Un viaje entre naciones no era uno particularmente corto, pero la prisa evitó que Weiss tomará eso en consideración. Era inútil recurrir a su Pergamino ya que no existía señal alguna que permitiera cualquier clase de entretenimiento en la red o siquiera una llamada — otra razón más por la que las acciones de otra subsidiaria de la Compañía de Dust Schnee sufrieran.
Ya que no quería dormir todo el camino, la heredera tendría que matar el tiempo de alguna manera, así que revisó si en su equipaje de emergencia, para saber si Klein tomó en consideración guardarle algo para matar el tiempo. Había dos mudas de ropa, Myrtenaster, viales de Dust, zapatos, botas, parecía haber de todo para sus necesidades, incluso un refrigerio para el camino, pero nada que pareciera ayudar a combatir el aburrimiento.
Luego de buscar una segunda vez, fue cuando sintió algo debajo de uno de sus vestidos azules; allí encontró un pequeño libro. No era muy grande y era demasiado delgado como para prometerle varias horas de entretención, pero era mejor que nada. Al sentir su peso le pareció recordar que era un poco más pesado, el brote de nostalgia le hizo recordar que le era familiar y este sentir se vio afirmado al leer el título en voz alta:
— "Las Aventuras de Nicholas Schnee."
Este lo dijo con un tono exagerado que trataba de emular grandeza, casi similar a uno que Klein usó cuando le mostró el libro por primera vez cuando era niña.
Él siempre se tomó la molestia de leerle antes de dormir y este sólo les llevó un par de días por lo corto que era.
Trataba sobre las "andanzas" de Nicholas Schnee, el primero de su casta y de quien vino la idea de usar el Dust para benefició de la humanidad. Uno sólo puede pensar en cómo tal idea fue concebida y mucho menos acertada en la práctica.
El formato del libro apuntaba a un público infantil y en este pintaba a Nicholas como un héroe en el más poético de los sentidos. Peleaba contra Grimm tan grandes como una montaña usando sólo una pala y un pico, se hizo contra las "malignas corporaciones" usando su intelecto, y nos "dio el regalo del Dust para nuestro beneficio".
Omitía que la forma más pura de éste aparentemente sólo podía ser aquel que tenía un logotipo de una W cursiva en él, pero se ahorraron las palabras al colocar en la última ilustración del libro una piedra de Dust azul claro sobre un podio dorado y detrás de él el más brillante, y casi glorioso, haz de luz que una joven mente pudiera procesar.
Lo encontró inspirador cuando aún dormía con un peluche para protegerla de las pesadillas, pero ahora podía ver a través del intento de propaganda de su padre para hacer quedar bien a la compañía ante ojos jóvenes.
Y él tenía algo de razón, no podían sobrevivir sin el Dust alimentando casi toda la artillería de los Cazadores y el ejército o los servicios básicos que corrían con la misma energía, pero acaparar el mercado, así como llevar a cabo las prácticas empresariales menos éticas, deberían tener más consecuencias que sanciones que su padre podría pagar con el Lien que siempre lleva encima.
Weiss se preguntaba si eso era lo que visionó Nicholas cuando le dejó las riendas de la compañía a Jacques. Bueno, no vivió lo suficiente como para ver en qué se convirtió la misma o para conocer a su segunda nieta. Winter se lo describió como "un anciano que peleaba por cada aliento, pero que con la más cándida de las sonrisas te ofrecía una taza de té — que tardaría horas en hacer".
De verdad le habría gustado a Weiss conocerlo, si bien Klein es lo más cercano a una figura paterna positiva no había daño en conocer a otra. Está de más decir que el orgullo de ser una Schnee vino de un personaje famoso con el que resultó estar emparentada. ¿Cuántos podían decir eso?
Por ello se esforzaba tanto en todo lo que hacía: para enaltecer aún más al apellido de su familia. Con el pasar del tiempo y tras entender el ambiente en el que creció y con quiénes compartía su sangre, la tarea se volvió en limpiarlo.
Sólo puede suponer que el abuelo no vería con buenos ojos lo que su yerno hizo con el trabajo de su vida y por el cual no objetó en gastar cada minuto de ella hasta que lo llevó a la tumba a una edad temprana.
Winter siguió su propio camino, Whitley parece estar forjando el suyo, ¿dónde deja esto a ella? De momento en un viaje en búsqueda de libertad, así como de respuestas. Aunque, en el camino no hace daño leer las aventuras de su abuelo, a quien incluso ahora cree capaz de haber realizado todo lo que allí estaba ilustrado.
Antes de engullir el panfleto con cara dura, le agradeció a Klein su buena memoria y consideración.
