Hola a todos, y antes que nada feliz navidad. Días muy ajetreados, por esa razón no pude subir el capítulo. Este capítulo podrá parecer algo lento al inicio, pero les aseguro que no se darán ni cuenta cuando lo hayan terminado de leer. Espero les guste a todos. Y bueno, espero que hayan tenido una bonita reunión familiar. Saludos y nos vemos el fin de semana.
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Capítulo 79: "Un plan de último segundo"
Las emociones estaban a flor de piel en el campo de batalla, eran conscientes que no tenían ninguna posibilidad de ganar. El esfuerzo que realizaba Henry, pese a pelear a la par contra Mewtwo, tenía un muy alto costo.
La desesperación del momento, la preocupación por sus amigos, y el estado de Henry, provocaron una gran confusión de sentimientos en la joven card captor, lo que le hizo ganar la suficiente determinación para volver a meterse al campo de batalla, completamente decidida a luchar. Algo intentaba la joven, puesto que, de un momento a otro, su voz y mirada parecían planas; perdidas en la nada.
—No perderé… No perderé… —era todo lo que murmuraba Sakura con la miraba baja.
—Sakura… —Henry observó muy sorprendido el estado de la joven, mientras se preguntaba— ¿Cómo aprendió a usar la sincronía empática?
—Prometí luchar, proteger a quienes más quiero… Quiero ganar… —seguía repitiendo, como si hablara solo por convicción.
—Bonitas palabras y honorable convicción. Quiero ver si eres capaz de hacerlo, niñita —le desafío de forma altanera Theresa—. ¡Mewtwo, da tu sesenta por ciento!
—Sakura… eres increíble… —comentó algo distraído, ganando más confianza por la compañía de la peli castaña— Yo tampoco me rendiré, también lucharé hasta el final —se apegó más a ella, y le dijo con la voz muerta, nuevamente mirando a la nada—. Te ayudaré a ganar. Estoy contigo hasta el final.
Todo lo que quedó a la vista, fue como Mewtwo avanzó rápidamente contra Charizard y el Pikachu a centímetros de asestar su golpe, y quedar estampado en el suelo por aquella pareja, que había dado un salto sin que nadie lograra percatarse.
—Sakura… Es increíble… —murmuró muy sorprendida Marina— Usa la sincronía empática como si de tomar agua se tratase… ¿Cuándo lo aprendió?
—Esto es muy similar a la batalla contra Magma, en el parque de diversiones de Tomoyo —comentó muy seria Duplica.
—¿A qué te refieres con eso? —le preguntó muy extrañada la Sakura de Ecruteak.
—En cierto punto de la batalla, Sakura tomó las riendas del combate —comenzó a explicarle Ed—. Fue capaz de enfrentarla sin ayuda de nadie, atendiendo a una situación sorpresiva, e improvisando una estrategia con lo tenía.
—Y los Pokémon de Ash, quienes obedecieron más por la situación en la que estaba —continuó Gary.
—Si no hubiese sido por ella, tal vez no estaríamos contándoles todo esto —agregó Drew—. También nos ordenó toda acción que debíamos hacer.
—Pero ahora noto algo muy distinto —agregó muy preocupado Inuyasha.
—¿Que notas distinto? —preguntó muy extrañada Usagi.
—En aquel momento, la sentí muy sola. Era como si sintiera que, era suya la responsabilidad y culpa de todo.
—Es como si sintiera… —concluyó Kagome, más al ver como ambos se abrazaban con algo más de fuerza— Sakura no está peleando sola, ahora tiene una razón para luchar.
—Esa razón somos todos nosotros —comentó con entusiasmo Tomoyo, expresando en su rostro la misma preocupación de los demás—. Sabe que, en estos momentos, su fe y entusiasmo son mucho más fuertes, y quiere transmitir esos sentimientos.
—Pero lo está demostrando de un modo muy arriesgado —le dijo Iris bastante molesta—. Puede demostrarlo de otras formas.
—Si Sakura tiene un miedo más grande que el quedarse sola, es el miedo a fallarle a todos —le respondió muy serio Shaoran—. Sabe que no son el oponente para Mewtwo, pero, aun así, quiere pelear.
—¿Pero no es peligroso que ellos peleen solos? —volvió a insistir Lyra— Quien sabe cuánto puedan aguantar tal estado.
—Henry… —murmuró Serena muy pensante— Mi papá sabe que es lo mejor para nosotros —cerró sus ojos con fuerza, y dijo a voz alta— ¡Confiemos en ellos! Después de todo, solo estorbaríamos.
—Y aún si quisieran ir a ayudarlos, sería inútil —les advirtió Paul, al tiempo que un golpe de aire golpeó, valga la redundancia, con fuerza en el lugar, volviendo a mandar a volar a todos—. Si valoran la vida de los dos, entonces quédense quietos y vean la batalla.
—¡¿Cómo nos pides algo así?! —le gruñó muy rabiosa Duplica.
—Sakura se está protegiendo con Henry con la carta escudo —les comentó May mientras volvía al grupo junto con Misty y Dawn.
—Lo que dice Paul es cierto —le apoyó Misty—. El estado de concentración de ambos es total, y si llegan a perder el control de la sincronía empática, no sabemos que podría suceder.
—Los dos están jugando a ser dioses —complementó muy preocupada Dawn, al tiempo que un nuevo golpe de aire amenazaba con sacudir el lugar— ¡Viento defensivo! —y de pronto, un escudo verdoso cubrió el campo de batalla, no solo anulando el efecto del ataque, sino también desviándolo al cielo—. Si el dicho es cierto, Henry nos diría lo mismo que Ash; tenemos el poder para ayudarlo, pero esa no es nuestra tarea. Nosotros somos quienes debemos continuar.
A medida que la batalla sucedía, el área del campo de batalla se destruía aún más, mientras que los tres Pokémon seguían pendientes a los movimientos de su adversario.
Por más que cualquiera, aunque sea tuviese la intención de entrar a la batalla, era casi inútil. Parecía que todo estaba en manos de Henry, Sakura, Charizard y Goku. Pero de pronto, comenzó a suceder algo muy extraño. Henry había comenzado a recuperarse de sus heridas, notándose en como su brazo izquierdo comenzaba a sanar a una velocidad más alta que la normal, y no solo eso, la velocidad y fuerza de Charizard y el Pikachu también habían aumentado.
—¿Que está sucediendo? —preguntó muy extrañado Lance— Henry está sanando sus heridas.
—Es como si Sakura estuviera sanando sus heridas —concluyó algo insegura Whitney.
—Es lo que está sucediendo —le respondió la joven de Ecruteak—. Algo tiene Sakura que puede sanar cualquier clase de lesiones.
—No es solo eso —agregó muy extrañada Cynthia—. La velocidad y el poder de Charizard y Goku están aumentando a gran velocidad.
—Según tengo entendido, la sincronía empática es la base principal para lograr la sinergia afectiva —comenzó a explicar Steven—. Según estuve leyendo, las mega piedras sirven para lograr un estado similar, pero más débil. Pero existen Pokémon que pueden lograr aquel estado sin necesidad de ellas.
—Kyogre, Groudon y Ryaquaza —resolvió Serena—. Pero cuando llegan a tal estado, su nivel primigenio, pierden totalmente su voluntad.
—¿Que estás tratando de decir? —le preguntó muy preocupada Misty.
—Esas joyas que tienen, también son un arma de doble filo —les explicó Iris—. Si no aprenden a controlar el poder total de esos Pokémon, ni tampoco su voluntad, ellos terminarán poseyendo sus cuerpos. Controlar sus emociones y voluntad.
—Pero cuando tomamos a Lugia y Ho-oh en nuestro ser, no sucedió nada por el estilo —comentó la joven de Ecruteak muy extrañada.
—Sakura, tú nos dijiste cómo actuar, siempre nos mantuvimos unidos… —comentó Lyra, para después soltar muy asustada— ¡Henry y Sakura están perdiendo su voluntad y conciencia a propósito!
—Así es —le asintió con rabia Serena—. Y seguramente, Sakura está absorbiendo los efectos de la sinergia afectiva, para que el señor Goku pueda aumentar aún más su poder.
—No tienen ningún interés en qué estado puedan quedar, simplemente quieren termina la batalla a toda costa —terminó en conclusión Dawn.
Y las palabras de los jóvenes no eran ni por cerca erróneas. De un momento a otro, ahora era Mewtwo y Theresa los que estaban contra las cuerdas. ¿En verdad la combinación de poderes de Henry y Sakura era tan fuerte, que superaba con aquella facilidad el poder de cualquier dios?
—Si no detienen la batalla, esos cuatro perderán sus sentidos racionales y comenzarán a actuar como bestias salvajes —les recomendó Iris.
—Eso no lo permitiré —y de forma impulsiva, Shaoran quiso ir por ellos, pero entre todos lo detuvieron— ¡¿Que están haciendo?! ¡Suéltenme!
—No somos tan tontos como para dejarte ir a morir —le gruñó muy molesta Serena—. Piénsalo, si Sakura está usando la carta escudo, es porque quiere evitar algo más.
—¡¿Entonces tienen alguna idea?!
—Más que esperar a que no caigan por la sincronía empática, no — le negó Sakura —. Confiemos en ellos como dijeron Whitney y Serena, es todo lo que podemos hacer por ellos.
De pronto, notaron como ambos jóvenes se soltaban, y dejaban caer los brazos. Comenzaron a sentir gruñidos de ambos, y la energía de ambos explotó de golpe.
—¿Que les sucede? —muy extrañada de la situación, Theresa comenzó a revisar su Tablet, notando un fenómeno muy extraño— Llevan hablando mucho de la sincronía empática y la sinergia afectiva. Creo que el aumento de poder fue por activar ese estado —volvió a ver a los jóvenes, y luego a ambos Pokémon, notando como estos comenzaban a racionalizar sus estrategias de batalla, movimientos, y se hacían a cada instante más fuertes—. Los Pokémon están tomando conductas humanas, pero sus entrenadores están tomando conductas salvajes. Existe la posibilidad que estén perdiendo su conciencia y voluntad, y este surgiendo sus lados instintivos y salvajes… o sus propios Pokémon están tomando control de ellos… Si no uso el cien por ciento del poder de Mewtwo, perderé.
Volvió a ver su Tablet, movió algunas cosas, y cuando iba a activar un último comando, notaron como Pikachu era atrapado por una extraña cápsula, haciendo que todos perdieran el foco de la batalla, incluyendo a Henry y Sakura.
—¿Eh? —Sakura comenzó a mirar a todas partes muy confundida— ¿Que sucedió?
—¡Increíble, mi cuerpo está completamente recuperado! — soltó muy sorprendido Henry, dándose un rápido vistazo, y volviendo su atención a Sakura, muy confundido— No lo sé. Íbamos a comenzar a pelear, pero no recuerdo nada más —pero aquel peculiar grito que siempre da Sakura, asustó al joven— ¡¿Que sucede?!
—¡Señor Goku! —y algo desesperada corrió hasta el, pero antes que pudiera alcanzarlo, alguien arriba de un globo en forma de Meowth se lo terminó por arrebatar— ¡¿Qué les pasa?!
—¿Jessie, James, Meowth? —Henry estaba muy extrañado por la presencia de los tres… y su intento número un millón por robar a Pikachu…
—¿No eran nuestros amigos? —les preguntó muy extrañada la peli castaña.
—¡Eso es lo bueno de los malos, que, aunque sean buenos, siempre serán malos! —le gritó Jessie a viva voz— ¡Ahora tenemos a Pikachu, así que prepárate para los problemas!
—¡Y más vale que temas, bobita! —continuó James.
—¿No les dije que me tenían aburrido con su lemita? —les gruñó bastante molesto Henry.
—¡No nos interrumpas, profanador de cunas! —le gritó Meowth— Lo importante es que tenemos a Pikachu y se lo llevaremos al jefe.
—Ni en instantes así nos dejan en paz —comenzó a gruñir Misty, quien se acercó a Henry y Sakura— ¡Bajen a Pikachu, ahora!
—En un segundo, tontita —le dijo con tono burlesco James, al tiempo que los tres se largaban a reír.
—¡Charizard, contra ellos…! —pero antes que terminara de gritar, un pedazo de papel cayó en su cara— ¿Qué es esto? —lo miró, y vio una foto de Misty posando de forma sensual en traje de baño, haciendo que el joven perdiera la compostura— Increíble, estás mejor de lo que creía.
—¿Eh? —algo curiosas, Sakura y Misty miraron la foto.
—¡De dónde sacaron eso! —les gritó furiosa la peli naranja, quitándole la foto de golpe.
—¡Qué bonita te ves! —comentó de forma bastante ingenua Sakura.
—¡Tengo más si te interesa! —le gritó Jessie de forma lasciva.
—¡¿En serio?! —el cambio que tuvo Henry fue bastante drástico, viéndose un joven lujurioso.
Mientras, los demás miraban perplejos la situación. No entendían que sucedía.
—¿Que le sucede? —preguntaba Lyra incrédula de la situación.
—Adivina por qué no pudo entrenar la sinergia afectiva con Cynthia —comentó completamente avergonzada la joven de Ecruteak.
Todos miraron a la campeona de Sinnoh, notando como sonreía algo nerviosa.
—Phil es muy curioso, pero Henry es todo un mujeriego —dijo aún más avergonzada.
—Que feo… —comentó de reojo Kagome.
—A cada instante se me cae más su imagen —comentó May muy molesta, cerrando sus ojos con indiferencia.
Pero aquella interrupción le valió más una ventaja a Theresa, ya que la sincronía no existía.
—Fue una suerte que esos tres intervinieran —pensaba algo preocupada Theresa—. Conozco los límites de Mewtwo, pero no de la energía de los dioses. Creo que me llevaré a Mewtwo, aún quedan pruebas que hacer.
Miró al trío, y muy seria comenzó a darle órdenes.
—¡Lleven a ese Pikachu con el señor Giovanni, me interesaría mucho estudiarlo!
—¡Sí señora! —le asintieron a la orden al unísono.
—¡¿En verdad crees que los vamos a dejar ir?! —y muy molesta, Misty comenzó a cargar energía en sus manos, mientras pensaba— ¡Siempre quise hacer esto con ese trío de molestosos!
—¡Ahora verán, equipo Rocket! —y May sin pensar en mucho, dio un fuerte salto hasta quedar frente a ellos, mientras también pensaba— ¡Por fin me las van a pagar por todo lo que nos han molestado!
Pero de un segundo a otro, la energía que estaban utilizando se deshizo, dejando muy desconcertadas a ambas jóvenes.
—¿Que sucede? ¿Aún no nos habremos recuperado del todo? —se preguntaba muy extrañada Misty, al tiempo que, al igual que May, notó como sus trajes de guerreras desaparecían.
—¿Eh? —May se miró, y se halló completamente desnuda— ¡Mis cositas! —gritó completamente avergonzada, tapándose como podía.
—Querrás decir, tus cosotas —dijo algo embobado Henry, sin quitarle la vista a la coordinadora de Hoenn.
—¡Deja de mirar a mi amiga, pervertido! —le gritó furiosa Misty, quien también trataba de taparse como podía, provocando que Henry la mirara— ¡Tampoco me mires a mí, y menos de forma lasciva!
—No me arrepiento de haber reencarnado —comentó Henry de forma bastante descarada.
Mientras tanto, los demás veían aún más desconcertados y avergonzados tal escena.
—Es como Miroku, pero más descarado… si es que eso era posible —comentó muy apenada Kagome—. Inuyasha, ve a ayudar a Misty.
—Si —y algo nervioso, partió a su ayuda.
—Que incómodo — Ed juntó sus manos, las puso en el suelo, y formó una especie de tobogán, logrando salvar a May, terminando a los pies del joven, quien al igual que los demás hombres, miraba en otra dirección, completamente sonrojado— Cúbrete con esto hasta que vuelva tu ropa —dijo mientras le entregaba su gabardina roja.
—Muchas gracias —y muy apenada la tomó, se la puso, y la abrochó— ¿Que nos sucedió?
—No pueden usar las joyas elementales si tienen pensamientos egoístas —les regañó Paul.
—¡No estábamos siendo egoístas, estábamos intentando rescatar al señor Goku!
—¿Y sus ganas de desquitarse con ellos por molestarlos por años? — le dijo aún más molesto.
—¡Es que nos tienen hartos! —le gritó muy molesta la joven.
—¡Mientras tengan ese pensamiento, volverán a pasar por esto! —les advirtió el joven de Sinnoh —Giratina me pidió que se los dijera, no es algo que yo lo supiera.
—Ya veo —soltó arrepentida—. Perdónenme, por favor.
—Seré sincero contigo —le dijo Paul algo serio—. Desconozco las dimensiones a las que puede llegar mi poder, y al no conocerlo, prefiero no pelear.
—Creo que nos queda mucho por aprender.
Mientras tanto, Inuyasha llegaba con Henry, Sakura y Misty, quien seguía cubriéndose muy avergonzada.
—¡Misty! —le llamó muy preocupado, al tiempo que se paraba al lado de ella, y le entregaba la parte superior de su kimono, mientras miraba hacia otra dirección— Usa mi ropa para cubrirte.
—Muchas gracias, Inuyasha —miró a Henry, y le gruñó furiosa—. ¡Tú también mira a otro lado!
—De acuerdo, de acuerdo —y bufando muy decepcionado, desvío su mirada.
—¿Estás bien, Misty? —igual de avergonzada, pero dentro de su ingenuidad, le preguntó muy preocupada Sakura.
—Estoy bien —se puso el kimono, también lo abrochó y se levantó, mirando muy seria a Theresa, quien esperaba a que se tranquilizara la situación—. Lo siento Henry, Inuyasha —se disculpó con rabia—. Las joyas elementales no deben ser usadas con propósitos vengativos, ustedes no tienen la culpa. Me dejé llevar.
—Tú también perdóname —le pidió Henry—. Tengo que aprender a calmarme.
—¡No esperaba tan decepcionante acción de usted, señor Ketchum! —le regañó muy molesta Kinomoto, haciendo que la mirara con arrepentimiento, y volviendo la mirada al equipo Rocket— ¡Ustedes tres, también me tienen decepcionada!
—¡Tú decepción es nuestro logro, bobita! —dijo de forma burlesca Meowth.
—¡Chaito! —y sin decir más, los tres comenzaron su fuga.
Todo parecía acabar, no solo estaban llevándose a Pikachu, también se veía que no tendrían más que hacer.
—¡Ya verán, payasos! —y muy molesto Ed volvió a hacer alquimia en el suelo, y creo un cañón— ¡Lo malo de estar tan alto, es que la caída duele más!
—¿Significa que cuando tú te caes, no te duele? —le preguntó inocentemente May.
—¡Deja de decirme enano! —y por gracia de la rabia, disparó el cañón.
Pero como si de nada se tratase, Mewtwo detuvo aquel ataque.
—Ustedes no intervengan en nuestros estudios —les amenazó Theresa—. Tanto aquel extraño Pikachu, como Mewtwo, son parte fundamental de…
—¡Espeon, cola de acero a la mano de Theresa! —ordenó con cierto tono resentido una conocida voz femenina— ¡Pikachu, rayo a ese globo!
Y de la nada, apareció un Espeon golpeando con fuerza el revés de la mano de la científica, mandando a volar la Tablet que tenía, y al mismo tiempo, un ataque eléctrico impactó al globo, haciéndolo explotar.
—¡Otra vez nos mandaron a volar! —se quejó muy desilusionado Meowth.
—¡Pero esta vez sí nos llevamos a Pikachu! —celebró muy feliz Jessie, con él en sus manos.
—¡Que astuta mi Jessie! —le felicitó James.
—¡Por fin hacemos algo bien! —y como una estrella fugaz, desaparecieron.
Todos estaban muy sorprendidos por la fría y calculista maniobra de la entrenadora de aquellos dos Pokémon.
—¡Maldita sea! —con algo de desesperación, Theresa corrió a recoger su Tablet.
—¡No lo permitiré! —y apareciendo de la nada, Sora se deslizó por el suelo, la tomó— ¡Inútil, haz que Phil vuelva, él sabrá qué hacer con esa cosa! —y le lanzó la Tablet a Henry.
—¡Esto se llama ayuda de calidad! —agarró la Tablet, tomó su reloj, y comenzó a revisarla— ¡Esperen chicos, yo me encargo de esto!
Totalmente absorto en su tarea, al igual que los demás mirándolo ejecutar tan extraños comandos como si fuera su idioma nativo, Phil comenzó a deshabilitar cualquier cosa que estuviese afectando a Mewtwo.
—¡Como siempre, eres increíble! —le felicitó Misty, mientras los demás se acercaban, a mirar muy concentrados cada movimiento que hacía.
—Lo manejas como si lo hubieses inventado —le elogió May muy admirada—. Creo que yo lo rompería.
—¿Estás seguro que no eres extraterrestre? —le cuestionó de forma sospechosa Kagome.
—No hago nada del otro mundo, amigos —les dijo algo tímido—. Solo estoy deshabilitando de forma manual cualquier residuo de operaciones, incluso las que están en segundo plano. Si hay algo que continúe controlando a Mewtwo, con apagar o destruir la Tablet no bastará.
—¡Ahora verán, niñitos tontos! —les gritó furiosa Theresa de forma amenazante, llamando la atención de todos, haciendo volver el miedo a Phil— ¡Los eliminaré…!
Pero una fuerte bofetada en su rostro la calló, y botó al suelo.
—Me puedo considerar una ama de casa muy paciente, pero usted superó mi límite —comenzó a decirle muy enojada—. ¡Dejé a mis niños en paz!
—¡¿Señora Ketchum?! —todos veían muy sorprendidos lo atrevida y valiente que había sido Delia, al salir personalmente a detener a la científica.
—Hola chicos —les saludó con una sonrisa, y volvió su amenazante mirada a Theresa.
—Delia, ¿qué está haciendo aquí? —le preguntó Misty muy extrañada por su sorpresiva aparición.
—Tus pequeños estaban muy preocupados por ustedes —respondió muy engreída.
—¿Delia Ketchum? —Theresa la miró con molestia, y quiso darle un puñetazo— ¡No me sorprende que aceptes a esos rebeldes como amigos de tu hijo, con lo suelta que siempre fuiste!
—Di lo que quieras de mi —le respondió muy enojada, mientras Espeon detenía a la científica con su psíquico—. Estoy completamente orgullosa de mí Ash, y aún más de sus amigos. No se atreva a decir nada de mis niños.
—¿Por qué nos trata como si fuésemos de su familia? —Sakura le preguntó muy confundida.
—Recuerda que todos nosotros somos una familia, y mi deber como su madre, es la de cuidarlos —le respondió, dejando muy sorprendida a la joven.
—Disculpe, señora Ketchum —comenzó a preguntarle Phil algo nervioso—. ¿Cómo hizo para que Espeon y Pikachu la obedecieran? — todos miraron muy sorprendidos al joven, al lograr percatarse que se trataba de sus Pokémon — Por confianza, solo podrían obedecer a Ash, Misty, Brock y Gary.
—Mi pequeño Phil, ¿olvidas quién soy? —Delia parecía muy tranquila con sus palabras.
—Es la mamá de Ash…
—Técnicamente, soy la tía de Ash —caminó hasta Mewtwo, posó su mano derecha en su cabeza, y logró deshacer la mega evolución, sorprendiendo de sobremanera a todos—. Primero que todo, soy una Ketchum, y, ante todo, quiero cuidar a mis niños.
—Creíamos que Ash era especial —comentó la Sakura de Ecruteak muy impresionada—. Nos tiene muy impresionados.
—¿Significa que tiene las mismas habilidades de Ash? —ahora le pregunto Ed con la misma sorpresa.
—¡Perdóname Sora por hacerte decirle inútil a mi hermano! —le pidió sin mucha pena Delia.
—¡Al contrario, me alegra mucho de haberlos ayudado! —soltó algo nerviosa, dando una corta reverencia.
—La verdad chicos, es que yo le enseñé al cobarde que se esconde en el cuerpo de Phil todo lo relacionado con el aura, la sincronía empática, y sobre la sinergia afectiva —comenzó a confesar Delia muy orgullosa—. Espero que lo mantengan en secreto, no quiero que Ash lo sepa.
—¡Increíble! —pero Sakura parecía muy emocionada, su mirada se iluminaba al ver a la ama de casa.
—¿Entonces usted es más fuerte que Henry? —le preguntó Marina igual de sorprendida.
—Así es —le asintió—. Lamentablemente tuve que abandonar el entrenamiento cuando nuestros padres murieron, y tuve que dedicarme a trabajar.
—Te noto muy confiada —pero Theresa parecía muy tranquila, pese a la situación—. Si tanta confianza les tienes, cuéntales todo.
—¿A qué se refiere con eso, Delia? —le preguntó con algo de temor Misty.
—Todos hemos hecho cosas de las cuales no nos sentimos orgullosos —respondió algo fastidiada—. Cuando uno es joven, comete muchos errores…
—¡No nos interesa! —gritó con fuerza la card captor, logrando sorprender a Delia— ¡La mamá de Ash es una mujer buena, eso es todo lo que sabemos, y lo único que nos interesa!
—¡No busques hacernos pelear entre nosotros, pierdes tu tiempo! —le advirtió igual de enfadado Ed— Eres tan sucia como Envy.
—¡Aioros intentó hacer lo mismo con nosotros! —le gritó furiosa Usagi— ¡Somos un equipo invencible!
—Su confianza solo terminará en arrepentimiento —les advirtió muy molesta Theresa.
—Mientras tanto, continuará tu arrepentimiento frente a la justicia —sentenció Lance, quien se acercó a la mujer en compañía del resto de los campeones.
—¡Por fin terminó! —suspiró Red muy aliviado.
—¿Eh? —a todos les llamó la atención la aliviada reacción del joven entrenador, la que fue imitada por Blue y Yellow.
—Lamentamos mucho haber mantenido esto en secreto, pero uno más, uno menos, no creo que haga mucho daño a estas alturas —se disculpó bastante nerviosa Blue.
—Recibimos un llamado de una extraña camioneta con una "R" roja grande a las afueras del laboratorio —les dijo algo sería Yellow—. Cómo imaginamos que podía tratarse del equipo Rocket, ideamos ser carnada para quien fuese a atacar.
—¡¿Sabían que era Theresa?! —le preguntó bastante preocupado Phil.
—No —le negó Red—. Realmente no sabíamos quién podía ser, ni sus intenciones. Por suerte, la señora Ketchum los conoce, y sabía que atacarían a lo que fuera que perjudicara el laboratorio.
—Nos debieron haber contado —alegó bastante molesta Lyra—. Si hubiese pasado a mayores, ¿que habrían hecho?
—Henry quería que todos confiáramos en todos —dijo muy pensante la joven de Ecruteak—. Señora Ketchum, ¿con el profesor Oak ideó esto?
—Puedo vendar mis ojos y dejarme guiar solo con la voz de Henry —le respondió Delia—. Es mi hermano, lo conozco muy bien.
—¡Ya escuchaste! —comenzó a gritonearle Sora a Theresa, mientras la apuntaba de forma acusante— ¡No intentes desarmar nuevamente nuestro equipo! —en eso, notaron como una patrulla policial entraba al campo— No somos quién para decidir tu vida, pero seguramente te darán un buen castigo por tus malos actos.
—Parece protagonista de serie de detectives —comentó bastante sorprendida May.
Mientras los tres campeones y la líder conversaban con los policías, el resto del grupo se separó completamente del procedimiento.
—Ahora veo por qué Henry hizo hasta lo imposible para seguir la batalla, aun destruyendo mi cuerpo —dijo Phil muy pensante—. Confiaba en usted, Delia.
—Jamás dejaría que le pase algo a mi hermano, y mucho menos a ti, mi niño —dijo Delia de forma acogedora, abrazándolo tiernamente.
—Gracias —le agradeció muy avergonzado.
—¡Disculpen que los moleste! —exclamó algo nerviosa Sakura, dejando algo desconcertados a todos— ¡Tenemos que ir por el señor Goku!
—¡Es verdad, esos idiotas se lo llevaron! —dijo en voz alta Misty, muy desenfadada.
—¿A dónde los mandó a volar, señora Ketchum? —preguntó algo preocupada Winry.
—Muy buena pregunta —comentó bastante nervioso Ed, mirando de reojo a May—. Realmente querías mandarlos a volar.
—¡Jejejeje! ¿Tanto se me notó? —río con los mismos nervios la joven.
—¿Qué les parece si vamos a buscarlos? —les propuso Red— Seguramente siguen cerca del laboratorio.
—¡Entonces vamos, no perdamos el tiempo! —les ordenó muy impaciente Misty, ganándose una mirada de intriga de todos— ¿Qué les pasa?
—¿Las dos pretenden ir en ese estado? —les preguntó algo inquieto Inuyasha.
—No creo que tenga nada de malo —comentó de forma traviesa Tomoyo—. Por favor Red, guíanos —tomó la mano del joven, y los dos partieron.
—¡Oye, no me arrastres!
Todos vieron muy curiosos tal escena, preguntándose cuáles serían las verdaderas intenciones de la joven.
Mientras todos seguían a Red y Tomoyo, el procedimiento policial terminaba.
—Muchas gracias, oficial —le agradeció Lance—. Les rogaría no perderle la vista en ningún segundo, incluso si mueve sus manos.
—No se preocupe, le tendremos los ojos encima —y cumpliendo con su deber, el oficial arrestó a Theresa, la subió a los asientos traseros de la patrulla acompañada de dos oficiales más, y partieron.
—Esa mujer volvió nuevamente a hacernos sufrir. No tiene escrúpulos —sentenció Delia muy enfadada, más consigo misma—. Espeon, Pikachu, vayan con los chicos. Les agradezco su ayuda —les dijo con una sonrisa, lo que los Pokémon respondieron con el mismo gesto, y partieron tras el grupo—. Lance, Cynthia, Steven, Whitney, sé que son los que más confianza les tiene Phil, pero, aun así, lamento mucho haberlos metido en nuestros problemas familiares.
—Pierda cuidado —le comento Cynthia —. Ellos apenas son unos niños, y como los mayores, nuestro deber es cuidarlos.
—Pero en esta ocasión tuvimos suerte —comentó muy preocupada Whitney—. Nos la pasamos criticando a Phil y Sakura por ocultarnos secretos, y ahora somos nosotros lo que lo hacemos. Me siento mal por eso.
—El poder que obtuviste, Mewtwo… —intervino Steven muy preocupado — Eso sí debería preocuparnos.
—También perdóname, Mewtwo —le pidió con pena Delia—. Hacer que te dejen manipular y maltratar a tus amigos, solo para conocer los verdaderos objetivos de esos sujetos, debió ser muy difícil.
—Siento que fue más difícil para ellos —comentó un tanto preocupado el Pokémon—. Atacar a sus propios amigos no es para nada una opción fácil de tomar.
—¿Esto es lo que necesitas, Steven? —le preguntó Delia, mientras le entregaba lo que parecía ser la mega piedra de Mewtwo.
—Así es —le asintió mientras la recibía, y la miraba con atención—. Con la profesora Larch y la profesora Ivy, investigaremos más en profundidad a lo que llaman energía de los dioses.
—Quien más me preocupa que esa energía, es la pequeña Sakura —comentó algo triste Delia.
—Aún no es el momento —le pidió con la misma preocupación Mewtwo—. Está enfocada en su tarea, y por el momento es mejor dejarlo así.
—Ella ya lo sabe —le dijo muy tranquila Whitney—. No está sola, nos tiene a todos.
Mientras, los demás continuaban caminando en búsqueda del equipo Rocket y Pikachu, quienes supuestamente no había volado tan lejos.
—Debió ser complicado planear algo así —les comentó Misty a Red, Blue y Yellow—. Muchas gracias, estábamos en aprietos.
—Una vez más —agregó muy intranquila May.
—Para ustedes si debió ser complicado —les comentó algo intranquila Blue, mirando con atención a las dos jóvenes—. ¿Por qué mejor no vuelven al laboratorio?
—Estamos así por culpa de nosotras mismas —dijo algo avergonzada Misty—. Además, no me siento incómoda, la ropa de Inuyasha se siente muy bien.
—Es algo extraña por lo grande, pero es verdad —le comentó muy feliz May—. Perdónennos por favor, chicos.
—Al menos ahora son conscientes que la energía de esas joyas no es fácil de controlar —les comentó algo sería la Sakura de Ecruteak.
—Ni siquiera para sus antepasados les fue fácil manejarla —agregó muy serio Shaoran, a quien miraron muy extrañados—. Con Daidouji tenemos algo que mostrarles.
—Shaoran, Tomoyo, ¿qué sucede? —les preguntó muy extrañada la card captor por la situación.
—Primero vamos por Pikachu, y les contaremos todo con imágenes —contestó de forma evasiva Tomoyo, quien comenzó a llevarse con más fuerza a Red.
—¡Tomoyo, aún quiero mantener mi brazo en su lugar!
—¿No me digas que…? —entre preguntó Misty, muy suspicaz.
En eso, vieron aparecer a Jessie, James, Meowth y al Pikachu, acompañados por Mew, extrañamente.
—Señor Goku —Sakura veía algo paralizada al Pokémon, aguantando las ganas de ir por él—. Tranquila, compórtate como una adolescente —pensaba algo temerosa.
—¿Todos se encuentran bien? —les preguntó el Pokémon al grupo, bastante preocupado por la situación.
—Sakura, ¿qué estás haciendo? —Misty prefirió preguntarle, al notar en todos algo de incomodidad la "calmada" reacción de la joven.
—No quiero que crean que tienen como líder a una niñita de cinco años —les respondió aún más temerosa—. Tengo catorce años, se supone que estoy en secundaria… Debo comportarme como una mujer madura.
—¡No digas estupideces y ve a abrazar a ese Pikachu con alegría exagerada! —le gritó furiosa May, empujándola con algo de fuerza.
—¡¿Eh?! —Sakura volteó a ver al grupo, y notó como algunos se aguantaban la risa, y otros la miraban fastidiados— Pero…
—Si quisiéramos a un gruñón de líder, le hubiese dicho a Satoshi que siguiera actuando —comentó la joven de Ecruteak bastante desconcertada.
—Odiosa… —gruñó entre dientes el aludido, volviendo su atención a la joven— Sakura, te elegimos como líder porque a todos nos agradas como eres. Creo que, lo último que quisiéramos, es ver a una falsa Sakura.
—¿En serio planeas animar a alguien con tan burdo discurso? —bastante fastidiado, Paul apartó a Phil, y se plantó frente a la card captor— ¿Es por lo que te dijeron esas tres locas en el laboratorio? —ante la pregunta, Sakura asintió con la cabeza— Eres débil de mente. No puedo creer que creas que haciendo las estupideces que te dijeron, significa que maduraras.
—Quiero ser fuerte. Quiero proteger a todos —fue todo lo que dijo Sakura.
—Entonces empieza por poner orden a este loquerío, porque estos inútiles que ves, no son capaces de mandarse solos.
—Eres más arrogante de lo que creía —le criticó algo incómoda Lyra, volviendo su atención en la joven—. Dinos, ¿por qué le gustas a Ash?
—Porque… —Sakura guardó silencio, miró al Pikachu, abrió sus brazos haciendo que este saltara a su regazo, y lo abrazó de alegría— ¡Por un segundo creí que te perdería para siempre! ¡Perdóname, por favor!
—Muy al contrario, ustedes discúlpennos por haberlos engañado de esta forma —les pidió Mew con algo de cuidado.
—Sakura, tranquila —le pidió el Pikachu muy preocupado—. Mew me pidió que no hiciera nada, solo era parte de un engaño.
—¿Quién planificó todo esto? —les preguntó Ed bastante molesto— De verdad creíamos que no saldríamos con vida.
—La señora Ketchum y yo lo ideamos —soltó algo sería Tomoyo, haciendo que el grupo que ya la conocía, la vieran más preocupados de lo normal.
—Nunca te había visto tan seria, Tomoyo —le comentó muy preocupada la card captor—. ¿Qué sucede?
—¿Es sobre lo que nos dijiste en Pallet Town, James? —ahora preguntó bastante preocupado Phil.
—Llevábamos un tiempo analizando la situación —les comentó Mew.
—Teníamos mala espina de lo que sucedía, más cuando vimos lo que pasaron con Giratina —continuó James.
—Habíamos escuchado que querían recuperar lo que era de ellos, así que decidimos fingir que trabajábamos para Theresa —le siguió Jessie.
—Teníamos claro cuáles eran sus intenciones, no dejar a nadie vivo —terminó Meowth—. Somos malos, pero no tanto.
—Los tres, me disculpo por decirles cosas tan feas — se disculpó con una reverencia Sakura, muy arrepentida.
—¡Nunca tanto como Jessie! —comentó James en broma, llevándose un golpe en la cabeza de parte de la aludida.
—¡¿Me estás diciendo vulgar?! —le gritó furiosa— ¡Para que lo sepas, soy una mujer muy refinada!
—Veo que ustedes tres se quieren mucho —les comentó entre risas Sakura—. Espero que sigan siendo muy buenos amigos.
Muy al contrario de antes, en ese momento, aquel comentario de Sakura había levantado el ánimo de todos.
—Esa es la Sakura que todos elegimos como líder —se decía Phil con entusiasmo—. Ahora veo porque puede usar la sincronía empática con tanta naturalidad, es parte de su esencia —se acercó a la peli castaña, posó su mano derecha en su hombro izquierdo logrando llamar su atención, y le sonrió—. En algo sí tenía razón Cyrus, es que creemos que madurar es dejar de ser niño. Ya te lo dije, espero que no cambies nunca, amiga.
—¿Cyrus? —lo nombró con intriga, sacudió su cabeza, y le asintió— Haré todo lo posible para mantenernos unidos.
—Espero que esa fuerza continúe después de lo que tenemos que mostrarles —interrumpió muy preocupado Shaoran—. Creo que no les va a gustar.
—¿Por qué dices eso, Shaoran? —le preguntó muy extrañada Misty, al tiempo que, al igual que May, sintió algo extraño en su cuerpo— ¿Eh? —y al mirarse debajo de la ropa prestada, notaron que pasaba.
—¡Nuestra ropa está de vuelta! —gritaron con entusiasmo al unísono, sacándose con tranquilidad sus ahora innecesarias prendas, devolviéndolas a sus dueños— ¡Muchas gracias, chicos!
—Phil, Sakura —los nombró con la misma seriedad Tomoyo—. Terminamos su investigación.
—¡¿Te refieres a Arades y su verdadero ser?! —exclamaron muy sorprendidos al unísono ambos aludidos— ¡¿Y cómo saben tanto?!
—No nos tomó más de cinco minutos, gracias a que ustedes ya tenían mucha información acumulada, más la información proporcionada por Hiragizawa y el profesor Oak —les respondió Shaoran—. Lo que encontraron en las ruinas milenarias, y la energía de los dioses que trajo Theresa; más esto último, nos dio a saber el cómo es, su objetivo, como nació, y su estado actual.
—Shaoran, Tomoyo, cuéntennos todo, por favor —casi les ordenó Sakura, más con cierto tono de preocupación.
¿Qué es lo que habrán descubierto Shaoran y Tomoyo?
Esta historia continuará…
