W.M King jajajaja, también me ha pasado, lo peor es cuando ya no actualizan más, trato de actualizar pronto, pero pues luego no hay mucho tiempo.
Percy Jackson y Naruto no me pertenecen, Percy Jackson pertenece a Rick Riordan y Naruto a Masashi Kishimoto.
Capítulo veintisiete: Suerte en la misión.
De acuerdo, esto no iba como yo había pensado, para empezar, no esperaba que la momia del oráculo se paseara por el bosque y nos diera una profecía, para colmo, Grover y yo tuvimos que devolverla a su lugar.
—Quiron, yo también quiero ir —le dije decidido.
Él me miró algo incómodo mientras tocaba nerviosamente la mesa de pin pon.
—Con un varon, jamás —dijo Zoe con desprecio.
—Pues para tu información —le dije —Grover también es un varon.
—Pero él es un sátiro —respondió —es diferente.
El oráculo había dicho que debían ir cinco en la búsqueda y que fueran tanto campistas como cazadoras, irían tres cazadoras entre ellas Bianca, de los campistas se había ofrecido Grover al igual que Thalia.
—Percy, si quieres puedes ir en mi lugar —se apresuró a decir Grover.
—Ni hablar —dijo Zoe —ninguna cazadora se irá en companía de un hombre.
—Pues que no vayan —dije molesto.
—Percy, el oráculo fue preciso —advirtió Quiron —es necesario que vayan algunas campistas y ellas pueden elegir con quien ir.
Zoe me miró con arrogancia.
—Ya, pues para mí la decisión no debe ser solamente de ellas.
—Ustedes los hombres...
—Ya sé todo su rollo de los hombres —la interrumpí mientras me levantaba —bueno espero que tengan éxito en la misión.
Y me retiré a mi cabaña a preparar mis cosas, obviamente no me quedaría aquí sin hacer nada.
Esa noche soñé con Annabeth, ella se encontraba en un lugar lleno de niebla por lo que no lograba ver mucho.
—Annabeth —dijo una voz, la reconocí y eso me llenó de rabia —no te preocupes, todo está bien.
—¿Luke? —preguntó Annabeth —no te saldrás con la tuya.
—Annabeth, tranquila —dijo de nuevo —no te pasará nada.
Yo quería gritarle que no confiara en él.
—Ellos vendrán por ti —siguió diciendo.
Y entonces me desperté con un sobresalto, ellos vendrán por ti, había dicho, eso significaba que esperaban que fueramos allá.
Me levanté y preparé para salir, llevaba la gorra de invisibilidad de Annabeth por lo que era más fácil, pero no puedes engañar facilmente el olfato de las arpias por lo que avancé sigilosamente por el campamento, las cosas iban bien hasta que una arpia detectó mi olor y empezó a acercatse mucho a mí, al no tener más opción, saqué mi espada y acabé con ella.
—¿Quién esta ahí? —preguntó alguien.
Sentí un gran alivio cuando me dí cuenta de que era Nico.
—Percy, ¿eres tu? —preguntó en susurros.
Me quité la gorra y lo miré confundido.
—¿Cómo sabías que era yo? —pregunté también susurrando.
—Escuché a la arpia —respondió —esperaba encontrarme contigo.
—¿Para qué?
—Irás a la búsqueda, ¿cierto? —me dijo —¿puedo ir contigo?
—Nico...
—Por favor —suplicó —no daré problemas.
—Te meterías en problemas —le advertí.
—Aún así, tú irás.
—Pero yo soy yo —le dije —será mejor que te quedes en el campamento, no me podrás convencer para que te llevé.
Lo miré seriamente, ante eso, él suspiró rendido.
—Esta bien —dijo —pero entonces prometeme una cosa.
Esto me daba mala espina.
—¿Qué clase de promesa?
Esperaba que me dijera algo tipo: ¿podrías traerme una hamburguesa al regresar?, y no algo delicado, por desgracia más o menos me imaginaba lo que podría ser.
—Cuida a mi hermana y que regrese bien.
Y ahí es cuando mis sospechas se hicieron ciertas.
—Nico...no puedo prometerte nada —le dije —es una misión peligrosa y nunca sabemos lo que va a pasar.
—Pero tú podrías protegerla, ¿cierto?
—No pude proteger a Annabeth.
—Por favor —pidió —solo te pido eso.
Suspiré cansado.
—No te puedo prometer mucho —le dije —pero te aseguro que estaré al pendiente tanto como pueda de ella.
Eso pareció tranquilizarlo un poco.
—Ahora me tengo que ir.
—Está bien —dijo —por cierto, escuché que una de las cazadoras no podrá ir y que los demás irían en el autobús.
—¿Estabas espiando a las chicas? —pregunté con una ceja alzada.
Él se sonrojó y yo reí divertido.
—Gracias Nico — le dije —me voy.
Acto seguido me puse nuevamente la gorra y me puse nuevamente en marcha, mientras subía la colina me dí cuenta de que no tenía oportunidad de alcanzarlos si iban en autobús, maldije en silencio, y entonces por alguna razón Blackjack llegó a mí.
—Hey jefe —dijo —parece que necesita un pegaso para huir.—Blackjack —dije aliviado.
—Sus amigos lo esperan allá en la colina.¿De verdad?
Subí a la colina y en efecto, Will, Polux, Castor, los hermanos Stoll y Katie estaban ahí esperando, me quité de nuevo la gorra.
—¿Qué hacen aquí? —pregunté asombrado.
—Asegurarnos de qué vayas bien preparado —respondió Katie.
—Aquí tienes ambrocia y nectar —dijo Will.
—Estos son unas bolas de humo —dijo Castor mostrando unas bolas moradas.
—Su olor es embriagante —explicó Polux —fueron hechas por mi hermano, Katie y por mi.
—Gracias —respondí.
Todos miramos a los Stoll.
—Nosotros ya hicimos lo nuestro —dijo Connor sonrientemente.
—Ellos necesitan a otra persona.
Recordé lo que Nico me había dicho acerca de una de las cazadoras.
—¿Gracias?
—De nada hombre —dijo Travis —ella era algo molesta.
—Bien, entonces será mejor que te des prisa —dijo Katie —ellos ya se pusieron en marcha.
—Oh, de acuerdo —dije guardando las cosas en mi mochila —por cierto, ¿puedo pedirles un favor?
—¿Cuál? —preguntaron.
—¿Podrían cuidar de Nico?
—Ahh, claro —respondió Will —su hermana es una de las cazadoras que fueron a la búsqueda, ¿cierto?
—Así es.
—Lo haremos —dijo Katie —te deamos suerte en la misión.
—Gracias —dije.
Me subí en Blackjack y me puse nuevamente en marcha teniendo en mente de que no dejarí que Luke se saliera con la suya, ¿cómo podría permitir que destruyera el campamento?, aquí estaban mis amigos y traería de vuelta a Annabeth.
Este capítulo me ha parecido corto jeje
