Percy Jackson y Naruto no me pertenecen, Percy Jackson pertenece a Rick Riordan y Naruto a Masashi Kishimoto.
Capítulo veinte: Una nueva aliada.
Después de que paramos en Florida le dije a Clarisse que se llevara el vellocino al campamento, comprendí a que se refería su profecía cuando me lo dijo, en cuando ella se fue para tomar un avión no tardó mucho para que unos hombres de Luke nos rodearan y nos metieran en la princesa Andrómeda, see lindo, como sea, la cosa es que ahora Luke estaba frente a nosotros y yo tenía la curiosa necesidad de voltear a ver cómo estaba Annabeth pero no lo hice.
- Has mejorado un poco con la espada - me dijo Luke - pero no es suficiente para vencerme.
Luke parecía querer que eso lo tomara muy en cuenta, no entendía porqué.
POV. Luke
Ahora estaba frente a Percy, aún le faltaba para vencerme, él era bueno con la espada, pero no era suficiente, quería que le quedara eso bien en claro para poder vencerme.
- ¿Dónde esta el vellocino? - les volví a preguntar.
- Nosotros no lo tenemos - me dijo Percy mirándome fijamente.
- Así que se se la dieron a Clarisse - dije algo asombrado - no creí que le confiarás algo así.
- Luke, por favor, no hagas esto - me dijo Annabeth, voltee a verla, me alegraba que estuviera bien.
- Annabeth, únete a mí - le dije.
Ella puso los ojos de asombro.
- Por supuesto que no - me dijo - lo que haces esta mal, vuelve con nosotros.
Como deseaba hacer eso, volver al campamento y disfrutar una vida junto a Quiron y los campistas, pero eso ya no podría ser, Cronos destruiría sin piedad a mis seres queridos, de eso estaba muy seguro.
- ¿Te das cuenta Annabeth de que estas viajando con un cíclope, el monstruo que mató a Thalia?
Ella de nuevo me miró sorprendida, luego volteó a ver al cíclope para mirarme nuevamente, odie tener que hacerle recordar algo así.
- Tyson es diferente - me dijo con la mirada decidida - nos ha ayudado mucho.
Alcé una ceja.
- ¿En verdad con...
- Bueno Luke ya basta de charla - interrumpió Percy - dime, ¿tú envenenaste al árbol de Thalia?
Mi atención volvió a él.
- ¿Para qué quieres saber eso? - le pregunté.
- Quiero saber, Quiron fue culpado por eso - respondió.
- Creo que ese viejo centauro ya tenía sus años ahí.
- Dime lo que hiciste en el CAMPAMENTO MESTIZO - por alguna razón lo último lo dijo más alto.
- De acuerdo - le dije, le contaria la verdad, quizás así Quiron podría regresar.
- Yo fui quién envenenó al árbol - les dije - en verdad que fue fácil, la guardia ahí es muy pobre, pero como sea, el veneno que usé proviene de lo más profundo del tártaro.
Oí una exclamación colectiva de sorpresa detrás de mí, así que voltee, para mi sospresa, Percy había creado un mensaje iris sin que me diera cuenta y ahora todos los campistas nos veian, incluidos Dioniso quien suspiró.
- Bueno, supongo que tendré que llamar de vuelta a Quiron - dijo - bueno, a decir verdad ya extraño nuestros juegos.
Inmediatamente fui a desaser el mensaje iris, Percy era sorprendente, debió de hacerlo cuando me voltee a ver a Annabeth.
- Ahora ya todos saben la verdad - me dijo Percy sonriendo.
- Al parecer si - dije acercandome a él como si nada - pero eso no los salvará de su final.
- Luke, ¡ya basta! - gritó Annabeth - ¡detente!
De un momento a otro Percy me barrió los pies y se lanzó a mí, yo tenía la ventaja al no estar amarrado así que fue algo fácil detenerlo.
- Rindete ya Jackson - le dije.
- No te saldrás con la tuya - me dijo.
De pronto, muchos de los monstruos entraron corriendo.
- ¿Qué pasa? - pregunté.
- Una essssstampida de centaurossssss - dijo una dracaenae.
La miré sin comprensión y entonces, muchos centauros entraron corriendo, pude ver que los lideraba Quiron.
- ¡Hombres poni! - dijo el cíclope.
- ¡Encárguense de ellos! - grité para no quedarme ahí nomás.
Quiron subió a Percy a su espalda y lo mismo hicieron otros tres con Annabeth, Grover y Tyson para luego largarse mientras un grupo de monstruos los perseguía, debía reconocer que Percy había sido muy ingenioso.
POV. Orochimaru
Al fin todo había comenzado, mis hombres estaban "atacando" a la aldea de la hoja, y ahora estaba frente a mi antiguo sensei.
- Orochimaru detente - me dijo Sarutobi.
El viejo ya estaba cansado de nuestro enfrentamiento y ahora se encontraba encerrado en un justu del primer hokague.
- Lo siento sensei - le dije - pero no puedo.
Pasó unos momentos y de pronto hizo algo que no conocía pero consiguió desaserse de ellos, no entendía nada, me acerqué a él.
- ¿Qué haz hecho? - le pregunté.
- Es el justu del cuarto hokage - respondió, así que era el mismo con el que había sellado el zorro de nueve colas en su hijo - y ahora te toca a ti.
Con rapidez me tomó y una especie de alma comenzó a salir de mi, comenzaba con mis manos, la sensación era horrible, de inmediato traté de detenerlo.
- Sensei, detente - le dije.
- ¿Ahora me llamas así? - preguntó.
- ¿Vas a desaserte de mi? - pregunté sonriedo tristemente.
- Hace mucho que debi hacerlo.
- Entonces tienes que saber esto - le dije - la organización Akatsuki llegará aqui a buscar al jinchuriki del kyubi, de hecho, Itachi se dirije hacia acá.
Hiruzen dejó de jalar.
- ¿Akatsuki? - preguntó - ¿y por qué me dices esto?, debe ser una trampa.
- No lo es - le dije - yo los investigo.
Le dije mi plan de atacar a la aldea y luego retirarnos, lo cual no era fácil cuando estaban a punto de sacarte algo parecido a un alma, cuando al fin terminé, pasó un momento de silencio, Hiruzen me miraba a los ojos.
- Voy a creerte Orochimaru - me dijo para mi sorpresa - veo en tus ojos que dices la verdad, pero ahora, debes terminar conmigo.
Eso me dejó más sorprendido.
- Si no lo haces, no creeran nada.
- Pero…
- Además ya no me queda mucho tiempo - me dijo viendo para arriba, viendo al shinigami al que ahora podía ver yo también.
Antes de que pudiera decir algo, él me selló las manos e instintivamente saqué mi esada de la boca clavandola en él, mi antiguo sensei cayó frente a mi con una sonrisa.
La barrera que habían creado se cayó y mis hombres me sacaron de ahí, estaba algo conmocionado, sacudi la cabeza, si seguía asi mis hombres se extrañarian y me verían como débil, se suponía que ese era el plan, al voltear a un lado vi a una shinobi.
- Acerquenme a ella - ordené.
La shinobi se puso en guardia lo cuál me hizo sonreir.
- ¿En verdad piensas que puedes contra mi? - le pregunté.
Ella templaba un poco, como muchos lo hacían cuando estaban frente a mí.
- Ven conmigo - le dije, veía potencial en ella, tan solo había que entrenarla bien - muchos piensan que solo eres un estorbo, hasta tú misma, pero eso no es cierto, yo veo potencial en ti - ella poco a poco fue bajando las manos - ya no tendras que soportar el menosprecio ni la indiferencia que incluso te da el chico al que quieres.
Continuara...
