W.M King: Hola :-) Muchas gracias por comentar, sí, hay veces que no sé cuando hacer uso del Sharingan.

Polar esta feliz: Muchas gracias por el comentario, me alegra que te guste :-)

YAMI: Muchas gracias a ti también por comentar, lamento la tardanza. Ya vendrá la hora para que conozcan a Hinata jeje.


Percy Jackson y Naruto no me pertenecen, Percy Jackson pertenece a Rick Riordan y Naruto a Masashi Kishimoto.

Capítulo veintinueve: Ataque de un jabalí.

Muy bien, esto no había estado en mis planes en ningún momento, aunque claro, ser atacado por guerreros esqueletos y por un león gigante tampoco había estado en mis planes.

—¡Cuidado Percy! —gritó Grover mientras huíamos de cuatro guerreros esqueleto.

Ellos nos tenían rodeados mientras que nosotros veíamos nuestras posibilidades de escapar. Cuando comenzaron a atacarnos, nosotros hicimos todo lo posible por protegernos, luchar contra esos esqueletos cansaba ya que aunque los destrozábamos volvían a formarse, yo trataba de mantenerme cerca de Bianca para evitar que saliera lastimada, no quería enfrentar a una furia de Nico si algo le pasara, además al igual que a Hinata, la empezaba a ver como una hermana pequeña, pero entonces lo sorprendente sucedió. Ella sostuvo su daga de cazadora y apuñaló a uno de esos guerreros esqueletos, inmediatamente se deshizo en cenizas; todos nos la quedamos viendo asombrados, hasta los guerreros esqueletos.

Ella también lucía sorprendida, entonces trató de atacar a otro guerreo esqueleto, pero este la esquivó, ninguno de ellos se dejó tocar por Bianca hasta que al final, decidieron hacer una retirada, es más, parecían tenerle miedo.

—¿Cómo hiciste eso? —le preguntamos todos.

—No sé —respondió ella —solo lo apuñalé, quizás sea el arma.

—Imposible —negó Zoe —está hecho del mismo material que las de todas nosotras.

Si no era el arma, entonces era la persona, ¿por qué Bianca había podido destrozar a un guerrero esqueleto?, los esqueletos son seres muertos y los seres muertos le pertenecían a Hades, quizás un hijo suyo no habría tenido problema con ellos, pero entonces eso significaba que Nico y Bianca... recordé entonces cuando los conocí, fue en el Hotel Lotus, bueno, más bien había conocido a Nico, en ese momento había tenido una visión y había decidido no entrometerme en su camino.

—Bueno... yo... no... —Bianca comenzó a ponerse nerviosa por toda la atención que recibía.

—Será mejor que la dejemos en paz —dije a lo cual ella me dio una mirada agradecida —vamos antes de que...

—Espera Percy —dijo entonces Grover con las manos en alto mientras olfateaba el aire —he estado sintiendo esto desde hace rato.

Lo miré.

—¿Quieres ir al baño? —pregunté a lo que Thalia me dio un zape.

—¿Qué?, claro que no —respondió mi amigo con una mueca —me refiero a algo... mágico.

—¿Mágico? —preguntamos todos extrañados.

—Sí, es algo...

La expresión de Grover fue cambiando poco a poco, como si estuviera percibiendo una sensación increíble.

—¡Es él! —gritó de repente asustándonos a todos —¡es Pan!

—¿Quieres un pan? —volví a preguntar —pero si acabamos de...

—Percy si serás... ¿Pan? —pregunto Thalia asombrada —¿el de lo salvaje?

—Está cerca —nos dijo Grover —parece decirme algo.

—¿Qué es? —pregunté recordando al dios de lo salvaje.

—Dice... mmm... algo sobre... un regalo.

—¿Un regalo? —volvimos a preguntar todos.

—Sí, un regalo —respondió —nos lo manda.

Y tan rápido como terminó de decir eso, escuchamos un gran rugido, y no tardamos en ver a un gran jabalí viniendo directamente hacia nosotros.

—¡Cuidado! —gritó Zoe

Todos nos hicimos hacia un lado, logré esquivarlo por poco, se notaba que estaba muy enfadado, pero ¿y yo que?, yo no tenía la culpa de nada. Nosotros simplemente habíamos hecho lo que Apolo nos había dicho, sí, mi bisabuelo, nos habíamos encontrado con él después de que el metro de Washington parara, estaba disfrazado de vagabundo pero al fin había descubierto quién era realmente. Prácticamente nos hizo subir a un camión que nos llevó a Cloudcrofl, Nuevo México en dónde nos topamos nuevamente con los guerreros esqueletos, y ahora con un jabalí, desearía que Clarisse estuviera aquí, quizás ella lo habría podido controlar o quien sabe, quizás sería divertido verla enfrentarse a uno de los animales sagrados de su padre. Bueno, el chiste es que Apolo nos había enviado hasta acá y dicho que debíamos encontrar a un tal Nereo, claro aún estábamos lejos de lograr eso, por hora necesitábamos deshacernos de esté jabalí enfurecido.

—Debemos movernos —nos dijo Zoe.

—¿Este es el regalo? —pregunté a Grover mientras corríamos entre los árboles —¿también quiere acabar con nosotros?

—Beeee, no lo sé.

Corríamos tan rápido como podíamos, pero eso no funcionaba contra el jabalí gigante, esquivaba, saltábamos troncos, muchos raspados por caídas y espinas, nada funcionaba y solo nos estábamos cansando, si seguíamos así tarde o temprano vendría por nosotros con total facilidad. Estaba por utilizar el sharingan cuando me percaté de que Bianca y Thalia estaban sobre él, pero la verdad parecían estar evitando caerse en lugar de atacarlo. Me detuve y esperé a que llegara a mí.

—¡Corre chico! —gritó Zoe mientras lanzaba una de sus flechas.

Yo simplemente esperé a que el jabalí llegara a mí y entonces me destapé el sharingan, claro, no todo sucedió como yo quería, el jabalí era tan rápido que no pude hacerme a un lado, claramente él pretendía tirarme al agachar la cabeza pero yo tontamente sostuve sus colmillos provocando que me deslizara hacia abajo, cosa fácil para un jabalí gigante como ese, definitivamente no aguantaría mucho así, la gran velocidad que llevaba no me permitía pensar con claridad, sumándole a eso que varias flechas pasaban a mi lado mientras esperaba que no me diera alguno por error.

¿Qué podía hacer?, haciendo mi mayor esfuerzo, luché por llegar hacía sus ojos, estiré mis manos tratando de encontrar con qué sostenerme y sorpresivamente unas manos me agarraron.

—¡Percy! —gritó Bianca.

Ella por alguna razón logró jalarme hacia arriba, mientras que yo me encontraba con el hocico del jabalí y después con sus ojos, no pude evitarme sentirme estúpido mientras me imaginaba que parecía un enclenque mientras el jabalí se sacudía violentamente para deshacerse de mí. Pero bueno lo hecho, hecho estaba, así que ahora lo único que podía hacer era aprovechar lo que tenía. Miré al jabalí directamente a los ojos con el sharingan, tampoco era una cosa fácil con todas las sacudidas que hacía, pero no me detuve hasta que por un momento se abrió una oportunidad que no dejé pasar.

—Quieto amigo —le dije —no hace falta corretearnos, vamos.

Entonces fue cuando comenzó a disminuir la velocidad y yo quedaba colgando, sin querer vi algo, o más bien oí, resulta que al jabalí le habían dicho que nos llevara a un lugar, por eso es que nos perseguía.

—No hace falta ponerse así —le dije entonces —si venías a ayudarnos entonces bastaba con que te hubieras acercado amablemente.

—Emmm, chico —habló Zoe detrás de mí —¿hablas con el jabalí?

—Ah, jeje, es que nos ha metido un susto —dije mientras evitaba mirar a alguno de ellos.

—Te subiremos enseguida Percy —dijo Bianca.

Yo agaché la mirada mientras me jalaban, no quería que vieran mi ojo, así que cuando estuve sobre el jabalí me volteé ocultando mi cara mientras rápidamente cubría nuevamente el sharigan.

—Eso fue algo estúpido —dijo Thalia —¿cómo se te ocurre?

—¿Preocupada por mí, cara de pino? —dije sonriendo.

—Pff, claro que no —respondió —pero prometí a la Señora Jackson que te mantendría a salvo, no me imagino como se pondría si llegara a decirle que su hijo a sido aplastado por un jabalí enfurecido.

—Mph, pero no lo hice —respondí —estoy sano y salvo, al propósito, ¿cómo pudiste sujetarme? —le pregunté a Bianca.

—Thalia me ayudó —contestó.

—¡Bien hecho Percy! —llegó corriendo Grover —lo detuviste.

—Parece estar hipnotizado —comentó Zoe mientras lo observaba con el ceño fruncido —¿cómo lograste hacerlo?

—Quizás solo al ver lo valiente que yo era —dije para evitar más explicaciones —decidió aceptarme.

—Pues vaya prueba de valentía —dijo Thalia —más bien, una prueba de la estupidez.

—Hombres —dijo Zoe.

—¿Y ahora qué hacemos? —preguntó Bianca.

—Pues solo faltan que Grover y Zoe suban —dije acomodándome al frente —y nos iremos de aquí.

—¿Pretendes que viajemos en eso? —preguntó Zoe.

—Claro —respondí —después de todo es un regalo de Pan, ¿cierto Grover?

—¡Claro! —exclamó.

Grover se montó y Zoe hizo lo mismo al ver que no tenía otra opción.

—¿Y por qué tienes que ir tú al frente? —volvió a cuestionar.

—Porque yo fui quien lo detuve —dije mientras suspiraba.

—Hombres —volvió a decir mientras Thalia solo bufaba.

—Así que vamos amigo —le dije al jabalí cuando ya estuvimos todos listos —llévanos.

Y el jabalí no se hizo del rogar, arrancó inmediatamente.