CAPÍTULO 8

Genzo había estado en las nubes toda la semana solo de recordar lo que había pasado con su novio, había hablado con el doctor este le recomendó seguir así con pasos lentos para que el ojiverde pronto dejara atrás lo sucedido, le advirtió que podría tener una o dos recaídas pero era normal en este tipo de situaciones pues era una forma de auto defensa de su inconsciente en lucha con su consiente después de sufrir un trauma pero solo tendría que consolarlo para que volvieran las cosas a la normalidad.

Unas dos semanas después Harry por fin conocería al rubio Schneider, pues este había oído hablar de su novio Karts que Wakabayashi lo habían atrapado, así que como buen amigo tenía que darle el visto bueno al novio de su excompañero de equipo, aunque su novio solo levanto la ceja dudando de sus "buenas intenciones" como le dijo solo quería molestar al japonés, a lo que el rubio emperador lo miro indignado de que pensara eso de él un novio tan devoto de sus amigos "si claro" le dijo el otro rubio.

Genzo ya le había advertido a Harry como era el rubio, cuando llego al apartamento del nipón entro como si fuera su casa el rubio vio al moreno se acercó despacio lo rodeo como cuándo un depredador ve a su presa, a lo que el moreno solo levanto la ceja si el joven es alto de hecho le saca casi dos cabezas, así que lo vio de lado.

-Ya terminaste o vas a seguir dando vueltas como león enjaulado-le dijo.

-Me agradas, en serio sales con el amargado-el portero lo fulmino con la mirada.

-¿Y tú? no eres una perita en dulce por lo que Karts me comento eres peor que él-le contesto.

-Definitivo me agradas-le tendió la mano-Karl Heinz Schneider-.

-Harry James Potter un gusto-los otros dos jugadores solo rodaron los ojos a las payasadas de los dos jóvenes ya que tenían sonrisas burlonas.

Habían disfrutado de unas pizzas, refrescos, helado hoy era día de comida chatarra así que a disfrutar platicaron se rieron de las aventuras juntos.

-Bueno Genzo debo felicitarte te búscate un novio guapo, no como yo-dijo petulante.

-Tienes razón, si fuera como tú sería mejor parecido no crees-dijo sarcástico el ojiverde con una gran sonrisa, el rubio entrecerró los ojos luego se rieron.

Tanto Genzo como Karts solo los ignoraban se habían dado cuenta que estos habían encontrado un modo de comunicarse siendo sarcásticos entre ellos. Por lo menos Karl encontró otro igual a él pensó su novio.

Harry no sabe qué hacer con sus amigas locas hace unos días le mandaron una dotación de condones de sabores a su novio, por lo que el portero lo vio extrañado el ojiverde quería que se lo tragara la tierra. Estos regalos le llegaron pues como les había mencionado de qué primer acercamiento entre él y Genzo fue bien, así que ella le mandan cosas para que pronto lleguen al siguiente nivel.

Y hoy le había llegado otro paquete, lo vio con temor en la mesa la verdad no quería abrirlo que podrían haberle mandado, como ellas cada que salen de viaje a otros países ya sea por trabajo o escapada de fin de semana, como ellas lo llaman le mandan obsequios pero por lo regular eran ropa o reliquias pero desde las cosas han mejorado con su novio no es que lo hayan hecho todavía, pero ya las caricias son más atrevidas y sus amigas le mandan, condones, látigo y otras cosas que no quiere imaginar.

La puerta se abrió entrando Genzo seguido de Karts y Karl se saludaron.

-Y esto no lo piensas abrir-pregunto Karl viendo el regalo en la mesa.

-Por mi salud mental no-dijo claro.

El rubio solo negó y abrió el regalo sus ojos se abrieron ya que no dejo caer el papel-¡Wow! nunca imagine ver este libro es difícil de encontrar-.

-Lo que sea te lo puedes quedar-dijo sin más el mago, mientras entra a la cocina.

-Seguro también con el obsequio pequeño-pregunto al rubio asomando la cabeza por la puerta, asintió el moreno.

Los otros dos jugadores se acercaron para ver que era Karts palmeo su cara y el nipón solo negó.

Karts había palmeado su cara pues su novio no dejaría de insistir en hacer todo lo del libro.

Genzo negó esa chicas estaban locas, Harry era muy tímido para hacer todo lo que dice el libro "Kama Sutra de hombres" sabía que Karl era un pervertido así que lo sentía por su amigo y compañero de equipo, pues sabía que este llegaría muy cansado a los entrenamientos.

Alexa y Tasha cada día eran más felices pues su querido pupilo, mejoraba a pasos agigantados en su relación con el guapo nipón y es que sin proponérselo Harry estaba rodeado de chicos sexy, como ellas le hacían burla pues sabían que muchos y muchas lo envidiaban, uno por el novio que tenía y otra por ser amigo de varios futbolistas famosos como el Káiser que muchos arrastraban la cobija por él.

Ellas cuando recién lo conocieron, se sentían molestas Alexa, Tasha furiosa pues una prima de ella había sido violada y se suicidó a causa de esto, por eso ella se volvió muy protectora de Harry cuando él les confeso por que se vino a vivir a Alemania.

Después él les confeso lo que sentía por el joven que lo ayudo al llegar al país, ellas le decían que no huyera que le dijera lo que siente pero se había negado.

El día que se supone que lo dejaría lo vieron llegar contento una sonrisa que no tenía igual, por eso quisieron conocer al hombre que le había devuelto la sonrisa a su amigo decir que se sorprendieron de saber quién era un eufemismo y Harry ni si quiera se había dado cuenta que salía con uno de los jugadores más famosos del país e internacional.