—Ese idiota de Marte, estuvo a punto de arruinar todo —se quejaba aquella mujer de edad, quien miraba desde una pequeña sala las pantallas que decían "sin señal", y a la vez volvían a dar imagen.
—¿Aún sigue todo como lo planeaste? —preguntó una voz muy profunda desde los altoparlantes— Debo disculparme con usted si mis hombres le causaron molestias, Theresa.
—Señor Arades, no se preocupe —Theresa se levantó, e hizo una reverencia, al tiempo que aquel ser de forma reptiloide aparecía en una pantalla—. Estoy a sus órdenes.
—Ha sido mi aliada más leal y efectiva que he tenido. Es un honor tenerla de mi lado.
—Aun así, no estaba en mis planes que esos cuatro mocosos volvieran a ser amigos —soltó enfadada—. Fallé mis cálculos.
—Al contrario —le resolvió—. Fue gracias a sus métodos que logramos ganar más tiempo del que esperábamos.
—¿Las guerreras elementales siguen convencidas que lograron eliminar a todos?
—Es la idea —le asintió de forma seca Arades—. No me haría ninguna gracia que mataran a sus padres. Los necesito con vida.
—No presiones a Theresa, es el mejor elemento que tiene el equipo Rocket —le pidió con cierto tono amenazante aquella voz profunda.
—Lamento mucho que Centurión no estuviese a la altura de la situación, señor Giovanni —le disculpó Arades.
—Lo eliminaron unos niños. Se lo merecía por débil —le comentó, mientras Theresa mostraba a los dos una extraña, pero pequeña esfera invadida en energía oscura—. Muy al contrario, valoro su confianza por entregarnos la energía de los dioses.
—¿Tiene pensado utilizarla con alguien en especial? —le preguntó algo serio Arades.
—Hace algunos años atrás, el equipo de investigación genética del equipo Rocket estuvo trabajando en la clonación de Mew —le respondió Theresa—. Su poder es tan grande y consciente, que fue capaz no solo eliminar a los científicos que lo crearon, sino también aquel laboratorio.
—Y junto a ello, también creamos dos mega piedras, con la idea de expandir aún más su poder —continuó Giovanni—. Y gracias a la energía de los dioses que fue introducida en una de las mega piedras…
—Aquella energía corresponde al uno por ciento de mi verdadero poder, pero es suficiente para destruir una galaxia —le comentó Arades—. En todas las dimensiones encontré muy buenos elementos para transformarlos en generales de la oscuridad, y tú Giovanni, tienes esa carga a tus hombros.
—Lo único que me interesa, es demostrar lo grandiosa que es nuestra organización —le comentó de forma maliciosa.
—Según la información que recolecté, Mewtwo se encuentra en Goldate, en el laboratorio de la profesora Larch —le comentó Theresa, mientras miraba los monitores que recién comenzaban a funcionar al ciento por ciento—. Les traeré los resultados del uso de la mega piedra que usaré.
Los monitores se apagaron, al igual que la luz del lugar, y una pequeña puerta se abrió en forma de corredera. Theresa salió, y se encontró con el paisaje de los campos de Goldate. Bajó del vehículo, y fue recibida por un joven peli morado, una chica pelirroja, y un Pokémon gato.
—Excelente plan el infiltrarse entre el enemigo. Los felicito por la precisión de su información, Jessie, James, Meowth.
—A sus órdenes, doctora Theresa —saludó en posición militar James.
—Síganos por favor, la llevaremos al laboratorio —le ofreció Jessie.
—Mewtwo se encuentra en la zona de descanso del laboratorio —informó Meowth.
Extrañamente, el vehículo que estaba usando Theresa como laboratorio no estaba tan alejado de su destino, ya que no le tomó más de diez minutos llegar.
—Veo que aún están recuperándose después del trabajo de manipulación de Marte —resolvió muy pensante Theresa.
—Hubo una batalla muy dura, por milagro ganaron —le respondió Jessie.
—Pero también veo que aún hay mucho movimiento —continuó la científica, notando como constantemente entraban y salían personas del laboratorio, sin en ningún momento bajar la guardia de lo que podría llegar a suceder—. No veo a Mewtwo.
—Está dentro del laboratorio —le respondió James—. En el interior hay más movimiento que aquí afuera.
—Trabajar así será complicado —concluyó una inexpresiva Theresa, quien volvía a su remolque—. Si ellos están trabajando desde el interior, nosotros también lo haremos.
—¡Sí señora!
Volvieron al interior del remolque, y después de treinta minutos, volvieron a las afueras del laboratorio.
—¿Entonces por dónde comenzamos? —le preguntó algo intrigado James.
—Ellos deben seguir creyendo que están del lado de ellos —comenzó a planificar la científica—. Este es un plan a largo plazo, y a diferencia de Marte, prefiero ser más cautelosa.
—¿Que necesita que hagamos? —le preguntó algo extrañado Meowth.
—Quédense lejos de mi presencia —les ordenó—. Soy la mano derecha de Giovanni, y si los ven conmigo, solo se retrasarán las cosas.
—¡A sus órdenes!
Y con mucha tranquilidad, Theresa continuó analizando la situación, hasta notar a Mewtwo aparecer frente a tres entrenadores.
—Es hora de recuperar lo que es nuestro — y Theresa partió a paso lento; no parecía muy apurada.
Mientras, aquellos entrenadores, Red, Blue y Yellow, hablaban seriamente con Mewtwo sobre la confesión total que Phil había dicho, la que se había escuchado por los altoparlantes del laboratorio.
—Veo que Phil decidió confesar absolutamente todo —comentó algo preocupada Blue.
—¿Desde hace cuánto sabías lo de Phil? —le preguntó Red a Mewtwo.
—Cuando me solicitó ayuda —le respondió muy serio—. Cuando me confesó que era la reencarnación de Henry, fui algo reticente, pero siempre fue muy sincero.
—Phil no es alguien que quiera de corazón la desgracia a este mundo —le comentó algo triste Yellow—. Se supone que pronto nos enfrentaremos a ese tal Arades. ¿Cuánto queda con exactitud?
—La joven Daidouji está preparando una explicación más detallada sobre lo que nos enfrentamos —le respondió Mewtwo—. Solo sabemos que no es alguien fácil de derrotar, así que no podemos acelerar nuestros pasos.
—¿Encontraron algo en las ruinas milenarias? —preguntó algo sorprendida Blue.
—Al parecer. Pero como ya les mencioné, lo mejor es no acelerar nuestros pasos —les repitió—. Sean pacientes, por favor.
—Es un buen consejo, Mewtwo —le felicitó de forma sarcástica la científica, quien de forma descarada apareció frente al grupo.
—¿Y usted quién es? —le preguntó Red de forma curiosa.
—Nadie en particular. Solo vengo por lo que es de nosotros.
Theresa parecía ejecutar algunas acciones en una pequeña Tablet que traía, y de la nada, un extraño collar aprisionó el cuello Mewtwo, quien, sin darle tiempo a reaccionar, comenzó a tratar de quitárselo.
—¡Tú eres uno de esos científicos que trabaja para el equipo Rocket! —la acusó al acto Mewtwo.
—Es bueno ver que tienes buena memoria —volvió a ejecutar unas cosas en la Tablet, y pareció presionar un botón principal en la pantalla táctil—. Lamento mucho no poder hablar tanto con ustedes, pero me es imperativo saber si realmente puedes superar el poder de un dios.
—¡No sé de qué estás hablando, pero sea lo que quieras hacer, no te lo permitiremos! —le gritó Red muy rápido— ¡Si trabajas para el escuadrón de la oscuridad, entonces te eliminaremos! ¡Charizard, lanzallamas! —y sin que se percatara la científica, el Pokémon de fuego atacó.
—Mewtwo —y como si hubiese perdido la voluntad, el Pokémon genético creo un manto espejo, provocando que el ataque volviese con el doble de poder—. Ahora mega evoluciona, y demuéstranos tu verdadero poder.
Y apenas Theresa lo ordenó, Mewtwo cambió su apariencia, volviéndose más pequeño, apareciendo una extraña protuberancia muy larga en su cabeza. Sin mayor inmutación, elevó su energía y la hizo explotar, dejando a todos los Pokémon que estaban alrededor completamente debilitados, mientras Red, Blue y Yellow veían como Charizard, Blastoise y el Pikachu de Yellow, Chu Chu se interpusieron para protegerlos.
—¡Chicos, ¿qué sucede?! —de pronto, Phil apareció solo, mirando muy preocupado su entorno, y a un muy extraño para él, desconocido Pokémon— ¿Quién es ese Pokémon?
—¿Campeón de Kanto y Johto, y no sabe lo básico, señor Phil? —le preguntó Theresa de forma fría y calculadora, voz que el joven identificó, aterrándolo por completo.
...
Capítulo 78: "El primer gran poder"
Por alguna razón, quienes estaban en ese lugar, habían comenzado a sentir algo de temor. No entendían el por qué, pero si era seguro que Theresa no sería como los demás.
—¿Qué es esto? —se preguntaba muy preocupado el Pikachu.
—¿Sucede algo, señor Goku? —le preguntó algo extrañada Sakura.
—No siento su ki, pero noto una gran presión —le comentó—. Tengo un pésimo presentimiento.
—¡Orejas de perro, acabemos con esta batalla rápido! —le exclamó con mucha seguridad Ed, al tiempo que juntaba sus manos, listo para comenzar con su acto alquímico.
—¡Cómo digas, enano! —y sin mayor demora, transformó a colmillo de acero a su aspecto original.
—¡Qué bueno que se tengan confianza! —le exclamó May, mientras comenzaba a aumentar su energía.
—¡Esta vez no te confíes, May! —le dijo entre regaños Misty, mientras también aumentaba su energía— ¡Solo lo que aguante tu cuerpo!
—¡Si!
Pero Theresa los miraba con mucha tranquilidad, ni se inmutaba.
—¡Por favor…, necesito ayuda…! —pidió quejumbroso Phil, quien se veía muy agitado.
—¡Tranquilo, aquí estoy! —le exclamó rápidamente Sora, quién era quien lo cuidaba— ¿Que necesitas?
—Mi… reloj… —le pidió algo desesperado— Solo Henry… sabe cómo derrotarlo…
—¿Dónde lo tienes?
—El bolsillo izquierdo de mi chaqueta… —la joven metió su mano al bolsillo, sacó su reloj— ¡Rápido, dámelo!
—Si… —pero cuando quiso dárselo, notó que tenía su brazo izquierdo destrozado— ¡¿Que te sucedió?!
—¡Rápido! —y entre el horror, Sora le entregó el reloj— Muchas gracias… —soltó en suspiro.
—¡¿En verdad aquel ataque te hizo eso?! —le preguntó muy aterrada y preocupada la portadora del emblema del amor.
—¡Ve por toda la ayuda posible! —le pidió rápidamente— ¡Se supone que estoy muerto, no puede ser que me haya lastimado a tal gravedad!
—¿Henry? —apenas lo nombró, el joven la miró— ¿Que está sucediendo, señor Ketchum?
—Lo que más me temía —decía algo más tranquilo, levantándose mientras se tomaba del brazo lastimado—. Theresa implantó el poder de los dioses en Mewtwo.
—¡¿El poder de los dioses?! —ante aquella descripción, quienes no estaban luchando miraron algo preocupados a Phil.
—Arades es un ser mucho más poderoso que cualquier dios, y solo el uno por ciento de su poder real podría destruir una galaxia completa —comenzó a explicarles muy compungido—. Ahora Mewtwo tiene tal poder, y con la mega evolución, superó el poder de cualquier dios… No podrán vencerlo…
—Sabíamos que Arades era poderoso, pero no pensamos que harían algo así —la entrenadora de Ecruteak parecía ida por tal descripción.
—Seguramente como se quedó sin hombres, comenzó a buscar nuevos generales —le comentó Kagome algo pensante.
—¿Eso significa que podría buscar a seres poderosos en todas las dimensiones para aliarlos? —le preguntó Winry muy aterrada.
—Ese sujeto, no creo que busque a cualquiera —intentó explicar Gohan—. Tienen que tener malas intenciones, y comprender que significa tener tal poder.
—Eso suena mucho peor —le comentó Dawn— ¡Ryaquaza, por favor! —y de la misma forma que Misty y May, Dawn fue envuelta en una esfera de energía verdosa, desapareciendo a los poco segundo, apareciendo como guerrera elemental— ¡Iré a ayudar a los chicos!
—Dawn, dile a Misty y May que adapten la energía a su cuerpo —le recomendó Henry—. No pueden usar al ciento por ciento su poder, pero servirá por ahora.
—¡De acuerdo! —y partió con el grupo a pelear.
—¡Usagi, nosotros también! —le gritó de forma enérgica Gohan.
—Les recomiendo que ustedes observen como se desenvolverá la batalla —les recomendó la Sakura de Ecruteak—. También quiero ir a ayudarlos, pero si no sabemos cómo pelea Theresa, no podremos hacerle frente.
—Pero Sakura… —quiso excusarle Marina, pero fue interrumpida.
—¡Recuerda cuál es nuestra prioridad! —le gritó la peli morada— ¡Primero está liberar a Mewtwo!
—Es verdad —Marina hizo una mueca de molestia, y al igual que el resto del grupo, volvió la vista a quienes comenzarían a pelear.
Curiosamente, nadie se movía, era como si esperaran algo.
—¡Maldita sea, si nadie va a comenzar, lo haré yo! —y con toda la rabia que tenía, Inuyasha volvió a colmillo de acero una espada de diamantes, y la abanicó— ¡Lanzas de diamante!
Pero ni Theresa le ordenó a Mewtwo esquivar, ni el Pokémon psíquico se movió.
—Ya veo —dijo muy pensante Theresa—. El diamante es uno de los materiales más duros que existen —de pronto las lanzas se detuvieron en el aire, y se transformaron en polvo—. Un mínimo de poder psíquico transformó en polvo el diamante. Era como lo esperado.
—Imposible… —en cambio, no solo Inuyasha, sino que todos estaban sorprendidos.
—El diamante es demasiado duro como para destruirlo de esa forma —Ed frunció el ceño, y con mucha desesperación posó sus manos en el suelo, provocando que la tierra se mezclara con el polvo de las lanzas de diamante, creando un domo alrededor de Mewtwo— ¡No tenemos muchas opciones, ataquen ahora!
—¡A la orden, Ed! —exclamaron al unísono Misty y May, quienes juntaron sus manos, y comenzaron a acumular energía.
—¡También las ayudaré! —y Dawn, quien se paró a un lado de las dos jóvenes, también comenzó a acumular energía en sus manos— ¡Adapten su poder a sus cuerpos!
—¿Y cómo lo hacemos? —preguntó algo preocupada May.
—¡Carguen toda su energía en sus manos y háganla explotar de un golpe! —les dijo rápidamente la entrenadora de Ecruteak— ¡Si vuelven a adaptar su cuerpo a aquella energía, sus cuerpos volverán a colapsar!
—¡Charizard, tú también, lanzallamas con todo lo que tengas! —le ordenó Red, mientras volvía su atención a Blue y Yellow— ¡Las chicas no podrán solas, también ayudémoslas!
—¡Blasty, demos el máximo que tenemos! ¡Hidrobomba! —también le ordenó Blue.
—¡Chu chu, trueno con tu máximo poder! —le pidió Yellow con la misma energía.
—Ya veo —volvió a decir Theresa—. Creaste un domo con los materiales que tenías a mano, añadiendo el polvo que quedó de los diamantes, así sus ataques combinados tendrán mayor concentración.
Pero la excesiva calma, y aquella forma de analizar la batalla, tenía muy preocupado a Henry.
—¡Maldita sea, mientras los chicos se están jugando la vida para ganar, esa vieja ve esto como un experimento! —se levantó, y se dirigió con el grupo que luchaba— ¡No voy a dejar que mueran, o Ash me va a fusilar!
—¡¿Que estás haciendo?! —le preguntó muy preocupada Marina.
—¡Theresa sabe que no tenemos forma de ganar, nos tiene contra las cuerdas! —le dijo muy desesperado el joven— ¡Tengo el deber de ayudar a mis amigos!
—¡No seas idiota! —le regañó la peli morada entrenadora— ¡Descansa, ni siquiera te has recuperado de la batalla contra Cyrus!
—Paul, ¿le podrías pedir a tu novia que cierre la boca? —le pidió de forma algo grosera— Me molesta.
—Eres más temerario de lo que me imaginaba —le dijo algo sarcástico—. Quédate quieto, no te incumbe como luchamos.
—¡Ahora! —se escuchó de golpe, al momento que vieron como todos, con toda la energía que tenían, atacaban a Mewtwo.
Dentro del domo comenzó a acumularse una gran cantidad de energía por los ataques, los cuales en el segundo que cesaron, hizo que Ed sellara aquella estructura, y a los segundos explotar con fuerza.
Pero algo imposible de creer había sucedido. La onda expansiva se contrajo, y al disiparse lo poco que había de polvo, quedó a la vista a Mewtwo rodeado de cada ataque, como si controlase la voluntad de cada uno.
—No… no puede estar sucediendo… —tartamudeó impactado Ed— Puede controlar lo que sea, incluso los elementos como si fuesen parte de él.
—Es… es como un dios… —tartamudeó igual de impactado Red.
—El poder de los Dark Pokémon parece insignificante al lado del de Mewtwo —comentó muy asustada Blue.
—¿Que haremos? —preguntó aún más asustada Yellow.
—Son muy inmaduros para comprender el poder de un ser más poderoso que cualquier dios —les explicó con la misma tranquilidad Theresa—. Ahora que probamos la resistencia de ataques, es hora que probemos nuestro poder.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntaba Misty muy preocupada.
—Mewtwo, probemos con el quince por ciento de tu poder —la protuberancia que tenía en su cabeza la tiró hacia adelante, y reunió toda la energía que había contenido del ataque en conjunto, lanzándolo en forma de lanzas de energía y diamantes contra el grupo.
Parecía el fin de la batalla.
—¡Escudo! —y en un instintivo y preciso movimiento, Sakura activó la carta defensiva, logrando proteger a todo el grupo del ataque— ¡Esta vez lucharé, no volveré a esperar a que me ayuden!
—¡Bien jugado, amiga! —le felicitó May, al tiempo que veían como el escudo perdía fuerza a cada instante que pasaba.
—¡Ni siquiera lo sueñes, vieja amargada! —y en un acto casi instantáneo, gracias a la alquimia, Ed creo una muralla con el suelo, logrando apaciguar en gran medida el contraataque— ¡Sakura no aguantará mucho, también ayuden!
—¡Garchomp, pulso dragón! —se escuchó ordenar de una voz femenina.
—¡Clefable, híper rayo! —volvió a escucharse de otra voz femenina.
—¡Metagross, combina ambos ataques con psíquico contra Mewtwo! —ahora se escuchó de fondo de una voz masculina.
De pronto, el contraataque de Mewtwo se debilitó, dejando ver a los tres Pokémon que los ayudaron en compañía de sus entrenadores.
—¡Dragonite, movimiento sísmico! —y de la nada, apareció un Dragonite abrazando a Mewtwo, partiendo con él a lo más alto del cielo, dando tres vueltas, y volviendo a tierra firme a gran velocidad, estrellando al Pokémon con fuerza contra el suelo— No sé quién seas, pero aquí hay gente descansando. Retírate de este lugar.
—¡Cynthia, Whitney, Steven, Lance! —casi gritó celebrando Henry.
—Encontramos el mejor momento para devolverte el favor, al menos el mío por los Beedrill —le dijo algo orgullosa Whitney.
—Ya veo, usaron ataques para anular el contraataque de Mewtwo, y atacaron de sorpresa con movimiento sísmico —pero Theresa fuera de amedrentar, continuaba como si de un experimento se tratase, al tiempo que Mewtwo se levantaba como si nada hubiese pasado.
—Ed, por favor, dame un buen campo de batalla —le pidió muy serio Henry.
—Como digas —y gracias a su alquimia, volvió el suelo a una superficie plana—. ¿Vas a pelear?
—Iré por Pikachu y Espeon…
—No Gary —le negó Henry, quien intentaba no bajar su moral.
—¡Pero con ellos ganarías en dos segundos! —le dijo el investigador bastante desesperado.
—Espeon y Pikachu son de Phil, no podría valerme como entrenador si los uso y no confío en mis Pokémon —le explicó—. La verdad es que ellos son totalmente leales a él, y conmigo no lograrán sacar todo su potencial.
—¿Entonces qué harás? —le preguntó muy extrañado Red.
—¡Charizard, como en los viejos tiempos!
Y como si viniese con el viento, de la nada, el Charizard que ahora era de la joven de Ecruteak, voló hasta quedar a un lado del joven de Pallet Town.
—¿Ese no es el Charizard que tenía Phil? —preguntó muy extrañada Whitney.
—¡Espera, no me digas que…! —exclamó de golpe Marina, logrando identificar algo muy extraño— ¡Ese es tu Charizard, Henry!
—Que observadora, te felicito —le felicitó algo irónico.
—¡No lo hagas, es peligroso! —le gritó de golpe el Pikachu, logrando entender rápidamente que quería hacer el joven entrenador.
—Chicos, no será la octava maravilla del mundo lo que verán, pero espero que puedan aprender algo, como no cometer errores —les explicó Henry algo sarcástico.
—¿Qué es lo que va a hacer, señor Goku? —le preguntó muy curiosa Sakura.
—Va a usar la sinergia afectiva —respondió demasiado sería Marina.
—Marina — le interrumpió Henry —, si es que sobrevivimos, espero me dejes tu currículum. Te quiero como mi asistente.
—¡¿Quieres dejar de hacer malos chistes?! —le gritoneo muy molesta Marina.
—Está intentando distraerse del dolor que siente —le dijo muy seria y preocupada la entrenadora de Ecruteak—. Por favor, que esto salga bien.
Charizard adelantó unos pasos, se paró con firmeza en el suelo, y dio un fuerte rugido al aire.
—No decepciones al público, amigo —Henry cerró sus ojos, y de pronto ambos se vieron envueltos en un aura de fuego—. Espero poder cumplir tus expectativas, Theresa.
—También lo espero —le asintió fríamente la científica.
Y cuando el aura de ambos desapareció, Charizard se vio con tonalidades café y la llama de su cola color negro, mientras que Henry se veía más agotado que de costumbre.
—Jamás en mi vida había visto algo así —comentó hipnotizada Misty—. Increíble…
—Cuando está en ese estado, tanto Henry cómo Charizard suman su poder y los amplifican —comenzó a explicar el Pikachu—. Pero si no tiene control de sus pensamientos, y estos se de sincronizan, no solo Charizard perderá su voluntad, Henry caerá inconsciente.
—No creo que dure mucho en ese estado —les comentó Iris—. Mientras nos entrenaba con Serena, el intentó mantener el control de la sinergia, pero siempre perdía el control.
—¡Pero ahora tiene un motivo para no perder esa sincronía! —les dijo Serena a viva voz— ¡Papá, mi mamá y mis hermanos confiamos ciegamente en ti! ¡Ánimo, tú puedes!
Todos miraban muy sorprendidos la fe que la joven tenía en aquel joven, pese a la extraña situación, pero Henry levantó su pulgar derecho, en señal de aprobación.
—Hace mucho se lo dije a mi amigo Goku —comenzó a decir Henry—. Quería formar una familia, vivir con ellos tranquilamente, y que disfrutarán de la libertad que quería darles —el joven bajó la mirada, y con la voz ida finalizó—. Te enseñaré lo que es superar el poder de los dioses.
Lo único que vieron, fue como Mewtwo salió disparado con gran fuerza, por un Charizard que pareció teletransportarse tras el Pokémon. Todos habían quedado con la boca abierta, ni siquiera sabían que se podía procesar en sus mentes.
—No vi cuando… ¡¿Que se supone que sucedió?! —alegó desesperada May— ¡Exijo respuestas!
—¿Alguien vio los movimientos de Charizard? —pero todos le negaron a Henry con voz cortante— Como lo imaginada, aún no están preparados.
—¿Preparados? —le preguntó Ed muy sorprendido— ¿Hay algo que debamos saber? —pero no recibió respuesta alguna.
De pronto, vieron como Mewtwo apareció frente a Charizard, listo para asestar una esfera aural, y al momento que estalló, el Pokémon de fuego asestó de lleno un lanzallamas, mandándolo a volar por segunda vez.
—¡Es increíble, jamás había visto tanto poder! —celebró Kagome.
—Está batalla está fuera de mi entendimiento —dijo muy sorprendido Inuyasha—. No logro entender cómo puede existir seres tan poderosos.
—¡Por favor señor Ketchum, usted puede! —comenzó a animarle Kinomoto, al segundo que Henry ponía su rodilla derecha en el piso— ¿Sucede algo?
Pero la preocupación llegó cuando el joven comenzó a toser sangre. Por algún motivo, parecía estar destrozándose a sí mismo.
—¡Phil! —muy desesperada, Misty corrió hasta el joven, pero al notar que su mirada estaba perdida, comenzó a desesperarse— ¡Espera un segundo, se sanaré!
—¡No despegues tu mirada de la batalla! —le regañó el joven— A menos que te sea fácil leer los movimientos de Charizard y Mewtwo, puedes hacer lo que quieras.
—¡No me interesa la batalla, me interesa su salud! —le regañó de vuelta la peli naranja.
—¡¿Estás poniendo a una sola persona a cambio de todo lo que existe?! —pero cuando le gritó, comenzó a toser sangre con más fuerza, provocando que golpeara con su puño derecho con fuerza en el suelo— ¡Maldita sea, se supone que estoy muerto, esto no debería estar pasando!
—Eso sucede cuando un simple ser humano juega a ser dios —le respondió Theresa—. Estarás muerto como dices, pero otra cosa es intentar usar tu fuerza más allá de lo que se te tiene permitido.
—Te noto muy informada, te felicito —le respondió algo sarcástico Henry—. Solo hay un problema en tu teoría.
—Estás reventando ese cuerpo y tu alma, así que mi teoría no tiene errores.
—¿Estás segura? —le preguntó con mucha seguridad— Entonces explícame el estado de Charizard.
De pronto, Charizard comenzó a acumular energía en su cuerpo y la concentró en su garra derecha, atacando con fuerza a Mewtwo, provocándole bastante daño. Curiosamente, Charizard estaba entero, parecía no haber recibido un solo ataque.
—La sinergia afectiva también es un arma de doble filo —comenzó a explicar Serena muy preocupada—. Si Charizard recibe daño, Henry también lo recibirá.
—Pone a prueba el temple de los dos —comentó muy pensante Al—. Pero Charizard no está herido.
—Henry está absorbiendo cualquier daño que recibe Charizard —contestó de golpe Steven, mientras se acercaba con Lance, Cynthia, Whitney y sus Pokémon.
—¡Entonces tienen que detenerlo, o…! —les pidió bastante asustada Winry.
—Henry siempre fue consciente del peligro que conlleva ese estado —le explicó Cynthia muy seria—. Seamos honestos, Misty y las demás no están usando ni el cinco por ciento del poder que tienen esas joyas, más por precaución a que sus cuerpos nuevamente colapsen, mientras que nosotros hemos usado todo el poder que tenemos…
—Y lo peor de todo, es que no importa cuantos más se enfrenten a Mewtwo y esa mujer, el resultado siempre será el mismo —terminó por reflexionar Lance—. Se supone que somos los entrenadores más poderosos, y ahora no somos más que un estorbo.
—¡Chicos, confíen en Henry! —les gritó con mucho ánimo Whitney— El confía en que nosotros aprenderemos algo de esta batalla, por eso lo hace.
—Se está sacrificando para que aprendamos a luchar… —reflexionó Marina volviendo la vista a la batalla, intentando analizar los rápidos movimientos de ambos Pokémon.
Pero por cada segundo que pasaba, el estado del joven empeoraba. No solo estaba usando un poder que no aguantaba su cuerpo, también aguantaba todo el daño que recibía Charizard.
—Por favor… No quiero que sigan… —comenzó a murmurar muy compungida la card captor, estaba al borde del llanto— No es justo…
—Sakura, para mí tampoco es justo —le reflexionó el Pikachu—. ¡Por favor, déjame luchar!
—¡Aún no puede, lo van a matar! —pero la porfía del Pokémon lo hizo saltar del hombro de Sakura.
—Este no será mi cuerpo, pero es lo que harían Ash y Pikachu si estuvieran aquí —comenzó a arengar con la convicción de un saiyajin—. Si puedo pelear con la ligereza que me permitió Marina, entonces podremos salvar a todos, incluso a Mewtwo.
—Pero…
—Sakura, ¿quieres salvar a todos? —comenzó a preguntarle muy preocupado, volviendo su mirada a sus ojos— No quiero obligarte a hacer nada, pero si me ayudas, también ayudarás a los demás.
Pero un repentino grito desgarrador de Henry paralizó a todos.
—¿Que estoy haciendo? —se preguntó con rabia— ¡Prometí que iba a luchar, que protegería a mis seres queridos y a mis amigos! —y por impulso, al ver que Henry comenzaba a desvanecerse, corrió a agarrarlo y pasó el brazo derecho del joven por sus hombros— ¡Es suficiente, deja a mis amigos en paz! —le gritó mirando a los ojos a Theresa.
—¿Que estás… haciendo? —le preguntó Henry casi al borde de la inconsciencia.
—Veo que a usted tampoco te enseñaron modales —le dijo muy seria Theresa—. Tus padres deben ser igual de bárbaros.
—¡No hables de mi mamá y mi papá! —le gritó furiosa— ¡Ellos son mil veces mejores que tú, solterona amargada!
Aquel insulto dejó a todos completamente sorprendidos.
—Jamás creí de Sakura esa malicia —dijo perpleja Serena.
—Había olvidado el pésimo carácter que tiene… —comentó Ed algo nervioso— ¡Vamos Sakura, dale una paliza a esa solterona amargada!
Pero aquellas palabras habían logrado molestar en cierta manera a la científica.
—¡Mewtwo, esfera aural! —le ordenó muy molesta— ¡Por culpa de tu estúpido novio, nunca tuve a nadie!
—¡¿No me digas que tus resentimientos son amorosos?! —le gritó furiosa May— ¡Si fuese así, Winry debería acribillar a Duplica! —aquel comentario dejó paralizada a la peliverde, provocando una mirada sospecha en la afectada.
—¿Quieres dejar eso para otro momento? —le pidió de reojo Misty.
—¡Mi novio no es estúpido! —le gritó con aún más rabia la card captor— ¡Mi novio es el chico más valiente y bueno que he conocido en mi vida, y su nombre es Ash Ketchum! —pisó con fuerza, y gritó con aún más rabia— ¡Devuélveme a mi amigo, ahora!
—Te enseñaré modales, mocosa —y de la nada, Mewtwo apareció frente a Henry y Sakura.
Sin piedad, Mewtwo disparó a quemarropa la espera aural, provocando una explosión que mandó a volar a todos los que estaban alrededor. Todos veían como ambos jóvenes caían nuevamente derrotados, pero una fuerte corriente de aire despejó el lugar, haciendo ver cómo Charizard y el Pikachu habían destruido la esfera aural, mientras que Sakura activó la carta escudo y viento, nuevamente sin usar su báculo.
—A diferencia tuya, yo confío en mis amigos —comenzó a decir Sakura con la voz ida—. Yo estoy para ayudarlos, y ellos están para que me ayuden — el círculo mágico que se dibujaba en el suelo comenzó a emanar más energía que de costumbre, y de la nada, desapareció.
—¿Y qué pretendes hacer? —pero Theresa fuera de sorprenderse, continuó echándole leña al fuego— Eres una niñita débil, no tienes ninguna habilidad.
—Puede ser, pero usaré todo lo que tengo para luchar —contestó Sakura de forma seca—. Si hay algo de lo que estoy convencida, y que todos nosotros lo estamos, es que ganaremos.
—Tienes demasiada confianza en todos —Theresa le sonrió de forma sarcástica, mientras preparaba algo en su Tablet—. Veamos si puedes luchar a la par de un dios. ¡Sesenta por ciento!
Pero Henry se veía demasiado preocupado, ya que sabía que Theresa tenía razón. Ni Sakura, ni Goku, ninguno de los dos estaba preparados para ni siquiera comenzar una simple batalla de práctica.
—No sean tontos… —comenzó a regañarles con voz apagada— Váyanse antes que no puedan hacerlo…
—¡Te dije que no dejaré a nadie solo, no me importa lo que me hayas dicho! —le gritó con rabia Sakura.
—El grupo los necesita a los dos… ¡No arriesguen sus vidas por pelear una batalla innecesaria!
—¡¿Olvidaste que yo soy la líder del grupo?! —le dijo con tono alto— ¡Harás lo que yo te dijo, y no discutas más!
—Sakura…
—Por favor, déjame ayudarte a que nos ayudes —aquellas palabras sorprendieron mucho tanto a Henry, a Goku, como a Charizard—. Sé que podemos hacerlo, y lo haremos.
—Muy inspiradoras palabras, señorita Kinomoto —le felicitó Theresa, con una sonrisa sarcástica—. Tengo todo el tiempo del mundo, pero ustedes no lo creo.
—¡Señor Goku, enséñeme a cuidar a la gente que más quiero, quiero enseñarle que si puedo!
—Cuando yo te enseño, yo también aprendo… —pensó muy sorprendido el Pikachu— Sakura… Ahora se realmente lo que significa esas palabras —vio vuelta a mirar a Mewtwo, y en compañía de Charizard, volvieron a tomar posición de ataque.
—Se supone… —comenzó a decirle algo asustado Henry— que sus poderes fueron sellados… Increíble que se me haya olvidado —negó algo irónico—. ¿Qué clase de rareza de mujer eres?
—Mi nombre es Sakura Kinomoto —volvió a decir con la voz ida—, y soy quien los defenderá a todos ustedes —en eso, Pikachu tomó posición ofensiva, parándose en sus cuatro patas—. Se los prometí, lucharé, y les prometo que ganaremos.
—Nadie nos vencerá —susurró el Pikachu—. ¡Theresa, te venceremos!
¿Cómo terminará la batalla contra Theresa? No sé pierdan el siguiente capítulo.
Esta historia continuará…
...
Hola a todos, espero que estén bien. Creo que a partir de este capítulo se notará mucho como el fic va transformándose en un crossover puro y duro, sin darle una rimbombancia en especial a ninguna serie. Creo que los elementos que escribí en este capítulo, será lo que empezarán a leer de aquí en adelante.
Que tan larga sean las batallas, creo que dependerá de si les gusta o no, pero de algo si se, creo que no van a leer lo típico de siempre.
Y bueno, espero les haya gustado, y le hayan prestado atención al sutil editaje del capítulo uno. Hasta la próxima semana!
