Hola a todos, lamento no haber subido la semana pasada capítulo, pero no lo tenia corregido, y ninguno de los siguientes... Lamentablemente dependo de mi mismo para la escritura, relectura y corrección de cada uno, y curiosamente no cuento con tanto tiempo, siendo que ahora tengo mas tiempo libre... Si alguien quisiera ser mi beta, no me molestaría para nada, tendría un peso menos encima. Por ahora eso seria, y si me atraso de nuevo, ya saben por que fue. Ojala hayan tenido una feliz navidad, y nos vemos para año nuevo.
Capítulo 114: "La prueba encadenada".
—¡Lo siento mucho, Sakura! —Haruka asestó un fuerte puñetazo en la mejilla izquierda de la pelicastaña, pero al igual que Wind, terminó contra el suelo y con un ataque sin efecto alguno.
—¡Haruka! —queriendo ir a auxiliar a su amiga, Hikari corrió donde terminó Haruka, pero Charizard se lo impidió— Charizard…
—¡Tú estás peleando contra nosotras! —Mariah se interpuso entre los dos y volteó a ver a Hikari— ¡Nosotras nos encargamos de él!
—Tengan mucho cuidado.
Charizard quiso arremeter contra Hikari nuevamente, pero esta vez Taiyou se lo impidió gracias a un ataque fallido.
—A este paso, no ganaremos nada —comenzó a decir Mariah, comenzando a mostrar una actitud derrotista.
—Si ella nos pudo enfrentar sin ninguna clase de experiencia y sin ninguna posibilidad de ganar, nosotras que somos más poderosas que cualquier dios, podemos cualquier cosa —y sin pensarlo, Taiyou comenzó a crear una esfera azulada en sus manos—. ¡Esfera aural! —disparó contra Charizard, pero este la rechazó con sus alas, o eso parecía apreciarse.
—Si tu ataque no le provocó daño, significa que es cierto —comenzó a pensar Mariah—. Sakura y Charizard no tienen intenciones de matarnos.
—Pero nos ataca como si quisieran —Taiyou intentó hacerle entrar en duda—. ¿Entonces qué pretenden, Mariah?
—Podría ser, pero pareciera estar inmersa en una batalla. Nosotras somos sus rivales y quiere demostrar que es muy fuerte —concluyó Mariah.
—¿Entonces simplemente debemos pelear hasta ganar?
—Decirlo es fácil —le asintió la peli azabache.
—Y la única oportunidad que tenemos, es un conjuro de parálisis de dos segundos —Taiyou parecía perdida, mientras miraba a un Charizard que no se movía—. Aún me pregunto, ¿Qué estará pasando por la mente esos dos?
—"Tengo todo el tiempo para esperar tu siguiente ataque", o algo así —intentó interpretar Mariah.
—Si tan solo pudiéramos distraer a Charizard, podríamos detener a Sakura y terminar con esto —comenzó a decir con rabia Taiyou, mientras veía como Haruka se repuso en iguales condiciones que Hikari.
—¿Hablas de nuestro ataque encadenado? —le preguntó muy sorprendida Mariah—. Pero para el ataque encadenado necesitamos de Chloe. Sin ella, es imposible.
—¿De verdad podemos volver en sí a Sakura con ese ataque encadenado?
—¿Paul? —las chicas miraron a un lado de ellas, y pudieron apreciar a Paul, listo para la batalla.
—En teoría debería funcionar, pero no quiero darte falsas ilusiones —le dijo Mariah, no muy convencida de la idea.
—¿En teoría? —muy molesta con aquellas palabras, Taiyou se le lanzó encima y comenzó a gritarle— ¡Por supuesto que funcionará!
—¡La posibilidad de que esto funcione, es del cero coma un por ciento! —ahora le gritó furiosa Mariah.
—Me es más que suficiente —y muy serio, Paul sacó de su Pokébola a Gliscor—. La posibilidad de que una estrategia funcione, es que su ejecutor conozca sus posibilidades y debilidades. Con Gliscor mantendremos a raya a Charizard.
—¡No podrás contra Charizard! —intentó discutirle Mariah.
—Y ustedes tampoco —de pronto, una extraña aura invadió a Paul y Gliscor, la cual a los segundos desapareció, mostrando un Gliscor totalmente cambiado—. Tenemos la sinergia afectiva, debería bastar para no perder.
—¿No perder?
—Nuestro único deber es cumplir los deseos de Sakura, y ese es que logre controlar su poder, y la única forma de lograrlo es no perdiendo.
—Si estás convencido de que podrás resistir, entonces nosotras daremos todo nuestro esfuerzo —le asintió con seguridad Mariah.
—¡Kasumi, usaremos nuestro ataque encadenado! —le gritó Taiyou.
—¿Nuestro ataque encadenado? —se preguntó muy extrañada.
—Kasumi, ¿Qué es eso de ataque encadenado? —le preguntó Sakura.
—Entre las seis, creamos una forma de derrotar a enemigos que exceden incluso nuestras formas más poderosas. Es un simple ataque en cadena, pero…
—Pero…
—Sin Chloe, esto no resultará —le negó rendida.
—¡Yo puedo ser la sexta! —le propuso con entusiasmo la peli morada.
—¿Estás segura, Sakura? —le preguntó Kasumi, reparando en el pequeño detalle de la idea—. Jamás lo has visto, ni tampoco sabemos si funcionará.
—¿Y por qué dices algo así?
—Sakura es la primera persona que conocemos que supera con creces nuestro poder, por lo que jamás lo hemos puesto en práctica.
—Ustedes confían en nosotros, y nosotros en ustedes —volvió a asentir con seguridad Sakura—. ¿Perdemos algo con intentarlo?
—Creo que no —le negó muy insegura.
—¡Entonces terminemos esto como lo hacíamos en el monte Plateado, en equipo! —Sakura tomó una de sus pokébolas y la lanzó al aire— ¡Altaria, ve a ayudar a Gliscor! —y apenas salió, Altaria comenzó a cambiar su apariencia, al tiempo que uno de los adornos de sus moños comenzó a brillar— ¡Mega evolución!
—Increíble…
—Steven me la entregó antes de que partiéramos, y este es el mejor momento de usarla —tomó de la mano a Kasumi y corrieron hasta llegar con Mariah y Taiyou—. Prometo no fallarles como la sexta guerrera elemental sustituta.
—Tampoco es que tuviéramos más opciones… —las cuatro chicas se tomaron de las manos, y se teletransportaron con Hikari y Haruka— ¿Están preparadas?
—Si Mariah —le asintió Haruka, nada de segura de la idea.
—Sakura —le llamó Hikari—. Por favor, presta mucha atención a lo que haremos.
—¿Quieren que no pelee? —le preguntó muy extrañada.
—Primero tienes que saber que vamos a hacer, si comenzamos a atacar por muy impecable que sean nuestras habilidades, seguro Sakura nos matará.
—De acuerdo… —Sakura suspiró, y asintió con más seguridad— ¡De acuerdo, chicas! ¡Ustedes son las que mandan!
—Chicas, ¿Listas? —ante el liderazgo tomado por Hikari, las chicas asintieron y fijaron totalmente su atención en la card captor, quien parecía manipular su energía con sus manos, como si jugara con ella—. No es su energía… Está creando energía…
—¡Eso es imposible, la energía no se crea ni se destruye, solo se adapta a su ambiente! —alegó molesta Kasumi.
—Gracias por tu clase de física Kasumi, pero creo que Sakura está creando sus propias reglas… —terminó algo incómoda Hikari, al tiempo que Sakura creaba una espada con aquella energía—. Tengan cuidado con las singularidades que crea. Si caemos en ese océano cuántico, no sabemos qué podría pasar.
—¡Chicas, al…! —pero antes de que Taiyou terminara su grito de guerra, Charizard se lanzó contra el sexteto, el cual esquivó con mucha dificultad la arremetida.
—¡Gliscor, corte furia! —y apareciendo de la nada, Gliscor hizo retroceder a Charizard, quien no recibió golpe alguno— ¡Lo siento, chicas!
—¡No te preocupes! —Taiyou volvió su atención a la card captor, y volvió a concentrar su atención en ella— Si esto fuera fácil, no necesitaríamos ayuda de nadie.
—¡Chicas, cuidado! —de pronto, frente a ellas, la joven Kinomoto estaba a punto de atacarlas con su espada.
Tiempo para esquivar no hubo, simplemente sintieron como se desplomaron en el suelo muy debilitadas.
—¿Qué sucedió? —preguntaba Sakura, quien no entendía lo que había pasado.
—No logro entender… como puede existir… alguien así… —comenzaba a decir Hikari, quien no entendía la situación actual.
Pero Charizard seguía desentendiéndose de Gliscor y Altaria, quienes no lograban darle el paso. La inadvertida e imperceptible arremetida del Pokémon de fuego era inminente, ante unas jóvenes que no tenían capacidad de reacción.
—¡Por favor, auxilio! —comenzó a rogar Kasumi, al tiempo que las seis solo atinaron a abrazarla.
—¡Metagross, golpe meteórico! —y de la nada, un Metagross mega evolucionado apareció a centímetros de dar en Charizard.
Pero Sakura y Charizard mantenían la misma línea, golpes críticos y una evasión de ataques completa. No había cómo hacerles frente.
—No podemos dejar que solo ustedes peleen, se supone que todos deberíamos participar —dijo Steven de forma reflexiva.
—¡Jamás las abandonaremos! —dijo de forma muy segura Goku.
—Les daremos la oportunidad de que su plan funcione, así que les recomiendo que la aprovechen —les advirtió Anna.
—No solo ustedes tienen miedo, todos nosotros lo tenemos, pero ustedes tienen un mayor valor porque vienen de un presente sin esperanza y, aun así, siguen luchando por un mundo mejor —agregó con orgullo Tsunade.
—Somos una gran familia, y como tal nos cuidamos entre nosotros —quiso terminar Minako—. ¡Sé que es imposible vencer a Sakura, así que demostrémosle que no nos rendiremos por nada!
—Esto es…
—Como cuando estábamos con nuestros padres… —Kasumi y Mariah miraban fijamente al grupo, muy emocionadas.
—Quiero a mi mamá y a mi papá… —susurró muy triste Haruka.
—¡Entonces hagámoslo por ellos! —arengó con entusiasmo Sakura.
—Es verdad —ahora dijo Hikari con mucha emoción—. Este fue el verdadero motivo por el cual nuestros padres nos enviaron a esta época. Luchar por nuestro futuro.
—Y si no podemos contra Sakura, significa que… —ante las palabras de Taiyou, todos lograron percatarse de algo— … significa que no podemos siquiera pensar en enfrentar a Arades…
—Sakura no solo quiso ponerse a prueba ella misma, sino también a ustedes —comenzó a aleccionar Jiraiya—. Ayúdame a ayudarte, o algo así decía Henry.
—Si encuentran el motivo porque Sakura y esa bestia son tan poderosos, podrán igualar sus fuerzas, pero dependerá de sus deseos —continuó aleccionando Hao—. Sus transformaciones máximas no están completas por esa falta de sincronía.
—La sincronía empática… No. La sinergia afectiva —la entrenadora peli morada miró a sus amigas fijamente, sin decir nada.
—No sabemos hacer ninguna de esas dos cosas —le negó Kasumi.
—¿Nunca lo han practicado con los Pokémon legendarios?
—Según tenemos entendido, aún queda esencia de ellos en las joyas elementales. Aquellos Pokémon legendarios no existen.
—¡Chicas! —gritó Taiyou con entusiasmo, llamando la atención de las cinco— ¿Y entre nosotras?
—Podría funcionar, pero… —aquella duda surgida por Mariah, indujo a la preocupación al grupo— ¿Como se hace?
—Es como cuando peleamos con Meganium… —respondió Kasumi absorta en sus recuerdos— Solo debemos confiar en la otra, sin jamás dudar un segundo.
—¿Hablas de cómo trabajábamos con los Pokémon en el monte Plateado? —preguntó Haruka, creyendo entender la situación.
—No perdemos nada intentándolo —le apoyó Hikari.
Las chicas volvieron a concentrar su atención en la card captor, preparadas para continuar la pelea.
—¡Chicas, ahora! —y encabezadas por Sakura se lanzaron al ataque, volviendo a ser interceptadas por Charizard.
—¡Aléjate de las niñas! —y completamente fastidiado, Goku se lanzó a toda velocidad contra Charizard, quien esquivó el ataque— ¡Paul!
—¡Gliscor, corte furia! ¡Altaria, garra dragón!
—¡Metagross, psíquico!
Intentando hacer a un lado a Charizard, Goku, Paul y Steven hicieron una contraofensiva, pero esquivar el ataque fue demasiado sencillo.
—¡Por favor, que esto funcione! —suplicaba Sakura.
Pero a metros de alcanzar a la pelicastaña, esta agitó su espada creando una nueva singularidad hacia un extenso océano.
—¡Delphox, psíquico! —gritó de golpe Serena, deteniendo a las chicas en el aire y haciéndolas retroceder— Eso estuvo demasiado cerca… —suspiró aliviada.
Mientras, las jóvenes miraban espantadas como estuvieron a punto de perder, sin siquiera darse cuenta.
—¡Eso estuvo demasiado cerca! —gritó aterrada Haruka.
—¡No la contamos dos veces! —igual de espantada, pero menos exagerada, gritó Taiyou.
—¿Qué podemos hacer frente a algo así? —preguntó Mariah, muy preocupada por la abismal diferencia de poderes.
—Intentar concentrarse en conectar sus mentes —les respondió Iris, mientras Delphox las arrastraba hacia ella—. El instante que tienen para lograrlo es muy pequeño, y pese a que quieren lo mismo, la preocupación por la otra las distrae.
—¿Qué se les ocurre, chicas? —les preguntó Kasumi.
—A Misty se le ocurrió. Ahora que no están entre nosotros… —le respondió Iris muy feliz, al tiempo que Serena comenzaba a sacar unas cosas de su bolso.
—Si van a pelear, háganlo con todas sus fuerzas. Sabemos que Sakura hizo un gran trabajo, y estamos felices que nos consideren parte de su familia —comenzó a decir Serena, al tiempo que iba dejando en el suelo unas pokébolas, y… las joyas elementales y orbes—. Jamás lo olviden, como los amigos más preciados de Sakura. Proteger su esperanzadora y tierna sonrisa.
Las cinco jóvenes del futuro estaban totalmente concentradas y absortas en lo que sucedía. No decían ninguna palabra.
—Este es el deseo de Misty, May, Dawn, Marina, Lyra, Gohan y Usagi, que ustedes continúen su lucha, y ustedes continúen con la suya.
—¡Pero nosotras…!
—Ustedes son lo más importante para ellos, recuerden que son su descendencia. Es como un padre a su hijo, no importa lo mal que se comporten, ellos siempre estarán para cuidarlos, escucharlos y quererlos.
—Serena… —la joven peli morada estaba muy sorprendida por aquellas palabras, parecían venir realmente de lo que sentía en aquel momento.
—¡Es más que seguro que, con esos objetos sagrados del presente y los Pokémon legendarios, serán aún más poderosas! —les alentó Iris.
—Pero nosotras… —pese a todo, Taiyou y las demás continuaban muy dudosas.
—¡No te preocupes, ya verás que todo saldrá bien! —comentó con alegría la entrenadora de Johto—. Seguramente, eso les diría Sakura.
De pronto, a unos metros, la card captor se paró frente a ellas, mirándolas muy pendiente.
—Amiga del alma… —ante las palabras de Kasumi, Sakura simplemente les asintió— ¿Quieres que te ganemos? —a lo que Sakura volvió a asentir.
—¡Pero no podemos, es totalmente imposible! —ahora le gritó Mariah.
—Si hay algo que Sakura tiene en mente ahora, es pelear contra alguien más fuerte que ella —les dijo Iris—. Si ella cree que con la ayuda de las chicas la podrán derrotar, entonces confíen en quienes más las quiere.
—De acuerdo. Será como tú lo desees —le asintió Kasumi, aún muy insegura de la situación.
Pero apenas quisieron tocar las joyas y orbes, las que ellas portaban desaparecieron, perdiendo totalmente sus transformaciones.
—¡¿Qué sucedió?! —Haruka parecía muy preocupada.
—¿Por qué nuestras joyas desaparecieron? —preguntó Hikari con exactamente la misma preocupación.
—Era lo que esperábamos. Adelante —le asintió Serena con entusiasmo.
—Si.
Y cuando volvieron a intentar tomar aquellos objetos milenarios, estos terminaron en poder de las chicas, como si supieran quienes eran sus verdaderas dueñas, cambiando sus aspectos a los que habían adoptado sus anteriores portadores. Y al cabo de unos segundos, los Pokémon que estaban en las pokébolas, salieron de sus cápsulas.
—Groudon, Kyogre, Ryaquaza, Lugia, Ho-oh, Reshiram, Zekrom. Ellos serán sus compañeros a partir de ahora —comentó Sakura con más entusiasmo que antes, al tiempo que perdía su propia transformación—. Junto con el ala arcoíris, también debes portar el ala plateada, Taiyou.
—Es verdad —agregó Serena, al tiempo que le entregaba el ala arcoíris—. El resto, depende de ustedes.
—Mamá me decía que el anillo de fuego solo funcionaba con esas alas —tan pronto Taiyou tomó las alas, estas se fusionaron en el anillo de fuego, reemplazando a las que ya tenía, terminando la transformación—. ¡Chicas, hagamos esto por nuestra familia!
—¡Si!
Las chicas tomaron una posición ofensiva y se lanzaron al ataque, pero el resultado fue el mismo. Kinomoto solo levantó su mano derecha y mandó a volar a todas, incluidas a Iris, Serena, Sakura y Pokémon.
—¡Tranquilas, alcancé a rescatarla! —gritó con alivio Sakura, mostrando una de los orbes y la pokébola de Reshiram—. Pronto te encontrarás con Chloe, Reshiram.
—Mucho no servirá si aún no pueden hacerle frente a esa mosquita muerta —comentó Iris con mucha molestia.
—No es ella, somos nosotras —dijo Kasumi, quien se levantó sin mayores problemas—. Algo nos falta para vencerla.
—¡Lo único que les hace falta es voluntad y volver a sus Pokémon a sus pokébolas! —se escuchó gritar en la mente de Kasumi.
—¿Eh? —Kasumi miró por todos lados, pero no encontró a la portadora de aquella voz.
—¡Pueden atacar todo lo que quieran, ella se los está pidiendo! —ahora se escuchó en la mente de Haruka.
—¿Quién eres? —ahora era Haruka la confundida.
—Es nuestra líder y jamás haría algo para lastimarnos. Confíen en lo que hace —ahora se escuchó en la mente de Hikari.
—Creo que te conozco… —comentó muy dudosa.
—¡Demuestra todo el poder que puede alcanzar un saiyajin! ¡Demuéstrale a Sakura que somos los guerreros más fuertes del universo! —ahora se escuchó en la mente de Mariah una voz masculina.
—Ash hizo mucho no sólo para que sus seres queridos estén a salvo, también hizo hasta lo imposible para salvarlas a ustedes y pudieran pasar esta prueba —ahora se escuchó en la mente de Taiyou—. También eres una Ketchum, descendiente de antiguos elegidos. Tú eres una más.
—Haz lo que hemos estado haciendo desde el inicio de esta guerra, luchar por lo que crees hasta desfallecer —se escuchó de una segunda voz en la mente de Taiyou.
—Luchar por lo que creemos… Eso me lo decía mi mamá siempre que iba a pelear por nosotras…
—Aquel elegido que tanto buscaban, son ustedes mismas —les terminó Sakura a las chicas—. No solo mis amigas creen en ustedes, también sus antepasados y sus compañeros Pokémon.
—¿También puedes escuchar estas voces? —le preguntó Kasumi muy sorprendida.
—Aquellas voces que escucharon, son de los anteriores portadores de aquellas reliquias —le respondió Sakura, muy nostálgica de la verdad—. Que la muerte de Misty y las chicas no haya sido en vano, ahora depende de ustedes.
—Sabemos cómo pelear. Sabemos cómo confiar en una de la otra —Taiyou miró con hidalguía a sus amigas, quienes asintieron con seguridad.
—Solo nos falta cumplir una promesa —ante el comentario de Mariah, las jóvenes volvieron a los Pokémon a sus pokébolas y volvieron su atención a Sakura—. Le prometimos a nuestros padres ayudarlos y queremos cumplir.
De un segundo a otro, las chicas elevaron tanto su poder, que parecían más tranquilas y seguras de sí mismas. Ahí estaban sus transformaciones primigenias, pero había algo distinto.
—¡Formación encadenada! —el grito Mariah fue la orden de ataque de las cinco guerreras elementales.
Sakura seguía esperando el siguiente ataque con mucho temple, sin perder la concentración en ningún segundo.
Pero algo distinto había sucedido en este segundo round.
—¡La victoria será nuestra! —pero antes de que diera su primer ataque, Kasumi hizo un extraño movimiento de desvío, terminando frente a la card captor a punto de asestar, por fin, su primer golpe— Increíble… Pude ver sus movimientos…
—¡Kasumi! —pero Hikari logró notar un extraño movimiento en Sakura, el cual parecía ir contra el abdomen de la guerrera del agua.
Hikari se interpuso al ataque, intentando detener el golpe con sus brazos cruzados, pero por alguna razón, el ataque fue repelido sin causar daño alguno.
—¿Eh? —Hikari no entendía que pasaba, solo veía como Sakura preparaba su siguiente ataque, sin reaccionar a más que su incredulidad.
—¡Apártense las dos! —Haruka se lanzó a empujarlas y esperar un ataque mortal por su espalda, pero como a Hikari, el ataque de Sakura no causó efecto.
—¡Haruka!
—¿Eh? —Haruka notó algo extraño en el ataque— ¿Qué sucede aquí?
—¡Yo les voy a enseñar a pelear, maldita sea! —y con más rabia de la que sentía, Taiyou se lanzó a atacar frontalmente a Sakura.
Para sorpresa de las chicas, esta vez Taiyou lograba leer los ataques de la card captor; no lograba asestar ninguno, pero el lograr leer sus movimientos era un gran avance.
—¡Eso es, Taiyou!
—¡Tú puedes! —tanto Kasumi como Haruka parecían con una moral más alta.
—No es que pueda leer los movimientos de Sakura —les negó Mariah muy seria.
—¿También te percataste? —le comentó Hikari.
—No los está esquivando. De hecho, ha recibido cada uno de esos ataques… Es como si algo la estuviera protegiendo…
—Mariah, ¿Crees que sea…? —intentó responder Kasumi.
—Imposible… Después del mal que les hicimos… —intentó cuestionar muy triste Haruka.
—No son nuestros padres, pero somos… su familia… —Mariah parecía muy quejumbrosa al igual que las demás, así que simplemente frunció su ceño y liberó todo su poder— ¡Zekrom, si esto es lo que quiere Sakura, entonces no la defraudaremos!
—Es verdad. Son los caprichos de mi amiga del alma y quiero cumplirlos. ¡Por favor Kyogre, ayúdame a cumplir mi promesa!
—Groudon, sé que no son conocemos, pero si quiero pedirte que me ayudes a vencer a Sakura. Ella significa mucho para nosotras y quiero volver a verla tal cual es —le pidió de forma honesta y sincera Haruka.
—Ryaquaza, te pido perdón por traicionar a todos, en especial por intentar matar a mi preciada amiga —confesó Hikari—. También quiero compensar mis errores y sé que este es el momento indicado. Te lo pido, ayúdame a derrotar a Sakura, como ella nos lo pidió.
—¡Hikari, hagámoslo!
—¡Si Haruka!
Las cinco, por fin envueltas en confianza y seguridad, comenzaron a atacar a Sakura de forma desenfrenada sin importarles nada.
—Increíble. Apenas logro seguir su batalla y no estoy seguro de que realmente lo estoy haciendo —comentó Paul muy sorprendido.
—¡Altaria, aliento de dragón! —pero el segundo que Paul bajó la guardia, Charizard casi asesta una garra dragón en él, la cual fue interceptada por el Pokémon dragón.
—Gracias Sakura… — dijo muy nervioso.
—¡Charizard, tienes un deber con tu entrenadora! —le gritó Serena, provocando que este se retirara y se uniera a su actual entrenadora.
—¡¿Por qué hiciste eso?! —le preguntó Paul, muy extrañado y preocupado por la acción.
—Imagina que tú apenas puedes seguir sus movimientos. Ahora imagina que nosotros no sabemos qué está pasando. Ahora imagina que Charizard estaba jugando con nosotros, hasta que las chicas aceptaran lo que son en verdad —comenzó a divagar Serena—. Solo ellas pueden hacer algo por Sakura, y no olvides que tú debes dar el último movimiento.
—Creo que tienes razón —respondió de forma obediente, suspirando rendido—. Solo espero que estén bien.
—Misty y las chicas las están cuidando, así que no les pasará nada —intentó calmar Iris muy tranquila y confiada.
—¿Este era tu plan A1? —le preguntó Paul a Sakura, muy sorprendido de la tranquilidad de las tres.
—¡Por supuesto que no! —le respondió entre risas—. Es simplemente el plan de Misty. Nada más.
—¿El plan de Misty? —sin entender mucho, guardó silencio mostrando una mirada de incredulidad y curiosidad.
—Comenzó cuando liberó el collar marino y Ondine le explicó sobre las guerreras elementales. Su plan nunca fue derrotarlas, muy al contrario, era liberarlas de aquella maldad que las esclavizaba. Sabía que ellas no podrían y que sólo el elegido lo haría, así que confió en continuar hasta que Ash se recuperara de su amnesia provocada por el ataque de Magma. Pero las cosas cambiaron cuando vieron a Sakura como una verdadera líder y que Ash no volvería hasta que él lo viera necesario; tu novia tomaría su responsabilidad.
—Aun así, no entiendo tanta traición provocada —le cuestionó Paul.
—Recuerda que Sakura quería sacar todo su poder oculto a la fuerza, así que nos pusimos de acuerdo con Iris, Serena y Hikari para engañarlos a todos ustedes, incluida la misma Sakura —le respondió casi en broma—. Lo de mi problema de salud es cierto, así que quise guardarlo para un momento así. Sé que al inicio pareció que Hikari me había lastimado de forma mortal, pero no hizo más que salvar mi vida. Por eso preferí terminar contigo y con Phil realmente, no puedo darles una familia.
—De haberlo sabido antes…
—¡Si lo hubieses sabido antes, todo lo que se planeó se hubiese ido por la borda! —le gritó furiosa la joven—. Las chicas se sacrificaron por la misma razón, porque solo tú y Sakura podrán acompañar a las chicas a su época. Mientras estén sus almas en esos objetos milenarios, también seguirán luchando.
—No logro entenderlo —continuó cuestionando—. Si son su descendencia, ¿por qué siguen aquí?
—Seguramente porque así deberían ser las cosas, o cambiamos nuestro destino —le respondió Serena—. Las cosas pasan por algo. No vale la pena preocuparse por lo que aún no ha pasado. O eso decía Phil.
—Dejar que las cosas pasen, así de simple —ante tal pensamiento, Paul volvió la mirada a la batalla—. Significa que es posible ganar.
De pronto sucedió un quiebre en la batalla. La sucesión de combos dio riendas a un espacio desprotegido en la defensa de Sakura.
—¡Ahora chicas! —se escuchó gritar en la mente de las cinco.
—¡De acuerdo!
De pronto, unas armas aparecieron en las manos de las jóvenes. Kasumi tenía una lanza, Haruka un martillo, Hikari un escudo, Taiyou una espada, y Mariah un báculo.
—¡Úsenlas para derrotarla! —volvió a oírse en sus mentes— ¡Demuéstrenle quien manda!
—¡Paso uno! —Kasumi se lanzó de frente contra Sakura, logrando desprotegerla con su lanza— ¡Haruka, tu turno!
—¡Déjamelo! —y con rabia, Haruka se acercó hasta Sakura logrando golpearla con fuerza con el martillo, dejándola aturdida— ¡Hikari, que no se te ocurra fallar!
—¡A tus órdenes! —tomó el escudo con todas sus fuerzas y la golpeó contra el suelo, dejándola atrapada.
—¡Rei, Naruto, no pierdan el tiempo! —les gritó Sakura— ¡Sellen los movimientos de esa mocosa!
—¡Comencemos! —de pronto, ambos comenzaron a hacer extraños movimientos con sus manos.
—¡Mariah, tu turno! —le gritó Hikari.
—¡Quédate dónde estás! —y casi furiosa, Mariah estancó aquel báculo en la espalda de Sakura, dándole una poderosa descarga eléctrica— ¡Taiyou, ataca!
—¡Primera estocada! —y envolviendo en fuego su espada, Taiyou corrió contra Sakura hasta asestar el ataque, desatando una llamarada de gran tamaño— ¡Chloe, termi…! —pero ante el grito inconsciente, Taiyou quedó paralizada—. Chloe…
—¡No me importa que sea una entrenadora promedio, no dejaré que el esfuerzo de mis amigas haya sido en vano! —y decidida en espíritu, Sakura corrió lo más rápido que podía contra Sakura— Seas quien seas, te doy mi cuerpo. Solo quiero que mis amigas ganen y que mi linda Saku vuelva con nosotros.
De pronto, los movimientos de la joven entrenadora cambiaron, volviéndose más ágil y más seria.
—Flecha —de pronto, un haz de luz fugaz apareció a los pies de la joven y un arco y flechas aparecieron en la espalda de Sakura—. Lluvia de fuego.
La joven saltó, Altaria apareció para llevarla hasta lo alto y comenzó a disparar muchas flechas envueltas en llamas contra Sakura.
—Lamento haberte atacado, pero esta es una batalla que no debías ganar —dijo Sakura aún con un tono muy serio, pero orgulloso—. Haz lo que no pudimos hacer, mi pequeña Sakura.
—¡Atadura aural! —de pronto, Reí y Naruto se envolvieron en un aura azulada, la cual acumularon en sus manos y dispararon contra Sakura, anulando sus movimientos.
—¡Paul, tu turno! —le gritó Serena.
—¡Terminemos con esto! —Paul avanzó tan rápido contra Sakura, que pareció teletransportarse— ¡Axis, asignación de transformación!
Y en esas pequeñas décimas de segundo, Paul alcanzó a tocar uno de los botones de la pantalla táctil del reloj… o eso parecía. Los dos segundos pasaron de inmediato y Sakura se recompuso como si nada la hubiese atacado nunca.
—¿Alcanzaste? —le preguntó Reí algo nerviosa.
—Creo que sí.
Después de unos segundos, Sakura tomó una posición ofensiva, elevando su poder de forma desmesurada.
—¡Firewall desactivado! —gritó Serena— ¡Axis, asignación de protocolos de super usuario!
—Proceso de bloqueo y asignación en proceso. Espacio suficiente en la memoria. Comenzando.
De pronto, aquel poder que emanaba Sakura comenzó a concentrarse en ella misma. Habían logrado su objetivo, sellar aquel poder en aquel reloj.
—¡Rápido, salgan de ahí si no quieren que Sakura las mate! —gritó muy preocupada Serena, al tiempo que partía con Iris con el grupo.
—¡Si!
Mientras Sakura expulsaba poder sin control alguno y Axis continuaba su proceso de bloqueo, el grupo se volvió a reunir, admirando el infinito poder de la card captor.
—Se suponía que ese sello fue ideado para sellar por mil años a cualquier dios, y Sakura lo rompió en dos segundos —comentó muy sorprendido Naruto.
—Ni siquiera podrías comparar su poder con el de un dios, ni de algo superior —le respondió Jiraiya muy serio—. Dudo que pueda ser comparado con cualquier cosa que haya existido jamás.
—Ni siquiera con la Sakura que conocimos —les comentó Goku—. Es verdad que tenía un gran poder escondido para ser una persona normal que jamás había peleado, pero jamás me imaginé algo así. Ha cambiado mucho.
—No —les negó Taiyou—. No ha cambiado en nada.
—Es verdad —comentó de forma ocurrente Iris—. Por tu culpa, nos hiciste la vida de cuadritos y destruiste todo un parque de diversiones.
—¡¿Ya quieres callarte?! —le gritó furiosa Serena, amordazándola—. Discúlpala, se cayó de cabeza de chiquita.
—Es verdad —le asintió Goku—. Tú estuviste con Ash y Sakura, así que debes de conocerlos mejor antes que nosotros.
—El principal motivo por el cual ataqué personalmente a Ash y Sakura, fue porque Arades nos dijo que ellos mataron a nuestros padres, pero ahora que sabemos la verdad… Y luego de ver cómo Sakura luchaba no por ella, sino por su familia y amigos… Ver como Ash exponía su vida por los suyos…
Nadie era capaz de decir una sola palabra, simplemente escuchaban con calma.
—La Sakura que vi pelear en el parque de diversiones, es la misma que vi pelear en su estado creado por la doctrina egoísta. Segura, avezada, con mucha determinación y por, sobre todo, atención a los demás, sin olvidar a quien tiene frente a ella. Siento mucha vergüenza por lo que hice en su dimensión, pero a la vez me siento muy aliviada por lo que logró ahora. ¡Si! ¡Necesito disculparme con ella y hacer que vuelva con su felicidad!
—¿Su felicidad? —preguntaron todos al unísono.
—Así es.
La vaga respuesta de Taiyou confundió a todos, menos a una.
—Sakura es una niña muy reflexiva. Explícale las cosas con calma y verás que buscará una forma de remediar todo —le dijo la peli morada.
—Hablas como si no fueras tú, Sakura —comentó muy desconfiada Serena—. Si es que sigues siendo tú, obviamente.
—Solo te puedo decir que hablo con conocimiento —le respondió con mucha tranquilidad.
—Tú… —pero Goku se le quedó mirando fijamente— ¿Eres…?
—Cuando termine esta batalla, les daré todos los detalles. Mientras tanto, le devolveré a Sakura su cuerpo —Sakura cerró sus ojos por un momento y los volvió a abrir, para verse totalmente sorprendida sobre Altaria—. ¿Chicos? —volteó a ver a Sakura— ¿En verdad funcionó lo que hicieron?
—¿Que acaso no recuerdas nada? —le preguntó muy extrañada Anna, a lo que le negó con la cabeza.
De pronto, un golpe de aire muy fuerte los mandó a todos al suelo.
—¿No se suponía que Axis debía bloquear su poder total? —preguntó muy preocupada Sakura.
—Eso lleva haciendo desde hace un momento Sakura, pero le ha tomado mucho trabajo darle alcance —le informó Serena, muy preocupada de los resultados emitidos en su teléfono.
—¡Dame eso! —Sakura se lo quitó, y corrió con un aún inconsciente Phil— ¡Solo necesito tu huella digital, tú sigue como estás!
Sakura posó su índice derecho en el lector dactilar y comenzaron a liberarse otra clase de funciones.
—Funciones de bloqueo cuántico en proceso. Comparando energía del espectro en cuestión.
—¿Bloqueo cuántico? —preguntaron todos al azar, incluida Sakura.
—Kasumi, ¿en que estuvieron trabajando con Phil? —le preguntó Sakura muy sorprendida.
—¿De qué estás hablando? —ahora le preguntó Kasumi con la misma sorpresa—. El límite de bloqueo está basado en el hecho que Mariah podía elevar su poder más allá de la resistencia de una dimensión sin destruirla. Esto no estaba en mis planes, menos en los de Phil.
—¿Entonces quién hizo qué Axis pudiera bloquear tal cantidad de poder? —comenzó a preguntarse Sakura, al tiempo que la card captor comenzaba a controlar su ser—. Si funciona…
—Seguramente deben ser esas ruinas y su tecnología —respondió Iris muy seria—. Recuerden que esa enorme fortaleza fue creada por aquel ser.
—Si es así, quiere decir que… La encontramos. En verdad la encontramos.
De pronto, Sakura comenzó a lanzar muchas cuchillas de energía, comenzando a crear muchas singularidades hacia aquel mar.
—No sé cómo funcione esto, pero es lo que tenemos a mano. ¡Palkia, apodérate del cuerpo de Sakura! —gritó la entrenadora muy desesperada.
—¿Estás segura de lo que haces? —preguntó muy dudoso Goku— ¿Y si se rechazan?
—Sé que esto está en manos de la familia Ketchum, pero para evitar esas singularidades, el controlador de las dimensiones es quién debe tomar las riendas del problema —le respondió con algo de duda, pero con mucha seguridad a que si funcione—. Además, si es quién creemos que es, no tendrán ningún problema.
De pronto, Palkia apareció tras Sakura, se transformó en energía y se fusionó con la joven. Al poco tiempo, las singularidades comenzaron a cerrarse, aquel espacio en blanco cambió por completo y de la nada, todos aparecieron dentro de aquel mar.
