Hola a todos, he aquí con un nuevo capítulo. Como he mantenido la tónica, sigo recordando viejos capítulos. Aquí hago un repaso de ideas de los capítulos 42 y 48, por si quieren darle una mirada. Lo demás, son los hilos sueltos en varios capítulos. Hay ciertos puntos que son temas sensibles como el suicidio, así que preferiría que lean con prudencia. Luego nos vemos!


El resultado del juicio elemental de Wind en contra de Sakura, fue por mucho, el menos esperado y más difícil de comprender. ¿Por qué su resultado había sido distinto? ¿Por qué aquel cambio? Y principalmente…

No siento ningún ki… —Goku miraba sin comprender que sucedía, primero a la card captor, después al grupo, esperando alguna respuesta, pero estaban igual de sorprendidos, y después a Sakura, quien, aún recostada en el suelo con su herida suturada, sonreía conforme— Tú sabes que sucede, no me engañas.

Felizmente te puedo decir que, ni yo sé que está sucediendo —respondió de forma triunfante.

¿Estás feliz porque no sabes qué sucede? —sin comprender nada, volvió la vista a card captor, quien seguía en la misma posición, siempre guardando silencio.

Wind miraba pendiente de cualquier movimiento, pero ese algo raro que pasaba, la desconcertaba.

No quieren atacar, pero tampoco se están defendiendo —comenzó a pensar Hikari con mucha precaución—. No siento ninguna presencia… ¡No me digan que logró…!

Ante la desesperación, Wind se lanzó a atacar a Sakura, pero algo la mandó hacia un costado; algo tan fuerte, que salió disparada varios metros.

¡Qué rayos fue eso! —volvió a mirar a Sakura, pero se veía que no fue ella, seguía en la misma posición— ¡¿Quién hizo eso?! —miró por todos lados, pero todo seguía igual de calmo.

Kasumi y las otras chicas tampoco comprendían que sucedía.

¿Qué le sucedió a Hikari? —preguntó Haruka muy intrigada.

¿Habrá decidido cambiar de dirección? —intentó responder Iris, igualmente desconcertada.

Me tratarán de loca, pero puede que esa posibilidad en cien millones haya sucedido —interrumpió Serena—. Lo vi en los informes de Axis —miró su teléfono, y escaneó el estado de Sakura—. Como lo suponía. Continúa en su modo estudiante, nivel uno. Está peleando como una humana común y corriente.

¡No puedes llamar a esto una pelea! —le contradijo Taiyō—. ¡Siquiera se ha movido!

¿En verdad crees que alguien que ha superado la creación, la destrucción, el tiempo y el espacio, necesite moverse para pelear? —le contestó Kasumi—. Va más allá de los dioses, creadores, destructores, y la misma existencia.

¿A qué te refieres con eso? —preguntó Mariah totalmente confundida.

¿Cómo logró la sinergia afectiva? Ya es imposible sin ser una Ketchum —comenzó a cuestionar Kasumi—. Pero lograr un equilibrio en su mente y corazón, lo suficiente como para lograr superar sus propios límites…

Logró despojar lo que la ataba; su bondad. Logró acaparar todo, sin que nosotros nos involucremos… es su propia lucha, de nadie más —complementó Serena.

¡Todos nosotros estamos en esta batalla, y todos nos hemos sacrificado! —le gruñó furiosa Iris— ¡Eso sería muy egoísta de parte de Sakura!

Y es una doctrina muy difícil de aprender, sin perder tu corazón —terminó Kasumi—. Por eso se llama doctrina egoísta.

¡Es imposible que haya aprendido algo así! —le contradijo Mariah con rabia— ¡Si algo así existiera, sería algo a lo que solo los que superan los poderes de un dios lograrían!

Solo hay una forma de comprobarlo —Taiyō se levantó, y se lanzó contra Sakura, sin ningún previo aviso.

Pero un leve movimiento del ala de Charizard, fue suficiente para hacerla retroceder aterrada.

¿Qué te sucedió? —le preguntó Kasumi, muy intrigada del movimiento.

No lo sé… —le respondió aterrada—. Sentí que, si me movía un centímetro más, lo pagaría carísimo.

Tiene que ser broma —se burló Haruka—. Siguen en la misma posición.

No —le negó Mariah—. Logré notarlo por un pequeño instante, Charizard movió sus alas, pero el movimiento fue tan leve, que resultó imperceptible para el segundo.

Pero de pronto, Wind se lanzó con todas sus fuerzas y rabia contra Sakura, logrando llegar hasta ella, asestando un fuerte puñetazo, atravesando totalmente su defensa varios metros.

Hikari… —Kasumi estaba muy preocupada por el resultado del ataque—. ¿En verdad la golpeaste?

Pero Wind terminó estampada en el suelo, inconsciente. En cambio, Sakura seguía en la misma posición.

¡Hikari! —sus compañeras partieron corriendo a atenderla, muy preocupadas.

¡Resiste, por favor! —le suplicó Haruka, ayudando a levantarla.

¡Mi cabeza! —pero la joven se recuperó rápidamente, como si nada hubiese sucedido— ¿Chicas?

¡Dime qué no te rompió ningún hueso! —le suplicó Taiyō.

Al contrario —le negó, muy confundida—. De hecho, siento como si tuviera más poder que antes —las cinco miraron al suelo, y vieron la grieta y un charco enorme de sangre—. Sé que me atacó, sentí estar al borde de la muerte, pero ahora siento que puedo vencer a cualquiera.

¡Ella no es la Sakura Kinomoto que conocen! —comenzó a gritar la Sakura de Ecruteak, llamando la atención de todos— No sé quién es, pero si estoy segura de algo… Este es el único lugar seguro para cualquiera. Si ella viaja a las dimensiones que aún siguen en pie…

Con solo llegar, destruirá todo —terminó Son Goku—. ¿Este era tu plan z?

Phil dejó todo almacenado en Axis, y Tomoyo terminó de desarrollar lo demás, dejando las demás tareas en la última actualización.

¿Te refieres a la actualización que le hice a aquel reloj? —preguntó Kasumi, algo preocupada de lo que escuchaba.

Recuerda que aquel reloj sólo tenía una secuencia algorítmica de bloqueo, por la misma razón en un inicio, solo tenía nueve botones.

Allí se almacenaban los modos de combate, y los mantenía bajo control —complementó Serena—. Significa que, la única forma de bloquear aquel estado, ¿es presionar uno de esos botones?

Pero esos botones ya no existen —le recordó Iris—. Cuando Kasumi lo actualizó, perdió su forma digital, y tomó una forma táctil.

Phil sabía que una situación así podría presentarse, así que estableció un control remoto por medio de otros terminales —continuó Sakura—. Aquel terminal es el tuyo, Kasumi. ¡Aún deben de quedar seis modos en la memoria, activa uno y se acabó!

Eh… bueno… —ante la esperanzadora y anticipada solución, todos habían dado por finalizada tan terrible pesadilla, pero la respuesta de Kasumi… pues…— ¿Cómo se los dijo? —tartamudeó muy asustada—. No le presté mayor atención al comando remoto, y lo omití…

¿Qué significa eso? —le preguntó Haruka, intuyendo la respuesta con sus puños.

¡Pues que no lo instalé, porque confiaba tanto en Sakura, que decidí que ella decidiera todo! —respondió con felicidad.

Aquella respuesta mantuvo la sonrisa del triunfalismo en todos… hasta que todo cayó por su peso…

¡Niñita tonta, hasta en eso te pareces a tu padre! —comenzó a gritarle Haruka, zamarreándola con más energía de las que creía tener.

Ni siquiera fue por olvidadiza, fue por confiada —negó derrotada Mariah.

Mientras el otro grupo, curiosamente, parecía listo para continuar.

¿Entonces comenzamos con el plan A1? —le preguntó Yoh a Sakura.

Es una desgracia que el alfabeto no tenga más letras —comentó en broma—. Así es.

¿También pretendes pelear? —ahora le preguntó Anna.

Solo quitaron mi inútil útero —le respondió, al tiempo que volvía a transformarse—. No se enojen con Hikari, fue mi idea.

¿Tu idea? —le preguntó muy confundido Goku.

Conozco a las chicas, son mis amigas…


Capítulo 113: "La falsa llave de la traición"

El templo de la columna lanza, también conocido como el lugar donde viven Dialga y Palkia. Este lugar también es la "base de operaciones" de nuestros amigos, quienes tienen una batalla encarnizada contra los soldados de la luz y las guerreras elementales. Las primeras cinco misiones tuvieron resultados dispares, mientras que las siguientes cinco, solo una seguía en velo, la cual tendría repercusiones a muy largo plazo.

La misión de la joven entrenadora de Ecruteak parecía haber finalizado, ya que habían vuelto a la base. Pero la inclusión de una de las crueles y despiadadas guerreras elementales, era un tema que sabían que costaría asimilar.

—¿Estás segura que esto está bien? —le preguntó Wind a Sakura.

—Ten en claro algo —le respondió de forma cortante Sakura—. Tú, vienes conmigo, y son conscientes que, si tú lo quisieras, acabarías con todo en un segundo.

—¡Pero yo no quiero eso! —alegó muy nerviosa.

—¿Entonces por qué preguntas tonterías? —le preguntó muy molesta—. Te vas a presentar a todos, y te van a aceptar porque eres mi mejor amiga.

—En verdad, no creo que esto sea una buena idea —continuó dudando Hikari.

—No sé qué clase de imagen tienes de ellos, pero te llevarás una gran sorpresa —le negó, rendida por la ingenuidad de Wind—. Espero un espaldarazo de parte de ustedes, recuerden que estamos ejercitando un plan desconocido para ellos.

—No te preocupes por nosotros —le respondió con entusiasmo Alphonse—. Preferiríamos no pelear contra nadie, así que no pasará nada malo. Wind, Sakura tiene razón, así que relájate.

—Jamás te daremos la espalda —le apoyó Tracey—. Cuenta con todos nosotros.

—¡Además, mientras más seamos, más rápido podremos terminar esta batalla! —continuó el apoyo Goku— ¡Tu poder es la esperanza de toda la vida, y que piensen en eso, les levantará el ánimo!

—¿Ves? —quiso terminar Sakura— Es la amistad que te espera, solo debes confiar en nosotros, y en ellos.

—¿Señor Sesshömaru? —Wind miró con nervios al demonio, quien le dio una mirada asesina.

—¿Quieres apresurarte? —comenzó a amenazarla—. No tengo tiempo para estos estúpidos juegos.

—¿Para qué queremos un terapeuta, si te tenemos a ti? —gruñó Sakura, mirándolo de reojo, volviendo su atención a una asustada Wind—. No le hagas caso a ese anciano, es un cascarrabias que odia cualquier cosa que sea humana.

—No, está bien —aceptó Wind—. Es una forma distinta de dar ánimos… Algo brusca, pero muy clara y honesta. Todo por seguir trabajando con Sato.

—Tampoco te pases, aparecida —la detuvo de golpe Sakura, haciendo que su tono de voz paralizara de miedo a Wind.

Y casi obligándola, Sakura la arrastró desde la sala de transporte, hasta el comedor.

—Iré a prepararles algo de comer. Si viene alguien, me avisan de inmediato.

—Creo que eres la única que puede mediar entre todos, así que no lo dudes —le respondió algo nervioso Tracey.

Mientras los demás esperaban en el comedor, Sakura comenzó a cocinar, muy preocupada por lo que estaba sucediendo, y sabía que iba a suceder.

—Los planes A, B, C y D quedaron arruinados —pensaba la joven, muy preocupada—. ¿Qué haremos ahora?

—Prepararnos para la siguiente batalla —le respondió una voz, de forma telepática.

—¿Mewtwo?

—La invasión en las regiones del norte ha comenzado, y Kyogre y Groudon están siendo los blancos para no ensuciarse las manos. ¿Quieres que dé el aviso?

—¡Ja! Y ahí se fueron los planes E, F y G —rio de forma sarcástica la joven—. ¿Qué más podemos hacer? Sin Sato, estoy perdiendo el control de todo, hasta de mí misma.

—¿Sucede algo, joven Sakura?

—Creo que puedo ser totalmente honesta contigo, amigo mío —ante aquellas palabras, Mewtwo apareció de la nada—. Yo…

—¿Hay algo que debas decirme? —pero ante la pregunta, Sakura se lanzó a abrazarlo, llorando desconsoladamente— Joven Sakura…

—¡Sato va a morir! —le gritó, sorprendiendo mucho al Pokémon— ¡Si él se muere, yo me voy a suicidar!

—¿De qué estás hablando? —Mewtwo parecía espantado ante tal declaración.

—¡¿Olvidas que él es la reencarnación de Henry?! —volvió a gritarle— Esos dos se van a sacrificar.

—Lo sé —le respondió muy preocupado—. ¿De verdad crees que hará el ritual de sello?

—Todo está sucediendo para que solo el plan Z funcione.

—¿Plan Z? ¿De qué estás hablando?

—¿Qué está sucediendo ahora mismo en la dimensión donde vive esa niñita que maneja las cartas?

—Tengo noticias, y no muy alentadoras —le respondió Mewtwo, dudando en seguir hablando.

—No me ocultes nada, cualquier detalle puede cambiar el rumbo de la misión —Sakura se separó, y lo miró a los ojos—. Habla.

—Será como tú desees —Mewtwo cerró sus ojos, y comenzó su confesión—. Ash se encuentra hospitalizado, tuvieron un fuerte enfrentamiento, y se sacrificó para salvar… a su novia…

—¿Novia? —aquellas palabras no calzaban en sus planes, menos en la personalidad del joven— ¿Es Misty? ¿O tal vez May? Seguramente fue Dawn… Aunque Duplica es igual de atrevida.

—No, Sakura —ante aquella negativa, la joven sintió un pésimo presentimiento—. Es aquella joven, dueña de aquellas cartas.

—¡¿Kinomoto?! —aquel grito hizo que la joven cerrara la boca con sus manos— ¡¿Que están enfermos, o no les importa nada?!

—Solo te puedo decir que todos aceptaron aquella relación…

—¡¿Crees que me interesa?! —le gritó furiosa— ¡Esos idiotas me están conduciendo al plan que no quería llegar! —hizo silencio, y volvió su atención a los alimentos que preparaba, algo más tranquila— ¿Es lo que quería realmente Henry y Sato?

—Tú misma lo dijiste —le respondió—. Si realiza este ritual, significa que todo iba según sus planes.

—¡Simplemente son los planes de ese maldito Hiragizawa! —levantó con algo de enojo la voz— ¡¿Qué voy a hacer sin él?! Él es el único que me mantiene aquí, en pie y cuerda.

—Sé por lo que estás pasando, no logro comprenderlo, pero es tu decisión.

—¿Y tú qué sabes de mí? —le preguntó, ya totalmente devastada.

—Después del desafío de la elite four, fuiste a revisar tu salud, y sé que no te dieron buenas noticias…

—¡Llegas a decirles algo de esto, y te mato! —le amenazó Sakura, al tiempo que llevaba sus manos a su vientre—. Los médicos me dijeron que mis defensas bajaron demasiado, seguramente por las preocupaciones después del encuentro con ese ser en el monte Coronet. Estoy en fase dos, y cuando me dé cuenta, cuando esta batalla termine, si es que llega a terminar… no habrá marcha atrás…

—¿Estás totalmente segura de mantener tu enfermedad en secreto? —le preguntó Mewtwo, muy preocupado por la situación.

—¿Y darles más preocupaciones? —Sakura simplemente le negó, y lo volvió a abrazar—. Ahora solo quiero un abrazo, de alguien que pueda confiar a ciegas.

—Creo que es todo lo que puedo hacer, hasta ahora.

Pero las cosas si podían ir de mal a peor.

La batalla de Hoenn, la cual supuestamente no debía pasar de tomar el control de Kyogre y Groudon, había pasado a un peor estado. Aqua, Tera, Magma y Darkness, atacaban al grupo con su técnica más poderosa, el juicio elemental. Pese a que Misty había logrado liberar el poder del collar marino, transformándose en guerrera elemental, fue totalmente derrotada; y ahora May, quien liberó el poder de la pulsera terráquea, hacía todo lo posible para detener el juicio elemental, llevando su cuerpo por muy sobre lo que podía soportar.

—¡Si esto continúa así, todos moriremos! —pensaba Sakura totalmente desesperada, al tiempo que veía el cuerpo sin vida de su compañero— ¿Cuál era tu objetivo, Sato? ¿Qué querías que hiciéramos? Pese a que hiciste aquel sacrificio, no sucedió nada.

—¡Sakura! —le llamó Wind, totalmente preocupada por el estado de su amiga.

—¿Hikari?

—El corazón de las chicas está lleno de rencor. Si ese ataque les da, todos morirán.

—¿A qué te refieres con eso? —muy confundida de la explicación, volvió su mirada a la batalla.

—El resultado final del juicio elemental, depende mucho del corazón de quien lo ejecuta. O puede despertar el poder oculto de un ser, o sanarlo, o simplemente matarlo, por darte ejemplos. Si no hacemos algo, ya no quedará nada que salvar.

—Eso es malo —fue todo lo que pudo decir Sakura, volviendo su mirada a Goku—. ¿Ejecutamos el plan que tenemos?

—No —le negó, ahora volviendo su atención a Goku, de forma telepática—. Son Goku, escúchame con atención, y no preguntes.

—¿Qué está sucediendo, Wind? —le preguntó el saiyajin, muy ansioso por la situación.

—Necesito que dejes fuera de combate a May —comenzó a explicarle rápidamente—. Pídele a Gohan que lo haga, yo haré el resto.

—¡Pero si hacemos eso, todos moriremos!

—Y si ella continúa, también moriremos —contrapuso, totalmente confiada—. Me uniré a las chicas para ejecutar el juicio elemental, de esa forma solo terminarán dormidos.

—¿Y cómo les haremos creer esa farsa? —le preguntó muy preocupada Sakura.

—Digamos que Pikachu y Espeon lo hicieron —ahora transmitió a los viejos Pokémon de Satoshi—. Solo díganles que ustedes fueron —a lo que los Pokémon asintieron.

—Pero ¿cómo harás para que crean que estamos muertos? —le preguntó Goku—. Podrá sentir el ki de todos.

—¿En verdad crees que no lo había pensado? —le cuestionó Wind—. Sellaré el poder de todos, pero eso significa que no podrán pelear hasta que todas juntas los liberemos.

—Al paso que vamos, es una pésima idea, pero es mejor que morir aquí —comentó de forma sarcástica Goku—. También confío en que todo resultará.

—Mientras... —Wind puso su mano derecha en el pecho de Sakura, logrando notar algo que la puso muy triste—. Sakura, tu…

—Tú también, si dices algo, te mato —le amenazó de forma entusiasta.

—No si antes te mato a ti —y con rabia, con un golpe de aire, mandó a volar a Sakura muy lejos.

Aquella situación, incluso aterró a Sakura, quien no se lo esperaba; nadie esperaba la traición de Wind, o al menos era lo que se veía en el segundo. Lo dejaba muy en claro, era la guerrera elemental del viento, una de las soldados más leales a Arades.

¿Qué podía pensar Sakura en aquel momento? ¿Era el plan de Wind? ¿O realmente la había traicionado? ¿Habría sido por no contarle sobre su enfermedad? Mucho tiempo tuvo en Goldate para pensarlo… y el suicidio también era una opción.

Sakura veía a Misty y May, acostadas en las camas del laboratorio, totalmente rendida por la situación. Ya no quedaba nadie para pelear, y aquel era el último refugio en todo el mundo.

—May… Misty, amiga… —Sakura se sentó a un lado de ella, y simplemente la miró—. Incluso tengo terror de tocar tus manos, y pensar que te puedo lastimar aún más…

Sakura se abrazó en sus rodillas, y se largó a llorar, pero no fue hasta que vio unas tijeras, que se le ocurrió una horripilante idea.

—Ya no tengo nada, ni siquiera fui capaz de cumplir la misión que nos encomendaron… —Sakura tomó aquellas tijeras, y puso sus puntas en su garganta—. De todos modos, voy a morir, o por esta guerra, o por el cáncer… o por mis propias manos. Ya no tengo nada en este mundo.

—¡Sakura, es urgente, necesitamos tu ayuda! —de pronto, la líder de Goldenrod cruzó la puerta, muy angustiada— ¡Sakura! —pero al verla, todas las otras preocupaciones desaparecieron— ¿Qué crees que estás haciendo?

—Whitney… —sin quitar las tijeras, Sakura desvió la mirada, y la miró con ironía—. Quería hacerlo en silencio, pero siempre tiene que haber espectadores para todo.

—¡Mujer estúpida! —tan rápido como le permitió su cuerpo y reflejos, Whitney se lanzó a derribarla— ¡Entrégame esas tijeras!

—¡¿Ni siquiera vas a dejar que desaparezca?! —comenzó a gritarle furiosa.

—¡Por supuesto que no! —y entre el forcejeo, Whitney logró su cometido, lanzando las tijeras muy lejos— ¡Eres nuestra única esperanza para ganar, y no voy a permitir que huyas como una cobarde!

—Es cierto —aceptó completamente depresiva—. Olvidé que solo soy una herramienta de todos ustedes, y me desecharán cuando no me encuentren otra utilidad…

—¿Qué estupidez estás diciendo? —le preguntó la peli rosa, totalmente impactada— ¿Te estás escuchando?

—Phil también encontró su utilidad, y por eso se sacrificó…

—¿Te refieres a Satoshi? —Whitney negó, desesperada por la actitud de su amiga— ¡Él lo hizo, porque creía que nos salvaría a todos, y que sabrías llevar el resto de la misión!

—¿En verdad siguen con esta estupidez? —le preguntó de forma sarcástica— ¡Tengo una idea!

—No quiero escuchar ninguna palabra más de tu boca…

—¡Si! —asintió, mostrando una sonrisa psicótica— ¡Me entregaré a Arades, y que haga lo que sea conmigo! ¡Viviré para siempre, aunque sea su basura!

—¡Cállate, maldita sea! —le gritó furiosa.

—¡Si! —volvió a gritar, fuera de sí— ¡Lo mejor será rendirnos, y dejar que el futuro siga su rumbo! ¡¿Para qué salvar un mundo que a nadie le importa?!

—¿Qué rayos te sucedió? —Whitney no creía lo que escuchaba, parecía incrédula ante aquellas palabras— ¿Sabes? Me da lo mismo, pero Sakura y Dawn están peleando allá afuera, aún sabiendo que las dos tienen nulas posibilidades de ganar.

—¿Y qué quieres? ¿Qué les dé un premio? —le preguntó de forma indiferente.

—¡Quiero que las veas y aprendas de ellas que, pese a fallar, aún quieren dar todo por ganar hasta morir!

—Nadie les pidió meterse en esto. Además, si se mueren ahora, significa que no eran más que basuras. ¿Esperanzas? ¡Ja! Eso no es más que una ilusión de idiotas que dependen de otros para seguir, porque por sí solos, no son capaces de nada.

Una bofetada; fue todo lo que se escuchó tras aquellas palabras. Whitney no aguantaba más la actitud derrotista de la joven.

—¡¿Acaso crees que eres la única que lo ha perdido todo?! —Whitney, totalmente furiosa, agarró a Sakura de un brazo, y la arrastró a la fuerza.

Al primer lugar donde arrastró Whitney a Sakura, fue al laboratorio principal, donde la profesora Larch, Izzi y Bulma, parecían desesperados por una batalla que estaban perdiendo en aquel segundo.

—Dawn y Vegeta, pese a que son conscientes que no son más fuertes que Ash o Goku, el orgullo los mantiene en pie —comenzó a decirle—. La confianza en que ganarán, los hace poderosos.

—La confianza solo te conduce a la derrota —le respondió de mala gana.

—¿Sabes por qué están confiados en que ganarán? —y, totalmente furiosa, Whitney volvió a agarrar a Sakura.

Esta vez la arrastró al campo del laboratorio, donde Sakura hacía lo posible para detener a un poseído Pikachu.

—Están confiados en que ganarán, porque si no lo hacen, este último bastión caerá y los únicos que sufrirán son los que queremos cuidar a costa de nuestras propias vidas.

—¿Sufrirán? —aquella palabra dejó pensando a Sakura.

—¿Acaso crees que eres la única que ha sufrido? Observa y aprende.

Sakura desvió su mirada a la batalla, vio al coronel Mustang y a Piccolo totalmente derrotados, y a Kinomoto en iguales o peores condiciones, manteniéndose en pie por su propia fuerza de voluntad.

—¿Cuántos huesos tendrá fracturados? ¿Heridas y quemaduras internas? ¿Crees que su moral ha caído? —le preguntó a la peli morada— Estoy hablando de Sakura, porque Pikachu no ha recibido un solo ataque.

—¿Por qué participa en una pelea que no puede ganar? —preguntó Sakura, totalmente impresionada—. No le corresponde.

—¿En verdad crees que no le corresponde? ¿No le corresponde luchar por su futuro, y el de sus seres queridos? —Whitney volvió a mirar a Sakura, y no pudo demostrar más que admiración—. No cree que pelear sea la solución a esta situación, cree que puede volver a Pikachu a la normalidad sin lastimarlo, y así respetar aquel trato que hizo con Goku. Una visión muy ingenua, debo decirlo, pero la pasión que pone, el valor y la amistad que demuestra a todos… Siento que podría terminar la batalla con solo desearlo, pero su honor y compromiso están por sobre todo.

—¿Honor y compromiso? —Sakura vio a Whitney, y volvió su mirada a la card captor.

—Tomó demasiados compromisos, y está dispuesta a seguir, aunque de su vida… aunque pierda todo lo que tiene, ¿Y sabes por qué? —ante la pregunta, Sakura le negó— Sato hizo lo mismo, y seguramente sabía que lo comprenderías. Sakura, desconozco tus motivos, pero eres la más poderosa del grupo, y seguramente mucho más que Sato. Sakura… eres la única que puede salvar a tu familia, tus amigos, y a todo.

—Creo que tienes razón —le asintió rendida—. Tengo que terminar mi trabajo como herramienta…

Pero solo recibió otra bofetada de parte de su amiga.

—Vuelve a hablar como una imbécil, y vuelvo a golpearte.

—¡Whitney! —Sakura parecía haber despertado.

—Dime, ¿sabes que está sucediendo? —Sakura miró a la peli rosada, negando totalmente perpleja—. Alguien si está dando la vida en el campo de batalla, mientras la otra se está dejando morir, sin darse cuenta de todo lo que tiene a su alrededor.

—Yo… ¿Dejándome morir?

—Valora el esfuerzo que están haciendo por su más preciada amiga —quiso terminar muy apurada Whitney—. Si no actúas ahora, en verdad te arrepentirás de por vida —la tomó de la mano, y corrió con ella hacia donde luchaba una casi perdida Kinomoto—. Sabes qué es lo que tienes que hacer, solo falta que tú lo sepas.

Seguramente, Sakura no era consciente que su misión ya no era su misión; seguramente, ya no era su propia misión. Su compañera, no solo de nombre, ¿en verdad tenía las intenciones de salvar y proteger a los suyos, a pesar que no tenía la fuerza para hacerlo? ¿En verdad no la tenía? Al menos, la peli morada así creía creerlo, o suponía creerlo, pero algo si era cierto, era que su pasión y valor era una inspiración para ella.

Verla morir en favor de sus amigas, y revivir por su viejo, y muerto, compañero de viajes, la hizo razonar el por qué hacían tantas cosas, con tal que ella misma no siguiera sintiéndose miserable, y tomara el puesto que debía tomar.

—Ya veo —comenzó a decir Sakura, apenas todos salieron del dormitorio, salvo la card captor, quien seguía durmiendo profundamente—. ¿Cómo no lo vi antes? Perdóname por todo, Phil.

—¿Y qué fue lo que no viste? —le pregunto el joven, muy intrigado.

—¡No te hagas el payaso conmigo! —le gritó furiosa, poniendo muy nervioso al chico— Tranquilo, no estoy enojada contigo… En parte…

—Cierto. Te debo una conversación, aún —aceptó el joven, muy arrepentido.

—En un inicio creía que me la debías, pero me di cuenta que tuviste nuevamente una vista al futuro, y toda la razón.

—¡Siempre la tengo! —celebró Phil, como si fuese una más.

—Tampoco te pases…

—¡Tranquila! —le pidió muy asustado de la mueca de ira de Sakura.

—¡Jijijiji! —rio Sakura, finalmente después de mucho— Extrañaba mucho tus bromas —volvió su mirada al joven, y se le acercó—. Liberar el sello de límite humano de Marina y Dawn, para que cuando se transformaran en guerreras elementales, nos salvaran el pellejo.

—Pero casi mueren —la interrumpió—. Si no fuese por Sakura, la profesora Larch, y Paul…

—¿Crees que soy tonta? —le preguntó Sakura, muy ofendida—. Alola está a un día de viaje en barco —se puso tras el joven, y comenzó a picar la espalda del joven con sus dedos—. ¿Sabes quién, a quienes mandó a vivir a Akala?

—¡Fue solo coincidencia! —Phil se salió muy molesto y avergonzado, y no por tanto piquete en la espalda.

—Triangulaste los datos de la profesora Larch y el Profesor Kukui, y solo lo lograste porque tus abuelos te han ayudado hasta el final —le dio la espalda al joven, y miró hacia la puerta—. Y me alegra que ellos hayan hecho algo que nosotros no podíamos por causa de estos viajes y las batallas. Fue gracias a ellos y a tú prevención, que ahora no estamos muertos. Logramos liberar las cuatro joyas elementales y tres de los cinco guerreros sagrados. Y gracias a ti, que ahora puedo decir que, no puedo hacer lo que tu querías.

—¿Ser la líder del grupo?

—Sakura "dormilona" Kinomoto, es quien debería tomar ese puesto —continuó con orgullo—. No voy a entrar en detalles, porque no quiero hacerte sentir miserable, pero si te aseguro que es la persona indicada para… —volvió la vista al joven, y le asintió—. Phil, ella puede traer de vuelta a Kasumi y las chicas, y seguramente, pueda derrotar a Arades.

—Si tú lo dices —aceptó rápidamente Phil—. Lo conversaré con Henry —caminó hacia la puerta, y se dispuso a retirarse.

—¡Me gustaría que pusieras en duda mis decisiones! —le pidió muy fastidiada.

—Realmente debería hacerlo —le respondió Phil, muy despreocupado—. ¿Pero olvidaste que a ti te dejé como la líder? Tú tomas la siguiente decisión, no debería porque desconfiar en ti —y cerró la puerta.

—Por esa razón tomé esa decisión, porque no deberías de confiar en mí, idiota.

Y, en ese momento, Sakura cayó en un gran dilema. ¿Debían de confiar en alguien que tenía tan escabroso y terrible secreto? La base que los ha mantenido donde están, ha sido la confianza; no solo en las batallas, también en convencer a todos de confiar en unas personas que venían de otra dimensión, por razones muy extrañas y nulamente creíbles… ¿En verdad no confiaba en nadie, humano, su secreto?

Confianza… una palabra de la cual aprendería mucho.

—¡Maldita sea! —escuchó gritar la peli morada— ¡Esto no está resultando!

—¿Sakura? —la joven corrió a ver qué sucedía, y vio a la card captor que aún practicaba con Misty, May, Dawn, Marina, Gohan y Usagi— ¿Todavía están entrenando?

Muy curiosa, pero evitando que la miraran, se escondió a mirar.

—¿Prefieres que dejemos el entrenamiento hasta aquí? —le preguntó Misty, muy preocupada de la desesperación de la pelicastaña.

—¿Crees que esto es inútil? —desesperada, Sakura se lanzó a atacar a Misty, quien esquivó el ataque sin problemas.

—¡Si te desesperas, te quedarás estancada para siempre! —le gritó Gohan, igualmente preocupado.

—¡Mira quien lo dice, un niñito que lleva en la sangre las batallas! —y molesta con el joven, Sakura se lanzó a atacarlo, fallando miserablemente.

—¡¿Y qué es lo que pretendes comportándote como una mocosa malcriada?! —le gritó de forma grosera May.

—Demostrarles que soy mejor que todos ustedes —Sakura volvió su ataque a May, también fallando miserablemente.

—Primero demuéstratelo a ti misma, y después nosotros —le contestó Dawn, muy seria.

—Si no tienes un real motivo para ser poderosa, y solo te rebajas a tus niñerías, seguirás donde mismo, como una molestia —finiquitó Usagi.

—Discursos baratos. Es todo lo que escucho de ustedes. ¿No tienen nada mejor que decirme? —y queriendo volver a pasar la misma situación penosa, Sakura se lanzó contra Dawn y Usagi.

—Si es lo que quieras hacer, no va a resultar —fastidiada, Marina tomó de los brazos a Sakura, y se los dislocó, haciendo que la joven comenzara a revolcarse en el suelo por el dolor—. Misty, por favor.

—¡Mis brazos! —comenzó a gritar del sufrimiento Sakura, al tiempo que Misty comenzaba a sanarla.

—¡No puedo creer que se te haya ocurrido algo así, tonta! —y cuando Misty terminó de sanarla, la agarró de la ropa— ¡No esperes que tendrás la misma suerte la próxima vez, niña estúpida!

Misty soltó de golpe a Sakura, y cayó pesadamente al suelo. La peli morada no podía creer lo que veía. ¿En verdad era un tipo de entrenamiento? Matonaje… No, imposible. Así que, Sakura corrió a ver a la joven, quien estaba llorando desconsoladamente.

—Saku… —bastante preocupada, intentó levantarla, pero le resultó imposible, así que se sentó en el suelo— ¿Qué acaba de suceder aquí?

—¡No quiero tu compasión! —furiosa, Sakura se lanzó a atacar a la entrenadora, quien la esquivó muy asustada.

—¡¿Estás loca?! —pero al contrario de sus otros compañeros, la peli morada prefirió esquivar— ¡¿Qué pretendes?!

—¡Derrotarte!

—Así que se trataba de eso —negó muy triste, tomando de los brazos a la card captor, reduciéndola completamente—. Comprendo cómo te sientes, amiga.

—¡No tienes idea de lo que he pasado! —Kinomoto intentó liberarse, pero fue inútil.

—Realmente, no lo sé —la entrenadora la abrazó, y besó su mejilla izquierda—. Pero también sentí que lo perdí todo, me sentí miserable, quise desaparecer del mundo… Pero Whitney me hizo ver que tú, pese a todo, no tenías planeado bajar los brazos, y querías seguir.

—Yo solo quiero aprender a controlar este don que me dieron —le respondió, muy angustiada—. Estoy convencida que, si logro controlar este poder, podré derrotar a Arades.

—¿Y por qué te insultaban tanto los chicos? —le preguntó muy extrañada la entrenadora.

—Porque yo se los pedí —le respondió la card captor, dejando a la entrenadora aún más confundida—. Si controlo mi ira, mi depresión, mi tristeza, mi desesperación, y mi mente, podré controlar ese momento de inconsciencia en el que entro; aquel momento en que no recuerdo nada.

—¿Tú crees que, tratándote mal, lo lograrás? —le preguntó la entrenadora, muy dudosa de la idea.

—¿Confías en mí? —le preguntó la card captor, expectante a la respuesta.

—¿Creo que sí? —le respondió en pregunta— ¿Tú confías en mí?

—¿Debería? —también le respondió en pregunta Sakura.

—Yo no confío en mí misma —le respondió la entrenadora.

—Yo tampoco confío en mí misma —le respondió la card captor.

Ambas se miraron, muy serias, y comenzaron a reír de forma burlesca.

—¡No sé cómo me enamoré de ti, si eres una inútil! —le comentó entre risas.

—¡Entonces tú eres más inútil, porque te enamoraste de una inútil!

—¡Entonces dejarás de ser una inútil! —celebró triunfante la entrenadora— ¡Serás mi plan A1!

—¿A1? —preguntó muy extrañada.

—Mi plan Y sigue en pie, y el plan A1 será un éxito si nos frustras nuestro plan Z —le respondió con aún más entusiasmo.

—No entendí absolutamente nada —respondió la card captor, totalmente mareada.

—¡Mucho mejor! —le dio unas palmaditas en la espalda, y comenzó a retirarse— ¡Nunca cambies!

—¡¿Eso fue un halago o un insulto?!

—¡Ni yo lo sé!



Ahora ya todos lo saben —comentó totalmente aliviada Sakura, más consigo misma.

¿Se suponía que debía haber alguna palabra hacia la entrenadora? Nadie sabía que decir.

¿Estas intentando decir que todo esto fue idea de Sakura? —le preguntó Paul, muy sorprendido.

Así es, pero no lo sabe —sonrió triunfante.

¡Ja! Típico de ella —ironizó Goku—. Eso no significa que te guardaras tan terrible secreto contigo.

Si no lo hacía, todo el plan se arruinaría —intentó defenderse Sakura.

¡Sabes perfectamente de que está hablando, no te hagas la tonta! —le regañó Anna—. ¡¿Cuándo pensabas decirnos lo de tu enfermedad?!

Es curioso, pero en tan poco tiempo, el cáncer estaba comenzando a ramificarse —le respondió rendida Sakura—. Si Hikari no hubiese hecho lo que le pedí…

¿Estás bien? —le preguntó Paul, quien, si parecía muy preocupado, abrazándola—. Con que estés bien, basta para todos.

Paul… —totalmente sonrojada, Sakura cruzó su mirada con la de Paul—. Muchas gracias por no preguntar más allá…

¡Al suelo! —gritó espantado Goku, tirándose al suelo espantado.

Por el grito de alarma, todos se lanzaron al suelo, al tiempo que, lo que parecía una onda de energía pasaba por encima de ellos. Se levantaron, miraron a una furiosa Sakura, quien indicaba tras ellos. Voltearon tras ellos, y vieron como la dimensión estaba totalmente rasgada hacia lo que parecía un extenso océano.

Casi nos da… —soltó muy nervioso Goku.

El océano cuántico… —soltó aterrado Paul.

¡¿Océano cuántico?! —Anna parecía muy preocupada, cada acción de la card captor era terrorífico.

¿Océano cuántico? —preguntó muy extrañado Goku.

Según leí en muy antiguas leyendas, desde aquel espacio inexistente, se creó el multiverso —respondió muy seria Sakura, quien prefirió levantarse y prepararse para la batalla—. ¿A qué cosa acabamos de despertar?

Sakura… —le llamó Paul, con claro tono de molestia.

Tranquilo, no me refería a eso —enfocó toda su energía, y se lanzó contra la card captor, quien detuvo con solo su energía el ataque—. ¡Solo necesitamos que presiones un botón para recuperarte, amiga! ¡Despierta!

Tengo un extraño presentimiento. ¡Giratina! —Paul cambió su aspecto—. Ustedes quédense aquí —y partió a intentar ayudar a la entrenadora—. ¡Te lo pido, Sakura, concéntrate en tus acciones!

Pero la card captor extendió su mano abierta, y mandó a volar a los dos, siendo ayudados por Rei y Naruto, quienes los detuvieron en el aire.

¿Rei?

Tu misma lo dijiste, nos olvidamos desde un inicio en pensar ser rival de Kinomoto —le respondió a Sakura.

Es solo un botón, ¿verdad? —le preguntó Naruto, muy concentrado en el campo de batalla.

Si no te sientes capaz de lograrlo, mantente al margen —le respondió Paul, levantándose rápidamente.

Encontramos una forma de detener sus movimientos, pero con el poder que tenemos, solo serán dos segundos —comenzó a explicarles Rei—. Supongo que será suficiente para ustedes.

Pero solo será una vez —les advirtió Naruto—. Sakura tiene un estado de adaptación muy veloz, y reconoce patrones de ataque como si nos leyera la mente.

Son solo dos segundos. Deberían ser suficientes —comenzó a pensar Sakura—. Paul, te daremos la única posibilidad de rescatar a tu peligrosa novia. La distraeremos todo lo que podamos.

Si —asintió con preocupación—. ¿Estás segura que resistirán?

¿Tiene alguna importancia? —le respondió Sakura, con mucha seguridad—. Sakura y tu son los únicos que podrán acompañar a las chicas a su época en el futuro.

¿Solos los dos? —aquella condición le pareció muy extraña.

¿Recuerdas la batalla en Hoenn? No somos de la misma época, y cuando las chicas peleen, nosotras no seremos más que un estorbo. Además, no queremos intervenir en gran medida en una época que no nos corresponde. Tú eres el señor del inframundo, y Sakura, bueno… Ahora la vez, y lo que es.

Pero…

¡Nos volveremos a encontrar cuando se haga necesario, ahora concentrémonos en controlar a Sakura, o esa parte ni la veremos! —le regañó Rei— ¿Segura que puedes pelear, Sakura?

¡Hikari me dejó en perfectas condiciones! —confirmó con orgullo.

Entonces danos la orden, y actuaremos.

Deséennos suerte, chicos.

Sakura partió rápidamente con todo el grupo que intentaba detener a la card captor, lista y dispuesta para unirse.

¿Cuánto han avanzado?

¡¿Estar retrocediendo es avanzar?! ¡Entonces hemos avanzado mucho! —le reclamó Haruka, muy fastidiada.

El único respiro que tuvimos, fue gracias a que coqueteaste con su novio —le reclamó Taiyō.

¡Si, y me dio miedo! —dijo muy aterrada la peli morada.

Océano cuántico, u océano cósmico —respondió Kasumi—. Tengo el presentimiento que, si caemos ahí, ni Palkia nos podrá rescatar.

Tiene conexión con la creación —comenzó a divagar Hikari—. Si es así, quiere decir que debe tener el mismo nivel de Arades, o tal vez superior.

No —le negó Sakura—. Tenemos a dos guerreros con el mismo nivel de Arades. ¿Cómo atravesaremos a Charizard?

Con Taiyō nos encargaremos —propuso Mariah—. ¿Crees que podrás seguirme el ritmo?

Seguirte el ritmo no me preocupa —le respondió la joven peli celeste.

Con Haruka nos encargaremos de Sakura —propuso Hikari.

Me parece bien.

¿Y yo que hago? —les preguntó Kasumi, muy desconcertada.

Sakura aún debe estar convaleciente después de… mi ataque… —comentó con mucha duda Hikari.

Las apoyaré cuando lo necesiten —asintió con seguridad Sakura—. Kasumi, eres la única que puede recuperar la energía de los demás.

Solo tengan cuidado con las rasgaduras al océano cósmico. Recuerden que, si caen en él, ninguno de nosotros podrá rescatarlos —les recordó muy preocupada Kasumi.

Taiyō y Mariah contra Charizard; Hikari y Haruka contra Sakura. Era la batalla más importante de todas, no solo por la importancia de ayudar a su líder, también de ayudar a su mejor amiga.

¿Reacción aires de la tierra?

Debo dejar que tú le des nombres a las tácticas de batalla —negó resignada Hikari al entusiasmo de Haruka—. ¡Allá voy!

Sin dudar un segundo, Hikari se lanzó contra la joven card captor, disparando esferas de aire directas, las cuales eran detenidas con un solo dedo, sin mayor esfuerzo.

¡Poder ancestral! —Haruka posó sus manos en el suelo, y comenzó a formar muchas piedras, las cuales comenzó a lanzar contra la pelicastaña.

Pero de la nada, fueron desintegradas, al tiempo que aparecía Charizard, quien, al parecer, las había destruido con sus garras.

Saku tenía razón, tenemos a dos que no podemos vencer —comentó con entusiasmo Haruka—. ¡Par de flojas, hagan su parte!

¡Oye, nosotras no somos las distraídas! —le gritó furiosa Taiyō.

¡Ya entendí, yo soy la mala! —gritó rendida Kasumi.

¡Lo siento mucho, Charizard, lo hacemos por el bien de los dos! —Mariah, totalmente ajena, se lanzó a atacar a Charizard, quien puso sus alas para protegerse—. Veo que será más sencillo… —pero de un golpe de aire de la nada, salió volando.

¡Te salvaré! —desesperada, la entrenadora de Ecruteak se lanzó a abrazarla, deteniendo su viaje—. ¿Estás bien?

¿Con que me golpeó? —Mariah parecía muy preocupada, con algo de temor ante la situación.

Creo que usó las alas para protegerse, y mandarte a volar —comentó Sakura muy pensante—. Tengo la impresión que no quiere atacarnos, y solo quiere defender a Saku.

No hay tiempo de ponerse bondadoso. Si sigue creando singularidades en el espacio, transformará todo el campo de batalla en una trampa para todos.

Como diría Phil, el sigilo es opcional —comentó Sakura con entusiasmo.

A propósito de sigilo —Mariah se le acercó al oído, y le dijo de forma sensual—. Phil besa muy bien —y volvió a la batalla.

¿Eh? —y tras despertar, gritó furiosa—. ¡Eres una…!

Mariah se lanzó directamente contra Charizard, atacando con todo lo que tenía, al tiempo que Taiyō alternaba sus ataques, totalmente enrabiadas y desenfrenadas.

¡Chicas, esto es todo o nada! —arengó Mariah—. ¡Hagamos de nuestra amiga el ser más poderoso que jamás haya aparecido!