Hola a todos. Perdón el retraso del capítulo, pero no sabia que ayer era sábado, hasta que vi un calendario... No es broma... El caso, es que aquí les dejo el nuevo capítulo. Espero que les guste, y puedan sacar sus propias conclusiones. Nos vemos la próxima semana!
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Capítulo 99: "Un voto de confianza"
Kasumi corría con desesperación, y no era para menos. Era totalmente consciente que era la única que podía no sólo recuperar a todos, sino también terminar con la batalla. Su destino era único e inmodificable, esperar el único momento que tendría para sanar a Haruka y Sakura.
Ciertamente llegó a su destino, allí estaban Sakura y Haruka cuidadas por Miroku y Serena, pero la presencia de la chica de Kalos le provocó temor.
—Están bien, si es que podría decirse así —pensó con temor la joven—. ¿Serena seguirá enojada conmigo? —miró al suelo muy triste, y reflexionó— Todo fue nuestra culpa —negó muy molesta, y golpeó sus mejillas—. ¡Tengo que demostrarle que puede confiar en mí! ¡Se lo prometí a mi mamá, a Phil y a Saku!
Tímidamente, a paso rápido, se acercó a los cuatro y se quedó mirándolos.
—¿Qué haces aquí, Aqua? —le preguntó Miroku muy extrañado por su presencia.
—¡Si le digo a Serena que Paul está usando la sinergia afectiva, más estando yo aquí, me va a matar! —pensó Kasumi aterrada— Paul me pidió que viniese a sanar a Sakura y Haruka. Están tratando de desestabilizar la energía de Arades de la princesa.
—Así que tienen un plan en mente —comentó Miroku muy pensante—. Entonces supongo que siguen peleando.
—No hemos podido derrotar a ninguno que haya peleado con el poder de Arades, y mucho menos sin Sakura —comenzó a decirle de forma muy sospechosa Serena—. No pretenderás que mi hermano y Marina se encarguen de ella.
—Así me lo pidió tu hermano, Serena —le negó Kasumi con miedo—. Cómo ninguno de nosotros puede transformarse en guerrero sagrado, forzó la sinergia afectiva. Está arriesgando su vida para salvar a Sakura y Haruka.
Pero todo lo que recibió de Serena fue una bofetada en su mejilla derecha.
—¡¿Abandonaste a mi hermano sabiendo lo peligroso que está haciendo?! —iba a volver a golpearla, pero Miroku la retuvo— ¡¿También quieres que te dé una paliza?!
—Haz lo que quieras, pero no voy a permitir que tu odio y celos te posean —le respondió muy serio el monje—. ¿Acaso no eres la hermana de Paul y Ash? He escuchado lo suficiente sobre la familia Ketchum como para decirte que no representas sus valores.
—¡No te metas en lo que no te importa!
—No pretendo hacerlo, pero Kasumi y Haruka son las mejores amigas de Sakura y Phil. Si no fuera por ellos, ahora estaríamos muertos. No pretendo que ninguno de ellos siga sufriendo más por otra persona más, les ha sido suficiente con la manipulación de Arades y los sacrificios que han hecho. ¿No te has puesto a pensar en el poco tiempo que convivieron, y cuánto cariño se tomaron?
—¡Yo conozco a Phil desde mucho antes, tengo más valor que ellas! —pero Serena no daba su brazo a torcer.
—Eso lo sé —le asintió muy triste Kasumi—. Por nuestra culpa perdimos a nuestro mejor amigo y amiga del mundo, pero eso no significa que no haré valer su palabra. Aunque no me dejes y me lo prohíbas, seguiré las cosas donde las dejó. Quiero seguir al lado de Sakura y Axis, seguir al lado de Haruka y las chicas. Quiero recuperar el mundo que perdimos por culpa de la corrupción.
—No importa lo que me digas, no pidas que confíe en ti —volvió a decirle Serena igual de molesta—. ¿Piensan cambiar su pensamiento de odiar a los humanos y querer hacerlos desaparecer? —pero Kasumi guardó silencio, simplemente le entregó su teléfono, dejándola muy extrañada— ¿Para qué me pasas esto?
—Tiene instalado un terminal de super usuario, lo uso para administrar a Axis —le respondió mientras caminaba hasta Sakura, tomaba un cable que portaba, lo conectaba al reloj, y el otro extremo lo clavaba en Haruka—. Habilité el sistema de identificación biométrico para Paul, Iris, y para ti, Serena. Apenas lo veas activo, activa el código setenta y cinco. Eso activará el sistema de soporte vital de emergencia.
—Quieres que… —Serena no entendía que sucedía, y eso la hizo enfadar el doble— ¡¿Que pretendes, Aqua?!
—Salvar a sus amigas —le respondió Miroku, mientras la soltaba—. Aqua desea que confíes en ella.
—Solo lo haré por Sakura —le respondió de mala forma—. ¡Te lo advierto, si haces algún movimiento en falso, terminaré con ustedes!
Las resentidas palabras de Serena parecían no afectar a Kasumi, o al menos eso parecía. La peli naranja seguía pendiente de cualquier cosa que fuese a pasar.
Mientras tanto, Paul y los demás continuaban peleando. El único que parecía dar pelea a la princesa era Gliscor, mientras los demás parecían actuar como inútiles distractores.
—¿Cuánto crees que resistamos? —le preguntó Kagome a Paul muy ansiosa.
—¿Crees que tiene importancia algo así? —contestó muy fastidiado Paul— Si no salvamos a Sakura y Haruka, todo lo que hemos hecho habrá sido en vano.
—¡Así se habla! —le apoyó Goku, mientras volvía a preparase para el contraataque— ¡Seguiremos hasta que no podamos levantarnos!
—Lo siento mucho Goku, pero no puedo abandonar a Paul.
—No te preocupes, Kagome —volvió a liberar un aura rojiza, y volvió al ataque—. ¡Te enseñaremos nuestro verdadero poder, Emeraude!
Y a centímetros de dar en la tiara, prefirió dar un paso atrás justo en el momento en que un rayo de energía se atravesó en el trayecto.
—Tú no eres un ser natural —le cuestionó Emeraude—. ¿Qué clase de experimento hicieron contigo?
—¿También me vas a venir con eso? —le preguntó el Pikachu muy fastidiado— Es asunto mío lo que haya pasado.
—Tienes razón, es asunto tuyo —en medio de esas palabras, Hikaru y Makoto atraparon a Emeraude desde la espalda—. ¿Qué creen que hacen?
—¡Tauros, fuerza bruta!
—¡Emolga, as aéreo!
—Hikaru, Makoto, ¿Que pretenden hacer? —les preguntó Goku muy preocupado.
—Dejándote el camino para que hagas lo que sabes hacer —le respondió con dificultad Makoto.
—¡Estúpidas! —y soltando con mucha fuerza energía de su cuerpo, la princesa trató de liberarse de las dos jóvenes.
—¡No te soltaremos! —le gritó con la misma dificultad Hikaru.
Ante el nulo resultado de su defensa, Emeraude se calmó, cerró sus ojos, y comenzó a acumular energía a la altura del pecho de ambas jóvenes.
—¡Meganium, látigo cepa! —le ordenó rápidamente Iris al Pokémon planta, sacando casi al instante a las dos jóvenes a un lugar seguro.
—¡Cambio de planes, Tauros! ¡Protección!
Y antes que el ataque diera en Tauros y Emolga, el Pokémon toro cubrió a ambos en aquel campo de energía verdoso.
—Así que quieren pasarse de listos —Emeraude intentó elevarse, pero Honchkrow y Dragonite se lo impidieron.
—¡Hazla bajar con pájaro osado! —le ordenó Paul a su Pokémon.
—¡Tú también Dragonite, carga dragón! —le gritó Iris con la misma determinación.
Dragonite no solo usó su carga dragón para detener a Emeraude, sino también para hacerla retroceder y aturdirla. Y cuando se encontró con el pájaro osado de Honchkrow, terminó estrellada en el suelo.
—¡¿Seguirán insistiendo?! —pero esta vez, Emeraude se percató que no podía levantarse.
—Lo mismo te pregunto, princesa Emeraude —le contestó de forma engreída Debonair, quien parecía controlar la trampa puesta—. ¿Se puede saber para qué reviviste? Debiste quedarte en tu tumba.
—¿Acaso tú no desperdiciaste la segunda oportunidad que te dieron? —le preguntó muy molesta la princesa— ¿Alguna vez te dieron una segunda oportunidad para cobrar venganza?
—Si me la dieron, pero jamás la utilizaría para una estupidez como la tuya. Vuelve de donde apareciste.
Y de la nada, Holyangemon y Goku asesoraron sus Excalibur y cola de acero directo en la tiara de la princesa.
—Con se trataba de eso —muy molesta, Emeraude volvió a expulsar un golpe de energía, mandando a volar a Holyangemon, a Goku y a Debonair.
Pero algo había sucedido que hacía parecer muy extraña la situación; era como si la princesa hubiese aumentado su poder de golpe, notándose en una extraña aura oscura a su alrededor.
—¡Les advertí que no se pasarán de listos, estúpidos! —se levantó aún más empoderada, y comenzó a crear una especie de látigos de energía— Esos monstruos son una verdadera molestia.
—¡Dragonite, cometa draco! —gritó rápidamente Iris, al momento que una extraña tormenta comenzaba a formarse en el cielo.
—¡Entonces serás el primero! —y bastó un solo ataque para que el Pokémon dragón cayera.
—¡Tauros, hiper rayo! —gritó rápidamente Hikaru— ¡No podemos permitir que se recupere!
—¡Emolga, rayo carga! —también gritó rápidamente Makoto— ¿Es mi imaginación, o ahora es más fuerte?
—También me dio esa sensación —le apoyó muy preocupada la pelirroja.
—¿Quieren comprobarlo? —pero Emeraude deshizo con mucha facilidad ambos ataques, golpeando con fuerza a ambos Pokémon, también terminando fuera de combate.
—¡¿Que hago ahora?! —se preguntaba desesperada Iris, mientras veía como Holyangemon caía al suelo volviendo a ser Patamon, y Debonair terminaba en el suelo sin sentido— Si no saco a todos de aquí, los matarán, pero si no la derrotamos, Sakura y Tera morirán…
—¡No te rindas! —le gritó con desesperación Paul— ¡Haz lo que haría Sakura!
—¿Lo que haría Sakura? —Iris guardó silencio ante aquellas palabras, recordando todas las batallas anteriores—. Es verdad, Sakura jamás se rindió, continuó luchando hasta… —volvió la vista a Emeraude, quien peleaba contra Pikachu, Haxorus, Honchkrow y Meganium a la vez—. Hasta ganar —volvió la vista a Gliscor, y notó que miraba con rabia la batalla, sin participar—. Confiar en el otro, pensar en el otro. Recuerdo que la profesora Larch nos habló de la resonancia y como afectaba en la sincronización de los pensamientos. ¿Estás esperando el momento indicado, Gliscor? ¿Tú también, Paul?
Pero la caída de los cuatro Pokémon que aún peleaban fue inevitable. Emeraude los atacó con tal fuerza, que terminaron inconsciente en el suelo.
—Tu eres el sujeto más molesto de todos, Paul —Emeraude comenzó a caminar con seguridad hacia Kagome y Paul, pero una hidrobomba y una bola de sombras detuvo su trayecto—. ¿Todavía se resisten?
—¡Mientras quede alguien en pie, continuaremos! —arengó muy decidida Marina—. ¡Soy la guerrera del fuego, y soy la más poderosa de todas! ¡No podrás ganarme!
—Que insolente —pero esta vez la princesa comenzó a moverse a gran velocidad contra Feraligart y Misdreavus, estrellándolos contra el suelo, y quedar frente a Marina—. Si es así, entonces demuéstralo.
—¡Marina! —con desesperación, Takeru se lanzó a la espalda de Emeraude a detenerla, mientras Makoto y Hikaru se interpusieron para proteger a una Marina que no parecía mostrar miedo— ¡Gliscor, acaba con ella!
—Cualquier intento de resistirse es inútil —Emeraude usó su fuerza psíquica con Takeru, y lo estrelló con fuerza contra el suelo, dejándolo también inconsciente—. Ahora ustedes tres, malditas. Muy en especial tú, elegida de Rayearth.
Pero ahora fue una flecha de luz la que golpeó la cabeza de Emeraude, dando en el blanco sin mayores problemas. Era como si la abertura que provocó Takeru hubiese servido de algo.
—¿Acaso no piensan rendirse? ¿De verdad quieren morir? —volteó a mirar a Kagome y Paul, y formó una espada de energía en su mano derecha— ¡Ustedes dos morirán con mis propias manos! —volteó su mirada a Hikaru, Makoto y Marina, y de un golpe de aire las mandó a volar— ¡Luego me encargaré de ustedes!
Dio lo que parecía un brinco, y Emeraude comenzó a avanzar a gran velocidad contra Kagome y Paul, preparando su espada para la estocada final.
—Se que no es mucho, pero son mis disculpas por decirles esas cosas tan feas —Kagome se separó de Paul, y se puso como escudo humano—. Cuida mucho de Sakura, sean felices, y dile a Inuyasha que lo amo mucho.
—Kagome…
—Con la energía que tengo podré retenerla por unos segundos. Aprovecha para que Gliscor ataque —totalmente sorprendido, Paul miró a Kagome, quien estaba de brazos abiertos—. Se que ese es el momento que esperas. Confiaste ciegamente en que encontraríamos ese momento, porque confiamos que solo tú, Gliscor, y la sinergia afectiva, podían salvar a Sakura y Haruka. ¡Más te vale que la aproveches!
—No puedo —Paul se recompuso, empujó a un costado a Kagome, y recibió la estocada de Emeraude en la boca del estómago, haciéndolo comenzar a sangrar profusamente—. ¿Cómo podría permitir que una mujer se sacrifique por un sujeto como yo? ¡Mi deber es protegerlos a todos!
—Paul… —Kagome no lograba dar crédito a lo que sucedía, hasta que la tos del joven la despertó— ¡Paul!
—Ahora sigues tú —Emeraude volteó a ver a Kagome, pero cuando quiso sacar la espada de Paul, notó que no lo lograba—. ¡Qué haces, imbécil!
—¿Olvidaste que Kagome hizo que se provocara ese momento que esperaba? —pero muy al contrario de lo que esperaba Emeraude, Paul seguía con su humor sarcástico.
—¡Maldito! —la princesa formó otra espada con su mano izquierda para poder rematar a Paul, pero antes que asestara, Kagome la abrazó con fuerza, dejándose clavar completamente la espada en su abdomen— ¿Que les sucede? ¿Cuánto son capaces de arriesgar sus vidas?
—¡Gliscor, aprovecha que no puede moverse! ¡Tijera X! —gritó furiosa Kagome, perdiendo completamente su consciencia y voluntad, como si…
—Estás amplificando la sinergia como lo hizo Sakura con Henry… —susurró Paul muy sorprendido, mientras se lanzaba a abrazar a la princesa.
Fue como si se teletransportara frente a la princesa, siquiera se percató de lo que sucedió, pero una tijera X más poderosa que las anteriores dio de lleno en la tiara de la princesa, provocando una fuga de energía, la pérdida de consciencia en la princesa, y la desaparición del campo de anulación.
—¡Chicas, llegó nuestro momento! —gritó rápidamente Marina, mientras sus atuendos cambiaban.
—¡Ya estaba desesperada de no poder hacer nada por mí misma! ¡Transformación! —gritó llena de ira Makoto, también cambiando sus vestimentas.
—¡Rayearth, sé que no puedo transformarme, pero deja intentar lo que he aprendido! —le pidió con mucha seguridad Hikaru— ¡Estoy lista, Rayearth! —e increíblemente Hikaru también comenzó a cambiar sus vestimentas.
Y de esos pequeños segundos muy bien aprovechados, surgieron más listas y furiosas que nunca la guerrera elegida por Rayearth, la guerrera de Júpiter, y la guerrera elemental del fuego; era como si las tres estuviesen perfectamente sincronizadas.
—Ahora veo a que se refería el señor Henry con que la sincronía empática podía usarse no solo con los Pokémon —comentó muy sorprendida Marina.
—¡Verte transformada me esperanza más el futuro! ¡Se que podremos ganar! —le confesó con mucho entusiasmo sailor Júpiter.
—Más esperanza me da lograr comprender lo que siente y piensa Rayearth. También es un ser vivo, tiene su forma de pensar y sentimientos —les respondió Hikaru con orgullo, para luego mirar a la princesa—. ¡Emeraude, prepárate para desaparecer!
—¡En el nombre de Júpiter, pagarás por todo el daño que has causado!
—¡¿Creen que por haberse transformado ya tienen la pelea ganada?! —les gruñó Emeraude, al tiempo que salió volando de un golpe, muy lejos de Kagome y Paul, quienes terminaron inconscientes en el suelo.
—Somos las guerreras más poderosas que jamás hayan existido. Suficiente motivo existe para creer —le respondió Marina, quien se paró a un costado de Paul, Kagome y Gliscor, quien ya había perdido los efectos de la sinergia afectiva—. Cuídalos hasta que lleguen Kasumi y los demás. Confiamos en ti.
Mientras todo esto sucedía, Kasumi seguía hincada frente a Haruka y Sakura. No se movía de su lugar, era como si quisiera hacer algo, pero era totalmente inútil.
—¿Que está haciendo? —preguntaba Serena muy dudosa de las intenciones de la peli naranja.
—Seguramente está orando, o esperando a algo —le respondió Miroku igual de dudoso.
Miroku se le acercó, la miró, y vio que su vista estaba fija en el reloj de Sakura.
—¿Estás bien? —le preguntó, pero no contestó— Si quieres, puedo hacerte compañía —le comentó mientras se ponía de cuclillas.
—No es que me interese lo que le hagas, pero mínimamente tenle más respeto a Sakura —le pidió muy molesta Serena.
—Dicen que un grupo unido tiene más fuerza —comenzó a decirle, al tiempo que miró a su rostro, y se detuvo— ¿Que te sucede?
Muy preocupado, Miroku tomó de los hombros a Kasumi, notando que estaba muy helada, y su mirada completamente baja y pérdida.
—¡Despierta! —comenzó a pedirle mientras la sacudía, pero solo logró que la joven agarrara con más fuerza el cable que había enterrado en el brazo izquierdo de Haruka— ¡Tienes que detenerte ahora!
—¿Que sucede, Miroku? —le preguntó muy preocupada Serena.
—Kasumi les está dando toda su energía a Sakura y Haruka —le respondió muy preocupado.
—¿Que está haciendo qué? —Serena iba a partir a ver que sucedía, pero Miroku la detuvo al acto.
—¡No puedes hacer nada! —le advirtió rápidamente, mientras palpaba el cuello de Sakura y Haruka— El pulso de ambas es muy débil, pero siguen con vida.
—Pero si sigue así, Aqua también morirá…
—Tú tienes una tarea, Serena. Tu deber es salvar a las tres —Miroku abrazó a Kasumi, y comenzó a concentrarse—. No puedo permitir que tres jovencitas tan hermosas mueran frente a mis ojos sin hacer nada.
—¿Que vas a hacer? —le preguntó Serena muy confundida emocionalmente.
—Confiar el futuro de toda la vida existente en tus manos —le respondió con tranquilidad.
Después de aquellas palabras, Miroku pareció entrar en un trance.
—Son unos estúpidos —comenzó a decir en voz alta Serena—. No puedo creer que estén haciendo algo así… Solo teníamos una misión… ¡Y tampoco fui capaz de actuar de forma madura!
Serena cayó al suelo sentada, fijó sus ojos llorosos en aquellos jóvenes; sus amigos, y solo pudo esperar a que pasara lo que debía pasar, si es que llegaba a pasar.
El límite de los cinco minutos había pasado, pero no parecía haber un resultado favorable en la batalla. Serena era totalmente consciente que ahora eran cuatro personas las que estaban a punto de morir.
—Nada me asegura que puedan ganar. No me queda otra opción más que hacer ese estúpido ritual —comentó la peli miel muy asustada, pero muy segura—. ¿Es mejor que muera una persona, o todo un grupo? —miró a los cuatro, asintió, suspiró— Al menos pagaré muy bien la vida de ustedes, tontos —se sentó en pose de meditación, y volvió a mirar a los cuatro—. Estúpidas leyendas. Si no le hubiese enseñado esta basura a Phil, seguramente seguiría con vida. Creo que sí me estoy transformando en Wind. Este es el adiós, amigos. Los quiero mucho.
Serena cerró sus ojos, y un anillo de fuego encerró a todo el grupo.
—En una guerrera elemental, tiene el efecto de poder usar el cien por ciento de su poder sin sacrificar nada de forma temporal, pero en un humano común y corriente provoca la inmortalidad y rápida sanación de heridas. El precio, la vida de quién conjura el ritual — ante aquellas palabras, la joven sonrió con conformidad —. Me alegra que no tenga nada que perder.
De a poco, el anillo comenzó a elevar su altura.
—Perfil biométrico verificado.
—¿Eh? —Serena miró el teléfono que le entregó Kasumi, y notó que Axis volvía a estar activa, al tiempo que el círculo se desvanecía— ¡Axis, volviste!
—¡No pierdas el tiempo, activa el código setenta y cinco! —comenzó a regañarla— Si no activas ahora el sistema de soporte vital de emergencia, los cuatro morirán.
—¡Si! —a lo que Serena comenzó a hacer varias operaciones, muy seria y concentrada— ¡Lo siento Sakura, pero esta vez yo administrare los perfiles de combate! ¡Soporte vital activado!
Y de un segundo a otro, la energía de Kasumi y Miroku volvieron. Por fin Aqua había vuelto transformada en gloria y majestad… y también la mano del monje pervertido.
—¿Eh? —Kasumi volteó a ver que sucedía sin entender mucho.
—Sus ánimos están de vuelta, señorita Kasumi. Estoy muy feliz por usted —le comentó de forma descarada el monje.
—¡Deja a mi amiga en paz! —le gritó furiosa Serena, sacándolo de un tirón.
—Nunca me había tocado un hombre en mi vida… Así que así se siente… —comentó muy impresionada Kasumi, dejando desconcertados a los dos— ¡Después quiero que me enseñes más, Miroku!
—Será un honor complacer sus deseos, mi hermosa dama —aceptó, nuevamente de forma descarada.
—¡Te dije que dejaras a mi amiga en paz! —volvió a gritarle furiosa— Aqua… No, Kasumi. Sana a Sakura y Haruka, por favor.
—No tienes por qué pedírmelo —le asintió con seguridad Aqua, formando un campo de energía el cual cubría todo alrededor—. Veo que lograron desestabilizar el poder de Arades. Lo mejor es usar un campo de purificación para evitar un nuevo bloqueo.
—¿No dijiste que podría bloquear a cualquier ser más poderoso que ella? —le preguntó muy extrañado Miroku.
—¡¿Insinúas que la princesa loca es más poderosa que yo?! —formó dos esferas de energía en sus manos, y se las lanzó a Sakura y Haruka—. Creo que me subestimas —estiró sus brazos, y comenzó a sanar a las dos jóvenes—. Ya se lo había mencionado a los demás, si libero todo mi poder real, podría destruir toda la dimensión. No lo haré jamás, y menos ahora que por fin me aceptaron como su amiga.
—Kasumi… —Serena parecía muy sorprendida por aquellas palabras, y con mucha vergüenza se le acercó, y se paró a sus espaldas—. Lamento mucho haberme comportado como una cretina celosa y vengativa.
—No te culpo —le negó de palabra Aqua con la misma vergüenza—. Se que nos portamos de la peor forma posible con ustedes, no deberíamos recibir el perdón de nadie. Me siento horrible por haberme dejado manipular.
—¿Crees que podamos empezar de nuevo? —le preguntó Serena con mucho miedo.
—Creo que Sakura diría, no es necesario comenzar de nuevo con nada, porque cargar el pasado de los amigos es la mejor parte de la amistad.
—¡Jejeje! Si es una frase cliché que diría —le asintió con nervios—. Gracias por esas palabras. ¿Cómo están? —ya le preguntó preocupada.
—Necesitaré la ayuda de los dos, por favor —les pidió Aqua muy seria—. Por suerte ya no están en peligro de muerte, pero sus lesiones son mucho peor de lo que creía. Tendré que recomponer huesos y músculos, regenerar los órganos internos… Será como torturarlas.
—¿No puedes evitar el sufrimiento? —le preguntó muy preocupado Miroku.
—Es mucho peor que el ataque que sufrió en Goldate —le negó Serena—. Considerando que pudo aguantar sin tener una previa preparación, esta vez la aplastó lo más cercano al poder de un dios siendo una chica común y corriente. Incluso a Dende le tomó mucho trabajo sanarla.
—Ya veo —volvió a observarlas, y continuó—. Lo que más quisiera es que no sufran de nuevo, pero si dejamos que sanen de forma natural, les tomaría más de un año de recuperación, y lo más seguro es que dependan de nosotros para incluso comer.
—Esto parece un deja vú —comentó muy molesta Serena, yendo a atender a Haruka—. ¡Trataremos de calmarlas! ¡Se que aguantarán esto, han pasado peores cosas que esta!
—Cuando quieras. Ánimo —le apoyó Miroku con entusiasmo, yendo a atender a Sakura.
—De acuerdo —suspiró, y comenzó—. Debe haber un equilibrio entre la recuperación y la sanación para evitar el sufrimiento lo más posible.
—¿Cuantas veces has hecho esto? —le preguntó Serena muy preocupada.
—Es mi primera vez, jamás había visto lesiones tan graves —le respondió con miedo.
—¿Entonces será nuestra primera vez? —le preguntó Miroku simulando tranquilidad, sin lograr camuflar su miedo.
—No sé en qué sentido lo preguntas —le comentó muy dudosa Serena.
—Lo será, y espero que sea la última. ¡Curación sagrada!
La recuperación de ambas jóvenes había comenzado. Se notaba que las heridas externas aún no sanaban, dando a entender que Kasumi quería priorizar las heridas internas. A medida que los segundos pasaban, se veía que sus cuerpos volvían de a poco a reconstruirse, a la par que la energía de ambas comenzaba a volver, hasta que el sentido volvió acompañado de un grito desgarrador.
—¡Por favor Tera, resiste! —le suplicó muy asustada Serena, mientras trataba de reducir su exagerado movimiento.
—¡No te puedes rendir ahora, Sakura! —comenzó a pedirle Miroku, quien tampoco dudó en reducirla— ¡Todo el mundo te está esperando!
—¡Amigas, lo siento mucho! —les pidió llorando del sufrimiento— ¡Prometo que cuando esto termine, las invitaré de compras!
—Kasumi… —tanto Serena como Miroku vieron con mucha sorpresa el triste rostro de Kasumi, quien lloraba sin consuelo.
—Saben que lo haces por su bien. Sakura y Haruka confían ciegamente en ti —volvió a animarla Miroku.
—Ver sufrir a mis amigos es lo peor que pueda ver y sentir —comenzó a murmurar Kasumi—. Se muy bien que ellas confían en mí, y saben que este sufrimiento es necesario.
Pero de pronto, Sakura soltó un muy extraño gruñido, cosa que llamó la atención de los jóvenes. En cambio, Haruka no lograba resistir más el dolor.
—Sakura, ¿Que te sucede? —le preguntó muy preocupado Miroku, quien seguía reteniendo a la pelicastaña.
—¡Solo un poco más! —gritó con ánimos Serena.
Hasta que de pronto Sakura volvió a caer sin conocimiento, y Haruka se sentó de golpe, empujando con bastante violencia a Serena.
—¡Serena, ¿Estás bien?! —le preguntó muy asustada Kasumi.
—Tranquila, solo fue un pequeño golpe —con algo de dificultad se recompuso, y se vio amenazada por Haruka, agarrada con fuerza de la ropa.
—¡¿Qué haces aquí?! ¡Lo mejor será también matarte! —le amenazó furiosa Haruka.
—¡Haruka!
—¿Kasumi? —Haruka dejó caer pesadamente a Serena al suelo, vio a su amiga, tomó una expresión nostálgica, y se lanzó a abrazarla, llorando desconsoladamente— ¡Gracias amiga, pensé que moriría!
—Lo siento mucho, yo fui quién se descuidó —Kasumi la hizo dar vuelta, e hizo que observara a Serena y Miroku—. En realidad, ellos te salvaron. No podía transformarme, así que me ayudaron a salvarte.
—¿Te lavaron el cerebro? —muy molesta, Haruka se transformó en guerrera elemental— ¡Pagarán por lo que hicieron, malditos! ¡¿Cómo se atreven a mancillar…?!
—¡No me hicieron nada! —la interrumpió de golpe mientras le tapaba la boca con sus manos— Muy al contrario, fue Arades el que nos lavó el cerebro.
—¿De qué rayos hablas? —le preguntó muy extrañada a Kasumi, por lo que le contó todo lo que había sucedido en la batalla anterior— No puedo creer que nuestro señor Arades nos haya engañado.
—¿No te contó nada Axis?
—Solo me dijo que esa niñita, la que supuestamente debería estar muerta, es tu nueva amiga, y si le hacía algo, tu misma me matarías —pensó un poco sus palabras, y corrigió—. No, esa parte yo la agregué.
—Entonces deberías preguntarle personalmente —le comentó Serena, quien le entregó el teléfono de Kasumi.
—¿Hiciste una extensión de ella? —le preguntó muy sorprendida y más tranquila— Quiere decir que lo que me cuentan si es cierto.
—Haruka, tienes un mensaje sin leer de Phil y Sakura —le avisó Axis.
—¿Phil y Sakura? —de pronto, en el teléfono se abrió un video donde estaban los dos jóvenes con una pose de arrepentimiento— ¡Sato! ¡Saku!
—Hola Haruka. Espero que estés bien —le saludó el joven.
—No sabemos por dónde comenzar, así que seremos directos contigo, como siempre te gustaba que fuese. ¡Perdón por todo! ¡Te pido que nos perdones!
—Partimos sin explicarles nada, sin darles el beneficio de defensa —continuó muy apenado Phil—. Tú siempre fuiste sincera y directa con todos nosotros, y nosotros fuimos mezquinos.
—¡Te lo pido, si te reúnes con nuestros amigos, no los lastimes por nuestra culpa! —le suplicó Sakura— Nosotros pagaremos la injusticia que hicimos.
—Pese a que nos traicionaron, siempre los quise mucho y los seguiré queriendo. Son mis amigos…
—Ellos jamás nos traicionaron —le dijo Kasumi de forma nostálgica—. Sato y Saku siempre confiaron en nosotras. Ese reloj que porta Sakura es una mejora de Axis. Sato la creó para todos nosotros, y ahora puede hacer más cosas que antes.
—¿En verdad? —muy ansiosa, Haruka volvió a ver el video.
—¿Recuerdas la cita que tuvimos en el monte Coronet? ¿La promesa que me hiciste?
—Cambiar tu futuro y que tus mejores amigos también serían mis mejores amigos…
—No te pediré que cumplas esa promesa, pero si quiero pedirte que cuides a quienes quieren cuidarte y darte su amistad. En verdad quiero que tú misma lleves las riendas de tu vida, no te dejes llevar por lo que otros te dicen. Simplemente se tu misma, y confía en quienes quieren confiar en ti.
—El resto depende de lo que quieras juzgar por ti misma. Pese a todo, aceptaremos la decisión que tomes y la apoyaremos. Sabemos que eres la más leal amiga del mundo —terminó Sakura muy desanimada—. ¿Sabias que yo solo quiero que estén bien?
—Y por eso te daré un regalo muy personal —le respondió Phil—. En lo que veas este video, tómalo. Yo haré el resto.
—¡Por supuesto que sí, Sato! —le asintió con algo de rabia, arrebatándole el teléfono a Kasumi de un golpe y abrazarlo, justo en el momento que el video terminaba y se cerraba— No te amaba como Hikari o Sakura, pero tú compañía siempre me hizo sentir muy bien.
De pronto, un extraño haz de luz naranja rodeó a la joven, y al tiempo desapareció. Aquel fenómeno desconcertó a todos.
—Déjame ver —Serena le arrebató de un golpe el teléfono a Haruka, y lo comenzó a revisar—. ¿Qué prefieres? ¿Fuerza primigenia, o resistencia primigenia?
—¡¿Habilitó dos habilidades?! —Kasumi parecía muy impresionada por aquel hecho— Debió haberle costado mucho.
—Sato se esforzó por mi —Haruka miró a Serena y le asintió—. ¡Quiero darle una paliza a esa maldita!
—Necesitas tomar tu forma primigenia para habilitar ambas habilidades. Ten mucho cuidado por el alza de poder.
—¡Tú solo concéntrate en hacerme poderosa, Axis! ¡Yo me encargo del resto!
De pronto, el traje de guerrera elemental de Haruka cambió volviéndose más robusto. Parecía tan flexible como caucho, pero tan brillante y resistente como el diamante. El color naranjo pasó a un rojo profundo, como si la lava fluyera dentro del traje, y unos pequeños rubí recubrieron su pulsera terráquea.
—Me costó mucho trabajo encontrar esa pulsera. No la vuelvas a perder —le regañó Kasumi algo molesta.
—¡No fue mi culpa! —le respondió de forma aniñada Haruka, tomando una expresión seria— Me las pagarás, princesa loca.
Haruka desapareció frente a la vista del grupo, y apareció al acto frente a la princesa, reteniendo sin mayores problemas uno de sus rayos de energía.
—Tera… —la nombró con preocupación Marina, haciendo que las otras jóvenes levantaran la guardia nuevamente.
—Ya tendremos tiempo para hablar —dijo de forma directa la guerrera—. ¿Tantos problemas les ha causado esta idiota?
—Por mucho que nos hemos esforzado, no logramos darle la cara —le negó muy desconfiada Hikaru—. ¿Se supone que vienes a ayudarnos?
—¿Tú que crees? —le respondió Haruka con molestia— Curiosamente, no se puede empeorar más la situación.
—¡Maldita sea! —Emeraude se recompuso, y se levantó delante de las cuatro jóvenes— Te ves distinta, pero sigues siendo la misma molestia. ¿Viniste a que te mate?
—Tu voz me molesta mucho —y de pronto, una extraña formación rocosa muy afilada se levantó a los pies de la princesa, golpeándola con tanta fuerza, que terminó en el suelo rendida—. Reconozco mi error al intentar acercarme a ti sin estar transformada, pero eso no significa que te perdonaré por lastimar a alguien que no tenía nada que ver, y que solo llegó conmigo por la crueldad de otros —terminó, volteando a ver a Hikaru, Marina y Makoto, quienes se sentían muy identificadas con esas palabras—. Ya les dije que tendríamos mucho tiempo para hablar.
—¡Sabemos que cometimos un error al involucrar a Sakura en un tema tan sensible, más considerando su situación actual! —le respondió con rabia Marina.
—Independiente si sabían o no, ese error tuvo consecuencias —siguió Haruka muy seria—. Si ustedes van a cometer errores, también deben afrontar las consecuencias, no terceros. Eso no es afrontar un problema, eso es involucrar a otros por sus malas decisiones.
—Supongo que tú nunca has cometido errores, Tera —le desafió Makoto—. Y mucho menos has involucrado a otros.
—No intentes defender tus errores enrostrando los de los demás, eso habla mucho peor de ti como persona —volvió a comentar Haruka, al tiempo que miraba alrededor a los demás—. Por eso los humanos terminaron por aniquilarse a sí mismo, por jamás mirar sus propios errores.
—Hablas demasiado y no haces nada —de un solo impulso la princesa se recompuso, golpeando de forma directa a Haruka, haciéndola retroceder—. Por lo menos, si vas enmendar tus errores, ten la fuerza para hacerlo.
—¿Quien dijo que no tenía la fuerza? —le preguntó de forma prepotente Haruka, elevando su fuerza de un golpe— Sato y Saku tuvieron la fuerza y la voluntad de disculparse, aunque no tenían por qué hacerlo. Yo también tengo la voluntad y fuerza para enmendar el error de que me quitaras ese poder, el error de no proteger a una chica inocente y enamorada. El error de que hayas vuelto a la vida, maldita.
—Eso quisiera verlo.
Sin mediar ninguna palabra más, Tera y Emeraude se lanzaron a atacar con todas sus fuerzas. El nivel de las dos era tan alto, que hacía retumbar todo el ambiente.
—Veo que Haruka retomó la batalla —concluyó muy serio Miroku.
—¿Crees que sea buena idea ir? —les preguntó Kasumi algo insegura.
—No te preocupes por Sakura, ella está en perfectas condiciones —le respondió Serena muchísimo más tranquila— ¡No te demoraremos, le prometiste a mi hermanito que lo sanarías!
—Es verdad —dijo muy pensante la peli naranja—. Si Sakura despierta, que no se acerque al lugar de la batalla.
En ese momento, hubo un gran golpe en el suelo, el cual levantó una enorme montaña de tierra, la que se veía a la distancia.
—¡Si no la derrotan ahora, no habrá nada que salvar! —les dijo Miroku muy asustado.
—Imperdonable… —se escuchó de fondo— Lo que hiciste fue muy malo y cruel…
—¿Sakura? —los tres jóvenes voltearon a ver a la pelicastaña, y la vieron parada con su mirada oculta tras su cabello, y a Bulbasaur y Squirtle fuera de sus pokébolas.
—¿Cuándo salieron? —les preguntó muy extrañada Serena.
—Esto se siente muy extraño, chicas —comentó con cuidado Miroku.
—Es la forma prohibida de la sincronía —respondió muy preocupada Kasumi—. Se está dejando controlar por la voluntad de Bulbasaur y Squirtle.
—¿Perdió el control de la sincronía?
—No Miroku —le aclaró Serena—. Lo hizo a propósito.
—¿Pero por qué haría algo así?
—No es muy difícil llegar a esa respuesta, Kasumi —Serena se quedó mirando a Delphox y concluyó—. No es lo que piense yo, es lo que piense mi Pokémon. Mientras yo pensaba en mí misma, Delphox pensaba en cómo ayudarme. Aunque esté cometiendo muchos errores, ella siempre me apoyará. Sakura, muy al contrario, se preocupa tanto por los demás, que ella se pone en segundo plano. Lo que quieran Bulbasaur y Squirtle es más importante que lo que quiera ella.
—No volverás a lastimar a mi familia nunca más… —volvió a decir Sakura para salir corriendo del lugar en compañía de ambos Pokémon.
—Es broma que quiere ir a pelear —dijo muy desconcertado Miroku.
—Sakura no bromearía con algo así —le respondió Serena muy asustada—. ¡Sigámosla, no podemos dejarla sola!
Tera seguía peleando con muy amplia ventaja, su victoria se veía asegurada, y eso pensaban Marina, Hikaru y Makoto, pero la guerrera de la tierra no lo consideraba tan así. Algo no andaba bien.
—Eres mucho más débil de lo que imaginaba —comentó muy enojada Haruka—. Se que no puedes llegar a mi nivel, pero al menos deberías darme pelea. Solo te has dedicado a defenderte.
—¡No dejes que contraataque! —le gritó Marina— ¡No sabemos de lo que puede ser capaz!
—Si sigue defendiéndose, no podré darle el golpe de gracia —comenzó a explicarle Haruka—. En Hoenn, si se hubiesen dedicado a defenderse en lugar de atacar, hubiese sido más difícil ganarles.
—Ahora que lo mencionas, el Pikachu de Phil solo se dedicó a defenderse, jamás te atacó —agregó muy pensante Hikaru—. Era como si no quisiera pelear contigo.
—¿Eh? —Haruka volteó a ver a Hikaru, y comenzó a analizar la situación, poniéndose muy triste— En verdad siempre quisieron cuidarnos…
—¡Jamás fueron nuestros enemigos, todas estas personas tienen buenas intenciones con todos! —se escuchó gritar de Kasumi, al tiempo que aparecía con Miroku y Serena— Arades nos engañó.
—¿Cómo puedes estar tan segura, Kasumi? —le preguntó cómo si presintiera la respuesta.
—La sincronía empática —le respondió con seguridad—. Aquellos Pokémon pelearon hasta el final por su propia voluntad, y ellos confiaron su voluntad a todos nosotros creyendo en la victoria.
—¡Es imposible! —le negó muy molesta Haruka— ¡No existe ningún humano que tenga esa clase de sentimientos como para realizar la sincronía!
—No en nuestra época, amiga querida —terminó Kasumi, al tiempo que aparecieron Bulbasaur y Squirtle al contraataque—. Detesto la situación, pero espero que Sakura que convenza.
—¿Sakura?
Desde el aire, Bulbasaur y Squirtle atacaron con su rayo solar y hidrobomba respectivamente dando directamente en la princesa, provocando tal impacto que salió disparada al cielo, muy débil.
—Imposible… —fue todo lo que pudo decir Haruka, quedando con la boca tan abierta, que parecía desencajada, mientras miraba con ojos de incredulidad— ¿Que sucede aquí?
—¡¿De donde rayos salieron ustedes?! —Emeraude elevó de golpe su energía, y una especie de espíritu la rodeó— ¡¿Creían que solo ustedes tenían sorpresas?!
—El mashin de la princesa… —susurró aterrada Hikaru.
—El poder de la princesa llegó al límite que puede aguantar la dimensión. Tengan precaución —les avisó Axis.
—¡Es imposible, ese poder tenía un sistema de protección en caso de traición! —le gritó Haruka aún más confundida, percatándose de algo— La trampa no era contra ellos, era contra nosotras.
De pronto, con sus dobles espadas, Sakura apareció para atacar repetitivamente a la princesa, mientras Bulbasaur continuaba atacando con unas hojas navaja muchísimo más poderosas que de costumbre, y Squirtle con su cabezazo igual de poderoso.
—Los tres pelean como si fuesen uno solo…
—Es el verdadero poder de la sincronía empática, Tera —le comentó Iris muy seria.
—¡Un fantasma! —muy aterrada, la pelicastaña saltó hacia atrás— ¿No estabas...? —volvió a voltear a mirar, y se percató que Kasumi estaba sanando a todos— No era a ustedes a quienes debíamos eliminar, sino a ese bastardo de Arades…
—Siempre fue así, Tera —le asintió Iris—. Ha sido así siempre, desde que todo comenzó.
—Le hice una promesa a Sato, y mi deseo es cumplirla —completamente furiosa, Haruka elevó su poder hasta donde podía permitírselo mientras expulsaba un aura rojiza, y se lanzó con extrema violencia contra la princesa—. ¡Pagarán por sus mentiras!
—¡¿Tú otra vez?! —ni tiempo de reacción le dio a Emeraude, cuando se vio estrellada contra el suelo— ¿Que sucede? Soy mucho más poderosa que esas basuras, y no puedo contra ellos.
—Han hecho lo que han querido, y no puedo seguir permitiéndolo —comenzó a decir Sakura, notándose muy molesta—. No sólo lastimaste a mi familia y mis amigos —elevó su mirada, y mostró una expresión de odio y venganza incontrolable— ¡Te atreviste a lastimar a mi novio, maldita! ¡Bulbasaur, Squirtle, Haruka, ataquen con lo mejor que tengan!
—Increíble, el poder de Sakura, Bulbasaur y Squirtle están al tope del que puede aguantar la dimensión, lo pueden resistir sin problemas, y es como si fuese cinco veces la suma de sus tres fuerzas —pensó impresionada Haruka—. Con excepción de nosotras, se suponía que no existía nadie que pudiese lograr algo así, salvo alguien que tuviese un corazón fuerte y bondadoso… —sonrió de felicidad, y gritó— ¡Lo que tú quieras, amiga! ¡Joya de luz! ¡Chicos, con todo!
Por un momento, Haruka tuvo un extraño sentimiento, el cual no solo le dio más valor, sino más poder. Fue tal el entusiasmo, que añadió aún más fuerza y entusiasmo al ataque. El blanco era Emeraude, pero por alguna razón el ataque pasó por un lado de ella.
—¿A qué se supone que apuntan?
—A quienes van a acabar contigo, pilar defectuoso —Sakura guardó sus espadas, y esperó pacientemente el ataque hasta recibirlo con su escudo— ¡Contraataque! —y con el doble de poder y velocidad, el ataque dio de lleno en la princesa, mandándola directo contra Marina, Hikaru y Makoto— ¡Mis amigas comenzaron, y lo terminarán!
—¡Maldita seas!
—¡Desaparece! —Makoto con su trueno supremo, Hikaru usando una poderosa tormenta de fuego, y Marina creando una gigantesca estrella de fuego, atacaron con todas sus energías, terminando finalmente con la princesa… o eso parecía.
—¡No canten victoria tan rápido, insolentes! —se escuchó de fondo la voz de la princesa, mientras la energía de Arades se mostraba ante todos.
—¿Quien dijo que ese era el golpe final? —de pronto, una flecha envuelta en un aura pura golpeó la energía de Arades, separándola del alma de la princesa— Nosotros no juzgaremos tus pecados. ¡Takeru, es todo tuyo!
—¡Gracias, Kagome! ¡Terminemos con esto! —Takeru tomó su digivice, y provocó que Patamon volviese a transformarse en Holyangemon— ¡Holyangemon, todo tuyo!
—Princesa Emeraude, pagarás por todos tus pecados en el otro mundo. ¡La puerta del destino! —el Digimon usó su espada Excalibur para crear un portal, y este comenzó a absorber a la princesa.
—¿La puerta del destino? —pero Kasumi y Haruka parecían muy curiosas.
—Tras ese portal, todos los seres malignos son juzgados por sus pecados —les respondió el Digimon—. Se que sus acciones del pasado fue su sacrificio por los demás, pero su egoísmo puso en peligro a muchos seres vivos.
—¡No quiero volver a ese lugar! —pero la princesa seguía esmerada en continuar, queriendo volver a apoderarse de aquella energía.
—¡No te lo permitiré! —y actuando más rápido que la princesa, Marina corrió a tomar la energía de Arades, y se la lanzó con todas sus energías donde Kasumi, quien terminaba de sanar a Paul— ¡Paul, termina rápido con esta pesadilla!
—¡No me des órdenes! —y obedeciendo, Paul alcanzó a tomar la energía al tiempo que se transformó en guerrero sagrado.
—¡Agujero negro! —todos muy extrañados miraron al cielo, avistando a Miroku sobre el Dragonite de Iris a un lado de Holyangemon, quien liberó una extraña energía que absorbía todo lo que estaba a su alrededor, sin excepción— ¡Sujétense de lo que sea!
—¡Podrías habernos avisado, idiota! —le gritó furiosa Makoto.
—¡Haruka, formación de protección!
—¡De acuerdo, Kasumi!
Ambas guerreras elementales hicieron extraños movimientos con sus manos, y unas extrañas protuberancias de roca atraparon los pies de todos, al tiempo que un extraño lazo de agua agarró a todos por la cintura, ayudando a mantener a salvo a todos.
—¡Aún no me he rendido! —pero aún envuelta en la ira, la princesa no cedía por nada.
—¡Lárgate de aquí, presumida! —y coordinadas hasta en sus palabras, Kasumi y Haruka se pusieron bajo la princesa, y con lo que parecía telequinesis, le dieron el último empujón.
Completamente superada por las guerreras elementales, y sin la misma fuerza de antes, la princesa cruzó aquel portal a la fuerza, al tiempo que Miroku dejaba de absorber su alrededor con su agujero negro. El portal desapareció, y el silencio reinó por unos segundos; aún quedaba algo más.
Sakura pisó con seguridad el suelo, mientras sus espadas y escudo desaparecían. Volteó a ver a Marina, Hikaru y Makoto con una expresión de molestia tal, que aterró al trío.
—¡Liberación! —gritó rápidamente Kasumi— ¡Tú también!
—Eh… ¡Liberación! —sin entender mucho, Haruka simplemente obedeció— ¿Que sucede?
—Los efectos por usar su forma berserker —le respondió muy seria—. Podría actuar de cualquier forma, así que ten cuidado.
—¡¿La están dejando hacer algo así?! —le preguntó espantada.
—Es ella quien lo quiere hacer, y no tenemos derecho a negárselo. Solo podemos apoyarla —en eso, notó como miraba a ambas con mucha molestia.
—Siento su sed de venganza —comentó muy preocupada la pelicastaña, al tiempo que levantaba la guardia.
—Si ataca, solo retenla. No la lastimes.
—De todos modos, no podría. No es su culpa.
Vieron como Sakura volteó a mirar a Kagome y Paul, y se quedó en esa posición.
—No podría culparla si me lastima —le comentó Kagome a Paul muy tranquila—. Es mi amiga, y le dije cosas horribles.
—¿Confías en Sakura? —le preguntó Paul igual de tranquilo.
—Ciegamente. Mi duda es conmigo misma.
Sakura dio un paso, y después otro, y comenzó a caminar lentamente hacia los dos jóvenes, provocando el desesperado grito de los demás para que se detenga. Cuando estuvo frente a los dos, se detuvo, estiró su mano derecha a la energía, y sin tocarla la purificó y deshizo.
—Ya veo… —dijo con voz calma, finalmente— Así que también puedo con esto.
—¿Cómo lo hiciste? —le preguntó muy sorprendido Paul.
—Así es como se siente —continuó Sakura, ignorando completamente la pregunta—. Así se siente sentir esto.
—Sakura… —Kagome pronunció su nombre, pero calló cuando su amiga cayó arrodillada al suelo.
—Paul, ¿Por qué arriesgaste tu vida por mí? —le preguntó entre el llanto.
—Es cierto que prometí protegerte… —le respondió con miedo—. Lo siento, pero por una vez en mi vida quiero ser sincero con alguien.
—¿Eh? —era como si Sakura lo presintiera, su corazón comenzó a acelerar sus palpitaciones, y los nervios la estaban devorando.
—Sakura… ¡Sakura, tú me gustas mucho! —le gritó desesperado— Cuando te vi caer por ese barranco, quise lanzarme por ti. No quería una vida sin ti, y morir contigo hubiese sido lo más reconfortante en esos momentos.
—Hizo de chivo expiatorio para pelear, usó la sinergia afectiva sabiendo los peligros, y aún con heridas graves, continuó y no se detuvo —agregó con mucho orgullo Kagome.
—Amiga, perdóname por ser tan egoísta —le pidió con miedo.
—No estás siendo egoísta, simplemente estás pensando en tu felicidad —le comentó más tranquila—. Perdóname por esas palabras tan duras.
—¡Haruka! —ante el grito de Sakura, la pelicastaña se le acercó.
—¿Sucede algo?
—Me preguntaste que es lo que más amo de mi —aquella pregunta la desconcertó mucho—. Lo que más amo de mí, es que soy tan poderosa, que puedo proteger a mi familia, mis amigos, a todos los seres vivos —vio a los ojos a Paul—, y puedo proteger a mi Paul —lo besó con mucha paz interna, y lo abrazó—. No pienso dejarte solo nunca más.
Estás historia continuará…
