Hola a todos de nuevo, al fin vuelvo a Fanfiction :-) :-)

Bueno, como sea, aquí está un nuevo capítulo después de tanto tiempo, cualquier opinión, observación o sugerencia es bienvenido :-)


Percy Jackson y Naruto no me pertenecen, Percy Jackson pertenece a Rick Riordan y Naruto a Masashi Kishimoto.

Capítulo diecinueve: Muchas gracias Clarisse.

Nos adentramos en la isla de Polifemo en busca del vellocino y de Grover, nos metimos entre los árboles, Percy era quién guiaba ya que parecía percibir la presencia del cíclope.

- Ya casi llegamos - me dijo mientras salíamos a un lugar donde se acababan los árboles - tenemos que acercarnos un poco más.

Lo seguí por donde él iba, caminamos entre los pastos, no pasó mucho tiempo para que empezaramos a oir a lo que parecian ser ovejas, nos acercamos más.

- Deben ser sus ovejas - dije bajo.

- Creo que si - respondió Percy - y mira ahí.

Dirigí mi mirada hacia donde él señalaba, en un árbol estaba el mismo vellocino de oro, miré sorprendida, tomarlo habría sido fácil de no ser porque estuviera rodeada de esas ovejas las cuales parecían tener dientes afilados.

- No creo que debamos acercarnos- dije.

- Esperaremos aquí - dijo Percy.

Junto sus dedos en forma de una cruz frente a él mientras decía kage bushin no jutsu, inmediatamente después apareció un clon de él, lo miré sorprendida, ¿qué era lo que acababa de hacer?, sin duda él estaba lleno de sorpresas, había dicho algunas palabras que no entendía y luego su clon había aparecido, el clon avanzó hacia las ovejas, todo iba bien, ellas ni se inmutaron, pero al querer pasar entre ellas para ir por el vellocino las ovejas comenzaron a atacarlo con sus dientes y el clon desapareció con un puff.

- Al parecer Polifemo tiene una buena seguridad - dijo Percy.

- ¿Y ahora qué haremos? - pregunté.

- Buscar a Grover - respondió sin más levantándose.

Como no tenía otra opción lo seguí, rodeamos a las ovejas y seguimos derecho tratando de hacer el menor ruido posible, no nos tomó mucho el encontrar una cueva.

- Estan ahí - dijo Percy deteniendose.

- Entonces vamos - le dije empezando a avanzar.

- Espera Annabeth - me dijo deteniéndome - podría ser peligroso acercarse como si nada.

- Oh, claro - dije sonrojándome.

Lo sucedido debió de afectarme, normalmente yo pensaba las cosas antes de hacerlas, sacudí mi cabeza, debía concentrarme.

- Entonces será mejor encontrar un buen lugar para ver - le dije viendo alrededor - como ese - señalé un lugar encima de la cueva.

Percy sonrió.

- Ya me estaba empezando a preocupar - me dijo - no es tu estilo hacer las cosas sin pensar, ese lugar me parece bien, vamos, tenemos que escalar.

Yo solo fruncí el seño y lo seguí, al llegar vi que en verdad era muy alto, claro era lo más lógico al ser el de un cíclope.

- Vamos sube tú primero - me dijo - será mejor que te pares sobre mis hombros.

Miré de nuevo la cueva, era cierto.

- De acuerdo.

Percy me ayudó a subir, me sujete con los árboles que estaban encima, era dificil hasta pisé a Percy en la cara.

- Lo siento - le dije.

Cuando al fin pudimos estar en la cima, Percy me detuvo.

- ¿Qué pasa? - le pregunté.

Él me miraba fijamente con ese ojo verde mar.

- Solo quería decirte que… - comenzó - tienes una araña en el hombro…

Lo miré aterrorrizada y después a mi hombro buscando alguna araña, estuve a punto de soltarme pero Percy me detuvo, note que estaba conteniendo la risa, fruncí el ceño.

- Lo siento, no era cierto - me dijo riendo por lo bajo, lo miré enojada, él sabía que me aterraban.

- ¿Entonces eso es todo? - le pregunté volteando, lista para seguir, no esperaba que Percy se aprovechara de una debilidad asi para divertirse.

- No, espera - me detuvo de nuevo agarrando mi brazo - lo siento, lo que quería decirte era...que eres muy valiente al venir a una misión como esta después de lo sucedido con Thalia.

Lo miré sorprendida, ¿cómo es que sabía eso?, ahh claro, poderes de Apolo, bajé la mirada.

- Gracias - le dije sin más.

La verdad yo no me sentia así, por dentro tenia miedo, miedo de que no pudieramos rescatar a Grover, a que no pudieramos salvar al campamento, a que Tyson nos traicionara.

- Será mejor que sigamos - me dijo Percy - vamos chica sabia.

Asentí y continuamos caminando en silencio, no tardamos mucho para encontrar una buena vista, abajo se veía claramente a Polifemo vestido con ropa escocés, al lado estaba alguien con vestido de novia que estaba templando un poco, supuse que era Grover.

- Sueltame estúpido - dijo una voz que reconocí inmediatamente.

Voltee y la vi, Clarisse estaba atada en la parte de arriba.

- Clarisse - dijimos Percy y yo al mismo tiempo, él también parecía asombrado.

- Tú vas a ser nuestra comida - dijo el cíclope.

- Qué carajos... - decía Clarisse.

- Pero aún no he terminado de hacer la cola - dijo Grover.

- Ya tardaste mucho con esa cola - respondió Polifemo algo enojado - no voy a esperar más, ahora mismo te convertiré en mi esposa.

Clarisse comenzó a reir fuertemente.

- ¿Tu esposa? - preguntó riendose.

- Por supuesto - respondió Polifemo - y tú serás el banquete.

- Pero si es un sátiro - dijo Clarisse aún riéndose - no un cíclope.

"No hacia falta que lo aclararas Clarisse" pensé apretando los dientes.

- Por supuesto que es cíclope - dijo Polifemo, volteó hacia Grover - ¿verdad?

- Por supuesto cariño - fingió él.

- No lo es - dijo Clarisse divertida.

Miré a Percy y vi que tenia una sonrisa divertida en el rostro, le di un codazo.

- Auch, ¿qué pasa? - preguntó viéndome.

- ¿Qué vamos hacer? - le pregunté.

- Pues… - dijo viendo alrededor - supongo que debemos distraer a Polifemo, podría usar un clon de nuevo.

- Pero por lo que vi, se desaparecen fácilmente.

- Bueno…

- Tú encargate del rescate y yo de la distracción - le dije bajandome sin darle tiempo para que respondiera.

Bajar ya fue mas fácil, al estar ya abajo saqué mi gorra de invisibilidad y me la puse, me dirigí silenciosamente a la entrada de la cueva.

- ¡Hey, cíclope! - grité y todos miraron en mi dirección asombrados - ¡enfrentate a mí!

- ¿Quién eres? - preguntó Polifemo.

- ¡Nadie! - le dije.

- ¿Nadie? - preguntó - ¿así que has vuelto?

- Por supuesto, he venido para un combate, o qué, ¿después de tanto tiempo te has vuelto un cobarde?

- Yo no soy ningún cobarde - dijo caminando hacia mí - te destruiré.

Comenzó a atacar alrededor mientras yo lo esquivaba, tenía una gran ventaja al ser invisible pero él oía mis pisadas y de vez en cuando me daba algun golpe, la batalla continuó unos minutos más hasta que Percy me llamó entonces me aparte, ellos tres venian corriendo.

- Por qué se tardaron mucho - dijo Clarisse.

- ¿Me extrañaste? - preguntó sonriendo Percy.

- Idiota - respondió ella apartando la mirada.

Me dirigí a su encuentro.

- Clarisse encargate de Polifemo - dijo Percy - alcanzanos donde estan las ovejas y el vellocino.

- ¿Qué te hace creer que obedecere tus órdenes?

Percy volvió a sonreir.

- Oh vamos, Clarisse hija del dios de la guerra - le dijo - estoy seguro de que te encantan las batallas, además, eres Clarisse la gran guerrera del campamento.

Esos dos ya comenzaban a cansarme, ¿no podían platicar en otro momento?, algo en mi se removia, era una sensacion rara que salía al verlos así.

- Beeeee, ya viene - dijo Grover para suerte mía.

- De acuerdo, iré - dijo bufando Clarisse.

Mientras ella se dirigía hacia Polifemo nosotros fuimos por el vellocino, al acercarnos fuimos viendo una figura de alguien quien estaba rodeado de algunas ovejas.

- ¡Tyson! - gritaron Percy y Grover mientras yo veía sorprendida.

- ¡Percy! - dijo también asombrado.

- Al parecer las ovejas no le hacen nada - observé - quizás porque también es un cíclope.

- Entonces quizás él pueda tomar el vellocino - dijo Percy - ¡Tyson, trae el vellocino que esta ahi colgado!

- ¿Qué? - preguntó.

- ¡Trae el vellocino! - le grité también.

Tyson se dirigió hacia el vellocino con todas las ovejas siguiéndolo por lo que le costaba un poco caminar, en cuando estaba volviendo de nuevo me volteé hacia Percy.

- Iré a llamar a Clarisse - le dije y corrí sin esperar a que contestara.

Me dirigí rápidamente hacia donde estaban ellos, a pesar de que Clarisse era, según Percy, "una gran guerrera", no podía acabar con él.

- ¡Clarisse retirada! - grité a lo que ella se dirigió hacia mi corriendo, por desgracia Polifemo también lo hizo, eso me recordó a lo que había pasado hace años, sacudi la cabeza.

"No es momento para pensar en eso" me dije a mi misma.

Al llegar con los chicos, ellos ya tenían el vellocino.

- ¡Hay que irnos de aqui! - dijo Clarisse.

Todos comenzamos a correr.

- ¡Vuelvan, mortales cobardes! - comenzó a gritar Polifemo- ¡solo son cobardes, no sirven para nada pequeños e insignificantes semidioses, por eso siempre serán peones para los dioses!, ¡peones!

En ese instante Percy se detuvo y se volteó, antes de que pudieramos detenerlo sacó su espada y corrió hacia Polifemo, lo golpeó en la panza por lo que Polifemo se dobló entonces Percy aprovecho para golpearlo en la cara, él pudo acabar con el cíclope pero por alguna razón no lo hizo.

- Nunca vuelvas a decir algo como eso - le dijo enojado Percy apuntandolo con su espada.

- ¡Padre Poseidón! - gritó entonces Polifemo - ¡te pido que maldigas a este pequeño mortal!, ¡has que no encuentre camino a su casa!

Percy ni siquiera se inmutó, en cambio solo sonrió.

- Poseidon no me va a maldecir - dijo - porque yo también soy su hijo.

- Pero los mortales no cuentan - dijo Polifemo golpeando la tierra con su puño - los mortales son tramposos.

- Bueno Polifemo - le dijo Percy - yo ya me voy.

Dejó a Polifemo en la tierra mientras nosotros nos dirigiamos hacia el barco, todo iba bien, estábamos a punto de alejarnos de la isla cuando se le ocurrió a Clarisse gritar.

- ¡¿Ahora quien es el cobarde?! - le gritó - ¡no eres más que eso!

Percy y yo volteamos a ver a Polifemo, él comenzó a levantarse y agarro una roca grande que estaba cerca.

- Muchas gracias Clarisse - le dije apretando los dientes.

- ¿Yo que? - preguntó.

- Esta vez te pasate Clarisse - le dijo Percy molesto, lo que me hizo sentir un poco feliz, quizás porque Percy se daba cuenta de que ella no era como él creía, el barco se sacudió cuando la enorme roca cayó muy cerca de nosotros - ¡el barco se va a hundir!

Y se hundió tal y como lo dijo Percy, traté de estar a flote tanto como pude ya que la corriente que había provocado era fuerte no se me ocurría ninguna forma para que llegaramos a salvo nadando, ¡estábamos en el mar de los monstruos!, miré alrededor, de pronto sentí como algo me cargaba, miré asombrada, era un hipocampo, a todos nos había tocado uno, supuse que Percy y Tyson los habían llamado, ellos nos llevaron rápidamente hacia Florida.

Continuara...