Ugh… me duele todo…
¿Dónde estoy? Oh, cierto, me caí de la plataforma.
No. NOS caímos de la plataforma.
Recuerdo que Bolin y Nadir estaban conmigo. Esta vez Reese pudo escapar, aunque fue la primera en ser eliminada. ¡Maldición! ¡Estuvimos tan cerca!
¿Es raro que tenga frío? No importa, es mejor que me sirva como analgésico una vez que la caída empiece a sentirse en mis músculos.
Esos dos bobos están bien. Aún respiran, así que por el momento no debería preocuparme por ellos. Sus cabezas duras seguro amortiguaron el golpe.
— Oh, hola, Arslan — escuché a una voz familiar decirme tras haberme dejado caer de espaldas y haber tapado el sol con un brazo. Era Reese, quien al parecer se tomó el tiempo para ir al puesto de dulces.
— ¿Es en serio, Reese? Tu equipo aún pelea por su lugar en el torneo, ¿y tú te tomas el tiempo para ir por una soda?
— ¿Qué querías que hiciera? ¿Esperarlos los posibles minutos u horas que se tardasen? — explicó tras un largo trago que le dio a su bebida.
— Ugh… ¡Eres increíble!
— Lo sé. Gracias.
— No era un cumplido…
Tras eso decidí probar la magnitud de mis heridas poniéndome de pie. Nada particularmente grave. Parecía que lo que quedaba de mi Aura absorbió el impacto y sólo debería preocuparme de algunos raspones y moratones. Entonces sentí algo frío en mi mejilla que no venía de algún residuo del hielo de la arena.
« Reese, ¿qué estás-?
— No me olvidé de ti y te traje la botella de agua más fría que pude encontrar — explicó mientras aún la sostenía contra mi piel. Yo no tardé mucho en tomarla; el primer trago siendo un gran alivio tras semejante derrota.
— ¿Y le trajiste algo a los demás?
— No. Me quedé sin Lien. ¿Puedes creer que me cobraron cuarenta billetes por sólo dos bebidas?
— Inconcebible, aunque recuerda que nos lo advirtieron en casa. Todo es más caro aquí.
— Ni modo. Esos dos tendrán que pagar la comida.
— Hablando de ellos. Ayúdame a sacarlos de aquí. No parece que vendrán por nosotros.
— Qué fastidio…
