Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Este capítulo es un tanto mas largo, pero tiene mucho muy interesante. Espero les guste y todavía estén disfrutando de la cuarentena. Saludos y hasta la próxima semana!
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Capítulo 95: "Protección furtiva"
—¡Maldición! —con mucha dificultad Kasumi comenzó a despertar, mientras miraba para todos lados— Metal Sonic es mucho más fuerte de lo que creía.
La peli naranja miró para todos lados, y al no ver a nadie quiso levantarse, pero el dolor de la herida la hizo volver al suelo.
—La había olvidado —soltó de forma irónica—. Por descuidada casi me matan.
Volvió a intentar levantarse mientras apretaba su herida, miró para todos lados, y encontró su notebook.
—Axis… —a duras penas, Kasumi comenzó a caminar— ¡He sufrido heridas peores que esta! ¡Esto no me detendrá! —pero tropezó con una rama, y cayó pesadamente al suelo— Soy una inútil.
De pronto, comenzó a escuchar la voz de personas, las cuales a cada segundo se escuchaban más fuerte.
—¿Tan terrorífico fue? —se escuchó de una voz algo asustada.
—Si Serena —le respondió aquella voz—. Amy nos amenazó si no la llevábamos.
—No puedo creer que Ash haya cedido tan fácil —le reprochó una voz fina—. ¿Fue el encuentro más complicado, Ami?
—¡Je! Este viaje no ha sido fácil, si a eso te refieres —le respondió muy nerviosa.
Kasumi, con solo escuchar el nombre de Ash, sus sentimientos de odio y resentimiento volvieron.
—¡Son amigos de ese asesino! —Kasumi apretó muy fuerte sus dientes y puños, y volvió a tratar de pararse—. No me pueden ver en este estado tan vergonzoso —volvió su vista a su notebook, y volvió a caminar de forma dificultosa— ¡Axis, vámonos de aquí!
—¡Cuidado! —el grito de uno de los integrantes del grupo llamó la atención de Kasumi, volviendo su mirada en dirección donde fue la voz, y de nuevo donde su notebook.
Con energía sacada del espíritu, Kasumi se lanzó a su notebook, alcanzándolo justo cuando Metal Sonic volvió a estar sobre ella.
—¡Auxilio! —gritó de forma desesperada— Amigas, Sakura, Satoshi… Sálvenme…
Pero un golpe mandó a volar muy lejos a robot. Kasumi levantó su mirada, y vio a Ami y un Pikachu resguardando su seguridad.
—¡¿Estás bien?! —de forma urgente, Sakura, Iris y Serena la atendieron.
—¡Imposible! ¡Se supone que tú…! —pensaba estupefacta Kasumi al ver la presencia de Sakura.
—Tu herida es muy profunda —decía Iris mientras sacaba un botiquín.
—¿Qué haces en un lugar…? —pero antes de terminar la pregunta, Serena calló— Misty… Mamá…
—Se parece a mamá, pero no lo es —le contestó Paul, al tiempo que alejaba a las tres chicas, transformándose en guerrero sagrado—. Robot robado, desaparición extraña, te pareces mucho a Misty, y tú presencia…
—Aqua… —fue todo lo que dijo Sakura muy asustada, contagiando rápidamente tan angustiante sentimiento.
—¡¿Qué hiciste con mi robot, niñita?! —muy molesto Eggman se le acercó, pero la peli naranja simplemente sonrió de forma maliciosa.
—Le hice un par de cambios —le respondió de forma victoriosa—. Desde ahora, eliminará toda vida humana, y no podrán detenerlo.
—Siento el poder de Arades en ese robot —comentó Lyra, quien también se transformó en guardiana—. Supongo que tú fuiste.
—Da igual lo que haya hecho. Todos están perdidos.
—Tú también eres humana —le comentó Hinata—. También eres su blanco.
—O podrían ser los afortunados, y llevarse la vanagloria por vencer a la guerrera elemental del agua.
—Realmente podríamos hacerlo —le dijo Sakura, quien se acercó a Kasumi con demasiada confianza, bajando a su altura, y sonreírle tiernamente—. Yo quiero ser tu amiga —le dijo mientras acercaba sus manos.
—¿Amigas? —Kasumi estaba muy sorprendida por aquellas palabras, pero algo había tocado en ella, provocando que alejara a la card captor de un manotazo— ¡No quiero la amistad de seres que solo piensan en su bien y no en el de la naturaleza!
—¿Que pensamos en nuestro bien?
—¡Control chaos! —se escuchó gritar al tiempo que un erizo dorado apareció frente a todos— Es verdad que somos egoístas, y a veces afectamos a nuestra familia y amigos, pero eso no significa que te dejaremos sola.
De la nada, Metal Sonic apareció frente a Sonic, quien simplemente chocó con él.
—¡Nublen su visión, no podremos pelear aquí! —les avisó Sonic muy serio.
—Es verdad —comentó Goku—. Aquí viven muchos animales, y destruiremos su hogar.
—¿Destruir su hogar? —le preguntó Kasumi muy sorprendida.
—Los pequeños que viven aquí no tienen la culpa de nuestros actos, así que iremos a un lugar desértico a pelear —le comentó muy seria Iris.
Sonic mandó a volar por los aires al robot, hasta llegar a una altura "segura"
—¡Burbujas congelantes!
—¡Lanzallamas!
Sailor Mercury y la guerrera de Ho-oh hicieron chocar sus ataques a cierta distancia, provocando una niebla muy densa alrededor de Metal Sonic, anulando su visión.
—¡Vámonos de aquí antes que vuelva a vernos! —rápidamente, Sakura pasó el brazo derecho de Kasumi por sus hombros, y la agarró de la cintura.
—¡Rayos! —con algo de molestia, Paul agarró del brazo izquierdo a Kasumi, e imitó la acción de la pelicastaña, dejándola sorprendida— No estoy de acuerdo con ayudarla, pero prometí no abandonarte.
—¿No abandonarla? —susurró muy pensante la guerrera elemental, notándose cierta nostalgia en su rostro.
—¡Inútil! —le gritó al Pikachu— ¡Sácanos de aquí ahora! ¡Teletranspórtanos a cualquier lugar, lejos de aquí!
—¡Sabes que así no funciona! —le reprochó el Pokémon aniñado— ¡Terminaremos en cualquier lugar!
—¡Genial! —le gruñó muy enojado—. Escondámonos lo más lejos posible.
—Por favor, resiste lo que más puedas —le pidió muy nerviosa Sakura— ¡Los demás, eviten enfrentar a Metal Sonic hasta que se los diga!
—¿Estarán bien con esa niña de compañía? —les preguntó Sonic muy preocupado.
—No te preocupes por mí, preocúpate de los demás —y sin más demora, con Pikachu en su cabeza, partieron lo más rápido que Kasumi les permitía.
Para suerte de Sakura, Goku, Paul y Kasumi, no solo lograron escapar del área de reconocimiento del robot, también lograron encontrar un muy buen escondite.
—¡Sakura, escondámonos ahí! —le señaló Paul rápidamente una cueva cercana.
—¡Te prometo que es lo último! —le animó Sakura con mucho esfuerzo— ¡Resiste!
Apenas entraron a la cueva, recostaron a Kasumi en el suelo, y Sakura comenzó a revisar su herida.
—¡¿Por qué me ayudan?! ¡Soy su enemigo, intenté matarlos! —les preguntó con rabia Kasumi.
—¿Quieres dejar eso para otro momento? —le pidió muy concentrada Sakura— Estás herida y necesitas ayuda.
—¿De qué hablas? —volvió a preguntarle, ahora muy extrañada.
—Soy consciente por todo lo que hemos pasado, pero eso no quiere decir que abandonaré a alguien que necesita de mi ayuda —volvió a decirle muy concentrada, logrando ver por fin la profunda herida—. Creo que la vieja Sakura se habría desmayado con esto.
—¡Nunca pedí tu ayuda!
—Pero la necesitabas —le respondió, mientras tomaba sus manos—. Tú también habrías ayudado a alguien que necesite tu ayuda. ¿Cierto?
—Todo ser no humano merece ser ayudado —le respondió con resentimiento.
—Entonces te propongo algo —comenzó a decir con mucha seguridad Sakura—. Tú encárgate de cuidar la naturaleza y los seres que viven en él, y yo me encargaré de cuidar a los humanos.
—¿De qué estás hablando? —Kasumi parecía algo sobresaltada por aquellas palabras.
—Tú también eres humana —pero Sakura no parecía dar el brazo a torcer, hablando más con convicción, al tiempo que miraba su reloj—. No eres una chica mala, tienes una visión hermosa de las cosas, y quisiera que lo compartas conmigo, amiga.
—¿Qué quieres ser mi amiga en serio?
—La Sakura que conoces le dijo a Cyrus que, no importaba lo que hayan hecho, para ella seguían siendo sus amigas, y si les hacían algo, cualquier cosa, haría valer esa amistad —le comentó Paul algo serio—. Hay más personas que te quieren; al menos a mí no me incluyas en ese grupo. Te lo pido, confía en Sakura, ella jamás te traicionaría por nada ni nadie.
—¿En verdad...piensan…? —comenzó a decir entre sollozos— ¿Por qué son tan distintos a como nos contó nuestro señor Arades?
—Ese sujeto solo quiere expandir sufrimiento y caos en todos lados —le respondió Paul con más tranquilidad—. No sé qué habrá sucedido en su época, pero queremos evitar que ese sujeto se salga con la suya.
—¿Nuestra época? —le preguntó muy sorprendida Kasumi.
—¡No digas de dónde vienes! —le gritó Sakura muy aterrada— ¡He visto que cualquier cosa que cambie en el tiempo, podría hacer que no naciera!
— Sakura, tú no eres de esta dimensión. Eso no pasará —le comentó algo desconcertado el entrenador.
—¡Pero tu si! —le gruñó muy sentimental— Te prohíbo que desaparezcas.
—Siento algo raro en sus palabras. ¿Son novios? —le preguntó muy extrañada Kasumi.
Aquel comentario hizo que ambos se miraran muy sonrojados, y que Sakura comenzara a manotear con fuerza.
—¡Mejor comencemos! —algo agitada, miró su reloj, asintió, y elevó sus manos a lo más alto— He sanado heridas como card captor, así que debería funcionar de nuevo. ¡Modo card captor, libérate! —gritó con fuerza haciendo poses raras, al tiempo que presionaba el botón indicado.
Las vergonzosas poses habían dejado nerviosos a los presentes, más cuando no pasó nada.
—¿Qué sucede? —volvió a presionar el botón, pero no pasaba nada— Que extraño, hace unas horas funcionaba —comentó mientras volvía a leer el manual de instrucciones.
—No te había visto esa cosa. ¿Segura que sirve para eso? —le preguntó bastante sospechoso Paul.
—Bulma y Tomoyo lo hicieron para esto —le respondió—. ¿Qué le habrá pasado?
—Sakura, ¿En verdad confías en mí? —le preguntó con algo de miedo Kasumi, ganándose una mirada de extrañeza de la pelicastaña— ¿Puedo revisarlo? Hablo de tu reloj.
—¿Eh? —aquel ofrecimiento hizo que Sakura se acercara con mucha felicidad a Kasumi, dejando su reloj a su disposición— ¡Es todo tuyo!
—¿Sabes qué hacer con esa cosa? —le preguntó Paul muy dudoso.
—Lo hizo Bulma, y ella es muy inteligente con los aparatos eléctricos —le comentó el Pikachu muy curioso.
—No lo sabré si no lo reviso —quiso quitárselo de la muñeca, pero parecía adherido— ¿Puedo ver el manual?
—Por supuesto —muy expectante, Sakura le entregó el manual, y se la quedó mirando absorta.
—"El super reloj de combate 3000 solo puede ser revisado por su fabricante. Ante cualquier duda, consulte a su servicio técnico" —leyó espantada Kasumi— Parece aviso de producto de cuarta de infomercial.
—Suena a algo que vendería Bulma —comentó entre una risa nerviosa Goku.
—Estamos en una emergencia, que se vaya al demonio la garantía —se quejó algo molesta la peli naranja, intentando abrir a la fuerza el reloj, hasta lograrlo y volver al manual—. Por lo que veo, la memoria nand sirve para almacenar tus estados de pelea, y los bloquea.
—¿Por qué los bloquearía? —le preguntó muy extrañada Sakura.
—Es extraño que hayan hecho algo así para Sakura —comentó muy extrañado Paul.
—Lo hicieron para que no cometa algún acto irresponsable que ponga en riesgo su vida —le respondió Goku muy serio—. Sabes que tienes más poder del que puedes controlar, y si no lo restringes por ti misma, lo mejor será bloquearlo. No parece idea ni de Bulma ni de Tomoyo.
—¿Recibió algún golpe por alguna caída? —le preguntó Kasumi muy concentrada en el reloj.
—Ahora que recuerdo —le respondió Sakura—, Sonic me asustó y caí al suelo. ¿Eso que tiene que ver?
—La memoria nand tiene dos pines desoldados de la pcv.
—¿Quieres hablar en un idioma que entendamos? —le pidió Goku desesperado.
—Está roto —le respondió Paul.
—Puedo repararlo, pero mi amiga Axis podría hacerlo en un segundo —les comentó Kasumi muy ansiosa.
—¿Axis?
—Sakura, ¿Recuerdas el notebook que estaba en medio del bosque?
—Creo que si —le asintió, mientras salía de la cueva—. Iré por ella. Espérenme aquí, por favor.
—¡¿Estas loca?! —le gritó furioso Paul— ¡No puedes pelear!
—Si Metal Sonic te ve, te matará —le advirtió Goku muy molesto.
—Y si ustedes van, ¿Quién protegerá a Kasumi? —les preguntó muy seria la card captor— Ella está mucho peor que yo, y alguien tiene que protegerla si llegara a aparecer.
—Entonces deja ir yo —dijo muy serio Goku—. Soy más pequeño, pasaré desapercibido.
—¿Y podrá cargar un aparato tan delicado y grande para el cuerpo de un Pikachu? —volvió a preguntar Sakura— Además, las dos seremos una carga para cualquiera de los dos. Tendrán más posibilidades con Kasumi sola.
—Tiene razón —le apoyó Paul—. Metal Sonic es mucho más poderoso que los dos, y con suerte podremos cuidar de Aqua.
—¿Serías capaz de arriesgar tu vida para salvar el notebook de quién te trató tan mal? —Kasumi definitivamente no podía creer que pudiera existir alguien así.
—Arriesgaré mi vida para salvar la vida de la amiga de mi amiga una y otra vez —le respondió con arrogancia la card captor—. Por favor, cuídense.
Con total seguridad y confianza, Sakura salió corriendo del escondite, mientras el trío quedaba dentro de aquella cueva.
—¿Por qué nos dijeron que eran personas de malos sentimientos? —se preguntó en voz alta Kasumi— No comprendo.
—No comprendas nada —le dijo Goku con mucho temple—. Tú misma debes tomar tus propias decisiones, nunca te dejes llevar por lo que otros te digan.
—Lo siento —dijo entre sollozos—. Creíamos hacer lo correcto. ¡En verdad, lo siento!
Mientras tanto, Sakura intentaba moverse entre la vegetación del lugar de forma sigilosa.
—Está vez el sigilo no es opcional —comentó en voz baja, mientras veía de forma sospechosa para todos lados—. Tengo que aprovechar que no puede sentir mi poder.
Sakura miró al suelo, y tomó una piedrecita que vio. Volvió a mirar para todos lados, y la lanzó lo más lejos que pudo.
—Su rango de detección debe ser muy limitado —pensaba en voz baja, al tiempo que agarraba una rama—. Si me mantengo atenta, no debería pasar nada peligroso.
Continuó su avance, hasta quedar tras un árbol de gran tamaño. Comenzó a inspeccionar con mucha precaución, se apoyó en el árbol, y botó una gran bocanada de aire.
—¡Que nervios! —cerró sus ojos muy cansada, volvió a abrirlos, y tenía a dos centímetros de ella a Metal Sonic— Eh… Hola bonito… —pero la máquina se lanzó a atacarla al acto.
Sakura usó la rama que había encontrado para intentar bloquear el ataque, pero Metal Sonic la partió en dos sin problemas, haciendo que la card captor cayera al suelo.
—¡Piensa Kinomoto! —comenzó a regañarse a sí misma, hasta que algo se le cruzó por la cabeza, indicando tras el robot— ¡Detrás tuyo!
Increíblemente, Metal Sonic cayó redondo en la mentira. Sakura aprovechó aquellos vitales segundos, y arrancó a esconderse como alma que persigue el diablo.
—¡Maldita sea, por poco me voy al demonio! —soltó completamente aterrada la card captor, tapando su boca al acto— ¡No digas malas palabras, Sakura mala! —volvió a mirar, y notó que aquel robot seguía buscándola por todos lados— Así que en verdad no puede detectarme.
Esperó hasta que se fuera, y cayó rendida de rodillas al suelo.
—No puedo usar los Pokémon de Ashy, sería mandarlos al suicidio, tampoco puedo usar mis cartas o mi forma berserker —pensó algo fastidiada Sakura, mirando con algo de rabia aquel reloj—. Fue torpeza mía, ni la señora Bulma ni Tomoyo son culpables —volvió a asomar la cabeza algo más tranquila, y asintió—. Al menos se dónde estás.
Volvió a mirar para todos lados, y continuó su sigiloso camino.
—De la misma forma que nadie puede sentir mi presencia, yo tampoco puedo —seguía divagando Sakura, hasta encontrar a Ami escondida— ¡Ami!
—¿Sakura? —muy extrañada, Ami comenzó a mirar para todos lados hasta notar lo cerca que estaba de ella— Pensé que estarías lista para pelear.
—Luego hablaremos de eso —le interrumpió de golpe—. ¿Dónde están los demás?
—Estamos planeando como atacar por sorpresa a Metal Sonic —le respondió mientras miraba para todos lados con precaución—. Como nos resultará imposible sacarlo de aquí, debemos acabar con el sin causar daño al hogar de quienes viven aquí.
—¿Tienen celulares o algo así para hablar? —le preguntó muy extrañada Sakura, buscando tal aparato.
—Tenemos un método más seguro y efectivo —le respondió con tranquilidad, al tiempo que lo que parecía una pequeña ardilla se acercó a Ami y Sakura con un papel—. Los pequeños del bosque nos están ayudando.
—¿Les preocupa Kasumi? —le preguntó algo triste Sakura, recibiendo una respuesta positiva del animalito— Ami, ¿Viste un notebook por este lugar?
—¿Te refieres a ese? —le respondió la sailor scout, mientras indicaba tal aparato en medio del bosque.
—¡Genial! —Sakura iba a partir corriendo para ir a buscarlo, siendo detenida por una zancadilla de Ami, cayendo duro de cara al suelo— ¡Ay! ¡Eso duele!
—Es una trampa —le comentó muy seria Ami, lanzando una piedra cerca del notebook, piedra que fue convertida en polvo por unos rayos—. Ten más cuidado.
—Si… —le asintió nuevamente aterrada, volviendo a un rostro de sorpresa— Una trampa. ¡Lo tengo!
—¿Sabes cómo derrotarlo? —Ami parecía muy ilusionada por la actitud positiva de la pelicastaña.
—Si él nos tiende trampas, nosotros también podemos —le contestó con seguridad—. No sólo se cómo sacarlo de aquí, también se cómo quitarle el poder de los dioses.
—¿Que tienes en mente?
—Si recupero ese notebook, Kasumi podrá reparar mi reloj —le comentó muy pensante—. Si vuelvo a transformarme, no me costará trabajo terminar con esto.
—¿Kasumi? ¿Transformarte? —Ami estaba muy confundida por las palabras de la card captor.
—El reloj se rompió, y no puedo usar ningún poder —le comentó muy avergonzada.
—Lo rompiste —le acusó la pelíazul con mirada sospechosa.
—¡Eso ahora no importa! —trató de excusarse de forma aniñada— Si recupero ese notebook, Kasumi podrá repararlo.
—No puedes estar hablando en serio, mujer —de pronto, entre el follaje apareció una Lyra muy molesta—. ¿Sabes que esa Kasumi es la misma Aqua que trató de matarnos?
—¡¿Matarlos?!
—Tal vez no lo sepas Ami porque estuviste todo este tiempo con Ash, pero esa niña es malvada.
—¡Ella no es mala! —les gruñó muy molesta Sakura— Se lo que hizo, pero nunca fue con malas intenciones. Ella solo quería proteger nuestro planeta.
—Realmente no sé qué clase de opinión tengas de ella en este segundo, pero yo no tengo ninguna intención de ayudar a alguien que intentó matar a mis amigos —afirmó duramente Lyra—. Solo vine para saber en que habíamos quedado.
—No sé preocupen, sigan con su plan de ataque, me servirá para recuperar ese notebook —les dijo muy molesta Sakura, claramente camuflando su tristeza—. Además, recuerdo que les dije que no atacaran sin mi consentimiento.
—Creo que en eso tienes razón —aquella desobediencia avergonzó totalmente a Lyra.
—Primero necesito saber de dónde viene esa trampa. ¿Dónde está el doctor Eggman?
—Está escondido con Iori y Hinata entre esas plantas —le respondió Lyra, mientras indicaba una ramas que se movían de forma extraña— ¿Que no pueden quedarse quietos?
—No se muevan de este lugar —les pidió muy seria Sakura, mientras partía al siguiente escondite.
—¡Sakura! —volvió a llamarle Lyra con inseguridad, haciendo que la aludida volteara a verla— Sabes que por ti daría mi vida, pero eso no significa que ayudaré a Aqua. Ella es nuestra enemiga.
—Solo haz lo que dicte tu corazón. No tienes que darme explicaciones —volvió a decirle algo molesta, para volver a tomar camino.
Y después de unos larguísimos segundos, llegó con el científico, la ninja, y el niño elegido.
—¡Por fin los encuentro! —soltó muy cansada Sakura, nuevamente.
—¿Qué haces aquí? —le preguntó Iori algo asustado por la sorpresa.
—Tengo recuperar ese notebook, pero necesito saber dónde están instalados esos rayos —le respondió rápidamente—. Doctor Eggman, ¿Tiene algún invento que revele la ubicación de las trampas?
—No pienso ayudar a una chiquilla tan maleducada —le negó muy molesto—. ¡Mi nombre es Ivo Robotnik, y soy el hombre más inteligente que ha pisado la tierra!
—Lo siento mucho, doctor Robotnik —comenzó a disculparse muy apenada—. Por eso solo puedo confiar en usted, porque es mucho más inteligente que todos nosotros. ¿Podría tener el honor de tener su ayuda para detener su gran creación?
—Por una señorita que por fin admite mi inteligencia, por supuesto —le respondió con el ego por las nubes, dejando desconcertados a Iori y Hinata.
—¡Muchas gracias por su gran amabilidad y gentileza! —le agradeció con mucho entusiasmo, mientras pensaba para si con malicia— ¡Lo sabía, es igual a Kero! ¡Un poco de alimento para su ego, y listo!
—¿Y cómo detectará las trampas? —le preguntó muy curiosa Hinata.
—¿Olvidas que yo cree a Metal Sonic? —le respondió muy ofendido— Yo mismo programé todas sus armas y trampas.
—Sabiendo donde están, será más fácil llegar a ese notebook —comentó muy pensante Iori, con una pequeña molestia— ¿Por qué tanta urgencia en recuperar ese notebook?
—Eh… —ante el nerviosismo, Sakura prefirió pasar del tema— ¡Asuntos personales! —aquella respuesta desconcertó a los tres— ¿Dónde están Iris, Serena y Sonic?
—Hay una trinchera en esa dirección —le indico Hinata—. Como aparte de Lyra y Paul son los más fuertes del grupo, buscaron un lugar más amplio para esconderse.
—Ya veo —muy pensante, Sakura volvió a su travesía sigilosa—. Les daré una señal para empezar a revelar las trampas. En cuanto aparezca Metal Sonic, comenzaremos el ataque.
—De acuerdo —le asintieron con seguridad.
Con el mismo cuidado, Sakura siguió escabulléndose entre la vegetación del lugar, hasta llegar a la trinchera. Bajó de un salto, cayó de pie, y recibió un coscorrón bastante fuerte en la cabeza.
—¡Ay! —volvió a quejarse del dolor, llevando sus manos a su cabeza— ¡Ya no más golpes!
—¡¿Quieres dejar de preocuparnos, niñita?! —le gritó furiosa Iris.
—Es muy peligroso que andes por ahí sin poder —ahora le regañó Serena—. ¿Qué hubiese pasado si Metal Sonic te hubiese encontrado?
—Eh… —pero ante el nerviosismo, inventó una respuesta— ¡Acabo de descubrir que no puede detectar a los seres que no emiten más poder del de un ser normal!
—¿Que escondes? —Serena tomó su mano izquierda, miró el reloj, y la miró con molestia— Rompiste el reloj.
Al no poder justificar nada, partió a un rincón completamente desanimada, haciendo círculos en el suelo con sus dedos.
—Lo siento Sakura, pero no sabemos repararlo —le dijo Iris algo complicada—. Líder de gimnasio y performance Pokémon no son compatibles con la electrónica.
—Me lo imaginaba —comentó en el mismo estado, suspirar, y volver a dar la cara—. Por eso necesito que me ayuden a recuperar el notebook que está ahí.
—¿Y en qué te ayudará ese aparato? —le preguntó Sonic muy extrañado.
—Kasumi sabe cómo repararlo —le respondió muy seria—. Estoy convencida que si logra reparar el reloj, podré detener a Metal Sonic sin problemas.
—Eres consciente que esa niña es Aqua, ¿Cierto? —le cuestionó Iris enojada.
—No solo quieres reparar ese reloj, también la quieres salvar —ahora le cuestionó Serena muy molesta—. Si eliminamos ahora a esa niña, será una molestia menos.
—¡Está gravemente herida! ¡No pueden atacarla en ese estado! —les cuestionó muy molesta Sakura.
—Creo que papá tomó una decisión muy apresurada al nombrarte líder —comenzó a cuestionar Serena, agarrando del brazo a Sakura, inmovilizándola—. Hemos avanzado mucho para que eches a perder todo por tu infantilismo.
—Yo estoy de acuerdo con Sakura —les cuestionó muy serio Sonic—. No tiene ninguna emoción pelear contra alguien en desventaja.
—¡No estamos peleando por diversión, estamos tratando de sobrevivir! —le gritó furiosa Iris.
—Su actitud es muy reprochable y egoísta —volvió a cuestionarles Sonic—. ¿Lo recuerdas? Esas niñas no son de nuestro tiempo, y existe la posibilidad que si desaparecen, pueda causar estragos sin precedentes.
—¡No saben si son del pasado o del futuro! —comenzó a decirles en voz alta Sakura, sin forcejear la llave que le hacían— ¡No saben por lo que han pasado! Y yo tampoco lo sé…
—¡Sakura!
—¡Suficiente, Serena! —le gritó de nuevo— ¿No eras una Ketchum? Ni Ashy ni Paul harían lo que estás haciendo —esta vez decidió forcejear, hasta liberarse— Ahora mismo tu hermano y el señor Goku la están cuidando, de la misma forma que lo haría Ashy y el señor Henry.
—¡¿Olvidas todo lo que te han hecho sufrir?!
—¡Por supuesto que no lo he olvidado, Iris! —le gritó con fuerza Sakura— "No me importa lo que hayan hecho, ellas siguen siendo mis amigas, y haré valer esa amistad". Esos son los sentimientos que aún guardan Saku y Phil. También quiero sentir esa amistad. La salvaré.
—¡Maldita sea! —suspiró pesado Iris, amenazando fuertemente a Sakura— ¡Escúchame bien, si esto se te va de las manos, se acabó tu jueguito de buena samaritana! ¡¿Escuchaste?!
—¡¿Confiarán en mí?!
—¿Estás loca? —le cuestionó Serena— Tu buen corazón podría pasarnos la cuenta con mucha facilidad. Todos te queremos, pero tú métodos dejan mucho que desear.
—Al menos en algo coincidimos, tenemos que terminar con Metal Sonic —Sakura suspiró muy pesado, y miró con más tranquilidad a sus amigas—. Lamento que tengan que aguantar mis caprichos.
—Ve al grano. ¿Que tienes en mente para derrotar a Metal Sonic? —comenzó a apurar Iris más molesta que antes.
—Eh… —muy nerviosa, Sakura comenzó a mover rápidamente sus brazos, nuevamente, y comenzó a dibujar en el suelo unas líneas con una rama—. Pelear de forma individual no nos servirá, así que lo haremos en equipo. Todos tenemos habilidades distintas, así que cada uno las aprovechará. Como ustedes aparte de Lyra son los más fuertes, centrarán la ofensiva completa. El doctor Robotnik, Iori y Hinata se encargarán de la inteligencia anulando las trampas.
—¿Dónde dejas a Ami, Max y Fuu? —le preguntó muy extrañada Serena.
—Ahora no te preocupes por ellos —le respondió—. No conocemos el poder real de Ami después de su entrenamiento con Ashy, pero puedo sacar conclusiones.
—Espera un momento —comenzó a decir muy extrañado Sonic— ¿Entonces quien rescatará ese computador?
—Para que este plan funcione, alguien tiene que ir de carne de cañón —le respondió Sakura muy seria—. Lo distraeré todo el tiempo que necesiten. Mientras lo atacan, aprovecharé para rescatar el notebook, y me iré con Kasumi.
Pero todo lo que recibió de respuesta fue otro coscorrón en la cabeza de parte de Iris y Serena, perfectamente sincronizados.
—¡Ya, quiero mi cabeza en mi lugar! —les gritó la pelicastaña con sus manos en su cabeza, dejando caer unas lágrimas de dolor.
—¡No te atrevas a hacer algo así, es suicida! —le suplicó llorando Iris.
—¡No vas a sobrevivir! —ahora le gritó furiosa Serena.
—Lyra y ustedes son toda la fuerza que tenemos, y los demás no son tan rápidos como yo —les respondió Sakura—. Durante el entrenamiento, siempre fui la que estuvo atrás, pero me las ingenié para estar al nivel de los demás. En este momento no sirvo para pelear, y además, le hice una promesa a Kasumi. No tengo en mente fallarle.
—Sakura, esto no es un juego de rol como el de una consola o una computadora —comenzó a decirle muy seria Serena—. Si te mueres, es para siempre.
—Le prometí a Paul que le mostraría que no perdía el tiempo con "ese ocio" —le respondió con mucha seguridad la pelicastaña—. Comencemos.
Desde otro sector, igual de escondidos como los demás, pero mucho más alejados, Fuu y Max parecían ansiosos por cierta señorita que, supuestamente, debió haber vuelto hace mucho.
—¿Que retrasa tanto a Sakura? —se preguntaba muy preocupada la guerrera mágica.
—¡No da más que para preocuparnos! —respondió muy molesto Max, terminando igual de preocupado— Espero que vuelva pronto.
De pronto, de forma sorpresiva, Sakura apareció entre los arbustos muy agitada.
—¡Por fin! —soltó de una bocanada, muy cansada— Perdón la demora.
—¿Estás bien?
—Solo algo cansada —le respondió a Fuu muy emocionada—. La última vez que hice cosas como una chica normal, fue antes de conocer a Kero. Es como volver a mi vida normal.
—¿En verdad confías en Aqua? —le preguntó muy inseguro Max— Tal vez te mate antes de reparar ese reloj.
—¡Por supuesto que no! —parecía volver a decirle muy molesta una undécima vez, suspirando pesadamente— Si los deja más tranquilos, si no repara mi reloj, no podré sanarla. Es ayuda mutua.
—Lo siento Sakura, pero no nos pidas que confiemos en ella —ahora le cuestionó muy preocupada Fuu—. ¿Estás segura de que esto funcionará?
—Si recuerdan todo lo que tienen que hacer, entonces si —le asintió nuevamente con mucha seguridad—. Están los personajes ofensivos, los de estado e inteligencia, y ustedes los defensivos. Si solo se concentran en sus puntos fuertes, podré tomar el notebook, pasárselos para que partan con Kasumi, seguirlos y volver para terminar la batalla —Sakura suspiró—. Aquí vamos —y salió caminando como si nada.
La pelicastaña solo tenía un objetivo a su vista, aquel notebook. Comenzó a caminar a la vista de todos muy tranquila, como si nada fuera a pasar, tarareando una inocente melodía.
—Estoy en un bosque hermoso, donde los animales viven en paz —tarareaba muy tranquila, hasta que se detuvo, miró con sorpresa frente a ella, y gritó a todo pulmón— ¡Que suerte, me he encontrado un notebook en el bosque! ¡Lo tomaré, y me lo llevaré a mi casa para entretenerme!
Mientras, parecía que los demás escuchaban con vergüenza ajena la actuación de Sakura.
—¡No conozco a esa desvergonzada! —comenzó a decir con vergüenza Max.
—Muy sobreactuado —comentó igual de avergonzada Fuu.
Sakura comenzó a acercarse, hasta detenerse a cierta distancia.
—¡Pero tomarlo sin permiso sería como robar! —continuó, exagerando mucho sus expresiones— ¡Seguramente alguien va a llegar a reclamarlo!
De pronto, lo que parecían drones comenzaron a rodear a Sakura, como si la vigilaran.
—¡¿Es de ustedes esto?! ¡Entonces se los devuelvo! —Sakura comenzó a caminar hacia el notebook, y antes que lograra agarrarlo, cuatro rayos láser quisieron dar en ella, al tiempo que los drones devolvieron los ataques de dónde venían— ¡¿Que sucede?!
De pronto, sin que se diera cuenta, más rayos le dispararon, también siendo repelidos por los drones.
—¡Oh, no! —volvió a la actuación, comenzando a expresar decepción y tristeza— ¡Alguien está cuidando este notebook! ¿En verdad será tan importante? —volvió a caminar a él, volviendo a ser atacada por aquellos rayos que volvieron a ser repelidos, esta vez recuperando con éxito el computador portátil— ¡Sakura ha obtenido notebook! —celebró en una extraña pose.
De pronto, Metal Sonic apareció frente a ella para atacarla. Sakura lo miró, y vio como un extraño campo de energía verdoso la protegió del ataque.
—¡Hinata! —el escudo desapareció, Metal Sonic volvió a atacar, y esta vez asestó al cuerpo de Sakura… o al menos a su sustituto.
—¡Delphox, lanzallamas! —se escuchó gritar a Serena de fondo, al tiempo que el ataque de fuego dio de lleno en el robot.
Cuando el ataque terminó, Metal Sonic volvió su vista a su alrededor, percatándose que no había nadie.
—¡Funcionó! —celebró en voz baja Sakura, quien volvió con Fuu y Max— Veamos si es verdad que puedes reparar mi reloj.
—¡Oye, eso es invasión a la privacidad! —le reclamó algo nervioso Max.
—Por muy Aqua que sea, son sus cosas personales —le apoyó Fuu.
—Solo quiero hablar con Axis —se excusó Sakura muy seria, encendiendo el computador hasta ver la pantalla de inicio, predeciblemente nerviosa—. Suponía que necesitaría una contraseña.
—Verificación biométrica completa. Hace mucho que no la veía, señorita Daidouji —se escuchó de Axis, al tiempo que iniciaba sesión.
Eso había pasado de lo raro a lo misterioso. ¿Tenía el perfil biométrico de Sakura? ¿Qué rayos pasaba?
—¿Señorita Daidouji? —muy extrañados, Max y Fuu miraron a Sakura.
—Ahora que lo pienso, es el apellido de Tomoyo y su mamá —comentó de forma ocurrente Sakura.
—¿Como es que conoce a tu familia? —le preguntó muy extrañado Max.
—Disculpa Axis, pero mi nombre es Sakura Kinomoto. ¿Como conoces el apellido de la familia de Tomoyo?
—¿Kinomoto? —Axis cerró sesión, y volvió a la pantalla de inicio y solicitud de contraseña— No tiene autorización de acceso.
—¡¿Que?! —algo desesperada, Sakura volvió a mirar de cerca el notebook— ¡Espera, solo quería saber si podías reparar mi reloj!
—No tiene autorización de acceso —repitió.
—No tiene caso —soltó decepcionada Fuu—. Tendrás que ir con Aqua.
—Axis, si te llevo con Kasumi, ¿Podrías reparar mi reloj? —le preguntó Sakura algo preocupada.
—No es decisión mía —le respondió—. Si Kasumi lo desea, mi deber es ayudarla.
—Entonces pongámonos en marcha… ¡Fuu!
—¡Viento defensivo!
De la nada, Metal Sonic apareció entre la vegetación, con toda intención de atacar a Sakura.
—¡¿Como supo donde estábamos?! —muy asustado, Max corrió a esconderse tras Fuu.
—Recuerda que Aqua modificó a Metal Sonic —le respondió Fuu, intentando hacer lucha contra el ataque del robot— ¡¿Aún piensas que ayudar a Aqua es buena idea?!
—Sigo creyendo en ella —le asintió muy segura, cerrando el equipo y entregándoselo a Max— ¡Oye, pedazo de chatarra!
Metal Sonic vio a Sakura alejarse un par de metros y como se burlaba de él, golpeando su trasero, mostrándole un ojo, y sacándole la lengua. Había logrado llamar totalmente su atención.
—¡Nosotros distraeremos a Metal Sonic mientras llevan a Axis con Kasumi! —les pidió algo desesperada la pelicastaña.
—¿Estás segura?
—Tranquilo Max, no me agarrará con facilidad —al tiempo que le respondía, Metal Sonic avanzó contra Sakura, quien esquivó el ataque sin mayores problemas—. Hora de probar mis buenas calificaciones en educación física.
—Te esperamos —Fuu tomó de la mano a Max, y salieron corriendo.
—¡Modo berserker, libérate! —gritó Sakura, pero no hubo cambio alguno— Como lo suponía. Si está bloqueada toda mi energía, no podré transformarme. Creía que no tenerlo registrado me ayudaría en algo.
Pero nuevamente, Metal Sonic arremetió contra Sakura, quien volvió a esquivar el ataque, pero esta vez con muchas dificultades.
—¡Iori, Armadillomon! —con el solo gritó de Sakura, un enorme armadillo apareció embistiendo con fuerza a Metal Sonic, mandándolo a volar— Me salvaste, Ankylomon. Gracias.
—¿Qué hacemos ahora? —le preguntó muy preocupado el Digimon.
—Metal Sonic tiene toda su atención en mí. La idea es que yo me mantenga como su juguete mientras ustedes lo detienen. Ahora escondámonos.
—De acuerdo —le asintió Ankylomon, volviendo a ser Armadillomon—. ¿Vas a seguir a Max y Fuu?
—Aún es muy peligroso —pensaba Sakura muy preocupada—. Tampoco me puedo retrasar, no se cuanto pueda resistir Kasumi.
Ambos se escondieron entre los matorrales, y guardaron silencio.
—¿Y si vamos a escondidas?
—Dudo que funcione —de pronto, Metal Sonic comenzó a despedazar todas las plantas cerca donde se encontraban Sakura y Armadillomon—. Su idea era matarnos sin causar daño, pero lo hicimos fallar.
De la nada, una especie de topo gigante embistió con fuerza al robot, quien quedó parado esperando el siguiente movimiento.
—Excadrill —lo nombró muy sorprendida Sakura— ¿Los demás están bien?
—¡Perforadora! —ahora se escuchó gritar de fondo a Iris.
Excadrill tomó posición ofensiva, y se lanzó contra Metal Sonic, ambos comenzando a hacer pelea.
—¡Meganium, rayo solar! —ahora se escuchó gritar de Lyra, en el momento que Excadrill uso excavar para protegerse del poderoso ataque tipo planta y una fuerte ráfaga de fuego.
—¡Armadillomon! —ahora se escuchó de Iori, haciendo que el Digimon se lanzara a atacar, al tiempo que volvía a evolucionar en Ankylomon, embestía al robot, y volvía a esconderse entre la vegetación como Armadillomon.
—Es la mejor forma de ataque que se me ocurrió —pensaba muy seria la pelicastaña—. Bajo la sospecha que está usando el poder de los dioses, no podríamos hacerle frente a mano limpia. La estrategia de ataque por turnos nos está sirviendo para darnos tiempo muy valioso. Pero si me sigue atacando, ¿Como podré ir con Kasumi y los demás sin que me siga?
Esta vez, para suerte de Sakura, Metal Sonic pareció generalizar la búsqueda. Era el momento oportuno para partir.
—Si aprovecho ahora, podré alcanzar a Max y Fuu —Sakura volvió a escabullirse entre las plantas, y comenzó su travesía.
Pero de pronto, Lyra, Sonic, Iris y Serena salieron a atacar de frente a Metal Sonic. Sakura no entendía por qué habían hecho algo así, más sabiendo que no podrían vencerlo.
—No pierdas el tiempo —de la nada, Hinata apareció tras Sakura, sorprendiéndola—. Haremos todo lo posible para entretener a Metal Sonic.
—Hinata… Amiga…
—Confiamos ciegamente en tus decisiones —volvió a asentirle con tranquilidad—. Tú has sido nuestro escudo protector. Es nuestro turno de ser tu espada. Recupera ese poder y terminemos con esto.
—¿Realmente no están molestos porque sanaré a Kasumi? —Sakura parecía aún más sorprendida con cada palabra que le decían.
—No cambiaremos el modo de batalla que nos diste —le negó—. A diferencia de nosotros, tu mente es mucho más fría y calculadora de lo que tratas de demostrar con tu alegría y entusiasmo. No pueden salir malas decisiones de alguien así. Nuestra líder no tomaría malas decisiones. ¡Ahora vete, antes que no podamos seguir distrayéndolo!
—Lo siento mucho —Sakura le asintió—. ¡Aguanten hasta que llegue, por favor!
Sin perder un segundo más, Sakura partió tan rauda como silenciosa.
Habían pasado algunos minutos, pero después de una buena carrera, Max y Fuu habían llegado con Paul, Goku y Kasumi.
—¿Ustedes qué hacen aquí? —les preguntó muy alterado Paul.
—¡Danos un segundo! —les pidió Max y Fuu al unísono, respirando de forma agitada.
—¿Donde está Sakura? —ahora les preguntó Goku muy asustado.
—Nos pidió que trajéramos a Axis —le respondió Fuu mientras le entregaba el equipo a Paul.
—¿Axis? —somnolienta, Kasumi comenzó a despertar, hasta abrir los ojos de golpe— ¡Axis! ¡¿Dónde estás?!
—¡Tranquila, está a salvo con nosotros! —intentó pedirle el Pikachu muy preocupado.
—¡Recuerda que solo suturé tu herida! —le regañó Paul muy molesto— ¡¿Quieres volver a sufrir?!
—¿Sufrir? —Kasumi se tocó, y notó que ya no sangraba— Gracias.
—Sakura debe estar por volver, así que date prisa —casi le ordenó Paul, entregándole el notebook—. Niñita tonta.
—¡No soy tonta, mocoso! —le gruñó furiosa Kasumi.
—¡Estoy hablando de Sakura! —le gruñó Paul aún más furioso— Sabe que no puede pelear en ese estado —y volvió su atención a Max y Fuu—. ¡¿Por qué vinieron ustedes y no ella?!
—Necesitaba distraer a Metal Sonic para poder rescatar a Axis, así que, como no puede pelear, está haciendo de distracción —le respondió entre serio y asustado Max.
—¡¿Que está haciendo que?! —aquellas palabras realmente habían aterrado a Paul, comenzando a sentir mucha angustia.
—Ni ese reloj impedirá que Sakura actúe como suicida —comentó igual de preocupado Goku.
—En verdad… —comenzó a decir Kasumi completamente anonadada— ¿En verdad arriesgó su vida por Axis y por mí?
—Sakura no conoce la maldad como tal —le respondió Goku—. En verdad ella quiere que tú seas su amiga, aún después de todo lo que le han hecho.
—Nos… mintió… Ese maldito de Arades nos mintió —Kasumi miró su notebook, lo dejó de lado, y se arrodilló llorando frente a todos— ¡Perdón! ¡Les pido que me perdonen por todo el mal que les hicimos pasar! ¡Por toda la gente que matamos! ¡Por todos los Pokémon que usamos de forma egoísta!
—¿Sabes por qué no funcionó el juicio elemental? —le preguntó Paul muy serio, haciendo que la peli naranja negara sin mirarlo— Aquella técnica funciona para enjuiciar y eliminar a los seres de mal corazón. Giratina me tiene muy bien informado de todo.
—Así que las bestias legendarias si aceptaron trabajar con ustedes… ¿Quiere decir que realmente nadie murió?
—Más allá de quedarnos dormidos y recibir una descarga del Pikachu de Phil, no —le negó con más entusiasmo Max.
—No las culparemos de nada —le negó Fuu, mostrando más empatía que el resto del grupo, dándole un abrazo—. No tienes que pedirnos disculpas por cumplir su deber.
—Gracias…
—¡También somos tus amigos! —le gritó con demasiada confianza Goku, dándole unas palmadas en la espalda— Si necesitas algo, o quieres decir algo, hazlo con confianza.
—Usa esas energías para ayudar a Sakura —continuó Paul, claramente camuflando su amabilidad con su arrogancia—. ¿Necesitas algo más?
—¿Que es esta sensación? —se preguntaba Kasumi, comenzando a sentirse aliviada— Me es familiar. Por algún motivo la conozco, y me hace sentir muy tranquila —volvió a tomar su notebook, lo abrió, e inició sesión al acto—. ¡Mira Axis, son mis nuevos amigos! —soltó con entusiasmo sin darse cuenta, lo que hizo que tuviera temor por el exceso de confianza.
—¡Hola! —Goku se puso entre las piernas de Kasumi, y saludó a la pantalla con confianza.
—Perdón el exceso de confianza…
—¿Quieres dejar de disculparte por todo? —le pidió algo fastidiado Max.
—¡Lo siento! —volvió a decir más asustada, tapando su boca con las manos, ganándose la resignación de todos— Habilitaré el altoparlante para que puedan hablar con Axis.
—Sakura lo habilitó cuando inició sesión —le comentó Max algo asustado, más por la intromisión de la intrusa.
—¡¿Pudo acceder a Axis?! —gritó impresionada Kasumi— Es imposible, ni siquiera las chicas pueden acceder.
—Identificó el perfil biométrico de Sakura, pero la llamó por el apellido Daidouji —comentó muy seria Fuu—. ¿Segura que no hay algo más tras todo esto?
—A decir verdad, cuando papá creó a Axis, almacenó una cantidad de datos gigante en su base de datos —comenzó a decir muy seria, mientras comenzaba a teclear con rapidez el teclado—. No he tenido la oportunidad de ver todos los datos, pero gracias a ella pudimos saber cosas de todos ustedes, y de sus dimensiones.
—Si que debió ser un trabajo arduo —comentó muy sorprendido Goku.
—Muchas personas trabajaron con él, no solo de nuestra dimensión, también de otras. El desarrollo de Axis tomó diez años, o al menos el noventa por ciento de ella —continuó diciendo mientras abría varias pantallas— ¡¿Estás bien, Axis?!
—Te he dicho que soy una inteligencia artificial —le respondió algo estricta—. Soy yo quien debe preocuparse de ti, Kasumi.
—Eres muy gruñona para ser una computadora —le respondió Goku bastante molesto, llevándose una descarga eléctrica de Axis—. ¡No me simpatiza!
—¡Axis! —Kasumi tomó al Pikachu, y comenzó a acariciarlo— ¿Estás bien?
—Si —le asintió mientras se sacudía—. Axis, ¿En verdad puedes reparar el reloj de Sakura?
—Solo respondo a las peticiones de Kasumi —le negó Axis—. Acceso denegado.
—¡Oye, solo te hice una pregunta! —le volvió a gruñir Goku, haciendo que Axis preparara una nueva descarga, haciéndolo huir tras Kasumi— ¡De acuerdo, entendí el mensaje!
—¡Axis, te dije que eran mis nuevos amigos! —le regañó algo molesta Kasumi— ¡Trátalos bien, por favor!
—Será como tú digas —terminó aceptado.
—Por supuesto que puede —le respondió Kasumi—. Pero primero quiero estar segura de que estará bien.
De pronto, vieron a Sakura entrar a la cueva de forma sigilosa, muy seria.
—¿Que estás haciendo? —le preguntó muy serio Max, casi dejando pegada en el techo a la pelicastaña— No estás en una película.
—¡Me asustaste! —gritó casi en pánico— ¿Pudieron llegar bien? —pero Paul se lanzó a abrazarla de forma efusiva, para la gran sorpresa de todos— Paul…
—¡Ya deja de hacer estupideces! —le gritó con rabia.
—¿Estabas…? —pero Sakura prefirió callar, y responder el abrazo— Perdóname Paul, pero debía hacerlo por el bien de todos.
—¡Para eso me tienes a mí! —le contradijo— La próxima vez, yo haré los trabajos peligroso. ¿Me escuchaste?
—De acuerdo —le asintió.
Pero el carraspeo de garganta de Max interrumpió tan empalagosa escena, ambos notando la mirada impaciente de todos.
—Ustedes dos. ¿No había algo que reparar? —les preguntó muy molesto.
—¡Es verdad! —Sakura se llevó a Paul con Kasumi, y le entregó el reloj— ¿Podrías aunque sea dejar que mi energía vuelva a fluir al exterior? Podría sanarte mientras lo reparas.
—Primero soldemos esos pines. No muevas la mano por nada.
—De acuerdo.
Kasumi sacó dos cables que estaban guardados dentro del notebook, unas puntas de acero, y comenzó con su trabajo.
—Con esos pines soldados, podré comenzar a ver por donde empezamos —les comentó muy concentrada—. ¿Resultados del análisis?
—La memoria interna equivale a diez yottabytes. El espacio utilizado es de tres kilobytes. Desconozco la procedencia del software, pero parece estar usando varias capas de seguridad, no puedo acceder a ella.
—Es el doble de capacidad de tus datos —comentó muy sorprendida Kasumi—. ¿De dónde sacaron la tecnología para hacer algo así, en algo tan pequeño?
—Puede que sea tecnología de las ruinas milenarias —le respondió Max muy pensante.
—Y pensar que rompí algo tan delicado —comentó aterrada Sakura.
—Lo que me llama la atención, es por qué tanta capacidad, y solo estás usando veinticuatro bits básicos —volvió a mirar el reloj, y notó que solo tenía nueve botones—. Tiene un uso total de ochenta y dos bits de datos.
—Reparación terminada.
—Gracias Axis —Kasumi volvió a teclear unas cosas, y en pantalla apareció el almacenado del software, el cual estaba bajo una contraseña—. Es como si lo hubiese hecho alguien que quería prevenir algo —introdujo lo primero que se le ocurrió, y logró meterse sin problemas, apareciendo todo el programa base—. Sakura… Satoshi… Esto fue idea de ellos. ¿Que pretendían?
—¡Increíble! —gritó muy sorprendida Sakura— ¡¿Como supiste la contraseña?!
—Satoshi solía usar la misma contraseña para todos sus proyectos —le respondió Kasumi muy concentrada—. La forma de escribir este código me es muy familiar. Este código lo escribió él.
—¡Increíble! —de pronto, Sakura comenzó a sentir algo en sus manos— ¡Mi energía!
—El siempre creyó que la ciencia y lo místico podían ir de la mano —siguió diciéndoles Kasumi—. Tiene cierres externos de dos seres muy poderosos, pero puedo saltarlos por medio de las puertas… que me dejó Satoshi…
—Arregló el programa para que solo tú pudieras modificarlo —le comentó Fuu—. ¿Ahora te das cuenta de que jamás dejaste de tener amigos?
—Después de todo, jamás dejó de confiar en nosotras… —al tiempo que decía eso, notó como Sakura comenzaba a sanar sus heridas— Sakura.
—Será más lento que de costumbre por el poder que tengo ahora. Además, tienes varios órganos internos despedazados —le dijo mientras mantenía sus ojos cerrados, muy concentrada—. Te aseguro que te curaré completamente.
—Yo… —pero antes que volviera a ponerse a llorar, Kasumi pasó su brazo derecho por sus ojos, y con total dedicación comenzó a teclear en el notebook— ¡Sakura, haré un par de modificaciones para mejorar el uso del reloj! ¡Vas a poder usar más allá de todo tu poder sin ningún límite!
—Gracias amiga —le agradeció, aun totalmente concentrada.
Mientras Sakura sanaba sus heridas, Kasumi continuó trabajando con mucho más entusiasmo del que jamás había sentido.
—Increíble, tiene integrado un drenador de energía —comentó muy sorprendida Kasumi.
—Debe extraer la energía de Sakura para funcionar —comentó muy sorprendido Max.
—¿No será peligroso? —preguntó muy preocupada Fuu.
—La energía de Sakura es infinita, y va en crecimiento —le respondió muy serio Paul, sin quitar la mirada y su mano derecha del brazo izquierdo de la pelicastaña.
—Si lo creó Phil, quiere decir que ya lo tenía en cuenta —pensó muy extrañado Goku—. ¿Habrá revisado algo de tu información, o algo que dejó anotado Ash en el pasado?
Pero el nombrar a Ash hizo gruñir a Kasumi, tomando una expresión de odio terrible.
—Si quieres, puedes contarnos que fue lo que sucedió —le pidió Sakura sin salir de su trance.
—Ese sujeto… —comenzó a decir con rabia— ¡Ese sujeto asesinó a nuestros padres!
—No creo en lo que dices —le cuestionó con demasiada seguridad Max.
—Debe de haber algún malentendido, o alcance de nombres —trató de justificar Fuu muy impresionada.
—¡¿Piensan defender a ese bastardo?! —les gritó con furia Kasumi, a punto de dejar lo que hacía, pero Sakura la tomó de las manos— Sakura.
—No les di autorización para que la interrumpan —les regañó molesta—. Por favor Kasumi, continua.
—Gracias amiga —le asintió con más tranquilidad.
Max, Fuu, Goku y Paul miraron muy sorprendidos la actitud permisiva de Sakura. ¿Se había molestado porque trataron de defender a Ash?
—¿Tienes alguna teoría de por qué lo hizo?
—Nuestras madres eran las verdaderas guerreras elementales, ellas tenían el deber de proteger toda especie viva, pero apareció ese Ash con su pensamiento de que los humanos y Pokémon podían vivir unidos, en armonía.
—Ese discurso si suena a el —comentó muy incómodo Max.
—En la época que vivimos, la humanidad terminó por corromperse por completo. El futuro que veíamos en Alola, se transformó en una copia infeliz de Galar. Contaminación, avaricia, destrucción del hábitat natural. Ya no queda nada para nadie. Mamá siempre me decía que los humanos no eran tan malos, así que hizo que nos trajeran a esta época.
—Suena horrible —comentó espantada Fuu.
Todos escuchaban espantados cada palabra. Era como si en aquella época solo mandara el más poderoso tanto política como económicamente.
—Comencé la actualización de tu reloj, Sakura. No será más de cinco minutos.
—Puedo esperar —le asintió, notándose claramente pequeñas lágrimas en sus ojos—. ¿Entonces por qué confiaste en Saku y en Phil?
—Aparte de los cazadores furtivos, fueron las primeras personas que conocimos en este tiempo —le respondió con felicidad—. No tenían ambición más allá de lo que sus Pokémon querían, eran las mejores personas que habíamos conocido, nos trataron de convencer que no todos eran iguales… Y tenían razón.
—Aún no nos dices porqué la seguridad de que Ash mató a tus padres —le dijo algo impaciente Goku.
—Después que nos traicionaron, volvimos a nuestra época. Habíamos escuchado rumores de Arades que ese Ash había comenzado a eliminar a las personas, y que entre ellos estaban nuestros padres —Kasumi abrió un vídeo, lo reprodujo, y se lo mostró a todos—. Como dicen, una imagen dice más que cualquier palabra.
El video era muy evidente. Era Ash exterminando cuánta vida humana le permitía sus habilidades. Su rostro era inexpresivo, parecía calmo. Fuu, quien tapaba la vista de Max, Paul y Goku veían horrorizados el vídeo, sin dar crédito a lo que veían.
—La leyenda del elegido —gruñó furiosa Kasumi—. La leyenda del asesino.
—¿Estás segura de que el vídeo no está modificado? —le preguntó anonadada Fuu.
—Hasta el día de hoy sigo analizándolo, pero no. El video es genuino.
—El tabú de los viajes en el tiempo y las dimensiones —comenzó a decir Paul—. Si pudo traerlos a voluntad, es muy probable que haya podido viajar a esa época.
—Si lo has analizado tantas veces, quiere decir que aún tienes dudas. ¿No es así? —le preguntó muy pensante Sakura.
—Mi papá me enseñó a desconfiar de lo que sea —le respondió muy seria—. Más tengo mis dudas acerca de la muerte de nuestros padres.
—Ya veo —muy pensante, Goku comenzó a pensar en la situación, percatándose de pronto de algo— ¡Al suelo!
De pronto, un rayo impactó en el fondo de la cueva. Muy preocupados, todos miraron a la entrada, notando la presencia de Metal Sonic.
—Así que al final nos encontró —gruñó furiosa Fuu, levantando un campo de energía.
Pero antes que pudieran hacer algo, algo embistió con fuerza al robot.
—Lo siento chicos, eso no estaba en los planes —de pronto, Sonic entró a la cueva más para ver la situación.
—¿Acaso siguió a Sakura?
—Algo así, Paul —le respondió el erizo dorado—. Parece que la tiene como objetivo final.
—¡No te metas con mi amiga, maldito! —ahora se escuchó gritar de fondo con mucha ira.
—Esa es Lyra —Goku iba a salir, pero Paul se lo impidió.
—¿Sakura les dio un plan de ataque? —le preguntó el peli morado a Sonic.
—Te apoyo. Lo seguiremos adelante.
—Su deber es destruir esa chatarra, el nuestro es proteger a Sakura y Kasumi —le ordenó rápidamente Paul.
—¡¿A que le llamas montón de chatarra, mocoso?! —de pronto, el doctor Eggman entró a la cueva con mucho enojo.
—Así que era cierto lo que dijo Sakura —ahora se escuchó de Serena, quien entró muy confundida.
—Definitivamente los Ketchum no son de confiar —ahora les dijo Iris, quien también entró a la cueva.
—¡¿Alguien les pidió su opinión?! —les gruñó furioso Paul, haciendo que las dos se recogieran de hombros.
—¿Olvidaron nuestro deber? —ahora les preguntó muy molesto Goku— Protegeremos a cualquiera que lo necesite, y eliminaremos a cualquiera que quiera el mal.
—Está bien señor Goku, Paul —les negó Kasumi—. Corresponde pagar por todo el mal que he hecho.
—No tienes nada que pagar, amiga —volvió a decir Sakura—. Tú no hiciste nada malo, solo te utilizaron. Es Arades quien no merece perdón de nadie.
—Es verdad —le asintió Max—. Kasumi nos necesita.
—Al igual que nosotros, Kasumi ha sido víctima de esta guerra —Fuu se les acercó, y les asintió con seguridad—. Nadie de aquí quiere el mal para nadie.
—¡Eso dilo por los demás! —dijo de forma amenazante Eggman, caminando hacia Kasumi— ¡¿Que le hiciste a mi obra maestra?!
—Perdón…
—La estructura algorítmica era torpe, tenía demasiados vacíos, solo tenía conceptos arbitrarios. Ni para arma básica era válida —le respondió Axis—. Kasumi mejoró muchos aspectos internos, y la hizo un arma totalmente eficiente.
—¡¿Me estás llamando incompetente?! —le gritó aún más furioso Eggman.
—¡Axis! —le regañó Kasumi— Discúlpela, doctor. En realidad su creación es espectacular, yo soy la culpable de su mal comportamiento.
—¿Pusiste algún sistema de emergencia de detención? Al menos tomaste esa prevención.
Aquella pregunta de Eggman descolocó a la joven, dejando expectantes a todos.
—Eh… —muy nerviosa, simplemente respondió— ¡Jejejeje! Se me olvidó —respuesta que descolocó a todos.
—¡¿Como puedes olvidar algo tan importante?! —le gritó furiosa Iris.
—¿Alguna diferencia con Phil? —le aseveró Serena rendida— Ahora que lo pienso, los dos son iguales.
—¡Amigos, no es por molestarlos, pero necesitamos ayuda! —se escuchó gritar a Lyra, quien se asomó por la entrada de la cueva, al tiempo que era impactada por Metal Sonic, o eso parecía ser, ya que todo lo que quedó fue una columna de fuego— ¡No resistiré más!
—¡No cambien el plan de ataque de Sakura! —les ordenó Paul muy serio— ¡Nosotros nos encargaremos de encontrar una forma de derrotar a Metal Sonic!
—¿Cuánto te queda, Kasumi? —ahora le preguntó muy nervioso Goku.
—Solo un minuto más —le respondió con más energía—. ¡Maldita sea, el tiempo parece eterno!
—Los chicos son muy fuertes —dijo Sakura con más seguridad—. Cuando terminemos con esto, prométeme que harás lo que sea que con tal de seguir tus sueños.
—Sakura…
Pero una fuerte explosión detuvo la charla. Y de un segundo a otro, Metal Sonic volvió a la entrada de la cueva.
—¡Viento defensivo! —pero apenas el campo de energía se levantó, varios proyectiles lo atravesaron, dando de lleno no solo en la joven, sino también en los demás, acabando con todo el grupo de golpe.
Las únicas que seguían ilesas, eran Sakura y Kasumi.
—¡Es más poder del que le di! —comenzó a cuestionarse Kasumi aterrada— ¡¿Que rayos está sucediendo?!
—Recuerda que es el poder de Arades. Seguramente lo está manipulado —le respondió Sakura sin desenfocarse—. Además es una máquina, así que su resistencia es infinita en comparación a un ser vivo.
—La trampa por si lo traicionaban —susurró Kasumi—. ¡Veinte segundos más!
—¡No entres en desesperación…! —pero Sakura calló casi de golpe, abrió los ojos de golpe, y vio como una extraña cuchilla había atravesado su abdomen— Confió en ti.
—Sakura… ¡Sakura! —entrando en la desesperación, Kasumi tomó aquella cuchilla, y quiso quitársela, pero Sakura la retuvo, y comenzó a apretarla casi por inercia— ¡¿Que estás haciendo?!
—Si la quitas… irá por ti… —le respondió en la inconsciencia— Terminé de curar tus heridas y te di parte de mi energía… Aprovéchalas…
—No… —de pronto, un extraño portal se abrió tras Kasumi— ¡Axis!
Pero antes de lograr alcanzar el notebook, un pequeño proyectil dio de lleno en el aparato, despedazándolo por completo.
—Yo… yo… —y completamente aterrada, Kasumi huyó por el portal, sin dejar rastro de nada.
Apenas el portal se cerró, Sakura cayó de brazos terminando en el suelo sin consciencia, desangrándose completamente por el enorme agujero que le habían dejado. Parecía muerta.
Esta historia continuará…
