tienes razón —le contestó algo contrariada Sakura.
—Gary, ¿comienzas tú, o lo hago yo? —le preguntó Serena algo contrariada.
—Si quieren detalles… —Gary suspiró algo cansado, y comenzó su relato— Todo comenzó en uno de los campamentos de verano que hace mi abuelo. El siempre invitaba a distintos jóvenes de otras regiones a Kanto, para que conozcan cómo viven los Pokémon nativos de la región.
—El profesor Oak también ha hecho esos campamentos en Johto, Hoenn y Sinnoh —le comentó May—. ¿Acaso antes solo los hacía en su laboratorio?
—Así es, May. Pero, por lo que llamamos hasta hoy, una cadena de hechos desafortunados, mi abuelo dejó de hacerlos en su laboratorio.
—¿Tiene algo que ver con qué a Serena le guste a Ash? —las palabras de, hasta ese entonces, callada Sora, quién estaba acompañada de Yamato, hizo que todos la miraran— Ella me dijo que en un campamento de verano se enamoró de él a primera vista.
—Algo así —le respondió algo incómodo Gary, quién solo veía a una Serena completamente roja, con ganas que se la tragara la tierra—. En ese entonces teníamos seis años, y los tres éramos los menos queridos del pueblo.
—¿Por qué los menos queridos? —le preguntó muy extrañada Lyra.
—Tu sabes, cosas de niños —suspiró muy pesado Gary, mientras Serena lo veía muy preocupado, cosa que todos notaron—. Ash no tiene a su padre, Phil tiene a sus abuelos como sus padres, ya que su mamá viaja constantemente por Kanto por trabajo, y yo soy el niñito intocable, ya que soy el hijo del alcalde y nieto del profesor Oak.
—Ahora veo por qué hacemos somos un grupo terrible —comentó muy incómodo Drew—. Al menos yo tengo la suerte de tener a mis dos padres.
—Pero esos son solo detalles, más después de lo que sucedió en ese campamento de verano —le respondió Gary.
—¡Phil, no tienes por qué sentirte mal por lo que sucedió! —le exclamó con mucha seguridad Serena— Hiciste lo correcto.
—Hasta el día de hoy me culpo por lo que pasó ese pequeño Poliwag… —volvió a decir muy triste Phil, quién miraba al suelo— Gary, Serena, perdónenme por ponerlos en esta situación…
—Así que fue por culpa de un Pokémon —comentó muy suspicaz Duplica—. ¿Acaso se lo estaban peleando?
—Al contrario —le respondió Gary—. De hecho, después de esos sucesos fue que comenzaron nuestras rencillas, el odio de Phil hacia los humanos… y por qué se cambió de nombre a Satoshi. Les contaré…
Esta historia continuará...
