— Hay por lo menos cinco Grimm enfrente de ustedes: sólo logro distinguir a un par de Ursas Minor y el resto parecen ser Beowolves — mencionó la líder del equipo RWBY desde el borde de una ladera donde se había posicionado.

— Enterada — contestó Blake usando su móvil —. ¿No hay más a la redonda?

— Todo está muy tranquilo. Son los primeros que vemos en cerca de una media hora.

— Quizá estamos haciendo un buen trabajo, ¿no crees, Rubes? — agregó Yang

— Eso no significa que debamos bajar la guardia.

— Ugh, ¡pero llevamos aquí dos horas!

— Lo sé, lo sé. Pero al menos tú estás en el campo peleando mientras Weiss y yo hacemos reconocimiento.

— Sí, supongo que debe ser muy aburrido estar ahí con la Reina Hela-

— ¡Hey! — increpó Weiss, y su equipo no pudo más que contener sus risillas ante el uso de ese sobrenombre que usaban más personas en Remnant de las que a ella le gustaría.

La misión era simple: eliminar a los Grimm alrededor de una pequeña villa que pidió ayuda a comienzos de la semana. No estaba muy lejos de Vale y la amenaza era mínima, así que Oobleck pensó que este sería un buen sustituto de aquel desastre que supervisó la última vez. "Algo ligero les sentará bien", pensó, pero no tomó en cuenta de que quizá no todas ellas apreciarían un encargo con pocos riesgos.

— ¡Estoy aburrida! — exclamó Yang por enésima vez en el día.

— ¿Y por ello te desquitas con ese Grimm? — comentó Blake al ver que no era necesario el quinto golpe que su compañera le dio a una bestia que ya había muerto con el primero.

— ¿De verdad piensas defender a esta cosa?

— Sólo digo que la expresión "golpear a un caballo muerto" podría necesitar algunos cambios.

— Ugh… — Yang soltó al cadáver de forma poco ceremoniosa — es sólo que llevamos haciendo esto por horas y parece que estamos cazando alimañas del jardín de un vecino.

— ¿Y eso es malo porque demuestras que eres una buena vecina y es necesario para el ambiente?

— Sabes de qué hablo, Blake.

— Por una vez estoy de acuerdo contigo en cuanto a que la misión pudo haber valido más el Dust de la nave.

— Digo, no es como si esperara que la aldea estuviera de verdad en peligro, pero puedo hacer esto con los ojos cerrados.

— Después de lo que vimos en Vale no desearía que algo así le pasara a esta gente. Supongo que una simple misión de "Buscar y Destruir" no nos vendría mal luego de eso.

— Supongo que tienes razón.

— Llamaré a Ruby para preguntarle si hay más Grimm cerca… Qué raro, no contesta.

— Debió acabársele la batería. Intenta con la Reina Helada.

— Deberías dejar de llamarla así…

— Oh, vamos. Es divertido ver su expresión cada vez que lo hago.

— Mmm… tampoco contesta.

— Entonces podemos decir que la misión está cumplida. ¿Podemos volver ya?

— Supongo que sí.

El camino a la villa era corto, pero aun así requería de un viaje por terrenos poco confiables y un par de desviaciones que podrían haber hecho que cualquier otro se perdiera. Al cabo de un par de minutos volvieron al punto de reunión acordado, tan sólo para encontrase con una vista bastante peculiar.

— ¡¿Qué rayos?! — exclamó Yang.

— Oh, hola, Yang… — dijo Ruby un tanto apenada.

Ella estaba encima del cadáver de un Grimm, su guadaña empotrada en la espalda del mismo. Weiss no estaba demasiado lejos dándole la estocada final a un Boarbatusk que cayó sobre su espalda y se vio imposibilitado para levantarse. Había un par de casas cerca que habían perdido al menos una de sus paredes y de las que podían distinguirse pequeñas llamas viniendo de su interior; escombros de un edificio de piedra regados por el suelo; figuras aleatorias hechas de hielo que no pudieron venir de eventos naturales comunes; y más cadáveres de Grimm que cayeron de diferentes maneras.

— Ve-Verás, eh… después del último mensaje que les enviamos nos llamaron para atender una emergencia en la villa y ésta resultó ser una mini-invasión de Grimm.

— ¡Una invasión sigue siendo una invasión!

— Bueno, si es a pequeña escala puede llamarse 'ocupación' o sólo 'ataque', aunque 'asedio' también puede generali-

— No la defiendas Blake. ¡¿Por qué no nos llamaron?!

— Nuestros Pergaminos tuvieron fallas y, bu-bueno, no pudimos comunicarnos. Teníamos que hacer algo y por eso pasó lo que pasó.

— Si ese es el caso, ¿por qué estás tan nerviosa tan de repente?

— No-No lo estoy…

— Mmm… ¿Weiss?

— Estábamos aburridas y ya que pasó esto decidimos encargarnos sin acudir a ustedes.

— ¡Ajá!

— ¡Weiss, juraste con el meñique que me cubrirías!

— No sé de qué hablas… — la pena en la cara de Weiss fue evidente y por ello volteó en otra dirección.

— ¡Ruby, debiste habernos avisado!

— ¡Llevo horas sentada desde ese peñasco mientras que tú y Blake se divierten en el bosque!

— ¡Es peligroso que hagas estas cosas!

— ¡Qué raro, no recuerdo que dijeras algo así luego de tu queja novecientos sobre cuán aburrida estabas!

La discusión entre hermanas daba para largo por lo que Blake y Weiss decidieron hacerse a un lado mientras mensajeaban a Oobleck para explicar lo ocurrido, y después procederían a hablar con el alcalde del lugar acerca de lo mismo.

— Así que, te convenció para jurarlo con el meñique, ¿eh? — mencionó Blake con una sonrisa.

Weiss fingió no saber nada y dijo algo sobre ir a hablar con los lugareños sobre el desastre. Cualquier cosa para evitar la pregunta.