**********DISCLAIMER*********
LOS PERSONAJES PERTENECEN A KISHIMOTO-SENSEI, SOLO LOS TOMO PRESTADITOS PARA PASAR UN BUEN RATO :)
La situación entre ambos seguía tensa. Naruto se negaba a dirigirle la palabra al moreno y éste, sencillamente no le caía nada mal la paz te adquirió el departamento. Además, había decidido dejar sus "brillantes" planes, convencido de que alguno de los dos tendría que ceder y definitivamente, no sería él.
Caminaban lentamente para ir al festival del cual les habló Sakura el día anterior. Naruto lucía el típico uniforme de Jounin, aunque ésta ocasión, la bandana la traía colgando del cuello, mientras que llevaba el chaleco abierto. Por su parte, Sasuke vestía pantalones negros, una sencilla playera blanca con el símbolo de su clan en la espalda, sandalias negras y vendas en los antebrazos. La bandana la tenía guardada en la bolsa del pantalón, pues no le gustaba mucho exhibirla.
- Te diré, que eres la última persona con la que hubiese querido venir dattebayo-se rompió el silencio una vez que divisaron las luces que indicaban el lugar del festival.
- No es lo que deberías decirle a tu pareja, ¿sabes?-si Naruto no estuviese tan centrado en su enojo, se habría dado cuenta de que tal frase fue dicha con cierta aflicción.
- Me vale verga, ¿sabes?-le respondió groseramente.
- Oye, tú...-y a punto de iniciar una pelea nuevamente, recibieron un saludo.
- ¡Hola, chicos!-se trataba de Shikamaru y Temari, quienes al ver la mala pinta en la cara de ambos chicos, se dieron cuenta de que el espíritu festivo era lo último que sentían.
- Algo me dice que los interrumpimos-dijo preocupado el Nara.
- No, nada de eso, Shikamaru-fue Naruto quien se encargó de quitarle importancia a todo aquello que se relacionara con Sasuke. Y una vez que se concentró en la pareja, recordó precisamente que desde hacia un tiempo no les veía solos-¿Y donde están los chicos dattebayo?
- Pusieron un lugar especial para los niños, para darles un poco de espacio a los padres-mencionó con una gran sonrisa de alivio-¡Ah, el Hokage se merece el cielo!
- No creo que sea la actitud correcta de una madre con dos niños, Temari-le reclamó el rubio.
- Lo dices porque no tienen hijos.
- Y hablando de padres sin hijos al lado, ¿por qué no vamos con el resto de los chicos?-comentó Shikamaru al tiempo que señalaba al frente, en donde la mayor parte de sus amigos celebraban felices sin sus hijos al lado. Ante tal escena, Naruto sintió vergüenza ajena:
- ¡Pero que irresponsables son todos dattebayo...!
Los años de paz se alargaban en Konoha. En parte, por la gran labor de Tsunade y si bien sus vicios dejaban mucho que desear, no así su capacidad de líder. Al retirarse, el puesto fue cedido a Kakashi, quien continuaba con la excelente función.
Los amigos del rubio habían formado sus propias familias y le incluyeron en ellas, ya sea de padrino de bodas, padrino de alguno de sus hijos o cómo tío, aún sin serlo realmente. Apreciaba en verdad a la repentina y gran familia que adquirió...
Shikamaru fue el primero en contraer matrimonio con Temari y también, fueron los primeros en convertirse en padres. Le siguieron Neji y Hinata, Sakura y Sai, Choji e Ino, Lee y Ten-ten, Kiba con una linda y hogareña chica cinco años menor que él, para sorpresa de todos en la aldea y finalmente, Shino con una hábil kunoichi.
Los únicos que permanecían solteros eran Sasuke y Naruto, lo que en determinado momento llego a preocupar a Sakura. En aquellos tiempos, ambos permanecían cómo buenos amigos, no fue hasta hace escasos 14 meses que descubrieron por sí mismos, el porque no encontraban a una linda chica con la cual casarse. La noticia no fue tan impactante para sus amigos quizás porque ya lo sospechaban.
El grupo de buenos amigos, decidió ver los puestos. Cada uno con su pareja al lado, caminaban alegremente, algunas veces bromeando entre ellos recordando viejos tiempos.
- Que lindo abanico...-Sakura se detuvo en seco frente a un puesto, en el cual se tiraban envases de plástico con una pelota para obtener alguno de los premios. Y fue uno de ésos premios, el que llamó la atención de la kunoichi.
- Lo ganare para ti, Sakura-Sai de inmediato se ofreció.
El ANBU de profundos ojos negros había cambiado mucho. Ya no era tan frío con sus comentarios y expresiones, sobre todo desde que nació su hija, con la cual parecía aprender del mundo, a la par.
El resto de los chicos, siguió con su recorrido, pero algo captó la atención del rubio, en el mismo lugar donde se detuvieron Sakura y Sai:
- ¡Ahhhh, un peluche de rana dattebayo!-sonrió emocionado. Sí, quizás era algo boba su afición a las ranas, pero no importaba-¡Lo quiero, lo quiero!
- Está bien, dobe-suspiró resignado, Sasuke.
- ¿Qué crees que haces dattebayo?-la frialdad en su voz fue lo que más extrañó a Sasuke, aunque no tanto cómo a Sai y Sakura.
- Voy a ganar ése peluche de mierda para ti, ¿qué más?
- Yo puedo hacerlo solo-ttebayo. No necesito de ti-dijo para luego, caminar hacia el puesto-¡Vamos, Sai! ¡Hagámoslo, juntos!
- Sí-respondió luego de mirar comprensivamente a Sasuke, quien mantenía la vista fija en la espalda del rubio.
Una vez que ambos se alejaron, Sakura comenzó a charlar:
- Veo que no han arreglado sus problemas, Sasuke-kun.
- Te dije que se lo tomaba muy a pecho-se encogió de hombros, dando a entender que no le importaba mucho, pero era una total mentira y su amiga se dio cuenta.
- ¿Qué le dijiste? Enserio se ve herido.
- ¿Herido...?-le miró interrogante.
- Sí. Cuando Naruto está enojado, actúa cual niño pequeño-una mirada de completa duda ante el tema apareció en su oscura mirada, por lo que Sakura decidió ahondar un poco en la explicación-Cosas tontas cómo sacarte la lengua o ignorarte cuando le hablas, pero ésta vez, sus comentarios son directos y fríos.
Tenía razón. Naruto y un niño de ocho años eran una analogía ante sus ojos. Aunque no lo había pensado con tanto detenimiento y no lo haría si ello implicaba que era su deber ceder. Por lo que sólo mencionó:
- Ya se le pasara...
No tardó mucho para que Sai y Naruto regresaran. El moreno de inmediato le ofreció el obsequio a su pareja con una gran sonrisa:
- Aquí tienes, Sakura.
- Gracias, Sai-ella respondió al gesto y abriendo el bello abanico, presumió-¡¿Verdad que hace juego con mi kimono?!
- Tú siempre te ves bien, Sakura-le dijo sin dejar de sonreír. Y no era que mintiera para complacerla. Sai en verdad veía a Sakura, linda.
- No hace falta que quedes bien con ella, Sai-en ése momento llegó Shikamaru junto a Temari-Es tu esposa.
- ¿Y el que sea su esposa no le da derecho a halagarla?-le cuestionó groseramente la rubia-"Algunos", deberían seguir su ejemplo.
Aunque ésos dos se adoraban a morir, también amaban lanzarse indirectas o sarcasmos. A vista de cualquiera, podrían ser el matrimonio más amargado de la aldea, pero para sus amigos, ellos sólo demostraban su afecto en público:
- Tks-le dirigió una mirada recelosa-Odio que me lances indirectas.
- ¡Por eso lo hago, amorcito!-mencionó divertida, Temari.
- ¿Qué llevas allí, Shikamaru?-Naruto interrumpió al acercarse curioso, para ver que era lo que su amigo cargaba en una pequeña bolsa de plástico.
- Son croquetas de pulpo-le dijo, mostrándole lo que había dentro de la bolsa-Les llevamos a los chicos. ¿Quieres probar?-ofreció, a lo que el kitsune aceptó alegremente.
- ¡Sip...!-tomó una de las croquetas y la saboreó-mmm, no sabe tan rico cómo el ramen, pero sí están buenas dattebayo-mencionó con la boca llena. Ya cuando pasó el bocado, preguntó nuevamente-¿Donde las compraron?
- Están casi a la entrada.
- ¡Ya vuelvo, no se vayan sin mí-ttebayo!-les pidió ya cuando iba unos cuantos pasos lejos de ellos.
- ¡Oye, se te olvida algo!-le dijo Shikamaru, a lo que Naruto se detuvo, intrigado.
Repasó mentalmente: tenia su cartera de gama-chan, ropa interior, pantalones, apagó todas las luces del apartamento, traía bajo el brazo al peluche que recientemente ganó y se había duchado antes de venir, así que no creía que se le hubiese olvidado algo.
- ¡¿Ah?!
- Se te olvida Sasuke-expresó mientras señalaba al moreno. Ante ello, Naruto no pudo evitar portarse groseramente una vez más:
- ¡¿Y para qué quiero a ése teme?!-gritó mientras le mostraba el dedo medio.
Sin darles oportunidad de una pregunta, Naruto corrió. Algo que Sasuke deseó hacer pues le dejó para ser asediado por interpelaciones respecto a su extraño comportamiento:
- Veo que están peleados-mencionó Shikamaru.
- ¿Ahora que le hiciste, Sasuke-kun?-Temari se cruzó de brazos, mientras le miraba fijamente.
- ¿Por qué siempre tengo que ser culpable?-ahora fue él, quien se dio la oportunidad de hacerse el enojado.
- Por qué generalmente lo eres-le dijeron en coro los cuatro.
- ¡Que no...!
¡¿Por qué siempre le culpaban de las malas actitudes del rubio?! ¡Ya era bastante grandecito para comportarse ante ése tipo de situaciones...!
Aunque pensándolo bien, ése era el primer problema: Naruto, nunca se comportaba cómo un adulto maduro cualquiera. Y sólo podía significar que la situación empeoraría si continuaba alentando su coraje...
- Oigan, ¿qué dicen si nos metemos a éste concurso?-preguntó Temari, emocionada ante el letrero frente a sí.
- ¡Se ve divertido!-alentó Sakura.
- ¿Y ya viste el premio, Naruto?-preguntó Shikamaru al rubio, quien masticaba la última croqueta de pulpo sin dejar de lado su peluche de gama-chan, por lo que sólo le dirigió una mirada interrogante a su amigo, quien le responde:
- Un mes gratis de tazones de ramen en el Ichiraku-casi se asfixiaba ante tal noticia. Y una vez que recuperó la respiración, tiró con una mano del chaleco al Nara, exigiéndole respuestas:
- ¡¿Donde me anoto-ttebayo?! ¡¿Donde, dondeeeeeee?!
- No te hagas ilusiones, baka. ¡Sai y yo, ganaremos!-interrumpió Sakura, muy segura de sí misma.
- ¿Ah?-extrañamente, Naruto pareció desanimarse ante lo que dijo su amiga, lo que extrañó a los demás-¿Acaso es de parejas dattebayo?
- Claro, pero no creo que te importe, ¿verdad?-fue la misma Sakura quien le cuestionó.
- En ése caso, no participare.
- ¿Estás bromeando?-cuestionó sorprendida, Temari-Tienes a Sasuke-kun al lado, seguro que querrá ayudarte.
- Pues allí está el problema dattebayo-dijo al tiempo que soltó a Shikamaru-No quiero que el teme me ayude.
- ...-se miraron los unos a los otros, sin comprender que pasaba exactamente entre la pareja.
- Iré a caminar por allí. Los veo luego-ttebayo...-se despidió de mala gana.
Luego de unos segundos más tratando de asimilar cómo fue que la pareja inseparable ya no lo era más, Shikamaru fue quien rompió el silencio, con una pregunta:
- ¿Pero qué mierda le hiciste?
- Ya les dije que nada, puta madre. ¿De qué jodida manera se los digo?
- Pues para no hacerle nada, en verdad que está encabronado.
- ...-Sasuke sólo observaba a Naruto perderse de vista entre la gente. Y aún a él, no le quedaba muy claro por qué estaba tan molesto.
- Yo que tú, iba a seguirle.
- Eso iba hacer, panda de fastidiosos...-le respondió groseramente a Temari, para después, apresurar el paso y alcanzar al rubio.
- ¡Hey, chicos!-de pronto, llegó Kiba-¿Han visto a Naruto y Sasuke?
- Fueron a caminar un rato-le dijo seriamente, Sakura.
- ¡¿Caminar?!-su rostro adquirió un gesto incrédulo-¡Ahora le llaman así al sexo, ¿eh?!
- Que bueno que no están nuestros hijos escuchando tus tonterías-le comentó Temari, irritada.
Naruto pensó que lo mejor era volver a casa, pero pareció levantarle el ánimo lo que observó en un pequeño puesto, en parte, porque le recordó a aquella vez en que fue en busca de Tsunade junto a Ero-senin.
Se trataba del juego de sacar a un pequeño pescado de color naranja del agua, con sólo una red de papel. En ésa ocasión, no pudo hacerlo pero ahora, con un título de ANBU, creyó que era cosa de niños.
Luego de 6 intentos, pensó que algo en el Universo conspiraba en su contra:
- ¡¿Ahhhh, por qué no puedo hacerlo-ttebayo?!-gritó fastidiado mientras se revolvía los cabellos-¡Se supone que soy un gran shinobi!-se sentó en el suelo observando algo triste a los peces que nadaban por el estanque. En verdad tenía deseos de una mascota.
- Que malo eres, Naruto-kun-hasta el señor que atendía el puesto, sintió pena ajena.
- Deme una red- fue lo que Naruto tenia en mente decir, pero no fue precisamente él quien lo hizo. Levantó la vista y se encontró con Sasuke a su lado, ofreciendo la cantidad de dinero que se necesitaba para el juego.
- ¡Claro!-exclamó alegremente el encargado tomando el dinero, para después, darle una red. Todos, contemplaron cuando Sasuke se hincó cerca del estanque y observó unos segundos a los peces, tratando de encontrar uno de su agrado. Una vez que lo localizó, con suma facilidad sacó al pez más hiperactivo-¡Excelente técnica, Sasuke-kun!
- ¡Bah! Se me olvidaba que los Uchiha son perfectos dattebayo-dijo poniendo los ojos en blanco y tomando al peluche de gama-chan, que dejó cerca de él mientras jugaba.
- ¡Aquí está!-el encargado le extendió la bolsita transparente, donde había colocado al premio-Es un pez muy bonito, Naruto-kun.
- ¿Y por qué me lo da a mí?-le preguntó extrañado-Yo no lo gane-ttebayo.
- Estoy seguro que Sasuke-kun lo saco para ti...-le dijo con una tierna sonrisa.
Naruto miró al Uchiha, quien ya se había puesto de pie y evitaba mirarle a los ojos:
- Tómalo ya, dobe.
- Gracias...-dijo sinceramente al encargado, para seguir con su camino a casa. Sasuke le seguía a unos cuantos pasos.
Una vez que se alejaron de la muchedumbre, no dudó en enfrentarle:
- Deberías madurar, Naruto.
- Ja, mira quien lo dice dattebayo-se detuvo en seco y le encaró-No fue mi idea ésa estúpida apuesta.
- Si tanto te molesta, olvídala.
¿Olvidarla? ¿Así de sencillo? ¡¿Olvidarla?! ¡¿Acaso creía que tan simplemente borraría de su mente ésa maldita noche que parecía consumirle un poco más el alma?! No. ¡Nunca!
- ¡Nunca! ¡Te dije que la cumpliría y Uzumaki Naruto no se retracta dattebayo!
- ¡Sólo estaba jugando, usurakontachi!-le confesó, pero lejos de calmar la discusión, le hizo más acalorada-¡¿Por qué mierda te lo tomas todo tan personal?!
- ¡No hagas que las cosas queden cómo si fuesen mi culpa, Sasuke!
- ¡Es tu culpa porque sigues con la idea de cumplir la apuesta, a la que por cierto, ni siquiera pusimos condiciones!
- ¡Dijimos que hasta que uno de los dos aceptara que no puede vivir sin los besos de otro-ttebayo!
- ¡¿Y piensas hacerlo hasta el fin de nuestros días?!-exclamó con una sonrisa irónica.
- ¡Perfecto, definamos los días, aquí y ahora dattebayo!-la seguridad del rubio sólo era opacada por su alteración ante el tema.
Así que tratando de frenar un poco la molestia de Naruto, intentó suavizar el tema, aunque teniendo en cuenta que es un Uchiha, ni siquiera a tentativa llegó:
- ¡Estás llevándolo demasiado lejos, Naruto!
- ¡¿Cuantos días, Sasuke?!
- ¡Ya basta, Naruto!-más que una orden, se escuchaba como favor.
- ¡¿Cuantos días, he dicho dattebayo?!-y ante la presión, sólo atinó en decir una cantidad de días que no fueran pocos, para evitar que el rubio se diera cuenta de que no deseaba cumplir tan estúpida apuesta. Aunque tampoco debían ser demasiados, pues simplemente, no lo soportaría.
- ¡Treinta, maldita sea! ¡Treinta!
- ¡He pasado más días sin comer ramen!
- ¡Entonces, decide tú!
- ¡Cien días...!
- ¿Qué...?-su voz se entrecortó ante la respuesta.
- Es poco más de cuatro meses dattebayo-comentó Naruto, sin dejar de mostrar seguridad en su mirada azul.
- Creo que te intoxicaste con las croquetas de pulpo-intentó quitarle seriedad al asunto, pero lamentablemente, nada haría ceder al orgullo de Naruto, que ésta vez, daba la impresión de ser más implacable que el de los Uchiha.
- ¿Quieres que sea más tiempo?-cuestionó ufano-¡Por mí está perfecto-ttebayo! Puede ser incluso medio año, si te parece mejor...
- Estás llevándolo demasiado lejos-le interrumpió nervioso, ante lo cual, sólo recibió el ultimátum.
- ¿Aceptas...?-Naruto estiró su brazo derecho, para cerrar el trato y sin dejar de mirarle fijamente. Sasuke dudó unos segundos, pero algo en su interior le hizo avergonzarse de hacerlo. Él se había enfrentado a cuestiones por demás imposibles, así que una maldita apuesta con el kitsune era un juego de niños.
Y ya se encargaría de hacer que Naruto se arrepintiera de ponerlo en una situación así.
