Percy Jackson y Naruto no me pertenecen, Percy Jackson pertenece a Rick Riordan y Naruto a Masashi Kishimoto.
Capítulo siete: Hijo de Poseidón y descendente de Apolo
En los próximos días estuve en una rutina de entrenamientos, era casi normal, solo que estaba teniendo lecciones de sátiros, ninfas y un centauro, porté la camiseta naranja del campamento, me estaba empezando a gustar el campamento.
En las mañanas tengo clase de griego antiguo con Annabeth, me di cuenta de que el griego antiguo era más fácil de leer, ella también me explicaba todo lo de la niebla y que los dioses estaban en el edificio Empire State, piso 600, Quirón me enseñaba tiro con arco, a decir verdad, no era tan bueno en eso pero por suerte las flechas siempre daban al último circulo y no se perdían, Quirón dijo que quizás con más entrenamiento podría mejorar, en las luchas no me iba mal gracias al entrenamiento con el señor Orochimaru, era enseñado por Clarisse y por supuesto, siempre trataba de pulverizarme, muchos intentaban atacarme en mi punto ciego de mi lado izquierdo pero yo había entrenado muy bien para no ser vencido por eso.
"Si supieran de mi sharingan" pensaba con diversión "entonces tratarían de alejarse de mi lado izquierdo"
Las ninfas del bosque entrenaban en carreras, la verdad, ellas eran muy rápidas, no pude ganarles, pero no me dejaban por mucho, al menos pude salvar algo de orgullo.
Así transcurrieron tres días, me acostumbre a echar un poco de mi comida al fuego, a los sonidos de los monstruos que provenían del bosque, cada día pensaba en la posibilidad de traer a mi madre de vuelta, a veces hablaba con Katie, la hija de Demeter, los hermanos Stoll y Luke que eran hijos de Hermes y los hijos del señor D que eran Pollux y Castor, Clarisse tratando de avergonzarme y en cuanto a mi padre, él no había dado ninguna señal de ser hijo suyo, fuera quien fuera ese tío, sabía que los consejeros de cabaña estaban tratando de ver de quién era hijo, suponía que algunos pensaban que era de Ares, la verdad yo no quería ser hermano de Clarisse, comencé a entender un poco la amargura de Luke, él estaba molesto porque los dioses no se tomaban tiempo para ver a sus hijos, además, si mi padre era un dios no me explicaba porque no se había tomado la molestia de ayudar a mi madre, pero a decir verdad, no me importaba tanto, nosotros ya teníamos ahora al señor Orochimaru.
Jueves por la tarde, me tocaba clase con espada, al parecer Luke sería nuestro instructor, todos los de la cabaña once fuimos al escenario circular, Luke nos mostró puñaladas básicas y rápidas con armaduras rellenos de paja, no había entrenado mucho con espada, pero no se me daba mal, solo pude entrenar lo básico con el señor Orochimaru y con eso bastaba, el problema era que no podía encontrar una espada adecuada para mí, después de eso tuvimos que ponernos en parejas y Luke anunció que seria mi pareja.
- Suerte - me dijo Travis.
- Seguro que me la pone fácil por ser mi primer día.
Travis solo bufó.
- No lo creo - me dijo - él es mejor espadachín de los últimos trecientos años.
Luke me enseñó estocadas y bloqueos, trataba de pulverizarme pero yo no me deje, los demás ya estaban algo acostumbrados a no verme siendo vencido tan fácilmente, después de un rato tomamos descanso, vi como Luke se echaba el agua sobre la cabeza y decidí imitarlo, me sentí con más energía.
- Sigamos con la lección - dijo Luke.
Dijo que nos enseñaría una técnica de desarme sobre como girar la espada del enemigo con la superficie plana de su propia espada al fin de que ya no tuviera más remedio que soltar la espada.
- Esta técnica es muy difícil - dijo - no se vayan a burlar de Percy.
Hizo una demostración en cámara lenta y mi espada salió de mi mano.
- Ahora lo haré en tiempo real.
"Ni creas que te dejare ganar tan fácilmente" pensé
Lo intercepté antes de que le diera tiempo de hacer ese desarme, mis reflejos salieron como era de costumbre, el señor Orochimaru me había dicho que tratara de aprovechar esos reflejos, desvíe la espada de Luke, así estuvimos un rato, pero cada momento que pasaba sentía que me quedaba sin energías.
"No lo comprendo" pensé "¿Por qué comienzo a sentirme cansado?"
Decidí hacer esa técnica de desarme antes de que se me acabara toda la energía, la espada de Luke salió de su mano, él estaba muy sorprendido, al igual que todos, recordé que Travis me dijo que Luke era el mejor espadachín de los últimos trecientos años, "ups" pensé.
- ¿Cómo hiciste eso? - me preguntó.
- No lo sé - me encogí de hombros.
- Una vez más - me dijo.
- No, preferiría que no...
- Vamos Percy una vez más - insistió.
Yo no tenía ganas de volver a hacerlo de nuevo, me sentía cansado, en las próximas demostraciones Luke me quitó fácilmente la espada y yo no trataba de impedirlo para nada.
- Me pregunto qué podrías hacer con una espada a tu medida - me dijo al final.
- No lo sé.
Pasó el día, comimos, brindamos, echamos comida al fuego, cantamos canciones en la fogata y nos fuimos a dormir.
El viernes por la tarde Grover y yo escalamos la pared de lava, fue fácil para mí, luego nos sentamos en el lago de las canoas.
- Quirón me dijo que querías ser un buscador - le dije - sea lo que sea.
- ¿Quirón te lo dijo? - preguntó nervioso.
- Solo eso - respondí.
- No sé si pueda lograrlo - dijo con tristeza - se supone que debía protegerlos.
- Ya no te atormentes por eso - le dije cansado de que solo se lamentara - escucha, lo que tienes que hacer es tratar de ser mejor de lo que ya eres - lo agarré de los hombros - no me gusta este Grover asustadizo, así que te voy a entrenar - le dije decidido.
- Percy - dijo sorprendido - gracias, pero yo no tengo talentos como tú.
- Entonces me aseguraré de ayudarte a encontrar uno.
Grover lloriqueo un poco.
- No tengo cómo agradecerte.
- Descuida tú solo explicarme por qué no hay niños en las cabinas uno, dos, tres y ocho, y por qué no hay una cabaña de Hades, y respecto a tu entrenamiento nos vemos en el lago mañana temprano.
- Bueno, respecto a la cabaña dos - comenzó - es conmemorativa, pertenece a la diosa Hera, diosa del matrimonio, esposa de Zeus, ella no puede engañar a su esposo, eso es trabajo de su esposo, la caña ocho también es conmemorativa, pertenece a la diosa Artemisa, ella prometió no tener nada con los hombres.
- Increíble - dije.
- Hades no tiene una cabaña aquí porque sería algo terrorífico - dijo - no me imagino ver una cabaña aquí para Hades, tú sabes, es el dios del inframundo.
- ¿Pero no crees que eso es algo injusto? - le dije - si yo fuera él me enfadaría mucho con los otros por apartarme, además no debemos juzgar tan rápido, ¿cómo sabes que todos los hijos de Hades que existieron fueron malos?
- Quizás tengas razón - dijo pensativo - pero bueno, respecto a las cabañas uno y tres - continuó - pertenecen a dos de los tres grandes, ellos hicieron una promesa sobre el río estigio después de la segunda guerra mundial, prometieron no tener más niños ya que sus hijos eran demasiados poderosos, pero hace diecisiete años, el rey de los dioses se enamoró de una actriz de televisión, ellos tuvieron una hija, se llamaba Thalia, el río estigio no se puede engañar, no pudo hacer pagar al rey de los dioses ya que él es inmortal, así que las consecuencias las tuvo que pagar la niña.
- Que mal - le dije - ella no tenía la culpa.
- Se le encargo a un sátiro traerla al campamento mestizo...
De pronto me empezó a doler la cabeza, cada vez oía menos la voz de Grover, cerré los ojos y se empezó a formar un tipo de humo verde, de pronto vi imágenes de un sátiro corriendo al frente de tres semidioses, reconocí al sátiro como Grover y también a Luke y a Annabeth, iban junto a una chica, ella llevaba chaqueta, playera, pantalón y botas negras, peinado al estilo punk, supuse que ella era Thalia, todos corrían por sus vidas siendo perseguidos por un cíclope enorme, alguien se cayó, no pude verlo bien por el dolor de cabeza, Thalia se dispuso a enfrentar al cíclope para que los otros tres huyeran, ella peleó valientemente y terminó con el cíclope pero cayó herida gravemente.
- Padre protégelos - oí que decía.
Lo último que vi fue a los tres rodeándola y ella convirtiéndose en el pino del campamento levantándose así las fronteras mágicas.
- Percy, Percy - Grover me decía.
Volví a la normalidad y mi cabeza dejo de retumbar, Grover me estaba llamando preocupado.
- ¿Estas bien?
- Si, solo me dio un dolor de cabeza - sonreí.
- Mejor vayamos a la enfermería - me dijo ayudándome a levantarme.
Cuando llegué a la enfermería me atendió Will Solance, hijo de Apolo, me senté en una de las camas.
- ¿Ahora te está doliendo? - me preguntó.
- No - le contesté - sólo fue por un momento, se fue tan rápido como llegó.
- ¿Antes ya te había pasado?
- No.
- ¿Grover puedes ir a ver si ya llegó mi hermano con lo que le pedí? - le dijo a Grover.
- Claro - respondió y se fue.
- Eso no era verdad - le dije - no esperas a ningún hermano.
- ¿Cómo lo sabes? - me preguntó asombrado.
- Desde pequeño puedo ver cuando alguien no dice la verdad, aunque solo es a veces.
- ¿Qué fue exactamente lo que pasó con tu dolor de cabeza?
- La verdad vi una especie de humo verde - dije - y vi una escena donde una chica se transformaba en el pino del campamento.
- Como una visión - dijo Will asombrado.
- ¡Exacto! - dije - una visión.
- Puedes saber cuándo alguien dice la verdad y tienes visiones - dijo pensativo - como un hijo de Apolo, él es el dios de la verdad y de la profecía.
- ¿Estás diciendo que puedo ser hijo de Apolo? - pregunté asombrado.
- Así es - respondió - puede que sea así.
Después de eso prometió conseguirme ayuda para controlarlo, ser hermano de Will era mejor que ser hermano de Clarisse, pero algo me decía que no era hijo de Apolo ni de Ares, había estado pensando en que tan vez mi padre era Poseidón, pero decidí dejar eso de lado.
Esa noche el ánimo de todos parecía mayor, comimos y después el señor D, anunció que se llevaría a cabo el juego de captura la bandera, por lo que Luke me dijo, solo teníamos que conseguir la bandera del otro equipo y llevarla hasta el arroyo que es donde estarían las fronteras de ambos equipos.
- La batalla la lideraran las cabañas de Atenea y Ares - me dijo Luke.
- ¿Por qué?
- Ellos lo hacen regularmente - respondió - nosotros estamos aliados con la cabaña de Atenea, junto con el de Apolo.
- Genial - dije - ¿Así que solo hacen un trato y ya?
- Se negocian las tareas del campamento.
- Ahh.
Luke me entregó un casco con cabellos de caballo azules, los del equipo contrario eran de rojo, en ella estaban las cabañas de Ares por supuesto, la de Afrodita, pero ellos no representaban peligro, la mayor parte del tiempo se mantenían observando su reflejo, también estaba la cabaña de Demeter, no eran tan buenos luchadores.
"También debo entrenar a Katie" pensé "se lo diré después"
Los de la cabaña de Dioniso, solo eran mis amigos Pollux y Castor, ellos eran rápidos, pero solo eran dos, pensé en decirles a ellos dos también sobre el entrenamiento, y por último estaba la cabaña de Hefesto, de ellos si me preocupaba, ellos eran fornidos por trabajar con las armas, suerte que solo habían cuatro.
- Al menos me toco un casco azul - murmuré.
- ¿Perdón? - preguntó Luke.
- Nada - respondí - ¿Qué tengo que hacer?
- Ve con Annabeth - me dijo - ella te dirá que hacer.
Y así me fui a buscar a Annabeth.
- Oye - le dije - Luke me dijo que me dirías que hacer, capitana.
- Guardia fronteriza - me dijo.
- ¿Solo eso? - pregunté.
Ella me dedicó una mirada exasperada.
- Esta bien, ya me voy - le dije - vaya con cuidado capitán.
Cuando llegué al arroyo me senté en una piedra.
- Esto es muy aburrido - me dije a mi mismo.
Vi como un aliado entraba a terreno enemigo, pero eso fue todo, se oían muchas espadas en combate y a mí me había tocado perderme la diversión.
De pronto sentí una presencia, me puse en guardia, no parecía humano, antes de que pudiera ir a ver, Clarisse apareció con algunos de sus hermanos, sentí a la presencia en retirada.
- Ahora me las pagaras todas, punk - me dijo.
- Clarisse ahora no tengo tiempo - le dije.
- Yo veo que tienes tiempo ahora - me dijo uno de sus hermanos - vas a pagar por haber avergonzado a nuestra cabaña.
- Para eso no me necesitan - les dije.
Eso los enfureció, todos vinieron a mí, los esquivé fácilmente, ellos me atacaron uno por uno, pero los pude bloquear y mandarlos atrás, dos de ellos me rodearon, yo no creí que se atrevieran a hacer ninguna herida, ya que Quirón había dicho que nada de mutilaciones, pero ellos sí que consiguieron cortarme un poco en el brazo, pero los mandé a volar con una patada.
- Ey - les dije - nada de mutilaciones.
- Ups - dijo el que me había cortado - creo que me perdí el privilegio de postre.
- ¿Eso es todo lo que hacen cuando alguien desobedece la regla de no mutilación? - exclamé asombrado - voy a tener que hablar con Quirón.
Sentí que alguien más estaba con nosotros, pero era diferente al de antes, reconocí su chacra era Annabeth, supuse que portaba algún objeto que la hacía invisible.
Ellos comenzaron a atacarme de nuevo, yo me metí al arroyo y sentí una oleada de energía, le pegué a uno en la cabeza con mi espada, otro lo mandé lejos con una patada, Clarisse me atacó con su lanza, la agarre y me dio cuenta de que era eléctrica, mi mano se entumeció un poco, pero me las arreglé para partirla en dos.
De pronto Luke y los otros salieron del territorio enemigo, Luke traía la bandera roja y cuando cruzó el arroyo se convirtió en azul, todos los de mi equipo festejaban, Clarisse y yo compendios entonces porque Annabeth me había mandado como patrulla fronteriza, me había usado como carnada para Clarisse.
- Nada mal - me dijo Annabeth quitándose una gorra.
La miré enojado.
- Tú me usaste como carnada - le dije.
- Vine tan rápido como pude para ayudarte, pero...- ella se encogió de hombros - lo tenías todo controlado.
Antes de que le pudiera responder, volví a sentir esa presencia extraña, un perro negro grandote salió de los árboles y se paró frente a mí, todos se pararon en guardia, Quirón sacó su arco y Annabeth sacó su espada, pero sabía qué no le gustaba pelear con ella.
- Párate detrás de mí - me dijo.
- Esta bien - le contesté, ya que ellos no me dejaban hacer nada porque creían que a pesar de todo era un novato.
Miré fijamente este perro, supuse que sería un perro del infierno por las historias de mi madre, el perro saltó hacia mí por encima de Annabeth, yo lo esquivé, pero me consiguió herir con sus garras en el pecho.
"Si que Annabeth es un excelente escudo" pensé.
Los hijos de Apolo dispararon sus flechas y el perro del infierno se deshizo en polvo.
Me empezó a doler mucho donde el perro del infierno me había rasguñado.
- Percy, párate en el agua - me dijo Annabeth.
Quería preguntarle para qué, pero recordé que el agua parecía darme energía y me curaba, esas eran algunas de las cosas que me habían hecho sospechar sobre si era hijo de Poseidón, me paré en el arroyo y sentí que mis heridas se cerraban, oí como todos exclamaban sorprendidos.
"¿Y ahora qué?" pensé.
- Percy, mira - dijo Annabeth señalando encima de mí.
Alcé la cabeza y vi que estaba una especie de holograma, mostraba un tridente y una lira, solo que la lira era más pequeña, todos se arrodillaron hasta los que no querían hacerlo.
- Poseidón, agitador de la tierra, traedor de tormentas, padre de los caballos - dijo Quirón - salve Perseus Jackson, hijo del dios del mar y descendiente de Apolo, dios del sol.
- Genial - Murmuré sin muchos ánimos, después de eso todos comenzaron a retirarse y Annabeth comenzó a decir que ella habría preferido un hijo de Zeus ya que su madre no se llevaba bien con Poseidón, a mí no me importaba si Poseidón o Apolo se llevaban mal o bien con los otros, yo era yo y punto,
- Esto no es bueno - dijo Annabeth.
Pensé que sería bueno meterla en un genjutsu donde Luke Castellan le declarara su amor, miré al rededor, nadie nos veía, Quirón estaba ocupado calmando a unos campistas al igual que Luke, el resto caminaba a sus cabañas.
- Annabeth - le dije - mírame.
Ella lo hizo y la miré con mi sharingan metiéndola en un genjutsu para que soñara con Luke, me tapé enseguida el ojo de nuevo, ella se desplomó y la agarré antes de que se cayera, miré alrededor, al parecer nadie me había visto.
- ¡Oye, Will! - lo llamé.
Él volteó hacia mí.
- Annabeth se desmayó - le dije.
- ¿Se desmayó? - me preguntó sorprendido.
- Si, dijo que algo sobre trabajar con un hijo de Poseidón y se cayó - le dije.
La llevamos a la enfermería para que descansara.
- Percy - me llamó Quirón - debes ir a tu cabaña - me dijo - se ha decidido que ocuparas el de tu padre.
- Esta bien - dije - deberías cambiar el castigo de quedarse sin postre por limpiar los corrales en una semana.
- ¿Qué?
-Si siguen con el del postre - le dije - nadie temerá a desobedecer sobre mutilaciones.
- Si, lo tomaré en cuenta - me respondió.
Los hermanos Stoll, Will, Pollux, Castor, Katie y Grover me acompañaron en la mudanza, solo llevaba el cuerno de minotauro, un poco de ropa y algunas cosas de aseo.
- Gracias chicos - les dije.
- De nada hombre - contestó Connor.
- No importa de quién seas hijo, siempre serás nuestro amigo - dijo Katie.
- Entonces nos vemos mañana temprano - me dijo Grover.
- ¡Cierto! - recordé lo del entrenamiento - chicos - les dije a los demás antes de que se retiraran - estoy pensando en entrenar a Grover y pensé que quizás ustedes quieran unirse.
- Pero si ya entrenamos todos los días - me dijeron los hermanos Stoll.
- Cierto - dijo Will.
- Luke sabe enseñar bien, pero creo que también necesitamos entrenar por nuestra cuenta para que él nos pueda enseñar más técnicas, lo que nos enseña en una lección podemos ponerlo en práctica fuera de clase, ¿combate cuerpo a cuerpo?, a veces Clarisse espera que lo que nos enseña se nos quede rápido, pero algunos no pueden.
- Tiene su punto - comentó Castor.
- Tú eres bueno en casi todo - dijo Will - ¿Qué ganarías tú con eso?
- Quisiera mejor con el arco - le contesté.
- Ahh, está bien - me dijo - pero no soy el mejor.
- Solo lo básico - le dije - y también quisiera que me enseñaras sobre curación.
- De acuerdo - contestó.
- ¿Y qué tienes planeado para nosotros? - preguntó Pollux.
- Primero, enseñarle a Grover y a Katie algo de taiju...quiero decir...combate cuerpo a cuerpo.
- ¿Crees que no soy muy buena? - preguntó Katie.
- Creo que puedes mejorar - le dije.
- Esta bien - dijo ella.
- Percy yo...
- Grover, vas a poder - le dije - creo en ti.
- Gracias - respondió
- Para Pollux y Castor - continúe - espada y para Will combate cuerpo a cuerpo y espada, ¿aceptan?
- De acuerdo - contestaron todos.
- Entonces nos vemos en el lago de las canoas mañana temprano - les dije.
Después de eso se fueron a sus respectivas cabañas, ya me había acostumbrado a la cabaña 11 lleno de niños, ahora me sentía algo raro en la cabaña tres, pero también pensé que a solas tenía más libertad, ya que así no tenía que esconder mi sharingan todo el tiempo, me lo destapé y me dormí pensando nuevamente a mi madre.
"Mamá, prometo que te traeré de vuelta"
