Capítulo 11

Tres días después le había avisado a Tsubasa que llegarían tarde que habían dejado la comida lista que Harry tenia guardia en el hospital por lo que no habría nadie en casa.

Ese día Tsubasa había ido de turismo como le recomendaron Genzo y su novio como sabía que no estarían después de llegar se calentó la comida se sentó en el jardín ya que es muy tranquilo, su mente vagaba.

-Sabía que eras escurridizo pero no imagine que tanto-sus ojos se abrieron de golpe con un poco de miedo volteo despacio viendo a Carlos Santana de brazos cruzados vestía un pantalón de mezclilla azul claro, tenis azul oscuro, una playera blanca tipo polo pegada al cuerpo haciendo resaltar sus bien formado torso y musculosos brazos.

El carioca lo veía con una mirada seria por lo cual trago con dificultad, Carlos por su parte nunca se imaginó que Tsubasa se escondería de él después de declarársele no lo encontraba por ningún lado, ni en su club sabían dónde estaba. Por suerte una carta apareció en sus cosas después del entrenamiento con el equipo, por curiosidad la abrió en esta le decía donde se encontraba el joven escapista que si quería verlo tenía que estar ese preciso día en la dirección señalada.

-¿Q…que ha…haces aquí?-pregunto.

-¿Yo?, no sería mejor preguntar que haces tú aquí, nadie sabe dónde te metiste-desvió la mirada era cierto a nadie le dijo dónde estaría.

-Yo…-

-Tanto me odias que no quieres estar en el mismo lugar que yo-

-¿Qué nooo?-levanto la mirada para verlo, no lo odia nunca podría hacerlo.

-¿Entonces dime porque?-desesperado pregunto.

-Tengo miedo correcto-dijo, el carioca lo veía sin poder creerlo.

-¿Miedo de que?-se pasó la mano por el cabello.

-De esto, de que no sea lo que espero, de lo que siento-viéndolo agobiado.

-Explícamelo que no te entiendo Tsubasa-

-Yo…no espere esto que me amaras creí que no sentías nada por nadie, cuando me dijiste que me ama me dio miedo la verdad es que no pensé tener mi propia vida hasta que cumpliera mi sueño, es una tontería ¿no?-con una triste sonrisa-Soy un idiota-dejando caer la cabeza derrotado.

De todo lo que había pensado el carioca nunca se imaginó que esta era la razón.

-¿Tsubasa me amas?-pregunto esperanzado.

-Si-sin verlo estaba viendo el piso con las mejillas rojas, le levanto la cara para que lo viera a los ojos.

-Entonces porque huiste, si sabias lo que sentía-quiso saber.

-Nunca he pensado en el amor, antes de conocerte sabía que eras conocido como el ciborg del futbol por eso no me importo dejar que mi corazón te amara, eras tan frio e indiferente que sabía que mi corazón estaba a salvo contigo-le confeso.

-Pensaste que no me fijaría en ti, con lo que estabas seguro que no saldrías herido-el asintió-¿Qué voy a hacer contigo Tsubasa?-.

-¿No estás enojado conmigo?-el carioca negó.

-Nunca podría, aunque si un poco herido por que no me dijiste nada pensé que te molestaba mi presencia-

-Lamento si te hice sentir así es solo que, fue más fácil poner el futbol primero, era menos complicado a enfrentar las cosas y…-frunció el ceño-¿Cómo sabias que estaba aquí?-.

-Eso, recibí una carta ayer donde me decía dónde encontrarte aquí me tienes-dijo con descaro.

Antes de que pudiera preguntar cualquier cosa el carioca lo beso, quitándole todo pensamiento racional demostrándose en ese beso todo lo que sentían.

Desde la ventana de la cocina-Sabes que Tsubasa me culpara por esto-aseguro.

-Porque lo haría tú no sabes nada de nada, o me equivoco-dijo sonriendo.

-Aun así lo hará-

-Pesimista, siempre eres así-

-Mmmm no cuando te tengo cerca-le dijo con la nariz acariciando se cuello, el ojiverde lo beso acariciando su torso bien formado-Me estas provocando-le gruño a lo que el inglés asintió.

Sin más lo jalo del brazo para subir las escaleras entrando a la habitación donde la sello Harry.

Antes de llegar a la cama, el ojiverde ya estaba casi desnudo pues Genzo se había vuelto experto en quitarle la ropa, el nipón tampoco se quedaba atrás pues su ropa no estaba por arte de magia.

Genzo besanba todo el torso de Harry con calma sin prisa, mientras el acaricia la musculosa espalda de su novio el calor de la piel contra la suya lo hace desearlo más.

Vuelve a besarlo con tranquilidad, una de las piernas del menor rodea la cintura del portero, la mano de Genzo recorre su costado bajando por la cadera acariciando su muslo, Harry gime al sentir el calor cerca de su miembro.

Los dedos delinean el semi erecto miembro de Harry el cual solo gime como Genzo nota que no se tensa ni lo rechaza continua con su juego, el cuerpo bajo él se arquea y restregar con placer su mano continua con un ritmo constante.

Puede sentir como empieza a tensarse sabe que no tardara mucho apresura la masturbación oyéndolo gritar al correrse sobre su mano.

Harry abre los ojos después de haber sentido su clímax, solo ve que Genzo está lamiendo sus dedos, se pone rojo al tener una idea de lo que está haciendo.

Genzo vuelve a besar a Harry para compartir su sabor con él, tanto un poco su suerte, su mano lo acaricia se acerca a ese pequeño agujero que tanto desea haciendo círculos a su alrededor siente a su novio ponerse tenso pero no dejo de besarlo ni abrazarlo. Así que quita su mano para subirla sacar algo de debajo de la almohada un tubo de lubricante, el ojiverde solo levanta la ceja.

-Lo uso cada vez que tengo deseos de hacerte el amor-se ríe, pero también se siente alagado de que haga eso con tal de no presionarlo.

Poniendo el lubricante en sus dedos vuelve a su labor entra despacio haciendo círculos, viendo esos bellos ojo donde hay un poco de temor, pero sobre todo hay confianza eso hace que su pecho se hinche de orgullo de saber que Harry confía en él.

Siguió un segundo dedo con el cual fue extendiéndolo, siguió un tercero el cual retiro después tomo el lubricante para poner en su miembro, se acomodó entre sus piernas pero levanto la vista para pedirle permiso, el ojiverde asintió.

Harry jadeo sintió un poco de escozor Genzo era grande obligo a su cuerpo a relajarse movió un poco la cadera.

Genzo apretó los dientes dios era tan estrecho quería moverse pero sabía que debía esperar o lo lastimaría eso no lo haría nunca.

El movimiento que le indico que podía seguir se movió despacio, después salió y volvió a entrar oyéndolo jadear, las manos de Harry se enterraban en su espalda pero le gustaba sentir como sé arquea su novio al verlo lleno de placer eso es lo que quiere mostrarle lo que es en realidad adorarlo como se merece.

-¿Genzo quiero que me?-besa su boca pues lo dos están muy cerca de terminar no se equivocó unas envestidas después se tragó el grito de Harry, el siguió con un poco más para gritar al correrse dentro de su amado Harry.

Se dejó caer a un lado saliendo despacio para no lastimarlo lo jalo pegándolo a su cuerpo, beso su frente húmeda feliz el ojinegro tapo a los dos pues Harry ya se había dormido, lo acaricio pues era su primera vez juntos.