Hola a todos. Lamento haberme demorado en subir el capítulo, pero no había encontrado un espacio. Pues bien, este capítulo tendrá mas suspenso que los anteriores. Me imagino que sabrán como terminará todo, así que les dejo las conclusiones libres. Saludos y ahí nos vemos!



Capítulo 118: "La crueldad del futuro"

Taiyou y Haruka miraban con mucha tranquilidad a los líderes supremos Aioros y Apolo, quienes también lo parecían por lo que sucedía. Mientras tanto, Chloe intentaba entender qué estaba sucediendo. La situación creada por la desaparición de la presencia de Kasumi, parecía una chispa perfecta para todo ese explosivo llamado traición.

—¡Gracias, descubrieron que la tierra era redonda! —dijo de forma prepotente Taiyou, provocando que sus amigas y los líderes supremos se sorprendieran.

—Tampoco te pases —le criticó Haruka de forma estricta.

—¡Tú sabes que es verdad! —le gritó furiosa a su amiga— ¡Kasumi con suerte sabe dónde está parada, pareciera que vive en la luna!

—Y puede que alguien haya aprovechado la ingenuidad de su amiga Aqua para acabar con ella —intervino Aioros, sabiendo las jóvenes que razón no le faltaba.

—Lo sé —negó rendida Haruka—. Casi la matan dos veces. ¡Dos veces, a una guerrera elemental!

—Entonces lo mejor es ir a ver si está bien —ante la preocupación, Chloe quiso partir de inmediato, pero Taiyou la detuvo.

—¿No te acabo de decir que está en muy buenas manos? —le cuestionó con mucha confianza Taiyou.

—Pero si tú eres quien persistía en que vaya —le cuestionó de forma sospechosa Chloe.

—Bueno…

—¡Sabes lo impulsiva que es! —ahora le cuestionó Haruka a Chloe— ¡De hecho, comenzó a confiar en Sakura de un segundo a otro! ¡¿Olvidas que intentó matarla?!

—Entonces… ¡Quieres que vaya a terminar el trabajo por ti! —soltó de forma ocurrente Chloe.

—¡Oye, yo sola puedo terminar mis trabajos! —le gruñó furiosa Taiyou.

—Habíamos escuchado de sus proyectos en el pasado —interrumpió de golpe Aioros—. Suponemos que fueron positivos.

—¡Y muy positivos para nosotras! —dijo con una descarada arrogancia Haruka, y el pecho inflado— ¡Les sugiero que tengan mucho cuidado con nosotras!

—¿Pero no me dijiste que no mataron a Ash Ketchum, y mucho menos a Sakura Kinomoto? —Chloe parecía muy confundida con tanta palabrería.

—¿Por qué querríamos matar a quieres te dijimos, nos salvarán? —preguntó Taiyou, cuestionando cada palabra de su compañera.

—No estoy entendiendo nada, chicas —confesó desesperada Chloe—. Desde que llegaron, me han contado una historia sin sentido alguno. ¿Qué pasó con las guerreras elementales que partieron al pasado, a las que volvieron ahora?

—Creo que puedo encontrar la respuesta en todas sus palabras —respondió Aioros con mucha más seguridad—. Decidieron traicionar a nuestro señor Arades.

—No —les negó Chloe muy seria—. Mis amigas me dijeron que nuestro señor fue quien nos traicionó. ¿Fue por eso que decidieron unirse a mí?

—¿Piensa creerles a las traidoras y no a nosotros? —Apolo parecía muy sorprendido por tal confesión.

—Las chicas han sido sinceras desde un inicio, incluyendo sus insultos hacia mi persona —sentenció con seguridad Chloe.

—¡Así se habla, enana! —le gritó Haruka con entusiasmo.

—¡Ya te dije que no me llames enana, orejas de perro! —le gritó furiosa Chloe.

—¡¿Orejas de perro?! —envuelta en ira, Haruka se le lanzó contra Chloe a golpearla— ¡Vuelve a gritarme orejas de perro en mi cara, minucia!

—¡Orejas de perro, orejas de perro! —continuaba gritando Chloe, mientras manoteaba a Haruka.

—Que infantiles —negó resignada Taiyou—. Fue demasiado fácil hacerlos caer en su propia trampa. Creí que sería un desafío, pero el control mental de ustedes no significa nada en comparación a lo que nos enseñó Phil.

—¿Nos manipularon? —ante aquella afirmación de Aioros, se largó en una risa sarcástica con Apolo.

—No es difícil, de hecho, es muy sencillo —aquellas palabras provocaron un pequeño silencio, y la vuelta a la risa de ambos líderes—. De hecho, sus risas desquiciadas me dan la razón —pero aquellas palabras hicieron que ambos se callaran y la vieran a los ojos—. No son lo suficientemente arrogantes y seguros en sus palabras, solo tratan de convencernos que tienen la razón tomando nuestros miedos —ante aquella declaración, Aioros y Apolo se la quedaron mirando con seriedad—. Lo suponía, es como manipulan a todos.

—¿Cómo lo supieron? —muy sorprendida, Chloe detuvo su pataleta con Haruka, y se quedó mirando a Taiyou.

—¡Como dice Phil, se lo más descarado y honesto posible, nadie espera que te den la razón y luego se burlen de tus palabras! —le respondió con orgullo Haruka.

—O sea, ser como tú —las palabras de Chloe hicieron perder el equilibrio de Haruka.

—¡Ja! Es increíble cómo han crecido, pequeñas —celebró con descaro Aioros—. Ojalá sus padres estuviesen vivos para ver sus cambios.

Aquel comentario solo provocó que las tres jóvenes mostraran resentimiento.

—Chloe, ¿no te parece descarado que tus amigas traten de héroe a quien mató a sus padres?

—Ash no los mató, fueron ustedes —respondió muy molesta Taiyou.

—¿Tienes como probarlo, Magma? —le desafió Apolo, pero Taiyou no respondió—. Como lo suponía.

—Chicas, ese vídeo muestra más de lo que necesitamos saber —comentó Chloe muy triste—. No quiero seguir con este juego.

—¡Te juramos que es verdad, hermanita! —dijo con nervios Haruka.

—Entonces supongamos que están en lo cierto —intervino Aioros con más seguridad—. ¿Entonces dónde están?

—Los calabozos del monte Moon —respondió rápidamente Taiyou—. En ese lugar se encuentran.

—¿En qué lugar exactamente de los calabozos? —pero ante la pregunta de Aioros, Taiyou volvió a guardar silencio.

—¿Qué es lo que sucede, chicas? —volvió a preguntar Chloe, aún más confundida de la situación.

—¡Chloe, solo acompáñanos! —con mucha molestia, Taiyou tomó de la mano a la fuerza a su amiga, y quiso llevársela a rastras.

—¡Taiyou, no lo hagas! —gritó desesperada Haruka, intentando detenerla—. Echarás todo a perder.

—¿De qué estás hablando? —muy molesta, Chloe se soltó de Taiyou, cruzándose de brazos— ¿Taiyou?

—Solo te hemos dicho la verdad, nada más te puedo decir —terminó rendida—. Creí que todo saldría como lo hacía Phil, pero…

—¿Igual que Phil? —muy extrañada de esas palabras, Chloe miró a Haruka quien la miraba con mucha preocupación, y después a Aioros y Apolo— ¿Que está sucediendo aquí?

—Quédate tranquila, es como lo suponíamos —celebró triunfante Aioros—. Esas no son más que unas impostoras que, seguramente, están suplantando a tus amigas con ayuda de esas joyas elementales.

—¡Es mentira! —le gritó desesperada Taiyou.

—¡Somos las verdaderas, Chloe! —gritó con la misma desesperación Haruka.

—¿Entonces por qué sus presencias se sienten muy distintas a como las conozco? —preguntó muy seria Chloe, pero la respuesta no salía por la vergüenza—. Ya veo. Su silencio otorga la duda.

Con seguridad, Chloe les dio un puñetazo en la cara a ambas, quienes quedaron en el suelo sin responder al golpe.

—¿Qué hicieron con mis hermanas? —volvió a preguntar Chloe, ahora furiosa de la situación, pero las jóvenes no respondieron, por lo que recibieron otro puñetazo lleno de ira— ¡Respondan!

—Ya te dijimos todo, Chloe — le respondió Taiyou muy adolorida, levantándose con dificultad.

—¡Hermanita, nos han dado todas las herramientas para salvarnos y terminar esta maldita guerra, pero te necesitamos a ti! —también le respondió Haruka entre su dolor y seguridad.

—Ustedes se lo buscaron, malditas suplantadoras —y en un rápido ataque, Chloe se lanzó contra Taiyou y Haruka, pero cuando estuvo a punto de asestar sus golpes, las dos jóvenes detuvieron su ataque a mano limpia—. Así que si piensan atacarme.

—Si te sigues comportando como una niña estúpida, lo haremos hasta que aprendas la lección —le respondió con mucha molestia Taiyou—. Henry Ketchum se esforzó mucho, incluso sacrificó su vida para terminar con esta estupidez, y no permitiremos que por tus inseguridades y desconfianza nos arruines todo.

—¿Quién eres tú? —Chloe parecía impresionada por el cambio de su amiga, no parecía ni por asomo ella.

—¡Intenta adivinar, chiquilla malcriada! —le gritó Haruka con la misma, o más molestia—. ¿Desconfías de tus amigos, más cuando le llamas "hermanas"? ¿Qué clase de persona eres?

—Te dije que no…

—¡Cállate Apolo, estoy aburrida de escucharte! —le gritó furiosa Haruka— ¡Ya te exterminamos en el pasado, nada nos impide hacerlo ahora!

—Dijiste… ¿en el pasado? —tanto Apolo como Aioros parecían impresionados por la información.

—Tranquilo, no dolerá —y con seguridad, Haruka se lanzó a atacar a Apolo.

—¡Maldita sea! —Apolo preparó una esfera de energía y la lanzó contra Haruka— ¡Tú soberbia será tu perdición!

—¡Y usar el mismo truco dos veces seguidas la tuya! —Haruka tomó aquella esfera en sus manos, y la hizo desaparecer— ¡No me vas a controlar de nuevo! —empuñó su mano derecha, y lanzó su ataque contra Apolo, quien se protegió con mucha seguridad— ¿Eh?

—Terminaré contigo ahora, idiota —pero cuando se dio cuenta Apolo, estaba en el suelo intentando respirar— ¡¿Que acaba de suceder?!

—Sucede que en cincuenta mil años no han cambiado su forma de atacar —le respondió muy molesta Haruka, para retroceder unos pasos.

—¡¿Quiénes son ustedes en realidad?! —les preguntó Chloe muy impresionada— Nadie jamás, ha puesto de rodillas a un líder supremo, ni mi mamá ni mis tías…

—El Ash Ketchum que tú querías matar, que también es mi mejor amigo del mundo, nos enseñó cómo derrotar a estos idiotas —contestó con seguridad Haruka—. Y para que no se presenten dudas, mi nombre es May, y soy la guerrera elemental de la tierra de hace cincuenta mil años atrás.

—Y yo soy Lyra, Sakura y Marina, el tridente de la guerrera elemental del fuego —le respondió Taiyou—. También somos amigas de Ash, y no permitiremos que sigan saliéndose con la suya.

—¡Es imposible, nadie conoce como derrotarnos! —dijo muy asustado Aioros.

—Entonces algo hicieron mal que lo descubrimos —comentó con sarcasmo May.

—¡Esperen un momento! —las detuvo rápidamente Chloe— ¿Entonces ustedes tomaron control del cuerpo de mis amigas?

—¡Que te quede claro que tus amigas nos aceptaron dentro de sus cuerpos! —le regaño May, aún muy molesta.

—Perdimos la vida en batalla, por lo que depositamos nuestras almas en las joyas, como lo han hecho anteriores guerreros elementales —comenzó a explicarle Marina—. Estamos enterados de todo lo que ha sucedido, y también que vivos no podíamos venir a este lugar. Digamos que fue muy conveniente morir.

—¿Qué intentas decir con eso?

—Que tus amigas nos aceptaron por cómo somos —respondió con seguridad May.

—¿Y qué hará creer a nuestra maestra que dicen la verdad? —volvió a hostigar Aioros—. Perfectamente podrías estar actuando.

—Sencillo —respondió con sarcasmo Marina—. Si decimos mentiras, no podríamos derrotarlos.

Aquella respuesta sorprendió a Aioros, lo había dejado encasillado, mientras que a Chloe le había hecho sentido.

—Ahora respóndeme, Aioros ¿Por qué crees que no podemos estar diciendo la verdad, y realmente quisiéramos tomar el control de estas niñas? —volvió a preguntar Marina.

—Porque nadie diría una mentira para perjudicarse —respondió, como si de un tonto lo trataran—. ¿Qué clase de pregunta estúpida es esa?

—Aciertas y te equivocas al mismo tiempo —respondió triunfante Marina, dejando desconcertado al líder supremo.

—¿En verdad crees que alguien es lo suficientemente estúpido como para mentir y perjudicarse a sí mismo? —preguntó Apolo entre burlas— Que niña más estúpida.

—Creo que los estúpidos son otros —negó rendida May—. Chloe, ¿confías más en esos sujetos o en tus amigas?

—¿Por qué me preguntas algo así? —le preguntó muy extrañada.

—¿Por qué dudas de tu respuesta? —volvió a preguntarle May.

—¡Por supuesto que no estoy dudando, es obvio que confío más en mis amigas! —gritó con furia.

—¿Y por qué tus amigas te mentirían, diciéndote que hicieron todo lo contrario a lo que deberían haber hecho?

—Porque… —Chloe hizo una pausa, y pensó mejor su respuesta— Ahora que lo mencionas, no tiene sentido. ¡Pero sus presencias eran muy distintas a las que conozco!

—¿Acaso las personas tienen prohibido cambiar? —ahora le preguntó Marina, acercándose a la joven—. No creo tener el poder evangelizador de Kinomoto, pero sé que escucharás a tu corazón y encontrarás las verdaderas respuestas.

—¿Las verdaderas respuestas? —Chloe cerró sus ojos y tranquilizó su mente— Pero son unas impostoras… No, son ellas realmente. ¡Ahora que lo pienso, nadie puede igualar tal poder, ni menos tal transformación!

—¿Y no crees que, si fuesen unas impostoras, te dirían una mentira donde ellas saliesen bien? —le preguntó May.

—¡Es verdad, no tendría sentido que vinieran a decirme que se unieron al enemigo y arriesgarse a que las mate! —Chloe abrió sus ojos, y vio a Haruka y Taiyou a punto de llorar— ¿Amigas?

—¡Jamás haríamos algo en tu contra, aunque estés por matarnos! —dijo Taiyou entre llantos.

—¡Sabes que lo que más deseamos, es ver a nuestro mundo lleno de esplendor nuevamente! —le dijo Haruka con la misma desesperación— ¡Te lo pido, no caigas en la trampa de esos malditos!

—Amigas… —y poniéndose a llorar, la joven Chloe se lanzó a los brazos de sus amigas— ¡Lo lamento mucho, amigas!

—¡Malditos, pagarán por intentar manipular a Chloe! —declaró llena de ira Taiyou.

—No, ustedes pagarán su osadía —Apolo preparó dos esferas de energía, y las lanzó en contra de Haruka y Taiyou—. ¡No canten victoria tan rápido, niñitas inútiles!

—¿Eh? —Chloe miró tras ella, y por instinto empujó a sus amigas, recibiendo ella ambos ataques.

—¡Chloe! —aun recuperándose del empujón, Haruka y Taiyou vieron a su amiga sin ninguna clase de movimiento, con los brazos caídos.

—No era como lo esperaba —comenzó a decir muy serio Apolo, para pasar a una sonrisa maniática— ¡Esto es mucho mejor de lo que esperaba!

—¡Qué le hiciste a Chloe! —gritó furiosa Taiyou.

—Digamos que una mejora —Chloe levantó su rostro, y su mirada inexpresiva se clavó en las dos jóvenes—. Heredera de la luna, destruye a esas guerreras inútiles.

Chloe elevó su poder al máximo, y se lanzó a atacar a sus amigas, quienes lograron esquivar su ataque sin mayores problemas.

—No recuerdo que fueran tan ágiles —comentó muy sorprendido Aioros.

—¡Maldición, de todos modos, se salió con la suya! —gruñó furiosa Haruka.

—¡Abuelas, perdón por desperdiciar la oportunidad que nos dieron! —dijo muy molestas consigo misma Taiyou, al tiempo que ambas elevaban su poder al máximo que podían permitirse— Ahora sabemos cómo acabar con los líderes supremos, así que demos todo de nosotras.

—¡Por favor Chloe, resiste! —le pidió muy acongojada Haruka.

Mientras, Paul se encontraba a punto de terminar con Centurión. Lo tenía contra las cuerdas, y no podía esperar más que su final.

—¿Tus últimas palabras, idiota? —Paul parecía muy seguro de su victoria, y su actitud arrogante lo aseguraba.

—Creo que sí —le respondió con mucha seguridad, al tiempo que miraba al techo—. No cantes victoria tan rápido.

—¿De qué hablas? —por instinto, Paul miró a su alrededor, y se retiró rápidamente del lugar donde estaba— Debí suponer que no estabas solo.

—No, en verdad estaba solo —respondió una voz femenina—. Sentí que alguien intentaba comunicarse, y pensé que eran de la resistencia.

De pronto, una joven de apariencia amenazadora apareció de la nada, entre Centurión y Paul.

—Fui yo quien envió esa señal —le respondió Centurión.

—¿Cómo pudiste atravesar la distorsión con tanta facilidad? —Paul estaba muy sorprendido de tal habilidad.

—Un poco de respeto no te vendría nada mal, mocoso —le respondió la joven muy molesta— Son Nis, una de los líderes supremos, y junto a mi hermana Gem, tenemos la habilidad de detectar distorsiones dimensionales.

—Había oído de ustedes —comentó Paul muy serio—. La única forma de acabar con ustedes dos, es al mismo tiempo.

—Pero que bien informado estás —dijo Nis muy sorprendida—. Y también sabrás que somos las más precavidas, por eso siempre permanecemos separadas.

—Si, y por eso también son un dolor de cabeza —y bastante fastidiado, volvió a ponerse en guardia.

—Te sugiero que te rindas, seas quien seas —le advirtió Nis rápidamente—. Curiosamente, mi hermana Gem detectó la presencia de Aqua y alguien más que la acompaña. Suponemos que tú las escondiste, porque también están bajo una distorsión dimensional.

—¿Qué? —aquella situación comenzó a preocupar a Paul, quien veía por aquella pantalla como una joven casi igual a Nis y otro sujeto más, comenzaban a reparar la distorsión, haciendo ver el miedo desconsolador de Kasumi y la determinación de Sakura— ¿Que pretenden?

—Simplemente destruir la resistencia y que el orden que hemos establecido se mantenga —Nis avanzó rápidamente contra Paul, y lo lanzó contra las murallas— No sé quién seas, y no me interesa. Centurión, llévalo al calabozo y que le den una lección.

—Nis, es un Ketchum —comentó muy preocupado Centurión deteniendo al acto a Nis, quien miró a su compañero algo extrañada—. No sé cómo llegaron aquí, pero… tú sabes…

—Si vas a decir quién soy, al menos presentarme como se debe —y sin ninguna dificultad, Paul se levantó y sacudió su ropa—. Paul Ketchum, es un placer.

—¡Imposible, matamos a todos los Ketchum hace mucho! —alegó Nis muy preocupada.

—Creo que les faltaron tres —fanfarroneo Paul mientras formaba una esfera aural—. ¿Retomamos la batalla?

—Esto complicará las cosas, pero tenemos nuestro seguro para que no molesten —comentó muy seria Nis, al tiempo que volvía la mirada a la pantalla, justo en el momento en que Kasumi y Sakura quedaron al descubierto del enemigo—. Creo que es muy tarde para tus amigas.

—¡Sakura! ¡Kasumi! —Paul por fin parecía muy aterrado, solo pensaba en que esta situación no la tenía en mente.

Sakura se encontraban a merced de aquellos sujetos, y quiénes parecían los dos líderes supremos.

—Por fin encontramos a las ratas —celebró con entusiasmo Gem—. Atilas, te sugiero que controles a tus animales de caza.

—Ya la escucharon. Si hacen una estupidez, dejaré que Gem haga lo que quiera con ustedes.

—¡¿Qué es lo que quieren?! —les preguntó Sakura de forma amenazante.

—Saku, son Gem y Atilas, dos de los líderes supremos que destruyeron este lugar — le respondió Kasumi con mucho miedo, abrazándose como podía de la pelicastaña.

—¿Gem y Atilas? —Sakura sentía haber escuchado esos nombres, por lo que pensó unos segundos, y dijo de forma ocurrente— ¡Tú tienes una hermana que se llama Nis!

—¿Y qué con eso?

—¡A las dos las vencieron derrotándolas al mismo tiempo! —respondió Sakura muy tranquila—. Pero hay que derrotar a las dos al mismo tiempo, sino será lo mismo que nada.

—¿Cómo conoces esa información? —preguntó Atilas muy serio, pero más curioso de la joven.

—¡Lo tuyo fue chistoso! —comentó Sakura, intentando disimular su risa— ¡A ti te acabaron sin haber comenzado la batalla, incluso seguiste amenazando después de morir!

—¿Estás intentando ser graciosa con nosotros? —aquel comentario sí que había enfurecido a Atilas.

—Saku, los líderes supremos son ignorantes de lo que sucede en su época —le comentó Kasumi.

—¿Significa que tampoco saben de lo que sucedió… en ese lugar? —preguntó la pelicastaña en clave.

—No creo que sepan ni lo de Asherah, ni lo de la doctrina egoísta —respondió de forma inconsciente, haciendo que Sakura tapara de golpe su boca.

—¡Te dije que no dijeras nada! —le gritó furiosa Sakura.

—¿Asherah? ¿Doctrina egoísta? —los dos generales se miraron, y comenzaron a reírse de forma descontrolada.

—Pobre Aqua, sigues creyendo en esos cuentos infantiles —comenzó a burlarse Gem.

—Además sigues arrastrando a otros con esas estupideces —negó rendido Atilas—. En verdad pensé que hablaban en serio al haber acertado en cómo vencer a Gem y Nis, pero después de decir esas estupideces de vencerme antes de empezar, y más de seres ficticios y cosas que no existen… ¿Qué se te ocurre hacer con las dos?

—Por alguna razón, Aqua no puede transformarse. Seguramente usaste todo tu poder, o volviste a olvidar tu joya elemental —Gem sonrió, y comenzó a caminar fuera de aquella sala—. Me da lo mismo que hagan con ellas, úsenlas como estimen conveniente.

—Ya escucharon, mascotas —Atilas señaló a Sakura y Kasumi, y simplemente sonrió—. Espero que queden satisfechos, aún tienen mucho trabajo.

Aquel grupo de personas comenzó a mirar a Sakura y Kasumi de la forma más lascivia y depravada posible, mientras Sakura seguía abrazando a Kasumi, preparada para lo que viniera.

—Así que en verdad no saben nada de lo que sucedió ni en la nada, ni en el mar cuántico —pensaba Sakura mientras miraba a su alrededor, luego a Kasumi, y por último su reloj—. Apenas va un 70% de adaptación al Yggdrasil, no podré usar ninguna transformación por el momento.

—Perdóname Sakura, me transformé en una inútil cuando nos conocimos y ahora también —le pidió Kasumi, muy triste y totalmente rendida—. A partir de ahora, nuestro único destino es ser envases para crear más seres malvados… Ser abusadas por la eternidad…

—¡No vuelvas a decir esas estupideces! —Sakura se levantó y se puso en guardia, lista para pelear— ¡Yo también me transformé en una inútil en un inicio, y eso provocó que todos mis amigos fueran perjudicados, por eso decidí pelear hasta el final!

—¡Pero no podemos pelear, no podemos transformarnos! —le recordó desesperada Kasumi.

—¡Para pelear no necesitas una transformación, solo necesitas determinación, valor, y corazón! —arengó con mucha soberbia Sakura— ¡¿Tú los tienes, u olvidaste el motivo por el que comenzaste a pelear, eliminarnos y unirte a nosotros?!

—¡Borrar la corrupción de este mundo, a los líderes supremos y a Arades! —queriendo tomar valor, Kasumi se separó de Sakura, y también se preparó para pelear— ¡Por fin vemos una luz al final de túnel, y no pienso desperdiciar esta oportunidad de terminar con todo esto!

Y, antes que el grupo comandado por Atilas avanzara contra Sakura y Kasumi, ellas decidieron arremeter contra aquel grupo, atacando a mano limpia a todo lo que se les cruzaba, cayendo cada uno con mucha facilidad.

—No puedo creerlo, ¿tan poderosa me hice? —comentó Kasumi muy sorprendida.

—Eres de mucho más de lo que piensas, amiga del alma —le respondió con mucha seguridad Sakura, quien seguía atacando a quien se le cruzara—. Tenemos un motivo para pelear, por eso somos fuertes aún sin nuestras transformaciones.

Mientras, Atilas y Gem miraban con seriedad la situación.

—No se suponía que Aqua fuese tan fuerte, mucho menos sin su transformación. ¿Qué rayos está pasando aquí? —Gem miró atentamente cada movimiento de ambas jóvenes, intentando sacar conclusiones—. Lo que más me llama la atención, es esa mocosa de traje escolar. ¿De dónde salió? Jamás la habíamos visto.

—Su energía tampoco corresponde a este mundo —agregó Atilas.

Y sin mayores dificultades, las dos amigas del alma acabaron con cada uno de aquellos perversos humanos.

—¡No puedo creerlo, si acabamos con todos y no nos costó nada! —celebró con entusiasmo Kasumi.

—¡Te dije que confiar en Paul era lo correcto! —asintió Sakura con entusiasmo.

—¡Cuando lo veamos de nuevo, le agradeceré como corresponde! — celebró la joven, tomando las manos de Sakura con mucha euforia— ¡¿Me dejarías darle un besito?!

—¡¿Ehhh?! —pero como las veces anteriores, Sakura no pudo responder como corresponde.

Pero en un instante, Sakura empujó con fuerza a Kasumi, separándose de ella.

—¿Sakura? —sin entender la acción de la joven, Kasumi se levantó en búsqueda de una respuesta, viendo como Atilas la tenía agarrada del cuello con firmeza— ¡Sakura!

—No vuelvas a pasarte de lista, niña estúpida —la amenazó Atilas, al tiempo que le dio un rodillazo en el abdomen.

—Yo que tú, no me confiaría tanto —continuó Sakura con soberbia—. No ganarás nada si me matas. ¿Sabías que ya he muerto tres veces?

—¿Comenzaste a delirar? —Atilas dejó caer a Sakura al suelo y le puso un pie encima, dejándola inmovilizada—. Y tu Aqua, deja de jugar y vuelve a tus labores.

—Ve por tu joya elemental, tenemos trabajo que hacer —le recordó Gem—. Nuestro señor Arades tiene una agenda muy apretada.

—¿Nuestro señor? —Kasumi parecía muy sorprendida de tal calificativo a quienes eran sus enemigos.

—¡Levántense mascotas, tienen mucho trabajo preñando de más soldados a esta estúpida! —les ordenó Atilas a sus hombres, quienes se levantaron como si nada, lanzándose todos directamente a la joven.

—¡Déjenla, viene conmigo! —le suplicó Kasumi.

—¿Qué viene contigo? —tanto Atilas como Gem se miraron, y después a Kasumi— ¿Eso qué significa?

—Verán… —Kasumi vio a Sakura, quien simplemente asintió con la cabeza—. Es una joven que escuchó nuestros planes, y quiere trabajar por el gran futuro que nos depara nuestro señor.

—Si es así, ¿por qué nos atacaron? —volvió a preguntar Gem, muy extrañada de tal respuesta.

—¿Cuánto tiempo llevamos tratando de derrotarlos? Hasta hace unos segundos, seguían siendo nuestras peores pesadillas, pero aquel pensamiento de pelear por los ideales de nuestro señor Arades y arrepentirse de todo el mal que han hecho nos hace aliados, ¿o me equivoco?

—Creo que tiene razón, Gem —Atilas miró a sus soldados, y les ordenó rápidamente—. No se muevan.

—Lamento este malentendido, pero llegué a este lugar con una historia y ahora resulta que es muy distinta —con mucha dificultad y muy agitada, Sakura se levantó y miró a Atilas y Gem—. Me dejaron muy lastimada.

—También lamentamos el malentendido —Gem posó su mano derecha en el hombro izquierdo de Sakura, y restauró su energía y heridas—. Sabemos que Aqua y las otras guerreras fueron, no solo en búsqueda de aquellos objetos, sino también de aliados. Antes que comiences a hablar, debes jurar lealtad absoluta a nuestro señor.

—¡Le seré leal a mi gran señor Arades hasta la muerte! —gritó Sakura con mucha seguridad—. ¿Con eso estará bien?

—Con ese entusiasmo, no es necesario más —celebró Gem.

—La joven Sakura nos informó sobre un código Cronos, fue por eso que decidió venir a avisarnos —les comunicó Kasumi.

—¿Un código Cronos?

—Un miembro de la familia Ketchum llegó a este lugar con intenciones de derrotar a Arades.

—¿Un Ketchum? —Gem pensó muy seria la situación—. Si es así, nos pondrá las cosas más difíciles.

—¡¿Pero no se suponía que habíamos acabado con esos sujetos?! —alegó muy molesto Atilas.

—Siempre han sido famosos por ser tercos y persistentes, así que no dudaría que haya venido uno de ellos a este lugar —comentó algo fastidiada Gem—. ¿Saben dónde se encuentra?

—Dentro de la zona de bodegas del acuario —le indicó Sakura con la mano—. Fue a buscar un lugar donde refugiar a los rebeldes.

—Veo que vienes muy bien informada —Gem miró con mucha atención a las dos jóvenes, muy en especial a Sakura, quien miraba su reloj de forma insistente—. ¿Qué es lo que trae, jovencita?

—Es un regalo de Kasumi —le respondió, al tiempo que le mostraba el reloj y la barra de progreso.

—¿80% completado? —Gem miró a Sakura muy extrañada— ¿Qué significa eso?

—Es una actualización que implementé —respondió rápidamente Kasumi—. Yo misma lo hice, pero sigue como prototipo, así que lo actualizo muy seguido.

—Ya veo. Quítate esa cosa, no están permitidas en este lugar.

—No puedo hacerlo, es parte de mi —le respondió Sakura con recelo.

—No te estoy preguntando, es una orden de tu superior —Gem agarró la mano izquierda de la joven, e intentó sacarle el reloj sin éxito— ¿Qué significa esto?

—¡Por eso les dije que era un prototipo! —respondió Kasumi muy nerviosa— ¡Es un defecto de fabricación!

—¿Estás segura? —en cambio, Centurión caminó hacia Kasumi, la tomó del cuello, y vio que si portaba el collar marino—. Así que si traías ese collar. Transfórmate y deja de estar jugando.

En aquel segundo, tanto Kasumi como Sakura se pusieron muy nerviosas. ¿Cuánto les daría la farsa hasta que terminara dicha actualización?

Dentro de los calabozos, Mariah y Hikari continuaban en su misión de rescatar a sus progenitores. Lamentablemente, la misión no había resultado del todo como esperaban, puesto que sí las encontraron, pero la muerte había dejado su huella en dos jóvenes madres.

—¡Por favor señorita Dawn, confío en usted! —decía llena de esperanza Mariah mientras la veía, y después el cuerpo sin vida de su madre.

—No parecen haber fallecido hace mucho, pero más del tiempo máximo para poder revivirlas —Dawn puso sus manos en ambas jóvenes, y comenzó a concentrar energía—. Primero reactivaré cada una de las células de sus cuerpos, así cuando vuelvan a la vida, será en plena condición.

—Ten mucho cuidado con lo que haces, no sólo podrías perjudicarte tú, también a mi hija —le aconsejó muy seria la madre de Hikari.

—¿No me digan que han estado usando las joyas elementales sin saber que tienen en sus manos? —volvió a advertirles Dawn—. Hikari quiere hacer todo lo posible para que Mariah y Chloe no sufran por este terrible incidente, y les aseguro que tiene la fuerza para lograrlo. Yo solo estoy aplicando todo lo que me enseñaron mis maestros, desde el señor Vegeta hasta la señorita Aurora. ¿Ahora podrían dejar que haga mi trabajo?

Las cuatro mujeres estaban muy sorprendidas de la seguridad y confianza con la que hablaba Dawn. Pese a que ahora no era más que el alma encerrada en el cuerpo de Hikari, parecía más segura de sus propias habilidades.

—¿Qué clase de experiencias han pasado para tener esa determinación? —le preguntó Marina, muy sorprendida de su forma de actuar.

—Solo digamos que dimos con mucho gusto nuestros sentimientos, nuestra seguridad, y muy en especial nuestras vidas a esa tonta de Sakura, y valió la pena totalmente —le respondió con más temple.

—¿Te refieres a Sakura Kinomoto? —preguntó muy sorprendida Mariah.

—Hicimos lo que tus amigos querían, cuando Ho-oh se les apareció a darles su misión, y que viajar entre dimensiones, realidades, el tiempo, e incluso donde nada existe y donde todo empezó, no fuera más que un viaje de turismo. Y no olvides el conocer a Asherah.

—¿Quiere decir que lo que nos dijo Hikari es real? ¿Que esa tal Sakura Kinomoto es una de las reencarnaciones de Asherah? —volvió a preguntar Misty, haciendo que todas cayeran en que todo era verdad.

—Como nos decía Phil, no les estoy preguntando si me creen o no, solo les estoy informando —de pronto, la transformación de Dawn desapareció—. Tía Videl, tía Usagi…

—¿Eres tú, mi Hikari? —Dawn se le acercó a su hija, quien seguía mirando con atención a las dos mujeres.

—¡Mamá…! —y llena de desesperación, Mariah gritó con mucha rabia— ¡Por favor mamá, despierta!

De pronto, la mano derecha de Videl comenzó a moverse con dificultad, pero lo hacía. Dawn si había logrado revivir a Usagi y Videl.

—¿Dónde estoy? —con mucha dificultad, Videl comenzó a moverse hasta sentarse, recibiendo un abrazo con demasiada felicidad y paz— ¿Mariah?

—¡Mamá, te quiero mucho! —comenzó a gritar desesperada— ¡Te juro portarme bien y jamás alejarme de ti!

—Mariah… —Videl no lograba entender qué pasaba, pero no le importaba, estaba ahí su hija llorando de felicidad por ella, por lo que la abrazó para consolarla—. Mi Mariah siempre ha sido una niña buena, y soy muy feliz por saber que te encuentras bien.

—¿Dónde estamos? —comenzó a preguntar Usagi— ¿Y ustedes qué hacen aquí?

—Aún no entendemos del todo que sucede, solo sabemos que nuestras niñas descubrieron que seguíamos con vida, y vinieron a rescatarnos —contestó con felicidad Misty—. Por favor Hikari, dile a tu amiga Dawn que gracias por darnos esperanzas y nos disculpe por haber perdido la fe.

—A eso vinieron tía, a devolvernos nuestra fe y esperanza —le respondió Hikari claramente agotada—. Aunque haya sido mucho tiempo en el pasado, ellos vinieron a rescatarlas y vencer a Arades… —pero el agotamiento le pasó la cuenta a Hikari, cayendo agotada.

—¡Hikari! —pero antes que tocara el suelo, Mariah la atajó y tomó en brazos— ¡¿Estás bien?!

—Jamás había utilizado la habilidad de resurrección de este modo —le respondió muy feliz, pasando sus brazos por el cuello de la joven—. Por ver feliz a mis hermanitas y a ti, siempre seré capaz de dar mi vida.

—¡Si Phil te escuchara se pondría a llorar, y yo también! —le dijo casi al borde del llanto— ¡Le prometí que te cuidaría, y seguiré haciéndolo!

—¿Quién es ese tal Phil, niñas? —les preguntó Misty, muy extrañada de sus formas de hablar, a los que Hikari y Mariah se miraron a los ojos y se sonrojaron.

—Es un muy amado amigo que conocimos en el pasado —respondió Hikari muy apenada.

—Es gracias a él que descubrimos la farsa de Arades en contra de Ash, el que ustedes seguían con vida, la aparición de Asherah y habernos abierto los ojos a la verdad —respondió con orgullo y satisfacción Mariah.

—Fue capaz de usar a Axis como si él la hubiese diseñado, investigó el futuro y el pasado de lo que sucedía, es capaz de usar la sincronía empática y es la reencarnación de Henry Ketchum, quien puede usar la sinergia afectiva —continuó halagando Hikari.

Las dos parecían un par de enamoradas por el joven, cosa que puso muy nerviosas a las jóvenes madres.

—Jamás las habíamos visto tan interesadas por un chico —comentó muy impresionada Videl.

—¿No era que odiaban a los hombres? —les preguntó Dawn muy extrañada.

—Los de esta época no son más que unos cobardes poca cosa, y los otros son esclavos de Arades —respondió con asco Mariah.

—Pero Phil es el mejor chico que jamás ha existido —también respondió muy enamorada Hikari, terminando muy decepcionada—. Lamentablemente tiene novia.

—Las cosas más bonitas son las más difíciles de conseguir —les advirtió con serenidad Misty.

—Creo que tiene razón, tía —sentenciaron las dos jóvenes al unísono.

—Mejor concentrémonos en salir de aquí —les aconsejó May—. ¿Cómo llegaron a este lugar? ¿Es seguro salir por donde llegaron?

—Fingimos seguir trabajando para Arades, por lo que no fue difícil llegar —le respondió Hikari, mientras bajaba de los brazos de Mariah.

—¿Te sientes mejor? —le preguntó Mariah, a lo que Hikari simplemente asintió—. Bien. Entrar fue muy fácil, el problema será salir.

—Ese no será problema —Hikari tomó el bolso que traía, y sacó un teléfono de él—. Serena me entregó su terminal antes de salir del mar cuántico.

—Que precavida —comentó muy sorprendida Mariah.

—Llamemos a Sakura, seguramente ella o Paul podrán abrirnos una grieta para llegar hasta allá.

—¿Una grieta? —preguntó muy extrañada Marina.

—Paul es el regente de Giratina y Sakura puede manipular la energía a nivel cuántico, por lo que pueden pasar entre distintas dimensiones y épocas. Fue gracias a ellos que regresamos al futuro —Hikari tomó el teléfono, pero solo salía una barra de progreso— ¿80%?

—¿Todavía sigue cargando lo que sigue cargando? —bufó Mariah.

—Creo que tendremos que esperar —suspiró rendida Hikari.

—¿Y cómo llegaron a nuestra celda? —ahora les preguntó muy extrañada May—. Nadie sabía de este lugar.

—Elix y Marte nos dejaron en una sala en particular, quisimos buscar alguna entrada secreta y la encontramos a los segundos —respondió Mariah de forma muy despreocupada.

—¿Elix y Marte? —las seis mujeres parecían muy preocupadas por tales datos.

—¿Sucede algo? —les preguntó Hikari muy preocupada.

—Las trajeron a una trampa —les respondió Misty—. ¿Por qué Elix y Marte las dejarían entrar a un lugar así?

—Porque cambiaron su forma de pensar, y ahora trabajan para… —pero Hikari dejó de hablar de inmediato.

—Así es Hikari, caímos como unas tontas —negó resignada Mariah— Pero ¡¿cómo…?!

—¿Porque ya sabíamos a qué venían? —respondió una escalofriante voz en el ambiente.

—Elix —Misty buscó a Elix hasta encontrarlo, y se interpuso.

—Elix puede leer la mente de los demás, fue por eso que pudo saber nuestras intenciones. ¡Olvidamos demasiados detalles importantes, maldita sea! —comenzó a gritar Hikari con mucha rabia.

—Los líderes supremos apostaron a hacerles creer que eran sus aliados, pero simplemente estaban jugando con ustedes —sentenció Usagi—. Algo sucedió, y ese fue el motivo por el cual decidieron hacer todo esto.

—Así es —asintió Marte—. Fallaron sus planes, y ahora no son más que enemigos de Arades.

—Sigo sin entender qué sucede aquí —comenzó a decir muy confundida Hikari.

—Lo que sucede aquí es bastante sencillo —comenzó a decir Mariah, quien tomó una posición muy seria—. Desde el inicio trabajaron para Arades, ustedes simplemente cumplieron una orden de fabricar un enemigo para las chicas, y así tenerlas bajo control.

—Una apuesta muy arriesgada, pero tiene mucho sentido —le desafió Marte con mucha confianza.

—No estoy apostando, estoy diciendo lo que son —Mariah se puso en guardia, y se lanzó a atacar a Elix y Apolo.

—Que valiente al enfrentarte a los dos tú sola —ironizó Elix con mucha confianza, esperando con calma el ataque.

—Conmigo bastará.

Mariah se lanzó de frente contra Marte, quien resistió sin problemas el ataque, para verse de un segundo a otro en el suelo. Hikari era la única feliz y con entusiasmo por el resultado, mientras que las adultas estaban impresionadas, ya que jamás habían visto a un líder supremo de rodillas ante su enemigo.

—Así que sabes cómo derrotarnos —comenzó a decir muy preocupado Elix.

—Y también a ti —Mariah volvió al ataque contra Elix en esta ocasión, siempre de frente.

—No siguen siendo más que unas mocosas insolentes —Elix se preparó para contraatacar abriendo su defensa, hasta ver a centímetros de él a Mariah.

—Te equivocas en todo, Elix.

De pronto, Mariah elevó su puño para atacar, a lo que Elix lo esquivó con antelación, todo para sentir un fuerte golpe en el abdomen.

—¡¿De donde vino eso?! —totalmente confundido, Elix vio con antelación como venía un golpe directo a su cuello, pero al tratar de evitarlo, recibió un fuerte golpe en su cabeza, mandándolo a volar contra las murallas.

—Primero, jamás subestimes el poder de un saiyajin. Segundo, te dejaste llevar por ser Mariah. Tercero, quien nos enseñó cómo derrotarlos fue nuestro fiel y querido amigo Ash Ketchum. Y, por último, mi nombre es Son Gohan, hijo de Son Goku, el hombre más poderoso del universo.

—¡¿Qué clase de estupideces dices?! —tanto Marte como Elix parecían muy preocupados por tal declaración.

—Ustedes se hacían llamar generales de la luz para engañar a las chicas, pero no eran más que los generales de Arades; sus soldados más leales. Cayeron uno por uno, y en nuestra época no son más que historia.

—Dices cosas muy interesantes —le reprendió Elix—. ¿Sabías que jamás ha aparecido alguien que nos haya dado, aunque sea una batalla?

—Cualquiera que sigue derrotado en el suelo, ¿en serio se digna a decir esas palabras tan arrogantes? —Gohan tomó velocidad y se fue contra los dos, volviendo a dejarlos en el suelo—. Tengo que admitir que, cuando nos enfrentamos, nos costó más trabajo derrotarlos, aun siendo ustedes más débiles. ¿Será porque nos hicimos más poderosos, que no me parecen gran cosa?

Las adultas no creían lo que veían, de pronto las cosas eran tan distintas, que parecía un sueño.

—¿Qué sucede aquí? —preguntaba muy impresionada Misty.

—Esto debe ser una clase de sueño, o algo por el estilo —continuó igual de perpleja Marina.

—¿Ella en verdad es mi pequeña Mariah? —preguntaba Videl muy confundida e impresionada.

—Los sucesos del mar cuántico fueron más allá de lo que creíamos —comenzó a explicar Hikari—. Nosotras aceptamos transformarnos en las guerreras elementales de su época y la nuestra, y a nuestros antepasados en nuestro ser. Quien pelea en este momento ahí, es Gohan, y sé que terminará con esos generales para siempre.

—Así que aquel trabajo de más de diez años dio frutos —pensó con mucha felicidad Misty—. Muchachas, pronto terminará esta pesadilla y volveremos a la paz.

¿Lograrán salir Kasumi y Sakura del acecho de Gem y Atilas? ¿Qué harán Haruka y Taiyou con Chloe? ¿Y lograrán de verdad rescatar a las madres de las jóvenes guerreras? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará...