Hola a todos, espero que estén bien. Se suponía que ayer iba a subir el capítulo, pero me quedé dormido... Del modo que sea, he aquí un nuevo capítulo. Creo que lo mas va a resaltar aquí, es el pésimo carácter de los arianos.

Espero que tengan un buen inicio de año, y se cumplan sus metas. Saludos a todos y nos vemos la próxima semana con un capítulo muy especial.


...


Capítulo 80: "El forzado camino de los dioses"


Cuentan que, desde que existió el primer ser vivo, comenzó a existir a la vez las energías positivas y negativas. Por necesidades de supervivencia y equilibrio natural, ambas deben existir por igual, y jamás, en ningún momento, deben perder el equilibrio.

Actos como las guerras, genocidios, hambruna, por lo general desplegados por tiranos con aires de grandeza, quienes no tienen consciencia del mal que hacen a su entorno, son tan necesarios e importantes en la existencia, como actos positivos, como intentar salvar a aquellas personas ciegas por el poder. Todo se basa en un ciclo de estabilización, y ningún lugar, así sea país, planeta, dimensión, tiempo, época, o lo que sea, está libre de estos.

Cuando estas energías pierden completamente el equilibrio, se genera desestabilización, lo que provoca injusticias. Siendo sinceros, la palabra justicia es muy ambigua, ya que tanto lo bueno y lo malo claman por ella; las injusticias, en cambio, les puede tocar a cualquiera.

Se cuenta que la existencia de los dioses, más que salvar a todo un grupo de seres vivos, su deber es la de mantener un equilibrio cuando estas energías pierden el control, y cuando ellos lo encuentren necesario, deben eliminar el sobrante de energía positiva o negativa, para que de esa forma se mantenga la justicia.

Arades es el claro ejemplo de aquella injusticia, de cómo ambas energías jamás deben perder el equilibrio, y como, por alguna razón, se convirtió en el más terrible mal necesario. El origen de su ser es de mucho antes de que los seres vivos comenzaran a tener conciencia; de hecho, antes no se llamaba Arades, ni mucho menos estaba en el actual cuerpo que está. No se sabe cómo era antes, ni cómo llegó a tener el cuerpo que tiene ahora, pero por alguna razón, hace tres mil años, llegó a la dimensión donde vive Ash. Todo parecía indicar que, solo era una masa de energía maligna, la cual poseyó a un antiguo Pokémon dios, quien mantenía aquel equilibrio perdido, junto con Arceus.

La existencia de los dioses depende de cada lugar; en aquella dimensión estaban las guerreras elementales del agua, tierra, viento y fuego. Pero también había una línea distinta, quienes tenían la capacidad de controlar su propia energía interna, los guerreros sagrados, quienes eran los jueces de la verdad, los sueños, del purgatorio, el tiempo y el espacio. Estos, antes de la llegada de Arades, vivían cómo personas comunes y corrientes ante los demás; humanos y Pokémon. Pero después de la sorpresiva llegada de aquella energía negativa, y la posesión de Arades, ellos desaparecieron.

Con exactitud no se sabe nada, puesto que es como una leyenda dentro de una leyenda, por lo que es completamente incomprobable. Pero se cuenta que cada mil años, estos guerreros aparecen para apaciguar la sed de maldad de Arades, manteniendo el equilibrio justo, a costa de sus propios sacrificios.

Las capas dimensionales, cada mil años se ven alteradas en un fenómeno llamado distorsión dimensional, fenómeno que este ser utiliza para escapar de su prisión, para solo atender a su necesidad sin justificación de crear maldad a su merced. Aquella maldad, acumulada por todos los seres vivos, creada por el egoísmo, la venganza y la apatía.

De su prisión podrá salir muy débil, pero, aun así, tiene el suficiente poder para destruir dimensiones con solo pensarlo, controlar lo que sea, incluso la forma de una dimensión o el paso del tiempo, brindar poder a seres vivos, pero jamás eliminar a algún ser vivo; no le encuentra sentido a hacer algo tan inútil, ya que piensa que el sufrimiento hacia los otros debe ser en vida. A los muertos no les sirve de nada.

Hace mil años pudieron ver la oportunidad más cercana de eliminarlo por completo, pero a último segundo notaron que era imposible. No sé puede erradicar la maldad de ningún lugar.

Desde ese concepto, nacía el mito de Arades, el ser imposible de destruir. Era un mal necesario, y su única solución para derrotarlo, era que las guerreras elementales y los guerreros sagrados sacrificaran sus vidas para encerrarlo en su prisión por mil años más, hasta que volviese a liberarse.

Y así sucedería, hasta el fin de los tiempos, generación tras generación, hasta que todo se convierta en nada, y a la vez en todo.


Todos veían desesperanzados, aterrados, horrorizados, pero en especial con mucha rabia, el vídeo que había preparado Tomoyo. Por fin veían a su verdadera némesis. Por primera vez en sus vidas, todos se sentían impotentes, las ganas de llorar de varios apenas podían contenerlas. El realismo primaba, está no era su batalla, era la batalla de todos, sin excepción. Una batalla completamente perdida.

—No… No quiero morir… —murmuró muy angustiada Sora— Mi mamá… mi papá…

—Por eso tenemos que seguir luchando —arengó Gohan, intentando disimular su propia angustia—. Tenemos a muchos que proteger. No podemos rendirnos.

—¡¿Y cómo lo harán?! —le gritó desesperada Kagome— ¡No existe ningún método para ganar!

—Si lo hay —dijo cortante Misty, mirando a la pantalla del notebook—. Tomoyo lo dijo en el vídeo. Si nos sacrificamos, no los volverá a molestar nunca más.

—¡No digas estupideces! —le gritó con rabia Ed— ¡Aún todos seguimos vivos, y así terminaremos esta misión!

—¿Aún no lo comprendes? —le cuestionó la Sakura de Ecruteak— Ese maldito no nos ha eliminado porque le somos más útiles vivos… Pensábamos que estábamos haciendo todo bien, pero Arades siempre nos llevó diez pasos adelantados.

—¿Creen que no nos han quitado lo que recolectamos porque aún no los necesita? —les preguntó Al.

—Puede ser —le respondió Gary—. Se dio la libertad de dividir la perla de Shikon y entregarle a Marte la energía de las bestias sagradas.

—Existe una segunda posibilidad de derrotarlo —les interrumpió de golpe Mew, llamando completamente la atención de todos.

—¡¿Es en serio?!

—Fue algo que le comenté a Ash hace mil años.

—¡Haremos lo que sea, pero dinos que tenemos que hacer! —le suplicó May muy desesperada.

—No quería decírselo a ninguno de ustedes, ya que hasta para las civilizaciones más antiguas era más que un cuento fabuloso.

—No le cómplices las cosas —le regañó algo molesta Jessie—. Simplemente no quería contarles para que no se hicieran ilusiones.

—¿Tiene algo que ver con el entrenamiento de Ash? —les preguntó Goku muy serio.

—Así es —le asintió James—. Nosotros no tenemos las mismas habilidades que él, y mucho menos en estos mismos instantes, pero tiene un solo motivo para continuar haciéndose más fuerte.

—Está buscando ese algo que puede eliminar a Arades de una vez por todas, sin que ninguno de nosotros tenga que sacrificarse —concluyó la joven Kinomoto casi de forma intuitiva.

—Así es —le asintió Mew—. Su objetivo es encontrar a aquel ser que creó el todo y la nada, quien es el uno y el todo, la vida y la muerte. Fue quien inició todo, y ha existido antes que lo que sea haya existido.

—¡¿En verdad existe alguien así?! —Misty, al igual que todos, estaban muy sorprendidos. ¿En verdad alguien había creado todo en base al todo y la nada?

—Suena a algo aún más poderoso que un dios —comentó algo pensativa Marina, oyéndose muy ansiosa.

—Fue quien dio vida a todos los dioses y las energías que vemos, olemos, sentimos, escuchamos —continuó Mew—. Por la misma razón nadie ha podido comprobar su existencia. Es solo un cuento, no pasa más que de eso.

—¿Ash está buscando a alguien que seguramente no existe? —le preguntó Marina muy sorprendida— ¿Es tanto el miedo que tiene?

—No es miedo —le corrigió Lyra—. Ash nos debe tener mucho más aprecio de lo que podemos creer, muy en especial a ustedes dos —terminó, mirando fijamente a Misty y Sakura—. ¿Todos los Ketchum son mujeriegos?

—Ash jamás ha mirado a una chica más allá que una amiga —le comentó Phil algo nervioso—. Aunque debo decir que prefiere estar acompañado por mujeres.

—Ni que lo digas —le comentó de reojo la joven de Ecruteak, muy molesta, poniéndolo muy nervioso.

—Pero Henry logró afianzarse con una joven, y no volvió a ver con otros ojos a ninguna mujer nunca más —continuó Mew.

—Él solo quería formar una familia, quería ser feliz y compartir esa felicidad —terminó Marina muy sentimental.

—¿Significa que tú sabes quién es esa mujer misteriosa? —le preguntó Usagi algo urgida, haciendo que todos la miraran, y volvieran la vista a Mew.

—Para evitar estos problemas, borramos nuestros recuerdos por petición de ella —respondió bastante nervioso.

—Realmente esto parece teleserie de bajo presupuesto —gruñó molesta Marina, a lo que simplemente suspiró —. Como sea, no creo que sea el momento de averiguar esas cosas.

—Cada quien sabe a quién tenerle miedo —las palabras de Mew confundieron mucho al grupo—. Se los resumiré. Da lo mismo si está vivo o muerto, Arades se encargará de traerlo de vuelta.

—¡¿Existe la posibilidad que Freezer y los demás vuelvan a atacar?! —aquella pregunta, más por el miedo con que lo había preguntado Gohan, puso muy nerviosos a todos.

—No solo podría traer de vuelta a quienes han derrotado, sino también volverían mucho más poderosos.

—Como el poder de Mewtwo cuando nos atacó, o aún más —finiquitó Tomoyo muy seria—. Me hubiese gustado que vistieran mis trajes y enseñarles poses, pero no creo que tengan tiempo para esas cosas.

—Tomaremos ciertas medidas de protección hacia todos, la idea es que haya la menor cantidad de bajas —comenzó a ordenar Shaoran.

—No decidas que hacer por nosotros —le gruñó muy molesto Paul—. Se supone que eligieron una líder, así que tú debes obedecer lo que ella quiera hacer.

—¿Líder? — Red, Blue y Yellow miraron a todos, notando como indicaban sin dudar a la joven Kinomoto— ¿Sakura?

—¡Lo siento! Me quise negar, pero fue unánime… —comenzó a decir muy nerviosa.

—¿Qué quieres que hagamos? —le preguntó muy serio Shaoran.

—La verdad es que no lo sé —le respondió muy avergonzada—. Dinos Shaoran, ¿qué tienen en mente?

—¿Estás segura?

—¡¿Vas a obedecer o tenemos que castigarte por desacato?! —volvió a gruñirle Paul, más molesto que antes.

—¡De acuerdo! —casi gritó en pose militar.

—Creo Sakura y Shaoran son demasiado ingenuos —le susurró Winry a Ed por lo bajo.

—Creo que fueron pareja por un buen tiempo, pero por razones familiares tuvieron que terminar —le respondió de reojo el alquimista—. Tampoco se te ocurra meterte, ya suficiente tenemos con no saber si están haciendo lo correcto o no.

—Creo que tienes razón —Winry volvió su atención a Shaoran muy seria, y comenzó a explicarle la situación—. Cuando Ash llegó a buscarnos, nos comentó que ustedes estaban en problemas, y nos pidió que viniésemos a ayudarlos.

—¿Sabía que era lo que estaba por pasar? —le preguntó Misty muy pensante.

—Realmente no lo sabía con exactitud, pero aun así no dudamos en venir.

—¿Cómo fue capaz de abrir una puerta dimensional? —la pregunta de Mew desconcertó a todo el grupo— Existen ciertos objetos que pueden controlar el tiempo y el espacio, al igual que las deidades, como Dialga y Palkia. Un humano común y corriente no puede hacerlo por sí solo.

—¿No le enseñaste a cruzar portales dimensionales? —le preguntó muy extrañada Marina.

—¡Por supuesto que no! Ni siquiera tengo el poder de hacer algo así —acusó de forma brusca.

—Creo que Ash ha superado el poder de los dioses —contestó Phil muy preocupado—. ¿Acaso piensa derrotar a Arades él personalmente como segunda opción?

—Les sugiero que en estos momentos no se preocupen por Ash —interrumpió de golpe Red—. Si los trajo a todos ustedes, quiere decir que, al igual que tú Phil, quiere que sigamos trabajando en equipo.

—¿Quien tiene el poder de enfrentar a los dioses? —les preguntó Jessie a todos algo molesta, pero solo recibió silencio— Mocoso —llamó a Shaoran—, comienza con lo que planeamos.

—Es verdad —miró a la card captor, quien le asintió, y volvió su atención al grupo—. Reorganizaremos los grupos, la idea es que vuelvan a las dimensiones que hemos visitado. Explíquenles lo que está sucediendo, y si comienza algún ataque, el deber de todos es mantenerlo a raya.

—Mientras, ustedes vendrán con nosotros a entrenar a la habitación del tiempo y la mente —continuó Mew, quien observaba a Misty y los demás—. La idea es que puedan usar el poder de las guerreras elementales y guerreros sagrados al ciento por ciento. No pueden volver a destruir sus cuerpos, recuerden que estamos en una situación muy delicada.

—¡Si! — fue todo lo que gritaron al unísono.

—Shaoran, Tomoyo, ¿qué harán ustedes? —les preguntó Sakura muy preocupada— No creo que deban participar en algo tan peligroso.

—Lo sabemos, y aunque me duela no ver tus actos heroicos, les deseo lo mejor —le contestó Tomoyo muy decepcionada.

—Sakura, como líder debes hablar con los profesores —le pidió Phil—. Ellos nos han ayudado en todo hasta ahora, y estarán felices de ayudarte.

—¿Están seguros que no necesitan nada más? —preguntó muy preocupada la peli castaña.

—Será mejor irnos, Sakura —comenzó a ordenarle Tomoyo mientras se la llevaba a rastras—. Te pondré al día de todo.

—¡Chicos! —pero Sakura no tenía muchos ánimos de irse.

—¡Luego nos vemos! —le gritó Misty muy enérgica, mientras los demás se dependían con la misma energía, hasta que desaparecieron de la vista— Li Shaoran, ¿es sobre Sakura por qué llegaste de golpe? ¿Qué está sucediendo realmente? —le preguntó muy molesta, misma expresión de todos.

—En un inicio llegué para protegerla del ataque de Magma, no les miento, pero… —pero detuvo su hablar por la duda.

—Lo pude sentir —dijo muy preocupado y pensante Phil—. Hola, de nuevo soy Henry.

—¿Seguro que esos cambios de alma en un solo cuerpo no traerán consecuencias a futuro? —le preguntó May muy preocupada.

—Gracias al reloj, no —le negó Henry—. Pero Sakura quiere llegar a esos extremos.

—¿Que está sucediendo? —ahora le preguntó Ed, cambiando su semblante notoriamente— Explícanos que está sucediendo con ella.

—Está comenzando a hacerse más fuerte —respondió Shaoran con algo de rabia—. Ya de por sí, según me comentó Eriol, su poder es gigante, pero si continúa acumulado más poder…

—Puedo hacerme poderoso cuando quiera, pero si no me preparo mentalmente, no servirá de nada —concluyó Goku—. Sakura no tiene como liberar ese poder, y si no tiene control de él…

—Caerá por ella misma —completó Paul—. Creo que es un riesgo para todos nosotros.

—¿Y cómo piensas controlar ese poder, Li? —le preguntó Dawn.

—Con la ayuda de todos —respondió el pelicastaño—. Por favor, apóyenla en lo que sea, que jamás se sienta sola. A Sakura le fascina estar con gente y hacerse amiga de ellos. El que ustedes aparecieran, fue lo mejor que pudo haberle pasado.

—¡Por supuesto que no dejaremos sola a nuestra amiga! —afirmó con mucha seguridad Dawn.

—¡La ayudaremos a controlar ese poder! —reafirmó May con el mismo entusiasmo.

—Y yo me encargaré que no lo hagan —rectificó de golpe Misty.

—¿Por qué? —preguntó muy extrañada May.

—No sabemos los alcances de su poder, ni mucho menos como podría usarlo —comenzó a explicar Serena—. Si Sakura se entera que tiene tal poder, intentaría usarlo a la fuerza.

—¿Observaron cuando intentó asimilar la sinergia afectiva? —les preguntó Iris, a lo que todos asintieron— Si pierde el control de sí misma, se convertirá en una bestia salvaje sin razón.

—Recuerdo que cuando intentaba practicar la sinergia afectiva, Delia me supervisaba —comentó muy pensante Henry—. Solo recordaba que despertaba en mi cama. Nada más.

—Por la misma razón ustedes deben aprender a controlar aquel poder —dijo con mucha seriedad el Pikachu—. Si Ash dejó preparada la habitación del tiempo y la mente para que entrenaran, quiere decir que intuía la aparición de ustedes.

—¿Sabía que nosotras éramos guerreras elementales? — le preguntó algo sorprendida Marina.

—Ahora que lo mencionas, Ash no alcanzó a conocerlas —comentó Dawn algo pensante.

—Y tampoco creo que sepa que Misty y las demás lo sean —concluyó muy pensante Henry.

—¿No me digan que planeó todo en base a su intuición? —preguntó algo asustada Usagi.

—Estamos hablando de Ash, un experto en la improvisación —le aclaró la joven de Ecruteak.

—No —le negó Mew, volviendo a ganarse la atención de todos—. Ash hizo todo lo posible para lograr salvarlos a todos. Pero su tarea principal, era la de salvar a Misty y Sakura.

—¡¿A nosotras?! —exclamaron muy sorprendidas las aludidas.

—Durante los seis meses que entrenamos, se la pasaba hablando de ustedes, muy en especial de las dos. Siempre me dijo que detrás de sus personalidades, había dos frágiles chicas que quería salvar.

—Ashy… —tanto Misty como Sakura se miraron muy melancólicas.

—Entonces está enamorado de las dos —concluyó Sora—. Todo lo que hizo, fue por amor.

—Creo que esto se le va a venir cuesta arriba al pobre de Ash, más cuando sepa que Misty es la reencarnación de su madre —comentó muy preocupada Marina.

—¿Crees que Ash sabía que Misty tenía algo especial, y del descontrol del poder de Sakura? —le preguntó Gary a Mew, intentando retomar el tema.

—Su instinto se desarrolló mucho. Existe esa posibilidad.

—Entonces no podemos desaprovechar esta oportunidad —comentó demasiado serio Henry—. No solo lo vivieron en carne propia, también lo pudieron ver; alcanzar o superar el poder de los dioses no es fácil —dio media vuelta, y comenzó a retirarse—. Si planean volver a viajar, tendré que avisarles a Dialga y Palkia.

—¿Quieres que te acompañemos? —le preguntó Misty muy extrañada.

—Tienen cosas que hacer —le rechazó con un movimiento de mano—. Solo iré a avisarles.

—Es verdad, tenemos que movernos ahora —les animó Goku—. Cada segundo que pasa es valioso —y partió al acto.

—Creo que no hay marcha atrás —soltó con nervios Misty—. Vamos.

Mientras los demás volvían al interior del laboratorio, Henry iba en dirección a Dialga y Palkia pensando en la situación; más bien, en el conjunto de situaciones sucedidas.

—Creo que estoy dando un muy mal ejemplo para los niños —pensaba muy molesto el joven—. No he podido ser de ayuda a nadie hasta ahora.

—Al contrario, señor Ketchum. Le debo mucho por todo lo que ha hecho —de pronto escuchó en su mente.

—Phil… —lo nombró muy sorprendido, para después sonreír y negar— Han pasado por mucho. Siempre quise participar en esta guerra, quería verlos ser felices… Tú me diste esa oportunidad.

—Es una situación muy extraña —le comentó Phil muy incómodo—. La condición de volver con mi cuerpo, fue la de no poder volver a reencarnar, ni volver a este planeta una vez terminada la batalla contra Arades… Pero sabía que tú eras quien podía seguir encaminando todo.

—Tú has encaminado todo —le corrigió Henry—. Si Ho-oh no los hubiese encontrado en el minuto correcto, esto hubiese sido una catástrofe.

—¿Como el futuro? —le preguntó muy aterrado.

—No pienses en cosas que no han pasado —le pidió Henry muy serio.

—En eso que me pides que no piense, es lo que nos ataca —le contestó Phil algo gruñón.

—¿De tal palo, tal astilla? —le preguntó Henry algo nervioso.

—Eso deberías aplicarlo contigo. Mejor te dejo —dijo algo cansado—. No abuses de nuestra suerte.

—Veo que estabas muy ocupado hablando, Henry —le dijo una voz femenina algo estricta.

El joven volteó a ver, y notó que Yoh y Anna parecían esperarlo.

—Hola… —le saludó algo desconcertado— ¿De hace cuanto que están escuchando?

—No te preocupes, sabes que nuestros labios están sellados —le comentó Yoh muy relajado.

—¿Están listos para partir? —le preguntó a la pareja muy ansioso— Conozco el historial de todos nuestros enemigos, pero Hao…

—¿Realmente confías en él? —le preguntó muy insegura Anna.

—El hecho que Ryu, Len Tao y Horo Horo estén aquí, les dará la posibilidad de controlar los espíritus sagrados —resolvió Henry.

—¿Tan asustado estás de lo que va a suceder, que piensas pedirle ayuda? —pero Yoh parecía un poco más convencido.

—Hao no es una persona mala, comparte similares caminos que Phil y las guerreras elementales —resolvió con mucha fe—. Sé que no se dejará seducir por las energías negativas.

—Entonces partamos ahora —ordenó cortante la sacerdotisa—. Cada segundo que pasa, más ventaja le damos a Arades.

—¡Palkia, ¿escuchaste todo?! —preguntó en voz alta Henry, al tiempo que el controlador aparecía en frente a los tres— Nos vamos.

—¿Estás seguro de lo que haces? —le preguntó el Pokémon, intentando generarle alguna duda.

—Aunque te preocupe mucho, si —le asintió muy serio—. Por favor, cuiden los dos de Sakura.

—¿No le dijiste lo que estaba sucediendo? —le preguntó algo severa Anna.

—Goku se encargará de entrenar a todos —reafirmó Henry—. Que lo sepan a su tiempo.

—Haz lo que quieras, tampoco es nuestro problema —le medio regañó Anna, volviendo su atención a Palkia—. Ya vámonos.

Y apenas Palkia abrió un agujero de gusano, Yoh y Anna saltaron. Pero al momento que Henry iba a partir, fue detenido por una voz muy triste.

—¡¿Qué es lo que está sucediendo, papá?! —aquella voz quebradiza llamó la atención del joven, quien volteó a ver, y notó a Serena muy acongojada.

—Serena… —sin valor alguno, prefirió mirar al suelo— Solo quiero lo mejor para todos, eso signifique el que tenga que seguir vendiendo mi alma.

—¡Tú querías tener una familia con quien compartir tu felicidad! —le gritó con rabia— ¡Te lo suplico, deja de sacrificarte por nosotros! Quiero al menos… conocer a quien me dio la vida…

—Ya la conoces —le respondió de forma cortante—. Confía en Sakura, de la misma forma como Ash confía en ella. Es una brujita de muy alto nivel, y mejor amiga —y sin mirarla en ningún segundo, partió tras los demás.

—Palkia… ¿Que tiene Sakura que ninguno de nosotros la puede odiar? —le preguntó Serena algo compungida.

—Hay algo que se llama carisma —le respondió con mucha tranquilidad—. No es algo que se desarrolle con el tiempo, es algo con lo que se nace.

—He analizado a todos…

—No analices —le corrigió—. Confía en todos, así como lo hace Sakura.

—¡Ja! Esa tonta es muy inocente —comentó algo sarcástica—. Confía demasiado y abre mucho su corazón a todos.

—Entonces cuiden ese pequeño hilo que los une a todos, porque es la única fortaleza que tienen —le advirtió el Pokémon—. Confíen entre ustedes, y crean en seguir su historia.

—No se trata de dejar la carga de todo a Sakura —negó para si—. Esta batalla es de todos nosotros. A la basura el protagonismo —volvió a mirar a los ojos del Pokémon, y le sonrió— ¡Dile a mi papá que cuando lo vea, le voy a dar una paliza por preocuparnos a todos! —y partió corriendo al laboratorio.

—Es verdad, esa pequeña no sabrá que hacer… —pensó Palkia muy preocupado— Espero que su cuerpo aguante lo que haremos.

Mientras, el en interior del laboratorio, desde hace algunos minutos se encontraban Delia, Sakura, Tomoyo, Whitney, los profesores y campeones regionales, y Mewtwo, hablando con dos personas de terno y corbata desde una pantalla, teniendo a una joven peli morada como representante. El ambiente parecía muy pesado; enrarecido.

—La situación de las regiones se ha vuelto insostenible, y pese a que hemos confiado en ustedes, no hemos tenido resultados satisfactorios —comentó uno de los individuos.

—Enviamos un mensaje urgente de éxodo a Goldate —comenzó a decir muy seria la profesora Larch—. Supongo que dieron a conocer a todos sobre las ruinas milenarias.

—Profesora Larch, me sorprende su poco atino —le retó el otro de los sujetos—. Intentaremos salvar a la mayor cantidad de personas posibles.

—¡Se suponía que salvarían a todos, no a unos cuantos! —les gritó Sakura de forma desafiante.

—¡No nos levante la voz, jovencita! —le regañó el primer sujeto— Estamos intentando mantener lo más importante en este momento, la preservación de las personas.

—¡Todos calma, por favor! —les pidió la joven de cabello morado— Todos tenemos distintas formas de mantenernos en pie, pero no por eso nos pondremos a pelear entre nosotros.

—Por favor Sakura, no pierdas la calma con ese grupo de burócratas —le pidió Cynthia hablándole al oído, y volviendo su atención a la conversación—. Esta región hasta el momento es segura, así que no creo que haya problemas con el transporte.

—Así es —le asintió la joven de cabello morado—. También hemos registrado cierta estabilidad en Kalos y Alola por las cercanías.

—Pero no sucede lo mismo en otras regiones —comentó Steven—. Luego de la derrota de Marte, supuestamente las redes volvieron a la normalidad.

—A propósito, ¿cómo continúa el tema de los Dark Pokémon? —les preguntó la profesora Ivy.

—En total control. Gracias al profesor Shinbara y los Pokémon Ranger, son casos mínimos —le respondió uno de los "burócratas"—. Al menos ellos si han tenido éxito en su labor.

—¡¿Que dijo?! —pero Sakura estaba comenzando a perder la paciencia— ¡Mis amigos se han esforzado mucho para luchar por todos ustedes! ¡No vuelvan a hablar así de ellos!

—Eres muy altanera —le criticó el segundo sujeto—. ¿Qué hacen esas niñas en una reunión que no les incumbe?

—¡Mi nombre es Sakura Kinomoto, y soy la líder! —le gritó con mucho orgullo— ¡De mi digan lo que quieran, pero a mis amigos no los toca nadie!

—Profesor Oak, veo que su grupo está completamente desorganizado —le criticó el primer sujeto—. Enviaremos gente calificada para ordenar su penoso ejército, si es que puede llamarse así.

—Por favor Sakura, se cómo te sientes, pero no dejes que tus emociones te controlen —le pidió algo serio el profesor, volviendo la atención del grupo—. No se preocupe, la señorita Kinomoto está más que calificada. Ha sabido demostrar que es una líder competente. Si no fuese por ella, todos estarían con la moral caída.

—Con mucho respeto profesor Oak, pero eso es algo que nosotros evaluaremos —le contradijo el primer tipo.

—¡Mis amigos confían en mí, es todo lo que necesito! —volvió a desafiarlos Sakura.

—¡Sakura, no sigas! —se escuchó un grito de fondo, al momento que era abrazada de sorpresa por cierta jovencita impulsiva.

—¡May! —muy sorprendida volteó a mirarla, notando como la abrazaba con fuerza, manteniendo los ojos cerrados.

—¿Quiénes son ustedes? —les preguntó muy molesto Ed— Si me entero que le hicieron algo a Sakura, los voy a golpear hasta que me canse.

—¡Todos, silencio! Por favor, les pedí que no pelearán entre ustedes —les pidió a todos, al tiempo que reconoció a quien abrazaba a Sakura— ¿May?

—¿Eh? —muy extrañada, abrió sus ojos de golpe, pestañeo algo rápido, miró la pantalla, y gritó con alegría sin despegarse de Sakura— ¡Annabel, que bueno volver a verte!

—Tanto tiempo —le saludó con mucha alegría— ¿Cómo están Ash, Brock y Max?

—Brock y Max aun descansando, pero creo que ya acabarán sus vacaciones —le contestó medio en burla.

—Annabel, ¿los conoces? —le preguntó el segundo hombre.

—Por supuesto —le asintió—. Hace no mucho me visitaron en la torre de batalla. Ash, el amigo de May, fue a desafiarme por el símbolo frontera, y la ganó con mucho esfuerzo e inteligencia.

—¿Conoce a mi hijo? —le preguntó muy sorprendida Delia.

—¡¿Usted es la madre de Ash?! —le gritó muy sonrojada— ¡Perdóneme el mal rato pasado!

—Eh… —Sakura no entendía muy bien que pasaba, solo miraba a May, a Delia y a la pantalla de forma alternada, muy perpleja— ¿Sucede algo con Ashy?

—¡¿Ashy?! —soltó Annabel muy extrañada… y molesta.

—Sakura es la novia de Ash —contestó de forma inocente Dawn.

Por unos segundos, parecía que el espíritu del silencio se hubiese apoderado del lugar.

—¡Llegué con las cosas para comer! —se escuchó de fondo una voz por la pantalla— ¡Vamos, que el mundo no se va a acabar!

—¡Espéranos, ahora vamos! —le pidió uno de los hombres, quien por un segundo perdió su sería compostura.

—¿Es en serio? —la joven de Ecruteak comentó algo sorprendida.

—¿Que sucede, Sakura? —le preguntó muy extrañada Misty.

—Esa voz la conozco —se escuchó al unísono, tanto de la peli morada como de la pantalla, para que al segundo apareciera una mujer de cabello azabache algo desordenado y ropa muy simplista.

—¡Mamá! —casi gritó de golpe.

—¡¿Mamá?! —todos vieron muy sorprendidos a Sakura. Ahora entendían menos que sucedía.

—Hola Sakura. Veo que la están pasando bien —le saludó demasiado animada.

—¡¿En serio es tu mamá?! —le preguntó May muy sorprendida.

—En realidad me deja llamarla así —le respondió con orgullo—. Se llama Anjou, y es la mamá de Phil.

—¡¿Que?! —todos muy sorprendidos volvieron la mirada a la pantalla, y vieron como con mucho entusiasmo comenzaba a poner comida en la mesa que había en la sala.

—No se parecen en nada —comentó algo desconcertada Dawn.

—A Phil nunca le gustó mostrarse como es a desconocidos, en cambio a su madre le gusta organizar fiestas o comidas sorpresa —le respondió algo incómoda Sakura.

—¿Donde esta Phil? —preguntó muy extrañada Anjou.

—Eh… Verá… —aquella pregunta incomodó mucho a todos, haciendo que guardaran silencio.

—Se fue, tenía cosas que hacer —le respondió Serena, quien entró al laboratorio de golpe.

—Ya veo —Anjou guardó silencio, y dijo muy despreocupada—. Veo que Henry encontró a su mujer y sus hijos.

—¡¿Que?! —todos vieron muy sorprendidos la curiosa revelación de la mujer.

—¿Henry? —le preguntó algo extrañado el primero de los hombres— ¿Hablas de Henry Ketchum, el joven que terminó con la guerra de Kanto y Johto?

—Fue por eso que le di ese reloj a mi hijo, porque sabía que lo iba a necesitar —contestó muy orgullosa la madre—. Yo ya sabía que era la reencarnación de alguien importante.

—¿Y cómo lo sabía? —le preguntó muy extrañada Marina.

—Porque lo sentía —simplemente respondió, desconcertando a todos.

—Si a alguien le gusta hablar de fenómenos paranormales, fantasmas o extraterrestres, podrían estar hablando todo el día con ella —les dijo la entrenadora de Ecruteak con entusiasmo.

—¡Jejejeje! Paso —negó casi tajante la card captor, con algo de miedo.

—Permítanme un momento —les pidió la entrenadora de Ecruteak—. Mamá, Anabel, señor Loose, señor Strix, el que Sakura sea nuestra líder fue algo que lo propuso Phil, fuimos nosotros quiénes lo aprobamos. Confíen en las decisiones de Phil, por favor.

—Por supuesto que confiamos en él —le comentó Loose—. Sabemos que es muy esforzado y siempre logra lo que quiere, aunque le cueste mucho trabajo.

—Lo conocemos desde que era pequeño —agregó Strix—. Solo queremos darle todos los recursos que necesita para que no falle.

—Confíen en ella, se los pido como madre —les pidió Anjou.

—Si tú confías en ella… —comentó algo más tranquilo Loose.

—Jovencita —comenzó a decir Strix muy severo a la card captor—, recuerde que su cometido es priorizar la supervivencia no solo de la vida en este planeta, también la de dónde viven todos ustedes.

—La supervivencia de todos… —susurró muy pensante la peli castaña— ¿Eso signifique que perdamos vidas?

—La paz no viene sin antes los conflictos y el sufrimiento —comentó muy serio Loose—. Si haces las cosas bien, todo saldrá bien. Si eres una líder responsable, tu primera obligación es que tú subalternos te obedezcan y que ninguno caiga.

—¡Ellos no son mis subalternos, son mis amigos! —volvió a decirles muy molesta la peli castaña.

—Sakura, si lo somos —intervino al acto Ed muy serio, haciendo que la aludida lo mirara—. En el segundo que te elegimos como nuestra líder, pasamos a ser tus subalternos. Haremos lo que tú nos digas, confiamos ciegamente en tus decisiones —ante aquellas palabras, todos asintieron con seguridad.

—¿Están seguros de lo que dicen? —les preguntó con temor, pero todos volvieron a asentir con seguridad— De acuerdo —volteó a ver a la pantalla, y miró con seguridad—. Lucharemos hasta el final. Enfrentaremos a Arades, y lo derrotaremos —y volvió la vista al grupo—. Mi única orden, será que todos tienen prohibido arriesgarse más de la cuenta. Los quiero a todos vivos al final de la batalla.

—¡Si! —gritaron en pose militar.

—Si Sakura y Phil confían en ti, entonces haremos lo mismo —aceptó Strix—. Buena suerte.

Y la comunicación se cortó.

—Estamos dejando el futuro de nuestro mundo en manos de niños —comentó muy preocupado Strix.

—Quienes nos han dado la libertad siempre fueron niños y jóvenes —le comentó Anjou—. Van a ganar, eso lo sé.

—Annabel, ¿sucede algo? —le preguntó Loose muy preocupado, ya que desde hace unos minutos estaba paralizada.

—La novia de Ash —susurró en voz alta—. Que suerte tiene que está del otro lado del mundo —aquel comentario desconcertó a los presentes.

Mientras, los oriundos de aquella dimensión veían muy sorprendidos a Sakura, quien no entendía que pasaba.

—Duplica, ¿me puedes explicar que sucede? —le preguntó Ed muy incómodo.

—Sakura sí que tuvo valor para gritarle de esa forma a ellos —comentó muy preocupada.

—¿Y quiénes son ellos? —le preguntó Inuyasha muy fastidiado.

—Ellos son los reyes del norte y del sur, son la máxima autoridad política del mundo —les respondió algo nervioso el profesor Oak—. Ellos son los líderes del mundo.

—¡¿Que?! —quienes no vivían en aquella dimensión miraron muy aterrados a Sakura, quien por un segundo no parecía moverse.

—No sabía que Phil tuviera contactos tan poderosos e influyentes —comentó muy impresionada Misty—. ¿Por qué no comenzó pidiendo ayuda a ellos?

—Existe gente mucho más competente que nosotros, pero nos escogió a nosotros porque somos amigos de Ash, y si Ash confía en nosotros, él también lo hará —respondió Dawn, mirando a la joven de Ecruteak con orgullo—. Eso me dijiste cuando perdí la fe por perder contra Tera.

—Él era consciente de las buenas intenciones que tenían el señor Loose y el señor Strix, por lo mismo nos quisieron apoyar con recursos ilimitados.

—¿No les pareció curioso tanta apertura? —le preguntó Ed muy desconfiado.

—Tranquilo, ellos no son homúnculos —le respondió la joven de Ecruteak entre risillas, volviendo su atención a la card captor—. Ninguno de nosotros quería decírtelo por miedo amiga, y me alegra mucho que ellos lo hayan hecho.

—Creo que fui bien regañada —comentó muy apenada la peli castaña—. Jamás le había hablado así a alguien mayor que yo.

—Sí que fuiste valiente —irrumpió muy emocionado Paul—. Creo que me estás gustando.

—¡¿Eh…?! —todos vieron muy sorprendidos al joven, mientras la card captor lo miraba algo sonrojada, y su novia algo celosa.

—¡Me refería a su carácter! —reparó algo fastidiado— Ese es el carácter que debes mostrar a todos, sin importar a quién te enfrentes.

—Creo que debo dejar de sacar conclusiones antes de tiempo —negó bastante más aliviada la joven de Ecruteak—. Sakura, quiero que lo tengas en mente por favor, esto es una guerra, y verás a la gente que quieres partir. No queremos que te sientas culpable, no queremos que bajes los brazos, queremos a la Sakura Kinomoto que enamoró perdidamente a Ash Ketchum con su personalidad. Hazle ver a todos los seres vivos de todas las dimensiones que una joven de catorce años puede enfrentar a los errores que todos hemos cometido, solo con su positivismo y humildad.

—Le seré sincera, tengo mucho miedo —les dijo a todos muy compungida—. Me da terror perderlos, no volver a verlos nunca más. Yo soy quien tiene que protegerlos.

—Y ese sentimiento será el que derrote a Arades —le arengó Delia—. Comprendo a Ash y a Henry —bajó a la altura de Sakura, y la besó en la frente—. Eres una jovencita de corazón puro, sin ganas de lastimar a nadie. Creo que eres alguien que no esperaría Arades.

—¿Que está intentando decir Delia? —le preguntó muy sorprendida Misty.

—¿Qué te parece si volvemos a comunicarnos con Anjou? —le ofreció Delia a Sakura, ignorando completamente la pregunta.

—Si —le asintió—. Fui muy mal educada, debo dar la cara y las disculpas correspondientes.

—Aún tienen mucho de qué hablar —comentó con entusiasmo la joven de Ecruteak—. Señor Goku, ¿me podría acompañar por favor?

—Claro… —y sin mayor cuestionamiento, el Pokémon saltó al hombro izquierdo de la joven.

—¡Nos vemos afuera! —y ambos salieron rápidamente.

—Ahí nos vemos —soltó algo extrañada Misty.

Apenas salió del laboratorio y la joven cerró la puerta, y suspiró pesadamente, haciendo que el Pikachu la mirara muy extrañado.

—¿Por qué le mentiste? —le preguntó a la joven.

—Porque me da miedo perderla —le respondió con rabia—. Tenemos trabajo que hacer.

—¿Todo sigue como lo planeamos? —preguntó muy serio una voz muy familiar.

—Si Tracey —le asintió—. Algunas cosas han cambiado, pero no debería afectar a lo que estamos haciendo.

—Tu plan es muy arriesgado, sabes que podrías perder la vida —le comentó otra voz muy seria.

—No creí que te preocuparas tanto por una chica, Sesshömaru —comentó algo irónica Sakura—. ¿Todos saben qué hacer?

—Si —le asintió Tracey—. Mucha suerte.

Todo parecía indicar que muchos círculos por fin se cerraban, pero aún quedaban otros planes sin terminar; planes muy secretos. ¿Qué le estarán ocultando realmente a Kinomoto? ¿Que irá a hacer Henry con Hao? ¿Y de que se tratará el misterioso plan de Sakura? No se pierdan el próximo capítulo.

Esta historia continuará…