Percy jackson y Naruto no me pertenecen, Percy Jackson pertenece a Rick Riordan y Naruto a Masashi Kishimoto.

Capítulo seis: Conociendo el campamento.

POV. Orochimaru.

Después de hablar con Perseus llamé a Kabuto.

- ¿Cómo van las cosas con Akatsuki?

- Ellos están esperando el tiempo perfecto para comenzar con sus planes - me respondió Kabuto - deberíamos tener cuidado Orochimaru sama.

- No te preocupes Kabuto - le dije - ellos aun no pueden actuar y yo necesito otro recipiente.

- ¿Tiene algo planeado Orochimaru sama?

- Aun no estoy tan seguro.

- Su actual cuerpo podrá resistir más tiempo Orochimaru sama - me recordó.

- Por supuesto - le contesté.

La verdad es que estaba pensando en la madre de Perseus, si mis investigaciones eran ciertas, ella estaría en el inframundo, pero sentía que ella no estaba muerta.

Miré a Kabuto, él me sería útil si algo sucediera, así que decidí contarle.

- Kabuto - comencé - ¿Qué tanto sabes sobre mitología griega?

- No mucho señor - respondió empujando sus gafas.

- Cuando me fui de Konoha, primero fui a América para ocultar un sharingan que tenía en mi poder - le dije - este sharingan era uno como todos los demás, pero creía que podría mejorarla y me encontré a un niño, entonces, decidí ponerle el sharingan ya que le faltaba el ojo izquierdo, su madre no confiaba en mí, así que prometí protegerlos a ambos.

- Me sorprende señor Orochimaru - respondió Kabuto – pero ¿qué tiene que ver eso con la mitología griega?

Sonreí con satisfacción.

- Ese niño es un semidiós, hijo del dios del mar y su madre es nieta del dios Apolo - le expliqué.

Él estaba más que sorprendido.

Ahora que me fijaba bien, Kabuto parecía tener una energía parecida a la de ellos dos, elevé una ceja hacia él, quizás no me había dicho si tenía alguna relación con antiguos dioses griegos.

- ¿Me está diciendo que los dioses griegos existen? - me preguntó - ¿qué pasa señor Orochimaru?

- Me preguntaba si tú sabias algo de eso - le respondí.

- No señor - me dijo - esto es nuevo para mí.

En verdad parecía sincero, pero me empecé a preguntar si Kabuto no tenía ningún pariente dios, él era muy bueno en ninjutsu médico.

- ¿Sabes quienes fueron tus padres? - le pregunté.

Él se sorprendió por el cambio de tema.

- No señor, no lo sé - respondió - mis primeros recuerdos son de cuando estuve en el orfanato.

- Ya veo.

Quería sacar mis dudas acerca de Kabuto así que decidí llevármelo a la próxima visita y hablar con Sally Jackson, claro si es que Perseus pudiera recuperarla, pero sabía que él lo lograría.

Kabuto se aclaró la garganta.

- ¿Y qué paso con ese niño? - me preguntó.

Sonreí.

- Él acaba de despertar el mangekyō sharingan - Kabuto quedó sorprendido.

- ¿Qué edad tiene? - preguntó - ¿qué pasó para que lo despertara?

- Tiene doce años y desafortunadamente perdió a su madre - le expliqué - pero creo que la puede recuperar si va al inframundo.

- ¿Al inframundo?

- Así es - le respondí - Creo que ella no está muerta, solo la tienen con rehén, según tengo entendido, sus tíos no querían que su padre tuviera más hijos, así que supongo que ellos querrán acabar con el niño.

- Es una interesante suposición - me dijo Kabuto.

- Quisiera ayudar al niño - le dije - pero no puedo interferir con los planes de los dioses, así que, si Perseus tiene suerte, te llevaré a que los conozcas.

- Como usted diga Orochimaru sama.

Después de eso ser retiró y yo me quedé pensando en probabilidades de que Kabuto fuera un semidiós, cuando lo había reclutado, Danzo se había encargado de separarlo del orfanato, así que él no tenía familia.

POV. Percy.

Después de enterarme de que mi antiguo maestro era en realidad un centauro, lo seguí para comenzar con el recorrido, procuré caminar al lado de él, casi todos los campistas eran mayores que yo, todos me miraban como si estuvieran esperando que me cayera o algo así, bufé.

"Otra vez con las miradas" pensé disgustado "calmante, no te puedes pelear con todos, ya lo dijo el señor D"

Sonreí ampliamente, últimamente había practicado desde sonrisas falsas hasta una actitud algo estúpida para parecer inocente.

- ¡Hola a todos!, ¿cómo están? - les dije - si están esperando a que me caiga no sucederá, a menos...- sonreí - que yo lo quiera.

Me tropecé a propósito con mi pie y me caí, algunas veces sí me salían dotes de actor.

- ¿Lo ven? - les dije.

Todos ellos parecieron avergonzarse y dejaron de verme, yo me levanté, sentí que algo me miraba así que me giré, vi como en una ventana de la casa grande era movido la cortina, pero no pude ver a nadie.

- ¿Quién vive ahí? - le pregunté a Quirón.

Él se tensó un poco.

- Nadie - me respondió - nada que viva.

Sentía que me estaba diciendo la verdad, pero sentía que algo o alguien había movido las cortinas.

- Sigamos - me dijo Quirón.

Me llevó a ver el campo de fresas, al parecer cultivaban fresas para cubrir las necesidades del campamento, algunos campistas estaban recogiendo fresas y una chica chocó conmigo.

- Lo siento, lo siento - me dijo rápidamente.

- Esta bien - le sonreí y le ayudé a recoger las fresas tiradas, mi madre siempre me decía que fuera educado y trataba de cumplirlo lo más posible, solo que a veces no lo lograba.

- Gracias - me dijo - soy Katie Gardner, hija de Demeter - me tendió la mano.

- Mucho gusto Katie - le respondí - yo soy Percy Jackson y soy hijo de Sally Jackson, pero si lo que quieres saber es sobre quien es mi padre, pues eso no lo sé.

Ella se rio.

- Eres divertido - me respondió - bueno, me voy.

Después de eso fuimos a ver el bosque.

- El bosque está lleno, si es que quieres probar - me dijo - solo ve armado.

- ¿Lleno de qué? - pregunté - ¿armado de qué?

Él miró sorprendido.

- A veces pareces ya saber las cosas.

- Bueno...en realidad supongo que te refieres a monstruos y armado con armadura.

- Así es.

Al volver me mostró el pabellón donde comían, estaba al aire libre, yo le pregunte que hacían cuando llovía, pero el solo me respondió que de todas formas debían de comer, vimos los establos y a Quirón no parecía agradarles.

En medio del camino me acordé de la conversación con el señor Orochimaru acerca de mi madre.

- Si existe el olimpo...- le dije a Quirón - ¿también existe el inframundo?

- Así es - me dijo.

- Muchos héroes han ido ahí, ¿cierto?

- Si, como Hércules y muchos otros...- pareció darse cuenta de mis intenciones - no estarás pensando en ir...

- No - mentí - solo preguntaba.

- Estas son las cabañas - me dijo cuando llegamos a la colección de cabañas más raras que había visto.

Estaban puestas en forma de U, al centro estaba una hoguera que era atendida por una niña, cuando me vio le sonreí y ella me correspondió, las cabañas tenían un número grande frente a ellas, uno de ellos tenía enredaderas de tomate por toda la cabaña, la nueve parecía tener chimeneas como una pequeña fábrica, otra parecía estar hecha de oro, al final nos detuvimos en las dos más grandes, parecían querer dar a entender que el número uno, pertenecía a un él y la dos a una ella.

- ¿Zeus y Hera? - pregunté.

- Así es.

Pasamos a la cabaña tres, este parecía estar hechas de piedras del mar, como si hubieran sido talladas ahí, me acerqué a la entrada, pero Quirón me detuvo.

- No hagas eso, chico.

Pude captar el olor a mar en ella, tenía literas, pero no parecía que hubiera alguien, sentí un poco de soledad y me alegre cuando Quirón me apartó.

- Te tengo una pregunta - le dije a Quirón.

- ¿Cuál es?

- ¿Eres el Quirón de la mitología?, ¿el entrenador de héroes?

- Así es - me contestó.

- ¿No deberías estar muerto? - le dije - digo... Sin ofender.

- Esta bien - me sonrió - no te preocupes, hace muchos años los dioses me concedieron un deseo, el de seguir con mi trabajo.

- ¿Y no es aburrido?

- No lo es, triste a veces, pero no aburrido.

No me imaginaba a mi siendo inmortal, la verdad me aburriría.

- Mira, ahí está Annabeth - señaló a la chica rubia de antes.

Ella estaba leyendo un libro.

- Bueno, te encargo a Percy.

Quirón se fue y me dejo con la chica Annabeth.

- Bien, entra - me dijo, creo que seguía enfadada por lo de antes - chicos él es Percy Jackson.

Entré a la cabina, me tropecé en la entrada.

"Genial" pensé "gran comienzo"

Ellos comenzaron a reírse, pero yo me levanté como si nada, no les iba a dar el lujo de verme avergonzado.

- Ya chicos, tranquilos - dijo un tipo que salió, tenía cabello rubio, ojos azules y una cicatriz en la cara, parecía tener unos 19 años - estamos aquí para recibir a un nuevo campista.

Todos se calmaron, supuse que lo consideraban con un líder.

- Soy Luke Castellan - se presentó - seré tu consejero de cabaña por ahora, bienvenido a la cabaña once de Hermes.

Me gire hacia Annabeth, ella parecía estar algo sonrojada, cuando me vio, volvió a poner su mirada seria.

- Él se encargará de ti, pero yo te mostraré el resto del campamento.

- ¿Determinado o indeterminado? - preguntó alguien.

- Indeterminado - contestó Annabeth y todos se quejaron.

- Bien - dijo Luke - ese será tu espacio - señaló un pequeño espacio en el piso, pensé en dejar el cuerno de minotauro ahí, pero recordé que Hermes también era el dios de los ladrones.

Cuando terminamos, volví a salir con Annabeth para que me mostrara el campamento.

- Debes hacer mejor que eso - me dijo Annabeth.

- ¿El qué? - pregunté.

- No lo puedo creer, antes creí que tu serias el elegido - dijo negando con la cabeza.

En ese momento pasábamos cerca de los baños y una chica se acercó a nosotros, parecía una bravucona, venía con otras chicas.

"No puede ser" pensé.

- Y quien es el nuevo que al parecer es un tuertito- le dijo a Annabeth.

- Es Percy Jackson - contestó ella - Percy ella es Clarisse, hija de Ares.

- Hija de Ares - repetí - dios de la guerra.

- ¿Algún problema con eso? - me preguntó Clarisse.

- Ninguno - le dije - solo pensaba que me gustaría pelear contigo algún día, pero hoy no estoy de humor.

- Bueno Prissy que lástima - me dijo - porque es hora del ritual de bienvenida.

- Clarisse déjalo - le dijo Annabeth.

- Aquí cada uno debe de ganarse el respeto, a ustedes los pulverizaremos en la próxima captura la bandera.

- Erre es korakas - dijo Annabeth, lo cual entendí como vete al cuerno.

- Pelea conmigo - me dijo Clarisse.

- Esta bien - dije sin muchos ánimos dándole la caja a Annabeth.

Creí que ella no era tan buena como aparentaba, pero si era muy fuerte, antes de que me diera cuenta ella ya me estaba arrastrando al bajo de las niñas y quería meter mi cabeza a un inodoro.

"Eso no" pensé "no tengo ningún problema con que me derrotes porque no tengo ánimos de pelear, pero meter mi cabeza a un inodoro... Eso no".

Me resistí y sus amigas vinieron a ayudarla.

- No puedo creer que este sea el material de los tres grandes - dijo Clarisse.

"No voy a meter mi cabeza ahí " pensé "No voy a meter mi cabeza ahí".

Trataba de liberarme de mis manos ya que me tenían agarrado, pero entonces, sentí un tirón en mi estómago, el agua de los inodoros salió directo hacia Clarisse y sus amigas, todas las tuberías sacaron agua hacia ellas.

"¿Qué pasa?" pensé "no hice ninguna posición de manos, a menos que... Sea un poder mío de semidiós".

Miré hacia abajo y descubrí que estaba en el único lugar seco, salí afuera, Clarisse y sus amigas se habían ido, al parecer Annabeth también le había tocado, me miraba fijamente, de nuevo.

- ¿Qué? - pregunté irritado.

- Pienso que quiero tenerte en mi equipo para captura la bandera.

- Ahh, genial - dije aburrido.

Seguimos caminando y nos detuvimos en el lago que había, pensé en disculparme con Annabeth, el señor Orochimaru me había dicho que era mejor tratar en simular llevarse bien con los demás, aunque te cayeran mal, ya que tal vez te serían útil, además mi madre me había dicho que siempre debemos tratar de perdonar.

- Perdón por lo de la mañana - le dije - es solo que me molesta que se me queden mirando como si estuvieran tratando de analizarme, y eso es justo lo que tú haces, así que te agradecería que no lo hicieras.

- Esta bien - dijo - trataré de no hacerlo.

- También por lo del baño - agregué.

- Esta bien - volvió a contestar.

- No fue mi culpa - le dije.

Ella se volteó hacia mí.

- Bueno... Quizás si haga sido - le dije - es que, esto aún no me lo termino de creer - mentí, si lo creía, si existía el chacra para controlar fuego, clonar sombras, porque no los dioses griegos.

- A ver - le dije - ¿Quién es tu pariente divino?

- Cabina seis.

- ¿Pero el nombre de tu madre o padre divino?

Ella se enderezó orgullosa.

- Mi madre es Atenea, diosa de la sabiduría y la estrategia.

- Ahh, eso explica porque pareces ser orgullosa.

- ¿Algún problema con eso? - me preguntó.

- La verdad si - le dije - normalmente las personas orgullosas creen estar por encima de los demás, creen que pueden ver cómo es una persona con tan solo analizarlo y que todo tiene que ver con la lógica, pero se olvidan de sus corazones.

Ella pareció ofendida.

- ¿Y tú qué sabes de mí? - me preguntó.

- Solo te digo que me propongo a hacerte ver que no todo es lógico.

- Claro, como no - me dijo - la lógica tiene que existir.

- No digo que no haya lógica, solo que no todo tiene que ver con ella - le expliqué - pero bueno cambiando de tema, ¿Por qué tengo que estar en una cabaña demasiado llena cuando hay otros?

- Te ponen de acuerdo con quien sea tu padre o madre.

- Mi madre es Sally Jackson - le dije, aunque sabía que se refería al pariente divino.

- Me refiero a tu padre.

- Ahh, él está muerto - le dije, me gustaba enfadar a esta chica.

- No, él no está muerto - me dijo.

- ¿Lo conoces?

- No, él es uno de los olímpicos - respondió - por eso es por lo que estas aquí, apuesto que te conozco, aunque sea un poco.

Sonreí, eso era imposible, si eso fuera posible sabría que yo no estaba totalmente tuerto.

- ¿Qué sabes de mí? - le pregunté.

- Te han corrido de muchas escuelas, te pasan cosas raras, seguramente tienes dislexia y déficit de atención, acéptalo eres un semidiós.

- Guau - exclamé - ...o eso es lo que te diría si es que supieras al menos el 10% de mí, solo sabes cómo unos que... ¿3%?, pero bueno te creeré.

Me miró irritada y yo sonreí.

- ¿Entonces quién es mi padre divino? - le pregunté.

- Eres indeterminado - me recordó - nadie lo sabe.

- Genial - dije - eso es todo.

Miré al fondo del lado y me sorprendí al ver como unos seres extraños nadaban ahí, creó que eran náyades, ellas me saludaron y yo les correspondí.

- No las alientes - me dijo Annabeth.

- ¿Celosa?

Ella bufó.

- Ya quisieras.

Mi estómago comenzó a rugir, Annabeth se dio cuenta de eso así que me mando de vuelta a la cabina mientras ella hazaña planos.

Al llegar a la cabaña me senté en mi espacio, Luke Castellan se acercó a mí.

- ¿Día duro? - me preguntó.

- Algo así - le contesté - aún estoy tratando de asimilar que mi padre pueda ser un dios griego.

- Bueno, una vez que lo aceptas solo se pone peor - me dijo - pero bueno, para eso estamos nosotros, somos una familia, aunque no lo parezca, toma robe estas cosas para ti.

- Gracias - dije tomando una manta y otras cosas, pude ver en verdad se había robado las cosas - es lo más amable ante han hecho por mi hasta ahora.

Una caracola sonó y todos nos formamos en orden de antigüedad para ir a comer, cuando llegamos al comedor, tuve que hacer lo posible para caber en la banca, el señor D me anunció llamándole Peter Jhonson y luego fue corregido por Quirón, al parecer solo tenías que pedir tu comida y bebida para que tu vaso y tu plato se llenaran, yo pedí algo azul, todos brindaron por los dioses y yo por mi madre, antes de comer, primero fuimos a la hoguera que estaba al centro.

- Es una ofrenda para los dioses - me dijo Luke - normalmente para nuestros padres divinos, solo tienes que lanzar tu mejor comida.

Cuando ya era mi turno no sabía a quién dedicarle la ofrenda.

- Oye tío...quiero decir...padre - dije - seas quien seas dímelo por favor.

Lancé una parte de mi comida, después de eso nos fuimos a la hoguera y cantamos muchas canciones sobre héroes griegos y al último nos fuimos a dormir, al parecer si te quedabas afuera, las harpías te comerían.

No me había ido tan mal en mi primer día, solo esperaba poder salvar a mi madre.