Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Queda muy poco para que esta historia termine, y este capítulo es la linea que separa el desarrollo y el final. No es el final del arco, pero cuando lean lo entenderán. No se si los tres capítulos anteriores les gustó o no, pero si estoy seguro que no habrán mas escenas lemon, ergo, o como quieran decirle. Lo que si, las escenas de batallas continuarán, pero al mismo detalle con que comencé esta historia, y las últimas preguntas serán respondidas.

Hasta la próxima semana y disfruten el capítulo!


...


Parecía un día como cualquier otro en la ciudad. La gente seguía su rutina diaria: ir a trabajar, a estudiar, de compras. Una vida demasiado normal.

Entre las calles y pasajes, donde no transitaba mucha gente, un chico y dos jóvenes aparecieron de la nada.

Y bueno, creo que esta es la última dimensión por visitar —comentó muy curiosa la joven de cabellos celestes.

¿Estás seguro que terminamos en el lugar correcto, Ash Ketchum? —ahora le preguntó de reojo la chica de cabellos rosados.

Se dónde terminamos… al menos —comentó algo nervioso el chico peli azabache— ¡Vengan por aquí, Sakura, Ami!

¿Estás seguro? —volvió a preguntarle muy insegura Sakura.

¡Por supuesto! —le respondió con entusiasmo— ¡Mi instinto dice que es por aquí!

Confiamos en tu palabra —intentó apoyarlo Ami, muy insegura.

Y con mucha confianza, Ash guio a las chicas por la ciudad. Y después de una hora, gracias al gran sentido de orientación de Ash…

¡¿Por qué estamos en un estacionamiento?! —le gritó furiosa Sakura, golpeando con fuerza la cabeza de Ash.

¿Viajar por cuatro regiones? Seguro que tú no usabas el mapa —dijo de forma sospechosa Ami.

¡Brock, donde estás cuando más te necesito! —gritó desesperado el joven.

Salgamos de aquí. No queremos meternos en problemas —les comentó Ami, mirando por donde entraron.

Y no tenemos dinero para comprar un mapa del lugar —agregó desilusionada Sakura—. ¡Esto es una pesadilla!

Y una vez que salieron del estacionamiento, dieron con lo que parecía el centro de la ciudad.

¿Tan rápido olvidas los lugares que visitas? —Sakura le cuestionó de forma dudosa a Ash.

¡¿Insinúas que tengo pésima orientación?! —le gritó furioso Ash.

No es mala, pero deja mucho que desear —le apoyó Ami, también comenzando a dudar de la inteligencia de Ash.

Que amigas… —y algo molesto, comenzó a adelantar unos pasos hasta toparse con algo que le llamó la atención— Esos chicos… —algo extrañadas, Ami y Sakura se le quedaron mirando— ¡Esos chicos usan el mismo uniforme de Sakura!

Es verdad —le apoyó Ami.

¿Crees que la conozcan?

No lo sé, Sakura —y queriendo despejar sus dudas, Ash se acercó a los tres jóvenes.

Una de las chicas llevaba su cabello suelo cortado hasta la nuca y unos anteojos, la segunda chica llevaba su cabello trenzado, y el joven de cabello azabache, parecía tener unos ojos algo pequeños.

¡Disculpen! —les llamó algo apurado Ash hasta llegar con ellos, llamando la atención del trío desconocido.

¿Te podemos ayudar en algo? —le preguntó la joven de trenzas.

Disculpen la insolencia de nuestro amigo —les pidió avergonzada Ami—. Mi nombre en Ami Mizuno, y quienes me acompañan mis amigos, Sakura Haruno y Ash Ketchum —ante tal presentación, los tres desconocidos murmuraron entre ellos, y volvieron su atención—. ¡No queremos pedirles dinero ni venderles nada! ¡Estamos perdidos y queremos saber si conocen a alguien que buscamos!

Lleva el mismo uniforme que ustedes —les aclaró Sakura igual de nerviosa que Ami.

Buscamos la casa de Sakura Kinomoto. Necesitamos ir a su casa —les dijo muy ansioso Ash, provocando una sonrisa cómplice de los tres —. ¿Eh?

Eres como nos contaron —ante aquellas palabras, los chicos quedaron desconcertados—. Mi nombre es Chiharu Mihara.

Es un gusto. Mi nombre es Naoko Yanagisawa.

Y el mío Takashi Yamazaki. Para tu suerte, somos amigos de Sakura Kinomoto.

Que coincidencia… —comentó de forma suspicaz Ami.

¡Da lo mismo, dejamos de estar perdidos! —gritó desesperada Sakura.

¿Cómo es eso que era como les contaron? —les preguntó Ash muy confundido— ¿Cómo me conocen?

En el camino les contaremos —le respondió Chiharu de forma sospechosa, continuando el camino que llevaban.

Los tres desconocidos retomaron su camino con mucha tranquilidad, mientras Ami y Sakura miraban de forma sospechosa al trío.

Esto es muy extraño —le comentó muy seria Ami a Sakura.

¿Cómo rayos unos desconocidos ya conocían a Ash, y coincidentemente nos encuentran en este punto?

Lo mejor será rechazar su ayuda. No sabemos si son en verdad amigos de Kinomoto o son aliados de Arades.

¡Chicas, si no se apuran las dejaremos atrás! —les gritó Ash quien ya estaba con los supuestos amigos de Sakura.

¡Ese idiota! —gritaron en sus mentes las chicas completamente furiosas, camuflando sus sentimientos con una sonrisa, asintiendo.

Básicamente, esa era la duda de Ami y Sakura. ¿Eran amigos o enemigos? Lamentablemente, el exceso de confianza de Ash no les dio tiempo de analizar nada.

Si se preguntan cómo sabíamos que los encontraríamos aquí, fue porque nos mandaron —les contestó Naoko.

¿Quién les contó? —les preguntó Ami.

¿Fue Eriol Hiragizawa? —les preguntó Ash de forma instintiva.

Acertaste y fallaste a la vez —le respondió Chiharu con entusiasmo.

¡No quiero juegos de palabras! —les advirtió Sakura muy molesta— Sean claros.

Te sorprendería si te digo que es la respuesta correcta —ahora le respondió Yamazaki con seguridad, al tiempo que se metían por un pasaje oscuro.

¿Por qué tomamos este camino? —les preguntó Ami muy extrañada.

Porque es el camino más rápido a sus respuestas —le respondió Naoko muy tranquila.

Ash, esto es muy sospechoso —le advirtió Sakura muy preocupada.

Son los amigos de Sakura. No hay nada de qué preocuparse, chicas —les respondió Ash con mucha seguridad.

Eres demasiado confiado —le regañó Ami algo molesta, provocando las risas del trío—. ¿Qué es tan gracioso?

Lo protegen como si fuese su hijo —les comentó entre risillas Chiharu.

Tranquilas, nadie se los va a comer —les dijo Naoko con la misma gracia.

Y después de aquellas palabras, los amigos de Sakura continuaron caminando. Ash los siguió sin mayores cuestionamientos, mientras a regañadientes, Ami y Sakura sin más opciones, siguieron al joven entrenador.

Parecía un camino muy misterioso, y muy curioso para el hecho de que podía llegar cualquier persona. Y después de unos metros, los jóvenes se detuvieron frente a una extraña vivienda.

¿Qué es este lugar? —les preguntó Ami muy extrañada.

¡Señorita Yüko! —gritaron en coro los tres jóvenes.

¿Yüko? —Ash, Ami y Sakura se vieron muy extrañados.

¿Ella fue quien nos mandó a llamar? —les preguntó Ami con algo de sospecha.

No jovencita —de pronto, una joven alta, cabello largo azabache y ojos rojos, apareció de aquella vivienda—. Bienvenidos a mi pequeño negocio. Por favor, pasen todos.

Si usted no nos llamó, ¿entonces que quiere de nosotros? —preguntó Sakura muy desafiante, subiendo la guardia al igual que Ami.

La pregunta debería ser al revés —le respondió Yüko de forma muy misteriosa—. Seguramente, adentro encontrarán lo que buscan.

¿Nosotros encontrar algo? —le preguntó Ash muy curioso.

Todos tenemos algo que ocultar, incluso Sakura a nosotros, y nosotros a ella —le respondió Naoko con el mismo tono misterioso.

Recuerdo que lo de las cartas era algo que solo sabían Tomoyo y Shaoran —comentó Ash de forma ocurrente y despreocupada.

Todos lo sabíamos, pero no creo que sea aquí afuera el mejor lugar para hablarlo —le contestó de una forma más descarada Yamazaki.

Muy extrañados, Ash, Ami y Sakura siguieron a Yüko y los amigos de Sakura al interior de la tienda. Adentro parecía haber algunos artilugios muy extraños, y otros de procedencia más mundana.

Que artículos mas interesantes —comentó muy sorprendida Sakura—. ¿Es alguna especie de casa de empeño?

Es una forma muy simple de llamarlo, pero podría decirse que tal vez —le respondió Yüko muy tranquila—. Muchos objetos de distintas épocas y dimensiones terminan conmigo, o porque vienen a vendérmelas, o simplemente las he encontrado. Pero hay otras que han terminado conmigo de la forma mas extraña y curiosa conmigo.

Eso significa que ustedes no solo son amigos de Sakura, también son sus asistentes —comentó Ash de forma suspicaz.

En realidad, cada cierto tiempo venimos a este lugar para aprender cosas nuevas —le comentó Yamazaki con entusiasmo—. Pregúntame de lo que quieras.

Veamos… —ante la proposición, Ash se puso a mirar todos los artículos.

Por favor Ash, no vayas a romper nada —le suplicó algo asustada Ami, para volver la atención al grupo—. Sabemos que Sakura no quería que nadie supiera nada, fue muy cautelosa con su vida.

Sakura es muy mala mintiendo —le respondió Chiharu de forma burlesca—. Pero preferimos guardar el secreto que ya sabíamos todo.

¿Por qué hicieron algo así? —les preguntó Sakura muy extrañada— No hubiese estado tan estresada ocultando aquella vida.

Porque Sakura se sentía menos presionada sabiendo que nosotros no sabíamos nada —le respondió Naoko—. Siempre hizo lo que pudo para que no supiéramos nada. Como se dieron cuenta, tan cautelosa nunca lo fue.

Por ahí dicen, los secretos mejor ocultos, son los que están a la vista del mundo —agregó de forma ocurrente Yüko—. ¿Cuál es el mejor lugar para ocultar tu vida secreta?

Que todo el mundo la conozca, hasta cierto punto —le respondió Ami muy pensante—. Creo entender a qué quiere llegar.

¡Miren esto, chicas! —gritó Ash de golpe, llegando con un extraño reloj en sus manos, el cual era plateado, tenia manecillas azules, y su fondo era negro— ¿No les parece curioso?

¿Sabían que esos antiguos relojes funcionaban con un mecanismo ya obsoleto en la actualidad? —ante las palabras de Yamazaki, todos le prestaron atención— Como no existían las baterías, se ponían hormigas para su funcionamiento. Lamentablemente, como había que alimentarlas, se hacia muy caro tenerlos, así que después fueron adaptados para que las manecillas las empujara el viento…

No puedes estar hablando en serio… —comentaron de reojo Ami y Sakura, notando de inmediato la descarada mentira.

¡¿En verdad?! —gritó muy sorprendido un muy ingenuo Ash, prestándole toda su atención a Yamazaki y su mentira, y dejando a sus amigas atónitas— ¡Increíble!

Por supuesto, mi estimado Ash —continuó Naoko, mirando triunfante a Yamazaki—. Imagina cuando no había viento, tenían que contar los segundos con piedras para no perderse.

Debió ser muy complicado para ellos ver la hora de esa forma.

¡Suficiente los dos! —les regañó Chiharu, dejando desconcertado a Ash.

Eres un chico de buen corazón —le dijo de forma afable Yüko—. Si quieres, puede quedarte con ese reloj.

Lo siento mucho, pero no tengo dinero —le negó rápidamente Ash, devolviéndoselo.

Es un regalo. No te preocupes.

¿Está segura?

Esa es otra pregunta que tu mismo debe responderte —le respondió Yüko con el mismo tono misterioso—. ¿Qué es lo que sientes realmente por Sakura?

¡¿Eh?! —aquella pregunta descolocó completamente al joven.

Como amigos de Sakura, necesitamos una respuesta concreta de tu parte —le dijo algo rígido Yamazaki.

¿Eres consciente de todo lo que sufrió Sakura por el repentino corte y término con Li Shaoran? —ahora le preguntó Naoko con la misma seriedad.

¡Yo la amo muchísimo! —les respondió Ash con seguridad.

¿Y que es lo que mas quieres de nuestra amiga? —le preguntó Chiharu igual de seria.

Solo quiero que nunca deje de sonreír…

Eso es algo que todos los conocidos de Sakura quieren, Ash —le comentó Yüko—. ¿Tienes alguna proyección con ella? ¿Qué pasaría si algo los separa? ¿Has pensado que, tal vez, haya mas personas que quieran verla feliz? ¿Serias capaz de sacrificar tu relación como tal por su felicidad?

Ash, ten cuidado con tu respuesta —le pidió Ami muy preocupada.

Sabes que después de lo que sucedió en la rueda de la fortuna, no han podido compartir nada —le continuó Sakura.

Prometimos que esto duraría hasta que nos digan basta —les respondió Ash con tranquilidad.

No me refería a eso, Ash —le interrumpió Yüko, dejando muy extrañado a Ash.

¿Qué sucedería si llega a enamorarse de alguno de tus amigos? —le preguntó Chiharu, dejando expectante al grupo por una respuesta.

Creo que me pondría muy celoso. Si eso pasara, le partiría la cara a ese sujeto —le respondió Ash muy molesto.

Es fácil imaginarte celoso, Ash Ketchum —comentó de reojo Sakura.

Ash, si te vas a poner en ese plano, haremos lo que sea para alejarte de nuestra amiga —dijo de forma desafiante Naoko.

Yo también lo haría, chicos —complementó sonriente el entrenador—. Se a la perfección que Sakura odia las peleas, no le gustan los conflictos… Detestaría que una persona violenta esté con ella. Así que, si lo considero desde ese punto de vista, me alejaría antes de cometer algún error del cual me arrepentiría de por vida. Su felicidad me es mas importante que cualquier otra cosa.

Una respuesta muy madura para un chico que cae en bromas con facilidad —comentó Yüko con tranquilidad, dejando muy intrigado a Ash—. Seguro ese reloj te hará pensar y ganar tiempo antes de cometer algún error. Guárdalo como un recordatorio.

Si me lo quiere regalar… —Ash hizo una reverencia, y casi gritó— ¡Muchas gracias! ¡Prometo cuidarlo!

Hiragizawa me contó todo —volvió a decir Yüko—. Recuerda que la familia es lo mas importante. Valórala con tu vida.

Por supuesto.


...


Capítulo 103: "Calma y transición. Una vuelta al inicio"

Amanecía en la ciudad de Tomoeda, el sol comenzaba a pegar sus primeros rayos, y Sakura dormía en su cama, después de tantos días, plácidamente. Vestía uno de sus pijamas rosados, camisa manga larga con botones, y pantalones largos. Se sentía y veía muy feliz, y no era para menos, ya que no visitaba su casa desde hace mucho.

—Que tiernos se ven los dos —comentó Kasumi muy sonrojada.

Parecía que habían pasado la noche en la residencia Kinomoto, ya que Paul estaba acompañándola, ahora dormido junto con la joven, abrazándola de forma celosa, siendo recibido con mucha felicidad.

—¡Tomoyo, por allá! —le indicó Haruka a la cabecera de la cama algo ansiosa, ambas con cámara en mano, filmándolos— ¡No podemos perder ningún perfil de tan tierno momento!

En cambio, las amigas de Sakura y Paul parecían haber entrado hace poco a la habitación de la pelicastaña. Ahí estaban Kasumi, Haruka, Mariah y Tomoyo fisgoneando la privacidad de los dos.

—¡Sakura siempre se ve tan hermosa cuando duerme! —comentó muy extasiada Tomoyo— ¡Y su valiente y aguerrido príncipe azul tampoco se ve nada de mal!

—Se me ocurre una bonita historia de amor —comentó Mariah con entusiasmo—. "La estudiante y el entrenador. Un amor tan fuerte como su ingenuidad".

—Solo no te excedas con el material para adultos —la atajó de forma estricta Haruka.

—No podría mancillar una relación tan ingenua y genuina —le respondió muy sonrojada Mariah.

—Se que no van a despertar hasta mañana, así que deberíamos irnos —les comentó preocupada Kasumi, mientras miraba su teléfono—. Los dos han estado peleando sin parar, arriesgando sus vidas en todo momento —miró a su alrededor—. Mariah tiene razón, tiene una visión rosa de la vida —y volvió su vista a Sakura y Paul—. Pero no tenemos derecho a negarle caprichos. Se lo merece.

—¿Dices que les demos privacidad? —le preguntó algo aniñada Haruka.

—Todos queremos privacidad —le regañó Kasumi algo molesta—. Además, Hiragizawa nos está esperando abajo.

—Es verdad —comentó de forma ocurrente Tomoyo, acomodando su cámara hacia los dos dormilones, y salir del cuarto—. Vámonos.

—Creo que está loca —susurró Mariah entre las chicas, recibiendo la afirmación de Kasumi y Haruka.

—¿Dijeron algo, chicas? —preguntó Tomoyo del otro lado de la puerta, provocando escalofríos en las chicas.

—¡Que ya nos vamos! —respondieron aterradas las tres, saliendo del cuarto en medio segundo.

—¿De que creen que nos vaya a hablar Eriol? —les preguntó Tomoyo apenas aparecieron las mironas.

—No lo sé. No se me ocurre nada —le respondió muy intrigada Mariah.

—Si es una de las tantas mitades de Clow Reed, significa que nos debe querer decir algo muy importante —dijo muy pensante Haruka, llevando su mano derecha a su mentón.

—Ahora que lo pienso, este fue el lugar donde Taiyō atacó por primera vez a Sakura —dijo Kasumi con arrepentimiento—. Debemos apresurarnos en encontrarla, no podemos permitir que cometa el mismo error que nosotras.

—Quien mas me preocupa es Hikari —dijo muy preocupada Mariah—. Aun no sabe todo lo que ha pasado.

—Siento que es de quien menos debemos preocuparnos —les comentó Tomoyo, comenzando a bajar las escaleras—. Lamento decírtelo Mariah, pero Hikari está enamorada hasta los pies de Phil. No sé si llamarlo traición, pasión, o simplemente impulso, pero sus sentimientos siempre estarán con su primer amor.

—Gracias por recordármelo —le agradeció muy molesta la afectada.

—Y después que vuelvan a reunirse una vez más, ¿Qué piensan hacer?

Cuando llegaron al primer piso, miraron a Eriol, quien las veía de forma misteriosa, sonriéndoles. Su pregunta las había paralizado, era como si jamás se hubiesen puesto a pensar en algo así.

—¿No se supone que irían a pelear contra Arades? —les preguntó Tomoyo muy preocupada—. Si algo les llegara a pasar, Sakura se pondría muy triste.

—Lo sabemos, Tomoyo —le respondió muy asustada Kasumi—. Por mucho que hayamos convivido con él, ni siquiera logramos imaginar su verdadero poder.

—Por favor, Palkia.

Y a los segundos del llamado de Eriol, aparecieron en la casa de Tomoyo, donde estaban Kaho Mizuki, Touya, Serena, Iris, Goku en un ya acostumbrado cuerpo de Pikachu, y Kerberos, Yue como Yukito, Spinel y Ruby como Nakuru.

—Supongo que el otro mocoso se quedó a dormir en mi cuarto, ¿cierto? —les preguntó Touya de forma amenazante, de nuevo aterrando a Kasumi, Haruka y Mariah.

—Sakura no podría estar en mejores manos que Paul, Touya —le respondió Tomoyo con tranquilidad.

—Sakura tiene un hermano demasiado celoso —comentó Kasumi entre las chicas.

—Sabes a que me refiero —le recalcó Touya.

—Creo saber que no se a que te refieres, pero se a que te refieres —le asintió Tomoyo muy tranquila.

—Lo peor es que hablan en código —comentó algo molesta Haruka.

—¿Hay algún problema, pequeñas? —les preguntó Kaho muy serena, poniendo muy nerviosas a las "intrusas".

—¡Perdón! —gritaron espantadas las tres.

—No pongas nerviosas a nuestras invitadas, Kaho —le pidió Eriol muy tranquilo.

—Discúlpame, Eriol —le pidió la pelirroja, ambos mirándose a los ojos de forma emotiva.

—¡¿No me digan que los dos son…?! —gritó espantada Mariah— ¡¿Cuántos años de diferencia se llevan?!

—Acompáñame por algo de comer, Kaho —le pidió a la fuerza Touya, llevándosela a las rastras.

—¡Ya era hora, estamos muertos de hambre! —gritó furiosa Iris— ¡Como todos los ricos, tacaños!

—Que vergüenza… —en cambio, Serena no hallaba donde esconderse.

—¡¿Alguna vez escuchaste que es el karma, mocosa?! —le gritó triunfante Kero, mofándose de la líder de gimnasio.

—También los acompañaré, Touya —se ofreció Yukito, queriendo alejarse de la trifulca.

—No puedo entender como puedes ser tan escandaloso, Kerberos —le negó rendido Spinel.

—¡Tu no te metas! —le devolvió furioso.

—¡Extrañaba las fiestas así de animadas! —celebró con entusiasmo Nakuru—. Creo que es el mejor momento para distendernos sobre lo que está sucediendo. ¿No lo crees, Eriol?

—La mas feliz por esta reunión, seria Sakura —intervino Tomoyo muy tranquila—. Mi mamá también estaba muy preocupada, pero comprendió la naturaleza y seriedad de la conversación y situación.

—Veo que el cariño que tu familia le tiene a Sakura es mas grande del que podía haber esperado —el comentario de Eriol dejó muy extrañado al grupo.

—Según tenemos entendido, Sonomi y Nadeshiko eran primas —comentó muy pensante Kasumi—. También tengo entendido que tuvieron algunos problemas familiares, pero no me corresponde hablar de ese tema.

—Te sugiero que no desvíes el tema con asuntos que no nos concierne —le pidió muy seria Iris, o al menos fingiendo.

—Veo que están muy bien informadas, señoritas —les dijo como cumplido Eriol.

—Usamos la misma información para saber absolutamente todo de ustedes —le asintió Haruka—. Axis fue el mejor invento que haya creado el papá de Kasumi.

—A propósito —intervino Serena—. ¿Dónde está Axis ahora mismo?

—Está en mi cuarto —le respondió Tomoyo muy seria—. Las actualizaciones que ha tenido tienen algunos errores no forzados —aquel comentario desanimó en gran medida a Kasumi, haciendo que Tomoyo corrigiera sus palabras—. No me refería a que no sepas programar, eres muy inteligente y sabes demasiado. Te felicito.

—¿Entonces que fallos encontraste? —volvió a preguntarle Serena.

—La cantidad de datos, entre la que ya tenía almacenada, más la información agregada que recolectamos en las ruinas milenarias, equivale a un sobre cien por ciento de todos los conocimientos de los multiversos…

—¡Espera un momento! —la interrumpió Mariah muy ansiosa— No soy buena con los números, pero si algo supera el cien por ciento, quiere decir que tus cálculos son erróneos…

—O simplemente hay un vacío desconocido dentro de algo —completó Eriol con entusiasmo—. Sonará muy extraña la pregunta Tomoyo, ¿pero que hay en ese restante?

—Está corrupto por un virus de computadora —les respondió la joven—. Un virus muy extraño.

—Kasumi, ¿nunca te percataste de aquel virus? —le preguntó muy extrañada Iris.

—Nunca noté nada extraño —le negó.

—Pero nosotros si podemos sentirlo —le respondió Kero muy serio—. Siento en el cuarto de Tomoyo una cantidad de energía negativa que jamás había sentido.

—¿Jamás la sintieron? —les preguntó Spinel muy extrañado.

—No es de extrañar que en esta dimensión ustedes si puedan sentirla —les comentó Kaho, quien llegaba con Touya y Yukito con carritos con comida—. Denle gracias a la madre de Tomoyo que les dejó un banquete listo.

—Me parece curioso que haya preparado comida para cien personas —comentó muy extrañado Yukito.

—Seguro sabía que algún glotón vendría —soltó muy molesto Touya con los ojos cerrados.

—¡Me moría de hambre! — gritaron Kero y el Pikachu, corriendo a la mesa a comer.

—¡No viniste solo a comer, Son Goku! —le regañó Iris furiosa.

—No funciono con el estómago vacío —le contestó de reojo el Pokémon.

—Volviendo al tema —interrumpió muy molesta Serena—. ¿Pueden imaginarse por qué no lograron sentir nada?

—Un fenómeno llamado dimensión guardiana —les respondió Eriol con seriedad—. Esta dimensión se encuentra protegida por la misma fuerza que protege lo que llaman ruinas milenarias.

—Hablas como si supieras mucho —le cuestionó muy extrañada Kasumi—. Muy extraño para alguien de quince años.

—No es que lo sepa porque lo haya estudiado —le contestó Eriol, hablando nuevamente en código—. Tengo ciertas amistades que me enseñaron muchas cosas.

—Chicos, perdón la indiscreción —les dijo Mariah muy ansiosa, notándose como caía saliva de su boca, chocando sus índices—. ¿No les molesta si los ignoro un segundo? Esos dos glotones van a acabar con todo.

—No tienes por que pedirlo, pequeña Mariah —le respondió Tomoyo con su infinita felicidad.

—¡Muchas gracias! —y como depredador tras su presa, se lanzó a devorar todo, en compañía de Haruka.

—¡Tengan un poco de educación! —las regañó Kasumi, caminando con mas mesura a la comida.

—Que velocidad para comer, Mariah… —comentó muy sorprendida Kaho— Comes como si no hubiese mañana.

—Es la mas glotona del grupo, seguida de Taiyō —comentó muy avergonzada Kasumi.

—No es muy distinta a la forma de comer del señor Goku —aquel comentario de Serena hizo que el Pikachu y Mariah se miraran.

—Eso debe ser porque Mariah también es saiyajin —comentó Haruka en una pequeña pausa.

—¿Saiyajin? —todos habían quedado muy confundidos ante tal descubrimiento.

—Así es —le asintió Mariah muy extrañada—. Mi mamá es quien heredó en realidad la fuerza de Zekrom. Pero al igual que las demás chicas, nosotras heredamos al final la fuerza de los Pokémon legendarios para pelear.

—¿Significa que sus madres son aún más poderosas que ustedes? —ante la pregunta muy ansiosa de Serena, las tres aludidas asintieron sin mayores dramas.

—Aun con nuestro poder al máximo, no debemos de tener ni el veinte por ciento de los poderes, habilidades y experiencia de nuestras mamás —completó Kasumi muy tranquila.

—¿Aun así no pudieron derrotar a Arades? —preguntó muy curiosa Nakuru.

—No conocemos la real diferencia de sus poderes —le negó Haruka—. Después que nos peleamos con Phil y Sakura, volvimos a nuestra época, pero descubrimos que nuestros padres habían sido asesinados por ese sujeto —aquel comentario provocó un silencio muy incomodo en la sala—. Supuestamente, Arades había logrado rescatar las joyas elementales y orbes, nos convenció que podíamos cambiar todo; borrar la corrupción del mundo, y devolver el mundo a todas las criaturas vivientes no humanas.

—Tengo entendido que Kasumi les mostró un video a Sakura, Paul y Goku —intervino Iris muy seria, caminando con calma hacia la comida—. Ese video muestra como Ash asesinaba a sus padres.

—El video era demasiado evidente. Era él —agregó muy serio el Pokémon.

—Les sugiero que vuelvan a ver aquel video cuando termine la limpieza de Axis —les pidió con calma Tomoyo—. Conozco muy bien a Ash, y si quisieran algo contra él, eso sería que sus amigos se conviertan en sus enemigos.

—Fue por eso que quisiste venir con nosotros, Tomoyo —dijo bastante sorprendida Serena, acercándose a la joven—. Eriol te tenia muy bien informada, los dos sabían muy bien de la situación, de la protección que existe en esta dimensión, y algo me dice que de algo más.

—La información que contiene Axis equivale a mas de cincuenta mil años en el futuro —les respondió Tomoyo muy tranquila—. Así que, si mis cálculos no fallan, ustedes son las descendientes de Misty y las chicas. Son tantos los tátaras nietos, que es imposible contarlos.

—Ahora logro comprender por qué el nivel de tecnología de Axis.

—Entonces esta situación tiene mucho menos sentido —comentó muy extrañado Eriol, llevando su mano derecha a su mentón—. ¿Por qué viajar cincuenta mil años al futuro? ¿Y por qué razón Ash mataría a las guerreras elementales de esa época?

—Creo que la respuesta podría ser mucho mas sencilla de lo que podríamos pensar —respondió Goku muy serio, dejando de comer—. La energía que robó Magma; la energía que supuestamente era el alma y consciencia de Ash.

—Energía que ya sabemos que no era —complementó Serena—. Mi hermanito recuperó su memoria y se hizo muy poderoso.

—Pero se supone que eso sucedió después que asesinaron sus padres —comentó Kero muy pensante—. Para ese entonces, era un mocoso sin ninguna habilidad.

—Hay una parte que falta en todo esto —comentó Yukito igual de pensante.

—Han pasado en alto la pregunta mas obvia de todas —negó Touya rendido, mirando fijamente a las tres jóvenes—. ¿Quién las trajo al pasado?

—¿Tu cómo crees que hemos viajado en el tiempo y el espacio? —le preguntó de reojo Iris, molesta por la duda—. Dialga y Palkia nos han ayudado, y es obvio que a las chicas también.

—Te equivocas, Iris —le negó Kasumi—. Dialga, Palkia, Giratina y Arceus desaparecieron de la tierra. Huyeron por culpa de la corrupción, y dejaron a su suerte al mundo.

—Ha sido Arades quien nos ha trasladado entre las dimensiones —continuó Haruka, mostrándoles una pequeña pero extraña orbe poseída por dos energías—. Contiene la energía suficiente para que viajemos a donde queramos a voluntad.

—Significa que ese sujeto también puede hacer y deshacer a voluntad en el tiempo y el espacio —contestó con rabia Serena—. ¿Pero por qué las mandó a ustedes a atacar y no lo hizo el?

—No ha recuperado todo su poder —le respondió Mariah muy seria—. Está muy débil, y prefiere atacar cuando se recupere.

—Matar es algo inútil, porque ya no sufres más —intervino Tomoyo muy seria—. Vivos pueden sufrir por la eternidad.

—Los grabados de las ruinas milenarias —Serena miró su teléfono, y miró a todos muy ansiosa—. Todo lo que estamos pasando, se resume a todo lo que nos quiera mostrar Axis.

—¿Crees que también tenga la respuesta a lo que sucedió con Ash? —le preguntó Iris.

—No creo que necesiten de Axis para tener una respuesta a esa duda —le contestó Nakuru—. La energía que robaron de Ash si era de Ash, pero algo sucedió que Magma sólo pudo robar residuos, o una copia de aquella energía.

—¿A qué quieres llegar con eso? —le preguntó Kasumi algo nerviosa.

—Que seguramente, lo que vieron en ese video sea un clon de Ash usando aquella débil energía suya, y no solo eso, sino que también existe la posibilidad que sus padres estén vivos.

—¡¿Qué?! —aquella teoría sobresaltó a las tres afectadas, parando de comer al instante.

—Si es lo que creo que piensas, tiene mucho sentido —agregó muy pensante Yukito—. ¿Puede que aquel virus esté bloqueando información muy importante que no quería que supieran?

—No deberíamos dudarlo —contestó Eriol muy pensante—. Por ahora, sólo podemos esperar a que termine la limpieza de Axis. Aun así, les sugiero no comentar absolutamente nada de esta reunión a Sakura y Paul.

—¿Por qué no deberíamos contarle nada? —preguntó Kero con algo de molestia—. Ustedes la metieron en esto, merece saber todo.

—Sabes a la perfección que Sakura es extremadamente impulsiva, y si se entera de todo esto, seguramente hará algo que no sólo la ponga a ella en peligro, también a Paul y a todos nosotros —le respondió Serena con voz rígida—. Un movimiento en falso, y esto se acabó.

—Además, solo es una teoría, Kerberos —le dijo mas tranquila Kasumi—. Seriamos las chicas mas felices del mundo si en verdad nuestros padres estuviesen vivos, pero también debemos ser precavidas.

—Sólo cuiden de Sakura —les gruñó Kero—. ¡Si algo le llega a pasar, se las verán conmigo!

—Mira quien habla, el peluche hambriento —dijo de forma sarcástica Iris.

—¡Ahora vas a ver, mocosa del infierno! —y completamente furioso, Kero se lanzó adentro de cabello de Iris, comenzando a desordenarlo por completo— ¡A ver quién te lo ayuda a ordenar, chiquilla mal criada!

—¡Suéltame, muñeco poseído!

Aquel espectáculo causó la risa de todos. Iris trataba de sacarse a Kero de su cabello como podía, pero este sólo terminaba más desordenado.

—Muchas gracias, Tomoyo —le agradeció Eriol mas tranquilo—. Siempre tan criteriosa e intuitiva.

—Haré lo que esté a mi alcance para ayudar a los chicos y que nadie salga perjudicado —le respondió con la misma candidez de siempre—. Si necesitas de algo más de mí, ahí estaré para ayudarte.

—¡Ya dejen de hablar en código! —les gruñó muy aniñada Haruka, apareciendo casi por arte de magia frente a los dos— ¿Todos en esta dimensión tienen esa mala costumbre?

—Solo cuando no quieren ocultar algo —le respondió Kaho, quien la tomó de los hombros—. Pequeña Haruka, tampoco es muy agradable que alguien se meta en conversaciones ajenas.

—Lo siento mucho —y muy apenada, solo bajó la mirada.

—Ustedes dos —Kaho se les quedó mirando a Eriol y Tomoyo con una sonrisa, y se retiró con Haruka.

—¿Me perdí de algo?

—Volvamos con los demás.

Y con una Haruka totalmente confundida por la extraña situación, volvieron con los demás.

Con diferencia a cuando Ash y los demás habían llegado por primera vez, Kasumi, Serena y los demás tuvieron la suerte de recorrer toda la mansión de Tomoyo, incluyendo zonas de recreación y descanso; y muy distinto, tuvieron la oportunidad de descansar de verdad hasta el siguiente día.

Como lo habían previsto, al día siguiente, Sakura y Paul despertaron muy temprano gracias al despertador que le habían puesto a las ocho de la mañana.

—¡Ya…! —muy fastidiada, Sakura tomó su despertador, lo apagó, y se sentó en su cama—. Mi dormitorio —miró alrededor de ella, volviendo cierto aire nostálgico a ella, y notó como Paul se le abrazaba a su cintura, acomodándose para seguir durmiendo—. Volví a mi casa con mi papá y mi hermanito —volvió su vista a Paul, y acarició su cabello—. Y junto a mi Paul…

—No te voy a dejar ir—dijo Paul aun dormido—. Me quedaré a tu lado para siempre…

—Yo tampoco te abandonaré, Paul —y algo sonrojada, Sakura se le acercó para darle un beso en la mejilla.

Pero apenas estuvo de besarlo, la puerta de su cuarto sonó del otro lado, provocando que Paul se despertara del susto, y a Sakura sentarse recta en la cama.

—¡Ya levántate, monstruo! —le llamó de mala gana Touya.

—¡Hermano!

—¡¿Es tu hermano?! —pero antes que se diera cuenta que habló, Paul se tapó la boca con las manos.

—¿Estás con alguien? —en ese momento, Sakura y Paul sintieron un temor mas grande que pelear contra todos sus enemigos a la vez.

—¡Estoy practicando para el colegio! —le respondió aterrada Sakura— ¡Habrá una presentación de bienvenida, y quise hacer imitaciones! —mientras gritando en susurro, le pidió a Paul— ¡Escóndete en mi armario! —y sin cuestionar ni decir nada, Paul corrió a meterse al armario, y cerrar de golpe la puerta de este.

—¿Estás segura que estás bien? —muy dudoso, Touya abrió la puerta, y se metió a su cuarto.

—Hola hermano —lo saludó Sakura muy aterrada—. ¿Qué tal dormiste?

—Un mes completo desaparecida, ¿y me saludas así? —de forma muy sospechosa, Touya comenzó a mirar con detalle su cuarto.

—¡Yo…! —pero Sakura no pudo responder a aquella pregunta, cosa que la desesperó aún más.

—Está bien que ya hayas cumplido quince años, pero no puedes desaparecer tanto tiempo sin avisar —le regañó muy molesto, yendo a abrir el armario.

—¡Pequeño! —gritó desesperada Sakura, un segundo antes que su hermano tocara y abriera la puerta, percatándose que no había nada.

—Quince años, y aun gritas como un monstruo —le regañó Touya—. ¿Por qué gritaste pequeño?

—¡Porque tú eres el que se esta comportando como un niñito pequeño celoso! —le respondió muy molesta Sakura— ¡¿Qué creías que hacías en mi armario?! ¡¿Encontrar algo?!

—¿Tu que crees? —y completamente fastidiado, Touya cerró el armario— Vístete, vamos a desayunar.

—Si. Ya bajo —y apenas su hermanito cruzó la puerta, Sakura soltó el suspiro mas largo de su vida, el cual tuvo que interrumpir cuando su hermano volvió a asomar la cabeza al cuarto—. ¡¿Sucede algo?!

—Nada —le respondió, mirando de forma sospechosa el cuarto nuevamente, y volver a cerrar—. ¡Apresúrate en bajar!

—¡Si, hermano! —y, por fin, Sakura terminó de botar aquel suspiro, y levantarse a abrir el armario— ¿Paul?

—¡Aquí abajo! —Sakura miró en la parte baja del armario, y vio a un mini Paul entre su ropa.

—¡Lo siento mucho, fue lo primero que se me ocurrió! —le suplicó muy apenada Sakura, volviendo a suspirar pesadamente— Al menos nos salvamos.

—Eso fue lo mas intenso que hemos vivido desde que empezamos a pelear —le comentó aún muy asustado Paul.

—Perdóname por favor, pero sal por la ventana —le pidió Sakura, mientras lo volvía a su tamaño real—. Si mi hermano descubre que dormiste conmigo, te va a usar de saco para golpear.

—De acuerdo —le asintió sin chistar—. ¿Pero dónde te espero?

—No lo sé… Y tampoco puedo dejarte sin desayunar… —Sakura se veía muy asustada, por fin no sabia que hacer, pero el sonido de un teléfono la despertó— ¿Hola?

—Hola Sakura. Espero hayas dormido bien.

—¡Tomoyo! —gritó de felicidad Sakura, como si un peso gigante fuese quitado de sus hombros— ¡Necesito que me ayudes con Paul, por favor!

—Tranquila, estoy afuera —ante aquella afirmación, Sakura se asomó por la ventana, y logró divisar a su amiga en la entrada.

—¡Perfecto! —Sakura miró a Paul, y comenzó a desvestirse— Te espero en casa de Tomoyo, Paul. Yo desayunaré aquí, en mi casa. En cuanto esté lista, iré para allá.

Pero cuando Sakura se logró percatar que sólo estaba con sus pantys y el torso desnudo, se sonrojó a mas no poder, logrando que a Paul le subiera la presión, sonrojándose aún peor.

—¡Lo siento mucho, es la costumbre! —le pidió Sakura, con la intención de taparse, pero arrepintiéndose de la acción.

—¡Yo… yo creo que me voy de aquí! —y con los nervios mas calmados, Paul salió por la ventana con tanta torpeza, que se tropezó, resbaló por el techo, y terminó estampado en el suelo.

—¡Esto está resultando peor de lo que creía! ¡Axis, modo estudiante! —y de la nada, su uniforme escolar volvió a vestirla— ¡Me salvaste la vida, Axis! ¡Algún día te lo pagaré como corresponde! —y salió corriendo de su cuarto.

Mientras tanto, las chicas veían muertas de la risa toda la situación en una pantalla.

—¡Eso te pasa por meter a tu amante a tu dormitorio, picarona! —le dijo entre risas Mariah.

—¡Si no fuera por Axis, ahora estarías recluida por tu hermano! —también comentó entre risas Kasumi.

— ¡Tomoyo se merece mucho mas que un monumento! —continuó Haruka, quien estaba peor con la risa que las demás— ¡Dejar esa cámara filmando hasta el final fue una jugada magistral!

—¿Cómo hiciste para que la batería durara tanto? —le preguntó muy extrañada Serena.

—Me sorprende que me preguntes algo así —le respondió en código Tomoyo.

—¡Te voy a acusar por robo de tecnología! —la acusó Iris de forma aniñada— Aunque te perdono después de tal monumento a la vergüenza a la intimidad.

—¡¿Ya quieren dejar eso?! —les pidió muy avergonzada Sakura.

—¿Y si no queremos? —le respondieron con otra pregunta Kasumi, Haruka y Mariah, sonriendo de forma maliciosa, lo suficiente como para intimidarla.

—Chicas… esperen… Podemos conversar… —les pidió aterrada.

—¡Guerreras elementales, que no escape nuestra presa! —y con la orden de Mariah, las tres se lanzaron a atrapar a Sakura, y empezaron a hacerle cosquillas.

—¡Es suficiente! —les pidió descontrolada por la risa, sin salida— ¡No puedo con la risa!

—¡Es tu castigo por no cenar con nosotros! —dijo Haruka con mas malicia de la que debería tener— ¡Si hubieses estado, ese glotón de Kerberos no hubiese hecho un desastre de la velada!

—¡Y tampoco me diste material para la novela que estoy escribiendo! —le acusó de forma aniñada Mariah— ¡¿Ahora de donde sacaré material para mayores de dieciocho años?!

—¡Prometo pagarles, chicas! —pero entre tanto movimiento, las manos de Sakura terminaron en los pechos de Haruka, deteniendo la "tortura"— Cuéntame tu secreto para tenerlas tan grandes. ¿O son operadas?

—Kinomoto… —pero ante la reacción de Haruka, Kasumi y Mariah se alejaron de inmediato— ¿En verdad quieres saberlo? —pero la entusiasta e ingenua curiosidad de Sakura hizo que la pelicastaña enterrara su cabeza en sus pechos, sofocándola— ¡Compruébalo tú mismo!

Ante tal peligro, Kasumi y Mariah intentaron rescatar a Sakura de los pechos de Haruka, causando el nerviosismo del grupo.

—¿Está bien que dejen que hagan eso? —les preguntó Iris muy nerviosa.

—Este será el ultimo descanso que tendremos todos nosotros —le respondió Serena muy compungida—. A partir de este punto, no sabemos si sobreviviremos o no.

—Tu misma viste todo anoche —continuó Tomoyo—. Al próximo lugar donde irán, será donde está Phil.

—Es la última dimensión por visitar —recordó Iris muy preocupada—. Después de esto, solo quedaría Arades.

—Y nuestra separación será para siempre —finiquitó Serena muy triste—. Disfrutemos estos momentos como los últimos.

—O morir en manos de Arades, o separarnos para siempre —comentó Paul con algo de rabia y desesperación interna—. ¡Me niego a sepárame de Sakura!

—Entonces disfrútala como si fuese el ultimo día en que la veas —le pidió Tomoyo con entusiasmo—. Que esto dure hasta que no se pueda más.

—O quedarme en esta dimensión con ella para siempre —le interrumpió con demasiada seguridad Paul.

—¿Estas seguro, hermanito? —le preguntó Serena, notándose sorpresa en su reacción.

—No lo sé… —le negó rendido Paul—. No sé qué hacer.

Esta historia continuará…