Hola a todos una vez mas, he aquí con un nuevo capítulo. En esta ocasión el capítulo será delicado en su trama, así que les sugiero discreción con la lectura. Decidí no entrar en muchos detalles para que no parezca grotesco, pero se que la imaginación hará lo suyo en cada uno. Saludos y hasta la próxima!


...


Capítulo 119: "Personificando la creación y la destrucción"

Sakura y Kasumi se encontraban en la peor encrucijada de su actuación, por muy pequeños detalles, estaban a punto de caer.

—¿Qué estás esperando? —comenzó a amenazar Atilas a Kasumi, en vista que no realizaba mayor acción.

—En este momento no puedo —le respondió totalmente cohibida—. Tuve que usar todo mi poder en mi última batalla.

—¿Y se puede saber contra quién?

—¡Fue contra mí! —respondió rápidamente Sakura— Tuvimos una batalla de práctica, y quedamos totalmente agotadas.

—¿En verdad eres tan poderosa? —dudó Gem, volviendo a colocar su mano derecha en el hombro izquierdo de la pelicastaña—. Ciertamente eres un poco más fuerte que un humano promedio, pero nada resaltante.

—¡Les sugiero que nos digan la verdad! —comenzó a increpar muy molesto Atilas—. ¡Si nos dicen la verdad, pasaremos por alto esta situación!

—¡De acuerdo! —aceptó con seguridad Sakura— Kasumi no puede transformarse porque usó su fuerza más allá de su ser, y eso se debió a que se enfrentó a mi usando la doctrina egoísta. Aun así, no pudieron vencerme ni lograron bloquear mi poder, y cuando casi lo lograron, despertaron a Asherah.

—¿Otra vez nos tendrán con ese cuento? —muy fastidiada, Gem hizo arrodillarse a Sakura, quien ya no confiaba en el plan.

—¿Tienen alguna prueba? —les preguntó Atilas, pero no hubo respuesta, por lo que también arrodilló a Kasumi en el suelo— No son más que unas impostoras.

—¡No lo somos, eso sí lo podemos probar! —le gritó seriamente Kasumi.

—Entonces —Atilas caminó hasta Sakura, y la tomó de la barbilla—. ¿Quién eres en verdad?

—Soy Sakura Kinomoto, reencarnación de Asherah —le respondió con rabia—. Debí suponer que engañarlos era inútil.

—¿En serio crees que creeré tal mentira? —Atilas soltó la barbilla de Sakura, y volvió por Kasumi—. ¿Eres consciente que no existe nadie vivo de apellido Kinomoto? Además, continúan con aquella estupidez de Asherah.

—Son más fuertes que un humano promedio, pero no son más que soñadoras que quieren ser algo que no son —finiquitó Gem, arrastrando a Sakura del cabello—. Que fastidio.

—¡Suéltame, me duele! —comenzó a gritar de dolor Sakura para terminar, lanzada contra Kasumi— ¡Perdóname Kasumi!

—¿Qué piensan hacer con nosotras? —preguntó Kasumi con mucho temor.

—Les daremos dos opciones, o ser nuestros súbditos, o envases para nuestros futuros soldados —ante la nula respuesta, Gem chasqueo sus dedos—. Hagan lo que quieran con esas estúpidas.

—¡No es necesario pensar en cómo terminaremos, pero al menos puedo salvar a Kasumi! ¡Perdóname Paul, pero estamos condenadas! —pensó muy desesperada Sakura mientras miraba tras ella, y volvía la vista a Kasumi— ¡Cierra los ojos y tapa tus oídos!

—¿Qué vas a hacer? —Kasumi parecía muy aterrada, más cuando notó que Sakura se arrodilló entre sus piernas—. Amiga del alma…

—¡Hazlo, ahora! —le ordenó furiosa la pelicastaña.

—¿Así que quieres ser la primera? Y veo que venías preparada —comentó de forma muy desagradable uno de los sujetos.

—No quiero…

—¡Maldita sea, hazlo o te odiare de por vida! —gritó con más desesperación Sakura, haciendo que la joven hiciera caso— Ya verás que todo saldrá bien, mi pequeña Kasumi —y mucho más tranquila comenzó a acariciar su cabello, al tiempo que sentía como comenzaban a bajar su ropa interior—. Solo imagina que estás en un hermoso campo lleno de flores, donde hay muchos Pokémon con quienes hacerte amigos.

—Un hermoso campo, con muchos Pokémon —susurró Kasumi, mostrando una sonrisa cálida—. Es como siempre hemos soñado nuestro mundo.

—Es por lo que estamos aquí… —pero la voz de Sakura se cortó por un fuerte dolor tras ella, al tiempo que la hacían moverse de forma frenética— Todo requiere un sacrificio, y estoy dispuesta a hacer lo que sea por tu bienestar y tu felicidad, amiga del alma.

—Yo también te quiero mucho, amiga del alma —soltó con felicidad Kasumi.

—Que ternura, protegiendo a tu amiga de lo inevitable —y de forma burlesca, aquel sujeto sujetó de las caderas a Sakura, mientras otros dos la agarraban de los brazos, al tiempo que aplastaban su cabeza contra el pecho de Kasumi—. Me da lo mismo lo que hagas, este será el destino de las dos por la eternidad.

—¡Esto es repugnante, solo me dan ganas de vomitar! —pensaba totalmente desesperada Sakura, llorando desconsoladamente mientras intentaba mirar su reloj—. ¡Te lo suplico Axis, termina rápido!

Lamentablemente, o por suerte, Paul ya no tenía visión de lo que había comenzado a suceder con las dos jóvenes.

—Sakura… Kasumi… —debido a la rabia, Paul se lanzó a atacar a Nis y Centurión a la vez, perdido por la ira.

—Veo que tocamos una fibra en ti —comentó entre burlas Nis.

—¿Te gustaría saber qué está sucediendo con ellas en este mismo instante? —le preguntó Centurión con el mismo tono burlesco.

—¡Los voy a exterminar, malditos! —gritó lleno de ira Paul, al tiempo que dejaba salir a Gliscor— ¡Pagarán muy caro por lastimar y denigrar a mi familia!

—¿Qué haces con ese Pokémon? —comentó furioso Centurión— Después de derrotarte, lo volveré a los almacenes para que vuelva a…

Pero al ver que ambos se envolvían en un halo marrón, Nis y Centurión guardaron silencio y el miedo comenzó a invadirlos. Y cuando este desapareció, dejando a la vista a un Paul y Gliscor totalmente distintos, comenzaron a retroceder.

—Se que Sakura me prohibió que sacáramos a nuestros Pokémon, pero en verdad quiero exterminarlos —comenzó a decir envuelto en furia—. La sinergia afectiva nos vuelve los seres más poderosos del universo, no hay nada que nos detenga.

—¡Es… imposible! —soltó aterrada Nis— ¡Significa que esa mocosa en verdad es la reencarnación de Asherah!

—Así que tú eres uno de esos tres mocosos que escondieron cuando maté a esos dos debiluchos —comentó con mucha molestia Centurión—. ¿A eso te referías con que pagaría por lo que le hice a tus padres y tus hermanos?

Paul no respondía a nada, simplemente esperaba algo.

—Así que mataste a sus padres, pero no a esos mocosos —comentó muy molesta Nis.

— Es imposible —le negó Centurión—. Se suponía que los hallamos y fueron eliminados. Murieron en el acto… No existe ningún Ketchum con vida…

—¡Ustedes son quienes se quedarán sin vida! —de un segundo a otro, Paul apareció tras Centurión, quien cayó sin vida al suelo— ¿Esto es en serio? ¿Ni siquiera duró cinco segundos?

—¡Dime la verdad, de dónde vienes! —le gritó furiosa Nis.

—¿En verdad te interesa saberlo? —Paul miró a su alrededor, miró a Gliscor, y entre los dos embistieron con tanta fuerza a la aliada de Arades, que comenzó a chocar con mucha fuerza contra las murallas del lugar.

Taiyou y Haruka tenían tantos problemas para pelear; de hecho, no lo hacían, no podían.

—Si no se defienden, seguirán sufriendo los ataques de su querida Chloe —les alentaba Aioros con frialdad.

—¿Pero qué opinarían sus amigas si se enteran que tuvieron que exterminar a su amiga para salvarse de ella? —preguntó de forma maliciosa Apolo.

—Qué bueno que piensen así, eso es una gran ventaja a nuestro favor —anunció de forma victoriosa Taiyou.

—Si Sakura pudo con una situación igual, significa que nosotras también podemos —también declaró en mismo tono Haruka.

—¿Dicen que tienen la victoria, pese a que les están dando una paliza? —ante aquella burla, Aioros negó con una risa sarcástica—. Chloe, pon en claro la situación en la que están.

—¡Chloe, despierta! —comenzó a gritar desesperada Haruka.

—¡Hermanita, tú eres más fuerte que ellos, demuéstraselos! —intentó alentar Taiyou.

Pero todo lo que recibieron ambas jóvenes, fue una esfera de energía de Chloe. Por cada ataque que recibían, era mayor el daño, ya que seguían de forma testaruda intentando despertarla.

—No tengo tiempo para jugar con ustedes, mocosas —Aioros caminó hacia Haruka y Taiyou, y cuando estuvo al lado de ambas, perforó el abdomen de las guerreras.

—¿Acaso piensas matarlas? —preguntó Apolo, muy extrañado de la actitud del líder supremo.

—Haré algo mejor que eso —Aioros caminó hasta Chloe, y le dio dos bofetadas con sus manos ensangrentadas, impregnando su rostro—. Reconoce este olor, a partir de ahora son tus presas, y debes seguirlas y jugar con ellas por la eternidad.

—Chloe… —Taiyou hacía lo posible para mantenerse consciente y despertar a la joven, pero ya no lograba moverse.

—¡Déjenla ir, no sigan torturando a Chloe! —comenzó a suplicar Haruka con las energías que le quedaba.

—Veo que no han entendido la situación, Tera, Magma —comenzó a volver a explicar Apolo—. Si no pueden atacar a sus propios amigos, no nos sirven para nada.

Chloe avanzó rápidamente contra las dos debilitadas jóvenes, y atacó de forma directa en las heridas de Haruka y Taiyou, provocando que se retorcieran y gritaran del dolor, y que perdieran sus transformaciones.

—Jamás te vamos a atacar… eres nuestra hermanita… y te queremos mucho —dijo Haruka con su último aliento, con lágrimas en sus ojos.

—Estoy feliz porque… tú fuiste quién nos derrotó… Te admiro hasta el final… —terminó Taiyou con una sonrisa en sus labios.

Pero en el segundo que Chloe les iba a dar el golpe de gracia, quedó totalmente paralizada. Parecía que algo había pasado en su mente…

¡Chloe! —se escuchaba en la mente de la joven, de forma lejana— ¡Chloe! —pero el grito se escuchó tan fuerte, que provocó que la consciencia de la joven despertara.

—¿Quién eres? —Chloe buscaba dentro de ella misma la dueña de la voz, pero no la encontraba.

Por fin te encontré —de pronto, frente a ella, apareció una joven rubia—. ¿Por qué lo hiciste?

—¿De qué hablas? —ante tan extraña pregunta, la joven rubia le indicó una imagen del exterior, mostrando a sus amigas en el suelo, luchando por mantenerse con vida— ¡¿Quién les hizo eso?!

Tú fuiste —le respondió muy triste—. Eres la culpable y responsable de este crimen.

—¿Tú quién eres? —le preguntó de forma sospechosa Chloe— ¿Cómo sé que no fuiste tú? Jamás te había visto en mi vida.

Mi nombre es Usagi Tsukino, y soy tu ancestro de hace cincuenta mil años. Taiyou y Haruka también son mis preciadas amigas, ¿por qué querría atacar a quién intento proteger con mi alma?

—¿Con tu alma? —aquella expresión llamó mucho la atención de Chloe.

Sacrificamos mucho, incluso nuestras vidas para que Sakura terminara con la corrupción, y salvarlas a ustedes —le respondió con mucha tranquilidad—. Ahora te vuelvo a preguntar. ¿Por qué lo hiciste?

—¡Yo no lo hice! —le respondió furiosa.

Si lo hiciste —le negó con tristeza—. Negaste a tus amigas, desconfiaste cuando intentaron salvarte, y te dejaste poseer por el manipulador de Apolo y ese maldito de Aioros.

—Hablas de ellos con mucha ira y odio —le comentó muy preocupada.

Por culpa de esos dos malditos casi caímos en el mismo error, atacar a quienes querían ayudarnos sin ningún interés. Taiyou y Haruka sólo querían lo mejor para ti, y dudaste en tantas ocasiones, que esos generales vieron un punto débil en tu corazón y tomaron poder de tu voluntad.

—No puede ser cierto lo que me dices —comenzó a negar espantada.

Entonces respóndeme, ¿de quién es la sangre que cubre las manos de Aioros?

Nuevamente, una imagen se posó en las manos de Aioros, mostrando una gran cantidad de sangre bañando a estas.

¿Quieres remediar esta situación y salvar a tus amigas?

—Sí quiero… —respondió con miedo.

¡Quiero sentir seguridad y valor en tus palabras, dímelo desde el corazón! —le gritó furiosa Usagi— ¡Dime qué quieres a tus amigas con todo tu ser!

—¡Quiero salvarlas, son lo único que tengo en mi vida! —gritó con desesperación— ¡Sin ellas, me muero!

Entonces te ayudaré a salvarlas, pero tendrás que confiar en mí ciegamente —volvió a decir Usagi, pero mucho más tranquila—. Observa con calma y no hagas nada, pero el resto tendrás que hacerlo tú, ¿de acuerdo?

—Si ellas han confiado en ustedes, entonces también lo haré —Chloe le asintió con seguridad, y aceptó la propuesta—. Te daré mi cuerpo para que hagas lo que quieras, pero te lo suplico, salva a mis amigas.

… hasta que de pronto, comenzó a moverse nuevamente.

—Ahora entiendo por qué Phil nos dividió para terminar con cada uno de ustedes —comentó de golpe Chloe con mucha soberbia—. Apolo, intentaste usar a mis amigos para que peleen entre ellos. Aioros, intentaste manipularnos para hacernos creer que personas tan maravillosas eran nuestros enemigos mortales. Y no solo ustedes, Arades y todos ustedes transformaron este mundo en un verdadero infierno.

—¡Deja de hablar estupideces y termina con esas molestias ahora, esclava! —le ordenó furioso Aioros— Después te enseñaré a respetar a tus superiores.

—¡Curación lunar! —de pronto, Chloe fue rodeada de un halo plateado, liberándola de la energía que la manipulaba— Lo siento mucho Taiyou, Haruka, quería usar lo último que me quedaba de sailor moon para salvarlas, pero Chloe quiso confiar en que podría salvarlas.

—¡Tú no puedes hacer eso, es imposible! —gritó impávido Apolo, dando un paso atrás— ¡Destruimos cualquier indicio de ese maldito reino lunar!

—Y yo también lo hice —Chloe terminó su transformación volviendo a la normalidad, y tomó el orbe blanco y la pokébola que le habían entregado, las cuales yacían en el suelo abandonadas—. Reshiram, terminemos está maldición de una vez por todas.

—Tú no eres Chloe… ¿Quién eres tú y qué hiciste con ella? —preguntó muy asustado Aioros, tenía un presentimiento, el peor de todos, y la nueva transformación de Chloe aclaró la situación—. ¡Imposible!

—Chloe, cuando esta batalla termine, parte de inmediato con Sakura, ella sanará y recuperará las heridas y energías de Taiyou y Haruka. Ahora que sabes cómo vencer a esos sujetos, demuéstrales de que eres capaz. Reshiram te guiará y apoyará en todo momento —dijo Chloe con mucha confianza.

—¿Me estás diciendo que tienes a un Pokémon legendario dentro de esa pokébola? —Aioros se iba a acercar a quitarle la pokébola, pero una muralla de fuego se lo impidió.

—Muchas gracias señorita Usagi, le prometo que su intervención no será en vano —dijo Chloe con mucha rabia, elevando su poder todo lo que podía, sorprendiéndola muchísimo—. ¡¿Qué es este poder?!

Es el poder de tu verdad —se volvió a escuchar una voz, esta vez profunda—. Eres la guerrera de la verdad, quien prevalece entre la corrupción y la mentira.

—Lo había olvidado —comentó en voz alta, mirando a Taiyou y Haruka con mucha rabia—. Resistan, muy pronto Kasumi y Sakura podrán sanarlas.

Mientras tanto con Hikari y Mariah, continuaba el enfrentamiento contra Elix y Marte. Gohan, quien era quien realmente peleaba en ese instante, parecía no tener ningún problema contra ambos líderes supremos.

—¿Es todo lo que tienen que mostrar? —les preguntó Gohan con mucha prepotencia.

—Esto se está volviendo repetitivo —comenzó a quejarse Marte—. ¿De dónde demonios saliste?

—Creo que ya quedó muy clara la información que entregaron Hikari y Mariah. Viajamos desde el pasado para acabar con ustedes.

Gohan volvió a moverse a gran velocidad, volviendo a dejar en el suelo a los dos líderes.

—Aún no puedo creerlo —comenzó a negar con mucha ira Mariah—. No puedo creer que ustedes nos hayan hecho sufrir por tantos años, y resultaron tan débiles en la realidad.

—¿Mariah? —Hikari, totalmente entusiasmada, comenzó a gritarle con mucho entusiasmo— ¡Yo sé que tú puedes, hermanita!

—¡Por las chicas y por ti, dejaré todo para derrotar a esos sujetos! —arengó con soberbia— ¡No podrán vencerme, soy mucho más poderosa que ustedes!

—La soberbia es un pecado que se paga con la muerte, pequeña —he intentando ser más astuto que Mariah, Elix se lanzó a un feroz contraataque.

—La soberbia se paga caro si no tienes como defenderla, eso decía Phil y pienso mostrarle que puedo cumplir con sus palabras —de pronto, un campo eléctrico se formó alrededor de Mariah, sorprendiéndola muchísimo—. Esto es como cuando peleamos contra Sakura en la nada…

Es el poder de tus sueños, joven guerrera —se escuchó en su mente una voz muy profunda.

—¿Zekrom? —muy sorprendida y esperanzada, Mariah simplemente sonrió— ¡¿Qué quieres que haga?!

Cumple tu destino, haz que tus sueños se hagan realidad y pelea con todo tu corazón.

—Haré todo lo que me digas, por mi familia, mis amigos y por los que amo —Mariah cerró sus ojos, y se lanzó a atacar con todo a Elix y Marte.

—¿Cómo obtuviste tanto poder? —tanto Marte como Elix parecían aterrados por tal resultado.

—Es la bendición de Sakura y Asherah. Te demostraré la confianza y el cariño que nos han demostrado, pese a todo lo malo que hicimos en su contra.

Mariah pasó entre los dos rompiendo totalmente sus defensas, atacó a sus espaldas de forma furtiva, y de un solo movimiento Marte y Elix terminaron nuevamente de rodillas en el suelo.

—Son débiles; son muy débiles para ser mis oponentes —volvió a decir Mariah con soberbia—. Acabaré con la existencia de ambos ahora, y está estúpida guerra terminará.

—Nosotros también podemos jugar al mismo juego, mocosa insolente —le advirtió Marte con malicia.

De pronto, Hikari y Dawn comenzaron a gritar desesperadamente, tomando sus pechos.

—¡Hikari, tía Dawn! —se vio desesperada Mariah al ver a las dos revolcándose en el suelo por el intenso dolor.

—Creo entender tu confianza —decía Marte mientras aumentaba el dolor de ambas—. Te dijimos que la soberbia se pagaba caro, y te confiaste de ti misma sin ver tu alrededor.

—¿De qué estás hablando?

—¿No lo mencionaste antes? ¿Acaso no sabes de que constan las trampas?

—Acaso… —Mariah volvió a voltear a ver a Hikari y su madre, quienes parecían descansar de aquel dolor, siendo atendidas por las otras jóvenes—. Siempre tuvieron atención en Wind, la guerrera del viento. Sin nadie que nos reviva, estamos perdidos.

—Veo que comprendiste muy rápido, pequeña —le felicitó triunfante Elix—. Aquella bomba de energía que instalamos en sus corazones si logra estallar, las dos perderán sus vidas. Ríndete, ¿o acaso las quieres ver morir?

—Sigues actuando como el mismo cobarde de siempre, Marte —dijo furiosa Hikari, con la voz muy agitada—. Hiciste lo mismo cuando atacaste a mi amiga Dawn, cuando viste que no tenías salida. Amenazar a todos de muerte.

—No sé de qué me hablas, y tampoco me interesa —respondió Marte totalmente ofendido—. Te recuerdo que esta es una guerra, y cualquier estrategia que asegure la victoria, es válida.

—Ciertamente, entre ellas atacar a tus propios amigos —terminó triunfante, mientras lanzaba un rayo de energía— ¡Juicio elemental!

—¡Hikari, no lo hagas! —le pidió Mariah, pero cuando vio que aquel rayo iba hacia ella, comprendió el acto.

La joven Mariah recibió de lleno el juicio elemental sorprendiendo a todos, más a su madre y mentoras.

—¡Mariah! —gritó espantada Videl— Mi niña…

—Hikari, ¿por qué atacaste a Mariah? —Dawn no comprendía la acción de su hija, pero no obtuvo respuesta, había caído desmayada— ¡Dawn, responde por favor! ¡No te vayas de mi lado, te lo suplico!

—¿En serio utilizó una técnica tan peligrosa como el juicio elemental en su propia amiga? —sin entender mucho el sentido de tal ataque, Elix rio de forma exagerada— ¡Estúpida, acabaste con tu última esperanza!

—¿En verdad no le tienen miedo a la muerte? —preguntó decepcionado Marte.

—Cuando mueres, solo partes a descansar por la eternidad —respondió Mariah con mucha tranquilidad—. No seré una Ketchum, pero te aseguro que incluso muerta, te seguiré hasta el final de los tiempos. Como mi Phil, morir no es una excusa para dejar de trabajar.

Ninguno de los presentes podía creer lo que estaba pasando, Mariah no sólo sobrevivió al juicio elemental, sino que se veía muy distinta; sin su transformación, como una joven normal, pero…

—Este siempre fue el plan de Hikari, Phil y Sakura —Mariah parecía mucho más calmada, envuelta en un aura morada y sus ojos iluminados—. Seguramente soy más poderosa que Sakura y Arades, por lo que acabar con ustedes no será más que un trámite.

—¿Mariah? —Videl miraba a su hija impresionada, no la reconocía, salvo por un detalle— ¡Mariah, sin tu transformación no podrás pelear!

—Por un segundo me asusté, pero lo único que hiciste fue acumular energía en tu inútil cuerpo —sentenció Elix con tranquilidad.

—Es mi deseo —le respondió con soberbia.

—Te daré una lección, mocosa malcriada —Marte y Elix se volvieron a lanzar contra Mariah, quien solo miraba al suelo, muy tranquila.

Elix y Marte asestaron sus ataques de forma directa y siguieron derecho. Mariah seguía en el mismo lugar, la misma posición y la misma expresión, y al mismo tiempo, los dos líderes supremos cayeron al suelo derrotados.

—No se cansen tan rápido, ni siquiera he comenzado —Mariah formó dos esferas de energía en su mano derecha, y una más grande en su mano izquierda—. Si vuelven a lastimar a mi familia, hasta sus almas desaparecerán.

Las dos pequeñas esferas las lanzó hacia Hikari y Dawn, y la segunda solo hacia Hikari, quien aún inconsciente, había vuelto a respirar con normalidad.

—No quiero perder a las personas que amo, y lo impediré con este poder.

—¡Ahora verás! —de pronto, Marte comenzó a apretar su mano derecha con mucha fuerza por alguna razón— ¿Por qué no sucede nada?

—Eliminé la trampa que nos tendieron. ¿Tienen algún problema con eso?

—¡Es imposible, esa trampa fue creada con la misma energía de Arades! —totalmente impresionado, Elix volvió a levantarse a lanzar una lluvia de esferas de energía contra Mariah— ¡Te haré polvo, desgraciada!

El constante ataque no solo parecía dar en Mariah, también a su alrededor, el cual caía destruido por cada impacto.

—¡Desaparezcan! —Marte comenzó a acumular tanto poder en su mano derecha, que parecía totalmente inestable, la lanzó e hizo estallar lo que quedaba de lugar.

Pero una corriente de aire hizo desaparecer aquel polvo levantado, mostrando al grupo protegido por un campo de energía, sanos y salvos. Ni Marte, ni Elix parecían entender que sucedía, estaban terriblemente asustados.

—Si piensan vencerme con ese ridículo poder, solo puedo decirles que son unos estúpidos —Mariah se deshizo de la energía que la cubría, y se dejó ver vestida de una piel que parecía animal encima de ella, y una cola bastante larga—. El atrevimiento hacia mi persona lo pagarán con sus almas, basuras.

A partir de cierto punto, Chloe no tuvo problemas para enfrentar a Aioros y Apolo, era como si siempre hubiese sabido cómo enfrentarlos.

—¡¿Por qué tus movimientos cambiaron de esa forma?! —había comenzado a maldecir Aioros.

—¡¿Quién era realmente la que tomó control de tu cuerpo?! ¡Responde de inmediato! —le ordenó Apolo.

—La persona que tomó control de mi cuerpo, es quién me mostró cómo usar mi poder para derrotarlos —le respondió Chloe con mucha paciencia—. Todo lo que queda de ustedes ahora, es desaparecer.

—¿En verdad estás convencida de derrotarnos? — en un instante, Apolo volvió a lanzar energía en forma de hilos contra Chloe.

—Si continúas usando los mismos trucos, no será muy difícil —pero Chloe solo pudo ver que aquellos hilos pasaron por un costado de ella, terminando tras ellas— ¿Que intentaste hacer?

—Que otros terminen nuestra batalla —respondió triunfante Apolo.

—Siempre podemos variar nuestros trucos para que se vean distintos, pequeña Chloe —también respondió Aioros de la misma forma.

Chloe miró tras ella, y vio como Taiyou y Haruka se levantaban, aún inconscientes. Definitivamente no era voluntad de ellas, era por la técnica de Apolo.

—¡Taiyou, Haruka! —gritó muy asustada Chloe— ¡Malditos, déjenlas!

—Entréganos el orbe oscuro y a Reshiram, y te devolvemos a tus amigas —terminó triunfante Apolo.

—¿Ves? Todos ganamos, nadie sale perdiendo —le apoyó de forma desvergonzada Aioros.

—¡Es un regalo de mis ancestros para acabar con esta maldita guerra, ni crean que accederé! —le respondió furiosa.

—Entonces terminemos con esta batalla de una vez.

Taiyou y Haruka parecían lanzarse contra Chloe sin discernimiento de lo que hacían, por lo que la joven saltó para esquivar el ataque, sin percatarse que ambas se atacaron dónde estaban heridas, provocando que despertaran por tan terrible dolor, gritando desesperadamente.

—Que hice… —murmuró totalmente paralizada Chloe.

—¡Gracias por despertarnos, futuros cadáveres! —dijo furiosa Haruka.

—¡Chloe, es todo lo que nos queda, el resto depende de ti! —le pidió con seguridad Taiyou.

—¿De qué están hablando? —Chloe intuía algo, aquellas palabras no le indicaban nada bueno, pero unas esferas de energía de parte de las dos que reconocía con facilidad, la hicieron entrar en estado de desesperación—. El juicio… elemental…

—¡No lo esquives por nada! —le ordenó Taiyou con rabia.

—¿Acaso se volvieron locas? —comenzó a burlarse Apolo— Si recibe ese ataque, la matarán.

—Por muy buenas amigas y buenas intenciones que tengan, nadie ha salido con vida o sin secuelas de aquel ataque —les advirtió Aioros.

—Confiaré en lo que están haciendo, hermanitas —les asintió con seguridad Chloe—. Confío ciegamente en ustedes, jamás querrían algo malo para mí.

—Estás… demente… —dijo Aioros totalmente perplejo, sin entender qué sucedía.

Taiyou y Haruka parecían a punto de caer inconscientes nuevamente, por lo que, con sus últimas energías, lanzaron el juicio elemental contra Chloe, hasta caer al suelo sin conocimiento.

—Terminemos está mala broma de una vez —triunfante, Aioros avanzó rápidamente contra Taiyou y Haruka para terminar con ellas.

—Aún no puedo creer que tengamos que recurrir a desperdiciar humanos de esta forma —comenzó a quejarse Apolo—. Aunque en esta ocasión, son mucho más peligrosas vivas.

—No se preocupen, le diré a nuestro señor que sufrieron un accidente y por eso murieron —pero a milímetros de asestar el golpe final en el cuello de ambas, Apolo detuvo su actuar—. ¿Eh?

—Lamento decirte que muertas somos más peligrosas que vivas. No les conviene volver a tocarnos jamás en sus vidas —y solo por un impulso, Aioros fue lanzado con mucha fuerza a un costado de Apolo.

—¿Qué rayos sucede aquí? —comenzó a preguntarse muy extrañado, y asustado Apolo.

—No permitiré que vuelvas a tocar a mis amigos, mi familia, ni a seres vivos inocentes de su barbarie —de pronto, sin su transformación, Chloe rodeada en un halo plateado, tocó con sus manos a Taiyou y Haruka, y estás volvieron a respirar con regularidad—. Denme un segundo, acabaré con esos sujetos por fin, de una vez por todas.

—¿Qué rayos te sucedió? —Aioros no lograba comprender qué sucedía, simplemente miraba como Chloe se veía aún más débil que antes, pero con algo muy extraño.

—No puede ser… ¡Es imposible! —comenzó a negar aterrado Apolo— ¡¿Cómo rayos aprendiste a usar la doctrina egoísta?!

—Lamento decirles que no lo sabrán jamás —decía Chloe tras ambos líderes supremos, sin entender cuando llegó a ese lugar.

—¡¿Cuándo llegaste tras nosotros?! —Aioros se veía aterrado, estaban viviendo una pesadilla.

—¡Niñita insolente, te ordenamos responder ahora! —Apolo, totalmente furioso, disparó sus hilos de energía contra Chloe, atándola.

—¡Eres nuestra sirvienta, así que te sugiero que nos obedezcas! —intentó amenazarla Aioros, muy asustado.

Pero un campo de energía rodeó a la joven, haciendo desaparecer como si nada aquellos hilos. Cuando aquel campo de energía desapareció, apareció una joven totalmente distinta; era Chloe, pero a la vez no se parecía. Vestido largo blanco, muy elegante, una tiara dorada, y cabello rosado largo atado en dos moños.

—¿Seres inferiores queriendo darme órdenes? —les preguntó entre burla y molestia Chloe— ¿Qué clase de mala broma es esta?

Ante tal cambio, ambos líderes supremos guardaron silencio, sabían que lo que sucedía estaba fuera de su alcance.

—Recibirán su castigo por osar desafiarme. La estupidez siempre tiene su castigo, y esta no será la excepción.

La ira de Paul, la cual transmitía y era compartida por Gliscor, habían empoderado tanto la sinergia afectiva en ambos, que Nis fue arrastrada hasta donde estaban Sakura y Kasumi, estrellándola contra los sujetos que abusaban de ambas jóvenes, matándolos al instante.

—¡Ya no aguanto más! —muy nerviosa y angustiada, Kasumi sacó sus manos de sus oídos y abrió sus ojos, por fin viendo la humillante pose y situación de Sakura— ¡Sakura! —pero la pelicastaña no respondía, parecía estar en un estado post traumático.

—¡Por fin tengo a las dos juntas! —celebró lleno de furia Paul.

—¿Y tú de dónde apareciste? —le preguntó muy molesto Atilas— ¿Y tú qué haces jugando, Nis?

—Ojalá fuese tan fácil como lo dices —comentó muy ofendida Nis.

—¿Y qué haces con esa bestia? —ya había preguntado muy molesto— Te sugiero que…

—Me enferma tu voz. Cállate —de pronto, Paul estaba frente a Atilas, quien cayó sin vida al suelo, al tiempo que Gliscor aparecía tras él—. ¿Y ustedes se hacen llamar líderes supremos? No son más que seres repugnantes.

—Aioros… —Gem no creía lo que sucedía, Aioros había caído de un solo golpe, en un instante que no se había percatado.

—Centurión también fue derrotado de la misma forma —muy nerviosa, Nis se paró a un lado de su hermana, logrando que Paul se alejara unos metros—. ¡¿Qué demonios está sucediendo aquí?!

—Si todo lo que nos dijeron es verdad… —Gem miró a Sakura y Kasumi con mucha ira, y elevó su poder—. No era un contador de actualización lo que marcaba ese reloj. ¡Si no matamos a Kinomoto, nuestro status quo desaparecerá!

—¡¿Un Kinomoto?! —Nis también volteó a ver a Kasumi y Sakura, y volvió la vista a Paul— ¡Si quedaban Ketchum y Daidouji vivos!

—No decían mentiras. ¿Pero cómo sucedió todo esto? —Gem no daba crédito a lo que sucedía, no entendía la situación.

—¿Terminaron de reparar en sus errores? —pero Paul seguía fuera de sí, sólo quería exterminarlas.

Mientras tanto, Kasumi intentaba con mucho cuidado salir de debajo de Sakura, quien no reaccionaba.

—¡¿Qué te sucede, Sakura?! —cuando logró salir, la posó sobre sus piernas tomándola entre sus brazos, logrando ver su mirada de sufrimiento, lágrimas en sus ojos y su ropa interior a mitad de sus piernas— ¡No! ¡Tú no, por favor! ¡Por qué te hicieron algo tan asqueroso esos malditos! —desesperada, bajó a revisar su entrepierna— ¡Te lo suplico, que no haya pasado a mayores!

—No más… se los suplico… —pidió Sakura totalmente ida en su mente, volviendo a llorar.

—No pasó —negó algo más aliviada, pasando a la furia total— ¡Tranquila amiga de alma, Paul llegó a salvarnos!

—¿Paul? —tan solo escuchar el nombre de su novio, Sakura comenzó a despertar de su estado, y cuando lo vio, solo se abrazó con fuerza a Kasumi, llorando de forma desgarradora— ¡Soy de lo peor, quiero morir!

—¿De qué estás hablando? —pero Kasumi la veía muy confundida.

—¡Paul es un buen chico, no se merece a una cualquiera como yo! —continuó muy avergonzada— ¡Que no me mire, no sabría cómo mirarlo después de lo que hice!

—¡Me salvaste de esos seres malditos, no mereces más que la admiración de todos! —le gritó Kasumi muy molesta por sus palabras— No hubiese sabido qué hacer en tu caso, solo hubiese caído rendida.

—¿Como puedes querer a una idiota que se dejó hacer algo tan asqueroso? —preguntaba Sakura muy desesperada— Eres demasiado condescendiente conmigo.

—¡Tonta! —gritó furioso Paul ante las palabras de su novia— ¡¿En verdad crees que voy a dejar de quererte, por sacrificarte por tu amiga del alma?!

—Pero… —pero Sakura evitaba mirarlo como sea.

—¡Mírame! —ante el gritó furioso de Paul, Sakura accedió, solo para ver el rostro sufriente y lleno de ira del joven— Tú no hiciste malo, fueron ellos. Tú hiciste lo que cualquiera haría por quien quiere. Me siento orgulloso de que seas mi novia, y me vengare por haberlas torturado de esa forma.

—¿En verdad perdonarías a alguien tan despreciable como yo? —Sakura no creía lo que escuchaba, sentía que el apoyo de Paul le daba fuerzas para seguir adelante.

—Tu eres intachable, maravillosa, y la persona más pura de corazón y generosa del alma que he conocido. Yo fui el despreciable por creer que distorsionando las dimensiones estarían a salvo. Jamás fallan mis cálculos, y ahora que confiaba en ellos, sufrieron de la peor forma.

—Sakura, todos confiamos en tu persona, por eso decidimos seguirte desde el primer momento en que te conocimos —continuó Kasumi—. Tú solo continúa siendo la misma de siempre, y te seguiremos como la líder de esta familia.

—Qué bonito discurso, y asqueroso a la vez —de pronto, Gem se lanzó a atacar a Paul, quien esquivó el ataque sin mayores problemas—. ¡Ja! Que ingenuo.

Pero el plan original de Gem era ir tras Sakura y Kasumi; la líder suprema había establecido su blanco desde un inicio.

—¡Ni lo sueñes!

—Esa ira acumulada será tu perdición, querido —pero desde la espalda, Nis atacó a Paul mandándolo al suelo, y ella siendo lanzada contra las murallas por Gliscor.

—¡Maldita sea!

—¡No te muevas! —ante el grito de Gem, Paul levantó la vista y vio a la líder suprema amenazar a Kasumi y Sakura— ¡Un movimiento más, y serán historia!

—¡Ja! Estúpida —negó triunfante Paul— ¿En verdad piensas que con esa débil amenaza detendrás a las dos personas que más amo? —aquellas palabras confundieron totalmente a Gem—. Mi hermosa novia y mi querida madre son aún más poderosas que yo.

De pronto, Gem se vio en el suelo por una llave de lucha de Kasumi y Sakura, dejándola totalmente anonadada.

—¡Tu primer error fue subestimarnos, y tú segundo error fue hacer enfadar a la líder de gimnasio más poderosa de Kanto! —totalmente furiosa, Kasumi comenzó a pisotear el abdomen de Gem.

—¡¿Mamá?! —totalmente sorprendida, Sakura se quedó mirando a Kasumi.

—Kasumi no sabía cómo llevar la situación, tenía miedo que algo te pasara a nivel emocional, así que decidió cederme su cuerpo por un momento —le respondió con felicidad, dándole una patada en las costillas a Gem.

—Perdóname, hice lo que pude…

—¡Te entra por un oído y te sale por el otro! —gritó furiosa Kasumi, dejando sumisa a Sakura— ¡Si hubieses abandonado a Kasumi, eso sí que nos hubiese puesto muy tristes!

—¡Solo quería protegerla, que no sufriera lo que sufrió su madre! —continuó con mucha rabia.

—Y lo lograste —le asintió con entusiasmo—. Es aberrante por lo que pasaste, ahora piensa en todas esas mujeres que se encuentran sufriendo esos vejámenes. Sakura Kinomoto, decidiste por fin pelear para ganar, ahora te pregunto, ¿dejarás con vida a esta basura de la existencia?

—¡No puedo! —le negó muy aterrada— ¡No voy a permitirlo!

—Conscientemente, sabemos que no has matado jamás ni a una mosca, pero tendrás que hacerlo ahora.

—Mamá…

—¿Paul? —Kasumi miró tras él, y vio al joven lanzarse a abrazarla con fuerza—. ¿Estás listo?

—¿Para terminar con esta estúpida batalla? Desde el momento en que llegamos —le respondió con seguridad.

—¡¿Quién demonios eres tú?! —muy alterada, Gem retrocedió con su hermana y se pusieron en guardia.

—¡Tú no eres Kasumi! —acusó Nis.

—Es verdad, mi tarjeta de presentación —soltó de forma ocurrente Kasumi, para comenzar a hacer poses—. ¡Soy una de las cuatro hermosas flores acuáticas de Cerulean, líder de gimnasio y guerrera elemental! ¡Misty Waterflower a su servicio!

—¡Maldita arrogante! —furiosas, Gem y Nis se lanzaron a atacar, pero Misty detuvo sus ataques a mano limpia, dejando a ambas líderes supremas perplejas.

—¡Aunque sea una vez en mi vida, quiero que vean que sus padres son muy fuertes! —gritó con ira Misty, para mandarlas a volar muy lejos— ¡Atrévanse a tocar a mis pequeños, y verán de lo que es capaz una madre!

—¡Mamá! —tanto Paul cómo Sakura estaban muy sorprendidos por la fuerza que había sacado Misty.

—Ahora comprendo que pensaba Phil —comenzó a decir Misty muy seria—. Descubrió cómo funciona el juicio elemental.

—¿Hablas del ataque que nos derrotó en Hoenn y transformó a Sakura? —Paul parecía muy confundido por las palabras de Misty.

—No es un ataque en sí, es un sentenciador de almas.

—¿Sentenciador de almas? —Sakura y Paul se miraron, y volvieron la vista a Misty.

—No fueron ni Pikachu y Espeon quienes anularon nuestros poderes en Hoenn, fue Hikari y su actuación de traición. Lo mismo sucedió cuando atacó a Sakura en la nada.

—¿Qué significa todo eso? —preguntó Sakura muy extrañada por la explicación.

—Los deseos de sacarnos de su camino para siempre sin matarnos, y el deseo de mostrar todo tu poder —Misty miró a Paul, lo separó de él, y comenzó a decirle con mucha seguridad— ¿Confías en verdad en Kasumi?

—¡Por supuesto! —le asintió con seguridad.

—Gracias por confiar en mí, Paul —le agradeció con felicidad la peli naranja, al tiempo que concentraba energía en su mano izquierda—. Me alegra mucho que hayan podido hablar con su madre una vez más.

—Kasumi —Sakura y Paul se quedaron mirando a Kasumi, quien los miraba seriamente, y asintieron.

—Aprendimos con mucho riesgo a usar el juicio elemental en nuestras formas naturales —Kasumi miró la energía que acumulaba con cierto miedo, y luego a Paul con seguridad—. Si no me ayudas en el momento preciso, moriré. Si no logras despertar la doctrina egoísta, será el fin de todos. No sólo debes confiar en ti, también en tu corazón y tu valor.

—¿Morirás? —al escuchar aquella palabra, Sakura quedó paralizada— No. Prometimos que nadie más moriría.

—La carga de Yggdrasil aún no termina, debe estar en un 98% —Kasumi tomó las manos de Sakura, y dejó a la vista la pantalla de este—. Cuando termine la barra de actualización, y las cinco partes de Asherah despierten, esta batalla terminará para siempre.

—¡No quiero a costa de tu vida! —gritó entre llanto la pelicastaña.

—Yo si quiero —le negó la peli naranja—. Mi sueño era que llegara este momento, y que nuestro mundo fuera como lo imaginábamos.

—Devolver este mundo a la naturaleza y los Pokémon —aceptando la decisión de Kasumi de muy mala forma, Sakura volvió la vista a Gem y Nis—. Cuando las conocimos, no comprendíamos el odio a los humanos. Me acabas de enseñar a odiarlos.

—¿Sakura? —tanto Paul cómo Kasumi no podían creer lo que oían.

—Seres como los que nos atacaron no merecen perdón de nadie —de entre el suelo, Sakura tomó una barra de acero, y subió su guardia—. Hagan lo que tengan que hacer, yo las entretendré hasta que terminen.

—¿Seguro que podrás? —le preguntó Kasumi, muy dudosa de la idea.

—Si funciona, Paul no tardará en volver al campo de batalla. Si fallan, tendré que aguantar hasta que el contador acabe.

—Entonces así será —le asintió Kasumi, preparando el juicio elemental contra Paul.

¿Podrán Kasumi y Paul levantar el último bastión? ¿Y cómo terminarán las demás batallas? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Esta historia continuará...