Capítulo 4

Lejos de ellos Harry va un poco molesto siempre le dicen que parece una chica.

-No le hagas caso tu eres demasiado hermoso-dijo Genzo, Harry enrojeció de inmediato lo que complació al portero porque su comentario causo un efecto positivo en el chico que le gusta, como lo ha hecho unos días después de que lo invito a vivir con él.

-Ryo no piensa lo que dice pero es una gran persona no lo dijo con mala intensión-suspiro el ojiverde.

-No es eso lo que sucede es que siempre me dicen que parezco una chica, soy igual a mi padre pero él era un poco más masculino-hablo más bajo.

-Harry tu eres hermoso no importa lo que digan cualquiera estaría feliz de ser tu pareja-.

-No todos-sus ojos se nublan.

Los dedos de Genzo levantan su barbilla-Eso es pasado mira al frente- ve que se acercan los amigos del Genzo.

-Te molestaría si les hago una broma-.

-Por supuesto que no me gustaría verlos sudar-se ríen los dos.

-Wakabayashi, Harry lamento mis comentarios no quise sonar grosero-dijo el joven apenado.

-No te preocupes Ryo entiendo-dijo el ojiverde.

-En serio-dijo animado.

-Si es lógico que quieras salir con alguien como yo pero no sabes cómo pedirlo-

El chico se quedó en blanco todos lo veían sorprendido por lo dicho, pero las carcajadas de Genzo los sacaron a todos de su aturdimiento, vieron la sonrisa en la cara del joven entendieron que era una broma.

Después de orar, platicaron un rato más y cada uno se fueron con sus familias, solo Kasuki se dio cuenta de la forma como su antiguo capitán veía al joven sonrió por dentro pues sabía que por fin había superado su enamoramiento por otro de sus amigos que solo lo veía como un hermano mayor.

Ya en casa de Wakabayashi los jóvenes disfrutaban de un rico chocolate caliente.

-Tus amigos son agradables-.

-Si es bueno verlos después de mucho tiempo-dijo con nostalgia el portero

-Es muy lindo su sueño sobre todo que se esfuerzan para poder cumplirlo-.

-Si sé que todavía me falta mucho pero lo conseguiremos algún día ser los mejores-.

La mañana de navidad se levantaron un poco tarde sentados en el sillón, el moreno le dio su regalo a Harry este sonrió pues le dio un maletín de doctor.

Harry por su lado le dio al joven unos guantes a medida pero el japonés no sabía de qué material eran pero se veían muy resistente, el ojiverde los había mandado hacer en la avenida mágica a un fabricante de productos para quiddich que le extraño el modelo pero un cliente es un cliente y más si es Harry Potter.

-Y le mandaste la carta-pregunto curioso el portero.

-Si después de pensarlo creo que era lo justo el me ayudó muchísimo "poniendo su vida en riesgo en algunas ocasiones"-esto último solo lo pensó-

-Le mandaste esa flor extraña-el chico asintió.

Esa flor la encontraron entre los matorrales de la mansión a pesar de que es cuidada por el viejo jardinero en la sección más alejada hay varios arboles con raíces muy gruesas ahí crecen plantas esa noche vieron una que brillaba la desenterraron, Harry pensó en mandársela a su antiguo maestro de pociones ya que sabía que siendo un experto sabía cuál podría ser ya que él no había encontrado ninguna referencia.

En el mundo mágico

Severus como todas las navidades se levantó a hacer pociones su pasión después en la tarde iría a comer con los Malfoy como todos los años.

Terminaba su café de su desayuno cuando una lechuza muy grande entro no la reconoció se veía de sello oficial pero no supo reconocerla ya después averiguaría de donde venía, tomo la nota que estaba en su pata.

Profesor Snape:

Sé que ha pasado un tiempo desde que nos vimos, han pasado cosas que me obligaron a tomar ciertas decisiones, de las que ahora no me arrepiento por fin he encontrado mi camino hay una frase "las cosas pasan por algo", creo que en este momento estoy más que de acuerdo.

Talvez si hubiera seguido en Inglaterra seguiría sintiéndome fuera de lugar, no lo sé es algo que nunca sabré, solo puedo decir que soy feliz mi vida está tomando un rumbo no sé hasta donde pueda llevar pero en estos momentos no me importa solo quiero seguir.

Supongo que a eso se refería la carta de mis padres.

Pero bueno estoy divagando lo siento profesor no creo que usted quiera saber sobre mis cosas, en fin primero que nada quiero agradecerle por a verme ayudado durante mi estancia en el colegio y sobre todo poner en riesgo su vida por salvar la mía muchas gracias profesor lo valoro mucho.

En segundo le mando una planta que encontré en uno de mis viajes no pude encontrar referencias de ellas así que supuse que usted podría saber de ella ya que es un experto pocionista viene guardada en la marca al final de la carta.

Gracias por todo.

Harry Potter su peor alumno de pociones

Severus leyó unas dos veces más la carta se sentía más tranquilo de tener noticias del chico, saber que era feliz que sentía que encontró su propósito en la vida, después de no saber nada de el por meses trataría de estar en contacto con él para saber que seguía bien eso se lo debía a sus padres y a si mismo ya que sin querer Harry se había metido en su corazón como si fuera un sobrino molesto pero a fin de cuentas en un ser querido.

Toco el emblema para ver cuál podría ser la planta aunque no esperaba que fuera gran cosa eso fue hasta que a planta se materializo, sus ojos no daban crédito a lo que veían esto no podía ser cierto se supone que hace siglos se extinguió, pero luego lo pensó mejor quien mejor para encontrar una planta extinta que Harry, el joven que ha roto todas las reglas de la magia.

Unos días después hubo una reunión de la cofradía internacional de pocionistas y herbologos del mundo mágico, había por supuesto reporteros esperando para saber por qué habían sido convocados por el más joven de los pocionistas en graduarse, también estaba expectante su compañera de trabajo Pomona Sprout sabía que debía ser algo importante ya que a su compañero de trabajo no le gustaba hacer alarde de nada que no fuera de verdad importante o valioso.

El que los convoco apareció trayendo algo cubierto.

-No voy a quitarles mucho tiempo pero considere que deberían saber que esto que está en mí poder fue entregado por alguien que quería saber si era importante claro que no sabía que tan importante era.

Sin más destapo la planta las expresiones de asombro no se hicieron esperar.

Varios reporteros se le acercaron uno empezó a hablar.

-Profesor Snape que se siente descubrir un raro crisantemo lunar-

-Yo no descubrí nada solo lo certifique, no pienso atribuirme cosas que no he hecho ya que su verdadero descubridor es Harry James Potter-

El revuelo que se formo fue mayor, al otro día todos los diarios hacían constar que su salvador había reencontrado una planta por siglos todo mundo creía extinta.

Todo mundo le pregunta al hombre donde de se encuentra el joven pero como tampoco el sabia hizo lo que siempre hace mandar sus miradas matadoras para que lo dejen en paz solo el viejo chiflado si no le iba a preguntar también por Harry le dijo "que a la belleza de la infinidad es comparada con la inmensidad del espacio" el ojo del pocionista daba un tic en serio ya los caramelos de limón le estaban afectando el cerebro, lo vio irse caminando como si estuviera brincando en serio demasiado excéntricos los magos de la luz.

Pero después platicando con McGonagal se dio cuenta de que el director sabía que su niño adorado era feliz aunque fuera lejos de ellos, no sabía si estar feliz o triste después de todo el chico llego a su frio corazón.

A demás si Harry podía encontrar la felicidad en otro lugar es era lo importante así que seguiría en contacto con el chico aunque fuera de lejos.