Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo. Para los que creían que había olvidado todo lo que escribí, que me enredé, y venia con mis frases chiché de "El aclarar esa duda, nos puso mas interrogantes", pos lo que escribí salió hasta mas complicado de lo que tenia planeado desde un inicio. Como el próximo capítulo del arco será el último, dejaré todo preparado para el final de esta historia (me trauma un poco pensar el el final de esto, pero cosa mia...)

Sin decir mas, los dejo con la lectura. Los veo la próxima semana!


...


—¡Por fin llegamos! —tras un agujero que se formó en el suelo, varias chicas, un chico, y un extraño artefacto tecnológico, fueron expulsados de este quedando a cierta altura, cayendo pesadamente al suelo— ¡Mi trasero!

—¡¿Quieres controlar tu vocabulario, Haruka?! —le gritó furiosa Kasumi.

—¿Todos los traslados han sido así de dolorosos? —les preguntó algo fastidiada Sakura, intentando tomar sobre lo que cayó, percatándose que había caído sentada sobre el Pokémon eléctrico— ¡Señor Goku!

—¡No han sido tan dolorosos! —le reclamó al tiempo que era tomado en brazos por Sakura, mientras todos se levantaban.

—Te quedabas dormida al final de cada batalla, por eso nunca te enteraste —le comentó de reojo Serena.

—Chicos, lamento decirles que debo volver a Goldate —les interrumpió Tomoyo, al tiempo que todos la miraron.

—¡Estas volando! —gritó muy sorprendida Mariah.

—No está volando, simplemente usó a Axis para no lastimarse —le respondió algo enojada Kasumi.

—Hay que saber utilizar los recursos que uno tiene, ¿no lo crees? —les preguntó Tomoyo con mucho entusiasmo, pero no obtuvo más que la confusión del grupo— ¿No es este el último lugar que deben visitar?

—Así es, Tomoyo —le asintió Sakura—. Se que en las ruinas estarás segura, aun así, cuídate mucho.

—Ustedes también cuídense mucho —Tomoyo levantó su mano derecha mostrando el revés, y terminó—. Por la amistad que nos tenemos. El peor grupo que jamás ha conocido el multiverso.

—Por nuestra amistad —con seguridad, Sakura puso su mano seguida por la de Paul, Kasumi, Haruka, Mariah, Iris y Serena—. Cada uno de nosotros le demostrará a Arades y la corrupción que nuestra amistad y amor es inquebrantable.

—Y que todos queremos lo mejor para el otro, sin importar que —terminó Tomoyo, recibiendo la aprobación del grupo, justo en el momento que un portal se formó tras ella—. Cuando todo esto termine, haremos una fiesta en la casa de la profesora Larch. No quiero que ninguno de ustedes falte.

—Ninguno de nosotros faltará —le asintió Sakura, al tiempo que todos sacaban sus manos.

—¡Oye! —le reclamó Iris— ¡¿Por qué tu viaje es más cómodo que el de nosotros?!

—¿Nunca se lo pidieron a Palkia? —les preguntó muy extrañada Tomoyo, recibiendo la negación de todos— Con pedir las cosas "por favor", nuestro mundo puede cambar volviéndose más amistoso —aquellas palabras dejaron muy confundidos al grupo, nuevamente—. Hasta pronto, chicos —y sin más, Tomoyo cruzó aquel portal, desapareciendo.

—¡¿Qué clase de consejo tan básico fue ese?! —preguntaron al unísono Iris y Haruka algo molestas, como si las estuviesen tratando de tontas.

—Puede que se refiera a que no pedimos por favor, ni damos las gracias las veces que deberíamos hacerlo —le respondió Kasumi muy pensante—. Puede ser un consejo muy obvio, pero…

—Sigamos hablando en la casa de Anna y Yoh, está empezando a anochecer —les pidió Serena algo urgida—. Mañana será un día muy largo.

—Tiene razón —le apoyó Mariah—. Quisiera dormir bajo un techo.

Y después de la muy extraña despedida de Tomoyo, partieron en dirección a la casa de Anna y Yoh.

—¿Por qué llegamos de noche? ¿No sería mejor haber llegado a primera hora para terminar lo más rápido posible? —les preguntó Sakura muy extrañada.

—Obviamente lo tuyo no es el cuidado propio —le negó resignada Serena—. Así ha sido la tónica a cada dimensión visitada —aquellas palabras dejaron mas confundida a Sakura—. Terminábamos muy cansados, muy en especial tú, cabeza de chorlito.

—Ahora recuerdo que me quedaba dormida durante las batallas —comentó muy ocurrente la card captor.

—Y por la misma razón, preferíamos llegar de noche para descansar nuestras ocho recomendadas horas —Serena se le acercó de forma fastidiada, y se la quedó mirando—. Y tu dormías casi el día completo.

—Lo siento mucho —le pidió muy apenada—. Pero hay algo que me llama mucho la atención —ante aquellas palabras, Paul, Iris y Serena se le quedaron mirando—. Hay peleas que las recuerdo sin mayores problemas, pero siento que en otras me dormí en medio de ellas y no recuerdo nada. ¿Saben que sucedió?

Ante aquellas palabras, Paul, Iris y Serena se quedaron mirando muy preocupados, cosa que notaron las otras chicas.

—¿Sucede algo? —les preguntó algo preocupada Kasumi.

—Creo que nada —le respondió Iris muy pensante.

—¡Miren chicos, ya llegamos! —les avisó con entusiasmo Sakura— Kasumi, Haruka, Mariah… Chicas, después de tanto tiempo, volverán a ver a Phil. ¿Están listas?

—Volver a verlo… de nuevo… —susurró muy nerviosa Kasumi, contagiando los nervios y el miedo a Haruka y Mariah, olvidando totalmente la conversación.

—¿Ustedes dos ya han venido aquí? —les preguntó Paul a Iris y Serena.

—No, hermanito —le respondió Serena—. Ellos viajaron un poco antes de nuestra reunión en Kalos.

—¡Entonces que esperamos! —comenzó a decir con mucho mas entusiasmo Sakura— ¡Le daremos una gran sorpresa a Phil y los chicos! —y sin mas control, Sakura partió corriendo, siendo seguida por todo el grupo.

Una vez llegaron a la puerta de entrada, Sakura tocó a una campana que hacía de timbre, y fue recibida por una joven rubia y pañoleta roja.

—Por fin llegan —les dijo de forma indiferente—. Entren rápido, los están esperando.

—Me imagino —le respondió Sakura algo intimidada.

De forma muy cautelosa, el grupo entró a la propiedad. Era como si esperaran alguna clase de sorpresa.

—¿En verdad creen que voy a poner trampas en este lugar? —les preguntó bastante enojada— Este lugar es un hostal, por lo tanto, los clientes deben llevarse una buena imagen.

—¡Jejejeje! Lo sentimos —le pidió muy apenada Sakura, haciendo una reverencia—. Te estamos muy agradecidos por recibirnos en tu hogar…

—Ahórrate tus palabras, Kinomoto —la interrumpió Anna, estirando su mano derecha—. Son tres mil quinientos yenes la noche por persona.

—¡¿Qué?! —gritaron todos al unisonó espantados.

—¿En verdad esperaban una estadía gratuita?

—¡Pero no traemos dinero! —le dijo muy desesperada Iris.

—Tan codiciosa con tus amigos, Anna —le dijo una voz de fondo, la cual se notaba algo divertida—. Puedo pagar la estadía de los cuatro sin problemas, con libre acceso a todos los servicios, incluyendo las aguas termales.

—Vas a tener que aprender a contar, Phil —le recalcó Anna—. Son siete personas.

—¡¿Siete?! —apoderado por la curiosidad, el joven apareció, logrando avistar a quienes, si debían llegar, más una increíble e imposible sorpresa— Chicas…

—Phil…

Muy desconcertados, entre la impresión y la incredulidad, los cuatro comenzaron a caminar a paso lento, y se acercaron lo suficiente como para que Phil tocara el rostro de las chicas, y viceversa; necesitaban tocarse para saber que, por lo que pasaban, era totalmente real.

—Son… —Phil no podía salir de la incredulidad, hasta que despertó por el efusivo y abalanzado abrazo que le dieron las tres chicas.

—Son ellas. Tus amigas —terminó la frase Sakura, acercándose con mucha calma—. Hicimos todo lo posible para que se reencontraran, porque no queremos que aquel lazo que tienen se deshaga por culpa de un ser maligno.

—Sakura nos convenció que estábamos equivocadas, nos mostró su hermoso y cálido corazón, y… —Kasumi apenas podía hablar de la emoción.

—He hizo algo de lo que toda la vida nos sentiremos arrepentidos… —Phil intentaba aguantar sus sentimientos, era como si tuviera miedo de que pensaran de él.

—Hasta los hombres mas duros tienen derecho a expresar sus sentimientos —las chicas se apartaron para dejar a Sakura abrazar a Phil, y poner el rostro del joven en su hombro—. En un inicio, no comprendí por que el señor Henry me había elegido como líder, pero pude comprenderlo durante estas difíciles contiendas.

—Tienes un hechizo muy poderoso. "Pase lo que pase, todo estará bien" —le respondió Mariah, volviendo las chicas al abrazo de Phil y Sakura.

—Eres lo mejor que se nos ha cruzado en nuestras vidas, Sakura —terminó Phil llorando—. Muchas gracias.


...


Capítulo 105: "Antes del final"

Seguidos de Anna, los recién llegaros entraron al hostal. Como tal, el acceso daba a la recepción, lugar donde fueron detenidos.

—Les sugiero que se vayan a tomar un baño, lo van a necesitar mas que nadie —les indicó de forma despectiva Anna, tapando su nariz con sus dedos.

—Muchas gracias, no queríamos tanta sinceridad —le agradeció enojada Iris.

—No es mala idea, dicen que las aguas termales recuperan energías y son muy buenas para mantener la piel tersa —comentó Mariah desde la ingenuidad, abrazándose del brazo derecho de Phil con fuerza—. ¡Vamos Phil, desde hace mucho que no debes fregar tu espalda como corresponde!

—¡No te preocupes por eso, Mariah! —le interrumpió Haruka, quitándoselo a la fuerza— No hagas tanto trabajo, yo puedo hacerlo.

—¡Oigan, no decidan por el! —les reclamó Kasumi muy molesta, quitándole al joven a Haruka a la fuerza— ¡Dejen que el decida! —y mirando tiernamente al joven, le preguntó— ¿Cierto que quieres que yo refriegue tu espalda?

—Pues… —he indicando a Anna, haciendo que las tres jóvenes la miraran, terminó.

—Hay baños para hombres y mujeres —les amenazó de forma escalofriante—. Ni se les ocurra hacer alguna estupidez.

Aquel tono provocó la resignación y miedo en las tres chicas, provocando el nerviosismo en Sakura, Iris y Serena.

—Parece que, si te extrañaban, idiota —le comentó algo impactada Iris.

—¡Les recuerdo que es la reencarnación de mi padre, tengan un poco mas de respeto! —les pidió muy sonrojada Serena.

—Pero nos debería dar felicidad verlos juntos nuevamente —comentó muy feliz Sakura—. Sufrimos mucho, pero nuestro esfuerzo ha valido la pena.

—¡Oye! —le llamó Paul bastante impaciente, al tiempo que tomaba de la mano a Sakura— ¡¿Dónde está el imbécil de Henry?!

—Anna se encargó que no estuviera en mi cuerpo —le respondió con respeto Phil—. Como Espeon y Pikachu lo detestan, y que posea mi cuerpo solo le atrae mas problemas, tuvimos que recurrir a esa opción.

—¡¿Se separaron para siempre?! —le preguntó muy preocupada Serena.

—Por supuesto que no —le respondió Anna—. Mientras estén separados, Henry es una presencia sin fuerza, y Phil es solo el alma de si mismo; un humano común y corriente sin ninguna habilidad. Cuando lo estimen conveniente, volverán a unirse.

—Necesitan de los dos para ser lo que son —agregó muy pensante Kasumi—. Después de todo, Henry Ketchum es parte del alma de Phil.

—¿Nunca has tenido miedo de que te posea? Considerando quien es… —le preguntó de forma descarada Haruka.

—Es el padre de Ash, Paul y Serena, no es una persona mala —le respondió Phil de forma extraña.

—¡Por eso necesito bañarme contigo, para ponerte al corriente con lo que sucede! —celebró muy feliz Mariah.

—¡¿Quieres dejar de babear, por favor?! —le pidió furiosa Iris.

—Eso lo hablaremos en la cena —impuso de forma severa y ruda Anna, volviendo a instaurar un ambiente muy pesado.

—Vino conmigo Rei, Steven, Caldina y Kakashi —les comentó con entusiasmo Phil—. Tienen muchas dudas respecto a mí, a los Ketchum, y ciertas dudas contigo, Sakura.

—¡¿Dudas sobre mí?! —le preguntó muy asustada la card captor.

—Disculpa, creo que no me di a entender —le pidió preocupado Phil, provocando la curiosidad en la joven—. Es sobre la sinergia afectiva y como la resonancia con Henry fue un cien por ciento compatible.

—Considerando que Sakura es muy poderosa, creo que esa pregunta se responde sola —le respondió Haruka con calma.

—Son las siete de la tarde —les avisó Anna muy estricta—. El comedor abre a las ocho y media y cierra a las diez. Si siguen hablando como cacatúas en este lugar, se quedarán sin comer.

—¡Ya vamos! —y con algo de terror, Haruka y Mariah tomaron a Kasumi y Sakura a las rastras directo a los baños.

Del mismo modo que la Sakura de Ecruteak, las chicas, tan solo envueltas en una toalla, entraron a los baños termales.

—¡Al agua, Psyduck! —con mas entusiasmo que vergüenza, Haruka se lanzó a la fuente de agua, dejando en el suelo totalmente olvidada la toalla.

—¡No salpiques! —le gritó muy molesta Kasumi.

—No es mas que una chiquilla… —murmuró de reojo Iris.

—A mi me parece muy lindo —dijo muy feliz Sakura.

—Y a mi se me hace que está loca —sentenció Serena completamente dudosa.

—Solo espero que no contamine con su locura estas exquisitas y maravillosas aguas termales —comentó extasiada Mariah, quitándose sin tanta violencia la toalla para meterse al agua.

—Estoy tan relajada, que ni ánimos tengo de moverme —comentó Haruka totalmente relajada—. Te perdono tu insolencia.

—¡Las chicas inteligentes son inmunes a la locura! —gritó con entusiasmo Iris, lanzando la toalla a un lado con entusiasmo, lanzándose con la misma violencia que Haruka.

—¿Después quien es la chiquilla? —le preguntó de reojo Serena, sacándose la toalla con delicadeza, pero también dejándola en el suelo, para meterse a las aguas.

—¡Son unas desordenadas! —totalmente fastidiada con el desorden de las chicas, Kasumi tomó las toallas de las chicas y comenzó a doblarlas.

—¡Kasumi, siempre tan estructurada como olvidadiza! —le criticó en chiste Haruka.

—Déjame ayudarte —se ofreció Sakura, quitándole las toallas de las manos—. Dame tu toalla, yo las ordenaré.

—Perdón por el mal momento, amiga Sakura —le pidió muy avergonzada.

—Es un momento de relajación, lo mejor es disfrutarlo entre amigas —y con una hermosa sonrisa, Sakura se alejó del lugar.

Cuando llegó a un costado del sector de descanso, Sakura dejó ordenadas las toallas sobre una mesa, notando en el suelo otra toalla.

—No recuerdo que las toallas hubiesen volado tal lejos —muy curiosa, Sakura tomó la toalla, notando algo curioso—. Hay cabellos… Seguramente Anna olvidó recogerlas todas de los últimos turistas.

—¡Sakura, apresúrate…! —le pidió con entusiasmo Kasumi, al tiempo que Haruka se apoyó sobre ella, hundiéndola bajo el agua.

—¡No vas a alcanzar ni a relajarte ni a comer! —le gritó con descaro la pelicastaña.

—¡Voy chicas! —Sakura miró con detalle la toalla, mas por el hecho de querer doblarla y separarla de las de ellas, y pudo ver con mas detalle aquellos cabellos—. Cabellos morados… El largo… ¡Saku!

—¿Eh? —muy extrañadas, las chicas miraron a una muy nerviosa Sakura.

—Miren lo que encontré —muy preocupada, Sakura avanzó a paso rápido hasta el borde de la piscina, y les mostró la toalla.

—¿Qué sucede con esa toalla? —le preguntó intrigada Iris.

—Tiene cabello de Saku.

—¿De Sakura? —Kasumi se acercó a mirar con detalle, tomó los cabellos, y los miró con detalle—. El largo y el grosor coincide.

—¡¿Conoces su cabello de memoria?! —le gritó espantada Iris—. ¡Eso raya lo psicópata!

—¡Fue con fines científicos! —quiso aclararse avergonzada la peli naranja—. Pero me llama la atención que se vea quebradizo.

—Recuerdo que tuvo que venir a esta dimensión con Tracey, Sesshömaru, Alphonse y Goku —Serena miró de reojo a la card captor, y le comentó—. Como les dio su momento de anarquía, todos partieron a tu dimensión.

—¿No eran tan grandes los grupos que los acompañaron?

—Se suponía que no serian grupos de mas de tres personas, no era necesario mas para derrotar a los generales de Arades, considerando que los ayudarían guerreros de aquellas dimensiones… —comentó con entusiasmo Iris, mirando a Kasumi, Haruka y Mariah con picardía— Y ustedes les dieron una paliza a los chicos.

—Creo que pagaremos de por vida por nuestros errores… —Kasumi hablaba muy triste, pero Iris la agarró por la espalda, y la abrazó.

—¡Si los chicos supieran que ahora están con nosotros, estarían muy felices! —le dijo con entusiasmo la líder de gimnasio— Además, saber que siempre habrá alguien mas fuerte que ellos, los motiva a mejorar todos los días.

—Muchas gracias, eso significa mucho para nosotras —le agradeció mucho mas tranquila Kasumi, contagiando esa tranquilidad a sus amigas.

—Chicas, concéntrense —les interrumpió muy seria Serena—. ¿No creen que aquí hay algo extraño?

—¿Aparte de que Sakura nunca fue tan desordenada ni descuidada? —le respondió en pregunta Haruka.

—Tenía mucha vocación de dueña de casa —agregó Mariah—. Hacia todo cuando vivíamos juntos.

—¿Creen que sucedió algo? —les preguntó Kinomoto.

—Bueno, está con nosotros bien vivita —comentó algo pensante Serena.

—Tengo la sensación que nos están ocultando algo —mencionó algo molesta Kasumi, mirando seriamente a Iris y Serena—. ¿Tienen alguna idea de que pasó?

—Solo sabemos que Sakura volvió con Wind, y se trataban como las mejores amigas del mundo —le respondió Iris, intentando recordar los hechos—. Lamentablemente, nosotras estábamos en Goldate, así que simplemente nos informábamos por lo que Phil y Sakura nos comunicaban.

—¡Cierto! —soltó de forma sorpresiva Sakura, mirando directamente a los ojos de Mariah, muy de cerca— ¡¿Cuándo le vas a decir a Phil lo que sientes por él?!

—¡¿Qué cosa que cuánto?! —y completamente avergonzada, Mariah se hundió bajo el agua.

—Es verdad —comentó muy ocurrente Kasumi—. Si no te apuras, o Hikari, o mi tátara elevado a quien sabe cuánto, abuela, se quedará con él.

—¡Si quieres, puedes practicar conmigo! —se ofreció con entusiasmo Haruka.

—Bueno… yo… —y muy nerviosa, Mariah comenzó a tartamudear su declaración, sin lograr terminarla.

—Jamás lo logrará —negó Kasumi rendida.

—Es mucho más tímida de lo que imaginé —soltó con algo de ansias Serena.

—Disculpen chicas, tengo algo que hacer —Sakura agarró a Serena y Kasumi, y salieron del agua directo a las toallas—. No tardamos —y partieron a los cambiadores.

—¿Les habrá dado ganas de ir al baño?

—¡Que asco, Haruka! —y fastidiada con asco, Iris le dio un coscorrón en la cabeza.

¿Pero que habrá pasado que Sakura tomó a Kasumi y Serena, y salió del baño?

—¿Qué te sucedió, Sakura? —le preguntó muy extrañada Kasumi.

—Algo me dice que tiene que ver con el cambio brusco de tema —comentó Serena igual de extrañada.

—La mejor forma de saber que sucedió, es ver que sucedió —fue a sus pertenencias, y tomó su llave —¡Libérate! —la llave tomó forma de báculo, y tomó una carta en especial.

—¿Puedes usar tus cartas sin tu forma card captor? —le preguntó muy extrañada Kasumi.

—Toda la vida pude hacerlo —le comentó muy extrañada—. El modo card captor solo sirve para que mi poder no pierda control.

—Me alegra que seas consciente que eres un peligro para todos nosotros —soltó aliviada Serena.

—No se si fue agradecimiento o alivio —soltó desconcertada Kasumi—. ¿Y qué pretendes hacer?

—Por favor, llévanos al tiempo en que nuestra amiga Sakura estuvo en este lugar. ¡Regreso!

En cuanto Sakura activó la carta, las tres parecieron invadidas por una fuerte luz, la cual desapareció al acto.

—¿Qué fue lo que hiciste? —le preguntó Serena muy extrañada.

—¡Shhh…! —la cayó Sakura estricta— Saku podría oírte.

—¿Saku?

—En silencio —Sakura asomó con cuidado su cabeza hacia los baños, y se quedó mirando.

Kasumi y Serena también asomaron la vista en silencio, y apreciaron como la joven entrenadora peli morada de Johto descansaba mas de la cuenta en las aguas termales, al borde de quedarse dormida.

—¡¿Por qué no estamos relajándonos como ella?! —alegó mañosa Serena, inflando sus mejillas.

—Que vida se daba sin nosotras —comentó Kasumi muy molesta.

—Se supone que algo sucedió en este lugar y a esta hora —balbuceó Sakura muy seria.

—Tranquila, amiga —le pidió Kasumi, mostrando un rostro nervioso—. No era necesario hacer esto para saber que sucedió.

—Estaba muy relajada y le dio su momento de pereza —le apoyó Serena con el mismo nerviosismo—. Lo mejor será irnos.

—Esta presencia —pero Sakura no se despegó de su estado de alerta, dándole la razón cuando un grupo de seres oscuros se divisaron en el cielo—. ¡Chicas, arriba!

—¡Soldados de Arades! —preparada para pelear, Serena se levantó y puso en guardia.

—¡No nos tomará tiempo acabar con ellos! —alzó en voz alta Kasumi, también preparándose para la pelea.

—¡Ocúltense! —pero lejos que querer iniciar una pelea, Sakura agarró a Kasumi y Serena, y se escondieron tras los casilleros.

—¡¿Qué estás haciendo?! —entre extrañada y molesta, Serena le recriminó.

—¡Mínimo déjanos despertar a Sakura! —le pidió desesperada Kasumi, queriendo arrancar rápidamente.

—¿Creen que yo no quisiera ayudarla? —les regañó muy molesta la card captor—. La carta del regreso no está hecha para cambiar el pasado. ¿Saben que cualquier cambio, podría provocar un cambio en nuestro tiempo?

—O podría alterarlo y crear otra realidad… —terminaron al unisonó Serena y Kasumi a la vez, totalmente arrepentidas por la insolencia.

—Queremos respuestas de que sucedió con Saku, como logró convencer a Hikari, y como eso nos ayudó a estar donde estamos ahora —dijo muy triste la pelicastaña.

Apenas aquellos seres aterrizaron en la entrada de los cambiadores, estos entraron y se pusieron a buscar por todas partes algo en específico, hasta encontrarlo. Eran las pokébolas de la entrenadora.

—¡Se están llevando sus Pokémon! —susurró con alerta Serena.

—Pero eso no explica el porque no la despertaron —comentó muy extrañada Kasumi.

Cuando estos seres tomaron las pokébolas, salieron de los cambiadores. Se acercaron a Sakura, y comenzaron a patear con violencia su cabeza.

—¡La están lastimando! —gritó para si Kinomoto.

—¡Malditos! —gritó entre dientes Serena.

La entrenadora claramente despertó furiosa, pero ante las amenazas de aquellos seres, prefirió no enfrentarlos, entregarse, y dejarse humillar y lastimar. La agarraron del cabello, y se la llevaron como si quisieran que sufriera todo lo posible, hasta la llegada a su cuartel general. Por causa de la acción, la toalla que cubría el cabello morado de la joven se perdió en el piso de los baños, obteniendo la respuesta a la toalla tirada.

No era la respuesta que esperaban, ni una respuesta aceptable o tolerable; era la peor respuesta que hubiesen esperado.

—La secuestraron… —murmuró impactada Serena.

—¿Qué rayos hizo Hikari con nuestra querida amiga? —se preguntaba totalmente confundida Kasumi.

—No quiero seguir mirando, pero… —de pronto, el lugar donde se encontraban cambió, ahora encontrándose en la base donde tenían encadenada a Sakura— ¿Qué sucede… aquí?

—Prometimos jamás torturar a nadie… —murmuró Kasumi espantada— ¿En que estaba pensando esa mujer?

De pronto, aquellos seres comenzaron a golpear, azotar, herir; torturaban a Sakura por todos los medios que se les podía ocurrir. Muy lejos de aburrirse, se entusiasmaban más y más.

—Quiero ver a Hikari, Sakura —le pidió Kasumi muy molesta.

—De acuerdo —y de un segundo a otro, las tres jóvenes aparecieron en el cuarto de la pelíazul—. ¿Dónde está?

—¡Hikari! —y completamente furiosa, Kasumi comenzó a caminar a paso rápido hacia donde supuestamente estaba su amiga.

—¡Kasumi! —le gritó Serena con timidez.

—¡Ustedes manténganse al margen! —les pidió justo en el momento en que volvieron a su época actual—. ¿Volvimos?

—¡Te acabo de mencionar que no puedes alterar ningún hecho pasado! —le regañó muy molesta Sakura, al tiempo que volvía su báculo una llave.

—¡Solo quería respuestas, nada más! —le enfrentó Kasumi envuelta en ira.

—¡Las dos, deténganse ahora! —entre el miedo y la desesperación, Serena se puso entre las dos para detenerlas— ¡Sakura tiene razón, haber intervenido alguna acción hubiese sido fatal para la misión! —le gritó Serena furiosa— ¡Pero Kasumi también tiene razón, Sakura! —ahora le gritó desenfadada — Necesitamos respuestas, y si todo esto terminó bien, quiere decir que Goku y Anna deben saber mucho mas de lo que creemos.

—¿Qué quieres decir? —le preguntaron ambas desde la extrañeza y los nervios.

—Saquen conclusiones —les dijo—. Sakura y Phil querían disculparse con ustedes de verdad, y si hubiese querido defenderse de Hikari, lo hubiese hecho sin problemas.

—¡Tenían a sus Pokémon como rehenes! ¡¿De qué forma se iba a defender?! —le cuestionó Kasumi.

—¿Rehenes? ¡Ja! —más parecía una burla mutua la situación— Seguramente lo hizo a propósito. Quiso llegar a Hikari porque sabía de sus sentimientos a Phil, y porque quería disculparse. Seguía confiando, y sabía que su confundido corazón complicaría demasiado las cosas.

—Lo siento chicas, pero no me siento bien… —les dijo Sakura muy mareada, agitando su respiración más de la cuenta.

—Te ves pálida —comentó muy preocupada Serena.

—Será mejor que vayas a descansar… —pero de pronto Sakura se fue a un rincón, y comenzó a vomitar— ¡Chicas, es Sakura!

Rápidamente, las chicas llegaron muy preocupadas por el desesperado grito, encontrándose a Serena y Kasumi ayudando a sostener a Sakura.

—¡Voy por Anna! —ni lo pensó, e Iris partió en búsqueda de ayuda a la situación.

—¡¿Qué rayos sucedió aquí?! —le preguntó desesperada Haruka.

—En este lugar pasaron muchísimas cosas —le respondió Kasumi muy molesta—. Goku, Anna y Hikari nos deben una muy buena explicación.

Sakura no podía mas su estado, por lo que simplemente se desmayó.

—Mi cabeza… —completamente desorientada, Sakura abrió sus ojos con dificultad, intentando identificar donde estaba.

—Te desmayaste —le respondió quien la acompañaba en ese segundo.

—¿Señor Goku? —mas por las ansias, Sakura volteó a verlo.

—¿Cómo te sientes?

—Confundida, pensante… preocupada… —Sakura se sentó, y se quedó mirando frente a ella, a la nada.

—Kasumi y Serena nos contaron lo que hiciste… Seguramente tendrás muchas preguntas —el Pikachu se paró en la cama, y miró a Sakura con temor.

—¿Dónde están las chicas?

—Anna y Yoh les están contando lo que sucedió —le respondió.

—¿Cuándo pensaban contarnos sobre la tortura que Hikari le provocó a Saku?

—Te pido que no saques conclusiones apresuradas y me escuches hasta el final.

—De acuerdo —le asintió, extraordinariamente sin perder la compostura y paciencia.

—Primero que nada, todo esto sucedió mucho antes de conocerte, seguías en tu dimensión… —con mucha calma y de forma detallada, Goku comenzó a contarle todo lo que sucedió, desde el momento del secuestro hasta el rescate y sospechosa amistad y unión de Wind.

—Aún no entiendo por que Saku ocultó algo tan delicado y doloroso —le preguntó Sakura muy dolida.

—No quería que cobraran venganza, quería que sus amigas vieran la verdad sin importar lo que tuviese que sacrificar… Quería la felicidad de Phil… —el Pikachu se le acercó, subió al hombro derecho de la card captor y acarició su mejilla—. Y quería evitar esta misma situación, que sus queridos y apreciados amigos no sufrieran por su egoísmo.

—¿Y usted cree que valió la pena? —Sakura suspiró, tomó al Pikachu en sus manos, y estiró los brazos para mirarlo a los ojos.

—Míralo así —intentó decirle con entusiasmo—. Si Saku no hubiese aliado a Wind, hubiésemos estado en desventaja total en Hoenn, y pese a que nos traicionó, sin ella, ahora estaríamos muertos.

—Es algo que haría Sakura —negó tristemente Kasumi.

—¡Maldita sea, no se si estar contenta, furiosa o triste! —gritó desesperada Haruka.

—Lo único que podemos hacer, es sentirnos mal con nosotras mismas —Mariah bajó su rostro muy triste, y comenzó a sollozar.

—¡Y nosotras solo podemos estar furiosas! —gritó Iris— ¡¿Tan poco confiaba en sus protegidas?!

—Seguramente por eso lo hizo —la interrumpió Anna muy seria—. Seguramente, ahora deben tener ganas de darle una paliza a Wind.

—¡Traicionó a nuestros amigos, y encima nos enteramos que torturó a nuestra maestra y mejor amiga! ¡¿Qué otra clase de respuesta querías?! —le gritó furiosa Serena.

—No se si fue correcto lo que hizo, pero les aseguro que jamás haría algo para que sus amigos sufrieran —el grupo volteo a ver a la entrada, y vieron a Phil entrar.

—Antes que comentan algún crimen o digan algo de que arrepentirse, diles que eres Henry —interrumpió de golpe Anna, al ver como todos comenzaban a mirar exasperados al joven.

—Ahora mismo tiene ganas de golpear a cada uno de ustedes, sin excepción —les comentó Henry, angustiando a todos—. Por eso no quiere volver, para no cometer algo que sabe se arrepentirá, mas siendo consciente que ninguno de ustedes es culpable, sino solo suya.

—Chicos… —les llamó Yoh—. ¿Significa que esto cambiará la forma en cómo se tratarán?

—¡Ja! Hay dos Sakura sufrientes tras nuestra traición y unión con ustedes. ¿De verdad crees que un acto de amor tan grande lo botaremos como si fuese basura? —comentó en sarcasmo Kasumi.

—Por supuesto que no —le apoyó Serena—. Si las dos se sacrificaron por ellas, más conociéndolas bien, sería traicionar sus luchas y sacrificios —Serena pasó sus brazos sobre los hombros de Kasumi y Haruka, y les sonrió—. ¡Después de todo, son unas chicas muy ingenuas, pero de un corazón puro y noble!

—¡Y muy simpáticas! —terminó Iris, abrazando por la espalda a Mariah.

—En vista y considerando que el asunto con Wind lo tendrán que solucionar cuando la vean, aun tienen mucho que responder —intentó cambiar de tema Anna, siempre hablando de forma rígida.

—Lamentamos mucho la situación, por la misma razón preferimos mantenernos al margen —les dijo con mucho tacto Kakashi, quien estaba acompañado por Caldina y Steven—. El maestro Sarutobi ya no está con nosotros, pero eso no significa que mi tarea se haya cancelado.

—Han actuado al borde de las reglas de la asociación de entrenadores, y faltado a casi todas las normas como campeón de Kanto y Johto —comenzó a sermonear Steven—. A partir de ahora, nos darán un informe completo de todo lo que sucede y sus resultados, y tienen completamente prohibido realizar cualquier acción que ponga en riesgo sus vidas… —tras esas palabras, Steven negó resignada— Tengo la sensación que hablo con una muralla.

—Se que mis métodos son poco ortodoxos y de muy dudosa seguridad y moral —trató de decirles algo nervioso Henry, retomando compostura—. Por suerte todo ha salido bien, así que, ya no permitiré que ni Phil, ni Sakura, vuelvan a hacer locuras a escondidas.

—No quita el hecho que en tu vida pasada hiciste las mismas locuras —le comentó Caldina de reojo—. Tienes mucho que aclarar, mocoso.

—¿Aclarar? —preguntaron todos al unisonó muy confundidos.

—Cuando fuimos a la dimensión donde vive Goku, un gato muy extraño llamado Karin, nos dijo que estaban mas preocupados de cuidar a la joven Kinomoto que de derrotar a Arades, y que antes ya habían perdido por esa razón; y Kamisama, que el cambio de cuerpo de Goku siempre fue parte de los planes de Dialga y Palkia… y de alguien más… ¿Nos podrías decir quien es ese alguien más? Y si esa persona también murió en esa batalla de hace 14 años.

—Rayos… —negó resignado Henry— Ahora que lo pienso, tanto Ash como Paul y Serena cumplieron los quince años hace unos días —aquella declaración dejó muy sorprendidos a todos—. Como les comentamos anteriormente, nuestros recuerdos fueron modificados, así que mucho no puedo decirles, pero si puedo asegurarles que, cuando Misty recupere sus recuerdos pasados, este misterio terminará.

—¿Misty? —le preguntó Kasumi muy curiosa— ¿Te refieres a mí, tátara elevado a no sé cuánto, abuela?

—¡¿De donde sacaste eso?! —le preguntó espantado Henry.

—Creo que tenemos la respuesta sobre el miedo que le tiene Arades a todos ustedes, y mucho más a Ash, Paul y Serena, y muy en especial el por qué proteger a Sakura con sus… nuestras vidas —les comentó Kasumi muy seria, saliendo del cuarto.

—Acompáñennos afuera, tenemos algo que mostrarles —continuó Mariah también partiendo, agarrando de la mano a Haruka.

Sin entender mucho la situación, todos partieron fuera de la vivienda.

—Paul… —le llamó Serena—. ¿Vendrás con nosotros?

—No pienso despegarme de Sakura por nada —apoyado a un costado de la puerta donde descansaba Sakura, Paul le negó—. Si ustedes no la van a cuidar, entonces lo haré yo.

—Paul… —completamente desganada, Serena prefirió dejarlo y seguir a los demás.

Una vez afuera, principalmente Kasumi y Haruka parecían listas para algo, situación que provocó que los demás se quedaran mirando.

—No los aburriremos con muchas palabras —les dijo Kasumi.

—Quiero que nos miren con atención… ¡Pero no tanta, que nos da mucha pena! —les pidió avergonzada Haruka.

—¿Piensan transformarse? —les preguntó Anna de forma sospechosa, al tiempo que las dos jóvenes se transformaban en guerreras elementales.

—Esta es la forma con la que ustedes pelearon contra nosotros cuando hicieron su tour por distintas dimensiones —les comentó Haruka.

—El poder que se siente en ustedes es tan alto como el de Misty y May cuando pelearon en Hoenn —les dijo Yoh algo nervioso—. Incluso para Hao es difícil alcanzarlo, pero no imposible.

—No es más que nuestra energía base para pelear —le respondió Kasumi—. Fuera de nuestra dimensión, usar más poder es agotador.

—Pero solo por estar en nuestra dimensión… —y de golpe, las dos jóvenes subieron sus poderes— ¡Podemos usar más poder!

—El nivel que representan ahora es el mismo que usó Magma para pelear contra Misty —comentó Yoh muy sorprendido—. Es un nivel inalcanzable para cualquiera de nosotros.

—Pero no es nuestra época, así que en cuanto aparecieron las verdaderas guerreras elementales, sus poderes disminuyeron… No así el mío —continuó Mariah, al tiempo que se transformaba en guerrera sagrada—. Se habla de dos clasificaciones, están las guerreras elementales y los guerreros sagrados, y cada uno depende de dos linajes distintos.

—Ya veo. Por eso resultó intacto y completo —comentó Yoh muy pensante.

—¡Esperen un momento! —les gritó muy molesta Caldina— ¡¿Y a nosotros que nos responde su concurso de poder?! ¡Nos dijeron que nos responderían que era lo que buscaba Arades y por qué debíamos proteger a Sakura, y solo nos demuestran paso a paso como nos dieron una paliza!

—¡Forma primigenia! —en cuanto Kasumi y Haruka tomaron su siguiente forma, con excepción de Serena e Iris, miraron a las dos jóvenes conmocionados.

—Esto es imposible… —susurró Kakashi.

—No conozco nada que llegue a tal cantidad de poder… —continuó igual de conmocionada Caldina.

—Ni siquiera un dios puede alcanzar tal poder… —Yoh tampoco salía de su impresión.

—Eso sucede porque los humanos son muy impacientes —les criticó duramente Mariah—. En su forma primigenia, no pueden liberar más allá de un tercio de sus verdaderos poderes, sino esta dimensión o cualquiera otra, sería desintegrada por completo.

—Los escritos de las ruinas milenarias nunca revelaron que el poder de las guerreras elementales tuviese tal nivel —les comentó Steven—. De hecho, los mismos generales de Arades que tanto trabajo les costó derrotar a Ondine y las otras guerreras, Misty y Dawn pudieron derrotarlos sin mayores problemas.

—Recuerda que el poder de cada guerrera elemental, así como su alma y recuerdos, duermen en las joyas elementales, y va pasando de forma hereditaria, como si de un testamento se tratase —le corrigió Anna.

—Alguien que tenga el concepto de la paciencia presente —le comentó con orgullo Mariah, al tiempo que elevaba su poder muchísimo más allá que el de Kasumi y Mariah—. Pero si no tienen el entrenamiento adecuado, mucho de esto puede ser autodestructivo. Un ejemplo, es exceder a voluntad el poder límite que una dimensión pueda soportar.

—No intenten sentir su presencia —les pidió Kasumi—. El poder de la luz y la oscuridad puede atravesar la dimensión sin ningún trabajo, perfora la dimensión, y es imposible de detectar incluso para Arades.

—¡Entonces si usan ese poder, podrán derrotar a Arades en un abrir y cerrar de ojos! —celebró Caldina.

—Podría ser una posibilidad, pero no quiero que sea nuestra prioridad —les dijo Mariah, al tiempo que las chicas volvían a la normalidad—. Whiteness, la guerrera regente de Reshiram, es mucho mas poderosa que yo… —aquella noticia sorprendió a todos— Pero ninguno de nuestros poderes es la preocupación de Arades.

—Se mas clara, porque no estamos entendiendo —le pidió muy extrañado Kakashi.

—¿En verdad Arades le tiene miedo a algo? —ahora le preguntó muy extrañado Steven.

—¿No nos estarán hablando de ese ser imaginario? —ahora les preguntó muy intrigada Caldina.

—Eso no lo sabemos, pero Espeon y Pikachu tienen la impresión que existe la posibilidad que aquel ser si exista, y esté mas cerca de nosotros de lo que creemos —aquella voz, la que parecía conocer mas de lo que parecía, llamó la atención del grupo, al tiempo que hacía acto de presencia Rei, Pikachu y Espeon—. Puedo imaginar de quien se están refiriendo.

—Hasta que por fin aparecen —les reclamó Kakashi—. ¿Terminaron con lo que estaban haciendo?

—Así es —le asintió—. Tal vez no pueda luchar, pero esta semana y media de entrenamiento han sido muy fructífera.

—¿Qué clase de entrenamiento hiciste? —les preguntó Mariah, al tiempo que ambos Pokémon y la sailor se acercaban.

—Antes que todo, no creo que sea necesario decir que Pikachu y Espeon están muy felices de que las tres estén de vuelta. En verdad las extrañaron muchísimo —comentó de forma nostálgica Rei—. Pero es increíble que un sentimiento tan lindo pueda terminar con todo si no lo sabes controlar —pero aquel comentario cortó el ambiente, volviéndolo algo tenso—. Sentí el poder de Mariah, y puedo decir que te faltaba muchísimo mas para llegar a su tope —aquellas palabras sorprendieron a la aludida—. Gracias a eso, también puedo imaginar el poder de Whiteness.

—¡¿Pudiste recolectar tanta información con nada?! —le preguntó anonadada Kasumi.

—Hemos pecado de tratar de buscar donde nosotros creemos y suponemos que están las cosas, pero lo hacemos porque somos una especie ignorante de nuestro propio entorno —Rei volteó a ver al interior del hostal, y dijo muy asustada—. El poder de Whiteness sigue siendo muy bajo aún así, y eso es aun mas peligroso —por cada palabra que decía Rei, confundía mas al grupo—. Puede que haya sido imperceptible, pero se los puedo confirmar…

—Eres como escuchar a Phil —le comentó admirada Mariah, provocando que todos miraran al joven, quien no decía palabra alguna—. Sigues siendo igual que siempre, del chico que me enamoré…

—¿Igual que siempre? —le preguntó Caldina muy curiosa.

—Ya veras a que me refiero —le respondió con entusiasmo, volviendo a la conversación—. Serena, ¿en qué estás pensando?

—Creo encajar todo —soltó muy sorprendida—. El auto secuestro de Sakura, el cambio de cuerpos de Pikachu y Goku, el que Henry haya elegido a Sakura como líder, la resonancia natural no solo con los Pokémon, también con cualquier otro ser vivo…

—EL ajuste de Axis, las sinceras disculpas de Phil y Sakura, el reconocimiento biométrico de Sakura en el notebook de Kasumi…

—Phil, ¿tú provocaste la anarquía en el grupo, haciendo que viajaran con Ash y Misty los que tú querías, a la dimensión de Sakura? —le preguntó Anna muy seria.

—¿Tu que crees, mi querida Anna? —le respondió en pregunta Henry.

—¿Vas a seguir jugando al misterio? —le preguntó Steven muy fastidiado, pero no respondió.

—Si Phil no dice nada, quiere decir que vamos bien encaminados… —comentó Kasumi—. Si algo me enseñó mi padre, es que…

—La respuesta mas obvia, siempre es la correcta —terminó, ahora Phil como él, con entusiasmo—. No fue teoría nuestra, fue un hecho imposible de borrar —Phil miró hacia el hostal, y su rostro se volvió muy serio—. Gracias a Arceus, esa bomba humana llamada Sakura Kinomoto no es peligrosa para nadie.

—¡Así que por fin lograron darse cuenta del peligro que representa esa mocosa! —gritó una desconocida voz, la cual guardaba mucho rencor.

—Esa presencia… —Kasumi miró hacia el cielo, y pudo vera la dueña de aquella voz— ¡Taiyō!

—¿Taiyō? —muy curiosa, Serena miró en la misma dirección, logrando ver de quien se trataba— ¡Magma!

El grupo, entre confundido y alarmado por el tono de voz, miraron al cielo, y ahí la vieron, a la guerrera del fuego.

—No se preocupen, acabaré con esa niñita ahora —con rabia, Taiyō comenzó a acumular una enorme bola de fuego en sus manos.

—Si destruyes mi hogar, tendrás que pagar la reconstrucción total de la casa —le amenazó Anna—. Aunque debería preocuparte mas que aquellos monstruos… Pokémon les llaman, ¿no?

—¡Los Pokémon de Phil siguen dentro de la casa! —le gritó desesperada Serena.

Ante aquel grito, Taiyō no siguió acumulando energía, pero parecía no desistir de su objetivo.

—Yo me encargo —y transformada nuevamente, Mariah se elevó, y agarró la mano de Taiyō, desbaratando su intento de ataque—. ¡Detente en este momento!

—¿Qué te pasa? —muy confundida, Taiyō se zafó de Mariah y se puso en guardia— ¿No me digas que las convencieron con sus mentiras?

—Primero baja, deshaz tu transformación, y deja esa terquedad de la cual Phil te salvó en muchas ocasiones —le ordenó Mariah muy fastidiada.

—¿Me pueden decir que está sucediendo? —le preguntó entre la confusión y la extrañez.

—Phil está con nosotras, así que compórtate según la ocasión.

—¡Imposible, ese traidor está muerto! —Taiyō miró al grupo, y pudo divisar al susodicho—. ¡Imposible!

Totalmente desesperada, Taiyō bajó, deshizo su transformación, se acercó al joven, comenzó a mirarlo, olfatearlo, inspeccionarlo con cuidado, tocarlo…

—Taiyō… —el joven ya había empezado a ponerse muy nervioso con tal acoso—. ¿Me podrías escuchar un momento?

—Si estás aquí, pero siento muy extraña tu presencia… —pero la joven no se detenía en su inspección, hasta que vio al joven tomar sus manos— ¡¿Qué estás haciendo?!

—Se que a las chicas les hice un video como disculpas, también a Hikari y a ti, pero estoy feliz que estés frente mío —y con temor, comenzó a decir sus palabras—. Se que ninguna palabra será suficiente para que me perdones, pero quiero pedirte disculpas por no darte el beneficio de la duda. Quisiera que me perdonaras, pero también se que la herida ya está hecha y costará mucho que sane.

—¡Oye, ¿Por qué a ella si en vivo y a nosotras un mugroso video?! —le gritó furiosa Haruka, haciendo que Phil y Taiyō miraran a una amordazada joven por parte de Iris y Kasumi y sus risillas nerviosas.

—¡Deja tu sinceridad para otra ocasión! —le gruñó furiosa Kasumi.

—¡Siempre destrozando momentos tan emotivos! —también le gruñó Iris.

—¿Tiene alguna importancia si hubiese sido un video o en persona? —les preguntó la joven, quitándose del lado de Phil muy sentida— Podría perdonarte de corazón, pero eso no significa que vuelva a confiar en ti.

—Lo entiendo —le respondió el joven con pena, dando un suspiro largo—. El perdón es inútil si uno no aprende de los errores, y como Satoshi nunca aprendí, engañando y fallando a la gente que más confiaba y quería.

—Hablando de engaños y errores —le interrumpió Mariah—. Taiyō, ¿ya le entregaste la energía de Arades a quien debías en esta dimensión?

—Hace quince días —les respondió con orgullo, ganándose una mirada de resignación de parte de Kasumi, Haruka y Mariah—. ¿Sucedió algo?

—Veo que no nos salvamos del trabajo en ninguna dimensión —suspiró resignada Iris.

—Sea quien sea a quien le entregaste esa energía, te terminará traicionando y te botará en un rincón —le comentó Serena muy preocupada.

—¡Eso no pasará! —le gritó furiosa la guerrera del fuego.

—¿Por qué crees que terminamos aquí, mi estimada terca? —le preguntó de forma retorica Kasumi.

—¡Seguro no hicieron bien su trabajo! —les encaró.

—No me interesa en lo más mínimo sus problemas personales —les dijo muy molesta Anna—. Si quieren comer algo más, el comedor cierra en una hora más.

—Si quieres, puedes quedarte, Taiyō —le ofreció Phil—. No debes tener donde quedarte, mucho menos para comer.

—¡Puedo sobrevivir de la naturaleza! —le advirtió de forma amenazadora, al tiempo que su estomago gruñó horriblemente, avergonzándose hasta ponerse roja.

—Podrás comer toda la lasaña que quieras —volvió a decirle—. En la mañana bañarte en las aguas termales, y tomar un buen desayuno. No será como los que hacia Saku, pero…

—¡Que esperan, no pierdan el tiempo! —y corriendo como si le fueran a quitar la comida, Taiyō corrió al interior del hostal.

—Que buena idea, Phil. Golpearla justo en su punto débil, la lasaña —le felicitó Mariah muy orgullosa, tomando del brazo al joven para entrar al hostal.

—Creo que cuando recuperemos la energía de Arades, podremos seguir con el problema de Sakura —comentó muy pensante Kasumi—. Se que no deberíamos, pero lo mejor es hablarlo con ella para que sea consciente de lo que tiene.

—Y eso será hasta mañana —les advirtió Kakashi—. Los niños buenos se van a lavar los dientes y dormir temprano.

—No nos trates como párvulos —le bufó Haruka.

—Eso hasta que cumplan los dieciocho años, mientras tanto están a mi cargo, pequeños.

—¡Ya escucharon, adentro! —les gritó Caldina, haciendo que todos entraran, menos los tres adultos.

—Podrás decirles niños, pero el destino les dio mas responsabilidades que a un adulto —les dijo Steven.

—Pero eso siguen siendo, unos mocosos desobedientes que les hace falta la mano adulta —le comentó Kakashi—. Por mucho que hayan madurado, siguen cometiendo los errores de un niño.

—Nosotros también tenemos trabajo que hacer, y a diferencia de ellos, no es pelear —le recordó Caldina—. Mañana será un día eterno.

Muy distinto a lo que esperaban, este fue un fin de día muy extraño, confuso y lleno de interrogantes. Magma o Taiyō, apareció como lo había prometido, informando a los demás que la entrega de la energía de Arades había sido mas que completada hacía dos semanas atrás, lo que, como las anteriores batallas, complicaría las cosas. ¿También lograrán convencer a Taiyō? ¿Cuál será el verdadero temor que Arades tiene con respecto a la card captor? ¿Y que relación directa tendrá con el poder de las guerreras elementales y los guerreros sagrados, considerando que ella no tiene ninguna relación con ellos?

Esta historia continuará…