Percy jackson y Naruto no me pertenecen, Percy Jackson pertenece a Rick Riordan y Naruto a Masashi Kishimoto.
Capítulo dos: Enseñando ninjutsu.
Ya pasó una semana desde que le puse el sharingan a ese semidiós y decidí ir a verlo para ver que tal estaba, decidí llevar puesto el uniforme de Konoha, ya que así es como lo había conocido, utilicé un jutsu de espacio-tiempo y aparecí unos calles cerca de su casa, toqué la puerta y me abrió su madre, se sorprendió al verme.
-Ah, es usted, señor Orochimaru- me saludó.
-Vengo a verlo- le dije.
-Claro, en un momento...
-¡Sally, que pasa!- gritó el tipo que le había sacado el ojo a Percy y se asomó- ¿y quien es este?, ¿acaso tu amante?
-¡Por supuesto que no!- respondió la madre- es un amigo de Percy.
-¿Este señor es amigo de ese fenómeno?
-¡No le digas así a mi hijo!
Me enfurecí, no soportaba que alguien llamara a otro "fenómeno" me recordaba a mi infancia.
-¿Usted fue quien le hizo eso al niño cierto?- le pregunté fríamente sacando la lengua.
El hombre se puso nervioso, sonreí, eso mostraba mi superioridad.
-Sally voy a salir- dijo rápido.
-Esta bien- contestó Sally- puedes tardarte tanto como quieras.
Cuando el hombre se fue, la madre del niño me invitó a entrar, al parecer el niño estaba comiendo.
-Percy, mi niño- dijo ella- el señor Orochimaru vino a verte.
-¡Genial!- dijo él- ¿me va a entrenar ,señor Orochimaru?
-Si, esa es mi intención- dije.
-Pero primero acaba de comer y después te cepillas los dientes- le dijo su madre, se notaba que lo quería mucho- ¿Gusta comer también, señor Orochimaru?
-No- respondí- esperaré a que el niño termine.
-No soy niño- dijo él- soy Percy.
Me sorprendí, nadie se atrevía a hablarme así, supuse que era porque apenas era un niño y no sabia quién era yo.
-Como quiera Perseus- le respondí.
-No- volvió a replicar y yo alcé una ceja, tranquilo, me dije, el posee tu sharingan no debes acabar con él, su madre solo se reía- yo soy Percy, no me gusta Perseus.
-De acuerdo- dije apunto de perder la paciencia- Percy.
-Ajá- sonrió y siguió comiendo, después se fue a lavar los dientes.
-Gracias por defenderlo- dijo su madre.
-¿Qué?
-De Gabe.
-Ah, eso- me sorprendí- dije que iba a protegerlos- le dije simplemente y ella sonrió, me sentía extraño al pensar que había ayudado a alguien sin ninguna razón.
-Bien, ¡ya estoy listo!- dijo Perseus.
-Entonces vamos- le dije.
-¿Adonde?- preguntaron los Jackson.
-A un lugar donde podamos entrenar sin interrupciones.
-¿No podrían entrenar en su cuarto?- preguntó su madre.
-No, cuando vine aquí por primera vez, vi una calle solitaria, bastará con un simple genjutsu para alejar a las personas.
-Esta bien- dijo su madre.
Salimos de la casa y nos dirigimos a esa calle, eran como dos calles mas alejados, en realidad era un pequeño lugar que había preparado, apreté un símbolo y la pared se abrió.
-Guau- exclamó Percy.
Había hecho un pequeño escondite, ahí había un pequeño campo de entrenamiento subterráneo.
-Bien- comencé- te voy a ensenar algunas técnicas ninja, y lo primero son los sellos.
-Lo que usted diga, señor Orochimaru- dijo Percy algo emocionado.
-Presta atención- le dije- estos son los sellos de manos- dije haciendo los sellos respectivamente- rata, tigre, buey, dragón, caballo, serpiente, cabra, mono, liebre, perro, pájaro y jabalí, ¿entendiste?
-Bueno...eso creo- dijo algo dudoso- aunque creo que están algo difíciles.
-Si practicas, pronto todos estos sellos te resultaran fáciles- le dije seriamente- escucha, te elegí a ti, para enseñarte personalmente porque creo que tienes un gran talento, así que no me defraudes.
-S-s-si señor- respondió.
-Bien, entonces empieza a practicar.
Y así se puso a practicar sus sellos de manos.
Dos semanas después.
Esta era mi segunda visita a ese niño, toqué la puerta y me abrió Perseus.
-Señor Orochimaru- dijo emocionado como siempre.
-¿Listo para irnos?
-Si, espera- me dijo- ¡mamá voy con el señor Orochimaru!
-Esta bien hijo- respondió su madre.
-Mire esto- me dijo cuando llegamos.
Realizó todas las posiciones de manos que le había enseñado, me sorprendió que ya pudiera hacerlos sin ningún problema.
-¿Qué piensa de esto?- me preguntó.
-Me parece excelente -le dije- ahora te enseñaré algunos jutsus, creó que tu eres del elemento agua, pero por si acaso, toma- le dije.
-¿Qué es esto?- me preguntó.
-Es un papel muy especial con el que puedes averiguar qué tipo de chacra tienes, si es viento, se partirá en dos, si es fuego, se quemará, su es rayo, se arrugara, si es tierra, se deshará y si es agua se mojará.
Percy lo tomó y un momento después se partió en dos, para después mojarse.
-¿Qué significa esto?- preguntó.
-Significa que tienes tipo viento y agua, eres muy poderoso- le dije sonriendo y relamiéndome la boca con la lengua, ese chico iba a ser muy poderoso, solo tenía que influir un poco en él.
-Hay tres tipos de peleas para un ninja- le expliqué- el primero es el taijutsu, que es combate mano a mano, después esta el genjutsu, es cuando utilizas ilusiones y el último es el ninjutsu, cuando utilizas el chacra para controlar los elementos como este- le dije haciendo un jutsu de fuego.
-Guau- exclamó.
Después de eso me la pasé enseñándole jutsus y algo de taijutsu, todos lo aprendía de manara algo rápida, eso me gustaba.
Ocho semanas después.
-Es tiempo de practicar con ese ojo- le dije.
-¿En serio?
-Si, creó que ya es tiempo- le dije- las habilidades con el sharingan requieren de energía y mucha chacra.
-Entendido, señor Orochimaru.
-Destapate el sharingan.
Perseus hizo lo que le dije y en un principio pareció algo mareado.
-¿Cómo ves?- le pregunté.
-Veo algo fluyendo dentro de nosotros- dijo viendo sus manos- espera...¿es el chacra?
-Así es- le contesté- el chacra viaja en una especie de tubos muy delgados llamados meridianos.
-¿Merindos?
-No, me-ri-dia-nos, le deletree.
-Ah -contestó simplememte.
-Los meridianos viajan cerca de los órganos de nuestro cuerpo- le expliqué- así que si los meridianos fueran atacados, tus órganos pagarían las consecuencias.
-Oh.
-Dejando de lado eso- continúe- con el sharingan puedes ver el chacra y ver los movimientos de tu enemigo, como ahora, también puedes copiar ninjutsu de cualquier elemento y también hacer genjutsu, meter en una ilusión a tu enemigo.
-Genial
-Ahora trata de parar mis ataques- le ordené y seguido de eso le di un puñetazo en el estómago- trata de ver los movimientos con el sharingan- le di una parada y lo mandé algo lejos.
El se puso de pie, yo fui nuevamente a el, dispuesto a darle una patada pero el chico reaccionó y me la detuvo.
-Ya estas comenzando a entender- sonreí.
Traté de darle un puñetazo pero la esquivó.
Así estuvimos durante media hora hasta que se cansó.
-Descansa- le dije sentándome- el sharingan requiere de mucho esfuerzo.
El vino hacia mi y se acostó a un lado.
-No lo entiendo- dijo- ¿El sharingan también puede hacer que sienta los movimientos y que actúen mis reflejos?
-¿Por qué lo preguntas?- le dije.
-Eso es lo que pasa, aparte de ver los movimientos, pero...no lo creo, desde antes, mis reflejos salían automáticamente.
Eso me dejó sorprendido, estuvimos en silencio durante unos momentos, hasta que él me preguntó.
-¿Usted tiene padres?
-No- le contesté secamente- ellos murieron cuando era muy pequeño.
-Oh- dijo- ¿sabe algo?, yo no conozco a mi padre, mi madre siempre me ha dicho que tubo que irse al mar, que no esta muerto, solo se perdió en el mar.
-Mmm.
-Creó que él si estuvo con nosotros cuando era un bebé.
-¿Y eso por qué?- le pregunté.
-Porque recuerdo un poco, a un rostro mirándome y sonriéndome cálidamente, eso es todo lo que recuerdo.
-Entonces quizá si te haya visto cuando eras un bebé.
1 año después.
Ya había pasado un año y el niño ya le faltaba poco para controlar bien el sharingan, solo que... No sabía como hacer para que el mangekyō sharingan despertara en él, ya que para eso, el niño necesitaba perder a un ser cercano a él, su madre, pero ya habría tiempo para eso.
Toqué la puerta y me abrió su madre.
-Señor Orochimaru- salió de la casa.
-¿Pasa algo?
-No, no es nada- me respondió- es solo que... En la escuela pasó un accidente y... Percy no puede controlar sus poderes de semidiós.
-¿Cómo cuales poderes?
-Controlar el agua, hizo explotar el agua en un museo y lo expulsaron.
-Recuerdo que una vez, el niño me dijo que podía sentir los ataque de los demás y que sus reflejos salían naturalmente.
-Eso es normal en los semidioses- me respondió- la mayoría de los semidioses tiene dislexia, ya que su cerebro esta hecho para leer griego antiguo y THDA, por eso es inquieto, son sus reflejos en batalla.
-Eso lo explica todo- le contesté- y lo de sus poderes... He estado desarrollando un sello con el cual podría sellar el poder de Percy, cuando salgan por accidente, y si los quisiera usar no tendría ningún problema.
-¿Acaso usted pensaba sellar los poderes de Percy?- me preguntó mirándome con desconfianza.
-Solo es por seguridad- le respondí- como dije, si él quisiera usar sus poderes los podrá usar sin ningún problema, es solo por si se le llega a salir de control.
La madre lo pensó en unos momentos.
-Esta bien- se decidió- entra.
Percy estaba comiendo y se alegró al verme.
-Señor Orochimaru- dijo.
Su madre le explicó que le iba a poner un sello para que sus poderes no se salieran de control, él creía que era de los del sharingan.
-¿Qué tengo que hacer?- preguntó.
-Solo quedarte quieto- le dije.
Acerqué mi boca a su brazo, un poco arriba de su codo y se la mordí, él grito y su madre se acercó a él, cuando me quité, el sello comenzó a formarse, era parecido al sello maldito normal, solo que este era para controlar los poderes de Percy, probé un poco de su sangre y sentí que me quemaba, al parecer no podía hacerle daño.
Salimos a entrenar como siempre y cuando terminamos, Percy se acostó, como siempre hacía,.
-¿Dónde conseguiste ese chaleco?- me pregunté.
Miré el uniforme- es el uniforme de Konoha- le contesté.
-¿Entonces eres de un lugar llamado Konoha?
-Era de ahí- le respondí- pero ahora soy un ninja renegado y no pienso volver.
-¿Entonces por qué sigues usando el uniforme?- me preguntó curioso.
-No lo se- le contesté- solo me lo pongo cuando vengo aquí, actualmente funde una nueva aldea que es la del sonido.
-Yo creo que aún consideras a Konoha como tu hogar- me dijo.
Eso me dejó sorprendido, pero ya no le contesté.
Continuara...
